9 ago 2011

DE LA AVENTURA FERROVIARIA DE SURCAR LA PROVINCIA


Treinta años, por lo menos, sin subirme a un Cercanías. Ayer dije, como “Candiles”: “hay que verlo tó”. Y me volví de Orihuela a Alicante en un Cercanías de la línea C1. Fue mala suerte, me dijo un compañero de viaje al detectar mi desesperación relojera en los 4’ de parón en la estación de Albatera-Catral: el anterior era un tren CIVIS, que va más directo. Bueno, el caso es que a las 18’21 estaba a bordo de la versión actual de mi viejo ferrobús… que ha mejorado bastante. A las 19’29 me bajaba en Alicante Término. 1 hora y 8 minutos.

Estoy por decir, es que son 30 años por lo menos, que el trayecto Orihuela-Alicante no ha mejorada nada en cuanto al tiempo. Estoy por decirlo, pero son tantos años que ya ni me acuerdo; pero “me suena” que fuera de sólo una hora… que en la distancia bien pudieran haber sido 1 hora y 8 minutos.

Treinta años de “mejoras” para nada. Ahora bien, disfruté el viaje.

Me han cambiado la Estación de Orihuela. Ahora es un moderno contenedor acristalado que se llama Orihuela-Miguel Hernández; y me la han convertido en Intermodal. Vamos, que al ladito mismo están los autobuses de línea.

Orihuela Miguel Hernández está de obras, por aquello del AVE, y sólo opera el andén 1… pero es que la venta de billetes es por máquina; el personal sólo está dos días a la semana para los media y larga distancia. Increíble; lo que me han cambiado el cuento.

Me acuerdo de Pepe el Factor, entrañable. Vendía billetes y daba la salida a los trenes. Todo. Y la cantina de la vieja estación. La atendía uno que presumía de “rojo” y hasta escribía con un bic rojo. Le iba mal la cosa al cantinero; tenía la competencia a escasos metros con un bar que tenía el mejor “caldico con pelotas” y las mejores habas “herbías”.

Aquella era “mi” estación; esta es muy “moderna”.

Por lo que padecí en el trayecto, embarqué en un convoy de la muy habitual Serie 592 de RENFE -habitual del Cercanías- que utilizó la vía de ADIF que en algunos tramos está en obras, por cosas del AVE. Y así, entre campos de limoneros y granados, y algún maizal, entre terrenos salitrosos a más no poder, higueras y palmeras, disfruté -porque la verdad es disfruté, aunque me desesperara en algunos momentos- ese viaje, recordando los tiempos -por lo menos tres décadas- en que iba a Alicante, o a Murcia, en el ferrobús/automotor. El precio, 3’70 €, está muy bien; y pude ver el “avance” de las obras del AVE (movimientos de tierras, bases de puentes, pasos, alcantarillas, drenajes, muros de contención, acopio de balastos, etc.)… aunque largo lo fío.

Culminada la primera parte de mi aventura, sano y salvo, decidí acometer la segunda. Ya que el amigo Uclés nos insiste en el TRAM Luceros-Benidorm, pues me dije: Vamos allá. Y de la Alicante Término (¡qué nombre!) me fui a Luceros. Si Murcia es Murcia del Carmen y Orihuela es Orihuela Miguel Hernández, ¿a qué esperan para cambiar el “Término” de Alicante por otro más molón? A mí me gustaba lo de la MZA (Madrid-Zaragoza-Alicante) que ahora han borrado y olvidado. No voy a dar pistas del nombre porque alicantinos para el menester hay, se me ocurre, varios.

Tras un paseo urbano por la Avenida de la Estación, hasta la Plaza de los Luceros, donde contrasté la temperatura del congelador de RENFE con la de la calle (por los 30º, frente a los -25ºC del vagón), entré en otro mundo: el del TRAM. Luceros está fenomenal. Como está excavada hasta la mismísima estación ferroviaria, el convoy TRAM hace triunfal su entrada en la estación viniendo del “inframundo”. La L1 Luceros-Benidorm está concurrida. Algo más de 42 kilómetros por 3’35 € en un ambiente incluso más gélido que el de RENFE. Los usuarios echan mano de cualquier cosa para combatir el frío.

Y con puntualidad británica -18’41 h.- embarcamos en el “directo”, que en realidad es “semi-directo”, en el que anuncian que “este TRAM tiene como destino Benidorm” y no para en todas las posibles estaciones, que son infinidad, del recorrido. La duración estimada era de 72 minutos (1 h y 12minutos) que se transformaron en 75 interminables y casi eternos minutos. Tres minutos más no es nada.

El paisaje es sensacional pero la velocidad es decimonónica.

Esto, alguien se lo debería hacer mirar porque con ese tiempo no es competitivo ni con el coche de San Fernando… Y lo siento por el amigo Damián, pero es que descorazona al mismísimo Job: no ves la hora de llegar… y el paisaje no es bálsamo.

Total que tras 2 horas y 23 minutos de viaje ferroviario en dos modalidades (tren/tren-tram), pero que en realidad fueron tres largas horas entre pitos y flautas, estaba en mi casa; en Benidorm.

Jopé, qué aventura.

Me creo que van a pasar varias décadas, sDq, antes de que vuelva al “camino de hierro” para deambular por la provincia. Mirando el reloj tantas veces debí parecerme a tal Fogg, don Phileas… y ese, al menos, en sus 80 días dio la vuelta al mundo. Lo mío eran unos 90 km.






6 ago 2011

DE MI PADRE



He pasado un par de largas noches a la cabecera de su cama y casi me sorprendo con el otro yo que le acompañó siempre. En estos día me ha contado desde historias de su “mili” a cosas de su primer despacho de abogado… de hace casi 60 años; y hasta de sus oposiciones a Abogacía del Estado… y otras. Me ha insistido en su vocación por la enseñanza, como si no la supiéramos, que le llevó de nuevo a tribunales de oposición hasta la cátedra.

Bueno, algunas de esas historietas me las sabía, que yo ya estaba en este mundo, pero otras me han dejado boquiabierto. Luego han sido cuatro tardes de sofocante calor -es friolero y en cuanto te descuidas quita el aire acondicionado de la habitación- y nuevas aventuras, estas ya requetesabidas, con las matemáticas, la farmacia y la informática. Estudió programación cuando aquí lo de la informática era una entelequia.

Vamos, que me ha recontado su su vida desde la casa-cuartel de Jacarilla (Juanito el del Cuartel) a sus viajes de jubilado, pasando por el Colegio de Santo Domingo y el Seminario de Orihuela, las universidades de Comillas y Murcia, de nuevo Santo Domingo, la Inmaculada de Alicante (siempre con los Jesuitas), y media España de institutos para terminar en el “Gabriel Miró” de Orihuela. Como si la familia no le hubiera acompañado en esos periplos.

Alguna enfermera le ha reconocido como su profesor…  y lo han tratado mejor que bien. De Griego clásico hay más alumnas que alumnos, siempre nos decía.

Nunca he visto ocioso a mi padre más allá de aquellos momentos en que se “ganaba” el aperitivo con una caña de pescar; hasta se hacía su propia masilla. Hubo que prohibirle, a los 80 años, irse en bicicleta a pescar; habían prohibido el acceso en coche al espigón del puerto. Su máxima captura ictínea estaba en la categoría “palmeño” -de los que caben en la palma de la mano- pero aún así, día tras día, se llevaba el rancho a casa, y mi madre, con la misma pasión que hoy le acompaña, preparaba aquellos aperitivos. Tenía “su roca” en el puerto y los demás pescadores se la respetaban. Al llegar pronunciaba aquello de “érgete, érgete, iccíes; jinajalote” (que, yo, en griego clásico no tengo ni pajolera idea de cómo se escribe; pero suena tal que así) y pescaba. Otros anguaban y anguaban y la muela no venía, pero “don Juan” siempre pescaba.

Su despacho es una colección de títulos en la pared que de niño te acojonaban (y ahora casi también); alguno -de Teología- aún permanece enrollado. En sus tiempos devoraba el Aranzadi, siempre Estudios Clásicos; finalmente Historia y Vida, National Gegraphic o cualquier cosa que cayera en sus manos con muchas letras. Cuentan que una vez se le vio hojear el Hola; fue una conmoción.

En la madrugada del 31 de julio comenzó una Odisea que, menos mal, que no ha durado tanto. Ulises llegó a Ítaca y el lunes, sDq, le devuelvo a Uryula, su Orihuela. El final de este viaje ha sido feliz: ayer a medio día, finalmente, le implantaron un marcapasos, y ayer noche mismo ya estaba en el Everton-Villarreal aplaudiendo al que mejor juega; que él no es de nadie. Por cierto, hemos descubierto que le gusta el fútbol: 84 años sin saberlo.

En estos días en que nos dio un sustillo (él lo llama así) el único momento en que no se le podía molestar -y aquello se ponía en 180 y las enfermeras se asustaban- era en el de las pelis del Oeste. Las de indios-y-vaqueros (que no cow boys) son sagradas… y no solo las da Canal 9; resultan que siempre hay una en la TDT.

Por cierto, la sanidad pública (hospital de la Vega Baja) y privada (Clínica Vistahermosa) coinciden en absurda burocracia y en que ver la tele en la habitación cuesta 4 € al día. El colmo: reclamar el informe SAMUR, que se olvidó en la ambulancia aquella madrugada al equipo que lo trasladó, supone una misiva ar-gu-men-ta-da en toda regla y… ¡¡¡diez días de espera!!!

País.


31 jul 2011

DE UN MES DE JULIO DE VACACIONES...



Se va uno de vacaciones unos días, abandona el otero, y la cosa cambia que no veas. Este tramo final de julio se las ha traído todas consigo. Si no llega a ser por la Internet y los SMS uno cree que se trataba de una broma cuando se lo cuentan al llegar a la meta.

Lo de Francisco Camps, lo de Alberto Fabra, lo de las elecciones el 20N, lo de una vía del AVE de Valencia a Sevilla en menos que escribo este post, lo del final del edificio Las Terrazas, lo de una mezquita en Benidorm… ¡qué tramo final de julio!

Uno carga las baterías para empezar con ánimos, pero es que se nos avecinan unos meses trepidantes… Bueno, menos mal que agosto parece ser de transición y en nada llega diciembre que, entre puentes y demás, algo relajará la cuestión con nuevo presidente barbudo.

Si bien el “grueso” de los acontecimientos uno lo conoce por las TIC’s, al llegar a casa se queda de piedra. Por fin Las Terrazas pasaron a mejor vida; ahora lo deberá reemplazar en el solar un edificio moderno cuyo boceto nos sabemos de memoria a base de verlo año tras años anunciándose . Atrás han quedado polémicas sobre uno de los primeros edificios-tranvía de la Playa de Levante, ruina legal desde el año 2000, y que desde 2009 tenía instado su derribo. Hemos llegado a julio de 2011 y algún día alguien deberá explicar todo el proceso: desde las deficiencias constructivas a la cesión de viviendas a indeseables para acelerar el proceso… y la dilación en el tiempo de su derribo generando insalubridad y pésima imagen. La gestión de los derrumbes de obra y el transformador seguirán entre las cuestiones claves finales. Pero la verdad es que nos hemos quitado “un muerto” de encima en un punto clave del entramado urbano y turístico de la ciudad: la confluencia de la Avenida de Europa con Mediterráneo y Madrid (la mismísima playa).

Y el colmo, para mí, ha sido encontrarme con un local comercial, en la Avenida de la Comunitat Valenciana, que se anunciaba como mezquita. Me he quedado de piedra porque, si no recuerdo mal, ya había 3 en Benidorm. Vamos, que cuento 4.

En Benidorm la Iglesia Católica está en franca “desventaja” frente a las demás confesiones. Sólo la Iglesia Ortodoxa es “aliada” y comparte un templo. Frente a ellas, los 2/3 de los centros de culto benidormenses se los reparten luteranos, calvinistas, evangélicos -incluidos los rumanos-, judíos, musulmanes y testigos de Jehová, con epicentro en el mítico frontón Eder Jai que años atrás pasó a ser Salón del Reino.

En fin, que tal vez de no haber salido de vacaciones no me hubiera enterado de lo repartido que está esto de las confesiones religiosa en Benidorm… y como proliferan.




19 jul 2011

DE NO PARAR EN CUANTO A BUSCARLE LOS TRES PIES AL GATO DEL CC


Vuelve uno de viaje, consulta el correo, y se queda de piedra. No paran en lo de buscarle los tres pies al gato de CC.

La BBC es “seria” y la cosa tiene su aquél, pero…

Lean si no la noticia tal como me ha llegado:


Los bombarderos de la II Guerra Mundial afectaron al clima

Las estelas de los miles de aviones aliados que volaron desde Inglaterra hasta distintos puntos de Europa continental produjeron cambios en el clima, según investigadores

BBC Mundo  11 Jul 2011 | 02:50 pm - Por BBC Mundo

"En la guerra el cielo se volvía blanco". Este recuerdo de una anciana que vivió en Inglaterra durante la II Guerra Mundial fue escuchado por Roger Timmis en un programa de radio.

Es entonces cuando al investigador del Centro del Medio Ambiente de Lancaster, en Reino Unido, se le ocurrió que estudiar las estelas que dejaban los bombarderos en la II Guerra Mundial podría ayudarle a entender el efecto de la aviación en el cambio climático.

La investigación, dirigida por Timmis y el profesor Rob Mackenzie, de la Universidad de Birmingham, utilizó datos de aquella época para investigar los niveles de nubosidad creados por las estelas de las aeronaves aliadas que volaban desde Inglaterra hasta los blancos europeos.

El equipo se concentró en 20 ataques diferentes llevados a cabo entre 1943 (cuando la fuerza aérea de los EE.UU. entró en acción) y 1945.

El caso más claro fue el del ataque del día 11 de mayo 1944, cuando 1.444 aviones aliados despegaron de una pista de aterrizaje en el sudeste de Inglaterra bajo un cielo perfectamente claro. La conclusión del equipo de la Agencia de Medio Ambiente es que los ataques habrían provocado un descenso en la temperatura de 0,8 grados a causa de las estelas de los aviones.

Poco tráfico civil

Que las estelas tienen efectos sobre el cambio climático es algo que los expertos ya sabían desde hace tiempo.

Por un lado, actúan como una especie de manto que atrapa el calor que de otra forma se escaparía hacía el espacio exterior. Por otro, durante el día, reflejan la luz del sol impidiendo que llegue a la superficie y, por lo tanto, enfriando la tierra.

Los climatólogos están de acuerdo en que, normalmente, combinando ambos efectos el resultado es que un exceso de tráfico aéreo calienta el planeta.

La diferencia entre la época de la II Guerra Mundial y la de ahora es que "en aquella época, no había casi tráfico civil aéreo, por lo tanto esas misiones aéreas nos dieron la oportunidad ideal de analizar los efectos de la nubosidad provocada por los bombarderos en pequeños e intensos episodios contra un fondo claro", le dijo el profesor Mackenzie a BBC Mundo.

"Mirando hacía una época en la que la aviación se producía en grupos concentrados, con fines militares, resulta más fácil separar este fenómeno de otros que también afectan al clima", añadió.



En fin, ¿qué quieren que les cuente? Me voy a tomar un vuelo de esos que ya hay con ecofuel. Espero volver para contarlo.

13 jul 2011

DE SORPRESA EN SORPRESA



Yo me iba de vacaciones intensivas una semanita; no más que uno vive en Benidorm, y eso es permanente vacación. Buscaba un máximo de paz y tranquilidad para olvidar unos días nefastos de hospital y de espera de resultados de pruebas.

Relax total; ¿dónde?

Mis chicas me propusieron “Los Praos”, una aldea del Arguellite, pasado -y por qué caminos- la localidad albaceteña de Yeste, en la Suiza manchega que llaman, junto al Calar del Mundo y a un tiro de piedra del Cerrico de las Tres Mentiras (que ahora mismo no me acuerdo cuales son). Los Praos, naturaleza auténtica en grado superlativo.

Y sea como fuere, me animé a ello. ¿Qué se me había vuelto a perder allí? Nada. Es que el cuñao, y la cuñada, tienen allí una casita y, la verdad, salvando eso que ellos llaman carreteras, es una gozada. Naturaleza salvaje; nada de tetra bick temático, y agua gélida y transparente.

Así pues, dije que sí. Ni teléfono de empresa, ni propio; ni Internet, ni nada. Aquello es otra dimensión. Cuentan que por no llegar, no llegó allí ni la Guerra. Hasta los setenta estuvieron en otra dimensión. La España profunda de aldeas de gente auténtica, buen beber y mejor comer… Vivían de la madera hasta el gran incendio de Yeste, pero eso es otra historia.

No reparé en nada; ni en lo que ponían en la maleta ni en gaitas. Nos íbamos a Los Praos (que en algún momento debió ser Los Prados, pero hasta en el TopCom 500 aparece como Los Praos).

Y el sábado, antes de la seis -que había mucho trecho- salíamos rumbo a Los Praos. Pero, de repente: ¡no salgas de la Autovía, deja la salida de Madrid y sigue al Aeropuerto! Que a tí no te gustan aquellos caminos, ni aquél “no hacer nada”. ¡Que nos vamos a Rodas!, ¡¡Sorpresa!!

Hombre, uno no para en medio de la carretera por cuestiones de seguridad vial; pero que casi le da un muere. ¡¡Que nos vamos a Rodas!! Pero, ¿por qué?, ¿Cuándo?, ¿cómo?, ¿a qué?

¿Rodas, la isla de Rodas; en Grecia, Dodecaneso por medio?

Pero es que Rodas está a fer la mar; casi la última isla del Mediterráneo (hacia el Este); que la última es Chipre.

Y mis chicas, que lo tenían muy claro, insistían en la sorpresa. Total, que con un asombro del 9 largo, camino del aeropuerto, me enseñaron los billetes y todo. ¡¡Sorpresa!!, habían comprado las vacaciones en Cardiff. Era una sorpresa por San Juan y… ¡por todo!

Hombre, me resistí; yo no estaba para trotar mundos. Y… aquí estoy, en Rodas.

La caldera de este volcán anda bien: 38/39ºC a la sombra… y repleta de guiris. Al caer la tarde la cosa se anima con un vientecillo salido del horno que cuando llega la noche se torna fresquito. Menos mal; ¿cómo pueden aguantar esto los guiris?

Cuando ven a un español se asombran y preguntan  que qué hacemos aquí. No se ven muchos españoles por el Este de Rodas.

Es que estoy en el Este de Rodas. Lindos es… lindo; Pefkos está más suelto.

Guiris por doquier. Por las noches montan fiestas togas, pero se está bien… torradito. Aquí la gente fuma por todos lados; no hay problema. Una breva de Quintero está en 3’65 € y un 8-9-8 de Partagás por los 72 €… pero se puede fumar en cualquier lado.

¡Jopé con Rodas! Las cervecitas: 3€ el ½ litro de Alpha o Mythos… aceptable.

Aquí el único que habla inglés como los indios de las pelis es menda. ¿Menda mató a don Mendo? ¡Cielos no!, ya desvarío. ¡Qué lío! Ni marqués de Montcada, ni el de Toro, ni el Manso. Azofaifa, ¿dónde andarás?

Como estudioso del tema y, principalmente, teórico de la cuestión turística, esto -Lindos/Pefkos- debe parecerse al Benidorm de los años sesenta, que no conocí y sí he estudiado, pero con ciertos arreglos del XXI… pero… Internet es difícil: sólo zonas wi-fi (guay-fai) de determinados sitios de Lindos y algún resort de importancia… y a qué precios. El aire acondicionado es caro y se paga a parte, pero los taxis son baratos. Las playas son muy apetecibles -y muy poco concurridas- y las carreteras son como las nuestras de antes del Plan Redia… o antes. La comida es buena y lejos de Rodas -city- todo es como más tradicional, si eliminas la pátina guiri.

Se asombran de ver, como digo, a un español por aquí: “si vosotros tenéis playas maravillosas”… pero, como decía “Candiles” a madre: “Merceítas, hay que verlo to”.

Bueno, pues estamos de sorpresa, y por sorpresa, en Rodas. Del Coloso no sé nada; pero es que “hay que verlo to”.

Ya les contaré algo más de 1 horas más que en España y que el cordero lo trabajan bien. El pescado parece a precio de oro, y el marisco ni tocarlo.



7 jul 2011

DEL HIPERBOLOIDE DE BENIDORM


Les parecerá una chorrada; estarán hartos de verlo y, por ende, de ignorarlo, y hasta despreciarlo. Lo minusvalorarán, pero tengan muy presente que es un caso único: es el hiperboloide de Benidorm.

Reivindico para él un mayor protagonismo.

Me hizo recabar en él mi buen amigo Benito Zaragozí, geógrafo alteano de pro. Lo confieso: antes de que me explicaran lo que de verdad encerraba la estructura no había reparado en ella.

No es un absurdo soporte metálico de nada, aunque lo parezca; debería aparecer en las guías locales. Yo incluso, en una que hice, lo señalé, pero me hicieron retirar la reseña. Entono el mea culpa por no haber sido más belicoso entonces y haber comenzado a reivindicarla.

Les cuento: en la puerta de Ku Benidorm, antes Star Gardens, Mamma Mia y hasta Cap 3000, se ubica una estructura metálica virada de mecano tubo blanco, con engarces negros, coronada por el luminoso de la discoteca. En realidad no es el soporte de Ku; es una fantástica superestructura muy rara en el mundo; con escasos ejemplos en arquitectura e ingeniería por su complejidad. Es el hiperboloide de Benidorm.

A palo seco: el hiperboloide es la superficie de revolución generada por la rotación de una hipérbola alrededor de uno de sus dos ejes de simetría. Los hiperboloides suelen ser de 1 o 2 hojas. Esto es la teoría.

El desarrollo de la figura la engrandeció Vladimir Shújov, uno de los más grandes ingenieros de la vieja Europa en su búsqueda de formas orgánicas aplicadas a su trabajo de ingeniero. Frank Gehry es el máximo exponente internacional, de la corriente. En España el primero fue Antonio Gaudí (en la Sagrada Familia hay alguna estructura hiperboloidea).
Uno de los más sobresalientes arquitectos organicistas españoles fue Eduardo Torroja Miret (1899-1961; el abuelo de la que fuera cantante de Mecano, Ana Torroja); fue el nº 1 mundial de los años 50 en cuanto a diseño y ejecución de estructuras hiperboloides en hormigón (que también las hay).

La emblemática Torre de Kobe (1963; 108 m., Kobe, Japón) es un fantástico hiperboloide; la Catedral de Brasilia (1959-70, Oscar Niemeyer; 40 m de altura y 60 de diámetro) es otro sensacional hiperboloide; el Planetario McDowel (Centro de Ciencias de Saint Louis; 1963, Gyo Obata; Missouri) es otra muestra; el puente hiperbólico de Manchester (calle Corporation), el Castillo del Agua de Fedala (1957, Eduardo Torroja, Mohammedia; Marruecos),  la torre de control del aeropuerto de Barcelona (2007, Bruce Fairbanks), la Torre de la TV de Cantón (2009, 600 m. Cantón, China), o las tribunas de Hipódromo de La Zarzuela (Eduardo Torroja,Monumento Histórico-Artístico, 1980) constituyen soberbios ejemplo de hiperboloide. La lista de monumentos arquitectónicos y estructuras fascinantes es inmensa; pero no aparece el hiperboloide de Benidorm que, pese a sus escasas dimensiones, merece un reconocimiento.




El primer hiperboloide se levantó en tierras rusas en 1896, y desde entonces esa forma maravillosa de arquitectura e ingeniería llama la atención allá donde se instala. Menos en Benidorm.

Las Torres de Shújov (de los años 20) están en muy mal estado y por ser hiperboloides famosos hay movimientos internacionales para salvarlas: hay una en Moscú y otra en un lugar estepario a la vera del río Oká, afluente del Volga. No consiguieron la fama de la obra de Eiffel, pero son tan sensacionales como la parisina. Por eso ha reaccionado el mundo de la ingeniería… y del arte.

La de Benidorm no es de la “altura” de las Shújov, y de salud no andará muy bien. Merecería, al menos, que tomáramos consciencia de que no es un andamio o el soporte de un luminoso. Es el hiperboloide de Benidorm.



4 jul 2011

POTOTO. DESCANSE EN PAZ UN AMIGO DE BENIDORM


Esta mañana, tempranito, ha salido la noticia: “Otto de Habsburgo-Lorena fallece a los 98 años” (Europa Press) y “Fallece Otto de Habsburgo, el europeísta heredero de la corona austrohúngara” (EFE)… AFP, Reuters, etc. Todos han dado la noticia.

Simplificando: “Ha muerto ‘Pototo’”, Hijo Predilecto de Benidorm (desde 1964), distinguido en los actos del Día de Europa de 2010. A sus 97 años ya no pudo venir a recoger la distinción; en su lugar vino una de sus hijas; pero las Navidades de 2008 y 2009 las pasó entre nosotros.

La víspera de Reyes de 2009 me lo encontré en el Paseo de la Playa de Levante. Correctísimo, como siempre, me saludó. Alteza, le respondí; y con su sonrisa amable entró en conversación. Me preguntó por la familia, y hablamos del fantástico sol que alumbraba aquella mañana. Iba con una nutrida representación de su familia. Nos despedimos: “Adiós amigo, gracias”.

Le conocí a través del bueno de Manolo Ballestero a finales del verano de 1987. ¿Quieres conocer a “Pototo”? Fuimos a su casa, siempre abierta a sus amigos, y me lo presentó: Su Alteza Imperial y Real Otón de Habsburgo-Lorena y Borbón-Parma. Manolo era así. “Pototo”, con los pies en la tierra mucho más que Manolito, sólo señaló su condición de eurodiputado y “enamorado de Benidorm”, y me regaló -y dedicó- uno de sus libros: “Una política para el año 2000” (Iberoamericanas, 1969). Luego reparé que en casa tenía, de aquella biblioteca RTV, “Nuestro mundo en Marcha” (nº 89). Con los años le saludé un par de veces más, de la mano de don Pedro Zaragoza, y siempre recordaba las ocasiones.

Precisamente, en 1994 recibí el encargo de visitarle para “ver qué quería”; para agradecerle que fuera uno de los primeros en aceptar la invitación de Pedro Zaragoza, en 1959, para conocer Benidorm y que desde el primer día señalara no sólo el potencial turístico del enclave sino su voluntad de “veranear” aquí. Se compró una casa. Ya había sido nombrado Hijo Predilecto y se buscaba un “algo más”. El Archiduque me dijo que lo que más ansiaba era poder seguir disfrutando de su casita en Benidorm y que no quería nada. Pero su esposa, la princesa Regina de Sajonia (que además, tenía soberana pinta de princesa), me dijo que quería un detalle: “una foto grande de Benidorm -un poster de los de Turismo- para ponerla en mi casa de Baviera”. Trasladé la respuesta y me dijeron: ¿cómo le vamos a regalar un poster? Al final, un book maravilloso de fotos de Benidorm y un cuadrito que reflejaba su casa de Benidorm.

En el Restaurante El Romeral se le entregó y ella se abrazó al cuadro asegurándonos, con total emoción, que tendría “un lugar muy especial en Pöcking”.

La princesa Regina murió el año pasado; ahora lo ha hecho él. Ambos dos reposarán desde el próximo día 16 en la Cripta de los Capuchinos de Viena, donde les corresponde al hijo de la emperatriz Zita.

Otto de Habsburgo defendió el viejo ideal de Carlos I de España (Carlos V): “Orbis Euroepus Cristianus”. Renunció al trono de Austria en 1961. Fue miembro de la CSU de Baviera, de la que fue europarlamentario (1979-1999), y, previamente, fundador de la Unión Paneuropea (1923) -de la que fue vicepresidente (1957-1973) y presidente (1973-2004)- y participó activamente en la incardinación de la Europa del Este en la Unión Europea. De hecho, contribuyó decisivamente a la caída del Muro de Berlín y organizó, el 19 de agosto de 1989, el primer acto que permitió a centenares de alemanes huir de la RDA.

He lamentado profundamente no haber visto aún ni una mínima nota de pésame del Consistorio benidormense al respecto de quien es Hijo Predilecto y sempiterno enamorado de esta ciudad. En 1997 se puso su nombre a la calle en la que se encuentra su casita.

Pototo; descanse en paz.

Al menos, uno de Benidorm se ha acordado de Ud.