11 ene 2011

¡Qué fácil es manipular políticamente el clima!

Me permito copiar lo que Enrique Moltó publica hoy (11 de enero) en el Diario LEVANTE-EMV. Cuando en no se qué informativo televisivo oí lo de “ha llovido en dos días la mitad de lo que llueve en España en un año” exploté y dije de todo (perjuré en arameo). ¿Cómo se atreven a lanzar semejante comparación?; ¿qué pretenden explicar con ella? En fin, churras con merinas.


Bueno, si resulta que aquí, para justificar medidas, nos da por comparar economías como la española y la alemana, impuestos españoles y noruegos, servicios españoles y suecos, o los sueldos de España y Suiza, no queda nada descolocado lo que oí de unos días de lluvia en Galicia. Por eso me remito al papel.

Lo dicho: fusilo a Ezequiel Moltó con su “España no existe”. Él, en la línea editorial de su medio, entra al trapo contra cualquier cosa que diga/haga alguien del PP. Pero, ya saben: ofende el que puede, no el que quiere. Moltó, poder, lo que se dice poder, puede poco. Pero lo dice muy claro y como el IPCC trabaja siempre en clave política, pues es muy válido.

Dice así “España no existe”:

Se trata de una afirmación que no es política —ahí no entro— sino climática. España no existe desde un punto de vista climático y menos aún desde un punto de vista pluviométrico. Aunque lo diga la propaganda turística, no hay un clima de España suave y soleado. La variedad climática de España es grande y especialmente espectacular desde el punto de vista pluviométrico.

Cuando el otro día un responsable político gallego, con todo un coro mediático detrás, afirmaba que en algunos puntos de Galicia había llovido tanto en pocos días, horas incluso, como la mitad de lo que cae en España en todo un año, lo que buscaba era excusarse por haberse visto desbordado por las circunstancias con la consabida frase de que había llovido como nunca. Si ya advertíamos que la media de precipitación ya era un dato inexacto referido a un periodo de treinta años para un observatorio concreto, resulta casi cómico añadir el componente territorial en un país como España.

La media de Cabo de Gata en Almería apenas llega a 125 mm, en Fuerteventura o Lanzarote baja de los 100, y en algunas comarcas del Pirineo navarro o de la gaditana sierra de Grazalema superan los 2.000. Con esta diversidad hablar de una media española es absurdo.

Dentro de la propia Galicia, con un mismo y regular clima oceánico algunos observatorios superan los 1.700 y otros apenas llegan a 800, en la provincia de Alicante, en las lagunas de la Mata y Torrevieja apenas superan los 200 y en Pego alcanzan los 1.000.

También es verdad que en el IPCC se atreven incluso hablar de medias mundiales.

¡Qué fácil es manipular políticamente el clima!"

10 ene 2011

La noticia está en las cifras del turismo: 53 millones del turistas en 2010

La noticia del día de hoy no es la que ha llegado a comentar el vice Rubalcaba porque, como él mismo ha dicho, no es la noticia.

La noticia de hoy es que “España cierra 2010 con 53 millones de turistas (800.000 turistas más que en 2009; un 1’4% más… y casi en niveles de 2004) y con 49.140 millones de euros gastados por los turistas (un 2’5% más)”. Es el primer año en cifras positivas desde 2007 -sólo en 2009 perdimos 5’1 millones de viajeros- a pesar del descenso del 6% en británicos y del 1% en alemanes. Los optimistas dirán que reducimos nuestra dependencia del Reino Unido y de Alemania, y captamos italianos, rusos y holandeses. En fin, que la barrera psicológica de los 60 millones (que estuvimos rondando en 2007, con 59’2 millones) queda muy lejos aún… y en el ranking mundial iremos cayendo y cayendo… el aliento chino en el cogote es más que una realidad.

Lo mejor es que la tasa de paro del sector queda 6’5 puntos por debajo de la media nacional (vamos, redondeando, 13’5 % frente 20%), lo que también es bueno.

Y la cosa está bien porque acaban de aparecer los datos finales de 2009 y el turismo supuso entonces el 10% del PIB, según la Cuenta Satélite de Turismo: estuvimos en niveles de 2005. La dura realidad es que ¡¡¡por 9º año consecutivo volvió a caer la contribución del turismo a la economía española!!! En el año 2000 el turismo suponía el 11’6%.

La Comunitat Valenciana cierra 2010 con un descenso en turistas del 1’1%.

Puestos a buscar una segunda noticia del día, tampoco lo sería la comentada por Rubalcaba, porque “4 comunidades del PSOE hunden su PIB per cápita en 2010: Castilla-La Mancha, Extremadura, Cataluña y Baleares” (INE dixit). En realidad, todas palman; pero por debajo del 3% alarmante sólo están esas cuatro. Madrid,  no está para tirar cohetes con su -2’79% pero, tuertos que son en el país de ciegos que estamos hechos, no llegan al susto internacional de descender por debajo del 3%.

La Comunitat Valenciana ¡sólo! cae un 1’96%, aunque está, mínimamente, por debajo de la media española.

9 ene 2011

Una de nombres: Easturbino

Volví ayer de Orihuela henchido de orgullo. Aquí uno es levantisco y siempre sale perdiendo en cuestiones onomásticas -y tronío- con los castellanos viejos; y la familia de mi contraria parece que viene, ADN mitocondrial dixit, de la pata derecha de una mula de la reina Doña Nunilo Jimena, hija que fue de la todopoderosa reina Toda Aznar (pamplonica, madre de reyes y hasta tía carnal de Abderramán III… que por aquellos días la cosa era así entre moros y cristianos).

Ellos, los de la parte de mi contraria -de León-, presumen de nombres raros en la familia y a fe que son raros (no les hagamos publicidad). Pero ayer mi padre ante una foto sepia de su tío Nino “se le escapó” que el nombre del tal caballero era Easturbino; sí, ¡¡Easturbino!! A ese nombre no le gana ninguno. Y, encima y por encima del ADN mitocondrial ese, hay documentación sobre el tal Easturbino Andreu Aracil, acreditado violinista y uno de los fundadores de la ONCE aquella de los años cuarenta.

Me faltó tiempo para comunicar el hallazgo a la parte contraria; el hallazgo y la fase documental para que no pusieran ni un pero a esa victoria onomástica. Se quedaron de colores, como pintan las flores. Prometieron devolver el golpe onomástico; me temo lo peor. Menos mal que no pueden empuñar el Lábaro para esta fase de la guerra.

Y sabedor de la guerra incoada y ya metido en faena, mi padre echó el resto y “me presentó” otra foto “con premio”; era la de su amigo Tirífido, a comienzos de los cincuenta -del siglo pasado-, encaramados a un verja ante la Pontificia de Comillas, Santander. ¡¡Tirífido!!, eso es ya un as en la manga para esa competición de nombres que mantengo con los leoneses de Pardavé. Esta batalla la tengo ganada. El tal Tirífido era de Cuenca y eso no puntúa ni para los Montes de León ni para los espartales alicantinos, pero lo presento yo: ¡mini punto!, seguro.

Explicando la “competición” hube de tomar nota, porque la erudición empezó a brotar con que si en el latín bíblico se utilizaba el verbo voccare (de vox-vocis) para la cuestión esa de llamarse;  en el latín clásico recurría a appellare para la cosa de nombrar (y lo hacen los franceses -s’apelle-); y en el castellano, más ruidosos, se recurrió al clamare para este cometido (-se llama-).

En fin, appellare aliquem nomine (llamar a cada uno por su nombre) pasó a ser la cuestión y… en España pesó mucho la elección que los curas del lugar hacía del nombre a la hora de cristianar. Más de una depresión crearon. Don Procopio Zoroa (ese no es manco), catedrático de Matemáticas en la Universidad de Murcia, se miraba los genitales a la hora de poner integrales y problemas de cálculo: ponía lo que se salía de las gónadas. Algún curica hacía lo mismo por las Españas de los siglos X a XIX, incluso la primera mitad del XX. Aunque, la verdad sea dicha, prefiero Tirífido a Kevin Costner de Jesús.

7 ene 2011

Ruido y turistas... un binomio que no funciona

Cuentan que el del Ayuntamiento de Cáceres fue el primer Bando del Silencio de España, allá por 1984: “Desde las TRES hasta  las CINCO de la  tarde y desde las DOCE de la noche hasta  las OCHO de la mañana deberá guardarse silencio, quedando prohibido, durante esas horas, dar voces, cantar o  tocar instrumentos en  la vía pública, así como el funcionamiento de receptores de radio y televisión y, en general, de todo tipo de aparatos reproductores de sonido cuyo nivel sonoro transmitido a las viviendas o locales colindantes exceden de 30 decibelios”. Bueno, para vehículos rodados la cosa se ampliaba hasta los 83 decibelios, puntualmente, y quedaban excluidas las sirenas de policía, bomberos y ambulancias.

Benidorm, en el año 1976, se planteó el suyo. Por aquél entonces, con sequía hídrica y turística, la ciudad se miraba el ombligo y no se hablaba de otra cosa. En mayo, “Ciudad”, se descolgaba con un titular rotundo: “Antes del verano se hace imprescindible que entre en vigor el ‘Bando del Silencio’. El turismo europeo se queja constantemente”. No entró en vigor, y en julio ya se preguntaba: “A causa del infernal ruido, ¿Cuántos turistas pierde al año Benidorm?”. Buena pregunta; parece que tantos como agua se perdía irremisiblemente en el mar cada vez que -de higos a brevas- llovía. Aún con el grave problema del agua, el ruido se las trajo aquél difícil año de 1976… y vuelve a poner en este blog el caso de la “huida” de los alemanes.
                                                 
Sorprende, pero según informes de la OMS resulta que padecer contaminación acústica nocturna puede provocar irritabilidad, cansancio crónico, así como un descenso en el rendimiento laboral y un incremento del consumo de fármacos. La OMS afirma que el ruido nocturno puede hacer aumentar el pulso cardíaco; "hasta 10 latidos de más en la fase del sueño". En fin, que el ruido se las trae, y el ruido y el turismo tienen siempre una asignatura pendiente.

Benidorm, desde los ochenta, está haciendo los deberes en materia de ruido. Seguro que aún faltan cosas como el ulular de las ambulancias, la más de las veces sin razón, ni motivo. En Benidorm se han celebrado hasta Jornadas de Concienciación contra el Ruido, hay normativa y control y está implantado el Sistema ‘Gedeon’ (gestión medioambiental en materia de ruido-Estrategias de Desarrollo Sostenible-Agenda 21)… luego algo habrá.

De todas formas y volviendo al ruido y a 1976 (a dos años de los graves problemas del agua a los que se achaca la “huída” alemana), el “problema” alemán de los setenta parece que no sólo hay que achacárselo al manido dúo agua-ruido. En el coctel del desinterés turístico alemán por España en los 70’s entraron en juego en grandes dosis las crisis del petróleo (1973 y 1978), la absoluta desconfianza en el proceso de transición democrática (basta leer-traducir los editoriales de los periódicos alemanes sobre la España postfranquista) y un informe de la OMS sobre la polución en las costas españolas -que difundió New Scientist y recogieron todos los semanarios teutones- donde se comparaba nuestras costas con cloacas… y, cómo no, el exceso de ruido nocturno y el problema del agua. Por cierto, 1976 se salvó por los pelos con restricciones, plegarias y visitas a los Madriles, pero ya los alemanes dejaron de venir en un 40% menos que el año anterior.

Ah, 1976 fue el año de la autopista y, lo más grave, de las declaraciones “políticas” de los “políticos” del momento. Para el presidente del Sindicato Nacional de Hostelería, “Una España democrática y en orden favorecería a la larga al Turismo”; del presidente del CIT: “Pediremos a los ministros de Educación y de Información y Turismo que comience el curso escolar en octubre para que la temporada turística sea más elástica”; y del ministro del ramo, Andrés Reguera Guajardo: “Hay un negro panorama turístico”… y estábamos en Agosto; y lo dijo en Benidorm.

En fin, en aquél 1976 resulta que Manuel Catalán Chana irrumpió en la escena local desde el colectivo de comerciantes, Ann Britt Eriksson fue la primera Miss Benidorm que posó en top-less y Manolo Escobar sentenció: “Mientras Benidorm tenga mar yo viviré aquí”.

No, si al final me haré fan de Escobar.

6 ene 2011

Regalito de Reyes: a comprar agua desalada

Mi regalo de Reyes me lo ha traído este año FJ Benito desde las páginas del Diario Información: “El Gobierno recorta un 40% el trasvase del Tajo para uso urbano y lo sustituye por agua desalada”. El recorte es una nueva injusticia, una afrenta más que se marca el Ejecutivo este (ejecutivo, de ejecutar) dispuesto a asfixiar sobremanera a la provincia de Alicante. Y, además es de una irresponsabilidad supina.

Con  esta medida, promovida por el Ministerio de Medio Ambiente & otros medios, la Mancomunidad del Taibilla (y yo bebo de ahí), amparándose en la ley, debe comprar, por contrato y sólo hasta el próximo mes de junio (y le quedarán otros seis meses a este 2011), 29 Hm3 de agua apta procedente de desaladoras a precio de agua desalada que es, cuanto menos, tres veces más cara que el agua del trasvase que nos llega del complejo Entrepañas-Buendía y que en este año 2011 está muy, pero que muy, por encima del caudal embalsado que anula el principio de la construcción del canal Tajo-Segura (240 Hm3): están ahora las reservas superando los 1.100 Hm3. En enero de 2010 estaban en los 446 Hm3  (casi al doble del mínimo que impide los trasvases) y no se obligó a esta injusta medida. Sólo puede entenderse como una nueva vuelta de tuerca a la paciencia alicantina; como una nueva evidencia de cómo trata la administración socialista a la provincia de Alicante.

Vale que todo esto surge de una decisión ministerial, arbitraria e injustificable, y de la existencia de un contrato que obliga, para que las desaladoras sean viables, a comprar agua desalada haya o no haya reservas en los embalses. Pero es que la decisión sólo vale para el Tajo-Segura y las provincias de Alicante y Murcia; en Cataluña se ha parado, cuenta FJ Benito en Información, el proceso de desalación de la planta de Barcelona (Prat de Llobregat, julio 2009) habida cuenta de que las cuencas de los ríos Ter y Llobregat están pletóricas de recursos. ¿Cómo se explica esto?

Cabrea de forma iracunda que la Comisión de Explotación del Tajo-Segura autorizara en su última reunión trasvasar hasta junio un total de 43 Hm3 para abastecimiento, cuando le corresponden por ley 72 Hm3. Esos 43 los pagamos a 0’20 €/m3 y los de desalación, hasta donde yo me recuerdo se venden a 0’60 €/m3 aunque vienen a costar del orden de 0’72-0’80 €/m3, que aún no hemos aplicado procesos de recuperación energética y la electricidad viene subiendo.

El Taibilla viene cobrando a los Ayuntamiento el agua (agua, transporte e impulsiones) a 0’58 €/m3, que ya es cobrar, y como este año tiene congeladas las tarifas, al año que viene nos dará un disgustazo que no se medirá en tazas de café, como le gusta tarifar a este Gobierno, sino en pozales de café. La cosa de mantener ese precio el Taibilla es para capitalizarse para hacer frente a sobrecostes de agua desalada en momentos de crisis. Si comenzamos a descapitalizar cuando hay reservas, ¿qué pasará en tiempos de crisis?: ¿en qué piensa este gobierno de mentecatos?


La Ley 21/1971, de 19 de junio, por la que se regula el aprovechamiento conjunto de los ríos Tajo-Segura permitió inicialmente el trasvase de 600 Hm3/año (400 para regadíos, 110 para abastecimiento urbano y 90 para cubrir las posibles pérdidas en el transporte y distribución). La Ley dejaba abierta la posibilidad  de ampliar el trasvase en otros 400 Hm3 en una segunda fase en caso de que se demostrase la  existencia de más excedentes en la cuenca cedente. Sin embargo, con el  tiempo la cifra de 1000 Hm3 se asume como imposible de conseguir dadas las disponibilidades reales de la cuenca del Tajo. Así pues, sólo los 600 iniciales. Pero es que, al final, el Tajo-Segura sirve lo mismo para un roto que para un descosido y todos van chupando de él. Así, aún cuando en 1980 se aprueba la Ley 52/1980 que establece el cálculo de las tarifas, su liquidación y destino, se asignan  volúmenes trasvasados entre abastecimientos y riegos, se dictan las normas técnicas de explotación y se crea la Comisión de Explotación del ATS, se deja la puerta abierta a sanguijuelas:


  • En 1985 se aprueba el RD 2530/1985 de 27 de diciembre sobre Régimen de explotación y distribución  de funciones en la gestión técnica y económica del Acueducto Tajo-Segura (ATS). 
  • En 1987 se aprueba la Ley 13/1987, de 17 de julio, sobre derivación de volúmenes de agua a través del acueducto Tajo-Segura, con carácter experimental, al Parque Nacional de las Tablas de Daimiel.
  • En 1990, se aprueba el RD-Ley 6/1990, de 28 de diciembre por el que se establece el régimen de derivación de aguas con destino al Parque Nacional de las Tablas de Daimiel. Este RD-L se prorroga en el RD-L 5/1993.
  • En 1995 se aprueba el RD-Ley 8/1995, de 4 de agosto, por el que se adoptan medidas urgentes de mejora del aprovechamiento del trasvase Tajo-Segura. Aumenta el volumen trasvasable en 50 Hm3/año con destino a abastecimientos en la cuenca del Guadiana y a la mejor hídrica del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel.
  • En 1995 el Gobierno aprueba la reducción temporal del caudal del río Tajo a su paso por Aranjuez, establecido en la Ley 52/1980, de 6 a 3 m3/segundo para atender las necesidades del Segura.
  • En 1998 se aprueba por RD 1664/1998 de 24 de julio, el Plan Hidrológico de la cuenca del Tajo que fija definitivamente en 650  Hm3/año el volumen de agua trasvasable por el ATS.
  • En 2001, se aprueba la Ley 10/2001, de 5 de julio, del Plan Hidrológico Nacional que fija en 240 Hm3 el volumen mínimo de reserva de agua embalsada en Entrepeñas-Buendía por debajo del cual no es posible trasvasar y que proyecta la realización del acueducto a la llanura manchega e importantes obras de regulación y conexión en el postrasvase.
Y ahora son los contratos draculianos vigentes, la derogación del PHN y la propia filosofía del Programa AGUA y sus desaladoras los que mandan. En el texto de derogación de la obra en el PHN se fijó que la dotación de agua desde Entrepeñas-Buendía al Tajo-Segura se iría sustituyendo a medida que aumentara la disponibilidad de agua desalada. El agua desalada es, cada día, más cara porque en su producción entra en liza el consumo energético. En nada pondrán en funcionamiento la desaladora de Torrevieja y, contra viento y marea, habrá que comprarle sus 40 Hm3/año que, por cojones, nos venderán.

Y para más INRI resulta que la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) anunciaba ayer que las lluvias del último año y la buena gestión de los caudales ha provocado que los embalses de la cuenca almacenen un total de 1.738 Hm3; vamos que los tenemos al 52% de su capacidad. Un porcentaje que en mi comarca -la Marina Baixa (14 Hm3)- mejoran la media de los últimos 20 años y garantizan suministro hídrico para todos los usos durante, al menso, todo el año 2011. En enero de 2010 el agua embalsada alcanzaba los 1.115 Hm3, por lo que actualmente los pantanos cuentan con 622,9 Hm3 más que hace doce meses. Y… nos subirán la factura del agua; al tiempo.

3 ene 2011

De pelis climatoapocalípticas. ZP sabe lo de 2012


Increíble; la estulticia humana no tiene límites. Ayer noche, como estreno -y a bombo y platillo-, Antena 3 TV emitió un ladrillo del 12 titulado “Ice”. Hoy ya cuentan que era una producción de bajo coste y con secundarios de lujo. En realidad era un cagarro mayúsculo con actores que antes tuvieron cierto renombre y que se niegan a desaparecer mientras se van enterrando a ellos mismos por esa idea absurda de vender su vida por salir en la pantalla.


Era “Ice”, la sufrí por cuestiones domésticas, una adaptación al cine de la obra deJames Follet, “Ice!”, que otros directores, como Roland Emerich, ya han llevado a la pantalla con igual fe apocalíptica, desatada pasión verde y bastante más presupuesto en “El día de mañana”.


En las dos hay un principio científico en qué basarse: un halo de verdad. Las corrientes oceánicas –la circulación termohalina- son claves para distribuir el calor por el planeta y posibilitar la vida. Desde hace unas cuantas décadas se sabe que la estructura de las corrientes marinas a escala global es tridimensional, con movimientos horizontales en los que el viento juega un importante papel y con movimientos verticales, en los que la salinidad y las temperaturas son las fuerzas impulsoras. Los caudales son enormes. Vienen dados en sverdrups (1 sverdrup = 1 millón de metros cúbicos por segundo).



La Corriente del Golfo (Gulf Stream) es clave: transporta del orden de 30 sverdrups de agua hacia el nordeste, y al llegar a los Mares Nórdicos, al aumentar el agua su densidad por enfriamiento, se hunde. Desde allí, por niveles profundos e intermedios, vuelve hacia el hemisferio sur. Se forma así en el Atlántico una especie de cinta rodante (conveyor belt), con un flujo neto positivo hacia el norte en superficie y con un flujo neto positivo hacia el sur en las profundidades. La llegada de agua “caliente” hacia el norte permite el clima noruego y otras lindezas. La Gulf Stream transporta el calor excedentario del Trópico.


La cosa de ésta peli no viene de hoy; la cuestión es de 1991. El profesor Antón Uriarte lo explica muy bien en su “Historia del Clima”: En 1991, el modelo climático de Sykuro Manabe predijo que un cambio en la circulación oceánica del Atlántico Norte podía provocar un enfriamiento de Europa. La hipótesis original consiste en que un frenazo de la Corriente del Golfo produciría enfriamiento en el hemisferio Norte. El calentamiento provocado por el efecto invernadero haría que aumentasen las precipitaciones septentrionales y la escorrentía de los ríos que desembocan en el Atlántico Norte, con lo cual, los aportes fluviales de agua dulce harían perder salinidad a las aguas marinas y harían menos eficiente el proceso de hundimiento del agua superficial que tiene lugar en los Mares Nórdicos. 
Finalmente, el sistema termohalino de corrientes se debilitaría, disminuiría la fuerza de la Corriente del Golfo y serían más fríos los inviernos en las latitudes medias y altas del continente euroasiático. Hace unos 13.000 años, en el Younger Dryas, la Gulf Stream “se paró”. Hoy se sabe que no fue por cosa del sol y… parece que se debió bien al impacto del cometa Clovis (¿?) o a la rotura del inmenso lago Agassiz (más grande que los 5 grandes lagos USA-Canadá: según el oceanógrafo Wallace Broecker) que pasó de desaguar por el río Mississippi a hacerlo por el San Lorenzo, al norte; el caso es que la corriente del Golfo se debilitó mucho y el hemisferio norte se congeló. Saber sabemos poco, pero ocurrió y… ¿quién sabe?


Eso sí: no fue de golpe como en la peli de Antena 3. Es más, el hielo de la banquisa (polo Norte) ya es “volumen computado”, por lo que al derretirse no hace subir el nivel del mar y… la peli tiene varios gazapos absurdo-científicos más.


Nick Copus, el director, no pasará a la historia del cine por su “Ice”. Otro que está en su línea, ya lo he citado, es Roland Emerich. Su versión del libro de Follet se puede soportar (dependiendo de la compañía con que sepas ver la peli). Este Emerich va de apocalíptico por la vida. Suya es también “2012”, sobre la profecía maya de que el mundo se acaba ese año y donde los neutrinos solares son los protagonistas científicos. En “2012” (me la han contado, que uno no está en edad de sufrir esas cosas) parece que en la 36ª Cumbre del G8 se informa de lo que está por pasar. ¡Cielos!, esa cumbre se celebró los días 25 y 26 de junio de 2010 en Huntsville (Canadá). ¿Habrán sido informados los mandatarios mundiales de lo que se cuenta en “2012”? La cosa siguió el mismo 26 en Toronto cuando se sumaron a la reunión los del G20. ¡¡Zapatero estuvo en Toronto!!, ¿sabe que esto se acaba en 2012 y le da lo mismo generales que autonómicas?


El G8 ya ha programado las cumbres 39ª y 40ª a celebrar en Reino Unido en 2013 y Rusia 2014… ¿será para mosquear? ¿Esto no se acabe en 2012?





1 ene 2011

Año nuevo, trampas nuevas. Al tiempo

¡Cómo ha empezado el año! Me han regalado dos “estaciones meteorológicas”. Qué pesar en mí no habría -y mi actitud evidenciaría- desde que descubrí que no funcionaba el reloj-termómetro de Servi-Group de la Avenida de Europa. Mis chicas han intentado remediarlo con medidas de urgencia. Una, no sé si para que ceje mi labor investigadora sobre el incierto final de los aparatos meteorológicos municipales que terminaron en un IES -¡cómo son de corporativistas!-, y la otra porque quería darle un toquecillo kitch a la cosa.

Por un lado, un invento (imagino que Made in China) con wireless sensor exterior y panel interior repletito de iconos y gráficos, sincronizado en origen -dice en las instrucciones multilingües-, aunque yo me pregunto con qué y que ahora mismito marca (10’48 h) los 14’9ºC e incluso una humedad relativa del 72%.

Por otro lado, un higrómetro “tradicional” largo tiempo olvidado: el clásico “fraile del tiempo” que ahora mismito marca (al interior y mal oreado -¡cómo son las casas de hoy!-) un tiempo “seco”. El sol ya irrumpe con fuerza, aunque en la salida inaugural del 2011 de “Putoperro” una maraña de nubes impidiera poder verlo elevándose por la Punta del Cavall. El paseo de Levante esta concurrido ya a eso de las 10.



Del primer elemento meteorológico wireless-digitá, tecnología “punta”, ¿qué quieren que les diga?: lo miras y de un vistazo te llena la sesera de información en colorines. Pan para hoy y hambre para mañana; seguro que en una semana ni reparo en él. Preferiré mirar en Internet.

Del segundo, el del fraile, pues un sinfín de recuerdos de niñez. A este fraile, en casa de mi abuelo, se le tenía cierta veneración. No fallaba. Claro, era -y es- un típico higrómetro de cabello. Había -hay- que tener especial atención al brazo y la capucha del fraile que se mueven en función de las variaciones de humedad, de manera que nos indica, con la varita, la predicción del tiempo en la escala estratégicamente colocada en la columna izquierda (8 posiciones: seco, revuelto, viento, bueno, inseguro, ventoso, húmedo y lluvia), a la par que al fraile se le pone la capucha -del hábito- para visualizar la intención de protegerse de las inclemencias del tiempo, o se le retira para evidenciar que destapando la sesera se aliviar el calor. Mi fraile de ahora no tiene pelo; no recuerdo si era tonsurado el de mi niñez, Lo mejor: es fácilmente ajustable girando unas llavecitas que asoman en la parte posterior, para obtener una predicción más precisa, cosa que muchos ignoran y que por ello, supera a la tecnología “punta” del invento elestrósnico chino antes mentado.

Además, el fraile éste tenía al lado (el de ahora lo lleva anexo) una especie de letanía que decía (y dice):
El Fraile te lo dirá.
Su varita atentamente
cada día observarás.
Si a lo alto se encamina,
tiempo seco encontrarás.
Si hacia abajo se dirige,
lluvia segura tendrás.
Y mira bien su capucha,
no te vayas a mojar.

Ahora, de un vistazo tendrá ahora toda la información meteorológica posible sobre este lugar de Benidorm y a la altura a la que me encuentro. Pero seguiré buscando el final de aquellos instrumentos de 1974 y reclamando que Servigroup reative su referencia climatológica de la Avenida de Europa.

Don Antonio Roda, un cura clásico que vivió y trabajó por Orihuela, al llegar este día saludaba a todos por la calle con un “Año nuevo, trampas nuevas”. E hizo realidad, ladrillo a ladrillo, el colegio diocesano “Oratorio Festivo de San Miguel” que tanto bien ha hecho allí. En fin, veremos que me hacen los políticos con este ladrillo que es 2011.