19 dic 2010

Julio y agosto... las playas "p'a nosotros"

Ayer, la odisea en el espacio (aéreo) de los Erasmus que, como el turrón, vuelven a casa por Navidad me tenía desquiciadillo y dejé aflorar al Mr. Hyde que llevo dentro y que en poco difiere del Dr. Jeckyl que soy. Es gracioso: los calentólogos dándose cancha y el general invierno apareciendo. Vamos camino del invierno y es lógico que se compliquen las cosas… como siempre… y vamos por el tercer diciembre duro. Bueno, pues con los Erasmus -por fin- en casa… yo, a lo mío.

 Y no es que la tenga tomada con 1975. Es que he comenzado a investigar por ese año y me he encontrado con un protagonista que este año 2010 ha vuelto a Benidorm: Mario Gaviria Labarta.

Gaviria es, sin lugar a dudas, un “hombre del Renacimiento… en los siglos XX y XXI”: Derecho en España, Economía en Inglaterra, Sociología en Francia; discípulo de Henri Lefebvre. En fin, un “regeneracionista”… de la segunda mitad del XX. Es que Gaviria, en los años sesenta y setenta del siglo XX, introdujo en España las más avanzadas tendencias de la Sociología Rural y Urbana, del Ocio y del Turismo (leo por ahí). Tras varias estancias en California inició las bases de un pensamiento sociológico alternativo en el que se fundían muchas de las propuestas de su maestro Lefebvre, todas las del ambientalismo americano y, obviamente, la tradición hispánica del “jefe” del regeneracionismo decimonónico Joaquín Costa. Un tipo formidable, vamos.

Que conste: el ambientalismo, para mí, se las trae. Coincido con Julio Carrizosa en que “detrás de cada definición de ambiente hay una ideología y detrás de cada ideología hay dos tipos de  situaciones sociales, la de quienes la generaron y la de quienes la adoptan o la interpretan”. Y por ideología me refiero: primero, al romanticismo; después al higienismo; y luego al ecologismo (Rachel Carlson), ambientado (je, je) por los holistas franceses, el dúo Engels & Marx y la TGS de von Bertalanffy, versión Gallopin. Vamos, que lo cojo con papel de fumar.

Y es por eso que me llama la atención el planteamiento gaviriano de julio de 1975. En el Semanario Ciudad, en portada, el día 25 aparece un titular: “Gaviria propone una tasa de aeropuerto y otra de utilización de playa”. Ya, con esa llamada en portada uno se sumerge, con avidez y máximo cuidado (el papel amarillea que es un limón), en las páginas interiores y, ¡oh, prodigio!, en ellas ni se hace referencia al titular (¡vaya, hombre, que “desilu”!) pero se cuenta que después de 2’5 millones de turistas en 1974 y con 35.000 camas en más de 200 hoteles es hora de ponerse a regular esto. Vienes muchos turistas y vienen sólo en dos meses: el veraneo. ¿No se hablaba entonces de vencer la estacionalidad?

Y ahí entran las fuerzas vivas a comentar el asunto: “No interesa buscar un turismo de millonarios; eso sería un gravísimo error”, apuntan que dijo el alcalde de entonces, Miguel Pérez Devesa; y dijo lo mismo que don Pedro Zaragoza veinte años antes.

Y entonces, cual elefante en cacharrería, llega Mario Gaviria y postula: “Julio y agosto deberían ser meses reservados a españoles de las ciudades; los turistas extranjeros pueden venir los otros meses”. Y hasta lo argumenta. Yo me hago cruces; p’a ir a mear y no echar gota. Claro, visto con los ojos del siglo XXI, pero es que no doy crédito. Me lo he tenido que leer dos veces. Y sí, ponen eso en boca de Gaviria, foto incluing. Asín que

No sé, debe ser que el overbooking del 74 pesaba mucho, aunque en opinión de Subsecretario de Turismo de entonces, José Luis López Henares, se estimó que solo afectó a 1 de cada 50.000 turistas.  Entonces… ¿qué pasa?, ¿que todos los overbooking fueron aquí, en Benidorm? Sigo referencias de Baleares, Costa del Sol, Costa Brava… fue un virus nacional.  Por las campañitas de prensa, debió ser la leche. ¿Vienen de ahí los postulados gavirianos de “en julio y agosto, p’a nosotros las playas”?

Desconcertado me quedo.

Por aquellos días de 1975, Gaviria y su equipo desarrollaban las bases de lo que luego sería uno de mis libros de cabecera: “Benidorm, ciudad nueva”. Pero por aquellos días, como siempre ocurre con las genialidades de algunos humanos, se encontraban con que sus estudios, en Benidorm, tenían en contra a la opinión general: “Estudio de Mario Gaviria. La opinión general es desfavorable”. (Ciudad, 31 de enero de 1975)

18 dic 2010

¡Vamos, no me jodas!... (en recuerdo de Manuel Ballestero y Ballestero

La tarde del jueves 16 de diciembre, un busto parlante -endiosado y panfletario-, en la radio, se hacía cruces (es un decir, porque daba rienda suelta a su estulticia… y, sobre todo, a su ideología) porque Clinton, Blair y González, entre otros, analizaran esta tarde la situación de la “izquierda”… en Nueva York.

¡Vamos, no me jodas! Me acordé de ti, querido Manolo, y exploté con tu frase: ¡Vamos, no me jodas!; situar en la misma frase a Bill Clinton, Tony Blair y FG… y creerse que son lo mismo es, de por sí, demencial. El colmo: analizar lo que es la izquierda en la ciudad más emblemática del capitalismo.

A esto hemos llegado. Es que la cosa ya es así: la línea que separa izquierdas y derechas en el XXI es la gestión. Ya han pasado los tiempos de los colectivismos: fracasaron. Ya han pasado los tiempos de los nacionalismos: fracasaron.

La oía hablar de progresismo y… me descomponía. Una filóloga metida a comunicadora olvidando que la progresía es de 1879; y es más, el progresismo va unido al concepto liberal, ¡¡no al colectivista!!

En fin, ella es así, recluida en su burbuja de la radio no ve que el mundo evoluciona. Y a mí, mientras intentaba digerir lo que decía, me venían a la mente aquellas imágenes de poses absurdas creyéndose glamurosa y estrellita. Sitúense: Madrid, en el garito de hermano de famosa/famosilla del cine/teatro, frente a discoteca hiper-mega-guay, posando para mi amigo Flix, sobre una mesa de billar… y pierdo los papeles cuando la llaman “buena periodista” a esta gallega, afincada en Barcelona, filóloga que se inició, como otros que si son grandes, en Radio Sabadell.

¡Vamos, no me jodas!, dónde hemos llegado. Menudo país éste.

Manolo Ballestero, les recuerdo, era un viejo hidalgo, mitad charro-mitad cauriense, que a sabiendas de que se había equivocado de siglo hacía crónica del XX y se encabronaba, más que yo, por cosas como éstas. Vivió el mejor Benidorm que se recuerda y nos dejó huérfanos de su ironía.

Él y yo lo teníamos claro: ya no se pude hablar de clases y lucha de clases una vez que el sector servicios es hegemónico y se ha producido el triunfo de las clases medias.

La diferencia entre derechas e izquierdas, insistíamos siempre, está en el modo de enfocar los modos y formas de actuar. Todos queremos lo mismo. Bueno, todos no: la chica esta de la radio de las tardes está traumatizada porque las izquierdas no hallan su sitio y aplican políticas “de derechas”. Sigue anclada en la Revolución francesa, cuando surgió eso de izquierdas y derechas, olvidando que la Historia de la Política demuestra que los programas de la derecha y de la izquierda evolucionan de manera rotunda, hasta confundirse; prueba inequívoca de que sólo hay un proceder: buscar lo mejor para todos.

Muchos, como ella, se empeñan en adscribir valores diferentes a uno y otro extremos, incluso los ordenan jerárquica y moralmente. Pero resulta que ninguno es mejor que el otro por mucho que se empeñen los de uno y otro sentimiento. No por vilipendiar a uno el otro emerge como referencia: tan malo ha resultado el fascismo como el comunismo, tan crítico ha resultado el liberalismo como la socialdemocracia. Son los tiempos, los ciclos y las personas las que hacen realidad, por su gestión, las situaciones.

Hay que abandonar, ya en el XXI, el concepto izquierda-derecha del XIX… incluso en el sindicalismo. Hay que situarse en la realidad de hoy.

Y redistribuir la riqueza es sólo permitir que cada uno, con su esfuerzo y en igualdad de condiciones, alcance lo máximo. Para engordar pavos ya están las granjas.

Por eso, a Manolo y a mí, nos dolía -y me duele sobremanera ahora que él se ha ido y solos nos ha dejado- que haya trasnochados… y que usen púlpitos y micrófonos… y que haya borregos; sobre todos eso. Basta con mirarse en el espejo para saber cómo estamos; en las fotos se puede ver cómo éramos… y el futuro hemos de trabajárnoslo.

No conozco más utopía que la de Tomás Moro… ¡¡y era una isla!!

17 dic 2010

Los 7 pecados capitales del Turismo... (¿de 1975?)

Los “7 pecados capitales” son el origen de todos los demás pecados desde que Santo Tomás de Aquino (s. XIII) los considerara así en su Suma Teológica. Pero es que la cosa no venía de ese siglo; era mucho más antigua. Arrancó ya con Aristóteles (s. IV aC) en su Ética Nicomáquea y sus 10 libros (desde la Felicidad a la naturaleza del placer pasando por la amistad y las virtudes éticas e intelectuales) que constituyen aún el pilar de la ética occidental.

Los “7 pecados capitales” nos han llegado más y mejor a través de Dante (s. XIV) y su Divina Comedia. A saber: lujuria, gula, avaricia, pereza, ira, envidia y soberbia. Otros autores colocan, incluso, la nostalgia como el octavo.  Vaya Ud. A saber.

Lo que sí que es cierto es que los 7 pecados capitales se contrarrestan con su antídoto natural que son las virtudes: castidad, templanza, generosidad, diligencia, paciencia, caridad y humildad. Las he tenido que buscar; hubo un tiempo en que me las sabía. Y de resultas de hurgar en mi memoria, a bote pronto, salvo las Hermanitas de la Caridad creo que los seres humanos estamos mejor datados de pecados capitales que de virtudes. Y por cierto, me llama la atención  que tanto el pecado del sexo (lujuria), como la virtud ante el sexo (castidad) son los que encabezan los ránkings estos. ¿Por qué será?

Les conté el otro día lo de los “7 pecados capitales del Turismo” que había expuesto José Ramón Alonso Rodríguez-Nadales (1916-2000), periodista, ovetense, que fue el primer director de TVE (1956) y una larguísima lista de cargos y canonjías. Los enunció en su época de presidente del Sindicato Nacional de Hostelería y Actividades Turísticas. Y tuvo que ser antes de 1973 porque en ese año el sindicato pasa a llamarse Sindicato Nacional de Hostelería y Turismo (29.03.73), y en la reseña aún figura el antiguo nombre.

Dice Alonso que los “7 pecados capitales del Turismo” son:

·         IMPROVISACIÓN,
·         ESTACIONALIDAD,
·         ATOMIZACIÓN EMPRESARIAL,
·         BAJA RENTABILIDAD,
·         FALTA DE CONFIANZA DE LA BANCA EN LA ACTIVIDAD TURÍSTICA,
·         DEFICIENTES INFRAESTRUCTURAS, y
·         REDUCIDA PROMOCIÓN INTERNACIONAL.

Ahora, hagamos un poquito de reflexión y veremos si 38-40 años después de enunciarlos, la cosa, en materia turística, ha cambiado muchos… y eso que seguimos en la parte alta, muy alta, de la tabla.

En el número 3 de la revista Jábega, (Diputación de Málaga, 1973) se puede leer “la inicial ‘fiebre del oro turístico’ empieza a perder el brillo de sus mejores momentos, y para algunos observadores divisas y turismo tienen un marcado sabor a calderilla y bocadillos de mortadela… La política turística se ha quedado vieja y se sigue la natural tendencia nacional del parcheo…” Al margen del turismo, qué nombre más hermoso y pesquero tiene la revistita: Jábega, igual nombre para el arte de pesca que para la grácil embarcación del menester. Y Jábega ha llegado, que yo sepa, al número 99, en 2009… y lo que dijo en 1973 me sigue sonando en 2010.

Y ya metidos en faena, en 2009 apareció un reportaje con hoteles donde sucumbir a los 7 pecados capitales. A saber: la lujuria, en el Hotel Adan y Eva, de Antalya (Turquía);  la gula, en el restaurante “Lagrimas Negras” del Hotel Puerta de América de Madrid (¿?);  la avaricia, en el The Venetian Resort Hotel & Casino, de Las Vegas (faltaría más); la pereza, en el Hotel Maya Ubud Resort & Spa, de Bali; la ira, en el Hotel Choupana Hills Resort & Spa, de Madeira; la envidia, en el Hotel Resort Atlantis, de Bahamas (favorito de la organización de Miss Mundo); y la soberbia, en el Hotel Burj al Arab, de Dubai, el único 7 estrella del mundo.

Por cierto, sepan que las 7 “virtudes capitales” en materia de Turismo… quedan abiertas a una profunda investigación. 

16 dic 2010

Un congreso de OVNI's en Benidorm... en 1975

Qué jartá de reír.

Ya les he dicho que ando en plan CSI con el tema del turismo europeo en Benidorm, en plan desarrollo histórico de las tendencias, y me he metido hoy con el año 75 donde me he sorprendido con unas declaraciones de Mario Gaviria -de hace 35 años- (¡¡implantación de tasas aeroportuaria y por utilización de playas… y cosas más gordas!!) y con otras muchas lindezas turísticas como que “el paro obrero decrecía con mucha lentitud tras la crisis del 74”, la lucha contra el overbooking (que en 1974 fue un problema que trascendió con mucho los Pirineos) y con el endémico problema del agua: se llegó a decir en agosto que para el 20N no habría más remedio que ordeñar los dromedarios… y va y llueve, salvando la situación.

Pero a lo que voy: qué jartá de reír con los OVNI’s/UFO’s y el congreso de ufología que… nunca se llegó a celebrar. ¡Menos mal!

En 1974 hubo una oleada de “avistamientos” y más de un avispado buscó negociete. Y Benidorm estaba abierto a todo.

Por aquellos días de 1975 lo de los OVNI’s pasaba casi por religión y preparando el congreso me aparecen los nombres de la mitad del sanedrín de Los Cafés del Meliá. El mío no sale porque ni estaba ni se me esperaba: uno, también por aquellos días, fue mucho de von Daniken y hasta de J.J. Benítez, pero uno también tuvo la suerte de ver “Los dioses deben estar locos” (Jamie Uys, 1980)… y entró en razón.

El avispado de turno en el Benidorm de 1975 fue Herbert S. Williamson, director de The Thimes of Spain, y amparándose en sus “cosas” se trabajó en organizar en Benidorm el Primer Congreso de Ufología. Los medios locales sacaban una u otra vez artículos de Williamson (que hoy sonrojan) sobre el tema. Y menos mal que no salió adelante, porque con los mimbres de reseñas que hay es como para tirarse de los pelos. En la preparación del congreso se citan dos momentos claves: 1.897 y, fundamentalmente, el año 2.585 aC.  

·         16.04.1897: El “primer extraterrestre de la Edad Moderna” fue el que “se estrelló en la localidad tejana de Aurora (USA; condado de Wisie) el 16 de abril de 1897… y allí quedó enterrado”. Y Mulder y Scalli sin saberlo; lo que hubiera ganado “Expediente X” con Williamson como guionista.
·         2.585 a.C.: El “célebre investigador” Williamson data -júa, júa, júa- un encuentro en la tercera fase en Benidorm acaecido, válgame Dior (el de los perjúmenes), en el año 2.585 antes de Cristo. Agárrense los machos: ¡¡¡un papiro egipcio da cuenta del encuentro en el Monte Puig Campana!!! Los testigos son unos marinos egipcios que “pasaban por aquí”.

Y es que el Puig Campana, el Tajo de Roldán, era eso: una plataforma de aterrizaje y despegue de naves.



Y Benidorm seguía, aún después del verano de 1975, empeñada en su congreso de UFO’s con todos los padres de la patria turística, a falta de otros menesteres y sabiendo que existían los 7 Pecados Capitales del Turismo (José Ramón Alonso los descubrió aquél año), implicados en ello y promocionándolo internacionalmente. Ni siquiera la enfermedad de Franco les cambió el rumbo del CIT por aquellos días.

Era tal la cosa que hasta “sufragaron” una expedición conjunta, atención, del Centro de Estudios Interplanetarios y de la Asociación Española de Parapsicología que, tras subir al lugar de autos, en septiembre, emitió un informe que dice: “Jamás pudo ser el Tajo de Roldán una plataforma de aterrizaje o despegue de nave alguna… La famosa “U” no es más que una falla orográfica, completamente irregular que tiene por base un montículo piramidal”. Esta gente fue lo único sensato del proyecto. Se vinieron provistos de un buen despliegue de personal y medios, e hicieron lo que no había hecho nadie: subir a ver, in situ, la base de los OVN’s.

Al final el congreso quedó en nada (¡menos mal!). El informe parece que les desanimó tanto que dejaron la ufología para otro momento y se centraron en lo que interesaba: la realidad del turismo. En diciembre se celebró en Madrid la IIª Asamblea Nacional del Turismo y sus conclusiones, que prometo colgar en nada, devolvieron a aquellos próceres turísticos a la dura realidad de la competitividad y la formación. 35 años después, créanme, las cosas siguen igual.

14 dic 2010

Premio HOSBEC al Paseo de Poniente (de Ferrater y Martí)

Esta mañana, a pesar de estar de "vacaciones", tras cumplir con la empresa me armé de avíos deportivos y cogí la moto hasta las inmediaciones de "Les Fontanelles" para, ya que iba a ser premiado a la hora de comer, recorrer el Paseo de Poniente de Ferrater y Martí, tantas veces premiado. Uno es que vive en Levante y eso de ir hasta Poniente... En fin, que me encantó y disfruté el paseo hasta que, de pronto -¡Oh, cielos!-, la comitiva oficial. Pies en polvorosa (huir con precipitación y ligereza, ya que ante la ausencia de río Órbigo palentino, eclipse y moros que limpiar, me vale con esto). Y eso que el lugar merece la pena: un hito urbanístico de primera magnitud contiguo a una antigua Vereda Real de Ganado (la playa de Poniente), con su abrevadero natural, Les Fontanelles, que competía como lugar de aguada de la Armada con el río de Altea (Algar, llamado por algunos). El paseo merece la pena. Ya me lo dijo mi cuñado Isaac, pero es que Poniente me queda tan lejos. Verlo, lo había visto. Sabía de él por los premios, una docena ya (varios internacionales), pero nunca antes había tenido la ocurrencia de disfrutarlo. En ausencia de sol, hoy, es que se sentía uno como una ola en la suave ondulación del trazado. ¡Hip, hip, hurra! por el diseño de Ferrater y Martí.



Y a las 13'50, puntual que es uno, al CDT "Domingo Devesa" para celebrar la Navidad con HOSBEC. Comida, con imposición de distinción, y discursitos varios.

Antonio Mayor, el presidente, hizo su reseña anual: "resistencia y fortaleza" en un año duro donde se ha demostrado que se pueden salvar los muebles (se superaron los datos de ocupación del 2009) y mantener empleo y actividad. Mención al volcán islandés de impronunciable nombre y a la impronunciable actitud, hace diez días, de los controladores aéreos. Satisfacción por lo buenos proyectos a los que se ha sumado la asociación (Turismo Senior Europeo y Proyecto Open Apps) y lamento borincano por no haber conseguido sumar Benidorm a la ampliación de las 200.000 plazas del IMSERSO (toque de atención al respetable). Y había quién debía escuchar todo eso: estaban todas las administraciones.

Todo eso lo hemos vivido, así es que... Y nos dio el notición Antonio Mayor: "Thomson nos elogia y nos pone como ejemplo de sostenibilidad", dijo. Ayer, sin ir más lejos, insistió, en Londres, ante la prensa gorda turística, puntazo hacia el "Efecto Benidorm" de la oci-urbe del Mediterráneo. Y eso primó en todos los turnos de palabra... que fueron un montón... y con gusa.

Carlos Ferrater, el arquitecto premiado, destacó la satisfacción que les produce (a él y a Xavier Martí) este premio llegado desde la patronal hotelera de Benidorm. Aquí si hubo, con permiso doña Leire, acontecimiento planetario (conjunción astral, que dijo en su modestia el arquitecto). No ha habido críticas en un proyecto complejo, de "riesgo intelectual". Y se explicó: "hedonismo, vacación, ocio, sol y mar"; para Ferrater eso es el Paseo de Poniente. Un paseo que se ve y se siente; incluso se oye. Doy fe: desde la arena, la estructura recoge el sonido del mar. No es la Ópera de Sidney, pero... Y, finalmente, un "Benidorm es un modelo a tener en cuenta".

Antonio Bernabé, director general de Turespaña, elogió Benidorm: no podía ser de otra manera. Efusivos estuvimos en la entrada. Es agradable recordar viejos tiempos.

Gema Amor, gerente del Patronato de Turismo de la Costa Blanca se sumó a los elogios a HOSBEC señalando "profesionalidad y competitividad". Gema jugaba en casa y como los tiempos mandan reclamó ser aún más competitivos e incluso animó a HOSBEC, y a COEPA, y a la Cámara (allí estaban todos), a ser los primeros a la hora de tentar la privatización de las torres de control de los aeropuertos en plan gestión directa... y "El Altet" está ahí en primera fila y sería como gestionar la nuestro.

Agustín Navarro, el alcalde, se vio delante de todas las administraciones existentes y les dejó caer: "Si invertís en Benidorm no hacéis un favor a Benidom; estáis haciendo justicia", y "por mucho que invirtáis en Benidorm nunca igualaréis lo que Benidorm da a todos". Navarro sabe jugar a esto.

Por fin, la consellera Belén Juste que anunciaba que en nada y menos se presentaba el Plan ese de Marketing del que ya les hablé, y que posicionará Benidorm como la "oci-urbe mediterránea del siglo XXI" y más sobre el "Efecto Benidorm" ese que desde Londres Thomson Hollidays ha lanzado a los cuatro vientos (¿no eran doce?).

Finalmente, la maravillosa gente del CDT sirvió con profesionalidad y excelente menú y la sobremesa fue lo mejor.

En fin, que Benidorm siempre ha crecido a golpe de efectos urbanísticos desde su PGOU de 1956: el paseo de Ferrater y Martí es el de ahora. Hemos de ir buscando ya el próximo.



Y llegados aquí, las puntillas de la moraleja (sacadas del informe Thomson): "los hiper resorts son el futuro del turismo sostenible" y "Benidorm  ofrece su arquitectura vertical y es, a fin de cuentas, una ciudad compacta que lo tiene, y lo ofrece, todo".

¡Qué más se puede pedir!

13 dic 2010

El turismo alemán... que se fue

Esto… que comienzo mis muy merecidas vacaciones (¡¡merecidísimas!!) y por si también me las planteo en el blog, y en la confianza de poder alargarlas hasta después de Reyes…

En fin: que el hombre propone y la empresa dispone. Veremos.

Por ello, aquí llegados, quiero “despedirme” con una pincelada de mi próximo trabajo editorial.

Una de las buenas cosas de la tertulia “Los Cafés del Meliá” es que te da por investigar cosas que surgen en el “fragor” del debate.

Sobre las causas de la “huida” de los alemanes de Benidorm ha venido sobrevolando la indigencia hídrica; la sequía “histórica” de 1978… y lo hemos venido teniendo como hito negativo al tiempo que le echábamos la culpa al agua. Pues no. Documentando mi tesis doctoral , esa que está ahí pero que nunca hay tiempo para darle el empujón que merece, me encuentro con una cita de Emilio Martínez Ibarra, geógrafo de pro, que bucea en el periódico local “Ciudad” y descubre las cifras de TUI: la inflexión es 1973.

Ese año el TTOO alemán vendió 17.000 estancias en Benidorm… y comenzó a declinar la cosa: 16.000 en 1974, 13.000 en 1975, 8.000 en 1976… Vamos, que fue mucho antes de quedarnos sin agua. Cuando llegó el aciago 1978 aquí no quedaba un alemán. Seguiremos buscando cifras e indagando sobre aquél Nekerman & Co.

La causa: pues ya me voy a “Potencial de captación y generación de Tráfico del Aeropuerto de Alicante” (JJ García Escribano, F. Calvo García-Tornel, A. Morales Gil (Directores) y otros. Ed. Civitas, Madrid, 1998) y como causa se esgrime la banalización del turismo en Benidorm.

Y, ¿qué es la banalización del turismo? Pues los semánticos dicen que la banalización es la pérdida de valor; la pérdida de la exclusividad. Cuando el turismo llega a ser cosa de todos y no un signo de distinción y exclusividad. Yendo más allá, la banalización del turismo debe ser entendida, para el caso del turismo alemán, en la proliferación de orquestas en las cafeterías hasta altas horas de la madrugada; la masificación nocturna ajena a normas y ética.

Y eso mismo está pasando ahora en otros puntos de la costa. Jávea está capeando el temporal.

Pero estos alemanes ya no son de temporada y terminan refugiándose en el interior en los preciosos valles montanos (Gallinera, Ebo, Alcalà, Laguard… donde Ezme y el Cavall Verd… donde terminó la Reconquista en 1609), que otrora fueron fortaleza de al-Azraq, el de los ojos azules. Por eso a los de las comarcas de Las Marinas (Alta y Baja) aún les llaman “blavets”.

11 dic 2010

Plan Integral de Marketing Global de la Comunitat Valenciana

Volvió Josep Ivars a “Los Cafés del Meliá”. Hay que alabarle su obstinación en querer convencer a un nutrido grupo de “cafeteros”, que los hay, de que el INVAT.TUR sirve para algo más de lo que ellos creen, y que “le es rentable” a Benidorm. Alguno de este Sanedrín del viernes tarde no ve más allá de su nariz y no entiende que este instituto tecnológico tenga una función global para toda la Comunitat. En fin: hay, al menos, dos Españas y hay, se confirmó ayer, dos facciones cafeteras… cuando menos.

Ivars es un joven viejo amigo que lleva partiéndose el pecho de investigador de las cuestiones del Turismo desde los tiempos del Cavanilles (de Altos Estudios Turísticos), que ya vino a los Cursos Internacionales de Benidorm (en Ciudad Patricia), que ha pasado por los senos académicos que tuvo la Agencia Valenciana de Turismo (con Roc Gregori) y que hoy dirige, científicamente, el INVAT.TUR y que el viernes último tuvo la paciencia de mostrarnos el funcionamiento de la web del organismo e intentar meternos en ella (http://www.invattur.org/). Es más, nos presentó el Plan Integral de Marketing Global de la CV; algo que se inició en diciembre de 2009 y será presentado en sociedad el 12 de enero. Eso que llevamos ganado por ser “cafeteros”.

No destriparemos mucho no sea que alguien se mosquee, pero digamos que el PIMG-CV va a hacer hincapié en la singularidad de Castellón, en la conjunción urbana del ocio en Valencia, en la interrelación del disfrute de la vida y la opción trabajo que supone la Costa Blanca, y en la potenciación de la oci-urbe de Benidorm. Se busca adaptarse a las nuevas tendencias más y mejor que nadie con 28 programas en 8 ejes donde la gestión turística como política global es, con 30 líneas de actuación, el principal… aunque la comercialización no se queda muy atrás.

Bravo por el amigo Ivars, pero yo en cuanto oigo/leo las palabras “Plan” y “Marketing” en la misma frase, me echo a temblar. He visto tantos tochos infumables. Josep me tranquilizó:” No es un plan más de reacción ante la crisis. Hay cambios estructurales muy importantes y hemos de tenerlos en cuenta y programar actuaciones”. Es más, dijo, “hay actuaciones de cooperación con los Ayuntamientos y proyectos supramunicipales por cuestiones de austeridad presupuestaria y eficacia inversora”.

La tertulia tuvo sus momentos: Se pidió que el INVAT.TUR entrara a conocer la parte psicológica del turista en origen y que centrara más el concepto de “club de producto”. Hubo sentencias: “Una habitación de hotel es un producto perecedero que caduca al caer la noche, cada noche”. Y hubo planteamientos estadísticos del subconsciente hotelero: “Cada año viene menos gente… desde 1882”. Y es que sin unas gotas de humor no “bautizamos” el café de cada tarde de viernes… aunque yo prefiero, para bautizar el café, un buen brandy.