6 mar 2026

DE LA GUERRA ESTA DE PERSIA O IRÁN...

  

Al repetir como una cotorra las capitales del mundo, eso decía yo: Persia o Irán, capital Teherán. Y punto pelota; que aquello estaba muy lejos, aunque Jaime Peñafiel no paraba de acercárnoslo con sus continuados reportajes sobre el Sha de Persia -y a su familia- en el Hola. A estas alturas del siglo XXI la actualidad nos ha vuelto a acercar lo de Persia o Irán a un palmo de las narices.

Llevamos unos días donde nuevamente el lejano país está de actualidad y nuestro presidente del Gobierno anda ahí, evidenciando estulticia, con este tema -que tapa otros- y cogiendo un protagonismo absurdo e innecesario; como siempre. Macron y Meloni han venido a decir lo mismo y sin buscar protagonismo.

El miércoles 4 de marzo escuché al ‘padre’ Sánchez en su homilía matutina –y eso sí que fue una homilía (explicación de las Escrituras; de sus escrituras, claro), créanme- porque –dijo nada más comenzar- iba –él, en su magnificencia- a “informarnos de la crisis que se ha desatado en Oriente Medio, de la posición del Gobierno de España y de las acciones que estamos llevando a cabo”. Vamos, que -¡pobres españolitos!- vivimos en un limbo bombardeado por bulos de derecha y extrema derecha y tenemos nulo conocimiento sobre lo que está pasando en realidad; como si no conociéramos los acontecimientos, como si no supiéramos lo que pasa.

Al poco de empezar, el ‘padre’ Sánchez nos dijo que “ni siquiera están claros los objetivos de quienes lanzaron el primer ataque”… y ahí ya entré en ‘modo avión’; no está uno para perder absurdamente el tiempo.

Ya, por la tarde, con tiempo y ante la necesidad de saber qué (coño) había dicho nuestro presidente del Gobierno del Reino de España, tuve que escucharlo un par de veces para enterarme –sin quitarme la pinza de la nariz- y llegar a la misma conclusión que tantos y tantos compatriotas: el ‘padre’ Sánchez estaba en modo ZP; pero Zapatero II.

Hasta retrocedió 23 años y nos soltó un recadito para el ‘trío de las Azores’: Irak nos dejó “un mundo más inseguro y una vida peor”.

Extrañado, me pregunté: ¿de qué va?

Con lo que está pasando entre EEUU e Israel por lo que estaba pasando en Persia o Irán -no nos olvidemos de lo que estaba pasando- Sánchez recupera el 'no a la guerra' –sus cuatro palabras- para mantener el desafío a Trump y va y concluye que “es ingenuo practicar un seguidismo ciego y servil… y ya le tenemos en solfa en su pugna con Trump.

Le va Trump; concluyo que le va Trump.

Yo recuerdo cuando le persiguió para una foto; y les animo a ustedes a hacerlo. Fue la tarde del 11 de julio de 2018, en Bruselas, en la cumbre de la OTAN: Sánchez se coloca entre Trump y Erdogan para reclamar la mirada del norteamericano que, con absoluta indiferencia, sigue a lo suyo y al final, por fin, Sánchez sonríe, le coge por el codo y recibe una palmadita ante una extasiada ministra de Defensa al borde del séptimo cielo.

Luego, en la cumbre del G20 en Osaka, en junio de 2019, Sánchez fue a saludar a Trump… y este le mandó sentarse en su sitio (como señaló la prensa y la RRSS; y hay foto), pero Moncloa lo dejó a nivel de anécdota y la SER en broma: “lo que parecía un gesto autoritario de Trump, resultó ser una broma”, ¡ja, ja, ja!; pero pueden buscar los vídeos y las fotos en Google poniendo en el buscador ‘Trump señala sitio a Sánchez G20 Osaka 2019’ y… decidir por ustedes mismos.

Y, rizando el rizo, termino con lo ridículo del tira y afloja -¡que me sueltes, coño!- del apretón de manos de octubre de 2025 en Sharm el Sheij (Egipto), en la Cumbre sobre Gaza. Esto es mucho más reciente y seguro que lo recuerdan; pero pueden buscarlo.

Este hombre es así. Me refiero al ‘padre’ Sánchez

Y vuelvo al tema: después de lo del miércoles –la breve homilía del ‘padre’ Sánchez-, seguro que muchos le compran el mensaje; aquí hay tanta gente ideologizada. Tanta como en Persia a Irán.

Yo, por supuesto, no compro su mensaje.

Echar la culpa de los males que nos aquejan en los últimos años a que Bush, Blair y Aznar -dice él que- fueron a la guerra con el vecino de Persia (2003-2004) –Irak- es tomar por imbéciles a los españoles; incluso a los mononeuronales.

‘Padre Sánchez’: el que tengamos una inflación acumulada estimada en torno al 46%-50% de subida en las últimas dos décadas, duplicado el precio del alquiler de la vivienda, aumentado en un 80% el coste de la cesta de la compra, encarecido en un 50% el precio de la vivienda, el que los precios de los coches de gama media haya subido en este lapsus más de un 80% o que el precio de la electricidad ha sufrido subidas superiores al 200% no tienen relación alguna con aquella guerra.

No; como tampoco que el salario medio haya crecido desde entonces un 56%.

El problema está en que los salarios reales (ajustados por inflación) en España apenas han crecido un 2'76% mientras en los demás países de la OCDE han subido más de un 30 % en el mismo periodo y compensado las subidas. E insisto: no por aquella guerra.

Mire: aquí, en España, solo en los últimos cinco años el IPC acumulado supera el 23 %[1]. Ve como no es por aquella guerra.

Como país, el PIB per cápita de España y la riqueza del país son mayores; ¡menos mal! Pero como ciudadanos de este país nos encontramos con que el poder adquisitivo ha mejorado mínimamente o incluso empeorado para muchos. La sensación social es clara: trabajamos más y llegamos peor a fin de mes, diga lo que diga el ‘padre’ Sánchez y cualesquiera de sus acólitos.

Y tiene bemoles que esta triste realidad nos la quieran tapar con el telón del ‘no a la guerra’ de ahora.

Ah, y sobre aquella guerra, que surgió –recordemos- de la invasión de Irán a Kuwait (país que desmanteló Sadam; se llevó hasta las incubadoras de los hospitales) y a una sucesión de eventos que alcanzaron su punto culminante con el atentado a las Torres Gemelas (11S2001), España apoyó políticamente la invasión –como Polonia o Italia, por ejemplo-; pero no participó en la fase de combates durante la invasión. España apoyó la guerra, pero no envió tropas para invadir Irak. Después de la invasión, España sí desplegó tropas dentro de la operación multinacional en misión de estabilización[2]. Sí hubo enfrentamientos armados[3], aunque no era una misión ofensiva de guerra convencional[4]. El episodio más crítico fue la Batalla de Nayaf de 2004, donde tropas españolas y salvadoreñas combatieron contra milicias del clérigo Muqtada alSadr. Y aquello fue en Irak, con ‘k’.

Pero es que este país –el nuestro: España- es así. No a la guerra –de boquilla-, y prohibiciones mirando al tendido, pero siguen saliendo –como no puede ser de otra manera, pues estamos en organismos internacionales occidentales- aviones de las bases de utilización conjunta y enviando buques a misiones en las que tienen que estar, además de los contingentes militares desplegados en la zona: más de 1.500 militares españoles tenemos ahora mismo en el Líbano, en Turquía y en Irak –sí, Irak, con K: Operación Inherent Resolve y NMI/Adiestramiento- además de operativos navales y aéreos en el Mediterráneo y en el Índico[5].

En fin, qué les voy a contar… pues batallitas. Y esta es una.

Recuerdo los años, durante la oprobiosa, cuando algunos cantaban aquello de ‘en el mundo manda Dios, en la tierra los cristianos y en esta España de Franco mandan los americanos”… olvidando que los Pactos de Madrid (1953), de los que salieron las bases, fueron cruciales porque, sencilla y llanamente, rompieron el aislamiento internacional de España, aportaron ayuda económica e integración en la estrategia occidental al tiempo que prepararon el camino para el crecimiento económico de los años 60. Además de la leche americana (en polvo, desnatada y mineralizada), Estados Unidos concedió a España créditos y ayuda financiera, suministros industriales, tecnología y equipamiento. Esto ayudó a España a mejorar infraestructuras, modernizar parte de la industria y estabilizar la economía como paso previo al gran cambio económico -que llegaría con el Plan de Estabilización de 1959- que abrió la economía española al exterior.

Aquellos pactos también tuvieron efectos en la sociedad como la llegada de productos y cultura estadounidense, contacto con industrias y empresas extranjeras y mejoras económicas graduales que ahora gusta olvidar.

Sí, y también lo de Rota, Morón, Zaragoza y Torrejón… Y la antena de Guardamar, por ejemplo; y el radar de Aitana, sí, de cuando Kansas fue Benidorm; pero esa es otra historia que ya hemos contado[6].

Hablamos de unos 1.500 millones de dólares de 1953 en ayuda económica y otros casi 500 millones más en ayuda militar que, palmo arriba-palmo abajo, a ojo de buen cubero superarían hoy del orden de 24.000 millones de dólares de 2026… el equivalente al 1’7% del PIB de España hoy; que fue el 1’5% de entonces que, como el PIB era infinitamente menor supuso más.

Entonces, aunque España era una dictadura, comenzó una lenta apertura económica y cultural que consiguió obrar el ‘milagro español’ de los sesenta y… y se columpió con las crisis del petróleo de 1973 y 1975 hasta el fin de la dictadura y el arranque de la transición.

Ah, por cierto: no sé cuánto tardarán en sacarme lo de Palomares... el 17 de enero se cumplieron sesenta años… Lo mismo, con este párrafo, les doy una idea… porque mañana (o pasado) se cumplen sesenta años del baño de Fraga (¡viva el Meyba!) y el embajador Duke en una playa del termino municipal de Palomares para demostrar que no había radiación y que bañarse en marzo no es una temeridad.

Es que esta gente no se me acuerda de nada…

Y en estas de ahora que me llegan Irene Montero e Ione Belarra y piden que España salga de la OTAN y rompa con la OTAN; para ir a miccionar y no echar gota. Estas dos hubieran sido felices en la Albania de Hoxha.

Desde los Pactos de Madrid de 1953 que España –vale, aquella España- quería ingresar en la OTAN. Sí; y desde el Pentágono –la verdad sea dicha- no lo veían mal, aunque sólo veían a España -la península ibérica- como un gran portaviones en esta esquina de Europa muy útil a sus propósitos en la Guerra Fría. Francia y Reino Unido no estaban por la labor de admitir una dictadura en la organización y Vernon Walters y otros generales norteamericanos chocaban una y otra vez con esta cuestión. Pero acabando el mismísimo 1975 –ya sin Franco- se empezó a trabajar muy en serio este tema desde Washington… y el 30 de mayo de 1982 –que cayó en domingo, celebrando San Fernando, patrón del Arma de Ingenieros y del Cuerpo de Transmisiones, y con desfile del Día de las Fuerzas Armadas- España entró en la OTAN. Recordemos, de paso, que el 23F ocurrió el 23 de febrero de 1981 y visto lo visto nos dijeron que para adentro; Marcelino Oreja venía insistiendo en ello desde junio de 1980 y tras lo que había pasado con Tejero nos dieron el ‘placet’.

Y eso que veían, desde enero de 1981, que por la vieja piel de toro había marejada y mar de fondo en contra de las bases y, de rebote, en contra de la OTAN. Por aquellos fríos días el Movimiento Comunista (MC) y la Liga Comunista Revolucionaria (LCR) convocaron la primera marcha a Torrejón (Madrid-Base de Torrejón), cuyo éxito impulsó la formación del famoso Comité Anti-OTAN, el CAO.

Entonces se popularizó un lema que no todos recuerdan -‘OTAN no, bases fuera. Paz y neutralidad’- y se celebró un sonadísimo concierto mitin –con “mucho enrolle”, se decía en la publicidad convocante- en el verano del 81 y en la Casa de Campo se dieron cita más de 50.000 personas[7]; y en octubre siguiente PSOE y PCE entregaron más de un millón de firmas contra la OTAN; y en noviembre, 250.000 personas se manifestaban contra la organización por las calles de Madrid.

Así las cosas, con el CDS –heredero de la UCD- en el gobierno, en las elecciones generales de octubre de 1982 va y barre el PSOE. No se habían cumplido los primeros cinco meses de España en la OTAN y tras la victoria electoral del PSOE -más de ocho millones y medio de votos, el 40’82%, y 177 diputados-, los socialistas cambian el rumbo anti OTAN y se pasan al silencio sobre el tema en lo que se llamó “una ambigüedad calculada” que lleva a la ruptura PSOE-PCE (Partido Comunista de España) -y a una importante fractura interna- y a preparar el famoso Decálogo de Paz y Seguridad (1984; que desempolvarán de un momento a otro).

En resumen: mucha americana de pana con coderas, pero por muy socialista que fuera González se encontró con que el tratado estaba firmado y España era ya el país número 16 de la Alianza Atlántica… y esto nos acercaba a entrar en la Comunidad Económica Europea. Felipe se dio cuenta desde la poltrona de lo que significaba estar en la OTAN y entendió la cuestión de Estado; se mordió la lengua y empezó a ver cómo se le podía dar la vuelta al tema.

Pablo Romero contaba en Público, con motivo del 40 Aniversario de la entrada de España en la OTAN, que “mucho se ha hablado del ‘engaño’ que supuso el famoso referéndum de 1986, en el que el Gobierno socialista preguntó a los españoles acerca de la permanencia o no en la OTAN. Quienes acudieron a depositar su voto se encontraron con una papeleta de promesas enrevesadas -con tres cláusulas que apenas se cumplieron después- y específicamente diseñadas para recabar la mayor cantidad de 'síes'[8]. Así fue; y aquí -en la OTAN- seguimos.

Hasta la saciedad se ha contado que el PSOE de Felipe González dio “una voltereta político-ideológica” al pasar del rechazo absoluto hacia la Alianza Atlántica al considerarla imprescindible para España. La excusa tenía un nombre: Europa (ser miembro de la CEE; hoy UE). La realidad era otra: el temor a que Marruecos se anexionara Ceuta y Melilla y tuviéramos que hacer algo (o nada) porque allí viven españoles y porque ambas ciudades (y las plazas de soberanía) son España. Así pues, se nos vino a pedir a todos los españoles –yo lo tenía muy claro- el vota SÍ en interés de España.

Y para marzo de 1986 -40 años va a hacer el 12 de marzo- nos sometimos a un referéndum donde sólo en el País Vasco, en Cataluña y en la provincia canaria de Las Palmas hubo más papeletas por el No que por el Sí, que finalmente ganó.

Aquí llegados, resumo: Felipe González, ganador en octubre de 1982, aguantó hasta ingresar en la Comunidad Económica Europea (1º de enero 1986, tras la adhesión en junio de 1985) para sacar a la palestra el referéndum de marzo. González defendió el sí a la permanencia sin matices… mientras la Alianza Popular de Manuel Fraga tonteaba con la abstención… cuando en aquellos días “el soldado Adrián” era protagonista de las ondas de radio porque El último de la fila triunfaba con ‘Querida Milagros’, que fue la banda sonora del NO. Y sonaba mucho; tanto que hasta el propio González tuvo que salir a decirnos que dejaría el cargo si triunfaba el NO[9].

Son así: melodramáticos supinos.

Tiempo después llegaría ‘bamby’ ZP, que, para significarse -otro que tal- no se levantó al paso de la bandera de los EEUU[10] en 2002 y nos contaría –en otra homilía televisada- que lo hizo para ¡protestarle al PP!, que no nos entranos; que los árboles no nos dejan ver el bosque: “Yo no permanecí sentado ante la bandera de los Estados Unidos de América, que respeto… un país aliado y amigo; yo permanecí sentado frente a… las tropas de los países que estaban en la guerra de Irak con nuestros soldados y que de repente aparecieron en el desfile… Yo mantuve una actitud de protesta porque el gobierno había hecho desfilar a los soldados… No fue a la bandera, fue ante el gobierno por llevar allí ese tema[11]”. En fin, que vimos lo que vimos; pero resulta que no fue eso lo que vimos.

Sí, hay que reconocerles al ‘padre’ Sánchez y al ‘prior’ Zapatero que de oratoria andan finos y se justifican lo que sea.

Guerra, que no fue guerra para nosotros, sí fue la de Irak. Lo de ahora es otra cosa; y es por Irán; Persia o Irán, capital Teherán, un país del que sólo conocíamos en papel couché al Sha –título que reciben los monarcas de allí desde el VII antes de Cristo- Mohammad Reza Pahleví y a su familia. Hay que significar que al inicio de la década de los 70 Persia o Irán era un país que estaba pero que muy bien visto, porque funcionaba como país y como sociedad; y muy bien, desde que en 1954 volvieron las compañías petroleras a operar en el país y se produjera una occidentalización brutal. Los petrodólares fueron a impactar en industria, educación, salud y gasto militar, que esa fue otra.

La Revolución Blanca –que así se llamó para diferenciarla de otras ‘revoluciones’ árabes lideradas por el baazismo[12]- de Reza Pahleví (lanzada en 1963) buscaba convertir a Persia o Irán en la quinta potencia mundial extirpando el sistema feudal dominado por los ayatolas. Desde el primer momento se enfrentaron al Sha los sectores más tradicionales y conservadores: la Reforma agraria chocó abiertamente con los clérigos y ayatolás, poseedores de la mayoría de las tierras agrícolas. Además, una modernización y occidentalización tan rápida, tan extremadamente rápida –aunque muy bien aceptada por la clase media-, generó malestar en los estamentos más rancios de la sociedad y entre los movimientos de izquierda panarabista que la Oficina de Inteligencia y Seguridad (SAVAK) reprimió siempre, a partir de 1971 -cuando se montó un fiestón para conmemorar los 2.500 años de ‘grandeza’ del imperio Persa en medio de una sequía que arruinó la escasa agricultura- y especialmente desde agosto de 1978 en que un incendio en un cine de Abadán, un acto terrorista[13] con muchas lagunas en la autoría, sacó a la luz, además, la pésima gestión para intentar sofocarlo.

Aquellas ascuas de incendio prendieron en la sociedad contra el Sha hasta el punto de organizarse una macro manifestación general, el viernes 8 de septiembre (de 1978) -el ‘Viernes Negro’ de Teherán-, donde miles de personas de todo tipo y condición se concentraron en la plaza Jaleh… y el Ejército disparó contra la multitud. Jomeini, el líder de los ayatolás, desde París dictó sentencia: “No se puede perdonar a quien ha vendido el alma de la nación[14]. Y no le perdonaron al Sha lo que estaba pasando y lo que no.

Total, que la cosa se puso pero que muy mal en Irán porque la Revolución Blanca había agotado su tiempo de validez ante un país dividido entre ancestral tradición y progreso moderno, entre ser fiel a la religión o al Estado, y entre ser un retazo de Occidente en medio del más ferviente Oriente. Y encima ya estaba corrupta y mal gestionada la espina dorsal del Estado persa. Alguien, lo he oído en una tertulia de radio que ahora no identifico, dijo a finales del 79: “no se puede modernizar un país a bofetadas”… que es lo que al final hacía el Sha.

Así que, en la Conferencia de Guadalupe (isla antillana y francesa; entre el 4 y el 7 enero de 1979) Giscard d’Estaing, Jimmy Carter, James Callagham y Helmunt Smidt acordaron dejar de apoyar al Sha, allanando el camino para el ascenso al poder del ayatolá Jomeini.

En Persia o Irán un batiburrillo de islamistas ortodoxos, nacionalistas e izquierdistas estaban resueltamente dispuestos contra el Sha… y este lo vio claro: el 16 de enero salía del país con destino a Assuan, en el Sur de Egipto, donde el presidente Anwar el Sadat le recibió con los máximos honores.

El 1º de febrero aterrizaba Jomeini en Teherán; exiliado en Francia había prometido a los EEUU una nueva fórmula de gobierno y gestión del país que beneficiaría la causa de la paz y la tranquilidad para toda la humanidad… pero una vez allí, el 1º de noviembre –nueve meses después-, alteró toda situación proclamando una República Islámica que dejó a Occidente con dos palmos de narices… y un marrón con la crisis de los rehenes.

Tres días después de proclamada la República Islámica, el 4 de noviembre, la embajada de los Estados Unidos en Teherán fue rodeada por un grupo de estudiantes iraníes seguidores de la revolución islamista; sabían que el Sha había llegado a Nueva York ese mismo día para un tratamiento contra el cáncer y exigían su extradición inmediata para juzgarlo en Teherán. Cincuenta y dos estadounidenses fueron tomados como rehenes y así estuvieron 444 días. Seis diplomáticos lograron escapar de la embajada durante la toma y refugiarse en casa del embajador de Canadá; tienen una gran historia[15].

Lo de los rehenes se complicó en grado sumo porque ya en diciembre de 1979 –hagamos memoria- la URSS invadió Afganistán –sí, por las bravas, como ha hecho Rusia con Ucrania- para sostener a un corrupto gobierno comunista afgano en crisis contra insurgentes muyahidines, que esta es otra historia mollar. Los EEUU apoyaban a los insurgentes y complacidos asistían al culebrón del ‘Vietnam de la URSS’, para lo que recomiendo la peli ‘la bestia de la guerra’. El caso es que la URSS salió como pudo de Afganistàn el 13 de febrero de 1989 totalmente derrotada y en 1979, recién desemnarcados, los EEUU no quisieron involucrar al oso ruso en su causa contra Persia o Irán y decidieron no atacar directamente a Teherán por el secuestro que podía meter a los rusos en el conflicto y se decantaron por una operación de rescate –Eagle Claw: aprobada el 16 de abril de 1980- que -¡recuerden!- fracasó estrepitosamente. Hubo muertos norteamericanos y sus cadáveres paseados por Teherán. Los rehenes fueron dispersados para evitar otra operación de rescate.

En fin, que un cáncer acabó con el Sha en junio de 1980; y en el mes de septiembre de 1980, el vecino Irak atacó a Persia o Irán desencadenando una guerra que se prolongó hasta 1988[16]; y en noviembre de 1980 Carter perdió las elecciones presidenciales norteamericanas ante Reagan… Así las cosas, atacada por Irak, Persia o Irán se avino a resolver la crisis de los rehenes y aceptó la mediación argelina. Así, el 20 de enero de 1981, nada más jurar su cargo Reaga despegaron desde Teherán los aviones que transportaban a los rehenes; llegaron a Argel y de allí volaron de nuevo a Rhein-Main, cerca de Fráncfort, donde les esperaba el ya expresidente Carter y la libertad

Jopé, ¡qué historias!

Que lo de Teherán, se las trae…





[2] Resolución 1500 el 14 de agosto de 2003 para apoyar la reconstrucción y estabilización tras la invasión

[3] El número de bajas ascendió a 9 militares y 7 agentes del CNI caídos en combate, 2 periodistas fallecidos y 18 militares heridos de diversa consideración.

[4] Y se reportó la utilización de niños, hospitales y escuelas por parte de los irakíes: https://www.elmundo.es/cronica/2015/02/22/54e83bc022601d79708b456e.html

[6]  https://juanjfdiaz.blogspot.com/2012/06/de-cuando-kansas-fue-benidorm.html  

[7] Joan Manuel Serrat, Rosa León, Luis Edurado Aute, Pi de la Serra, Luis Pastor, Teddy Bautista y Pepe Robles, Imanol, Oskorri, Suburbano, Víctor y Diego, Juan Carlos Senante, Joan Isaac y Leño; y las intervenciones de la actriz Lola Gaos, del diputado socialista Pablo Castellano, del canario Fernando Sagaseta, del excomandante Luis Otero, uno de los fundadores de la Unión Militar Democrática (UMD), y del líder de la ‘Revolución de los  claveles’  portuguesa Otelo Saraiva de Carvalho.

[12] Ideología que mezcla intereses nacionalistas árabes, panárabes, socialistas árabes y antiimperialistas. El Baazismo exige la unificación del mundo árabe en un solo Estado. Su lema "Unidad, Libertad, Socialismo" se refiere a la unidad árabe y libertad de control sobre el territorio, así como a la no injerencia por parte de Estados (u otros agentes) no árabes. Se representa por el Partido Baaz Árabe socialista

[13] 19 de agosto de 1978. Un grupo de cuatro hombres cerraron y atrancaron las puertas de entrada a la sala y al edificio –Cinema Rex- y emplearon gasolina. Ardió por completo. La cifra de muertos rondó los 400. El gobierno echó la culpa a integristas islámicos y esto a los agentes de SAVAK. Nunca se ha tenido interés en esclarecerlo, pero el juicio de 1979 el Tribunal Revolucionario señaló a un culpable que nunca estuvo allí.

[14] No hay constancia exacta de tal frase pronunciada por Jomeini desde París, pero varias informaciones de la época la dan por cierta; al menos, resume lo trasladado en aquella fecha a sus seguidores

[15] Disfrutad viendo ‘Argo’ (2012), dirigida y protagonizada por Ben Affleck.

[16] La revolución de Jomeini tenía un fuerte componente islámico revolucionario chií; Irak era de mayoría chií, pero estaba gobernado por una élite suní y Sadam Hussein temía que Teherán incitara una revolución islámica dentro de Irak. Por las purgas en el Ejército de partidarios del Sha, Hussein pensó que Irán estaba debilitado y que era el momento de atacar; pero el argumento bélico principal era tomar el control de la zona de Shatt alArab, una vía estratégica para exportar petróleo.

25 ene 2026

FITUR 2026: 40 en bastos...

 

 

Con 40 ediciones de FITUR a mis espaldas puedo salir por aquí y decir que esta, sin lugar a duda, ha sido la mejor.

Integrista benidormero, entiendo -y defiendo- que en esto del turismo profesional -en la realidad y en las ferias- hay quien juega en Champions (League) y hay otros que se quedan colgados entre los cinco escalones descendentes hasta Tercera RFEF, No penemos ejemplos para no sonrojar a más de cien mil.

Dicho esto, resumamos: este año no hemos tenido que sufrir el despelote insultante de la absurda parafernalia de las vanidades exaltadas que se paseaban por IFEMA dando grima; aunque retazos de espectáculo han dado México -el invitado estrella- y algunos otros que creen -absurdo convencimiento- que dan color a la feria con su decrepitud procesionando. Pero... ¿Qué le vanos a hacer? Para gustos, los colores.

Al grano. Cuando entramos en IFEMA, en esta edición y en estos últimos años, y te plantificas ante el stand (en mi caso, de Benidorm y de la Comunitat Valenciana), echas de menos a Ale Guijarro. Una mirada al cielo y una oración.

Ya sé -lo acabo de dejar negro sobre blanco- que para gustos los colores; pero el despiporre tecnológico de las curvipantallas que restaban protagonismo a las personas no decía absolutamente nada a favor del diseño, aunque en esta ocasión el planteamiento era mejor y han ganado altura, como Benidorm... así lo dijo el Secretario Autonómico de Turismo. Pero quien orquesta la planilla de actuaciones estelares en la Plaza Central sigue creyéndose que el todo el monte es turismo, porque le han contado que en Ley de Turismo vigente se plantea que el turismo es un sector estratégico que afecta al conjunto del territorio. Pero de ahí a considerar que que todos los municipios son turístico va un abismo y terminan haciendo un pan como unas tortas y quedan en evidente evidencia. Lo mismo que los de la absurda identidad a favor de un conjunto artificioso que se manifiesta en un disjunto y mezcla churras con merinas. La identidad no es mala, pero es errónea si se usa para camuflar insuficiencias en un conjunto paraguas que unifica por debajo. La mediocridad de La Comarca, al noroeste de la Tierra Media -en la gran Eriador-, huele -¡hiede!- desde lejos. Si es que la Comarca turística esta que se han montado entre el Baranduoin-Sènia y los Mojones del Reino/Colinas de las Torres por el Sur, también tiene tres cuadernas, pero ni la mitad la mitad de territorio que la ficción de Tolkien ha encumbrado; pero acurruca más seres de Zarkino que las páginas de sus libros. ¡Vaya con la comarca y la Nana Bolson de turno!

Vuelve uno quemadillo. Es que contarlo me lo pide el cuerpo y me lo inspira mi neurona ociosa. Hay quien ha destacado su presencia en Fitur -y así la ha justificado- para anunciar un eclipse -el del próximo 12 de agosto; cuán largo me lo fiais- en plan "evento único e histórico". Este/esta, lo mismo, también estudio en la inecistente Universidad de Teruel. Bueno, vale que llevamos un siglo sin ver uno total solar en España, pero que han de saber que España está situada al final de la franja de totalidad del eclipse del próximo y futuro 12 de agosto, por lo que de verlo -que es agosto, pero lo mismo está nublado-, esto sucederá durante minuto y medio cuando el Sol se esté poniendo muy cerca del horizonte. Y no sé yo, amigos de Castellón... Porque de Galicia a Mallorca (tiren una línea), hay una porrada de sitios para verlo antes y mejor. Pero no seré yo el que les diga nada: sin son felices, pues buenas perdices.


Pero volvamos a esta edición que si me muerdo la lengua me enveneno.

La de 2026 estuvo marcada por el luto del accidente ferroviario del entorno de Adamuz. Esto nos ha hecho acercarnos al Pabellón de Andalucía, inmediato, con cierto recogimiento y mostrar nuestro dolor a las 10'15 horas -la feria abre (oficialmente) a las 10 y debe llegar todo el mundo a su destino- del miércoles; todos guardamos un respetuoso minuto de silencio con profundo sentimiento. Dije dolor -y no cité rabia, que ahora la apunto- porque la feria no es ajena a lo que se cuece fuera de ella y tienes que soportar con más pesar y dolor, aún, que una columnista de La Vanguardia, en el Mañaneros 360 (RTVE y La Cometa TV), donde está Javier Ruiz, diga, para explicar lo inexplicable, que "las ruedas del tren son una especie de cuadrado", se quede tan pancha y se descargue con que ha sido un lapsus, olvidando que, primero, había introducido su estulticia diciendo que eran "cilíndricas", cual rodillo de apisonadora. Si es que los de la "sincronizada" dan grima. Se quejaban algunos de la "Brunete" mediática y nos llegaron estos panolis con subidón de progresía.

Esta edición, considero que por ausencia de fauna extraña, ha estado muy en clave profesional y ha sido fantástica. Pero hay que ponerle un 'pero': no puede ser que el Pabellón 12 estuviera un poco más allá de a 'on brama la tonyina'. Era el Pabellón del Conocimiento; una contribución a la competitividad y la sostenibilidad de la industria turística, epicentro del debate y la innovación en clave de turismo; un espacio donde presentar propuestas, compartir experiencias y difundir las buenas prácticas que están marcando las tendencias de la industria turística. Allí teníamos que acudir, desde el Pabellón 7, por uno u otro motivo -participar, debatir, exponer, asistir a reuniones y firmas, grabar podcast y ser ejemplo-, varias veces al día y arrastrar los pies por la moqueta fiturera y cruzar del 4 al 12 chispeando, eludiendo charcos o esquivando decenas de pingüinos árticos -porque frío ha hecho-. Les faltó conocimiento a la hora de ubicar el Pabellón del Conocimiento. Cierto es que promover la divulgación del conocimiento y la tecnología poniéndola a disposición de las empresas y profesionales del sector es de elogio y hay que significar la labor del ITH, pero en el Pabellón 10 -como hasta ahora-, a tiro de piedra, funcionaba mejor.

No se lo pierdan (bueno, ya se lo han perdido; si no fueron): en el Pabellón 12 estaba FITUR TechY, FITUR Know-How & Export, FITUR Sports, el Observatorio FITURNEXT y el área de empresas de Travel Technology. Si, merecía -y mucho- la pena ir; pero para quedarse sin otros compromisos. Pero hay agenda en tu pabellón y stand y si esto se avisa, uno se apunta y se programa una periodización intensiva de alto volumen a alta intensidad, dividida en tres etapas fundamentales durante unos 5-6 meses antes de ir: acondicionamiento, preparación física y fuerza/especificidad y con una buena parka -y un propio que la sostenga dentro de los pabellones con su rica calefacción- se hace mejor el proceso. Una propuesta-ruego: que el 12 vuelva al 10. No me harán caso pero ahí lo dejo.

Y a lo que iba: para Benidorm, digamos que, un Fitur 2026 completito: Y es que hasta el stand de Benidorm se llegó la secretaria de Estado de Turismo de Reino Unido, Stephanie Peacock (nivel ministro), acompañada del embajador británico en España, Alexander Ellis, y otros miembros de su oficina diplomática. Benidorm ha sido el único municipio con el que han mantenido un contacto profesional; los restantes han sido a nivel ministro -Hereu- y ciertos presidentes y consejeros de Comunidades Autónomas. También se ha presentado la décima edición del Skyline Benidorm Film Festival, consolidado ya como plataforma internacional. Además, Benidorm ha aprovechado para comunicar sus -provisionales- cifras del año 25: se ha roto la barrera de los 3 millones de turistas y se han superado los 16 millones de pernoctaciones sin dejar de ser un referente en sostenibilidad: varios premios y reconocimientos además del Green Pioner 2025 y finalista Freen Leaf. Sí, con cifras provisionales aún, 3.058.623, un 7,7% más que en el año anterior, y 16.211.131 de pernoctaciones, un 3,4% que en 2024. De estas pernoctaciones, 11,6 millones se produjeron en establecimientos hoteleros reglados, que han despedido el año con un 4,3% más de clientes que el año anterior hasta alcanzar los 2,45 millones, y con un aumento de ocupación media del 1,1%, situándose en el 82,2%. Durante el año 2025, la estancia media en los hoteles rozó los cinco días, manteniendo los números del ejercicio anterior.

En este FITUR, Benidorm ha participa en la reunión del consejo de gobierno de la Spain Convention Bureau y en las sesiones de la Alianza de Municipios Turísticos, donde ya todos están integrados en la iniciativa "Turismo Que Suma". Benidorm ha recibido un reconocimiento por su modelo turístico transformador y sostenible; se ha valorado el trabajo desarrollado por la ciudad en materia medioambiental, alcanzando los más altos estándares de calidad. Ha recibido el premio Veolia ‘Turismo transformador y sostenible’ dentro de la Categoría ‘Municipio Turístico’, para el que han decantado la balanza el haber sido European Green Pioneer of Smart Tourism en 2025, finalistas del Green Leaf 2027, haber desarrollado el hub de innovación BeCiTi o la plataforma Benidorm CORE para seguir avanzando en inteligencia turística.

Benidorm Core ha sido un puntazo. Se trata de la plataforma de gestión de la ciudad y el destino Benidorm que permite, a partir de los datos de toda la sensórica y tecnología desplegada, gestionar mejor los servicios y anticipar y atender necesidades de vecinos, residentes, turistas y visitantes. Apunten: Benidorm CORE (City Operating Resource & Environment. Centro de gestión de recursos operativos y medio ambiente de la ciudad, que en inglés suena mucho más tecnológico y disruptivo), un salto cualitativo en la gobernanza de Benidorm, aplaudida por los expertos e incomprendida por los pusilánimes, que también -son legión- los hay. Benidorm Core es el corazón que hace fluir el torrente de datos que integran información sobre calidad del agua, consumo hídrico, movilidad, aparcamientos, ocupación de playas, características ambientales de las mismas, meteorología, calidad del aire o control de vertidos. Los distintos espacios de datos se cruzan en un sistema integral de gestión conectado a cuadros de mando, para tomar decisiones más rápidas y más precisas. Nos pidió el alcalde Toni Perez -en la presentación- que apuntáramos la fecha: 23 de enero de 2026. Y se explicó: hacía 10 años que Benidorm se presentó en Fitur para ser disruptiva y anunciar que el turismo debería ser gestionado de forma inteligente, que habían normas para ello, que la gobernanza de una ciudad y un destino requería un esfuerzo titánico, que había que formar el modelo, que teníamos que apoyarnos en la sostenibilidad ambiental, económica y social, y que teníamos que apostar por la accesibilidad, por la innovación y por la tecnología. Dentro de poco, dijo, todos vendrán por este camino que Benidorm, faro de sostenibilidad turística, alumbró en tal día de 2026. Tiempo al tiempo.

También Benidorm abordó en esta edición, junto a otros destinos pioneros de la Alianza de Municipios Turísticos (AMT), el potencial del Turismo Azul para impulsar la sostenibilidad y la competitividad porque, no olvidemos, el agua y la gestión hídrica forman parte de nuestra propia identidad y de nuestro relato como destino porque Benidorm convirtió la necesidad en estrategia; y la estrategia en virtud para ser hoy un referente en la gestión del agua a través de tecnología, planificación e inversión continua para ser líderes en sostenibilidad aplicada al ciclo integral del agua y que ahora sea argumento de resiliencia climática. Demostramos que somos un destino seguro, preparado y bien gestionado hasta convertir la gestión del agua en un activo reputacional.

No faltó presentar el sexto Benidorm Gastronómico, consolidado como escaparate de la gastronomía local, y -ya en materia- revalidar las certificaciones ‘Q’ de Calidad y ‘S’ de Sostenibilidad para sus playas y oficinas de turismo. Aprovecho Benidorm su estancia en Madrid para presentar un nuevo estudio permanente: Benidorm mide los hábitos sostenibles de los turistas para poder valorar el impacto ambiental de su actividad. Es que el Ayuntamiento de Benidorm ha comenzado a medir el comportamiento en materia de sostenibilidad de las personas que acuden a la ciudad a pasar sus vacaciones, con un bloque específico dentro de la Encuesta Turística que anualmente realiza la Cátedra de Estudios Turísticos Pedro Zaragoza Orts, junto con el Consistorio y la Universidad de Alicante, con el objetivo de conocer con detalle cómo impacta su estancia y actividad durante los días en los que permanecen en. Asimismo, también permite conocer la percepción de los visitantes sobre el destino en esta misma materia. Todo ello, para poder mejorar la toma de decisiones.

Y, ¡cómo no!, hubo un tiempo para el Benidorm Fest, que llegará a la quinta edición antes de que el mes de febrero llegue a su mitad. Contaron que en la edición de 2025 se logró un impacto mediático equivalente a 243 millones de euros. Este año, el Benidorm Fest recupera como trofeo a la mítica "Sirenita" del Festival de Benidorm. Con todo el glamour festivalero del mundo, también en Fitur se anunció que las galas del festival en el Palau d’Esports l’Illa de Benidorm serán los días 10, 12 y 14 de febrero, así como que también se ultima la programación del Euroclub que complementará al Fest y el TapaFest que también se promociona estos días en Fitur.

No faltó nada y hasta hubo una extrapolación fiturera de la Costa Blanca en Plaza de Callado; sí, como lo han leído y que han escuchado estas orejas que me sostienen las gafas (junta con la nariz; porque tres puntos configura un plano... y ahí se quedan). El prohombre comarcal, que se pasó de frenada finolis quiso enmendar la plano a los iletrados que decían que iban "para Callao" que es simplificar el destino. En realidad es un plaza madrileña en recuerdo del combate naval del Callao, el puerto peruano y la batalla del 2 de mayo de 1866 en la que Méndez Núñez se vino asegurando haber desmantelado las defensas peruanas y los peruanos aseguran que se tuvo que retirar porque no le quedaba munición. A mí me pillaron así, sin munición, cuando lo oí; porque le hubiera tirado con bala. Ya es el colmo. Con estos personajes sólo me queda claro que si hay que ir, se va; pero ir pa ná es tontería. En efecto: a eso me refiero.

Y concluyo. 40 fitures a cuestas ya son muchos, ¿no?: 23 de martes a viernes y 17 de visita el Día de la Comunidad. Esto va requiriendo ir entregando la cuchara porque cada viaje vuelvo más convencido de que muchas entelequias están en la antípodas de lo que de verdad es el turismo. Pero que no decaiga la fiesta: hace a tantos tan felices.

Sigo recordando los viajes en metro a la estación Lago, cuando estábamos en la Casa de Campo. Menudos recuerdos. El año que estuvimos al lado del stand de Israel, perros por la mañana y seguridad a todas horas; la marcha al Olivar de la Hinojosa y lo despoblado que estaba aquello; las latas de anchoas de Revilla, visita obligada al estand de Cantabria; las fiestas y los lucidos saraos de la noche madrileña... que la Fitur tiene horario extendido... y que no volverán jamás como en sus épicos inicios.

 


 

Apostilla. Nota para no eclipsar a los que se eclipsan en Fitur: Tras el eclipse de agosto de 2026, el siguiente eclipse solar visible como total en España tendrá lugar el 2 de agosto de 2027, seguido de otro anular el 26 de enero del año siguiente, que completará la triada de eclipses ibéricos de 2026-2028. No será posible observar otro eclipse solar total desde España hasta 2053.




9 ene 2026

DE ICEBERGS... Y LA PATRULLA DE HIELO...

 

La noche de Reyes, practicando zapping -que si fuera una disciplina olímpica seguro que algún buen ojeador me hubiera llevado a un equipo de élite y ya estaría en la selección nacional y en el equipo olímpico español, aunque aspirando a diploma; que uno es modesto en lo de los cinco aros y ve el pódium y el medallero aún lejano- vi que reponían “Titanic” por un canal y. al mismo tiempo, en otro ‘echaban’ un reportaje sobre su hundimiento y la investigación británica de Lord Mersey -que también hubo una, e inmediata, de los norteamericanos, sobre las causas de aquella ‘ship-iceberg collision’.

No llegué al final, los epílogos me matan; y más si ya me he tragado más de uno de estos programas o leído hasta la última línea de reseñas y artículos de prensa. Pero quien sí lo hizo me ha preguntado esta mañana que ¿qué era eso? de la Patrulla Internacional del Hielo, que fue una de las primeras consecuencias (1914) consecuencias de una tragedia de tal magnitud como la del “Titanic” ocurrida en abril de 1912.

La respuesta es rápida: La Patrulla Internacional del Hielo (IIP) es una organización dirigida por la Guardia Costera de los Estados Unidos, establecida tras el hundimiento del “Titanic”, para monitorear icebergs en el Atlántico Norte y alertar a los barcos, financiada por algunos países marítimos y con intereses de navegación. Para sus cometidos utiliza aeronaves y satélites para mapear peligros y garantizar la seguridad del tráfico naval por el Atlántico norte y en especial por el ‘callejón de los icebergs’.

Y dicho esto, para un post tenga enjundia añadamos algo más.

Y, claro está, en esto de los icebergs y la navegación comienzo con el “Titanic” y, permítanme refunfuñar, porque tiene su miga que -como todos- la habrán saboreado, porque DiCaprio y la Winslet ya forman parte de un imaginario colectivo más allá de la realidad del trasatlántico recién estrenadito navegando a toda velocidad –intereses comerciales mandan- por una zona muy concreta donde todos sabían del frío y los icebergs desgajados. Y ya lo aderezamos con la construcción moderna de barcos con mamparos y sobre la estanqueidad, unos remaches flojuchos remachados a mano, la radiotelegrafía como símbolo de modernidad y la estética: una cuarta chimenea que sólo servía para los humos de las cocinas y unos botes salvavidas que no sabían dónde ponerlos para no desentonar la belleza de las líneas armónicas del barco. La rueda de repuesto bien que se esconde en las entrañas de un coche, pero en un barco tienen mal encaje las chalupas que quitan las vistas de las cubiertas.

El del “Titanic” es el más famoso de los naufragios por ‘toques’ con icebergs, pero desde el siglo XIX tenemos noticias de estos desastres y las tragedias devenidas. El último ‘beso’, ¡pásmense!- tuvo lugar en 2007; pero desde los años sesenta del siglo XX no se han registrado víctimas mortales en los que han ocurrido.

Vale que antes del XIX había poco tránsito por aquellas aguas y lo de la navegación trasatlántica estaba en mantillas, pero desde Eric el Rojo a los balleneros vascos, el ‘callejón de los icebergs’ (Iceberg Alley) ha dado muchos disgustos a la navegación.



Y otra vez que saco a pasear de los ‘callejón de los icebergs’.

Llaman ‘callejón de los Icebergs’ a un sector del Atlántico Norte -hoy muy vigilado-, que discurre desde Groenlandia hasta Terranova y baja más al sur, donde las corrientes transportan grandes icebergs desprendidos de glaciares, especialmente en primavera y verano, creando un peligro para la navegación y un espectáculo natural en muchas localidades costeras canadienses e incluso norteamericanas de la costa oriental de los Estados Unidos. En ocasiones, por causas todavía desconocidas, el curso de las aguas groenlandesas se ve alterado y se desvían más hacia el Este, zonas que normalmente están libres de ese peligro. Por eso, en la navegación al Oeste del XIX y principios del XX se llamaba “la esquina” -y la doblaban, para dirigirse más al Sur- a la intersección 42ºN-47ºW; y una vez alcanzada esa posición, un golpe de timón a babor y hasta el puerto de destino, evitándolos.



Por cierto, al “Titanic” de poco le valió doblar la esquina porque se tropezó con uno a 41º43’55” N - 49º56’45” W en una noche sin luna y sin nubes, en la que brillaban las estrellas: “despejado, agradable y con mar en calma”, señalaba el último parte meteorológico recibido y plantificaba ‘el mapa del tiempo’ para el día 15, cuando ya reposaba, partido en dos, a 4.000 metros de profundidad y había dejado mil quinientos muertos.

La mayoría de los icebergs del Atlántico Norte provienen de Groenlandia, donde está el fiordo helado de Ilulissat, declarado en 2004 Patrimonio de la Humanidad por su espectacular belleza natural; y allí, el glaciar Sermeq Kujalleq (uno de los más rápidos del mundo) produce en los meses clave -y de continuo- icebergs como una vulgar máquina de cubitos.

De Groenlandia se desprenden aproximadamente unos 14.000 icebergs al año, aunque de ellos, el tres y pico por ciento (más o menos; entre 450 y 500) llegan hasta los 48° de latitud Norte por el llamado ‘callejón de los icebergs’. Hablamos de 200 km3 anuales de hielo compacto y duro como roca en errático viaje sumido en las corrientes. En 1912 transitaron por el callejón casi 400 icebergs; y -¡mira por dónde!- uno de ellos fue a ponerse en mitad del rumbo del Titanic, que ya es mala suerte.



El récord de tránsito de icebergs ocurrió en 1984 con más de 2.200 bichos de estos; y no pasó nada.

Y es que no siempre tenía que pasar un accidente de estos. Hablemos de ellos.

La primera reseña que tenemos es de 1828; un 28 de abril, la goleta “Superb”, según The Morning Chronicle -del 7 de mayo de 1828- chocó con un iceberg, en la bahía de Cape Cod, que le abrió una vía de agua importante. Realizaba el viaje entre Bristol y Quebec y sólo hubo 5 supervivientes que fueron rescatados, contó The Montreal Gazette, por otras dos embarcaciones (no especifica las características, aunque sí da los nombres: “Catherine” y “Hannah”), del Reino Unido, que estaban por aquellas gélidas aguas.

Entre la “Superb” (1928) y el “Titanic” (1912) hay dieciséis naufragios con víctimas tras encontrarse con icebergs. Y tras el “Titanic” hay registradas 5 colisiones más. La última, como ya dijimos, en 2007… con todos los adelantos tecnológicos y medidas de seguridad en marcha. Esta última, la del “Explorer”, fue en aguas antárticas (Hemisferio Sur) donde no hay un tan exhaustivo control; pero que también lo hay. La ship-iceberg collision de 1991, la del “Finnpolaris”, tienen hasta su filmación correspondiente.

                   Colisiones de proa contra un iceberg: SS Arizona (07.11.1879) y SS Grampian (10.07.1919)

Ahora son muchos los organismos que tienen todo esto registrado. Estados Unidos lidera la Patrulla del Hielo y Canadá tiene un banco de datos completísimo que lo registra todo.

Antes de tratar lo de la Navegación Segura en el Atlántico Norte durante la temporada de hielos (del 1º de febrero al 31 de julio) recalquemos que los icebergs tienen relación con una corriente que baja de Groenlandia sumergida a unos cincuenta metros de profundidad que desde los años cincuenta del siglo XX está bastante bien monitorizada. Ese chorro de agua que se desplaza a esa profundidad es el que determina el viaje de los icebergs, de los que emerge un once por ciento (más o menos) en función del Principio de Arquímedes y la diferencia de densidades: 1.027 kg/m3 la del agua del mar y 916 kg/m3 la del hielo puro.

Empecemos.

No tan mediático como el caso del “Titanic” pero con hondísima repercusión resultó el naufragio en 1841 del “William Brown” que ha inspirado varias películas[1], un libro de investigación y un dilema que aún pervive: en la ética del bote salvavidas el dilema de ¿a quién debo salvar? Les cuento: el “William Brown” salió de Liverpool un 18 de marzo con destino a Filadelfia. Componían la tripulación 17 marineros y a bordo viajaban 65 pasajeros, emigrantes escoceses e irlandeses pobres. Tras un mes de navegación chocó contra un iceberg y se fue a pique. ¡Sálvese quien pueda!; 31 pasajeros se habían hundido con el barco. El capitán, 8 marineros y un pasajero accedieron a una chalupa y el primer oficial, 9 tripulantes y 32 pasajeros subieron a una barcaza en bastante mal estado: consiguieron salvarse del naufragio, pero no todos cabían en ella para garantizar la supervivencia, así que tiraron al mar a dieciséis personas. Los dos botes fueron rescatados; el capitán llegó a Estados Unidos y el primer oficial a Francia. Cuando los de Francia lograron regresar a Filadelfia denunciaron el caso y se armó un revuelo de mil demonios. Entonces se acusó al único marinero del ”William Brown” que localizaron en Filadelfia; fue juzgado y terminó condenado a 6 meses de cárcel y 20 dólares de multa[2]: total, sólo se trataba de inmigrantes pobres.

La tragedia del “Hannah” en 1849 fue muy mediática también. El “Hannah” era un bergantín de unas 200 toneladas que zarpó de Newry, Irlanda, el martes 3 de abril de 1849 con destino a Quebec, en el río San Lorenzo. Tenía una tripulación de 12 personas bajo el mando de un capitán de 23 años, Curry Shaw, y transportaba a unos 180 inmigrantes irlandeses -familias con niños- que huían de la gran hambruna irlandesa. A las 4 de la madrugada del 29 de abril, el “Hannah” chocó contra un iceberg que le perforó el casco. Shaw y dos de sus oficiales huyeron en el único bote salvavidas del barco. Los supervivientes, unos cincuenta, treparon por el iceberg de donde les rescataría esa misma noche la tripulación del “Nicaragua”. El capitán Curry Shaw, a su vez, fue rescatados por otro barco. The Guardian, el 11 de junio de 1849 informó de 49 muertos y 127 rescatados; la prensa irlandesa -The Ballina Chronicle- apostó fuerte y consiguió una acusación contra Shaw y sus dos oficiales por “ser culpables de uno de los actos de inhumanidad más repugnantes que puedan concebirse”[3]. Hace unos años, la productora canadiense Gala Films realizó dos documentales sobre aquellos emigrantes irlandeses pobres que huyendo de la hambruna de su país tuvieron el contratiempo de toparse con un capitán desalmado, un iceberg y los mares fríos de Terranova.

Como el “Hannah”, el naufragio del “María” ocurrió en 1849 y sumó más de cien muertos. El 10 de mayo de 1949 chocó contra un iceberg en su viaje de Quebec a Limerick, irlanda, con 121 personas a bordo. El impacto desgarró su proa e hizo que el mar inundara la bodega; se hundió casi de inmediato. Tres tripulantes subieron a un bote y una veintena de personas quedaron sobre el hielo a merced de un mar helado; sólo 9 de ellos sobrevivieron al ser rescatados por la barcaza “Roslin Castle” y el bergantín “Falcon” que los devolvieron a Quebec.

La primavera de 1856 resultó trágica; en ocho semanas cuatro grandes buques se hundieron al tropezarse con icebergs en su ruta: el “John Rutledge”, el “SS Pacific” y dos clíperes, el “Driver” y el “Ocean Queen”.

El “John Rutledge” sumó 133 víctimas; era un paquebote de tres mástiles que zarpó hacia Nueva York desde Liverpool con 136 personas a bordo: 16 tripulantes y 120 pasajeros. Durante la travesía, dos personas fallecieron; se contó en las crónicas posteriores, debido a las terribles condiciones meteorológicas sufridas durante la travesía. El 19 de febrero, el barco chocó contra un iceberg de proa, lo que -se dijo- permitió el tiempo suficiente para que todos abandonaran la embarcación y subieran a los botes salvavidas, comenzando una nueva aventura de supervivencia. Fueron cinco los botes que se arriaron y de los 13 pasajeros del último sólo fue encontrado con vida unos de los tripulantes, Thomas W. Nye -de Fairhaven, Massachusetts-, agarrado al cuaderno de bitácora. Su historia fue contada en las revistas de la época (como el Frank Leslie’s Illustrated Newspaper) y la prensa generalista. Brian Murphy, un periodista del Washington Post, en 2019, publico “Adrift” narrando los horribles nueve días que sufrieron a la deriva en aquel frío y gris mes de febrero en el que sólo sobrevivió el joven Nye al ser rescatado por el “Germania”.



La historia del “SS Pacific” es también truculenta: aporta 186 muertos, la totalidad del pasaje y la tripulación. Era un vapor a ruedas (de paletas), de la prestigiosa American Collins Line, que zarpo el 23 de enero de 1856 de Liverpool rumbo a Nueva York con 45 pasajeros y 141 tripulantes. Sólo sabemos que salió de Liverpool; nunca llegó a Nueva York. Buscado infructuosamente, se dio por perdido desconociéndose que le sucedió. En el verano de 1861, se informó de que se había encontrado una botella, conteniendo una nota, en una playa de la isla de Uist, en las Hébridas, en la costa Oeste de Escocia. Un tal William Graham había escrito: “A bordo del Pacífic, de Liverpool a Nueva York. El barco se hunde. Gran confusión a bordo: icebergs por todas partes. Sé que no puedo escapar. Escribo la causa de nuestra pérdida para que nuestros amigos no vivan en suspense. Quien la encuentre, por favor, publique la nota”. En el texto parece la palabra ‘maldita’ -iceberg- y se presume que fue un choque con un iceberg el que echó a pique al “SS Pacific”; pero no hay más evidencias.

Lo del mensaje en una botella no crean que es de cuando Sting (The Police) lazó el tema en 1979; que ya el filósofo griego Teofrasto, por el 300 a. C., ya lo hacía con la intención de demostrar la interconexión de mares y océanos… aunque no he leído que alguien le respondiera a sus mensajes y le diera la razón. Era una costumbre tan arraigada que hasta los espías mandaban mensajes con este sistema. He leído en el National Geographic que en el siglo XVI, la reina Isabel I de Inglaterra, nombró a un ‘Descorchador de Botellas del Océano’[4], convirtiéndose en el único que podía hacerlo y convirtiendo en un crimen capital que cualquier otra persona abriera una botella llegada a las costas no sea que se topara con una que contuviera uno de estos mensajes que podrían afectar a la seguridad nacional.

Y para mensajes en botellas, los del “Naronic” que desapareció en 1893 dejando, se dice, 74 desaparecidos. El 11 de febrero de ese año, el “Naronic”, de la White Star Line -la del “Titanic”-, partió de Liverpool con destino a Nueva York con pasajeros, tripulación, 3.600 toneladas de carga general y más de 1.000 toneladas de carbón a bordo. A principios de marzo, en pleno ‘callejón de los icebergs’, fueron localizados dos botes salvavidas, uno volcado y el otro medio inundado, pertenecientes al barco; fueron los únicos restos encontrados con el nombre “Naronic”.  Entonces, de marzo a septiembre de ese año se anunció la localización de hasta cuatro mensajes en botellas que aparecieron en puntos tan dispares (las corrientes marinas y el oleaje son así) como la bahía de Nueva York, una playa de Virginia, en el canal de Irlanda y en el río Mersey, en la bahía de Liverpool, desde donde zarpó. Los mensajes indicaban, más o menos, que el barco había chocado contra un iceberg y se hundía. Sin embargo, la Junta de Comercio Británica no dio crédito a ninguno de los mensajes, ya que las firmas que figuraban en ellos no coincidían con las de ninguno de los pasajeros -ni de la tripulación- de los roles oficiales. Sigue el misterio del “Naronic”.

En 1897 el bergantín “Vaillant” naufragó sumando 78 muertos más. Había partido el 13 de abril en ruta entre Saint-Malo (Francia) y Saint-Pierre (Canadá) y en la noche del 16 de abril un contacto con un iceberg hundió rápidamente el barco posibilitando tan sólo que 7 personas subieran a un bote que estuvo diez días a la deriva. Los cuatro supervivientes fueron rescatados por el “Victor Eugene” el 26 de abril y trasladados al puerto de Saint-Pierre al que llegaron en un estado lamentable; hubo que amputarles los brazos por congelación. Se sospechó que habían recurrido al canibalismo para asegurar su supervivencia, pero dado su lamentable estado y deterioro físico, no se siguió la causa contra ellos.

Hay más tristes ejemplos; pero voy a cortar por lo sano con el llamado “Titanic danés”. Se trata del “Hans Hedtoft”, que sumó 95 muertos. Su naufragio ocurrió en 1959; va a hacer 67 años. Era un carguero de 2.857 toneladas que también presumía de insumergibilidad y en su viaje inaugural -pero de regreso de Godthabb, en Groenlandia, a Copenhague- chocó contra un iceberg el 30 de enero de 1959, a unas 20 millas náuticas al sureste del cabo Farewell, el punto más meridional de Groenlandia. El pesquero alemán “Johannes Kruss” respondió al SOS lanzado por el carguero danés, pero al llegar a la última posición reportada, no había rastro del “Hans Hedtoft”. Las operaciones de rescate se prolongaron en el tiempo, pero el único resto identificado fue un salvavidas que llegó a la costa de Islandia nueve meses después. El hundimiento del “Hans Hedtoft” sigue siendo otro de los misterios sin resolver que –posiblemente- los icebergs nos han dejado. Nada se supo de las 95 personas de a bordo: 40 tripulantes y 55 pasajeros.

Desde 1913, por el naufragio del “Titanic”, la Guardia Costera de los Estados Unidos mantiene un patrullaje sobre el ‘corredor de los icebergs’[5]. Desde 1914 el convenio SOLAS (Seguridad de la vida humana en el mar) apoya a la Patrulla Internacional del Hielo que financian la Organización Marítima Internacional y 17 de los 67 países signatarios. 500.000 millas marinas cuadradas son escrutadas de continuo[6]; especialmente entre el primero de febrero y el 31 de julio ahora también con sistema satelital, aviones, boyas y el BAPS, el Sistema de Análisis y Predicción de Icebergs. Pero aún así, como ya señalamos al principio, en 1991 lamentamos la pérdida del “Finnpolaris”. Chocó contra un iceberg a las 12:00 UTC del 11 de agosto de 1991, a 144 millas náuticas al noroeste de la isla Disko, bahía de Baffin; iba cargado con concentrado de zinc. Se hundió a las 04:10 UTC del día siguiente. Diecinueve personas a bordo abandonaron el barco; toda la tripulación fue rescatada de un moderno bote salvavidas por el petrolero danés “Sofie Theresa” (ex “Amanda”; de Etelä-Suomen Laiva, Helsinki).



Estaos Unidos y Canadá tienen un excelente registro, vigilancia y control sobre esos icebergs[7]… porque, como las meigas, haberlos haylos… y ahí está la ship-collision with Iceberg Database[8].



Y luego estarían, para rizar el rizo, los barcos que se vieron atrapados por el hielo y tuvieron desigual fortuna.

En esta ‘categoría’ entrarían -nivel top del famoseo naval- el “Fram” de Fridtjof Nansen, que fue deliberadamente atrapado en el hielo en un intento de llegar al Polo Norte, y el “Endurance” de Ernest Shackleton, que quedó atrapado accidentalmente en el hielo en un intento de desembarcar una expedición para cruzar la Antártida.

Aunque yo metería un tercero, el “SS Jeanette” que quedó atrapado en el hielo en septiembre de 1879 cerca de isla Wrangel, frente a la costa norte de Siberia oriental, estuvo a la deriva durante 21 meses y finalmente fue aplastado y hundido en el mes de junio de 1881… y tres años después, se recuperaron sus restos en el extremo sur de Groenlandia… ¡en el lado opuesto del Ártico! Esto sirvió para que muchos descubrieran que no hay una masa de tierra en el Polo Norte como comúnmente se creía; allí, lo que hay es un océano abierto con una corriente que va de Siberia a Groenlandia.

Ya pues, incluyamos al “HMS Erebus” y al “HMS Terror” que quedaron atrapados en el hielo, en la llamada Expedición Perdida de Franklin (1845-1848), una desastrosa misión británica liderada por Sir John Franklin para encontrar el Paso del Noroeste y que llevó a la muerte a toda la tripulación.

Así que ya se pueden imaginar: visto lo visto y leído lo leído, yo, de hielo, no más que unos cubitos en el gin-tónic.

 


 



[1] Souls at Sea (1937), con Gary Cooper, George Raft y Henry Wilcoxon; Seven Waves Away (Abandon Ship!), de 1957, con Tyronne Power; y The Last Survivors (1975), con Martin Sheen.

[3] Chris Must (10 March 2011). "Irish famine survivors settled near Perth". EMC Perth.

[4] https://www.nationalgeographic.com/science/article/120918-oldest-message-in-a-bottle-science-history-messages