En Soria, que
fue en Soria -patria chica de los torreznos-, para mayor delito, la ministra de
igualdad, el 7 de marzo de 2026 y en un mitin, llamó ¡superhéroe! a ‘Nemesio’[1]
Sánchez quien, al oírlo, hizo una mueca de asombro -¡ostras, Pedrín!; ¡qué
gilipollez!- y se marcó un buchito de
agua para poder pasar el trago. Digo yo; aunque, con ese cuajo que tiene el gachó[2]…
Ahí es nada, poner a ‘Nemesio’ al nivel de Spiderman, de Iron Man, del Capitán América, de los X-Men o de Los 4 Fantásticos -que protegen la Tierra de diversas amenazas cósmicas y terrestres- tiene un mérito intelectual de ocurrencia tipo ‘¡Tierra, trágame!’, nivel pozo de Kola que se hunde más de 12 kilómetros en las entrañas del planeta.
Pero la ministra Redondo ni se despeinó, ni se descompuso, al soltar el trágala y siguió evidenciando en público y ante las cámaras la sumisión que profesan los ministros al sanchismo sumando destrezas al superhéroe –de la paz, de la dignidad, de la democracia, del feminismo…- que harían sonrojar a los más aguerridos superhéroes patrios como Súper López, el Capitán Trueno, el Jabato, el Capitán España, el Guerrero del Antifaz o los casi centenarios Mack-Wan ‘el invencible’ o el Capitán Misterio; que nuestra tradición de superhéroes arranca en los años 30 del pasado siglo[3] como el papel protagonista y radicalizado del PSOE, que por aquellos días -recordemos- el partido de Pablo Iglesias se dividió entre marxistas teóricos, socialistas de raíz obrera y revolucionarios; tres idearios defendidos por tres líderes con un patrimonial sentido del poder: Julián Besteiro, Francisco Largo Caballero e Indalecio Prieto[4].
Superhéroe, sí; le ha llamado Superhéroe… sin sonrojarse.
Y, por llamarle cosas, a ‘Nemesio’, ya el Times le llamón ‘Don Teflón’[5] –Mr. Teflon, de tremendas propiedades antiadherentes; nada se le pega- por su capacidad para evitar que los escándalos políticos o decisiones polémicas afecten a su imagen o a su carrera. Todo le resbala.
Cuando comenzó a destaparse lo del Falcon, le llamaron Falconetti… y no sé si para hacer la gracieta fácil o porque recordaban al despiadado villano -de tal nombre- en ‘Hombre rico, hombre pobre. Y hoy –en marzo de 2026- el tema del Falcon sigue coleando[6].
Cuando aquella cumbre de la OTAN -junio de 2025- y su primera negativa a aumentar el gasto en defensa, le colocaron el despectivo ‘chicken’/gallina y hasta de ‘villano de la OTAN’ lo calificaron/descalificaron; también de The Times llegó lo de greyhound[7] –galgo (de Paiporta)- también en junio de 2025 que, con anterioridad ya había dicho que salió por piernas[8].
No destaco lo de ‘Antonio’ (Mario Draghi dixit) de marzo de 2022 en Roma porque a todas luces se ve que el italiano le dice ‘gracias’ -a Pedro- y raudo, aunque sin paradiña de inflexión en la oración, introduce al portugués Antonio Costa para que suelte su speach; pero –insisto- don Mario no secuencia lo suficiente bien y de forma elocuente con lo que parece que se confunda; pero no. Cuando dice “Antonio” lo hace mirando al presidente portugués.
Pero lo de ‘Nemesio’ me ha tocado la fibra por cosas de mi juventud.
‘Nemesio’ por lo de ser ‘némesis’ (de Trump; que tiene gracia) -persona enfrentada a otra o enemiga acérrima suya- me lleva a una serie de televisión de mi tierna juventud –“Los invencibles de Némesis”- cuando Némesis era una agencia ultrasecreta de Naciones Unidas, pero con sede en Ginebra (que para algo el telefilme era británico[9] y esto es la vieja Europa; y en origen lo emitía la ITV), para garantizar el orden y la paz mundial. El trío de agentes británicos protagonistas estaban dotados de poderes especiales… y para especiales, aquellas mujeres: el trío de bellezones de la época que me volvían loco por aquellos días y que aún recuerdo con deleite. La primera, Alexandra Bastedo –la agente Sharron de Némesis- que se convirtió en todo un sex simbol para una generación, la mía; junto con Diana Rigg (Emma Peel en ‘Los Vengadores’ -que ya tuvo su ratito de gloria en este blog-) y Barbara Brain (‘Misión Imposible’). A ellas tres podríamos añadirle, generoso estoy, dos más y tener un repóquer de damas con Stephanie Power (“La chica de CIPOL”; porque antes hubo un hombre protagonista con “El agente de CIPOL”- y era obvio el oportunismo de una chica; ¡cómo no!) y Susan Saint James (“McMillan y esposa”). ¡Qué tiempos; qué mujeres!
¡Uy!, hablando de mujeres, la que ha dejado de ponerle ‘ojitos’ a ‘Nemesio’ ha sido Úrsula. La Von der Leyen, primera mujer ministra de Defensa en Alemania (2013-2019), médico y madre de siete hijos, hoy presidenta de la Comisión Europea, ha caído del caballo, como San pablo, y ha calificado en un discurso a nuestro preclaro líder nacional como “problema”[10], al rasero del húngaro Orbán al que lleva criticando desde 2015. ¡Que desfachatez!; ¿Dónde vamos a ir a parar? Darse cuenta tan tarde de quién es y cómo las gasta ‘Nemesio’.
Úrsula no se andaba antes con chiquitas. Cuando Turquía aprovechó la campaña internacional de lucha contra el Estado Islámico/Daesh para bombardear objetivos del PKK (Partido de los Trabajadores del Kurdistán), en 2015, decidió retirarle los patriots alemanes: o te ciñes, Erdogan, a lo que estamos, o te quedas solo. Y se fue, como los americanos, con lo que allí estamos nosotros los españoles de la OTAN, desde 2015, once años ya. Reemplazamos entonces a la unidad holandesa desplegada en Incirklik, en la Operación ‘Persistent Effort’. Y allí seguimos, porque estamos en la OTAN… y ahora se nos nota, con la que está cayendo.
Por cierto, ahora también estamos, con la fragata española ‘Cristóbal Colón’, acompañando al portaaviones francés ‘Charles de Gaulle’ que formará parte de la operación francesa en Ormuz. Ah, que esto no nos lo habían dicho… Pues ya lo saben.
Y hoy mismo la ministra de Defensa, Margarita Robles, se ha desmarcado de la operación anunciada por el presidente francés, Emmanuel Macron, en el estrecho de Ormuz y no enviaremos cazaminas/dragaminas a ese punto, clave para el tránsito de barcos petroleros[11].
La fragata española ya está en Chipre como escudo aéreo y para “mostrar bandera”; que así se ha insistido. Vamos, para que se sepa que estamos, pero no creo yo que cruce por Suez y se vaya para el índico… si es que…
Ya nos desmarcamos en mayo del año pasado de una FONOP (Freedom Of Navegation OPeration) cuando la ‘Méndez Núñez’, que se integraba en la escolta del portaviones británico ‘Príncipe de Gales’ se acercó a Taiwán. Dejamos tirados a los ingleses que realizaban estas iniciativas que garantizan la navegación en unos mares que China y su super flota de guardacostas impertinentes atosigan sin parar.
Sí, con ‘Nemesio’ lo que hacemos es ‘mostrar bandera’; pero lo de saltar al ruedo, con o sin toro, lo dejamos para otros. Desde Filipinas (1898) que nos terminan tomando manía todos los aliados; los dejamos siempre en la estacada.
Y estos de ahora son otros tiempos, pero con los mismos mimbres. ¡Qué país!; ¡Dios, qué buenos vasallos si oviesse buen señor en la Moncloa! (frase adaptada de El Cantar del mío Cid’, verso 20).
Por cierto, 11 de marzo que es. Veintidós años del 11M (2004) y un minuto de silencio que hemos guardado a la puerta del Ayuntamiento a propuesta general de la FEMP.
Y alguno me recantará, como la ministra al superhéroe, lo del ‘No a la guerra’ –en alusión a la de Irak, pero ahora sobre el vecino Irán- aun sabiendo que España no fue a la invasión de Iraq (del 20 de marzo a 1º de mayo de 2003) que acabó con el régimen de Sadam Hussein. España fue en misión de estabilización, seguridad y reconstrucción cuyos cometidos fueron los de mantener la seguridad en su zona asignada, entrenar fuerzas de seguridad iraquíes, proteger infraestructuras y facilitar ayuda humanitaria y reconstrucción. La Resolución 1511 del Consejo de Seguridad de Naciones unidas autorizó una “fuerza multinacional bajo mando unificado” en Irak, permitió usar “todas las medidas necesarias” para mantener la seguridad y la estabilidad e instó a los Estados miembros a contribuir con tropas y recursos a esa fuerza multinacional.
Malo si sigues las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas; peor si pasas de él. Sí, ellos tienen ONU, nosotros tenemos dos[12].
Vale: La invasión inicial de Irak (en marzo de 2003) no tuvo una autorización del Consejo de Seguridad; la presencia militar posterior sí recibió respaldo de la ONU mediante varias resoluciones, especialmente la 1511.
Por cierto, y hablando de Irak –que no de Irán- ahora mismo –marzo de 2026-, alrededor de 180 militares españoles adiestran al Ejército iraquí como parte de la coalición internacional de lucha contra el Daesh y dice en su web el Ministerio de Defensa que “La coalición internacional contra el yihadismo, integrada por 60 países y liderada por Estados Unidos (Operación Inherent Resolve), trata de frenar el avance del grupo terrorista Daesh en Siria e Irak. Las fuerzas aliadas realizan bombardeos selectivos contra las posiciones yihadistas en el norte del país”[13]. Ítem más: leyendo la misma web, con encontramos que “la coalición internacional contra el grupo terrorista Daesh surgió en la cumbre de la OTAN celebrada en Gales en septiembre de 2014. Está amparada por dos resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y cuenta con el apoyo expreso de la Unión Europea. La participación de las Fuerzas Armadas españolas fue autorizada por el Pleno del Congreso de los Diputados el 22 de octubre. Inicialmente, el despliegue era para seis meses, aunque el Gobierno lo ha ido prorrogando a solicitud de la coalición”.
Desde octubre de 2018, también se asesora al gobierno de Irak en el ámbito de la estructura de seguridad nacional, así como colaboramos para desarrollar su sistema educativo profesional militar dentro de la NMI: NATO Mission-Irak.
En fin, que estamos en lo de la guerra… y yo poniendo de vuelta y media a los coríferos…
Mira, va y resulta que, en marzo de 1922 fui yo a una manifestación contra la guerra: fui a un No a la guerra. Sí, contra la invasión rusa de Ucrania y la guerra desatada desde aquel 24 de febrero de 2022… que llevamos ya cuatro años y catorce días con lo que la guerra de Ucrania supera en duración a la Guerra de Corea[14] y en tres meses sobrepasará a la Primera Guerra Mundial[15]… esto deberíamos hacérnoslo ver porque no recuerdo a nadie poner a caldo a Putin por invadir Ucrania como ahora a Trump y Netanyahu por atacar Irán. Sí la Corte Penal Internacional rizó el rizo con una orden de arresto internacional[16]; pero ahí está, tan pancho.
En fin, que yo sí, fui a una marcha solidaria con el pueblo ucraniano. Al principio, incluso, se habló de que la comunidad rusa en la zona se unía la marcha por la paz; pero no cuajó la cosa y en la puerta del Cimbel aquellos pocos rusos que por allí estaban se envainaron su bandera y se unieron -algunos- a la marcha por la playa de Levante.
Sí, fui a esta manifa de 2022; pero ni se me pasó por la cabeza ir a la de 2004 que es la que les gusta recordar a tantos. Uno, yo, que soy así.
No estoy a favor de las guerras, como tampoco estoy a favor de la politización del tema y me hastían los debates sobre la legalidad-ilegalidad de las mismas o la conceptuación de si son justas o no –injustas-, aspecto del que llevamos hablando desde San Agustín, quien ya en el siglo IV se convirtió en el mayor defensor de las guerras justas.
Decía el santo de Hipona -hoy, la ciudad argelina de Annaba- que, aunque la guerra es un mal en sí mismo, puede ser moralmente aceptable -¡atención!- si se libra para restaurar la paz y vengar injusticias, además de ser declarada por una autoridad legítima. Aquí, el santo ya ponía en la ecuación la cuestión de la autoridad legítima y mandaba a la porra a un montón. ¡Ojo!, siglo IV; y estamos en el XXI.
Y San Agustín abundaba: la guerra debe evitar la crueldad, no ser por odio o ambición, y ser el último recurso para proteger la seguridad y libertad de los pueblos.
Y, viendo estos postulados –ya les avanzo- es imposible que una guerra los atienda porque siempre habrá un pelillo que se quedará en la gatera y no llegará a la mar. No hay guerras justas bajo el prisma de que siempre causan la muerte de inocentes –daños colaterales, que un socialista como Solana dijo en su día hablando de otra guerra en Europa- en cualquier conflicto de esta magnitud por muy legítima que sea… y siempre hay intereses por medio
Luego está lo de las guerras legales o ilegales. Toda guerra que no sea en legítima defensa o autorizada por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas es desde mitad del siglo XX una guerra ilegal en este mundo que nos hemos dado. Ahí está el artículo 2.4 de la Carta de Naciones Unidas que señala que queda prohibido amenazar o usar la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier otro Estado. Pero…
En fin: el concepto ‘guerra legal’ lo basaríamos en el cumplimiento técnico de la Carta de la ONU (cumple el Ius ad bellum moderno) y ‘guerra justa” sería ya una consideración de la teoría filosófica y moral (que hunde sus raíces en Santo Tomás de Aquino, otro santo varón filosofal) que plantea justificar la guerra bajo condiciones (ya estamos con que si la abuela fuma): causa justa, autoridad legítima, intención recta, y último recurso. Y por ahí, por lo de ‘último recurso’ se escapa todo quisque.
Esto es ya meternos de lleno en la Teoría de la Guerra (que la hay), de la que Michael Walzer –que está considerado un experto desde que en 2001 vio la luz su ‘Teoría de la guerra justa’, Editorial Paidos- concluyera que las guerras se juzgan –se declaran justas o injustas- bien en el momento de su declaración (ius ad bellum) o bien durante su desarrollo (ius in bello)… lo que nos lleva a que una guerra pueda ser justa, pero se desarrolle injustamente; o injusta, con desarrollo justo. La pescadilla que se muerde la cola. Nuevo buchito de agua, ‘Nemesio’, que estamos donde estábamos y hay que pasar el trago.
Lo triste es que las vidas humanas no tienen siempre la consideración que merecen.
Y digo esto hasta el extremo de hablar muchas veces de que en las guerras el pueblo es ‘carne de cañón’; o de incluso sacar a pasear la frase, atribuida a Napoleón, que considera que “los soldados están hechos para que los maten”, reflejando la mentalidad del ser humano sobre la naturaleza prescindible de las personas que integran los ejércitos y mesnadas en las batallas masivas que se han dado desde el inicio de la Historia por la forma en que se utilizaban las tropas. Pero con la indefensa población civil pasa lo mismo que con la soldadesca; la vida humana se menosprecia con una absoluta indiferencia.
A favor de la guerra no he conocido a nadie aún; a favor de las intervenciones, sí. Las intervenciones muchas veces degeneran en guerras… pero ya me dirán ustedes qué hacer en muchas de estas situaciones. No, si lo que resulta es que faltan guerras porque del poder no se apean dictadores y clanes. Y unos resulta que son “mis” guarros y los necesito y otros son “los” guarros de los malos que hay que liquidar.
Con Irak, la guerra de hace casi un cuarto de siglo -sí, la del No a la Guerra-, ya me contarán. La cosa venía arrastrándose de cuando en 1991 Irak invadió Kuwait. ¿Se acuerdan? Entonces el Consejo de Seguridad[17] de Naciones Unidas aprobó catorce resoluciones sobre el conflicto, comenzando con la Resolución 660 –la condena de la invasión de Kuwait por Irak y la exigencia de la retirada ‘inmediata e incondicional’ de las tropas de iraquíes- y llegando hasta la Resolución 687[18] en que Irak asumía las consecuencias de perder la guerra. Esta última se aprobó por 12 votos a favor y uno en contra, que fue el de Cuba; porque la cabra comunista siempre tira al monte. Por cierto: la Resolución 678, hasta las gónadas de que Irak no atendiera todas las anteriores, autorizó el uso de la fuerza militar contra Irak porque la negociación se había agotado y no quedaba recurso de diálogo más. ¿Recuerdan?
Por en medio hubo un buen número de resoluciones que sólo reiteraban exigencias -que Irak no cumplía- del Comité de Sanciones de otros organismos.
Vale; ahora parece (como entonces) que la ONU es un organismo anquilosado, lento y muy burocratizado; pero es que sus resoluciones se las pasan –los malos y los buenos- por el arco del triunfo.
Por ejemplo: tras aquella guerra se siguieron sucediendo las resoluciones abundando en el desarme estratégico iraquí y el control de sus importaciones tecnológicas tras el fin de las sanciones (resoluciones 707, 715 y 1.051), y sobre el reparto financiero de los ingresos provenientes de la venta de crudo iraquí y haberes congelados en el extranjero. Aquellos fondos se destinaron a paliar las necesidades humanitarias en el país –que eran muchas-, para pagar las indemnizaciones de guerra, y para el desarrollo de las actividades de las distintas comisiones del Consejo de Seguridad operativas en Irak (resoluciones 705, 706, 712 y 986). La Resolución 689 determinó la creación de la Misión de Observación de las Naciones Unidas entre Irak y Kuwait (UNIKOM) que observar, lo que se dice observar, más bien poco, porque la toreaban como querían.
Hay un carro de resoluciones más. Pero añadan a todo este maremágnum de papeles oficiales y timbrados la realidad del Programa Petróleo por Alimentos que entre 1995 y 2003, a iniciativa de la ONU, permitió a Irak vender petróleo bajo control internacional para comprar comida y medicinas con las que atender a su población. Otro agujero contable que sólo trajo consigo graves escándalos de corrupción y sobornos, involucrando a funcionarios del nuevo gobierno y empresas afines en desvíos de fondos. Un desastre. Si malos eran unos, no mejores y menos codiciosos resultaron los otros.
Y, como remate final, la Resolución 1284 (Consejo de Seguridad; 17 de diciembre de 1999) que estableció la Comisión de Vigilancia, Verificación e Inspección de las Naciones Unidas (UNMOVIC) para reemplazar a UNSCOM en Irak. Su objetivo era supervisar el desarme de las archifamosas armas de destrucción masiva –luego hemos sabido que el programa cesó en 1991- y condicionar la suspensión de sanciones económicas a la cooperación iraquí. Había mucha literatura –y comisiones dinerarias elevadísimas- desde que Monsieur Irak -digo, Monsieur Giscard (d'Estaing)- apoyó las veleidades atómicas del sátrapa.
En fin: lo de las armas de destrucción masiva es un capítulo muy turbio en el que dos personajes –un programa de la BBC[19] los identificó- engañaron como chinos a británicos y norteamericanos que estaban muy receptivos a ser engañados. El ingeniero Rafid Ahmed Alwan al-Janabi, desertor refugiado en Alemania[20], y un antiguo oficial de la inteligencia iraquí, Maj Muhammad Harith, orquestaron la fantasía –había sido un plan, pero no se ejecutó- de los laboratorios biológicos móviles y las armas atómicas buscando encandilar como Sherezade en las Mil y una Noches y conseguir una jugosa jubilación en Occidente. En 2025 el propio Toni Blair pidió disculpas por haber atendido aquellas fuentes, pero desde 2003 que el lío estaba montado y a los de las armas no les amargó aquel dulce.
Lo único que me queda claro es que una guerra exige ganarla; obtener la victoria final, porque la historia la escriben siempre los vencedores y si no ganas la derrota te pasa factura. Y aquí entra la coda final: Ucrania no puede ganar porque sería ganarle a Rusia, y Rusia no debe ganar porque los tendríamos aún más cerca del corazón de Europa. En el caso de Irán todos tenemos claro que los ayatolás no deben ganar; pero unos lo decimos y otros no.
[1] Así
llaman algunos a Pedro Sánchez desde que el Financial Times le presentara como
la némesis de Trump. How Pedro Sánchez
became Donald Trump’s nemesis in Europe; https://www.ft.com/content/987bb3a4-76b2-41f0-9a9a-6c13159b4ba9
[2] Jergalismo que viene del caló, la lengua gitana, y que
en español, jergalmente, se usa con el significado de 'tío'
[5] https://www.thetimes.com/comment/the-times-view/article/time-for-pedro-sanchez-to-rule-or-say-adios-j7gk7p58z
[6] https://www.eldebate.com/espana/20260311/sanchez-rebeldia-ante-tsjm-ocultar-identidad-acompanantes-122-vuelos-falcon_393936.html
[7] The growing army of critics of Pedro Sánchez, Spain's
prime minister, have dubbed him the greyhound because of the pace at which he
runs away…/ el creciente ejército de críticos de Pedro Sánchez, primer ministro
de España, lo han apodado el galgo por la velocidad con la que corre…; https://www.thetimes.com/comment/the-times-view/article/time-for-pedro-sanchez-to-rule-or-say-adios-j7gk7p58z
[8] Spain’s PM fled the floods crisis, was silent on the
power cut and is mired in claims of dirty tricks and a fake bomb plot and now
faces protests in Madrid / El primer ministro de España huyó de la crisis de
las inundaciones, guardó silencio sobre el corte de energía y está envuelto en
acusaciones de trampas sucias y un supuesto complot de bomba falso, y ahora
enfrenta protestas en Madrid
[10] https://www.eldebate.com/internacional/20260310/von-der-leyen-asume-sanchez-problema-asume-europa-debe-autosuficiente-defensa_394048.html
[11] https://www.heraldo.es/noticias/internacional/2026/03/11/defensa-se-desmarca-mision-francia-estrecho-ormuz-cazaminas-1901277.html
[12] 9 de noviembre de 1946. Manifestación en Madrid tras la
condena internacional a España por parte de la recién creada organización de
las Naciones Unidas. La frase, que se completaba con un "y bien
puestos", funcionaba como respuesta desafiante ante el aislamiento
internacional que sufrió el régimen tras la Segunda Guerra Mundial.
[13] https://www.defensa.gob.es/misiones/en_exterior/actuales/listado/apoyo-a-irak.html#:~:text=Actualmente%20Espa%C3%B1a%20tiene%20desplegados%20en,resto%20en%20Bagdad%20y%20Taji.
[14] 25 de junio de 1950 - 27 de julio de 1953; 3 años, 1
mes y 2 días.
[15] 28 de julio de 1914-11 de noviembre de 1918; 4 años, 3
meses y 14 días.
[17] Miembros permanentes en 1989: China, EEUU, Francia,
Reino Unido y la Unión Soviética -después, Federación Rusa) y diez países no
permanentes, elegidos por la Asamblea General por un período de dos años:
Canadá, Colombia, Costa de Marfil, Cuba, Etiopía, Finlandia, Malasia, Rumania,
Yemen y Zaire. El primero de enero de 1991, Austria, Bélgica, Ecuador, India y
Zimbabue reemplazaron a Canadá, Colombia, Etiopía, Finlandia y Malasia por un
período de dos años.

