18 nov 2016

DE LA PROMOCIÓN A COSTE CERO: OTRO ÉXITO DE BENIDORM




Los british de Benidorm llevan ya unos añitos que para no perder nivel de alcohol en sangre (porque te viene el bajón), en cuanto terminan las fiestas de Benidorm (siempre en miércoles), ellos suman un día más (mientras el resto de los aborígenes locales y colonizadores posteriores andan como en Sevilla, tras la feria, un lunes de resaca) y la lían parda. Es su “BND Fancy Dress Party”, y se disfrazan. “Esta tradición comenzó hace más de 20 años, con un idea de Manolo, del bar Sinatra’s” y cada año la fiesta crece con más adeptos. Ya la programan las Agencias y la buscan los guiris. Y es promoción a coste 0.


A los british les pirra disfrazarse y los disfraces son los protagonistas. 

Hace unos días la noticia estaba en que a unos piraos les había dado por disfrazarse de payasos asesinos e ir sembrando el pánico por ahí. De eso no va la cosa.

Aquí también hubo payasos, pero de los siempre; de los que hacen gracia a la mayoría. A mí, de siempre -ya con los Hermanos Tonetti (Circo Atlas) bajo de mi casa alicantina-, lo que más miedo me ha dado ha sido un payaso. No hacía falta el apellido de “asesino”. Exculpo aquí a la familia Aragón al completo a los que ya vi sin la cara pintada de blanco haciendo disfrutar a otros niños. Por cierto, este Hallowen -que me esperaba yo más payasos de esos, de los asesinos- me sorprendió la noticia de que el disfraz más terrorífico fuera el de “concejal de obras”. Esto ocurría en Utrera (Sevilla), pero puede aplicarse por las vieja piel de toro, islas adyacente y plazas de soberanía (¡qué antiguo soy! Entiéndanse ciudades autónomas e islotes norteafricanos).

Pero volvamos a la BND Fancy Dress Party donde se dice, se cuenta, se rumorea que entre 30.000 y 40.000 bristish (y no tan british) se lo pasaron pipa. Es lo de siempre: calcular la gente. Y mira que hay una “medidilla” internacional de 4 pax/m2. Pues nada: plano de la zona, escala, superficie ocupada (aunque haya un árbol, que seguro no tendrá un tronco de un metro cuadrado de grosor y no nos restará 4 pax) y regla de tres al canto. 

Y… ¿por qué les gusta tanto a los british disfrazarse? Coincido con la doctora Fox: el determinismo geográfico-histórico-climático no es suficiente por sí solo para explicar por qué a los ingleses (y por extensión los británicos) les va tanto eso de disfrazarse. Para la doctora Kate Fox, del Centro de Investigación de Asuntos Sociales (SIRC) de la Universidad de Oxford, eso de disfrazarse forma parte del entender la vida con humor porque “el humor es uno de los tres ‘reflejos’ básicos (los otros dos son la moderación y la hipocresía) con los que los ingleses combaten su ‘enfermedad social congénita’ que no es otra cosa que una ‘combinación de autismo y agorafobia’, un malestar y una incompetencia ante las situaciones sociales, una vergüenza y una ‘rareza’, un estreñimiento emocional y una falta de habilidad general para tener una relación directa y franca con otros seres humanos”. ¿Cómo se me han quedado con la frase? Literal, oiga: Oxford University dixit.

El  holandés Gustaaf J. Renier tiene un libro que no vean: Los Ingleses: ¿son humanos? Me mola, pero, aunque los cala muy bien, como que no me sirve. Sólo analiza a los ingleses, obviando a escoceses, galeses y norirlandeses. Aquí había de todos esos terruños.

Profundicemos en lo de los british. A colación, les cuento que a Churchill le preguntaron en su etapa de Premier que qué pensaba de los franceses… y respondió con un “es que no los conozco a todos; no puedo precisar”, o algo así. Pues a mí, que con Sir Winston sólo me une la pasión por los cigarros habanos, me pasa lo mismo: no conozco a todos los british, pero a los que he conocido, que algunos son, resulta que… les gusta más disfrazarse que a Mortadelo (Y eso que Ibáñez derrochaba imaginación). He aprendido que carecen de sentido del ridículo (no como yo) y tienen un acendrado sentido del humor (¿yo?, pues no). 

He localizado una “hecha” de bristish total: se disfrazaron de conos (¡!) y paralizaron el tráfico en una calle una noche de farra cualquiera. Aquí nos los hubiéramos llevado por delante (algunos lo hacen con un piquete de huelga); allí unos y otros entendieron de qué iba la cosa.

Es una forma, me cuentan, de evadirse de la rutina diaria y de los tradicionales modos de divertirse; es más que vencer la timidez. Es transmutar la personalidad y vivir un momento ajeno a quien de verdad se es. “Es que nos metemos en el personaje”, me dice Ely, de Salamanca; veinte años en el Reino Unido y que se ha convertido en mi asesora de cabecera en asuntos de enjundia albiónica. Ella dice ques una cosa como que muy británica; yo le digo que la cosa esa de disfrazarse era ya muy típica en tiempos de Grecia y del Imperio, pero del romano; que no del de la Queen. Que la cuestión siempre ha sido “pasar” del orden establecido y eso lo han puesto todas las culturas en práctica mediante el “cambio de personalidad”; adaptaban otra “personalidad” para saltarse los principios, más que las normas. 

 
El disfraz  nos lleva a una época, una fase o una etapa no vivida de la que queremos, o con la queremos, obtener el máximo de diversión. El disfraz es la excusa perfecta para perder la vergüenza y desinhibirnos. “La gran oportunidad de poder ser otro”, explica la doctora Clara Castelló. “Al disfrazarnos sacamos a la luz una parte nuestra en la que afloran sentimientos ocultos o reprimidos que tenemos guardados en nuestro subconsciente”…  y ahí entro en contradicción, porque disfrazarse de perro Pluto no sé yo que aspiración encierra. 

Pero aquí me quedo yo, en mi otero de la 5ª planta, considerando que la cuestión clave es saberse disfrazar: el arte del disfraz. Y en eso, los british, están a la altura de los mejores. La farsa y la burla, la doblez y el subterfugio o, simplemente, el tapujo y el disfraz los convierte en otros para gozar la fiesta hasta la permisividad. 

No sé qué se siente disfrazándose. Un amigo de Ely intentó ayer ofenderme, pobret, sin saber que sólo ofende el que puede; no el que quiere. Se atrevió a decir que “nosotros” -¡Válgame Dior, Christian Dior!- nos disfrazamos (¿?) en fiestas de Moros y Cristianos. El típico error de quien no conoce la vuelta de la calle. Querido amigo: te lo dije anoche -y no lo recordarás- y te lo dejo por escrito esta mañana para que en cuantito se te pase, te lo cuenten: nosotros nos investimos de dignidad festera, que no es lo mismo.

En fin; que la BND Fancy Dress Party ha sido un exitazo. Ha sido un exitazo un año más y a coste cero; 0 patatero. Han pasado muchas cosas en las calles de Guirilandia… aunque quizás sólo pasó la vida, que es la que siempre pasa. (Aquí pega Pata Negra con su Pasa la vida). Pero recuerda, Ely, que la vida no es un cuento de hadas. Y si pierdes el zapato a medianoche, aunque sea de cristal,… pensarán que eres una borracha y no una princesa.





17 nov 2016

DE QUE YA ESTÁ EL DOCUMENTAL: EL HOMBRE QUE EMBOTELLÓ EL SOL




Coincidía anoche mi llegada a Benidorm con la huída de la última carroza del desfile (de ídem) que cierra las Fiestas Patronales de Benidorm. La carroza, ya vacía y sin el esplendor de sus ocupantes, iba a toda velocidad, como si quiera despegar… ¡arrastrada por un tractor! Es lo que tiene la Avenida de Europa. Muchos, incluso los mastodónticos autobuses de líneas regulares, la confunden con las pistas de un aeropuerto: los que bajan, sólo frenan ante la inmediatez del mar (como en el Juancho Yrausquin de la isla de Saba, al SE de Puerto Rico); y los que suben esperan alcanzar la velocidad del “salto” (Velocidad de Decisión de Despegue)… que nunca dan (alcanzan) porque está la rotonda final[1]. Eso sí, había confeti por el suelo de la avenida como si hubiera sido utilizada de Sambódromo: también el suelo del garito de enfrente cuando cierra en Nochevieja. Y no era el caso; o no me he “enterao” yo por no estar aquí. 

Atrás he dejado, han quedado, tres intensos días de ponencias, debates, charlas y entrevistas profesionales con las cuestiones del turismo: Benidorm y el Museo del Turismo. Madrid, muy bien; como siempre. Como siempre, no: ya no se puede ir en coche. Zonas, distritos y horas para aparcar se confabulan contra uno (contra mí) que hoy, otra vez, ha vuelto a su scooter para aparcar donde le sale en gana; donde viere (atendiendo a la norma y a la Autoridad pertinente, no vaya a ser que…). Un único fallo: elegir La Granja de San Ildefonso fue bueno para que no nos desviáramos del tema -el turismo- (allí, ahora mismo, sólo los lugareños; o atendías o te morías de asco y de frío) pero fue malo para los que obviamos que Siberia empieza allí mismo, junto a los pinares de Valsaín. Los grajos, por el Real Sitio, viajan en metro; ya, ni vuelan bajo. 

Una de las citas madrileñas fue con Ganga Producciones para el Ochéntame que preparan sobre Benidorm. Un buen rato con Jordi Barrachina y su equipo. Luego, volviendo de Pinto (del plató; aún con restos de maquillaje, soy un desastre) meditas todas tus respuestas: ¿habré quedado muy académico?, ¿lo que yo considero extraordinario puede que sólo lo sea para mí (y un carro de investigadores)?, ¿se llega así al gran público?, ¿me ciega Benidorm? Quería contar tanto en tan poco tiempo (y estuvimos más de una hora de cháchara). Claro, luego hay que montar; editar el producto. 

Esperaremos.

Y de tanto esperar, una buena noticia en la línea argumental: Habemus documental

Para lo que ya no habrá que esperar es para ver lo que Oscar Bernácer y su equipo de Nakamura Films han realizado con “El hombre que embotelló el sol”. Va de Pedro y de Benidorm; va de don Pedro Zaragoza y el Emporio Benidorm. Lo avanzamos.

Con Oscar y con Jordi Llorca ya pasamos una tarde de diciembre de 2014 en “Los cafés del Meliá” -celebrando loséxitos de “Bikini”- donde ya nos dijeron que su intención era este documental para el que nos volcamos con ellos (tal vez los saturamos y los enterramos bajo una montaña de datos, cifras, estudios y opiniones) en la confianza de que sabrían hacer bien su trabajo. Y otra vez me pusieron delante de la cámara (ellos no escarmientan y yo prefiero que me arropen las paredes del aula; el abrigo de la Academia, con el que te diriges sólo a unos pocos) para sentar cátedra en mi admiración por Pedro y por todos los que -desde Pedro a aquí- han hecho posible este Benidorm que ahora retrata Petra Ilieva en todo su esplendor.


Seguro que Nakamura films ha hecho un buen trabajo. Somos tantos, tan variados y distintos, los que opinamos sobre Pedro y su empeño por este Benidorm que la asepsia está garantizada. Deseando verlo estoy. El tráiler me sabe a poco; ¿qué digo a poco?, a nada.  Necesito ya más. Tal vezpor eso les estoy siguiendo por FB; quiero saber cómo va la cosa.
Hay versión cinematográfica y versión reducida (para TVE) de “El hombre que embotelló el sol”; la cinematográfica seguirá un circuito muy especial con las ciudades más identificadas con el fenómeno Benidorm y la acción de Pedro, don Pedro -Valencia, Madrid, Barcelona y Bilbao- antes de estar en las pantallas de siempre. Pero hay más buenas noticias. 

Oscar y Jordi nos han implicado en el proyecto a más de cincuenta personas y disponen de tanto y tan buen material, me cuentan, que se han puesto manos a la obra con un segundo documental en el que tratan el fenómeno turístico español desde un punto de vista más técnico (que si la historia, que si la arquitectura, que si la sociología, que si tapatín, que si tapatán; hasta la sostenibilidad) que supera por espectro la figura de Pedro, don Pedro; algo, seguro, que a Pedro, don Pedro, le hubiera gustado muchísimo. ¿Lo iluminará todo la potencia de este sol? Sí, Oscar; p’alante, como los de Alicante.

La verdad es que voy poco al cine (no soy perfecto; eso sólo lo es mi amigo Arjones, Perfecto Arjones, en cuyo archivo fotográfico está la historia del día a día del turismo en la provincia), pero este jueves, 24 de noviembre, no me pierdo el estreno en los Cines Colci de Benidorm de “El hombre que embotelló el Sol”. Conocí al hombre que embotelló el Sol y me contó muchas cosas que fueron decisivas en mis investigaciones y análisis sobre esta ciudad y lo que significa. Me enseñó a amar Benidorm y a las gentes que desde siempre lo han hecho posible. Y siempre apostaré porque siga viva su leyenda. El hombre, para su familia y sus amigos; la leyenda, para todos.


En fin, que ha sido volver a casa y entrar en calor. Las buenas noticias pueden con el trancazo[2] mejor que una vaso de brandy caliente, con unas gotas de leche (no vayan ustedes a pensar mal) y una vieja pastilla de Veganim.




[1] A unos 110 km/h puede despegar una Cessna 152 (que me he enterao)

[2] Trancazo: Así llamamos en España, los españoles, a la gripe de 1818 que el mundo conoció como “gripe española”. Los contendientes en la IGM no quisieron informar del número de bajas que le producía para no alertar al enemigo; sólo España las comunicó en su día… y ahora se llama “gripe española”. Aquí la palmaron unos 300.000 españoles y por el mundo hubo algo más de 40 millones de muertos; pero es “española”, como la aceituna.  Es la española una aceituna como ninguna; está rellena de rica anchoa

Fotos: Petra Ilieva.

9 nov 2016

DEL TRUMPAZO




Hoy, a las 6’40 AM, el tonillo de DI en la radio ya hacía presagiar “lo pedor”. Anoche, MC (de Turismo de Benidorm) se temía eso, “lo pedor”, y blandía -desde la aún City londinense (siguen sin enseñar la patita del Artículo 50 por debajo de la puerta del Parlamento Europedo)-, cual espada de fuego del ángel del Jardín del Bien y del Mal, una caída del dólar que haría muy apetecible aquellas latitudes turísticas (Florida, sin ir más lejos) a costa de las nuestras. A eso de las 7’00 AM mi buen amigo KB, desde Cambridge (MA) -que es como estar en Boston, pero cruzando el río Charles-, me señala que allí todos daban ya por cuadragésimo quinto presidente de los EE.UU. a Trump (el trumpazo, vamos) y luego me decía que lo del presidente 45, termina en 5… y tiene rima. ¡Oído, cocina!, y lo colgué en el Facebook. A las 7’44 AM, ya DI lo confirmaba: Trump, presidente. Apaga y vámonos.

Y eso que yo, genéticamente, me inclino hacia el partido del elefante (soy de tal guisa en cuestiones de política yankee y así entro en cacharrería), pero desde Dole (en el 96), que mi neurona recuerde, no hemos tenido ni un candidato decente… y eso que George W Bush ganó en el 88 y en el 92 (nadie es perfecto). Pero, ¡qué nivel, Maribel! Después, McCain, Romney y ahora Trump… Lo de los romanos tuvo explicación: mucho plomo en las cañerías les afectó al intelecto… y en eso que llegaran los bárbaros. Pero lo de los yankees estos, de momento, aún no la tiene. ¿O, sí? Y en eso que llega Trump.

Me tenía que marchar a Alicante, asuntos varios, y no pude bajar al trastero a buscar la foto,d e grupito, que tengo con Trump cuando sólo era eso, el magnate[1] Donald Trump. Nos agasajó en el Trump Taj Mahal de Atlantic City cuando el congreso de la FIJET de 1996. ¿Quién me lo iba a decir? En cuanto escriba esto, me pongo el neopreno y bajo a bucear al trastero hasta dar con ella: fijo que la enmarco. Hace un rato NN hablada de él en su muro y recordaba ese momento; se sentía incómodo el tal Trump aquella noche. Era nuestro anfitrión (de los periodistas de turismo) y dueño de al menos dos de aquellos hoteles-casino y no tenía ni repajolera idea de turismo. Se empeñaba en mostrarnos su última adquisición femenina… a la que recuerdo muy pintada, escotada y enjoyada… y bajita, con grandes y voluminosos pelos. Pe-los; he escrito pelos.

¿Qué nos ha pasado en USA?; ¿Seguimos queriendo enjuiciar a los yankees con la mentalidad de la vieja Europa forjada a base de darnos de hostias en los social, lo religioso y lo político desde que fuimos cromañones? No tenemos remedio. Su sistema sanitario y de ayuda social es, a nuestros ojos, una mierda… pero eso a ellos les importa una higa; tienen otros monstruos y fantasmas. Además, resulta que olvidamos que el 65% de los norteamericanos quieren ser WASP; o juegan a serlo. Aspiran a que se les considere WASP. Ser WASP, mola; y cada día más. Un WASP es un White Anglo-Saxon Protestant y eso es pedigrí; la repera. Y muchos de por allí aspiran a integrarse en ese grupo cerrado de estadounidenses, que no han perdido el empleo -pero les han bajado el sueldo- y que siguen aspirando a una buena posición social. Por lo general, quieren ser como aquellos descendientes de británicos, de religión protestante, que ostentaron el poder económico y social en los sesenta. Incluso los 55 millones de hispanos quieren llegar a ser un WASP. Si no es así, no se entiende. Pero, si te pones tan bien, dime tú qué fumas…

Esto me lo cuenta DS, un amigo, amigo; de los de verdad. Lo conocí cuando era analista del SAC en Torrejón; era el que daba la cara a los plumillas. Luego lo mandaron a Morón y terminó en Rota. Se enamoró de España y de una española (¡casi la Q). Ahora oficia en Norfolk. Pasa aquí, en la playa de las Tres piedras, sus vacaciones y sólo ansía jubilarse para ocupar su tiempo viendo puestas de sol en Sanlúcar de Barrameda, donde estrenará casa. Me ha dicho por Skype que termina en diciembre su compromiso con el Tío Sam y que no aguanta a éste del tupé, y que aunque QT tenga aún un trimestre de compromiso académico con los de Columbia, él se nos viene. Que se ha cansado de comer cangrejos azules y, sobre todo, del cinismo de los suyos (WASP). Me ha dicho que antes de que tome posesión el 45º Presidente, él estará ya definitivamente instalado en España. Estooooo, que m’alegro DS. A verte voy.

Por otro lado, mi amigo cubano FB estaba exultante en Westchester (Miami-Dade). “Ya te lo había dicho”. Y es verdad: me lo había dicho hasta la saciedad. Oficia en un periódico que no para de darle a los Castro. Salió de la isla siendo bebé. Su padre pasó de oficial de carros de combate a mecánico (en aquella Cuba de los 50 los oficiales de carros cabían en una cabina telefónica), y en cuanto pudo se marchó a Florida a jurar en arameo contra los barbudos. Lo recuerdo como si fuera ayer: ponía a caldo a los Castro por cualquier cosa. “Nos ha dejado antes que Fidel”, me ha contado FB; y eso la familia B lo lleva muy mal. ¿Resentimiento?, a raudales. Puedo entenderle… dando cuenta de un buen veguero. Ya me lo había dicho, sí; y con argumentos. Me contó lo de Allan Lichtman, profesor de la American University, que lleva 32 años acertando quién va a ser el ganador de las presidenciales norteamericanas. Para 2016 daba como ganador al Trump. Las grandes encuestadoras se han columpiado, mientras que Lichtman ha acertado.

Mis tres amigos a coro -KB, DS y FB- me dicen que allí es que no se ha visto como aquí -en Europa- la labor de Barak Obama/Fray Escoba (muy ilustrativo; aunque el cubano le llama “el oscurito”, porque no es negro, indica a modo de justificación). Insisten, los tres -ahora-, en que despertó más ilusiones a este lado del Atlántico que allí, y que si bien le endiñan un aprobadillo alto, no hay otra cosa para recordarle más allá del Barak Obama Presidential Center que está en obras. Habré de ampliar mi círculo de amigos en USA; estos tres van de WASP. Y en nada, sólo me quedarán dos allí: DS se nos viene p’España.

Pero el colmo del trumpazo de hoy ha sido darme de bruces con NG a primera hora de la tarde. En su tiempo era ultravioleta; vamos, mucho más que rojo-rojísimo. Nos hemos saludado -después de tantos años- y me ha recordado que le hice la última entrevista en radio antes de irme a Antena 3; que al terminar de entrevistarle me llamó José Antonio Plaza y, como en la canción, me dijo “ven”… y lo dejé todo. Sí, esa llamada la recuerdo muy bien, pero no que se hubiera producido tras entrevistarle a él, y teniéndole como testigo. ¿Qué, sigues ultravioláceo?, le he espetado tras los saludos y parabienes de rigor. Y me ha dicho que sí, que tembló esta mañana al recibir el trumpazo, pero que lo acababa de oír hablar y que, como yo siempre he sostenido, la “púrpura” hace estragos: lo ha encontrado muy comedido y que le ha quitado todos los miedos. ¿De verdad NG? “Sí, ha disipado mis miedos”. El mundo al revés. ¡Qué amigos tengo!

Y me ha insistido: “Vamos a darle un trimestre de confianza; hasta la primavera” (los presidentes estos toman posesión el 20 de enero, desde 1932). No salgo de mi asombro. “Juan -me ha dicho-: nada que ver con el Trump de la campaña. Nos esperan días de gloria”. NG me ha dejado planchado. ¿Será posible?; ¿ultravioleta NG? Esto sí que es exceso de radiación UVA y UVB por el cambio climático. Trump, presidente.

Por cierto, ya hay quien va pidiendo por allí -por USA- que el 22 de enero, durante la ceremonia, se reemplace el barras y estrellas por el Yakety Sax[2], versión Benny Hill que es más heavy. “The Star-Spangled Banner es un himno de esperanza y decencia” (Simon William dixit) y no pega nada el 22E porque ese día Donald será el 45 (entone aquí la rima) presidente de los Estados Unidos.
No salgo de mi asombro. Tal vez, porque no soy yankee. Al tiempo…   



Nota: Las iniciales de mis amigos han sido alteradas conscientemente, para preservan su integridad, utilizando el algoritmo ONE+CL. A buen entendedor… pistas se han dado.






[1] Persona rica y muy importante, por su cargo, su dinero o su poder, en el mundo de los negocios, la industria o las finanzas. Nótese que en esta definición nada se dice de educación y cosas por el estilo.
[2] Ilustra, musicalmente, las situaciones cómicas.

5 nov 2016

DE VICENT PICÓ; LLANO, LLANO, CAMPECHANO


Entrañable resultó la tarde de aquél viernes con Vicent Picó en Los cafés del Meliá. Jubilado de casi todo, sigue en plena forma; no en vano es un egresado de la Universidad de la Vida, del mismísimo Campus de Sella.

Dos hijos y cuatro nietos”, así resume la vida un hombre que comenzó de aprendiz de maestro albañil, “estudiando por correspondencia con CEAC”. Yo recuerdo los anuncios aquellos de los cursos CEAC por correspondencia, pero no me imaginaba el de maestro albañil. He visto en la Internet que CEAC sigue vivo y lleva más de 70 años formando; entonces por correspondencia y hoy on-line. ¡Fantástico!

Y mientras aprendía a colocar ladrillos, y estudiaba por la noche en casa los pormenores de la argamasa, resulta que “como empezó esto del turismo, cambié la obra por el hotel Regina (hoy, Apartamentos don César)”. Todo sinceridad, como siempre, Vicent Pico recuerda a los tertulianos que sus amigos camareros siempre estaban más cerca de “las suecas” que él en el andamio. Y comenzó en el gremio turístico donde al poco ya era 2º maitre en el Hotel l’Illa. Y dio un paso al frente: abrió su propio restaurante, La Cambreta; y mira que han servido comidas allí. Les recuerdo, a su esposa y a él; en la estrecha calle, frente a la monjas.

Y llegó la Democracia y tonteó con la política. “Empecé de broma, con Independientes de Benidorm, con Vicente Pérez Devesa, hasta que Manolo Catalán me ofreció ir en la lista del PSOE”.

Aseguró, y refrendó Manolo Catalán que allí estaba, que todo lo iba a hacer todo por el deporte en Benidorm... que a principios de los 80 era un páramo en lo deportivo. “Mi ilusión era hacer algo por Benidorm; deporte no había, y yo de pequeño no pude. Así es que, quería que en Benidorm hubiera deporte”. Y cuando el PSOE ganó las elecciones del 83 fue el concejal de Deportes, creo que, más querido de Benidorm; y lo fue durante cuatro administraciones. Decir Vicent Picó en Benidorm es iluminar la escena deportiva.

A partir de ahí recordamos la aventura del Polideportivo de Foietes, del Pabellón de Gregotti (que se diluyó como un azucarillo en el café muy caliente de la historia reciente), de los grandes logros en ciclismo -desde “la Clásica Valencia-Benidorm a los Campeonatos del Mundo-, de la primera Maratón de Benidorm (plagada de anécdotas), de la náutica y de la vela, de los campeonatos de España de natación (inaugurando piscinas)… “he tenido mucha suerte con todo eso, pero es que la he buscado”.

Picó es así: sencillo, directo, llano, afable, cordial, cortés, franco, campechano, un puntito socarrón y un pelín adusto; que también tenía su genio. Ahora es presidente de la petanca, una práctica deportiva que le apasiona y de la Unión Democrática de Pensionistas de Benidorm. Y esa forma de ser, tan de la gente de la montaña que rodea Benidorm, le abría -y le abre, aún hoy- puertas y le granjeaba -y granjea- amistades. Luis Puig, el hombre del ciclismo en España, le avaló cuando se fue a Tokio a conseguir el Campeonato del Mundo de ciclismo en carretera para Benidorm; tiempos de Perico Delgado y Miguel Induráin. Valencia albergó las pruebas de pista en un velódromo que por falta de tiempo material se inauguró sin cubierta -¡para que se vean mejor los fuegos artificiales; aquí no llueve!, se nos contó a los Medios- y Benidorm ofreció al mundo ese rompepiernas que se traza por hacia Finestrat. Recuerdo que el capitoste del ciclismo Hein Verbruggen no quería a Picó cerca (acababa de haberse producido el cambio de gobierno municipal), pero Picó estaba subido al coche del director de carrera con el respaldo de todos.

Y es bueno recordar que Vicent Picó fue también concejal de Urbanismo; es que la universidad de la Vida, campus de Sella, valida profesionales para casi todo; contábamos. “Un peón de albañil, concejal de Urbanismo”, ríe. Fue una carambola del destino, pero enumeró los logros, que no fueron pocos; como sacar adelante el Plan General de 1991. Hizo mucho.

Jorge Fauró, en julio de 2009, decía en la páginas de Información: “A principios de los 90, cuando Ángel de la Fuente dominaba el partido, Vicente Picó, atesoró un poder en el Ayuntamiento que ni él mismo habría imaginado cuando se inició en política a principios de la década de 1980, curiosamente, al lado de Vicente Pérez Devesa”. Sí, y cuando el PSOE no volvió a contar con Picó, Vicente Pérez Devesa le llamó, desde las filas de un gobierno municipal del PP para que fuera asesor de Deportes. Al principio, declinó la oferta; pero cuatro años después seguía en pié y la aceptó: “seguir trabajando por el deporte de Benidorm”. “Hoy mi conciencia está tranquila”, nos dijo: “Siempre he trabajado por Benidorm”. Es que en algún sector socialista de los de ahora le habían afeado su conducta. Y eso, el de Sella, no lo lleva bien.



Picó fue un día “Popular” en los premios nacionales de la Cadena COPE por su contribución del deporte del Ciclismo. Acudió sólo a recoger el premio; apenas lo comentó a su regreso. ¿Exceso de humildad? Sencillamente, Vicent Picó.

Y así pasamos la tarde; entre anécdotas de urbanismo y deportes, entre “piscinas”, trazados ciclistas y planes parciales. Al final, se volvió profundo: “Falta la implicación de los hoteleros en el tema del turismo deportivo”; elogió “los apoyos de José María Caballé y Servigroup al deporte benidormero”; criticó “los problemas que genera el Low Cost Festival en el césped de Foietes -muchos meses sin poder jugar allí el Benidorm CD- y en la cercana Residencia de Ancianos, y reivindicó para sí, con nuestro reconocimiento, la ingente labor en pro de los cursillos deportivos para todos los chavales de Benidorm, desde el esquí náutico a la vela, pasando por el fútbol o el vóley.

Volvería a hacer lo mismo; es muy bueno trabajar por tu pueblo”. Ahora son los jubilatas los que están encantados con él: no paran de hacer cosas. Y él, ufano, aspira a más.

Le recordé cuando en un pleno pidió la palabra para presentar una “moción ‘in vitro’”, por moción ‘in voce’ (de viva voz) en una urgencia plenaria y el chistecito que le adjudicaban a otro compañero de bancada, castellano parlantes, cuando le peguntaba: ¡Ché, Vicent!, ¿cómo se dice ‘e-di-fi-ci-o’ en valencian? Y Picó respondía, con total guturalidad: “E-di-fi-ci”; a lo que el compañero espetaba: ¡¡ya sé que “e-di-fí-sil”, pero dímelo!!