19 sept 2026

YO, CON VIVAS; YO, CON CEUTA

 

De tanto correr por la vida sin freno, me olvidé que la vida se vive un momento… y creo que ya ha llegado el momento de poner de poner los puntos sobre las íes y en valor a una persona a la que las circunstancias han convertido en involuntario protagonista: Juan Jesús Vivas Lara

Sí, el alcalde Vivas. El alcalde de Ceuta al que algún imbécil en RRSS le coloca epítetos injuriosos mientras el hombre afronta con la mayor dignidad que se me ocurre imaginar y con los achaques de su vida, la invasión de su ciudad y la obligación inducida de aguantar carros y carretas con altura de liderazgo y defensa de la convivencia. Y, por mucho que le pese a algunos, serán sus convecinos, los ceutíes, quienes llegado el día le valoren su acción; no los que estamos al otro lado del “ancho”, cada día más ancho, de Gibraltar.

Hoy olvidamos a un Juan Vivas que fue protagonista de los dos estudios que Merco Ciudad, el Monitor Empresarial de Reputación Corporativa, hizo en España de la figura de los alcaldes. Aquellas encuestas evaluaban y  medían la imagen y la reputación de quienes administraban las ciudades dentro del marco de Merco[1]. Pues bien, por dos veces se consideró a Vivas, a Juan Jesús Vivas Lara, “el mejor alcalde de España”. Y Vivas lleva en el cargo ininterrumpidamente desde el 6 de febrero de 2001. Fue en los años 2009 y 2010. En 2009 Juan Jesús Viva quedó 1º de España, con 1.000 puntos, por delante de Iñaki Azkuna (alcalde de Bilbao) y Teófila Martínez (alcaldesa de Cádiz), que ya de por sí eran los “grandes alcaldes” del momento en acción, repercusión y apoyo ciudadano. El primer estudio incluía 78 ciudades; en 2010 hubo una segunda edición y Vivas volvió a quedar 1º, por segundo año consecutivo. En esta ocasión el estudio se amplió a 81 ayuntamientos.

Merco Ciudad no ha vuelto a hacer el estudio “de alcaldes”, que yo sepa. Merco concentró su actividad en otros monitores y en su expansión internacional. Lo había empezado en 2008, pero no doy con los resultados de aquel estudio ni en su web. Ahora bien, distintas encuestas de valoración ciudadana, citadas posteriormente por Nueva Economía Fórum y otras biografías, sitúan a Juan Vivas entre los alcaldes mejor valorados de España en los años 2008, 2009 y 2010.

Vamos, que de casta le viene al galgo para que luego pueda llegar un impresentable de anatomía generosamente desarrollada y conducta manifiestamente mejorable —de humanidad abundante y virtudes escasas, que también podríamos decir— y pueda pretender faltarle al respeto como persona y como político. Y no te digo ya del presidente del Gobierno de España, del que no voy pergeñar descripción física alguna por ser, de todos, bien conocido y estar en el imaginario personal bien, regular, mal o peor reconocido.

Juan Vivas, hoy por hoy, no es simplemente un alcalde más, porque está de triste actualidad y porque está al frente de la administración de una de las dos ciudades autónomas que tiene España. Y por cosas del Estatuto (de Autonomía de Ceuta)[2], se le llama presidente; pero eso de “presidente” no es el equivalente a un presidente de diputación o un presidente de una comunidad autónoma. Vivas, como señalé, es el presidente de una ciudad autónoma cuyo régimen tiene una singularidad constitucional y estatutaria. El propio Estatuto de Autonomía de Ceuta, en su artículo 15, establece literalmente que el presidente “ostenta también la condición de Alcalde”;  verde y con asas… ¡alcarraza! Vivas es el alcalde de Ceuta, como Juan José Imbroda es el de Melilla[3].

Y ya que estábamos con el Estatuto ceutí, el artículo 25 dice que Ceuta ejerce todas las competencias que la legislación estatal atribuye a los Ayuntamientos, además de competencias procedentes de las Diputaciones, dadas sus peculiaridades al estar enclavada en el Norte de África.  Y esto me lleva a otra cuestión que quería también plantearles porque se produce en la geografía peninsular y nos parece de lo más normal.

Para los que somos de la Comunidad Valenciana, el Rincón de Ademuz[4], salvando las distancias geoestratégicas con Ceuta, es un territorio “comparable” con Ceuta. El Rincón de Ademuz es un enclave valenciano —pertenece a la Comunitat Valenciana y a la provincia de Valencia— pero no tiene continuidad territorial con el resto de la Comunitat Valenciana. Está situado entre Teruel (Aragón) y Cuenca (Castilla-La Mancha). La propia documentación de la Mancomunidad lo define como una “isla valenciana” (sin mar por medio, para más inri) en tierras aragonesas y castellano-manchegas. Ceuta, salvando las enormes diferencias que ustedes me quieran achacar, tiene una lógica territorial semejante: Ceuta es territorio español separado físicamente de la España peninsular.

Aquí llegados, enarbolo mi bandera y sostengo que la discontinuidad territorial no es condición que impida la pertenencia nacional. Ceuta es un territorio español situado fuera de la Península y en contacto directo con un Estado extranjero cada vez más enemigo: Marruecos.

España, por si a alguno se le ha olvidado, tiene incluso dentro de su territorio peninsular más “ejemplos” que demuestran que la pertenencia territorial no depende de la continuidad geográfica.

Así es que, Ceuta, por esa misma lógica mía que ahora esgrimo de pertenencia territorial a una dimensión completamente distinta, es territorio español, con personalidad jurídica y autogobierno propios, situado en la frontera exterior de España y de la Unión Europea.

Miren: esto está muy claro (para mí). Un mapa explica dónde está un territorio; pero lo coloreamos para indicar a quién pertenece. La pertenencia —que quede claro— la determinan la historia, el derecho y la voluntad política expresada conforme al ordenamiento constitucional.

Y tengo más ejemplos de igual calado; de “territorios discontinuos” españoles… Se me ocurre el caso del Treviño[5] (Brugos dentro de Álava), de Villaverde de Trucíos[6] (Cantabria dentro de Bizkaia) o de Llivia[7] (Gerona  en medio de Francia). Este último ejemplo se acercaría más al caso de Ceuta, pero los gabachos no se parecen a los vecinos del Sur.

En estos casos que saco a relucir, la historia, el derecho y la organización política han producido una realidad territorial que no coincide con la continuidad geográfica. Y tengo más: Petilla de Aragón (lugar de nacimiento de Santiago Ramón y Cajal) y Baztanes, que son enclaves Navarros en Zaragoza; Ternero (enclave burgalés en La Rioja); u Orduña (Vizcaya, entre Burgos y Álava). Somos así, ¡qué le vamos a hacer!

Hecha esta salvedad, vuelvo a mi Ceuta y al alcalde Vivas que lleva esta cuestión a una dimensión diferente.

Tengamos muy claro que el alcalde es el órgano unipersonal que preside el Ayuntamiento, representa al municipio, dirige el gobierno y la administración municipal y ejerce las competencias que le atribuyen la legislación y las normas locales. El alcalde es, además de la máxima autoridad política del municipio, por lo que es una figura pública cuya valoración ciudadana comprende la percepción que los habitantes tienen sobre su liderazgo, integridad, capacidad de gestión, cercanía, accesibilidad, representación del municipio y defensa de los intereses de la comunidad. Y Vivas es, para mí hoy por hoy, la representación más genuina de todo ello.

Ceuta, su ciudad, no es un enclave administrativo dentro de otro territorio español (como los que antes vaíamos) ni una anomalía cartográfica; Ceuta es una ciudad española con territorio propio, instituciones propias y frontera exterior de España y de la Unión Europea. Y no hace falta interpretar nada: su propio Estatuto de Autonomía dice literalmente que Ceuta es “parte integrante de la Nación española” y goza de autonomía para gestionar sus intereses, identificando su territorio con la delimitación actual de su municipio[8]. Vivas lo sabe y está en ello.

Además, el Tribunal Constitucional ha ratificado la condición de naturaleza “bifronte” que tiene Ceuta definiéndola como un ente autónomo que actúa, al mismo tiempo, como municipio y como Ciudad Autónoma[9]  —Ceuta aparece como ente municipal al que se le reconoce que posee un régimen especial de autonomía local, diferente tanto del régimen ordinario de los municipios como del de las comunidades autónomas con competencias específicas en materias como urbanismo, vivienda, transporte, desarrollo económico, patrimonio, turismo, asistencia social, sanidad, policía local, etc.— donde el presidente de la Ciudad Autónoma ostenta también la condición de alcalde.

Y a lo que voy, pues: Juan Jesús Vivas Lara es alcalde; alcalde-presidente de una Ciudad Autónoma con un régimen institucional singular. Y sabiendo que no es más —¡ni menos!— que el alcalde de Ceuta, al César lo que es del César y al Estado recordarle la competencia exclusiva sobre nacionalidad, inmigración, extranjería y derecho de asilo, además de defensa, relaciones internacionales y seguridad pública. Lo del alcalde son otras competencias.

Puede gustar o no gustar Vivas; puede caer bien o mal Vivas; pero de ahí a convertirlo políticamente en una especie de adversario exterior del Estado español es sólo una maléfica ocurrencia del más recalcitrante sanchismo.

Se puede discrepar de un alcalde; se le puede criticar; se le pueden exigir responsabilidades sobre sus competencias y actitudes (incluso aptitudes); lo que quieran. Pero en una situación como esta, cuando ese alcalde representa a una ciudad española situada en la frontera sur de Europa, con unas circunstancias extraordinariamente singulares de invasión, y cuando los que aparecen en los telediarios de las distintas cadenas señala al liderazgo de Vivas, la respuesta del Estado no debería ser la que está siendo y debería primar la lealtad institucional. Ahora mismo, viendo despotricar a los ministros lenguaraces sobre Vivas, parece que Vivas sea el dirigente de una potencia extranjera con la que estamos en conflicto.

Yo viendo lo que veo, leyendo lo que leo, y oyendo lo que oigo… ¿de verdad creemos que la mejor manera de afrontar la actual crisis en Ceuta es forma de proceder la del Gobierno de España?; ¿de verdad debemos tratar al alcalde de una ciudad española como si fuera el presidente de un país enemigo?  Es que se trata mejor al mohamed de turno que a un ciudadano español que tiene la confianza de su pueblo.

Yo me hago cruces, insisto. Ceuta no es solamente un territorio fronterizo; es una ciudad española. Y como tal, sus instituciones forman parte de la estructura del propio Estado[10] —y de la España de las Autonomías y sus dos ciudades Autónomas, que también está Melilla en el ajo y tiene un alcalde parejo en aptitudes y respaldo popular— y del engranaje del municipalismo español. El Tribunal Constitucional, recuerden la sentencia expuesta antes, ha subrayado precisamente esa singularidad. Ya con esto, el “pregúntele a Vivas” del 16 de septiembre pronunciado por el presidente del Gobierno de España —y aplaudido por sus ministros faltones— ¡no es de recibo!

Si el propio Estado declara que estamos ante una situación de interés para la Seguridad Nacional, difícilmente puede presentarse después como un asunto esencialmente municipal.

A estos que nos representan hay que exigirles deferencia institucional, respeto a la autonomía local y lealtad entre administraciones. Una crisis fronteriza no puede convertirse en una crisis de responsabilidades institucionales en la que se termine responsabilizando al alcalde de aquello que no puede decidir.

Vivas no controla la frontera española; Vivas no decide quién entra en España; Vivas no dirige la Policía Nacional ni la Guardia Civil; Vivas no interviene en política migratoria…

Vivas alertó de lo que se nos veía encima…  y Vivas debe soportar, con sus vecinos, la invasión y la falta de escrúpulos de quienes han cortado de cuajo el final del verano de los ceutíes y amenaza la normal convivencia y el final de este duro y complicado 2026.

La frontera es del Estado, pero el caos que ha producido la inacción de Gobierno en la frontera le toca soportarlo a la ciudad y a los ciudadanos que representa Vivas.

Ahora su ciudad está viviendo bajo el Real Decreto 681/2026[11] que reconoce que la llegada masiva de migrantes ha generado una inaudita y sobrevenida presión sobre los servicios sociales, protección de menores, transporte y funcionamiento administrativo de Ceuta… Al margen, porque no son competencias de Vivas, están las capacidades de control fronterizo, identificación, atención humanitaria y acogida. Y no es nada subjetivo el mal ambiente que se vive en Ceuta donde los vecinos están hasta las napias de lo ocurrido y la falta de iniciativa gubernamental para repelerlo y controlarlo; amén de la pésima gestión del gobierno. Ahora sabemos que  Marlasca se quitó de en medio[12] en cuanto el presidente Sánchez se dio la vuelta para irse de vacaciones o que el del mando único, cuando las noticias son que la avalancha desborda el cordón policial[13], se va de mítin de fin de semana a Canarias[14]. Si no pasan más porque no llega para conjunción astral.

 En fin. Yo a lo mio. Vivas NO es responsable de lo que sucede en la frontera; y en consecuencia el Gobierno NO puede desentenderse de lo que sucede en su ciudad.

 Vivas no controla el Tarajal; la política fronteriza corresponde al Estado. Vivas no decide las devoluciones o repatriaciones; esas materias forman parte del ámbito estatal de extranjería e inmigración. A Vivas le toca gestionar las terribles consecuencias que llegan a las calles de Ceuta: menores, servicios sociales, policía local, servicios urbanos, atención ciudadana, transporte, alojamiento de titularidad propia, etc. porque el propio Real Decreto[15] de 2026 identifica expresamente esos recursos de la Ciudad.

A Vivas, insisto, se le pueden exigir responsabilidad por lo que está dentro de sus competencias; pero no se le puede atribuir como si fuera competencia suya aquello que constitucionalmente corresponde al Estado.

Yo, con tristeza, me pregunto: ¿Por qué estamos convirtiendo al alcalde de una ciudad española en el adversario político de una crisis cuya competencia fundamental corresponde al Estado?

A Vivas se le puede exigir todo aquello que sea competencia de Vivas. Pero no se le puede convertir en responsable de una frontera que constitucional y legalmente no controla. Y si Ceuta es España cuando hay que defenderla, también tiene que ser España cuando hay que afrontar las consecuencias de esa frontera.

España no puede dejar de funcionar como Estado cuando las consecuencias recaen sobre una ciudad tan española como Ceuta.

A Vivas, insisto, se le puede discutir lo que se quiera en su condición de alcalde de Ceuta; que es lo que es. Lo que no me parece razonable es pedirle cuentas como si fuera ministro del Interior o de Asuntos Exteriores. Porque no lo es. Aquí lo que ha habido —y lamentablemente hay— es un problema de frontera; por eso el Estado debe centrar sus y acciones en la frontera y no en el alcalde. Y devolver a Ceuta su estado de normalidad arrebatada.

Es más; y me duele más. La desproporción entre la capacidad de comunicación de un Gobierno y la de una ciudad de 84.000 habitantes es tal que, por vergüenza torera, más de uno de la estructura del Gobierno debiera reprimirse hasta de respirar el mismo aire que los ciudadanos de bien. Un objetivo a batir del tamaño de un alcalde dice muy poco de las formas de ministros y hasta del propio presidente del Gobierno que son los que han colocado personalmente a Vivas en el centro del debate.

Vivas es el hombre que está dando la cara por una ciudad de unos 84.000 habitantes que, en 48 horas, recibió una presión migratoria extraordinaria casi equivalente a su misma población… y ahí sigue.

Vivas, en sus intervenciones en Medios —porque la falta de acción del Gobierno y sus satélites lo han convertido en protagonista—, no es el problema. Si lo escuchan con atención, Vivas es parte de la solución.

Eso, a Vivas, ¡pregúntele! Pero pregúntenle por aquello que depende de Vivas. Al Gobierno de España habrá que preguntarle por aquello que depende del Gobierno de España.

 No estoy defendiendo a Vivas por ser del PP, afín al PP o español sin más. Estoy defendiendo algo bastante más importante: que en un Estado de Derecho cada administración responda de aquello que realmente le corresponde.

Porque si el Estado controla la frontera, gestiona la extranjería y dirige la política migratoria, no parece razonable que, cuando las consecuencias de esa política llegan a aplastar una ciudad española, la responsabilidad termine descargándose sobre su alcalde.

Y menos aún cuando ese alcalde lleva una pila de años ejerciendo la representación institucional de Ceuta y cuando, en esta crisis, ha reclamado públicamente al Gobierno central, antes de desencadenarse la invasión, recursos, actuaciones y respuestas. Ceuta no necesita que Madrid se pelee con ella. Ceuta necesita que España esté con Ceuta. Y cuando digo España, digo el Gobierno de España, la Delegación del Gobierno, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, las instituciones europeas y todas las administraciones trabajando juntas; porque los españoles ya hemos manifestado nuestro apoyo irreductible a Ceuta.

Y a Juan Vivas, al alcalde, se le puede pedir que gobierne mejor; se le puede pedir que acierte más; se le puede pedir incluso que rectifique sobre algo o sobre todo (por pedir que no quede). Pero lo que no se le puede pedir a Juan Vivas es que cargue con una crisis que España entera, por inacción de su Gobierno, tiene la obligación de afrontar exigiendo la defensa a ultranza de Ceuta y de los ceutíes.

El experimento de frontera que ya denuncié en un anterior post no debería consistir en comprobar cuánto puede aguantar Ceuta antes de culpar a su alcalde; debería consistir en comprobar hasta dónde es capaz de llegar España cuando una de sus ciudades está bajo presión. Porque si consideramos que Ceuta es frontera y que Ceuta es España, cuando Ceuta sufre las consecuencias de esa frontera, Señores del Gobierno, Ceuta sigue siendo España y Juan Vivas su alcalde.

Y aquí, en la vieja piel de toro, tenemos tradición de alcaldes con el ADÑ bien puesto. Si no, que se lo pregunten a los de Móstoles… y al francés.


  



[1] Merco elabora ocho monitores (Merco Empresas, Merco Líderes, Merco Responsabilidad ESG, Merco Talento, Merco Talento Universitario, Merco Sociedad, Merco Digital y el Monitor de Reputación Sanitario) y tiene presencia en más de diecinueve países: España, Colombia, Argentina, Chile, Ecuador, Bolivia, Brasil, México, Perú, Costa Rica, Panamá, Uruguay, Portugal, Italia, República Dominicana, Guatemala, El Salvador, Honduras y Paraguay. Y en proceso en otros países como Estados Unidos.

[3] Gratos recuerdos de aquella compañera en los tiempos de Antena 3 de Radio, SA, Toñi Ramos, que vivió el duro momento protagonizado por Aomar Mohamedi Dudú, quien rindió fidelidad al rey Hassan II y pasó a desempeñar funciones vinculadas al Gobierno marroquí y doy mucho por saco en Melilla en aquellos primeros años ochenta siendo ella directora de la emisora. ¡Melilla, qué maravilla! en la voz de Toñi Ramos aún resuena, seguro, en esa ciudad. Este Dudú militó en el PSOE de Melilla y llegó a formar parte de su ejecutiva provincial. En 1985 fue expulsado del partido... peroooooo en septiembre de 1986 el Gobierno socialista de Felipe González lo nombró asesor del Ministerio del Interior, en relación con la problemática de la comunidad musulmana de Melilla. Si es que la cabra tira al monte.

[4] El Rincón de Ademuz es una comarca castellanohablante que constituye un enclave de la Comunidad Valenciana, separado de esta por el municipio conquense de Santa Cruz de Moya al sur, y al norte por el municipio turolense de Arcos de las Salinas. Es una zona montañosa que se encuentra regada por el río Turia —o río Guadalaviar—, con actividad agrícola (cereal, hortalizas, forrajes), de ganadería lanar y explotaciones forestales. Las tierras del Rincón de Ademuz fueron conquistadas por Pedro II de Aragón en 1210, que tomó los castillos musulmanes de Castielfabib y Ademuz. Entre 1259 y 1261, al organizar los nuevos territorios cristianos, Jaime I decidió incorporar estas tierras al recién creado Reino de Valencia en lugar de unirlas a Aragón, por lo que enviaban sus síndicos a las Cortes Valencianas. Su adscripción al territorio valenciano se plasmó en los Fueros de Valencia de 1261. Tras una breve adscripción a Teruel en 1822, el Rincón de Ademuz retornó a la provincia de Valencia en 1823, consolidándose como el exclave (territorio separado administrativamente) que es hoy en día entre las provincias de Teruel y Cuenca.

[5] Treviño es un enclave situado en el norte de España, perteneciente a la provincia de Burgos (Castilla y León), aunque completamente rodeado por territorio de Álava (País Vasco). Pertenece a la comarca del Ebro y forma parte del partido judicial de Miranda de Ebro, ciudad que se encuentra a pocos kilómetros. Está formado por dos municipios: Condado de Treviño y La Puebla de Arganzón. La fundación oficial de Treviño se realizó en 1161 por el rey de Navarra Sancho VI el Sabio, aunque en 1200 pasa a poder de Castilla tras la victoria que el rey castellano Alfonso VIII obtuvo en la guerra que mantuvo contra el rey navarro, siendo desde ese momento Treviño una parte más de Castilla hasta nuestros días. En el medievo era conocido con el nombre de Uda Treviño o tierras de Uda.

[6] Villaverde de Trucíos es un enclave cántabro en la comarca del Agüera (en Las Encartaciones de Bizkaia) a 79 Kilómetro de Santander. Villaverde se incorporó a Bizkaia en el siglo XII y hasta el siglo XV disfrutó de los mismos derechos que el resto de los valles de Las Encartaciones. El poderoso linaje de los Avellaneda se hizo con este valle por gracia de los Señores de Vizcaya que se lo dieron como premio a la participación de Lope de Ochoa de Avellaneda en la batalla de Aljubarrota (Portugal) librada en 1385. El 13 de Septiembre de 1440, y ante Fernán Sánchez, escribano y notario público de Valladolid, Diego de Avellaneda, hijo bastardo de Lope de Ochoa, vendió el valle por 500.000 maravedíes a Pedro Fernández de Velasco, Conde de Haro. Los Avellaneda lo vendieron por una simple falta de liquidez y así, nada de anacronismo histórico: una operación mercantil. El valle pasó a pertenecer al Señorío del Condestable de Castilla, se incluyó en el Corregimiento de Soba y fue apartado de Las Encartaciones del Señorío de Bizkaia.

[7] Llivia es un municipio español perteneciente a la provincia de Gerona, rodeado totalmente de territorio francés. En la comarca de la Baja Cerdaña, Llivia se encuentra a 153 kilómetros de Gereona, rodeado por el departamento de Pirineos Orientales como resultado del Tratado de los Pirineos de 1659, y del Tratado de Llivia (12 de noviembre de 1660); exactamente limita con las comunas francesas de: Targazona, Estavar, Sallagoza, Santa Leocadia, Bourg-Madame, Ur y Angostrina-Villanueva de las Escaldas. Por tanto, constituye un enclave de España en Francia.

[10] El ayuntamiento es el órgano de gobierno y administración de los municipios, y está regulado principalmente en el Artículo 140 de la Constitución Española dentro del Título VIII.

14 sept 2026

¿HASTA CUANDO LO DE CEUTA?; ¿VA DE EXPERIMENTOS?

 

 

Cuarenta y cinco días ya… y aquí no pasa nada. No entiendo ni que esto pueda suceder ni el proceder de muchos que se dicen españoles. Quienes de momento han perdido 45 días de su vida son los ceutíes a los que por inacción les han robado ya ese tiempo de sus vidas.

¿Se acuerdan de la pandemia? Pues el COVID-19 nos robó un promedio de 1,8 años de esperanza de vida. Estadísticamente, la humanidad retrocedió de golpe a los niveles de longevidad que se tenían en el año 2012, borrando en solo dos años casi una década completa de avances en la medicina y la salud pública[1]. El bache demográfico de esos años quedará marcado en la historia para siempre[2]. No debo comparar aquello con esto; la pandemia robó vidas y salud, mientras que lo que está pasando ahora tensiona la convivencia, frustra la vida social, mantiene altas cotas de inseguridad entre las ceutíes, afecta a la economía local y pone en evidencia la calidad y cantidad de los recursos del Estado.

Aún hay cándidos y mentes retorcidas que ven en lo de Ceuta una crisis humanitaria y migratoria provocada, dicen, por la desesperación económica y la desinformación en redes sociales, recordando que los migrantes no son un ejército, sino personas que buscan un futuro mejor. Llevo un agosto leyendo unas cosas en determinadas publicaciones que por mucho Master’s in Migrations,  por la Université Panthéon Sorbonne, no pasan de ser una fumada por parte de quien no quiere ver el problema.

Yo, tal vez muy simplón, sólo veo que tenemos a los ceutíes cabreados y a más de la mitad de los españoles cabreados (57'4% según el barómetro de La Sexta[3]); y aún hay quien se hace cruces.

Yo me las hago: si enarbolas la palabra “invasión” eres un facha irredento. Y si encima vez la mano negra de Marruecos detrás, eso ya no tiene nombre; te escupen en la cara.

Menos mal que desde Chatham House[4] se han atrevido a escribir que detrás de lo de Ceuta han visto el uso de la migración como herramienta de presión y destacan que Marruecos ha utilizado históricamente el control de sus fronteras como una ‘llave’ diplomática frente a España y la Unión Europea, trasluciendo que cuando hay tensiones políticas o Rabat busca concesiones, la vigilancia del lado marroquí se relaja, permitiendo los cruces[5].

Es que el gran problema de Marruecos son sus ‘ninis’; resulta que uno de cada tres menores de 30 años en Marruecos, en edad de trabajar, están fuera del mercado laboral; o del ámbito educativo[6]. ¡Coño!, que no les interesa ponerle remedio. Y encima hay una buena biblioteca de artículos recientes que no paran de sacar a pasear la desesperación social existente en todo el norte de África y que sostienen —coinciden todos— que existe una profunda crisis económica y hay de falta de oportunidades entre la juventud. Muchos tratan sobre la llamada Generación Z 212[7], que ha protagonizado protestas internas por la carestía de la vida, empujando a miles de jóvenes a buscar una salida desesperada hacia Europa ante la pasividad del gobierno marroquí. Protestan contra la desigualdad y la falta de oportunidades centradas en reclamar una sanidad pública de calidad, una educación de calidad, medidas contundentes contra la corrupción institucional del Gobierno, una clara igualdad de oportunidades  y la creación de empleo. Vamos: que piden el oro y moro.

Desde el punto de vista geopolítico, el Gobierno de España debería seguir con máximo interés y cautela la evolución de Gen Z 212. No dudo de que lo esté haciendo el CNI y demás servicios; pero he escrito ‘Gobierno de España’ con toda intensidad. Es extremadamente improbable que GenZ 212 sea una creación del Majzén; pero sería ingenuo pensar que los servicios de seguridad marroquíes no están siguiendo, monitorizando e intentando penetrar un movimiento juvenil que puede convertirse en un factor de inestabilidad interna.  La Dirección General de Vigilancia del Territorio (DGST), la inteligencia interior, acendrada hija de la Dirección General de Seguridad Nacional (DGSN), es una de las más eficaces y agudas del norte de África.

Hasta el momento Carnegie Europe[8] es de los pocos referentes internacionales que está poniendo los puntos sobre las íes: que si “El Estado marroquí, cada vez más represivo, ha utilizado los recursos de la Unión principalmente para su propio beneficio y supervivencia” —es que viajas país y se te chotean: “todo esto lo estáis pagando vosotros”; menos mal que no terminan la frase con un “pringaos”, mientras exhiben su sonrisa más farisaica— o que “Marruecos lleva mucho tiempo jugando a dos bandas: creando crisis más amplias y presentándose ante la UE como un socio indispensable para resolverlas”. ‘Europa no aprende de las lecciones de Ceuta’[9] saco los colores a Europa.

Algo muy gordo (y grave) está pasando en Ceuta. No olvidemos que tenemos en vigor el Real Decreto 681/2026[10] que declara oficialmente la situación de interés para la Seguridad Nacional en Ceuta hasta el 31 de diciembre de 2026. Se trata de una figura jurídica diseñada precisamente para escenarios de incertidumbre, urgencia y transversalidad que van a probar en Ceuta y con los ceutíes.

Los experimentos en casa; pero con gaseosa. Porque no solamente las armas las carga el Diablo. Y, desde luego, estamos ante un experimento que huele a salfumán. Y, ya saben; y, si no, se lo cuento yo. El ácido muriático suelta irritantes vapores de cloruro de hidrógeno.

Estoy muy mosqueado con lo que nos está pasando en la españolísima Ceuta y siempre miro de reojo a Melilla y a las demás plazas de soberanía. Todo me huele a experimento del doctor Bacterio.

En España existe actualmente una investigación judicial que estudia precisamente la posible utilización de la presión migratoria como instrumento de guerra híbrida. Hay informes policiales que apuntan en esa dirección. No sería riguroso afirmar que Marruecos organizó la operación como hecho probado, pero tampoco sería razonable ignorar la dimensión geopolítica.

Es que, algunos quieren que olvidemos que en Ceuta confluyen simultáneamente soberanía española, frontera exterior europea, el Marruecos de Mohamed VI, migraciones masivas, cuestiones de seguridad nacional, procesos de guerra híbrida, inteligencia por todos lados, cooperación UE-España-Marruecos-EEUU, presión demográfica, transformación económica y —¡ojo al dato!— redefinición del concepto de frontera.

Me preocupa que muchas de las variables que caracterizan el nuevo escenario geopolítico del siglo XXI están concentradas apenas dieciocho kilómetros cuadrados; menos de la mitad de la superficie de Benidorm. Ceuta puede estar convirtiéndose en un laboratorio europeo de gestión de fronteras, migración masiva, soberanía y seguridad híbrida, en un momento de profunda transformación del orden geopolítico mediterráneo.

Es que después de revisar lo que está pasando en estos cuarenta y cinco días y teniendo de referenciotros puntos de presión fronteriza, veo todo esto de la forma más inquietante —y también más interesante— que uno se puede imaginar. Te paras a pensar en Ceuta, Melilla, Lampedusa, Lesbos y Samos; e incluso en la frontera Polonia-Bielorrusia... y te entra un “alien” que no veas.

Yo veo Lampedusa como el laboratorio de la externalización[11]; Lesbos: el laboratorio de la frontera administrativa[12] (porque allí se experimentó con lo de la identificación biométrica, se pusieron en marcha centros de recepción y registro, imperó la separación entre solicitantes de protección y migrantes sin derecho de permanencia, se iniciaron los procedimientos acelerados y se crearon centros de alojamiento de alta seguridad, con vigilancia tecnológica donde la frontera deja de ser simplemente una línea y pasó a convertirse en un sistema);  y la frontera polaco-bielorrusa en un símil potenciado de lo que pasa en Ceuta. Recordemos que allí,  n la frontera entre Bielorrusia y Polonia, la hipótesis europea que se sostiene  es que el régimen de Lukashenko, con apoyo ruso, facilitó el movimiento de personas hacia la frontera para generar presión política sobre la UE entre agosto y noviembre de 2021[13].

Ceuta es una frontera terrestre europea. Ceuta no es una isla (italiana o griega; Ceuta no es un campamento fronterizo. Ceuta es una ciudad de 83.595 habitantes; población permanente, economía propia, servicios sanitarios, educativos, administrativos, comerciales, bancarios y jurídicos, actividad empresarial, vivienda y administración municipal. Y de repente recibe una presión migratoria equivalente a prácticamente la totalidad de su población. No es de recibido la inacción inicial ni la pasividad actual.

Porque viendo lo que veo hay algo que me inquieta. Viendo los ejemplos de antes, lo que llamé “laboratorios”, parecen seguir un mismo sistema. Así, Polonia tiene una frontera militarizada; Grecia (y sus islas de Lesbos y/o Samos) concentra centros cerrados e identificación tecnológica; Italia (Lampedusa) se decanta por la externalización a través de acuerdos con terceros países (de momento ya operan en Albania); Francia y el Reino Unido extreman la cooperación transfronteriza para impedir el tránsito; y, de momento, España, en las Canarias, trabaja en la gestión de rutas marítimas y la cooperación africana. No son cinco crisis iguales. Son cinco respuestas distintas a una misma transformación: la frontera europea está dejando de ser una línea y está convirtiéndose en un sistema.

¿Y dónde me quieren dejar a Ceuta? No me gusta un pelo esto en manos de este gobierno. Esto asoma que va de frontera terrestre  y de ciudad habitada, con implicaciones de seguridad nacional y, como hemos visto, de la materialización de una amenaza híbrida. Y es la frontera Sur de la UE.

No afirmo que exista un plan prediseñado para Ceuta. Afirmo algo mucho más sencillo: que las decisiones que se están tomando, comparadas con las que ya se han ensayado en otras fronteras europeas, apuntan hacia una transformación profunda del concepto de frontera.

Por eso, mis preguntas: ¿Está Ceuta convirtiéndose en el laboratorio europeo de un nuevo modelo de frontera, en el que migración, seguridad nacional, inteligencia, tecnología, soberanía y cooperación internacional dejan de ser cuestiones separadas? ¿Está colaborando en ello el Gobierno de Pedro Sánchez

Están tardando mucho en dar respuesta a hermanos españoles. A la inacción del Gobierno de España le sigue la parsimonia de la UE. ¿Están castigando la indolencia de Sánchez… o tienen más melsa que las vacas? Lo demás me importa una higa.

Europa está aprendiendo a gestionar las fronteras a base de crisis. Y nadie nos ha explicado todavía —y lo mismo es que ni Sánchez ni sus ministros saben de qué va esto—qué papel quieren que desempeñe Ceuta en ese nuevo modelo.

 Y Ceuta es España.

 


 


[4] En realidad, el Real Instituto de Asuntos Internacionales (Royal Institute of International Affairs); un prestigioso centro de pensamiento (think tank) sin fines de lucro con sede en Londres, fundado en 1920 para analizar y promover la comprensión de los asuntos internacionales.  Está considerado uno de los centros de análisis geopolítico más influyentes del mundo, enfocado en temas como seguridad, economía global, energía y medio ambiente. Se ubica en un palacete de arquitectura georgiana clásica del siglo XVIII en el número 10 de la plaza St James's Square, en el centro de Londres. En el residió William Pitt, primer conde de Chatham, quien fue Primer Ministro de Gran Bretaña desde el 30 de julio de 1766 hasta el 14 de octubre de 1768.

[7] La Generación Z 212 (GenZ 212) es un movimiento de protesta social juvenil surgido en Marruecos. El nombre combina el término "Generación Z" (los jóvenes nacidos entre 1997 y 2012) con el número 212, que es el prefijo telefónico internacional de Marruecos. Se organizó inicialmente de forma digital en servidores de Discord —una plataforma usada habitualmente por aficionados a los videojuegos— y se viralizó a través de videos en TikTok e Instagram.

[8] Carnegie Europe es un influyente centro de pensamiento (think tank) e investigación independiente con sede en Bruselas, Bélgica. Funciona como la filial europea del Fondo Carnegie para la Paz Internacional (Carnegie Endowment for International Peace), fundado en Estados Unidos en 1910 y que es una de las instituciones globales de relaciones internacionales más antiguas y respetadas del mundo. Carnegie Europe investiga a fondo las relaciones de Europa con sus vecinos y competidores, incluyendo Turquía, Rusia, China, Norte de África y Oriente Medio.

29 ago 2026

DE CEUTA Y MARRUECOS: DEL COLOR DEL CRISTAL CON QUE SE MIRA…

 

Mientras una excelente representación de Benidorm estaba hoy ofrendando al Apóstol en Santiago de Compostela —ante el Patrón de España—, yo aquí, en Benidorm, devanándome los sesos por ese trocito de España —¡Santiago y cierra España!— que es Ceuta.

Preocupado por lo de Ceuta, ¡sí!, me fijo cada día más en Marruecos.

Quizás por lo que dejó escrito Sun Tzu, en ‘El arte de la guerra’: “Si conoces al enemigo y te conoces a ti mismo, no debes temer el resultado de cien batallas. Si te conoces a ti mismo, pero no al enemigo, por cada victoria obtenida también sufrirás una derrota. Si no sabes nada ni del enemigo ni de ti mismo, sucumbirás en todas las batallas”.

Marruecos lo sabe todo de España; España no sabe nada de Marruecos. Todo lo más, que nos come por pies, lo que es muy triste.

Hoy, para mí, la cuestión con Marruecos no es del siglo XV, sino del siglo XX; casi de esta mañana. Y esta mañana lees a Fernando Rueda[1]… y ves que toda cuadra; y cuadra bien.

En el origen de cómo arranco esta historia hay dos personajes clave: Lyautey y El Fassi. ¿Saben ustedes quienes fueron? Empezamos muy mal, que diría Sun Tzu.

Yo siempre recomiendo optativamente haber leído al chino e impepinablamente a Yves Lacoste, un francés nacido en Fez para el que la Geografía, no me canso de repetirlo, sirve, en primer lugar, para hacer la guerra. Y eso lo sabían Lyautey y El Fassi antes de que mi geógrafo de cabecera lo dejara escrito en 1976.

Si buscan en la Internet darán con todos ellos: Sun Tzu, Lyautey, El Fassi y Lacoste; quien nos dejó en junio pasado… y tiene ya mi obituario trazado, aunque aún no ha visto la luz.

Y a lo que voy.

Louis Hubert Lyautey (1854-1934), mariscal de Francia, fue un aristócrata propio del XIX que entró en el XX con responsabilidades militares y una muy bien articulada cabeza para la política —un político de uniforme— que ha terminado en este Post por haber sido el primer Residente General de Francia en Marruecos tras la firma del Tratado de Fez[2].  Lyautey llegó a Marruecos en 1915 e impulsó las obras públicas, el urbanismo, la producción y la cultura, sometiendo todas las revueltas una vez que controló totalmente el Majzén (el poder central).

En 1921 fue recompensado con el rango de mariscal y en 1925, tras su “pequeño Alhucemas” en Bab Ounder el general Stanislas Naulin tomó el mando y desde el continente enviaron a Philippe Pétain que, de acuerdo con la política del premier Paul Painlevé, pasó a la acción y con España —lo negoció con Primo de Rivera— decidieron aplastar la rebelión de Abd el-Krim.

Allal el-Fassi (1910-1974) nació en Fez cinco años antes de la llegada de Lyautey. Hijo de un ulema y asegurando ser descendiente de un compañero del Profeta —ahí es ná; yo mantengo mi descendencia en línea directa del mismísimo oso que mató a Favila[3]—, se convirtió pronto en un líder místico y se doctoró en teología islámica. Tras algún encontronazo con la política colonial francesa que le llevó a prisión, en 1934 fundó el Comité de Acción Marroquí (CAM) y exigió a las autoridades francesas el cumplimiento estricto del Tratado de Fez de 1912, que Francia rechazó. En 1937 el CAM estaba desarticulado y El Fassi forzado a un exilio en Gabón. Y desde allí lo inspiró todo para crear el Istiqlal[4] y diseñar el mapa del Gran Marruecos que sigue siendo el quid de la cuestión (y que me niego a reproducir en este post).

Sí, porque “el Gran Marruecos” es una doctrina[5] plasmada a través de un gran mapa.

Pero esto es grave porque, ahora mismo, el artículo 42 de la Constitución marroquí de 2011, como todas las anteriores desde 1962, encomienda al monarca la garantía de la independencia y la integridad territorial del Reino “dentro de sus fronteras auténticas[6] (¿?). Ningún texto marroquí, constitucional o legal, define cuáles son. Y tengan en cuenta que, con esta frase, sin detalles, incorpora al derecho fundamental marroquí una doctrina territorial anterior, nunca reducida a límites precisos.

Sentado esto, vamos a los hechos y con los hechos.

Con Marruecos, el patrón es constante: presión sostenida por debajo del umbral del ataque armado, creación de un hecho consumado y negociación posterior sobre lo ya ocupado desde el mismo instante de su independencia. El incidente del islote de Perejil[7], en 2002, respondió al mismo esquema; pero se reaccionó. Y desde entonces siguen produciéndose actos unilaterales sucesivos que evitan el umbral capaz de activar respuestas con un gobierno como este.

Señalo: con Marruecos, el marco aplicable no es el de la gestión bilateral de incidentes, sino el del artículo 2.4 de la Carta de las Naciones Unidas[8] y el de los principios de Igualdad soberana, Integridad territorial y Abstención del uso o la amenaza de la fuerza que enuncia el Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación con Marruecos[9] de 4 de julio de 1991.

Invocarlos —hoy aquí, y siempre— no es un acto inamistoso; simplemente la exigencia de cumplimiento de lo pactado.

Y arrimando el ascua a mi sardina, el Tratado de Fez es un tratado importante; pero a mí me gustaría comenzar esta historia un poco más atrás, con otro tratado: el de  Wad-Ras[10] (1860). En realidad, los dos tratados, Wad-Ras y Fez, constituyen dos de los hitos diplomáticos y políticos más trascendentales en las relaciones entre Europa y el norte de África.  

Por el de Wad-Ras, España ampliaba sus límites territoriales sobre Ceuta[11] y Melilla[12]. Y, a resultas del mismo, se alteró el destino económico de aquel Marruecos.

Debo reconocer que la asfixiante indemnización de guerra —400 millones de reales[13]— obligó al Majzén[14] a solicitar préstamos masivos a la banca británica. Para avalar estos créditos, el sultán entregó la gestión de sus aduanas portuarias, iniciando el ciclo de endeudamiento crónico que allanó el camino para la pérdida total de independencia que se produjo ya en el Tratado de Fez de 1912.

El colapso final fue un proceso multifactorial provocado por la voracidad del imperialismo anglo-francés (repito: anglo francés) y la rigidez de un sistema estructural interno marroquí que no supo adaptarse a la apisonadora del capitalismo industrial del siglo XIX.

Las verdaderas potencias capitalistas de la época (Gran Bretaña y, sobre todo, Francia) aprovecharon la grieta para imponer un asedio financiero aún mayor a partir de tratados comerciales desiguales[15], el abuso de las llamadas Protecciones Consulares[16] y los macropréstamos de 1904 y 1910[17].  

Para funcionar en el norte de África, en aquellos años donde aún perduraba su tradición medieval, el Majzén dependía de tributos religiosos tradicionales y de la recaudación forzosa mediante expediciones militares (harkas). Cuando las regiones ricas se ampararon en las protecciones europeas propias del siglo XX, “el Estado marroquí” de entonces ya fue incapaz de crear una estructura de recaudación moderna y eficiente de impuestos para hacer frente a la realidad; no controlaba el supuesto país.

Encima, los sectores más tradicionales y religiosos, capitaneados por los ulemas, se opusieron sistemáticamente a cualquier intento de reforma administrativa o técnica inspirada en Occidente, lo que impidió a aquel embrión de país desarrollar, cuanto menos, una economía capaz de afrontar la situación.

Y, finalmente, los cuentos de las Mil y una noches aplicados a ese rincón tan occidental de África. Sultanes como Abd al-Aziz[18] agravaron la situación al contraer enormes deudas personales para adquirir excentricidades: juguetes modernos a vapor y armamento obsoleto facturado por comerciantes europeos sin escrúpulos a precios inflados.

Recuerdo perfectamente aquella asignatura (Compartimentación Territorial de África) que me resultó tan útil en otros trabajos sobre el Norte de África y lo que fue aquel territorio en los albores del siglo XX. Francia deseaba expansionar su imperio colonial desde Argelia y la irrupción de Alemania, que intentó frenar a Francia, provocó gravísimas crisis internacionales: las llamadsas Crisis Marroquíes de 1905[19] y 1911[20]).

Y en medio de este juego de Francia, Gran Bretaña y Alemania metieron a España en el lío; y España, estando de guerra hasta el corvejón,  aún se embarcó en otras más[21].

Pero volvamos al mariscal Lyautey porque, aunque les duela a muchos, fue el arquitecto del Marruecos contemporáneo. Su plan impidió que el país perdiera su identidad cultural ante la apisonadora colonial pero, al mismo tiempo, cimentó las bases de esa profunda desigualdad geográfica y —especialmente— social que sigue arrastrando el país en el siglo XXI. Que la culpa no es del cha-cha-chá.

Francia transformó por completo la jerarquía urbana y social de Marruecos. Creó de la nada metrópolis[22] como el corazón administrativo de Rabat o el centro financiero e institucional de Casablanca, y aplicó un enfoque político y cultural basado, en un principio, en la asociación y el respeto institucional indirecto, en lugar de la asimilación o la destrucción cultural de la colonia que es lo que habían hecho hasta entonces los colonialistas.

La Doctrina Lyautey definió, cuando menos, el rostro físico, político y social del Marruecos del siglo XX y ha llegado hasta hoy.

Con la Doctrina Lyautey la institución monárquica marroquí sobrevivió a la era colonial y salió reforzada tras la independencia, pero ahondó aún más, si cabe, la histórica fractura socioeconómica entre el litoral útil de las colonias francesas y las periferias rurales disidentes (el Bled al-Siba), que fueron reprimidas militarmente. Lyautey prefería la negociación, el avance político lento, el pacto con las tribus locales y el uso medido de la fuerza. Pero en 1925 esta doctrina dejó de funcionar ante la insurrección kabileña y  Pétain llegó a Marruecos declarando abiertamente que él “hacía estrategia, no política”[23]: desplegó un ejército colosal de 150.000 soldados franceses, fuertemente armados, decenas de aviones y centenares de cañones de una artillería modernas que acabó con la revuelta rifeña forzando la rendición de Abd el-Krim en mayo de 1926.

La caída del líder rifeño no significó el fin de la resistencia marroquí, sino una profunda metamorfosis estructural: marcó el fin del histórico nacionalismo tribal, guerrillero y armado, y dio paso al nacimiento del nacionalismo urbano, civil y moderno, que tres décadas más tarde conseguiría la independencia total del país.

La derrota militar de la guerrilla de Abd el-Krim demostró a las élites intelectuales marroquíes que la fuerza de las armas tradicionales y el aislamiento tribal ya no podían derrotar a los ejércitos industriales europeos. Entonces, el testigo de la resistencia pasó de los guerrilleros del Rif a los jóvenes universitarios, burgueses y ulemas de las grandes ciudades (Fez, Rabat, Casablanca).

Y, sorprendentemente, a partir de 1926, por primera vez en siglos, todo el territorio geográfico de lo que desde Europa se considera que es Marruecos quedó unificado bajo una única autoridad administrativa real controlada tanto por el Majzén como por las potencias coloniales. Hasta 1926, el sultán de Marruecos nunca había gobernado realmente sobre Bled al-Siba: el Rif y las montañas del Atlas.

Así llegamos a Al Fassi y el nacimiento del Istiqlal gracias a una nueva generación de jóvenes nacionalistas —influenciada por el panarabismo y las ideas democráticas francesas— que fundaron varios movimientos políticos modernos que llevarían a la fundación del Partido del Istiqlal (Independencia).

La IIGM tuvo su papel. Marruecos fue punto de desembarco de la Operación Torch[24] (noviembre de 1942); el Protectorado estaba la órbita de la Francia de Vichy y aquello suponía atacar al III Reich.

Al-Fassi y los suyos esperaron la oportunidad y en cuanto estuvo encaminado el resultado de la guerra en Europa, en Rabat, el 11 de enero de 1944, Al-Fassi presentó ante el sultán y los cónsules generales de EE. UU. (Feliz Cole) y Reino Unido (Francis Stone Bird) el manifiesto del partido Istiqlal firmado por los más importantes líderes nacionalistas marroquíes. En el manifiesto del partido Istiqlal se solicitaban la independencia del país en su integridad territorial y bajo la égida del sultán Mohammed V, así como la adhesión de Marruecos a la Carta Atlántica y su participación en la Conferencia de Paz. Reconozcamos que siempre han sabido jugar muy bien sus bazas. Francia fue absolutamente puenteada y ninguneada. Es más: los nacionalistas se apoyaron en la promesa implícita de descolonización que el presidente Franklin D. Roosevelt le había hecho al sultán Mohamed V durante la Conferencia de Casablanca[25] en 1943, pasándose por el arco del triunfo los intereses de París.

Pero la reacción oficial de los diplomáticos angloamericanos ante el Manifiesto de Independencia de Marruecos fue de cautela extrema, frialdad e incomodidad; que los de abajo consiguen escribir y que quede lo que ellos quieren; pero están los archivos[26].

No obstante, Francia y España —¡Olé, qué visión de la jugada!— habían apuntalado la figura del sultán Mohamed V en 1927 creyendo que sería un títere dócil para mantener calmada a la población tradicional tras las turbulencias de la Guerra del Rif. Pero el sultán les salió rana y se unió al nacionalismo. En lugar de aislarse en el Palacio, Mohamed V se alineó de forma clandestina con los herederos políticos del descontento de Abd el-Krim y los intelectuales urbanos que proliferaban como moscas gracias a la implantación de modernos sistemas de educación bajo el dominio francés del Protectorado, que estaba formando a las élites de país. Lo de siempre: ¡qué malo es leer!; aunque es mucho peor saber interpretar lo escrito.

En aquellos años, como decíamos, Mohamed V asumió las tesis independentistas, convirtiendo a la Corona Jerifiana[27] en el símbolo indiscutible de la unidad nacional frente a los colonizadores, lo que culminó con el fin del Protectorado en 1956. En definitiva, el Marruecos posterior a Abd el-Krim fue el laboratorio donde se forjó el Estado-nación centralizado actual; se abandonó la fragmentación regional de las tribus y se construyó una identidad nacional cohesionada alrededor de la figura del monarca, sentando las bases institucionales del Marruecos del siglo XXI.

Ahora mismo podemos decir sin ambages que la economía de Marruecos se ha repuesto por completo de la asfixia financiera, la quiebra del Majzén y la pérdida de soberanía económica que experimentó entre 1911 y 1912. Ha pasado más de un siglo: ya saben lo de no hay mal que cien años dure (y cuerpo que lo resista).

Y la verdad es que tras alcanzar la independencia en 1956, el país pasó por décadas de reconstrucción institucional y, en el siglo XXI, se ha consolidado como una de las economías más estables, dinámicas y diversificadas del norte de África.

Y si no queremos verlo, es un grave problema. Otra cosa es la cuestión social. Hoy en día, Marruecos es una potencia económica emergente que compite directamente en mercados internacionales de alto valor añadido, pero tiene un pesadísimo lastre social que es un problema enquistado letal.

Recordemos: Francia dividió el país de forma invisible en dos, al modo de Bled al-Makhzen (Tierra del Gobierno/Orden) y Bled al-Siba (Tierra de la Anarquía/Disidencia). Francia fue más sutil y las llamó el ‘Marruecos útil’ (las llanuras costeras del Atlántico, ciudades como Casablanca o Rabat, ricas en agricultura y fosfatos) y el ‘Marruecos inútil’ (que ya se pueden imaginar). El ‘útil’ recibió toda la inversión en infraestructura y el ‘inútil’ (las regiones montañosas del Rif y el Atlas, habitadas mayoritariamente por bereberes/amaziges) quedó completamente marginado.

Vuelvo al principio: Lyautey tuvo la culpa.

Las mejores tierras agrícolas fueron expropiadas para colonos franceses. Esto provocó el empobrecimiento del campesinado tradicional y el inicio de un éxodo rural masivo hacia las periferias urbanas, originando los primeros bidonvilles (chabolas) en Casablanca.

Hasán II (1961-1999) se centró en consolidar el poder; su poder. Zonas históricamente rebeldes al Majzén, el poder central, como el Rif, sufrieron un castigo económico y militar deliberado (los años del plomo). La falta de inversión pública cronificó la pobreza y empujó a la población a la emigración hacia Europa o al contrabando. En los años setenta y ochenta la crisis económica y los planes de ajuste del Fondo Monetario Internacional (FMI) obligaron al gobierno a recortar subsidios hasta en lo básico, lo que agravó la situación y desató violentas protestas sociales (como las de Casablanca en 1981[28] y Fez en 1990[29]), reprimidas con dureza. El gasto público se desvió hacia la seguridad del Estado y el conflicto del Sáhara Occidental, dejando la educación pública y la sanidad en niveles mínimos de calidad.

Con Mohamed VI se inició una estrategia de modernización económica, pero con un impacto social desigual generando dos realidades paralelas. Por un lado tenemos que el Estado ha invertido miles de millones en trenes de alta velocidad (Al Boraq[30]), puertos colosales (Tánger Med[31]) y energías renovables (planta solar de Ouarzazate[32]).  Y por el otro que ha aumentado la desigualdad social. Las macroestructuras coexisten con un Marruecos rural profundo que carece de agua potable, sólo dispone de pistas y carreteras secundarias y faltan hospitales dignos.

El sistema educativo no se adaptó al mercado laboral. Como consecuencia, una enorme parte de la juventud urbana padece desempleo crónico, y más del 30-40% de la actividad económica sigue dependiendo del sector informal (venta ambulante, subempleo)[33].

Nadie nos lo contó con detalle, pero entre finales de 2016 y mediados de 2017 el Rif se movilizó. El Hirak del Rif fue una oleada de protestas ciudadanas de carácter social, económico y cultural que sacudió la históricamente postergada región del Rif, en el norte de Marruecos lo que se convirtió en uno de los desafíos políticos más importantes[34] para el reinado de Mohammed VI.

Marruecos arrastra hoy una fractura social dual. Por un lado, una élite económica y una clase media urbana conectadas a la globalización; por el otro, millones de ciudadanos atrapados en la vulnerabilidad económica, donde la emigración clandestina (el haraga[35]) sigue siendo vista por muchos jóvenes como la única vía de ascenso social. El índice de desarrollo humano (IDH) de Marruecos sigue reflejando el peso de este desequilibrio histórico aunque se sitúa en 0.710 (posición 120 del mundo). Ese 0’710 coloca al país norteafricano en el grupo de naciones con desarrollo humano alto. Sin embargo, Marruecos presenta una brecha muy profunda al compararse con España (IDH 0’918, posición 28), Francia (IDH 0’920, posición 26) y el promedio de la Unión Europea (UE), considerados como índices muy altos.

Pero la Renta Nacional Bruta señala la mayor brecha de todas. Aunque Marruecos es una economía dinámica en la región, su Renta Nacional Bruta (RNB) per cápita ajustada por paridad de poder adquisitivo (PPA)[36] es cinco veces menor que la de España y seis veces menor que la de Francia. Esto se debe al peso que todavía tiene el sector informal y a la baja productividad de amplias zonas rurales.

Pese a todo, Marruecos avanza y hay que tenerle siempre en el visor y en el retrovisor.

Me preocupa —¿pero quién soy yo?— el plan estratégico de Marruecos para convertirse en el líder indiscutible de las energías renovables y el hidrógeno verde en el norte de África. Sí, no me pierdan de vista la macro estrategia gubernamental L'Offre Maroc (La Oferta Marruecos) que persigue posicionar Marruecos como el hub energético global por excelencia, capitalizando sus excepcionales condiciones climáticas (sol y viento) y su proximidad estratégica con la Unión Europea. Con este plan, Rabat busca no solo asegurar su independencia energética, sino erigirse en el principal socio y proveedor de energía limpia de la Unión Europea[37], desafiando directamente los planes de países como España.

Es más, el plan contempla la creación de corredores de hidrógeno verde para abastecer los centros industriales de Alemania y los Países Bajos pasando muy mucho de España[38]. Se han designado cuatro puertos estratégicos (Tánger Med, Mohammedia, Jorf Lasfar y Tan-Tan) para almacenar, adecuar y exportar el hidrógeno y sus derivados químicos por vía marítima, aunque oficialmente nunca han descartado que puedan hacerlo a través de España.

Marruecos ha reservado un área pública sin precedentes de un millón de hectáreas destinadas exclusivamente al despliegue de infraestructuras renovables (eólica y solar) y plantas de electrólisis acoplada a la desalación de agua de mar (para no comprometer los acuíferos locales) y la posterior transformación en derivados de transporte sencillo como el amoniaco verde, metanol y combustibles sintéticos en las áridas regiones del sur y del Sáhara, idóneas por sus niveles récord de radiación solar y constantes vientos costeros que le dan una superventaja económica sobre las propuestas españolas del Valle Andaluz del Hidrógeno Verde —que se asienta sobre dos de los polos químicos y petroquímicos más potentes del país: Palos de la Frontera (Huelva) y San Roque (Cádiz / Bahía de Algeciras— o el Corredor Vasco (BH2C; el Hub Tecnológico del Norte) con epicentros en la refinería de Petronor en Muskiz y el Puerto de Bilbao. Tenemos las bendiciones de la UE y las certificaciones, pero, de momento, Berlín ya recibe el marroquí.

Hay más mucho más en este campo; tanto, que asusta.

Conviene conocer al enemigo. Lo de Ceuta es una puntadita más. La punta del iceberg de lo social que es tan grande que no nos deja ver todo lo que viene detrás.

Hay que meter la esencia de Rudolph Kjellen en día a día. Ya está bien de decir que “¡es tonto!”, pero resulta que “¡no da vueltas!” y va a lo suyo mientras nos ensimismamos con su última provocación.

Podía sacar a pasear hasta las reminiscencias de proceder con el METI/MITI japonés y el concepto del estado desarrollista, que tan bien se conoce desde la Geografía, que (¡no olviden!) es la madre de todas ciencias. Ya, como fantasmas de mi sueño, solo veo Zaibatus/Keiretsus “a la marroquí” por todos lados. Y me preocupa, ¡oiga!

Le apuntan a Giacomo Casanova la frase: “El hombre que olvida las ofensas de su enemigo no demuestra grandeza de alma, sino cobardía o estupidez. Al enemigo se le devuelve el golpe multiplicado por diez, o se espera en silencio el momento de verlo caer[39].

Aquí, presiento, hay más de uno que ha leído a Casanova.

Aunque Casanova hablaba desde el individualismo libertino del siglo XVIII, su lógica describe con precisión quirúrgica el funcionamiento del Majzén marroquí, un sistema de poder tradicional que no olvida los agravios históricos, rechaza la diplomacia de la complacencia y domina a la perfección el arte de la paciencia estratégica.

El proceder político de Rabat se alinea con la cita de Casanova a través de tres claves fundamentales.

Una puede ser la de las relaciones hispano-marroquíes. En Rabat, el Palacio Real rechaza la retórica del pacifismo o la “buena vecindad” desinteresada cuando entran en juego sus intereses vitales (como el reconocimiento de la soberanía sobre el Sáhara Occidental). Para el proceder marroquí, ceder o pasar por alto lo que consideran una ofensa —como la hospitalización secreta del líder saharaui Brahim Ghali en España en 2021— no es un gesto de madurez diplomática, sino una muestra de debilidad que el rival terminar por explotar.

Rabat considera que la firmeza implacable es la única forma de infundir respeto mutuo (“Al enemigo se le devuelve el golpe multiplicado por diez”) Cuando Marruecos se siente agraviado por Madrid, su respuesta suele ser asimétrica y fulminante, diseñada para forzar la capitulación política del gobierno español. Así lo vimos en la crisis de Ceuta de 2021. Tras el “desplante” de España con el caso Ghali[40], Marruecos respondió abriendo deliberadamente los perímetros fronterizos de Castillejos, permitiendo la entrada masiva e irregular de más de 10.000 personas en Ceuta en apenas 48 horas. Cabeceras como El País[41], El Mundo o ABC describieron la inacción de las fuerzas de seguridad marroquíes como una "estrategia de presión" o "arma geopolítica" intencionada; y después nos lamentamos con la crisis humanitaria[42]. Luego planteó la “asfixia económica” con la suspensión unilateral de las aduanas comerciales de Melilla o el estrangulamiento del paso de mercancías en las fronteras terrestres.

Y luego está la paciencia estratégica. Esta es, ¡rasguémonos las vestiduras!, la mayor fortaleza de la diplomacia marroquí frente a los ciclos democráticos de España.

Mientras los gobiernos españoles cambian cada cuatro años —y están sometidos al desgaste de la opinión pública— , el Majzén es una estructura permanente que planifica a décadas vista

Y por encima de todo y siempre como espada de Damocles, el momento tonto de debilidad que siempre nos persigue. Marruecos sabe esperar en silencio a que España se encuentre en una posición vulnerable (crisis económicas, debilidad parlamentaria o aislamiento internacional) para activar sus reivindicaciones. No sé, lo mismo es el pinchazo de Pegasus[43], pero es que siempre tenemos el tafanario al oreo por una cosa u otra; y más desde que está Sánchez.

Recuerdan: de repente llegó el histórico cambio de postura de España sobre el Sáhara en 2022 (avalando el plan de autonomía marroquí), demostrando que —según los cronicones y sin el caballo alado— la paciencia y la presión constante terminan doblegando la resistencia del vecino del norte. Y ahora mismo tenemos la bicha en la invasión de Ceuta, que me pesa y atribula sobre manera.

En definitiva, la política exterior de Marruecos hacia España no se rige por la improvisación; se comporta exactamente como el estratega de Casanova: acumula los agravios en silencio, mide las debilidades del oponente y asesta el golpe político cuando tiene la certeza absoluta de que el rival no podrá responder.

Yo, de momento, estaré el día 2 de septiembre de 2026[44] apoyando la españolidad de Ceuta: ¡con las caballas! Y lamentando la inacción de este Gobierno.





[2] En el Tratado de Fez (30 de marzo de 1912) se encuentra el resultado del auge del imperialismo europeo plasmado en las intensas rivalidades diplomáticas entre las grandes potencias (Francia, Alemania, el Imperio Británico y siempre leo que España) por el control del norte de África.

[3] Favila o Fáfila, hijo y sucesor de don Paleya, segundo rey de Asturias. Mi modestia me lleva a esto.

[4] En diciembre de 1943, bajo la inspiración doctrinal de al-Fassi (quien seguía sufriendo el exilio impuesto por las autoridades coloniales), figuras clave como Ahmed Balafrej, Mohammed Lyiazidi y Mohamed Bucetta fundaron formalmente el Partido Istiqlal. El Manifiesto de la Independencia (11 de enero de 1944) fue el hito fundador de la organización. El partido lo presentó ante el sultán Mohammed V y los aliados internacionales exigiendo explícitamente la soberanía nacional e integridad territorial completa bajo un régimen constitucional. El Istiqlal se cimentó sobre un pilar fundamental: la lealtad inquebrantable a la Corona Alauí. Al-Fassi unió de manera indisoluble el nacionalismo marroquí y el reformismo islámico con la figura del sultán, consolidando al monarca como el gran símbolo de la resistencia legítima del pueblo frente a París.

[5] El 7 de julio de 1956 el diario Al-Alam, órgano del partido Istiqlal, publicó el mapa que fijaba el perímetro reivindicado: el Sáhara Occidental, la totalidad de Mauritania, Tinduf, Colomb-Béchar y el Tuat –hoy argelinos–, territorios del norte de Malí hasta el río Senegal y las plazas y territorios españoles del norte de África; construcción que desarrolló en La Vérité sur les frontières marocaines (1961, Ed. Marcello Peretti, Tanger). Cuando se publicó, la Agencia EFE dio cuenta y ABC lo publicó: https://www.march.es/es/coleccion/archivo-linz-transicion-espanola/ficha/gran-marruecos-fassi--linz.R-13416

[6] Article 42. Le Roi, Chef de l'État, son Représentant suprême, Symbole de l'unité de la Nation, Garant de la pérennité et de la continuité de l'État et Arbitre suprême entre ses institutions, veille au respect de la Constitution, au bon fonctionnement des institutions constitutionnelles, à la protection du choix démocratique et des droits et libertés des citoyennes et des citoyens, et des collectivités, et au respect des engagements internationaux du Royaume.

Il est le Garant de l'indépendance du Royaume et de son intégrité territoriale dans ses frontières authentiques.

Le Roi exerce ces missions par dahirs en vertu des pouvoirs qui lui sont expressément dévolus par la présente Constitution.

Les dahirs, à l'exception de ceux prévus aux articles 41, 44 (2e alinéa), 47 (1er et 6e alinéas), 51, 57, 59, 130 (1er alinéa) et 174 sont contresignés par le Chef du Gouvernement.

[8] “Los Miembros de la Organización, en sus relaciones internacionales, se abstendrán de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, o en cualquier otra forma incompatible con los Propósitos de las Naciones Unidas”. Este principio del derecho internacional choca frontalmente con doctrinas irredentistas como la del "Gran Marruecos" de Al-Fassi o con las interpretaciones de las “fronteras auténticas” basadas en derechos históricos. El derecho internacional moderno (basado en la Carta de la ONU) consagra el principio de uti possidetis iuris (respetar las fronteras heredadas de la descolonización) y la prohibición de alterarlas por la fuerza. Las tesis de Al-Fassi argumentaban que las fronteras fijadas por los imperios coloniales (como Francia y España) eran artificiales e injustas, justificando la recuperación de territorios basándose en lazos de lealtad históricos previos al año 1912.

[9] Respeto a la legalidad internacional (Las partes se comprometen a respetar la soberanía mutua y la igualdad jurídica), Solución pacífica de controversias (lo que obliga a ambas naciones a resolver cualquier disputa territorial o política mediante la negociación bilateral y el diálogo, excluyendo explícitamente la amenaza o el uso de la fuerza (en línea con el artículo 2.4 de la Carta de la ONU)y la no injerencia (que establece el principio de no intervención en los asuntos internos del otro Estado). Ver BOE: https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-1993-5422

[10] El Tratado de Wad-Ras se firmó el 26 de abril de 1860. Fue consecuencia de los incidentes del verano de 1859 en el territorio de Ceuta, aunque la cuestión venía de atrás. Desde la década de 1840, los perímetros fronterizos de Ceuta y Melilla sufrían constantes incursiones armadas por parte de grupos de población autóctona locales (las cabilas rifeñas) no controladas por el sultanato marroquí. En el verano de 1859, unos operarios españoles que construían un nuevo fortín en el límite de Ceuta fueron atacados, y las obras civiles destruidas. Ante la incapacidad del sultán de Marruecos para castigar a los culpables y asegurar la frontera, el gobierno de Isabel II declaró la guerra en octubre de 1859. La campaña militar fue un éxito para España, con victorias clave como la toma de Tetuán y, finalmente, la batalla de Wad-Ras (23 de marzo). Derrotado en el campo de batalla, el sultán Muhammad ibn 'Abd al Rahman se vio obligado a firmar la paz. El tratado estipuló la ampliación de los límites jurisdiccionales de Ceuta y Melilla, cedidos explícitamente “en pleno dominio y soberanía” a la Corona española, el pago a España de una cuantiosa indemnización de guerra de 400 millones de reales (Tetuán quedó ocupada por tropas españolas como garantía de pago) y la concesión de un territorio pesquero en la costa atlántica del sur, Santa Cruz de la Mar Pequeña, que posteriormente daría origen al territorio de Ifni, que ya ha tenido su Post en este Blog.

[11] Se aumentaba el área de dominio de Ceuta y sus alrededores, incluyendo todo el territorio que iba desde el mar, pasando por los altos de la sierra de Bullones, hasta el barranco de Anghera.

[12] Se ratificó el convenio firmado el 24 de agosto de 1859 sobre las plazas de Melilla, que aumentaba su perímetro fuera del área fortificada, y de los peñones de Vélez de la Gomera y Alhucemas. Se establecieron los límites fronterizos de la ciudad de Melilla con Marruecos hasta donde alcanzasen los disparos del cañón de “El Caminante”, de a 24 libras (actualmente un 152 mm), elegido por su capacidad de disparo, alcance (unos 3 km) y precisión QUE lo convertían en el candidato ideal para esta misión. El 14 de junio de 1862, se llevó a cabo el primer disparo desde el Fuerte de Victoria Grande, con la bala de cañón pintada de blanco para facilitar su localización en el terreno. Este disparo inicial, realizado con una elevación de 21 grados y la carga máxima permitida por el cañón, alcanzó una distancia de aproximadamente 2.900 metros, cayendo en la zona de Frajana, en las cercanías de Melilla. Se realizaron disparos adicionales en los días siguientes, 15, 16, 17 y 18 de junio, cada uno cuidadosamente calculado y registrado para garantizar que la frontera se trazara con la máxima exactitud posible.

[13] Tras la Guerra de África (1859-1860), el gobierno O'Donnell reclamó una justa indemnización por los costes de la campaña militar cifrada en 400 millones de reales en efectivo. Y  se introdujo una cláusula de salvaguarda: el ejército español ocuparía militarmente la rica e importante ciudad de Tetuán como garantía de pago; las tropas españolas no abandonarían Tetuán hasta que Marruecos desembolsara el último real de la indemnización, asegurando así un control e influencia geopolítica prolongada. Pero Inglaterra presionó temiendo perder el control exclusivo del Estrecho de Gibraltar y el sultán optó por recurrir a los bancos y pagar.

[14] Sistema tradicional de poder político, red de influencias y élite gobernante en Marruecos, articulado en torno a la figura del Rey. No se trata de una institución formal escrita en la Constitución, sino de una estructura profunda e informal que ha regido el país durante siglos y que sigue conviviendo con las instituciones democráticas modernas. el Majzén se sostiene sobre tres pilares fundamentales: la Monarquía Absoluta de facto: la élite de Poder (asesores reales, altos mandos militares y de los servicios de inteligencia, tecnócratas, grandes familias terratenientes y empresarios clave, nombrados directamente por el monarca o dependen de su favor) y el control territorial. Históricamente, el Majzén controlaba las tierras sumisas al Sultán (Bled al-Makhzen), frente a las zonas tribales rebeldes (Bled al-Siba). Hoy en día, ese control se ejerce a través del Ministerio del Interior y la jerarquía de gobernadores (walis) y agentes locales (caídes), que aseguran la obediencia del territorio al Palacio Real. Ahora mismo el Majzén funciona como un “Estado profundo” o una autoridad en la sombra. Las decisiones estratégicas del país (política exterior, defensa, grandes proyectos económicos y reformas estructurales) se deciden en el Gabinete Real (el Palacio), no en el Parlamento. La Constitución de 2011 no desmanteló el poder real del Majzén, sino que lo modernizó y legitimó institucionalmente.

[15] El Reino Unido impuso el tratado de 1856 y Francia presionó con ventajas fiscales que destruyeron el artesanado local

[16] En la Conferencia de Madrid (1880), las potencias occidentales legalizaron que los terratenientes y comerciantes marroquíes más ricos se declararan “protegidos” de Europa, dejando de pagar impuestos al sultán, lo que vació definitivamente las arcas del Estado

[17] La Compagnie Financière de Paribas nació oficialmente en el año 1872 como la Banque de Paris et des Pays-Bas (Paribas), tras la fusión de la Banque de Paris y la Banque de Crédit et de Dépôt des Pays-Bas. A lo largo del siglo XX, la entidad adaptó su estructura y pasó a llamarse Compagnie Financière de Paribas para separar sus actividades de banca de inversión y de negocios financieros. Fue nacionalizada por el gobierno francés en 1982 y posteriormente privatizada en 1987. El 23 de mayo de 2000, la Compagnie Financière de Paribas se fusionó con la Banque Nationale de Paris (BNP). BNP Paribas, uno de los mayores conglomerados bancarios del mundo y el mayor de la eurozona por volumen de activos. A partir de 1910, Paribas fue la que terminó de hipotecar al país, quedándose con el 100 % de las aduanas y empujando al sultán a la quiebra que derivó en el Tratado de Fez de 1912. (Se forzó a Marruecos a contratar otro préstamo de 101 millones de francos para pagar los intereses del anterior de 62 millones. Prácticamente todo el dinero que entraba al país iba directo a las manos de los banqueros de París).

[18] Abd el-Aziz (1894–1908; el sultán de la quiebra financiera y la pérdida paulatina de soberanía ante las potencias europeas. Fue depuesto por su propio hermano tras una revuelta interna popular); Abd al-Hafid (1908–1912; firmó el Tratado de Fez y abdicó); Yusef (1912–1927; elegido por las autoridades francesas. Guerra del Rif); Mohammed V (un primer periodo entre 1927 y 1953 al que siguió un Interludio colonial con Mohammed ben Arafa (1953–1955) que fue un sultán títere impuesto por Francia tras desterrar forzosamente a Mohammed V a Madagascar y Córcega. No es reconocido legítimamente por el pueblo marroquí y abdicó ante la insurrección generalizada. Regresó Mohammed V triunfal del exilio y en 1957 vivió la Independencia. Reinó hasta 1961 y cambió el título oficial de Sultán del Imperio Jerifiano al de Rey de Marruecos en 1957); Hassan II (1961–1999; hijo del anterior, consolidó el poder del Majzén durante una etapa de fuerte autoritarismo interno conocida como los Años de Plomo, promovió la Marcha Verde sobre el Sáhara Occidental en 1975 y promulgó las primeras constituciones modernas del reino); Mohammed VI (desde 1999 es el actual monarca de Marruecos. Accedió al trono tras el fallecimiento de su padre en julio de 1999. Bajo su reinado se aprobó la reforma constitucional de 2011, se impulsó la modernización económica de infraestructuras y se afianzó la proyección exterior del país en África y Occidente)

[19] El kaiser Guillermo II visitó Tánger en marzo de 1905 y defendió la independencia de Marruecos. Su pretensión no era otra que desafiar la influencia de Francia y poner a prueba la solidez de la alianza británica-francesa (la Entente Cordiale). La Conferencia de Algeciras de 1906 dio la razón a los intereses franceses en la zona.

[20] Crisis de Agadir (1911) Francia ocupó la ciudad de Fez para sofocar una revuelta, lo que rompió acuerdos previos. Alemania envió el cañonero Panther al puerto de Agadir para presionar a Francia y pedir compensaciones territoriales. Se firmó un acuerdo en noviembre de 1911 donde Alemania aceptó el protectorado francés en Marruecos a cambio de una porción del Congo francés para ampliar su colonia de Camerún.

[21] Guerra de Melilla (1909): el Desastre del Barranco del Lobo (julio de 1909) es lo más grave, junto a la Semana Trágica de Barcelona provocada por la movilización de reservistas de clases populares. Se ganó: el ejército español pasó de estar encerrado en Melilla a controlar las regiones exteriores de Guelaya y la Quebdana y se aseguró el trabajo de las explotaciones de hierro en el Monte Uixan y las conexiones ferroviarias. Campaña del Kert (1911-1912). Guerra del Rif (1911-1927). Insurrección de Abd el-Krim que nos supuso 13.000 bajas en el Desastre de Annual (1921), organizar el primer desembarco anfibio moderno en Alhucemas (1925; la primera operación anfibia de la era moderna que combinó tierra, mar y aire) que culminó en 1927 con la rendición total de las fuerzas rifeñas y la sumisión del territorio. Guerra de Ifni-Sáhara (1957-1958) tras la independencia oficial de Marruecos en 1956, bandas armadas irregulares del Ejército de Liberación Marroquí atacaron los enclaves coloniales que España aún mantenía en el sur (Ifni y el Sáhara Occidental). España y Francia repelieron los ataques y aseguraron las plazas principales, aunque el territorio interior del enclave de Ifni quedó prácticamente perdido y se redujo solo a su capital, Sidi Ifni, que entregada definitivamente a Marruecos años más tarde. Hablamos de más de 25.000 fallecidos, sin contar decenas de miles de heridos y mutilados.

[22] Los barrios franceses, administrativos y residenciales se construyeron completamente desde cero, fuera de las murallas de las medinas. Contaban con amplios bulevares (estilo París), plazas monumentales, agua corriente y arquitectura vanguardista Art Déco o neomarroquí, siempre de la mano del prestigioso arquitecto y urbanista Henri Prost

[23] Je fais de la stratégie, pas de la politique; en https://journals.openedition.org/cdlm/6780?lang=fr

[24] La Western Task Force desembarcó en Fedala (actual Mohammedia), a unos 25 km al norte de Casablanca; en Safi, a unos 220 km al Sur de Casablanca; y en Mehdia, cerca de Kenitra (entonces Port Lyautey)

[25] Celebrada del del 14 al 24 de enero de 1943 en el hotel Anfa de Casablanca. Reunió al presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt y al premier británico Winston Churchill. Iósif Stalin, declinó asistir debido a que la batalla de Stalingrado exigía su presencia en la URSS, y el general Charles de Gaulle acudió de forma tardía y reacia. Los Aliados acordaron que la guerra solo terminaría con la rendición incondicional de las potencias del Eje (Alemania, Italia y Japón), lo que cerraba la puerta a cualquier paz negociada. Se priorizó la invasión de Sicilia (Operación Husky) para debilitar el flanco sur de Europa antes de abrir el frente en el noroeste de Europa y se acordó intensificar la campaña de bombardeos estratégicos combinados contra el territorio alemán. Roosevelt se reunió en privado con el Sultán Mohamed V y el príncipe heredero (el futuro Hasán II) durante una cena en Anfa donde expresó su simpatía por la causa nacionalista marroquí y sugirió que, tras la derrota del Eje, Estados Unidos apoyaría el fin del protectorado francés.

[27] Corona Jerifiana es el término histórico e institucional utilizado para referirse a la monarquía de Marruecos y, por extensión, a su soberanía, al Estado marroquí tradicional o al propio monarca. Jerifiano (o sharifiano) proviene de la palabra árabe šarīf (noble, ilustre), un título que se otorga a los descendientes directos del profeta Mahoma, específicamente a través de su hija Fátima y su yerno Alí. La dinastía actual de Marruecos (la alauí, que gobierna desde el siglo XVII) y la anterior (la saadí) basan su derecho al trono en su linaje jerifiano. Esta ascendencia sagrada otorga al rey un estatus espiritual supremo dentro del país. Antes de la independencia y de que el país adoptara el nombre oficial de Reino de Marruecos en 1957, el Estado era conocido internacionalmente como el Imperio Jerifiano. Como cabeza de la Corona Jerifiana, el rey de Marruecos no solo ejerce como jefe de Estado político, sino también como Amir al-Mu'minin (Comendador de los Creyentes), lo que lo convierte en la máxima autoridad religiosa del islam sunní en el país.

[28] Las “revueltas del pan” (o los “mártires de la hogaza”), es el nombre con el que ha pasado a la historia reciente un masivo levantamiento popular ocurrido los días 20 y 21 de junio de 1981; uno de los episodios más sangrientos de represión estatal. Los principales sindicatos del país, en especial la Confederación Democrática del Trabajo (CDT), convocaron una huelga general para el 20 de junio y se produjeron revueltas callejeras. Hasán II encomendó sofocar las revueltas al ministro del Interior, Driss Basri. El ejército tomó las calles de Casablanca utilizando tanques, vehículos blindados y helicópteros desde los que se disparó de forma indiscriminada a los manifestantes. La ciudad quedó bajo un estricto estado de sitio. El régimen marroquí intentó minimizar la tragedia declarando únicamente 66 muertos. En una polémica declaración de la época, las autoridades llegaron a burlarse de las víctimas llamándolas “mártires de la baguette” (https://www.unioncommunistelibertaire.org/1981-Maroc-la-greve-generale-fait-trembler-le-pouvoir). La oposición y los grupos de derechos humanos estimaron que las víctimas reales oscilaron entre 600 y más de 1.000. Muchas personas murieron por impactos de bala o asfixiadas en calabozos hacinados tras miles de arrestos. Recomendado visionar "La madre de todas las mentiras" (2023) de Asmae El Moudir: https://www.wsws.org/en/articles/2024/12/04/pdst-d04.html

[29] La Huelga General por el Salario Mínimo en Fez; el conflicto transformó una jornada de huelga laboral reivindicativa en una auténtica insurrección popular urbana el 14 de diciembre de 1990.  Las dos principales organizaciones sindicales del país —la Confederación Democrática del Trabajo (CDT) y la Unión General de Trabajadores de Marruecos (UGTM)— convocaron una huelga general.  Exigían duplicar el salario mínimo mensual (que rondaba los 130 dólares), mejorar las prestaciones sociales y denunciar el desempleo masivo que asfixiaba a una población marroquí mayoritariamente joven. El hito más visible de la revuelta fue el asalto, saqueo e incendio del Hotel Les Méridien Jnan Palace, un establecimiento hotelero de gran lujo frecuentado por la élite y extranjeros. También se incendiaron sucursales bancarias, autobuses y coches oficiales. El régimen recurrió al despliegue masivo del ejército y blindados para cercar la Medina y recuperar por la fuerza el control de la ciudad. Las tropas dispararon de forma indiscriminada contra la multitud con fuego real. La revuelta se saldó con juicios masivos e inmediatos en los que cientos de manifestantes y líderes sindicales locales fueron procesados y condenados a penas de cárcel tipo exprés. El gobierno marroquí reconoció únicamente 5 muertos y poco más de un centenar de heridos. Una posterior comisión de investigación parlamentaria en 2011 elevó la cifra a 42 fallecidos. las investigaciones de la Instancia de Equidad y Reconciliación demostraron fehacientemente que el ejército provocó una masacre, identificando a 106 personas. https://elpais.com/diario/1990/12/15/internacional/661215620_850215.html y https://www.universalis.fr/evenement/14-27-decembre-1990-emeutes-et-repression/

[30] El Al Boraq es el servicio de tren de alta velocidad de Marruecos, célebre por ser el primer tren bala de todo el continente africano y del mundo árabe. Inaugurado a finales de 2018, conecta las principales potencias económicas y turísticas de la costa atlántica y norte del país. Su nombre, Al Boraq, hace referencia a la criatura mitológica islámica del Corán que transportaba a los profetas, un símil ideal para un tren que destaca por su rapidez. Los trenes (el modelo Avelia Euroduplex fabricado por la empresa francesa Alstom) alcanzan velocidades comerciales de hasta 320 km/h. La línea recorre el corredor norte-centro del país, uniendo Tánger con Casablanca en un tiempo récord de solo 2 horas y 10 minutos (un trayecto que antes demoraba casi 5 horas). Ahora mismo, el tramo de verdadera alta velocidad (320 km/h) se extiende entre Tánger y Kenitra en una vía exclusiva. A partir de Kenitra y hasta Casablanca, el tren circula a menor velocidad utilizando la vía convencional mejorada de la red nacional.

[31] Tánger Med es un gigantesco complejo portuario, logístico e industrial de gran calado situado en el norte de Marruecos, específicamente en la vertiente africana del estrecho de Gibraltar (a unos 45 km al noreste de la ciudad de Tánger y frente a las costas de Tarifa, España).Inaugurado en 2007, se consolida como el puerto más grande de África y de todo el mar Mediterráneo en volumen de carga, funcionando como el motor económico del Marruecos moderno. En 2025 el puerto superó hitos globales al gestionar más de 11 millones de contenedores (TEU) y 161 millones de toneladas de mercancías en un solo año (justo el doble que el Puerto de Valencia), lo que lo sitúa de forma estable dentro de los 20 puertos más importantes de todo el mundo. https://www.atalayar.com/en/articulo/economy-and-business/the-port-of-tangier-med-handled-over-161-million-tonnes-of-goods-in-2025/20260203154039223060.html

[32] La mayor instalación de energía solar concentrada (CSP) del mundo. Ubicado en la región de Drâa-Tafilalet, a unos 10 kilómetros de la ciudad de Ouarzazate —la puerta del desierto del Sáhara—, cuenta con una capacidad instalada total de 580 megavatios (MW). Esta megaestructura, desarrollada por la Agencia Marroquí para la Energía Sostenible (MASEN), cubre más de 3.000 hectáreas de desierto y es una pieza fundamental en el objetivo del país de generar más del 52% de su electricidad a partir de fuentes renovables hacia el año 2030. https://fundacionmeridiano.org/noor-ouarzazate-mayor-planta-de-energia-solar-concentrada-del-mundo/

[34] Inicialmente, el Palacio intentó calmar las aguas prometiendo planes millonarios de infraestructuras. Sin embargo, a medida que las manifestaciones crecían en fuerza y sumaban el apoyo de la diáspora en Europa, el régimen endureció drásticamente su postura ante el temor de que se contagiara al resto de Marruecos. La región fue cercada por fuerzas policiales y se prohibieron las manifestaciones. Cientos de activistas, ciudadanos e incluso periodistas que cubrían las protestas fueron arrestados. En junio de 2018, la justicia marroquí dictó penas draconianas. Nasser Zefzafi y otros tres líderes de la cúpula del Hirak fueron condenados a 20 años de prisión bajo cargos graves de "atentar contra la seguridad del Estado". Aunque la calma regresó a las calles de Alhucemas tras la represión, el activismo y las demandas del Hirak siguen vivos en el imaginario colectivo y a través de las manifestaciones que convoca la diáspora rifeña en el extranjero. https://www.elsaltodiario.com/rif/marruecos-condena-20-anos-lideres-revueltas-rif

[35] Haraga (o Harraga) es un neologismo de los dialectos de Marruecos y Argelia que define el fenómeno de la migración irregular clandestina desde el norte de África hacia Europa. La traducción literal del término significa "los que queman". Esta fuerte metáfora visual hace referencia directa a dos acciones drásticas que realizan los migrantes: Quemar las fronteras (cruzar de manera no regulada los límites fronterizos terrestres o marítimos) y Quemar los papeles (destruir deliberadamente sus pasaportes y documentos de identidad antes o durante el trayecto). Esto último lo hacen para evitar que las autoridades de destino (como las españolas o italianas) no identifiquen su país de origen y puedan tramitar una orden de repatriación automática. os denominados harragas son mayoritariamente jóvenes y adolescentes (entre 15 y 30 años) oriundos de Marruecos, Argelia y Túnez. Suelen proceder de entornos marcados por el desempleo, el subempleo crónico o la desesperanza socioeconómica.  https://ceutaahora.com/archive/17329/haraga

[36] La Renta Nacional Bruta Per Cápita Anual (Método Atlas) para Francia es de 44.500 a 46.000 dólares; para España es de 32.500 a 34.500 dólares (ligeramente por debajo de la media europea); y la de Marruecos está entre los 3.900 y los 4.360 dólares, una diferencia de aproximadamente 8 a 10 veces menos renta por habitante en comparación con sus vecinos españoles y franceses. https://blogs.worldbank.org/es/opendata/understanding-country-income--world-bank-group-income-classifica  

[37] https://www.agenceecofin.com/actualites-industries/0902-135606-offre-maroc-les-projets-d-hydrogene-vert-passent-a-l-etape-fonciere El objetivo oficial de Marruecos es elevar la cuota de energías renovables hasta el 52 % de su capacidad de potencia eléctrica instalada para el año 2030; proyecta alcanzar una producción masiva de un millón de toneladas de hidrógeno verde al año a largo plazo.

[38] Es una ruta ya operativa y respaldada por la alianza Power-to-X firmada entre Rabat y Berlín. Resulta muy complejo y costoso transportar el hidrógeno en estado gaseoso a largas distancias sin tuberías. Por ello, Marruecos transforma el hidrógeno en amoníaco verde o metanol (que son líquidos estables). Los barcos metaneros cargan el amoníaco en los puertos del sur de Marruecos (Dajla o Tarfaya) o puertos del norte (Tánger Med) y navegan bordeando las costas de España, Portugal y Francia, cruzan el Canal de la Mancha y el Mar del Norte hasta atracar en los grandes puertos fluviales e industriales alemanes (Hamburgo, Wilhelmshaven o Bremen).

[39] Memorias de Casanova (título original en francés es Histoire de ma vie / Historia de mi vida).

[43] El espionaje mediante el software Pegasus a los teléfonos móviles del presidente Pedro Sánchez y de varios de sus ministros es uno de los incidentes de brecha de seguridad y ciberespionaje más graves en la historia reciente de España. El caso combina intrusiones técnicas de alto nivel, el robo masivo de información gubernamental y una evidente conexión con crisis geopolíticas. Al teléfono del presidente Sánchez, solo en la primera intrusión (mayo de 2021) los atacantes extrajeron 2,6 gigabytes (GB) de información, seguidos de otros 130 megabytes (MB) en una segunda descarga... y luego están Margarita Robles, ministra de Defensa (9 megabytes), Grande Marlaska, Luis Planas y Arancha González Laya... y archivada la causa porque se dice que no se sabe nada... https://www.eldiario.es/politica/juez-archiva-espionaje-movil-sanchez-tres-ministros-absoluta-falta-colaboracion-israel_1_10364776.html