Lord Palmerston, Henry John Temple, allá por 1848
soltó aquello de “Inglaterra no tiene
amigos permanentes, ni enemigos permanentes. Inglaterra tiene intereses
permanentes”. Y la frase se mantiene esculpida en el mármol de la memoria. Las
naciones no se guían por el afecto o la amistad ideológica al relacionarse
entre sí. Lo hacen por afinidad. Pero sobre todo, lo hacen por intereses.
Reflexionen: esto funciona por intereses. De siempre; aunque la frase del lord británico sea de mitad del XIX siempre ha sido (y será) así: por intereses.
Dicho esto y teniéndolo muy presente, aun preocupándome mucho el problema de antenas que tenemos en Marruecos, mucho más me preocupa la relación de Marruecos con Israel y, sobre todo y especialmente, la de Israel con España.
Sentado esto, añado: la relación que en un momento dado pudiera existir entre los Estados no tiene por qué reflejar necesariamente el sentir de la sociedad… y mucho menos el mío, que ha quedado claro en unos cuantos Posts. Me cae muy bien Israel y lamento la situación de deriva con Israel que este gobierno está demostrando.
En cuanto a mi país, España, resulta que con Israel tenemos unas relaciones diplomáticas formalmente latentes, pero profundamente deterioradas; una cooperación institucional reducida en unos pocos ámbitos (de los llamados sensibles); unas relaciones diplomáticas muy tensas (ahora mismo sin embajadores); unas relaciones políticas prácticamente congeladas; una cooperación en seguridad e inteligencia muy difícil de valorar (a tanto y tan profundo no llego); unas relaciones económicas y comerciales que a duras penas se mantienen, aunque afectadas; unas relaciones culturales y científicas que —¡mira por dónde!— dicen en ámbitos académicos que se mantienen y, finalmente, unas relaciones en el ámbito militar y de defensa que están muy, pero que muy, deterioras… pese a que las necesitamos.
Madrid y Jerusalén atraviesan una de las mayores crisis diplomáticas desde 1986. Y, mientras tanto, Rabat y Jerusalén continúan reforzando una asociación estratégica que trasciende la coyuntura de Gaza; y eso que Mohamed VI actúa como presidente del Comité Al-Quds de la Organización para la Cooperación Islámica.
Vale que las relaciones con Israel, desde 1948, nunca fueron excelentes. Hasta 1975 pesó el sambenito judeomasónico —no se me olviden que la URSS fue el primer país en reconocer de iure al Estado de Israel[1]—, pero es que hasta 1986 no establecimos relaciones diplomáticas plenas. Era un anacronismo, pero el único miembro de la CEE que no tenía relaciones con Israel era España, por lo que al poco de entrar en el Club CEEE, en enero de 1986, el Gobierno de Felipe González reconoció a Israel, ¡pero con las fronteras de 1967[2]!; obviando lo que motivó, justamente, mi admiración por ese país.
Ya en 1991, con motivo de la Conferencia de Madrid —Conferencia de Paz de Oriente Próximo (para desmarcarnos de Alfred T Mahan y su descripción de Oriente Medio, que terminó englobando a todo lo que hay entre Egipto e Irán)— apoyándonos en nuestro papel mediador que estaba en boga, comenzamos a tender puentes con Israel. Y no nos fue mal porque comenzamos una colaboración importante en varios campos, aunque siempre fuimos dándoles la vara con el tema palestino, hasta que en 2023, a pesar de condenar el ataque de Hamás, el Gobierno español criticó duramente la —obvia— respuesta militar israelí en Gaza. Y el punto de máxima tensión llegó en mayo de 2024, cuando España reconoció oficialmente al Estado palestino, junto con Irlanda y Noruega. Israel respondió: retirada de su embajadora en Madrid y las relaciones diplomáticas entraron en uno de sus momentos más delicados desde 1986… en el que aún siguen[3].
No lo entiendo. Porque a estas alturas del siglo XXI y de cómo marcha la geopolítica mundial, España no puede ni debe menospreciar el “factor israelí”; créanme. Les podrá gustar más o menos, pero está en danza e inclina balanzas. Y, sobre todo, no deberíamos olvidar que Marruecos e Israel tienen “históricamente” unos vínculos muy profundos que Rabat sabe aprovechar muy bien.
Hay quien llega a decir —y escrito está— que tras la destrucción del segundo Templo de Salomón (70 dC) llegaron los primeros hebreos al Magreb y a la Mauritania Tingitana que es como se llamaba entonces a parte de lo que hoy es Marruecos. Aquellas comunidades crecieron y prosperaron, y con la llegada del Islam se convirtieron en “gente del libro” (Ahl al-Kitab) y recibieron el estatus de protegidos (dhimmi) y gracias al pago de un impuesto (la jizya) podían practicar su religión, recibían protección y quedaban exentos del servir en el ejército. No resultó todo lo idílico que hubieran deseado, pero, en síntesis, podemos decir que disfrutaron de periodos de notable convivencia y prosperidad al compás que sufrieron duros episodios de persecución, conversiones forzosas, expulsiones o matanzas, especialmente en momentos de crisis política o religiosa. No obstante, en Fez, Marrakech o Meknés florecieron los barrios judíos (mellahs) y así 'Marruecos' durante siglos albergó una de las comunidades judías más numerosas y antiguas del mundo islámico. Y esa herencia sigue siendo hoy un elemento destacado del discurso histórico y cultural de la monarquía marroquí a la hora de tejer sus relaciones con Israel.
Y como ya desde tiempos de los Reyes Católicos hemos venido mostrando en la vieja piel de toro nuestra particular falta de sintonía con Israel, tras el Decreto de Granada de 1492, muchos judíos salieron de España y se quedaron en los mellahs de las principales ciudades del Magreb; y ahí comenzaron las comunidades sefardíes…
Y un sefardí, banquero, filántropo y Sheriff[4] de Londres, Sir Moses Haim Montefiore (1784-1885), fue el que junto con los Rothschild, contribuyó a financiar la compra de tierras en la Palestina otomana durante el siglo XIX. Montefiore fundó el primer asentamiento judío fuera de la Ciudad Vieja de Jerusalén (Mishkenot Sha'ananim;1860) y Montefiore viajó personalmente al Marruecos del XIX a hablar con el sultán porque aquella comunidad judía era de capital importancia en los planes del sionismo. Y, además, las prédicas del rabino gibraltareño Judah Bibas, también sefardí, habían prendido con fuerza y todos estaban animados a la aliá (el retorno de los judíos a la Tierra de Israel). El sultán Mohamed IV le apoyó.
Para el sionismo resultó clave la importancia social e influencia política de la comunidad judía marroquí que fue creciendo en el otro confín del Mediterráneo con el paso de los años. Y a Marruecos le iba bien lo de las salidas porque se las compensaban en libras esterlinas… que siguieron llegando y afianzaban esa sintonía judía en el Magreb. Esto se prueba en el acto de rebeldía de Mohamed V contra las leyes antisemitas del Gobierno de Vichy en el Protectorado Francés durante la IIGM que posibilitaron la congregación de una comunidad de más de 250.000 judíos que casi en su totalidad terminarían marchando al viejo reino de Judea en cuanto se creó el Estado de Israel[5].
Ahora mismo la comunidad israelí en Marruecos es muy reducida, pero sigue teniendo una excelente relación con Mohamed VI y su clase política, habiendo centrado sus residencias en Casablanca.
El padre del actual monarca, Hassan II, tras llegar al trono, alcanzó un acuerdo por el que casi 100.000 judíos marroquíes terminarían emigrando a Israel en la llamada Operación Yajín/Yakhin[6]. Israel compensó nueva y económicamente[7] a Marruecos por cada emigrante autorizado… y ya en los años sesenta el Mossad campó por sus fueros en el Magreb, especialmente desde la Cumbre de Casablanca (1965)… Por eso, cuando en 2020 Marruecos e Israel normalizaron oficialmente sus relaciones en el marco de los Acuerdos de Abraham, muchos especialistas señalaron que no era el comienzo de una relación, sino la oficialización de unos vínculos que, con menos altibajos de los que cabría imaginar, llevaban fortaleciéndose en la sombra durante más de sesenta años.
Y esto, muchos españoles lo ignoran; y en momentos como este de relaciones con Israel como las tenemos, es una tragedia, cuando menos, que en este Gobierno no tengan este hecho en consideración.
Es tanto el arraigo que una tradición nacida en las comunidades judías de Marruecos ha pasado a formar parte del patrimonio cultural de la sociedad israelí, conservando su mensaje de hospitalidad, convivencia y esperanza: la Mimuna[8], que ya forma parte de la Pascua (Pesaj) de Israel.
Y a nadie le resulte extraño ni llamativo que el principal símbolo del Estado marroquí, el Sello de Salomón (Khātam Sulaymān), el llamado “pentagrama entrelazado” a modo de estrella de cinco puntas que viene a ser la identificación de la bandera de Marruecos con el Islam y que como pueden ver conserva una referencia tradicional a Salomón. Cuando se adoptó en 1915, esa era la interpretación oficial; solo tiempo después se popularizó también la explicación de que representa los cinco pilares del islam[9].
El mismo nombre, Salomón, está muy difundido entre los varones como Sulaymān y evolucionado fonéticamente a Slimane o Sliman. En el folclore marroquí abundan leyendas según las cuales determinadas cuevas fueron cerradas por Sulaymān y sus tesoros siguen custodiados por los djinn (genios) de Sulaymān.
Dicho esto, nadie le debe extrañar —y a España, tal como está el parque con Israel, preocupar— la cada vez más intensa y efectiva relación de Marruecos con el Estado de Israel.
Una vez le oí a Dezcallar[10] que “la inteligencia no se improvisa; una red de fuentes tarda años en construirse y puede perderse muy rápidamente”. Pues Israel tiene allí una red que no veas, forjada en serio en los años 60, y ha colaborado en la red marroquí hasta llevarla al extremo de lo que es. Mientras que la española por aquellos lares ha ido desmontando antenas a un ritmo que ni vean y en los últimos tres años ha mandado al garete la que había. Una buena red se teje con agentes, informadores, confidentes, fuentes, activos y antenas; referido esta última categoría a quienes “tienen los ojos y los oídos bien abiertos” en un determinado ambiente y transmiten lo que observan.
Pues de esto, de antenas, en Marruecos, vamos fatal, mientras Marruecos amplía a diario su red de antenas en España y siempre sabe no sólo qué callo pisar, sino el momento de pisarlo. Y la Direction Générale des études et de la documentation (DGED)[11], junto a la inteligencia marroquí pura y dura (DST), son dos de los tres servicios “más agresivos” (el ruso completa la triada) que operan en España[12].
Y mientas, desde tiempos de Hassan II los acuerdos Marruecos-Israel vienen aportando tecnología, armas y entrenamiento a nuestros vecinos Sur. Sólo hay que estar siguiendo los informes del African Intelligence[13] que día a día cuelgan algo de Marruecos y casi siempre ligado a Israel.
Esto nos lo tenemos que hacer ver.
Y más cuando vemos sueltos de los propios miembros del CNI que dice que la cúpula está al servicio del PSOE y no del Estado español y ellos, los agentes, tienen el acceso a las principales herramientas tecnológicas interrumpido o en proceso de desmantelamiento porque son israelíes aquí también[14]. Además, con la cooperación americana en mínimos[15], dejándonos caer en brazos de Huawei y con la Brigada Operativa de Apoyo al CNI sin apoyar nada.
La crisis de Ceuta no es solo una crisis migratoria. Es el resultado visible de un apagón de inteligencia que lleva años construyéndose en silencio, como sostiene Alejandro Suárez. El tema no apunta bien[16], estamos en agosto y el presidente sigue en La Mareta. Mientras, Israel va a lo suyo y Marruecos más apoyándose en la tecnología israelí[17] a la que ahora mismo tanto nos cuesta llegar.
Si es que poco nos pasa.
Lo único bueno que nos ha deparado la última semana vivida es que el portavoz del Departamento de Estado norteamericano, Tommy Pigott, ha señalado que Estados Unidos apoya inequívocamente la soberanía de España sobre Ceuta y Melilla, al tiempo que ha especificado que el informe del Congreso no representaba la legislación estadounidense, llegando a señalar la existencia de “actores nefastos que desean desviar la atención de la vergonzosa negativa del gobierno español a defender a su pueblo de la invasión migrante de su territorio en Ceuta”[18]. No obstante, sepamos que Estados Unidos montará un centro de entrenamiento militar en suelo marroquí[19] y que las ‘African Lion’ continuarán.
La amistad de marruecos con Estados Unidos y con Israel supone poner siempre en la ensalada mental de esta España este ingrediente. A ver si nos damos cuenta de que lo rodea a Ceuta y Melilla no son palmeras, que son antenas… y las nuestras andan quemadas. Y así, vas a ciegas y te la das y te la dan por todas partes.
[1] Sí, sí; de facto
fue EEUU el primero en hacerlo. Y tan solo 11 minutos de después de la
proclamación. Pero de iure, se esperó al 31 de enero de 1949 para hacerlo, tras
celebrarse las primeras elecciones del nuevo país y una vez que David Ben
Gurion constituyó el nuevo gobierno.
[3] Recordemos: en
noviembre de 2023 Israel llamó a consultas a su embajadora tras unas
declaraciones del presidente Pedro Sánchez sobre el cumplimiento del derecho
internacional humanitario en Gaza. La embajadora regresó en enero de 2024,
después de que el Gobierno israelí apreciara un “cambio a mejor” en los
mensajes del Ejecutivo español. Pero a finales de mayo de 2024, tras el
reconocimiento por parte de España del Estado de Palestina (28 de mayo de
2024), Israel volvió a retirar a su embajadora para consultas… y así seguimos
en 2026, con una embajadora en funciones, porque la titular no ha vuelto y no
se ha nombrado sustituto. Israel mantiene abierta su embajada en Madrid y la
española en Tel Aviv ha rebajado su rango. Increíble situación.
[4] No tiene nada
que ver con el Far West ni con el mantenimiento de la Ley en el lejano Oeste
norteamericano, El Sheriff de Londres es un cargo cívico, de origen medieval,
que mantiene una tradición en distintas ciudades británicas. En el caso de
Londres, previo al de Lord Mayor.
[5] Desde 1948 hasta
la independencia de Marruecos, durante todos los años en los que la
organización Qadima de la Agencia Judía funcionó en Marruecos, aproximadamente
110.000 judíos abandonaron el país.
[6] La Operación
Yakhin/Yajín fue una operación encubierta que transportó en secreto a Israel una
cifra indeterminada que algunas fuentes sitúan en torno a 30.000 judíos
marroquíes. Negociada en las sombras entre la inteligencia israelí (que estableció
una organización clandestina denominada HaMisguerety y contó con la The Hebrew
Inmigrant Aid Society como fachada) el gobierno marroquí, se desarrolló entre
los años 1957 y 1961. Salían en barco desde Casablanca con destino a Francia y
Canadá, como primera parte del viaje, o desde Ceuta y Melilla hacia la península
y tras una breve estancia hacia Israel. La ruta española la realizaron unos
25.000. La operación Yakhin fue destapada y su red de colaboradores
desmantelada a partir de enero de 1961 tras la tragedia del “Piscis (Egoz)” un
barco dedicado a ese transporte que naufragó en medio de un temporal en la
bahía de Alhucemas. Sobre la Operación Yakhin en España: https://elpais.com/diario/1989/01/02/espana/599698802_850215.html
[7] Medio millón de
dólares como anticipo, 100 dólares per cápita hasta los primeros 50.000 y luego
250 dólares per cápita a partir del 50.001. https://thepoliticalroom.com/blog/explorando-el-eje-marruecos-israel
[8] La Mimuna es la
posfiesta no oficial de Pésaj (el final de la Pascua judía) que dura hasta
altas horas de la noche. Unos dicen que deriva de la palabra y concepto “emuná”
(fe y creencia) y otros que de celebrar el cumpleaños de Maimón, padre del
icónico sabio judío Moisés Maimónides. Por su parte, el historiador
israelo-marroquí Yigal Bin-Nun sugiere que “Mimuna” deriva de la palabra árabe “mimoun”
que significa 'suerte'. A diferencia de las festividades judías que tienen
origen en la Torá, la Mimuna es mejor entendida como una “fiesta popular”, ya
mundialmente aceptada por las comunidades judías en todo el mundo, que surgió
de la cultura de la judería del norte de África y ha terminado por significar
la promesa de la redención y la esperanzadora venida del Mesías.
[10] Jorge Dezcallar
(Palma de Mallorca en 1945) es un destacado diplomático y jurista español. Fue
el primer director civil del Centro
Nacional de Inteligencia (CNI) entre 2001 y 2004 y embajador de España en
países como Marruecos, Estados Unidos y ante la Santa Sede. Lideró los
servicios secretos españoles durante acontecimientos internacionales complejos
como la crisis del islote de Perejil en 2002.
[11] https://www.elconfidencialdigital.com/articulo/politica/informe-servicios-secretos-marroquies-dged-tienen-espana-treintena-agentes-cientos-colaboradores/20220529113643403421.html
[12] https://www.elcorreo.com/politica/cni-senala-espionaje-marroqui-agresivo-20220505191503-ntrc.html?ref=https%3A%2F%2Fwww.elcorreo.com%2Fpolitica%2Fcni-senala-espionaje-marroqui-agresivo-20220505191503-ntrc.html
[13] https://www.africaintelligence.com/
Africa Intelligence es la publicación de
referencia para la información estratégica sobre el continente africano. Es
publicada por el grupo de prensa independiente francés Indigo Publications.
[14] https://www.moncloa.com/2026/08/04/cni-ceuta-maniatado-3409688/ + https://www.elindependiente.com/series-y-television/comunicacion/2018/09/26/quien-detras-moncloa-com/
[15] https://www.libertaddigital.com/espana/politica/2025-08-06/eeuu-saco-a-espana-de-los-intercambios-de-inteligencia-tras-un-informe-de-la-cia-que-alertaba-de-las-practicas-de-huawei-7283383/
+
https://okdiario.com/espana/eeuu-corta-espana-acceso-inteligencia-militar-desplante-sanchez-mar-rojo-12336874 + chrome-extension://efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj/https://a-com.es/wp-content/uploads/2025/08/Informe-Deterioro-relaciones-Espana-EE.UU_.pdf
[17] https://www.defensa.com/africa-asia-pacifico/capacidad-vigilancia-satelital-marruecos-tecnologia-israeli
+
https://www.newtral.es/actividad-satelites-marroquies-ceuta-migracion/20260805/
+
https://www.elespanol.com/observatorio-defensa/20260805/ojo-cielo-mirandote-satelite-marroqui/1003744343639_12.html
[18] https://www.eldebate.com/espana/20260808/espaldarazo-eeuu-soberania-espanola-ceuta-melilla-descarta-cambio-postura-cns_447761.html
+
https://okdiario.com/internacional/eeuu-apoya-soberania-espana-sobre-ceuta-pero-culpa-sanchez-invasion-no-defendido-pueblo-19143934 + https://elfarodeceuta.es/eeuu-respalda-soberania-espanola-ceuta-melilla/



