La deplorable imagen que dimos al mundo dejándonos asaltar por las bravas, demostrando debilidad, incompetencia y modos de república bananera de 3ª Regional, grupo Sur, han dejado otra mancha en el sucio estandarte de la política internacional, además de la nacional, que lleva practicando España desde que Pedro Sánchez es presidente del Gobierno.
Hoy te enfrentas a los periódicos y sigues boquiaberto. Me referiré sólo a los editoriales: “Sánchez convierte su política migratoria en un problema Europeo” (El Mundo); “Firmeza y Unidad ante el desafío de Marruecos” (El País); “El lugar de España es con Europa, no con Rabat” (ABC); el “Órdago de Sánchez a la UE”, de Jordi Cruz, director de la Vanguardia, recordando a todos los que se han quedado en el camino de las aguas (lo mismo llevamos ya 82); o “la agonía del Caudillo”, de Pedro J Ramírez, en la Carta del Director, de Español, que abre con un “La Guardia Civil detecta agentes de inteligencia de Marruecos entre los migrantes que se colaron en Ceuta”.
Y por si fuera poco, las tribunas: “La migración como arma de la guerra hibrida” (Bjorn Bearn, El Mundo); “Mohamed VI y sus proyectiles humanos” (Pablo Ordaz, El País); o “El Reino del Sinsentido: el lado marroquí de la frontera” (Noussair Ben Daoud, ABC).
Pero si quieren canela fina: eldebate.com[1]. No deja títere con cabeza en todas y cada unas de las informaciones y en las plumas de sus colaboradores.
Y ahora entro yo.
Marruecos es un país norteafricano con un crecimiento sostenido y un entorno político estable. El acuerdo de asociación firmado en 1996 reforzó la cooperación entre Marruecos y la Unión Europea (UE). Con el lanzamiento de la política europea de vecindad (PEV) en 2004, Marruecos ha llegado a ser gradualmente un socio privilegiado de la UE en materia de cooperación política y económica, así como en comercio, cooperación técnica y desarrollo. Así comienzan varios informes oficiales de la UE respecto del vecino que nos come por los pies.
El reino de Marruecos nació en 1666, cuando los alauíes unificaron varios de los reinos norteafricanos, dando lugar al sultanato marroquí, que se extendía en un área de territorio menor a la mitad del actual reino. El sultanato de Marruecos quedó bajo protección francesa en 1912 y la región norte le fue cedida a España constituyendo el Protectorado Español de Marruecos[2]. En 1956, Marruecos recobró su independencia y pudo recobrar estos territorios coloniales, incluyendo aquellos que en épocas anteriores pertenecieron al imperio almohade en el siglo XII… que sigue siendo su Arcadia feliz. ¡Ojo a estas ínfulas!
En la configuración de Marruecos como país hemos de tener presente que después de 1958, de la guerra de Ifni[3] y del boicot estadounidense (a España), España abandonó el enclave de Ifni[4] y la franja de Tarfalla; y en la agonía de Franco en 1975, el Sáhara. Y desde entonces están dándonos la tabarra con la ZEE por todo lo que comporta hoy y puede que les reporte mañana. Y Canarias enfrente.
Marruecos es, por muchos motivos, una prioridad para la política exterior española. A pesar de ello, desde la Transición no ha habido una política de Estado explícita —con objetivos definidos y consensos básicos sobre recursos, enfoques y medidas— que guíe la política de España hacia su vecino del sur con el que hay dos rasgos que han caracterizado tradicionalmente las relaciones: complejidad y frecuentes vaivenes.
La proximidad geográfica, sumada, primero, a la presencia de una importante comunidad marroquí en España[5], luego al diferencial de renta per cápita[6] y finalmente a las diferencias políticas, demográficas y culturales, suponen un terreno abonado para las divergencias y fricciones.
Me duele escribirlo, pero España y Marruecos son países mucho más cercanos de lo que parece, pero bastante más distantes de lo deseable, lo que es terrible.
En el siglo XXI, para no complicarnos más, hemos pasado de los desacuerdos en pesca e inmigración de 2001, a la crisis de Perejil[7] en 2002; de la cooperación antiterrorista del periodo 2003-2007, a las tensiones con el Sahara entre 2007 y 2015; a practicar el deporte de salto de valla fronteriza entre 2014 y 2019, a la crisis de 2021 con retirada de la embajadora y el asalto a la frontera de Ceuta[8]... a resultas de la cual el Parlamento Europeo criticó el uso de la migración como instrumento de presión política[9]… pero cuando hay que negociar algo, también ellos, con Marruecos, se les olvida esa crítica.
Pero en 2022, España dio un golpe de timón letal a su posición sobre el Sahara y Pedro Sánchez le comunica al rey Mohamed VI algo inaudito: que considera la propuesta marroquí de autonomía para el Sáhara como la base “más seria, creíble y realista”[10], reestableciéndose las relaciones bilaterales... y entonces va Argelia y nos retira su embajador.
¿Error de párvulos en Infantil de política internacional o cogida magistral por la entrepierna?: Argelia nos da seguridad energética (gas natural) y menos presión migratoria; y dispone de petróleo, grandes reservas mineras y potencial para hidrógeno verde; y está lo mismo de implicada contra el integrismo.
Pero a lo que voy; y es Marruecos.
En 2022 cuando se conoce el Caso Pegasus[11]: los teléfonos del presidente del Gobierno y varios ministros fueron infectados con el programa Pegasus y diversas investigaciones periodísticas apuntan a intereses vinculados a Marruecos, aunque no existe una atribución judicial definitiva[12].
A pesar de que esas investigaciones periodísticas internacionales señalaron a Marruecos y que hasta el Parlamento Europeo recogió en sus trabajos esas informaciones[13], y que el contexto del uso de programas espía por parte de Marruecos, por increíble que nos pueda parecer, es habitual, ¡las relaciones políticas no se deterioraron! ¿Hasta dónde tienen cogido a este Ejecutivo?
Así que España modificó su posición sobre el Sáhara Occidental, apoyando la propuesta marroquí de autonomía, sin venir a cuento; celebramos la XII Reunión de Alto Nivel España-Marruecos (2023), tras ocho años de parón; Pedro Sánchez viajó a Rabat (febrero de 2024) y afirmó que las relaciones bilaterales atravesaban “su mejor momento en décadas”[14], destacando ¡la cooperación en migración, seguridad y comercio!, y, de paso, lo de la organización conjunta del Mundial 2030... y volvió la cooperación policial, se reforzó el control migratorio, avanzó la propuesta de reapertura de las aduanas comerciales de Ceuta y Melilla y aumentó el comercio bilateral (entre los puertos de Tanger Med y Algeciras, nada más)[15].
Entre 2023 y 2025 se tendió, cuentan, a la normalización con reapertura de las aduanas comerciales de Ceuta (breve experimento) y Melilla, como ya apunté, y se reforzó lo de la cooperación económica, energética y migratoria, aunque continuaron, ¡faltaría más!, las reclamaciones marroquíes sobre Ceuta y Melilla y las diferencias sobre el Sáhara.
Y así llegamos a los sucesos de julio... julio de 2026 donde se repite la mecánica: tú (España) me tocas las pelotas (en 2021 lo del líder del Polisario[16] y en 2026 te reconcilias un poquillo con Argelia[17]), yo te asalto Ceuta[18]; y de jodes y bailas[19].
Una actitud, sin paliativos, impresentable (como mínimo; delictiva a buen seguro).
Pero: ¿qué se puede esperar de un país al que le sale más barato exportar jóvenes —y recibir sus remesas; porque las envían después para ayudar a sus familias— que construir un mercado laboral para que ellos se desarrollen.
Desde 1963 Marruecos “exporta” mano de obra a Europa. Europa la necesitaba entonces y Marruecos vio en ello una salida para su problema. Seis décadas después las remesas de los marroquíes en el exterior componen uno de los pilares permanentes de la economía marroquí que así consigue el 8’5% de su PIB y suponen 11.000 millones de euros.
Sí, porque se trata de 5 millones de marroquíes que viven fuera de marruecos (un millón, que no es tal; que es más, en España) que mes tras mes remiten euros; que desde España le llegan del orden de 1.500 millones (de los 11.000 millones que le llegan del conjunto Europa).
Sólo los ingresos por turismo superan esa partida: 12.800 millones de euros.
Y es mucho más interesante hasta que la inversión extranjera directa, que fue tan solo de 2.886 millones de euros en 2025.
Así que la diáspora marroquí es un socio mayoritario del desarrollo del país. Y cuando el 8’5% de tu PIB te los producen los que se van; ¡pues que se vayan!, eso que me ahorro y luego me vienen euros. Es más: los animo a irse.
Y para eso, lo animar a irse, sólo hace falta vivir en el país y conocer sus miserias y ser parte de una juventud hiperconectada —internet no llega o falla solo en las zonas más abruptas de las montañas del Atlas, las zonas profundas del desierto del Sahara y algunas carreteras rurales muy aisladas; Hasta en los sitios más inesperados hay Internet, que es una envidia. Y lo sé de buena tinta— que ve lo que es Europa (en un principio España; pero todo es llegar) en sus modos, euros y formas de actividad, que la tienen tras los espingoncetes de Benzú (más complicado, por costa abrupta y fuertes corrientes) y el “famoso” de El Tarajal[20] (de aguas más tranquilas), y padecen la inacción de un gobierno que lo fía todo al próximo Mundial de fútbol, pensando en imagen y en turismo, y pasa muy mucho de generar un mercado laboral para ellos.
Y me molesta cuando hablamos de estas cosas de emigrantes y remesas de dinero que envían, además, cuando los que criticaron aquí en España la triste realidad de los emigrantes y las remesas del franquismo no critiquen ahora los emigrantes y las remesas de este mohamismo de pacotilla.
Sí, aquí en España, durante el franquismo, especialmente entre finales de los años cincuenta y comienzos de los setenta, la emigración de millones de españoles a Europa occidental fue uno de los pilares del crecimiento económico español. Las remesas enviadas por esos emigrantes aportaron miles de millones de pesetas en divisas, fundamentales para equilibrar la balanza de pagos junto con el turismo y la inversión extranjera. Este fenómeno fue objeto de durísimas críticas desde ámbitos políticos, sindicales y académicos.
La oposición (democrática) al franquismo argumentaba que el Gobierno utilizaba la emigración como una válvula de escape para evitar afrontar reformas económicas y sociales; sostenían que las remesas permitían mantener financieramente al régimen sin resolver las causas de la emigración. El Partido Comunista de España (PCE) y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), así como sindicatos vinculados a ellos, denunciaban por todos los foros mundiales que el régimen estaba “exportando paro”. Y desde la izquierda europea, en Alemania, Francia, Suiza o Bélgica, varios sindicatos criticaban que la emigración española respondía a la falta de libertades sindicales y de oportunidades económicas en España y consideraban —y es cierto— que las remesas beneficiaban y perpetuaban al Estado franquista. Prestigiosos investigadores y académicos señalaron que el llamado “milagro económico español” era fruto de tres grandes entradas de divisas: el turismo, la inversión extranjera y ¡las remesas de los emigrantes!, por lo que criticaron que ese crecimiento descansaba en factores externos más que en un cambio estructural del modelo productivo. Y numerosos exiliados republicanos denunciaban la paradoja de que cientos de miles de españoles tuvieran que abandonar el país para encontrar empleo mientras sus ingresos ayudaban a fortalecer la economía del régimen.
Pues a esos mismos, ahora, cuando tenemos un problema con el vecino del Sur que nos come los pies, no los veo decir ni mu.
Y a Marruecos, ahora, le sale mejor hacer esto, exportar juventud y todo lo que pueda meter en ese “paquete de juventud” que arreglar el país y su socioeconomía (o no quiere hacerlo; o no puede hacerlo, porque no le interesa).
Y en medio de todo el berenjenal de la falluta microeconomía marroquí (la que afecta al bolsillo) está la macroeconomía. Sí, la macroeconomía —ya saben, el rollo de los números generales y globales que siempre le suelen salir bien a los países— le va bien en aquella orilla del Mediterráneo y tener a mano los pocos kilómetros cuadrados de Ceuta es un alivio para acciones como las vividas desde la tarde del jueves.
Para que se me hagan una idea: el término municipal de Benidorm es más del doble que Ceuta en superficie.
Y a lo que íbamos…
Tirando de macroeconomía, Marruecos crece; y crece de verdad, pero de cara a la galería, ¡oiga!
Marruecos está desarrollando uno de los mayores programas de
infraestructuras viarias y deportivas de su historia, y dentro de ese plan se
encuentra el que será el estadio de fútbol más grande del mundo: el Hasan II
(115.000 espectadores). Luego habría que ver la viabilidad a posteriori de esa
instalación deportiva, pero ¿a quién coño le interesa eso?
A priori, lo de proyectar una imagen de potencia regional
africana y consolidarse como destino internacional para grandes acontecimientos
deportivos está muy bien en los dosieres que reparten.
Marruecos está construyendo también cientos de kilómetros de
vías rápidas (voies express) para mejorar la conexión entre ciudades y
sedes del Mundial, desarrollando mejoras en los accesos a Agadir, Tánger,
Rabat, Fez y Marrakech, remodelando los grandes enlaces de Aïn Harrouda y Sidi
Maârouf (Casablanca) y terminando la continental Rabat–Casablanca y las
autopistas Tit Mellil–Berrechid y la Guercif-Nador… poco más de mil kilómetros
con una inversión de 15.000 millones de euros que financian los propios bancos
del país en un 70%.
Se habla de la creación de 250.000 puestos de trabajo, pero aun
así los informes del FMI hablan de un desempleo juvenil del 36’7 %... y
esos jóvenes son los que vimos mayoritariamente asaltar Melilla. Asalto que
condeno.
La UE destinó 1.150 millones de euros en el periodo 2021-2025
a Marruecos. El Banco Europeo de Inversiones (con Nadia Calvino —¿les suena? — al
frente) firmó en 2025 un total de 740 millones y en lo que va de 2026[21].
Y la estrategia europea Global Gateway señala unos 1.100 millones en los
últimos años[22].
No creo que se pueda decir que Europa les finanza el
cotarro, pero sí que Marruecos es el principal receptor internacional de fondos
europeos y que ha aprendido, que lo mejor y más rentable es que te paguen por
la gestión de fronteras; por la contención[23].
Está muy bien esto de que te paguen por un supuesto contender
y, además, ya en el caso de España, te dan un sustito o un bofetón y de paso
demuestran a la UE que, si no se quiere, es complicado hacerlo y que necesitan
más. Y más cuando 1 de cada 2 jóvenes marroquíes está fuera del sistema
productivo y quiere salir por piernas de allí. Y los que hemos visto en las
imágenes de los telediarios desde la tarde del jueves son jóvenes.
Los datos oficiales más recientes del Haut-Commissariat au
Plan (HCP), relativos al primer trimestre de 2026 —el dato más reciente
disponible dentro del primer semestre— muestran una situación de desempleo
juvenil muy elevada, aunque algo mejor que en 2025 debido a un cambio
metodológico en la encuesta laboral: 29,2 % de paro entre los jóvenes de
15-24 años[24]. El Fondo
Monetario Internacional considera que el desempleo juvenil sigue siendo uno de
los principales desafíos estructurales de Marruecos. Señala que las causas van
más allá del ciclo económico e incluyen el escaso dinamismo del sector privado,
desajustes entre formación y empleo, dificultades de acceso a financiación para
empresas, así como barreras para el empleo femenino.
El HCP también aporta otros datos que ayudan a valorar la
situación de los jóvenes: 45,3 % de tasa de subutilización de la mano de
obra entre los jóvenes de 15-24 años (incluye desempleo, subempleo y potencial
fuerza de trabajo).
Y aunque no es exactamente una tasa de paro, el HCP publicó
en abril de 2026 un informe específico sobre los jóvenes de 15 a 29 años: 2,9
millones de jóvenes marroquíes de entre 15 y 29 años no estudian, no trabajan
ni reciben formación[25].
Lo que aquí llamamos un NiNi, allí es un NEET. Aproximadamente uno de cada tres
jóvenes de esa edad se encuentra en esa situación.
Lo más grave es que según el Arab Barometer[26]
el 55 % de los marroquíes de 18 a 29 años están dispuestos a emigrar. Y
el Afrobarometer[27] apunta que
el 44 % de los marroquíes, en el conjunto nacional, han considerado en
los últimos tres años emigrar; y en el grupo de entre los 18-35 años, la cifra
asciende al 64 %. Pues ya me contarán qué hacemos.
Marruecos es muy consciente de que el desempleo juvenil y el
deseo de emigrar constituyen uno de sus principales desafíos económicos y
sociales. Y para paliarlo, he leído, ha puesto en marcha el Forum International
des Compétences Marocaines à l'Étranger (Foro Internacional de las Competencias
Marroquíes en el Extranjero, FINCOME), un programa creado por el Gobierno
marroquí para movilizar el talento de su diáspora, especialmente científicos,
ingenieros, médicos, profesores universitarios, investigadores y empresarios
marroquíes que viven en Europa, Norteamérica y otros países. Después de haber
conseguido el regreso de solo 79 desde que se puso en marcha en 2004 ha
resultado que FINCOME es más una política de captación de cerebros más que de retorno
de cerebros, porque le sale más rentable que sigan fuera enviando sus remesas.
Pero aquí el problema está en la masa, en los que asaltan
las vallas de la frontera y no en los titulados universitarios: que vemos lo
que quereos ver.
Le oí a Marc Vidal decir que la juventud de Marruecos es una
juventud conectada, como ya he dicho (Internet y la TV satelital llega a todas
partes) y es esta juventud la que se pregunta a diario ¿por qué ahora se
levantan estadios mientras hospitales y escuelas están cómo están? Y yo no sé
como están, pero imagino que fuera de las grandes ciudades aquello debe ser el Far
West.
Marruecos se moderniza; pero por elementos muy concretos y
por zonas muy específicas mientras 16 millones de marroquíes, entre 15 y 39
años, el 42% de la población, el principal contingente potencial de incorporación
al mercado laboral, demanda de vivienda, creación de empresas y consumo ve como
solución irse del país. Preocupante
Y lo es porque en ese segmento de la población se concentran
las mayores tasas de desempleo y la mayor intención de emigrar. ¡Houston,
tenemos un problema! Ellos son los que pueden cambiar el país y el país sólo
piensa en que facilitándoles la salida —y
ahí están los videos de camiones que los acercan a la frontera ante la
pasividad del gendarme— resulta que como país no les va tan mal porque una vez
lleguen a Europa y puedan entrar en el mercado laboral, que no todos son unos
golfos apandadores, se convierten en el segundo pilar sobre el que asienta la
economía marroquí gracias a sus remesas.
Lo más triste de todo esto es que Ceuta depende en gran
medida de la cooperación marroquí para que la frontera funcione con normalidad.
Cuando esa cooperación se interrumpe, la ciudad sufre un impacto inmediato. La
sensación de muchos ceutíes tras los asaltos de 2021 y 2026 es que la ciudad ha
quedado expuesta a una presión migratoria extraordinaria antes de que el Estado
recupere el control. Y ahí está el relato del diario El País[28]:
los tres días de horror en Ceuta.
Ante esto, muchos consideramos que España ha aceptado una
dependencia excesiva de Marruecos en materia migratoria y que Rabat dispone así
de una importante capacidad de presión y que la ejerce cómo y cuando quiere. Y
nosotros, calladitos.
Desde luego que me veo ante un debate que me descorazona y
me pregunto: con este Gobierno, ¿España cuenta con un modelo suficientemente
sólido para garantizar la seguridad y la estabilidad de Ceuta (y no me olvido
ni de Melilla, ni de las plazas de soberanía) sin depender de la cooperación
marroquí? Y me temo lo peor.
Muchos especialistas en relaciones internacionales
consideran que Ceuta presenta una vulnerabilidad estructural porque confluyen
varios factores determinantes en ella: es frontera terrestre entre la UE y
África, está rodeada por Marruecos, cualquier alteración en el control
fronterizo tiene efectos inmediatos y la gestión migratoria viene a depender de
la colaboración que Marruecos quiera tener y demostrar.
Por ello, tras las crisis de 2021 y 2026, se nos ha
reabierto el debate sobre si España debiera reforzar aún más tanto la frontera
como la capacidad autónoma de respuesta del Estado; incluso de la implicación
de la UE en la protección de esa frontera exterior.
Para mí es razonable sostener que la ciudad se encuentra en
una posición de especial vulnerabilidad, y que las crisis migratorias han
alimentado la percepción, compartida por parte de la sociedad y de algunos
responsables políticos, de que las medidas adoptadas no siempre han sido
suficientes para evitar que Marruecos pueda ejercer presión sobre España a
través de Ceuta y los ceutíes.
Y Ceuta, que es España, no se merece lo que están haciendo
con ella.
¿No quieres implicarte?, pues tira de FRONTEX, que somos
Europa, y de las fuerzas y Cuerpos de Seguridad y de las Fuerzas armadas y defiende
Ceuta; que es defender España.
Frontex es la agencia de la Unión Europea encargada de
ayudar a los Estados miembros a proteger las fronteras exteriores del espacio
Schengen y de la UE. Fue creada en 2004 y, tras la crisis migratoria de 2015,
sus competencias y recursos aumentaron de forma muy significativa. Hoy dispone
además de un Cuerpo Permanente (Standing Corps) que ronda ya los 5.000
efectivos entre guardias de fronteras, policías, especialistas en
identificación, expertos en documentos falsificados, intérpretes y personal
para operaciones de retorno. El cuerpo se compone de funcionarios contratados
por la agencia, agentes cedidos temporalmente por los Estados miembros y personal
contratado durante operaciones concretas. Frontex dispone o puede movilizar personal,
patrulleras, helicópteros, aviones de vigilancia, drones de largo alcance, vehículos
todoterreno, cámaras térmicas, radares, sistemas de vigilancia marítima y equipos
de identificación biométrica. Muchos de estos medios son propios y otros son
aportados por los Estados miembros dentro de las operaciones coordinadas por la
agencia.
Frontex no puede intervenir y desplegarse ante una vulneración
del Espacio Schengen y de la UE si no lo pide el Estado. ¡Pídase! Frontex ya ha
actuado en España (ruta atlántica en Canarias) y siempre que España lo solicite
o se activen los mecanismos previstos por la normativa europea puede actuar.
Y es cierto que el despliegue de varios cientos de agentes de
Frontex no impediría por sí solo una entrada masiva si Marruecos deja de
controlar su lado de la frontera. Pero su principal valor sería reforzar la
capacidad operativa española, dar una imagen de unidad de la UE ante este tema,
mejorar la vigilancia y aportar recursos técnicos y humanos adicionales. Pero
la responsabilidad última de la protección de la frontera seguiría siendo de
España.
Y es necesaria.
El 8.1 de la Constitución dice que las Fuerzas Armadas
tienen la misión de “garantizar la soberanía e independencia de España,
defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional” pero
luego está que la seguridad ciudadana no corresponde a las Fuerzas Armadas,
sino a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que en 104 de la
Constitución, encuentran su razón de ser al atribuírseles esa misión como
Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, y su desarrollo se encuentra en la Ley Orgánica
2/1986, que sitúa bajo el Ministerio del Interior a la Policía Nacional y a la
Guardia Civil para esas funciones.
La Ley Orgánica 5/2005, de la Defensa Nacional, establece
que el Gobierno dirige la política de defensa y decide cuándo y cómo emplear
las Fuerzas Armadas. Pues blanco y botella; y verde con asas, alcarraza. No
existe, pues, una prohibición general de intervenir en territorio nacional; lo más
que existe es un reparto de competencias. Y los militares pueden actuar en
apoyo de las autoridades civiles... y están a lo que están y como están. Fatal.
¿Qué estamos haciendo con Ceuta? Ni los ceutíes ni España se merecen lo que están, estamos, viviendo.
[2] Fue establecido
por encomienda de Francia tras el acuerdo franco-español de 27 de noviembre de
1912. Con capital en Tetuán, el protectorado consistía en dos territorios del
actual Marruecos, geográficamente separados por el protectorado francés. La
zona norte, que incluía las regiones del Rif y Yebala, tenía frontera en el
norte con las ciudades de Ceuta y Melilla, las plazas de soberanía (que no
formaban parte del protectorado al ser de iure territorio español) y con la
Zona Internacional de Tánger; al sur y al este, con el protectorado francés. La
zona sur, también conocida como Cabo Juby (hoy Tarfaya), lindando al sur con el
Sahara español, al norte con el protectorado francés, con el río Draa como
frontera, y al este con la Argelia francesa.
[3] La guerra de
Ifni fue una guerra no declarada de España y Francia contra Marruecos, que tuvo
lugar entre el 23 de noviembre de 1957 y el 30 de junio de 1958 en las
provincias españolas de Ifni y el Sahara y en el territorio de Cabo Juby, bajo
el protectorado de ese país, que se resolvió con el Acuerdo de Cintra. el
Consejo de ministros del día 28 de marzo de 1958, adopta la decisión de
retroceder la zona sur del Protectorado marroquí; en segundo lugar, se alcanza
el acuerdo de Cintra el día 1 de abril entre los ministros Castiella y
Balafrej, acuerdo por el que desde el día 10 de abril Marruecos se haría cargo
de dicha zona.
[4] Ifni fue una
colonia y posteriormente una provincia española hasta el 30 de junio de 1969,
fecha en la que se cede al Reino de Marruecos. Por el Plan de Reforma
Territorial del Estado, la provincia de Sidi Ifni (en la región de Guelmim-Ued
Nun desde 2015), la forman dos municipios urbanos y diecisiete rurales. Tiene
una extensión de 1502 km² y unos 54 000 habitantes. Su capital es Sidi Ifni. Se
trata de una franja de tierra de unos ochenta kilómetros de costa y veinticinco
kilómetros hacia el interior situada en la costa atlántica entre las
estribaciones del Anti-Atlas y el océano. Se encuentra a unos 300 kilómetros
(170 millas náuticas) de la isla de Lanzarote. La presencia española allí data
de 1476/78 aunque fue testimonial hasta
1934, como ya hemos contado en algún que otro Post en este Blog.
[5] 969.869 legales según
el INE y estimación de medio millón más de ilegales
[6] 38.627 US$
frente a 4.673–4.842 US$ (según la fuente); La renta media por habitante en
España es aproximadamente 8 veces superior a la de Marruecos. Y en cuanto a
paridad de poder adquisitivo (PPA) —que corrige las diferencias en el coste de
la vida— la distancia se reduce, pero sigue siendo muy elevada: alrededor de
60.000 US$ PPA por habitante en España frete a alrededor de 11.000–12.000 US$
PPA por habitante en Marruecos. Salario mínimo legal en España de 1.221 €
brutos/mes (14 pagas, 2026); en Marruecos 3.050 dírhams/mes (unos 285-295 €) en
los sectores no agrícolas. Salario medio bruto en torno a los 2.380 €/mes en
España frente a los 500-650 €/mes (según sector y zona) en Marruecos. El Poder
Adquisitivo marroquí ronda el 20 - 25 %
del español. El coste de la vida en Marruecos es considerablemente menor. Sin
embargo, los salarios son tan inferiores que el menor coste de la vida no
compensa la diferencia de ingresos. En consecuencia, el poder adquisitivo
efectivo de un trabajador medio español sigue siendo aproximadamente entre tres
y cinco veces superior al de un trabajador medio marroquí.
[7] https://www.larazon.es/internacional/crisis-perejil-nueve-dias-que-espana-marruecos-estuvieron-borde-conflicto-armado-p7m_2025032867e6c7ac8ba0d3000103f5e2.html
[8] Documento de
lectura imprescindible: https://seguridadinternacional.es/resi/html/autopsia-del-asalto-a-la-frontera-de-ceuta-en-2021-entre-la-zona-gris-y-la-gestion-de-crisis/
[9] https://www.infomigrants.net/en/post/32908/europe-rejects-moroccos-political-use-of-migrants-against-spain
[10] https://elpais.com/espana/2022-03-23/la-carta-de-pedro-sanchez-a-mohamed-vi-debemos-construir-una-nueva-relacion-que-evite-futuras-crisis.html
[11] https://theobjective.com/espana/2026-02-22/caso-pegasus-diez-claves/
y https://es.euronews.com/2026/02/12/marruecos-infecto-el-movil-de-sanchez-con-pegasus-durante-su-visita-a-ceuta-en-2021
[12] https://www.poderjudicial.es/cgpj/es/Poder-Judicial/Noticias-Judiciales/El-juez-de-la-Audiencia-Nacional-archiva-por-segunda-vez-el--caso-Pegasus--ante-la-obstruccion-de-Israel-a-cooperar-con-la-investigacion
[14] https://www.lamoncloa.gob.es/presidente/intervenciones/paginas/2024/202240221-sanchez-marruecos.aspx
[15] Organizaciones
agrarias españolas como ASAJA, COAG y Unión de Uniones han criticado en
diversas ocasiones que las cadenas de distribución españolas (y de supermercados)
importen productos marroquíes cuando existe producción nacional, alegando
diferencias en costes laborales, exigencias fitosanitarias y competencia. Esas
cadenas de distribución y supermercados esgrimen lo de que “deben garantizar el
suministro durante todo el año”; pero considero que deben ser más escrupulosas
en lo de cumplir la normativa de la UE.
[16] https://elpais.com/espana/2021-05-31/la-crisis-diplomatica-que-empezo-en-una-cama-de-hospital.html
y https://www.elconfidencial.com/mundo/2021-04-23/lider-del-polisario-esta-ingresado-en-espana-por-motivos-humanitarios-segun-el-gobierno_3047960/
[17] https://www.lamoncloa.gob.es/presidente/actividades/paginas/2026/200726-sanchez-visita-argelia-.aspx
[18] https://www.eldebate.com/espana/20260731/asalto-ceuta-directo_445522.html
Y https://www.infobae.com/espana/2026/07/30/el-triangulo-entre-pedro-sanchez-argelia-y-marruecos-que-explica-por-que-el-origen-de-la-crisis-migratoria-de-ceuta-genera-tantas-dudas/
[19] Cada año, con
motivo de la Fiesta del Trono (30 de julio), el rey Mohammed VI concede
indultos a miles de presos. En 2025, por ejemplo, el indulto fue
extraordinariamente amplio y afectó a 19.673 presos, según las autoridades
marroquíes. Pero no está acreditado públicamente que algunos de esos indultados
de este año, cuya cifra aún no he localizado, hayan sido identificados entre
los inmigrantes que entraron en Ceuta. Esa afirmación que circula de que había excarcelados entre los
asaltantes de la frontera debe tratarse, por ahora, como una alegación
pendiente de confirmación.
[20] Según
Puerto de Ceuta, se trata de un espigón-escollera de 38’5 metros de longitud
que tiene una valla de seis metros de altura y se adentra en el mar, según las
mareas que haya en cada momento. En función de esas mareas, la profundidad del
agua en su zona más alejada es de entre 2’5 y 3 metros, afectado por corrientes
submarinas.
[21] https://www.eib.org/en/press/all/2026-232-european-investment-bank-president-calvino-in-morocco-with-new-investment-for-resilient-transport-networks-boosting-connectivity-and-economic-opportunities
[23] Desde que la UE
empezó a financiar de forma sistemática la cooperación migratoria con
Marruecos, el importe acumulado supera los 360 millones de euros destinados
específicamente al ámbito de la migración y la gestión de fronteras. La
cooperación comenzó en 2004, se estructuró en 2013 y adquirió una financiación
masiva y continuada a partir de 2014-2015, especialmente tras la crisis
migratoria de 2015 y la creación del Fondo Fiduciario de Emergencia para
África. Pero desde 2016 y hasta 2022, que no he encontrado nada más, con la
premura de este post, hablamos ya de 360 millones de euros: 238 millones de
euros procedían del Fondo Fiduciario de Emergencia para África (EUTF). El
resto, unos 122 millones, de otros instrumentos financieros de la UE. Vamos,
que son más millones en estos 4 años más y con más presiones. - https://www.europarl.europa.eu/doceo/document/E-9-2022-002889-ASW_EN.html
[25] https://m.hcp.ma/Jeunes-NEET-au-Maroc-Profilage-statistique-au-profit-de-l-action-publique_a4301.html
[26] Wave VIII –
Morocco Report: https://www.arabbarometer.org/wp-content/uploads/AB8-Morocco-Report-ENG.pdf
[27] Dispatch 1004:
Youth like Morocco’s direction even as jobs remain scarce and interest in
emigration grows: https://www.afrobarometer.org/wp-content/uploads/2025/06/AD1004-Youth-like-Moroccos-direction-even-as-jobs-remain-scarce-and-interest-in-emigration-grows-Afrobarometer-20june25.pdf
