15 jul 2015

DEL 'ALL INCLUSIVE': EL PROBLEMA ES, REALMENTE, OTRO


Voy a permitirme un nuevo Post sobre el ‘todo incluido/all inclusive/AI’; voy a filosofar. Y digo filosofar porque si de verdad supiera algo de esto… hubiera puesto en marcha una actividad turística, tal vez sería un alojamiento ‘all inclusive’, y no estaría aquí dándole que te pego a la tecla.

Podría zanjarlo, dando la razón a los polemistas, con un “la cuestión es si el hotel se gestiona sosteniblemente en el entorno económico en el que se incardina”; porque, resulta que, para el hotel maximizar su contribución a la economía local debería ser el objetivo filosofal turístico-económico natural… según todos los tratados filosofales de Turismo. Vamos que, lo mismo que se procura la sostenibilidad ambiental, se debe procurar la sostenibilidad económica del lugar. Los impactos económicos del turismo son clave para la pervivencia del destino. Y podría decir más de localitos y garitos, pero lo cómodo es ir al mamotreto: al hotel.

Ayer tarde, Antonio Mayor (presidente de HOSBEC) salió a la palestra con una muy buena respuesta. Y como viene al hilo de lo que decía yo ayer, destaco eso de que “ochomil turistas entre 300.000 en el momento de mayor carga de visitantes, no puederesultar nunca un problema”. Y apuntillo el tema con lo que más me ha gustado del presidente hotelero: “El problema seguramente es otro, pero costará admitirlo”. Seguramente no, señor Mayor: el problema es otro, muy concreto, y no, no quieren admitirlo.

Pero una cosa es segura: sencilla y llanamente, hay turistas AI. Y hasta el momento, la únicapropuesta de solución al tema ha venido desde el editorial de Radio SirenaDigital (Manuel Abad). Pero hay más tela que cortar.

PhocusWright, que investiga estas cosas de la industria del viaje y la actitud de los viajeros, en una reciente investigación de mercado señalaba el aumento de este tipo de solución vacacional -‘al inclusive’- que en 2013 representaba el 12% de los turistas mundiales. Sí, y tal vez por la crisis, es una modalidad que ha subido, porque en 2010 era del 8%. Y sí, no tengo datos de 2014; lo lamento.
Y es que resulta que sí, que ahora se mira más el bolsillo. Vale que casi podemos gritar que la crisis 2007-2014,5 es historia; pero sigue faltando toda la alegría que ya nos gustaría. Y sin embargo, la cosa se mueve, aunque sea AI.

Ahora, dicen los estudiosos, tenemos turistas “independientes” que se valen de la red de Redes para todo, los turistas “clásicos” que siguen confiando en el TT.OO. a través de la agencia o por la web, y los turistas AI (‘all inclusive’) que pase lo que pase seguirán fieles a esa fórmula. Y dentro de los AI tenemos a los que buscan ese tipo de servicio en un resort urbano (del que hay poquísimos estudios de impacto económico) o en un resort turístico ajeno a la civilización urbana y hasta europea, (de los que hay innumerables estudios de paraísos tercermundistas).

La clave del aumento del turista AI está en que es esa fórmula ofrece bastante más que la simple estancia y alimentación. Lo decíamos ayer; la clave está en las extras. Hoy sabemos que están ya negociando con las aerolíneas para un aumento de peso de las maletas y otros posibles atractivos con los proveedores locales para quienes opten por la fórmula AI. Si, aquí, el que no se mueve…

El Premio Nobel de Economía 2009, Oliver Williamson, con su Teoría de la Transacción-Coste ha sentado las bases de algunas investigaciones modernas sobre el impacto AI. Pero no hay que ser un cerebrín para llegar a conclusiones como que “Aún donde se dan precios bajos llega el todo incluido” (C Bladh & HJ Holm, Lund Univ. 2013). Es que el AI no está en función del resort sino del cliente y del agente vendedor. Nadie está libre, pues, del ‘all inclusive’. Y coincido con Antonio Mayor: “el ‘todo incluido’ nada tiene que ver con poderes adquisitivos o niveles de renta, ni con turistas de mejor o peor calidad”.

Ah, la calidad de los que vienen -eligen- a Benidorm es la mejor. Cuestionar esto deja en mal lugar al cuestionador (1er Principio Fundamental del Turismo-recepción: no hay mejor turista que el que elige Benidorm)[1].

Y la verdad es que no he encontrado nada científicamente decente como para hincarle el diente al turismo AI en Benidorm. Y de lo que he encontrado por ahí, a vuela pluma, es sorprendente. Un estudio del comparador travelsupermarket viene a señalar que 1 de cada 10 turistas británicos prefiere AI y que de ellos sólo el 13% de los que compran vacaciones AI no abandonan nunca el complejo; el resto, el 87%, a pesar del ‘all inclusive’, sale a gastar en el destino turístico, fuera del Walhalla/Shangri-la donde lo tiene todo. Pero no señala el estudio en qué tipo de alojamientos y ciudades ha investigado (urbanos o extraurbanos). Ahora bien, el estudio también señala que “el gasto que efectúan depende del lugar en que se encuentren y de la oferta ante la que se encuentren”.

A Heather Skinner, una consultora autónoma, le leí que en Turquía sólo es el 10% de los turistas AI los que salen del resort y que sólo se dejan el 2% de presupuesto vacacional en el enclave urbano más inmediato. En Turquía, digo. Y otro estudio de Tourism Concerm (2014) para destinos AI (en Kenia, Barbados y Tenerife; ninguno de ellos urbano) sólo señala que el comportamiento del huésped AIes diferente” y que de los AI urbanos hay muy poco trillado en investigación.

Para datos genéricos hay que llegar al Travel Cost Barometre, de la Post Office británica, resulta que 2 de cada 3 de las familias encuestadas en vacaciones tipo AI se gastaron 233 libras más de la cuenta (de las previstas) de promedio fuera del hotel/resort IA porque no les gustaban las marcas de las bebidas -o porque les pasaba lo mismo con la comida- y salían del hotel a gastárselas esas libras extra en la oferta local. Y encima, cuando salen, a través del Worldwide Holiday Costs Barometer (2015 en este caso) saben lo que les puede costar la cosa y van, casi, sobre seguro.

Los británicos, por ejemplo, se lo piensan mucho y tienen elementos de juicio a su alcance antes de tomar la decisión de hacía donde encaminar sus vacaciones.

Por favor, seamos serios en esto. Y si queremos opinar, hagámoslo con conocimiento de causa. Que no nos vayan a tomar por el pito del sereno por salir a pitar cuando debemos callar. Hay muchos establecimientos en Benidorm que no pasan la prueba estética del algodón; a lo mejor, empezando por su erradicación, ganamos algo.

Cuando exista un estudio del hecho, opinen; antes no.





[1] Para cualquier otro destino turístico el principio es el mismo; sólo cambia el final: se incluye el nombre del lugar









14 jul 2015

DE DAR LA IMPRESIÓN, LA FUNESTA IMPRESIÓN…


Dio la impresión ayer que ABRECA, OCIOBAL y AICO habían salido al ruedo a toque de corneta socialista a torear un morlaco oportunista y sin trapío. No sé, las familiaridades con algún nombre dieron alas a la suspicacia, y, la verdad, muy mala impresión. Es más, no venía a cuento ni anunciar que “sería bueno que otros grupos municipales apoyaran la moción” socialista, ni anunciar intenciones que no sabemos si ellos mismos materializarán.

Hombre, sabemos que esas organizaciones existen; no hacía falta que se manifestaran de forma trina y teledirigida para anunciar supuestos supuestos.

Comenzar diciendo que quieren “unificar criterios” porque lo del ‘todo incluido’ resulta que “perjudica la imagen de Benidorm” es no decir nada. Si tienen que unificar algo, háganlo. Y luego, si quieren, nos cuentan el resultado.

A mí, ambos cuestiones me suenan a salida de pata de banco. Ojo, matizaron que “no se quejan del Ayuntamiento”; entonces, ¿de quién?, ¿ante quién? y, lo más triste, ¿por quién? Reclaman el papel mediador de la Fundación Turismo Benidorm… que no sé yo si está para estas posibles cuitas.

Vale que estuvo muy bien señalar que necesitamos saber “qué clase de turismo queremos”, que es coincidir con lo que algunos venimos pidiendo ya algún tiempo atrás. Lo menos… los últimos 29 años. Pero yo lo digo por el modelo de ciudad, que ellos ni sé por qué lo dijeron.

Con lo que no veo yo posible ni siquiera construir castillos en el aire es con lo de “podemos trabajar conjuntamente -¿con los hoteles?- en buscar una oferta común” para luego decir que “sabemos que son exigencias de los TTOO que presionan a la planta hotelera”. Pues para eso no hacía falta avisar; se reúnen y en paz. Luego cuentan lo bien que les ha ido. O  no.

No, estas cosas se preparan mejor. No se puede salir a dar la cara con tan buenas intenciones y sin ningún argumento válido y, mucho menos, de peso. Te la cortan, te la cruzan. Y ayer, más que inquisidores en este extremo de la mesa, vi madrecitas de la caridad.

Es que hubo cosas que chirriaban: “este tipo de turismo -el de ‘todo incluido’- frena la inversión”… cuando luego dices que es que “bajamos tanto los precios que llega lo que llega”; incluso espetar que se producen en los hoteles “competencias que no son leales” con cosas como que “tenemos que valorar el tipo de cliente que queremos”. ¿?

Muchos frentes y muy amplios para tan pocos soldados, tan desanimados y tan poco pertrechados, para siquiera abárcalo. Muchos mandos y otros tantos intereses. Y cada soldado de un Arma distinta. Así no se puede hacer la guerra.

Hasta dónde yo llego, uno va a dónde quiere y gasta lo que quiere en función de lo que tiene o se quiere gastar. He visto mochileros en destinos de lujo inflándose a bricks de leche y madalenas los 4 días que disponían; pero no faltaban al sarao nocturno con sus mejores galas y consumían sus bebidas un billete encima del otro. Y nunca he disfrutado de un ‘todo incluido’ porque mi forma de viajar y hacer turismo no ha entrado aún en una coincidencia de órbitas; pero no lo descarto.

Otra cosa es que mucho protestar de que los hoteles en Benidorm apenas, dicen, representan un porcentaje mínimo del total, y copan la dirección de la política promocional y luego son el principal problema. Pero si esto es cuestión de moverse y poner euros encima de la mesa. Euros que son cifras.

Y que no sea por cifras. ¿De qué hablamos?, ¿de 45.000 plazas hoteleras? Pues hasta 180.000 que parece que podemos dormir cada día en la ciudad por aquello de estudiar y analizar los consumos de agua y electricidad y producción de basura… pues resulta que estamos hablando del 25% del personal, con lo que el otro 75% está libre para disfrutar de todo lo que se oferta y no entra en confrontación con el ‘todo incluido’.

Pero vamos a más. Unos, los hoteleros, dicen que ese sistema no llega al 20%; otros, los afectados de la rueda de prensa de ayer, dicen que ese sistema llega al 33%.  Bueno, pues pongámonos en defensor de los afrentados y aceptemos 33% como animal de compañía… y ante el 33% de 45.000 estaremos hablando de 15.000 plazas en el ‘todo incluido’.

Total, que todo este numerito por 15.000 turistas quedando el resto de los durmientes, 165.000, para “quemar” todos los locales imaginables de Benidorm porque aunque un buen porcentaje seamos residentes, también, nos da por salir a consumir, comprar o lo que sea. Vamos, que yo en verano no me gasto el subsidio en el hotel y sí en el resto de Benidorm.

Voy a más. Metamos en la ecuación toda esa población flotante que viene, disfruta y se va -que no pernocta-; que bien podríamos cifrar en 50.000 más un día cualquiera del verano, aunque algún fin de semana de canícula estival puede duplicar las cifras iniciales de población; pues nos colocamos en 230.000 de a pie e incluso más (que lo hemos comprobado por los consumos y producción de RSU).
Y resulta que la rueda de prensa de ayer viene por 15.000 cuando hay más de 200.000 dispuestos a comerse el resto.

Y me dicen que en los hoteles hay hasta tiendas. Y ¿qué pasa?, ¿Qué el turista está todo el día comprando en esas tiendas ropa y relojes a troche y moche? Y, al mismo tiempo y  por otro lado, nos quejamos del comercio que muchas veces ofrecemos. Lo del lunes 13 no lo entendí.

De veras que no lo entiendo. Por ahí hay 8 o 10 estudios que señalan que la opción ‘todo incluido’ en destinos urbanos es elegida por los ‘hechos diferenciales’ (actividades y prácticas), más que por la bebida y comida a gañote (que no suele ser Top chef); que la gente abandona el Parnaso (la morada de Apolo y las Musas; donde está la fuente Castalia) y se mete de lleno en el infierno de la ciudad. Vamos que el turista de la pulserita abandona el campo de concentración y voluntariamente sale a disfrutar del entorno, que para eso lo tiene a tiro de piedra. Que otra cosa es estar en medio de la nada; y hay estudios para ambos extremos. Y menos mal que aún nadie ha piado del ‘ultra all inclusive’ que, entonces, es de ¡apaga y vámonos!; ahí entran hasta las revistas.

Según el ‘Big Data’ del Tourism Intelligence International (2013) las principales razones para el ‘todo incluido’ son “la mejor relación valor/precio, el conocimiento inicial del coste de las vacaciones, el ser idóneo para el turismo familiar y, fundamentalmente, la oferta de entretenimiento que acompaña”. Bien, pues compitamos contra eso.

Y como dijeron los convocantes de calcular el impacto de esos quince mil (15.000); pues ¡hagámoslo! Calcularlo es bien fácil: echa uno mano de la Encuesta de Gasto Turístico, de los catálogos turísticos con precios, de los aspectos económicos generados por las empresas turísticas de la ciudad y hasta con el IVA generado por las cañas de cerveza y… ¡coño!, que encarguen el trabajo a quien puede hacerlo con óptica científica. ¡No tenemos una cátedra de Estudios ‘Pedro Zaragoza Orts’, y un Invat.Tur, y un Instituto Universitarios de Investigaciones Turísticas, y una Fundación Turismo Benidorm… ¡contrátenlos! Incluso a algún geógrafo y periodista en paro, como yo, es capaz de montar un mínimo equipo multidisciplinar y presentarles números y conclusiones para tomar decisiones.

Si es que lo que no puede ser es que estemos saliendo a dar la cara por quien no se lo merece. Han estado unos años en la poltrona y nada más salir sacan a relucir el tema… que debió comenzar el 25 de mayo. Y el problema es el seguidismo: hay quien les sigue.







13 jul 2015

DEL “TODO INCLUIDO”


La verdad es que hasta que no “aterricé” profesionalmente en Benidorm en 1987 no tenía ni repajolera idea del “todo incluido”. En aquél final de verano la noticia estaba en la posición contraria a esta medida hotelera y recuerdo (porque conservo las anotaciones) que había disparidad de criterios en cuanto a su aplicación y hasta de su viabilidad en Benidorm. Algún tiempo después José Miguel Iribas y Domingo Devesa me lo explicaban y razonaban el concepto, la viabilidad y el contexto, en Benidorm. Entonces hablamos de Club Med… y de la intentona local de una determinada cadena hotelera.

Hace unos días, la propuesta del PSPV local -“ElPSOE pide poder coto al ‘todo incluido’ en Benidorm” despertaba la cosa. La respuesta hotelera fue inmediata: “Ocurrencia”. Amable calificativo del presidente de HOSBEC al tiempo que lanzaba la andanada: “los políticos no pueden decidir por los clientes”. Hoy mismo ABRECA (bares, restaurantes y cafeterías), OCIOBAL (salas de fiestas y discotecas) y AICO (comercio) han citado a los medios y nos han dicho que “apoyan” esta iniciativa socialista y que verían con buenos ojos que los demás grupos políticos también la apoyaran. Dijeron más cosas, lo que les convierte en actores de un próximo post.

El “todo incluido” -que yo ni aplaudo ni condeno- es un invento de los años 30 ddl siglo XX; parecía inglés, pero puede que sea corso de espíritu riso blanco… y las bebidas blancas, ya se sabe. Y hasta parece que es del año 1935, pero… chi lo sà? Vale que en España nos quitábamos en 1935 la pátina labriega y nos preparábamos para darnos de guantadas, pero en Francia y Bélgica estaban pensando ya en las vacaciones pagadas y los resorts turísticos. También en Inglaterra.

Sé que hay quien dice que fue un invento de Sir William (Bill) Butlin para sus Butlin’s
campamentos vacacionales familiares de verano. El primero de los campamentos lo montó en la costa Este de Inglaterra, frente al mar del Norte: Skegness (inaugurado el 11 de abril de 1936, antes de las fiestas de Pascua), en la finca del conde de Scarbrough, en Ingoldness. Lo de Bill Butlin (lo de Sir llegaría años después) eran atracciones de feria, junto al mar. Y lo que propuso como novedad era el alojamiento en cabañas, actividades de ocio e incluso una elemental restauración. En 1938 abrió el segundo Butlin’s en Clacton-on-Sea (después de abrir el año anterior un parque de atracciones al reflujo de la ciudad balneario construida por Peter Bruff). En realidad, el de Clancton fue el tercero; pues había abierto otro campamento de vacaciones en Dovercourt, en 1937, pero fue requisado por las autoridades para un programa de niños evacuados de Alemania en ese año, antes de la guerra.

Con la experiencia “colaborativa” con los militares, cuando estalló la IIGM, los campamentos Butlin’s tuvieron uso militar (entrenamiento) hasta 1945; pero desde 1946 retornaron el uso lúdico y se multiplicaron los campamentos vacaciones Butlin’s por el Reino Unido, Irlanda y hasta las Bahamas. He tenido la oportunidad de saber de Sir Bill Butlin en el galés de Barry Island (gracias, Molly Clemett -una “casaca roja”-, por las explicaciones).

Los Butlin’s se hicieron famosos en la primera posguerra porque ofrecía vacaciones con alojamiento, actividades y 3 comidas al día para toda la familia por el equivalente a una semana de salario del cabeza de familia (que me dijo la Srta. Clemett que era sólo de 35 chelines en 1946 y no me voy a poner ahora a comprobar). La historia turística de los campamentos Butlin’s es extraordinaria, pero excede de este Post. 

De Butlin’s habría que citar los sellos de ahorro (savings stamps) que eran coleccionados por las familias para conseguir descuentos durante las vacaciones en los Campamentos Butlin’s y, cómo no, el “all inclusive”.

Es que la cosa se puso al rojo vivo cuando entró en escena Sir Frederik (Fred) Pontin y puso en marcha, en 1946, en un viejo campo de entrenamiento del Ejército de los Estados Unidos en el Reino Unido, en Brean Sands, el Campamento de Vacaciones Pontin para hacer la competencia a Butlin. Y para el verano siguiente Fred Potin (lo de Sir llegaría años después) puso en funcionamiento el Pontins Osmington Bay… y así siguieron otros 3 más. Aquí, el personal vestía de azul: “casacas azules”.

El caso es que Butlin y Pontin se fueron haciendo de oro y la puñeta desde 1946 (entiéndase, la competencia) y en 1965 costaba una semana de vacaciones familiares 16 libras en Butlin’s y 10 en Pontins… y para contrarrestar esa diferencia de precio Butlin’s tenía a su favor los sellitos de descuento y el “all inclusive” implantado poco a poco desde finales de los años Cuarenta.

A pesar de estas evidencias, hay quien mantiene que quien de verdad puso en órbita el “all inclusive” fue Gerard Blitz -un waterpolista belga metido a negociante turístico que por no ser inglés no llegó a Sir- en su Club Med (Club Méditerranée). El belga fundó en 1950 una organización sin ánimo de lucro (entonces) dedicada al alojamiento de turistas internacionales en tiendas de campaña plantadas en suelo balear (sí, en España, en las Islas Baleares; en Alcudia) como “antídoto a la civilización”. En 1954, Blitz se asoció con el suministrador de las tiendas, Gilbert Trigano, y, con financiación del Barón Edmon Rothschild, montaron su imperio de vacaciones.

Verano 1950; Primer campamento
Club Med, en Alcudia, Mallorca
Blitz, en realidad, copió la idea del ruso Dimitri (Dima) Philippoff (un presunto aristócrata ruso blanco, y waterpolista -así conoció a Blitz- que se ganaba la vida como periodista del motor porque la revolución rusa había acabado son sus títulos e ingresos) y que había montado en 1935, en Córcega un club de vacaciones junto a las playas del Golfo de la Ravellata, l’Ours Blanc (“El Oso Blanco”, el sobrenombre del equipo ruso de waterpolo) bajo la fórmula “tout compris” (el también “todo incluido” versión gabacha). La IIGM dio al traste con la idea de Philippoff y en la muy difícil posguerra en Córcega el oso blanco perdió la piel aunque en 1946 comenzó la nueva etapa de l’Ours Blanc integrado en el Club Olympique de Calvi hasta que terminó fagocitado en el Club Med, en 1956, con lo que la idea tout compris/all inclusive/todo incluido quedaba en casa.

En fin, que si hay que echarle la culpa a alguien por eso del todo incluido pues repártanla entre el ruso Philippoff -por, parece, ser el 1º en inventar esto del “todo incluido”, el belga Blitz y los británicos Betlin y Pontin. Entre todos lo implantaron.

Y para guinda de este pastel, una anécdota: Betlin quiso comprobar cómo eran los campamentos de Pontin y visitó uno de incógnito; y se fotografío en el bar para demostrar su osadía. Esa foto fue utilizada por Pontin para publicitarse: “las mejores personas vienen a Pontins”… lo que no gustó nada a Betlin.



PD.- Butlin’s y Pontins sucumbieron cuando los ingleses descubrieron el chárter y el paquete turístico como medio de viajar a la soleada España (península, Baleares y Canarias) y a otras partes del Sur de Europa. Pero estos campamentos se hicieron tan populares como el Sunday Roast o la Morris Dance. Los campamentos aún existen y siguen siendo un entrañable lugar de vacaciones en el Reino Unido. Ahora mismo Bourne Leisure es la propietaria de los Butlin’s a través de Butlin’s Skyline Ltd. Y quedan 3 de los 10 que tuvo la empresa original, pero trabaja otros resorts y líneas de negocio de ocio y turismo; los adquirió en el año 2000 a The Rank Group, que los había comprado en 1972. Los campamentos Pontins terminaron (2008), tras un periplo accionarial, integrados en Ocean Parks.




-

12 jul 2015

DE CLARIVIDENCIA EN EL TURISMO. DE HACE 50 AÑOS…


Ya se han cumplido más de 50 años de la reivindicación benidormera de la figura económica del “municipio turístico”. En 1964 un benidormer ilustre y añorado se atrevió a pedirla en público, en la 1ª Asamblea Nacional del Turismo. Le hicieron el caso justo en esa jornada; fue flor de un día. Pero este benidormer no tuvo empacho en seguir reclamándola allá por dónde iba. Un lote de libros de José Mª Díez me ha hecho bajar al trastero hasta encontrar “” ejemplar del “Así lo dije y hoy agrego” de Pedro Zaragoza, don Pedro Zaragoza, donde habla de esa figura que aún hoy por aquí aún hay quien ansía.

Logo central de Hogarotel
En el Palacio de las Naciones de Barcelona se celebraba Hogarotel (Salón Nacional del Hogar, decoración gastronomía e Internacional del equipo hotelero), siempre en Noviembre. Y en su quinta edición (Hogarotel-5, aunque la primera se llamó Hogar-Decoración) acudió Pedro, don Pedro, a predicar, una vez más, lo del “municipio turístico”.

Y siempre -didáctico- Pedro, don Pedro, abogaba por la planificación y explicaba a la concurrencia: “lo primero que debe proponerse un municipio al proyectar una posible operación turística, es la de considerar seriamente su potencial, pues hay que partir siempre de una realidad susceptible de mejoras o de perfeccionamiento, pero de una realidad”.  Y recomendaba “considerar seriamente su potencial y planificarlo totalmente”. Y proponía “un muy buen estudio urbanístico que ha de ser desarrollado con la suficiente calma y tiempo para evitar soluciones rápidas o provisionales”. Y concluía: “la planificación urbanística debe ser abordada desde el principio y no esperar a hacerlo más tardeporque obstaculiza los planesy la codicia de los beneficios crea dificultadesmuy difíciles de superar”. ¡Si le hubieran hecho caso en todas partes! Pedro, don Pedro, lo tenía muy claro.

Pedro, don Pedro
Ya entonces -1965- Pedro, don Pedro, señalaba la interdependencia e influjo mutuo entre Turismo y Paisaje: “en ningún caso las construcciones han de alterar el paisaje, antes al contrario, deben armonizarlo”. Lamentaba la inexistencia en España de un organismo valedor para estos menesteres -¡1965!- y planteaba crearlo: “la conveniencia de que por el organismo competente se llegue a crear una entidad responsabilizada en la tarea concreta de planificar por el turismo, defendiendo el paisaje”.

Defendió Pedro, don Pedro, la construcción en altura: “La elevacióndel precio de los terrenos, que hace cada día más difícil la fórmula de la vivienda unifamiliarhan hecho pensar en la fórmula del apartamento, más económica y de más fácil acceso para amplias zonas de la clase media yde la clase obrera…”. Y va a más: “…resulta práctico en cuanto dispone de servicios comunesque representan también una economía para la gran clase media…”. Pero, al mismo tiempo, exponía: “hay que evitar la monotonía de los grandes bloques”. Y planteaba la solución de los 3m3/m2 que tan buenos resultados daba en Benidorm. Y no me consta que sacara a relucir la Teoría de la Caja de Cerillas… o, al menos, en el texto no hay referencia a ello.

Pedro, don Pedro, no hacía apología de “su” Benidorm; la hacía del Turismo y de España. “El turismo interior ha de ser una preocupación comúnHemos de procurar que el español haga más turismo, que nuestras costas y nuestras zonas turísticas del interior, sean cada día más conocidas y visitadas por todos los españoles”.

Y Pedro, don Pedro, se metía en cifras, prolijas cifras, y en multitud de conceptos contables, para explicar el dificultoso funcionamiento económico del municipio turístico, destacando que era muy necesario realizar “el apoyo fundamental en la iniciativa privada”. Y tras señalar el éxito ya alcanzado en 1965 por Benidorm, no dudaba -ante un auditorio tan notable- en cerrar el párrafo con un “en honor a la verdad, debo decir que todo esto se ha logrado sin apenas ayuda estatal”. Y esa ha sido la tónica de la ciudad de Benidorm desde que se metió en el berenjenal del Turismo.

Acto seguido explotaba Pedro, don Pedro: “Hemos llegado a un situación límite. Hemos agotado los recursos normales, las colaboraciones previsible, los esfuerzos ordinariosahora hay que solidificar lo creado”.

Entonces, tiempo de planes de desarrollo, planteaba para los municipios turísticos “plataformarlos en el Plan de Desarrollo”. Iba a más, lanzado, muy lanzado, Pedro, don Pedo: “es indispensable una política de créditosdel Estado y como amortizaciones a largo plazo. No se trata de subvenciones, sino de un régimen especialcon amortización diferida que, sin constituir una pesada carga, beneficiarían los presupuestos municipalesEn realidad, cada municipio habría de tener su propia carta económica que le sirviera para autofinanciarse”. Y lo explicaba con los números de Benidorm de 1965.

Pedro, don Pedro, recordaba que “el turismo es, sí, como un maná, pero un maná que puede cesar en un momento”. Y apuntaba las causas: “la competencia turística puede enconarse en un futuro inmediato”. Y señalaba peligros potenciales: “Una imprevisible coyuntura exterior puede, puede repercutir en nuestro sistema turístico”… una advertencia muy sensata en 1965.

Y entonces contaba la aventura que llevaban a cabo los 4 tenores (los alcaldes de Benidorm -Pedro Zaragoza-, Alicante -Fernando Flores-, Málaga -Rafael Betés- y Palma de Mallorca -Máximo Alomar-) para conseguir la que don Pedro creía iba a ser la 2ª Asamblea Nacional del Turismo (autorizada por los ministerios de Gobernación e Información y Turismo), ya que en la 1ª no le había hecho demasiado caso. Buscaba aliados, y por ello invitaba a todos los alcaldes a acudir con “nuestros técnicos y especialmente con los Secretarios de los Ayuntamientos, Interventores de Fondos, Arquitectos e Ingenieros municipales”. El objetivo: reivindicar esos fondos y logar la “mutua emulación y aprendizaje del magisterio ajeno”. Buscaba: “corregir orientaciones equivocadas, evitar competencias absurdas, fomentar recursos nuevos y sobre todo aprovecharse de las energías sociales que Ayuntamientos condensan y polarizan”.

No hubo 2ª Asamblea hasta 1975, pero Pedro, don Pedro, siguió reivindicando esa figura, la del “municipio turístico”, allá por donde fue. Y argumentos nunca le faltaron. Es una lástima que no se le tuviera más en cuenta; mucho más.





11 jul 2015

DE COMPARAR LO QUE NO SE PUEDE COMPARAR: GRECIA CON… NADIE


Lo de Tsipras no tiene nombre; lo de sus palmeros, menos. Un referéndum y un “que viene el lobo del Grexit” para presentarse en Europa a las 48 horas y decirles que si querían ajustes por8.000 él los preparaba para 13.000 millones de euros que muy recortado es el perfil territorial griego y que más recortado lo va a dejar él. Ahora entiendo a Varoufakis (flor de unos meses) y su mutis por la Acrópolis twitera. Para ese viaje no había falta bajarse tanto los pantalones. Va tener razón The Guardian: Tsipras, lo que quería era que triunfara el sí; y lo compara con Sísifo, rey de Corinto (Éfira, por aquellos días), y su condena a subir en gran peñasco montaña arriba una y otra vez (porque los muy cabronazos de los dioses se la tiraban montaña abajo cuando estaba a punto de alcanzar la cima).

Y aquí ando; esperando a que los jaleadores tsipranianos lo jaleen de nuevo; es que por no querer un acuerdo “leve” resulta que él mismo ha impuesto a los griegos, al menos en papel, un acuerdo “grave”. Ni un aplauso les he escuchado; claro, porque a ver qué gili aplaude eso.

Y mira que han tenido barra libre y manga ancha para decir todas las tonterías que han querido. Recuerdo esa de que “España sólo ha puesto 6.000 millones y no los 26.000 que dice el Gobierno”. Y el majadero lo explicaba: “que 20.000 son en avales”, como si los avales no fueran un dinero “por si acaso”. Y lo mejor: olvidaba el economista ultravioláceo decir que esos 26.000 millones es un dinero que no teníamos o que nos lo quitamos de las cosas nuestras. Asín que, menos contemplaciones con el paisano (político) griego.

Y luego están los que echan mano, como en 2011, de la comparativa con la Alemania de 1953 y la quita que se le hizo con el Acuerdo de Londres.

Y eso es uno de los problemas que tienen los motores de búsqueda en la Internet: ponen al abasto de cualquier meninge información sin procesar que luego, sin empacho, son capaces de despachar intentado quedar como eruditos en la materia… hasta que otro recurre a la Internet y le saca el pero. Y es que, como dice el refrán: todas las frutas maduran; el pero, nunca. (el pero, rosácea de otoño, es una variedad de manzana).

La quita de 1953 de la deuda alemana fue eficaz porque se incardinó en un modelo de crecimiento industrial (en Grecia, la palabra industria la vinculan únicamente al turismo), rigor fiscal (en Grecia aún siguen haciendo el censo de piscinas para ver si consiguen endiñarles un impuesto; y cada día “hay” menos piscinas), estabilidad monetaria (la que les da el Euro; porque la vieja dracma era un drama), libertad de movimiento de capitales (y se les van todos), defensa de la libre competencia (esto me recuerda que Vicky Leandros, griega, compitió en Eurovisión por Luxemburgo… y ganó), existencia de reguladores independientes (ja, ja, ja), prioridad de las exportaciones y la inversión sobre el consumo (¿exportaqué?) y un Estado del Bienestar sostenible (que es justamente lo contrario a lo que llevan los griegos).

¿Pero de verdad hay alguien que se atreva a comparar Alemania de 1953 con Grecia de 2015? 

Ah, un detallito sin importancia (¿?) mientras Adenauer se puso desde el primer momento a dar garantías a sus acreedores de que Alemania iba a ser capaz de pagar y de ser lo que hoy es, la Grecia de Tsipras y Syriza lo primero que hizo fue hablar con el tal Vladimiro -Putin- (la UE-28 tiene embargada a Rusia) saltándose a la torera la filosofía comunitaria. Grecia, ni arregla su economía ni demuestra ser un socio de fiar.

Y la cosa está en que desde 1981 no ha habido un gobierno que merezca la pena en Grecia. Están en la UE por lo que están.

Y es que en Grecia nunca han tenido un Ludwing Erhard, el introductor de la Economía Social de Mercado (el llamado “capitalismo renano”, de Renania, el contraposición al furibundo “capitalismo norteamericano”) que no es otra cosa que entender que hay sectores sociales y económicos que no pueden acceder a los beneficios del Mercado y es en ello donde el Estado debe aplicar una política social activa para compensarlos. El mejor ejemplo lo tuvimos en la comparación RFA-RDA. Ya con eso se debería callar hasta el apuntador.

Erhard no estuvo solo: Röpke y Euken estuvieron apoyándole e iluminándole. Wilhelm Röpke impulsa el “humanismo económico” pero abomina del “Estado-billetera”; el Estado no está para pagarlo todo sino para velar para que se den las condiciones económicas para que el sistema se financie y ayude a todos. Walter Euken, por su parte, ya había dejado sentadas las bases: el Estado debe colaborar en la formación de un Orden económico. Y ahí estuvo, dale que te pego hasta su muerte en 1950. En 1954 se fundó el Instituto Walter Euken para potenciar el ordoliberalismo; y ahí sigue… el instituto.

¿Hay alguna figura así en Grecia?; al menos, ¿hay alguna voluntad de esto en Grecia?

La deuda pública de Grecia (a diciembre de 2014) era del 177’70% del PIB (38% en manos del Mecanismo Europeo de Estabilidad) y en diciembre de 2015 será del 180%… y eso que ya hubo una quita en 2012 de 107.000 millones € -ciento siete mil millones de euros- que se dice pronto…

El 13% de la población trabaja en la agricultura, que sólo aportan el 4% del PIB para centrarse en producir tabaco y algodón. La captura y exportación de esponjas es su principal actividad pesquera, aunque no la única en país volcado al Mediterráneo. La industria apenas si produce el 13’8% del PIB con el 20% de la población activa. Grecia es el mayor armador (buques) del mundo y los grandes armadores griegos (la marina mercante es el 10% del PIB) desconocen el significado de la palabra “fisco” El resto lo echa el sector Servicios donde el Turismo es el motor (11% del PIB). Y hasta tenían un Ministerio de Desarrollo (que lo mismo lo he traducido mal y en vez de ministerio ponía en el papel Misterio de Desarrollo y he perdido la hoya). Ahora, lo del Ministerio de Gobernanza Electrónica me ha dejado a cuadritos; que no sea por ministerios.

Y no es que en Grecia no haya dinero (los que lo tienen, claro) porque resulta que entre octubre de 2014 y mayo de 2015 la contabilidad financiera bancaria pone a las claras que 30.000 millones de € sacaron los griegos de sus cuentas por la vía legal; 10.000 millones más en los cuatro días previos a decretarse el “corralito”. Pero una cosa es tener (ganado con el sudor de la frente propia o ajena) y otra contribuir.

A Grecia, la quita ya ha sido de 107.000 millones €; a Alemania, en 1953, fue de 24.000 millones de marcos (62% del total). Ah, el 3 de octubre de 2010 Alemania terminó de pagar su deuda. La acumulada por las reparaciones de Guerra la terminó de pagar en 1983 y quedaban pendientes unos interesillos de nada que se siguieron pagando hasta el pago final de 69’9 millones de euros en 2010.
Vale que todas estas cifras están en función de los pagos de la IGM y que fueron los de la IIGM los que se encontraron afectados por la quita. Pero es que Alemania asumió un pago de 296.000 millones de marcos-oro (Conferencia de Boulogne, junio de 1920)… y los pagó.

La fountanella, la faldita que forma parte del traje típico griego dicen que tiene 400 pliegues (a uno por año que permanecieron bajo dominio turco)… Habría que contarlos.

Ah, y como guindas, dos enormes. Los gastos de Defensa habían sido los menos afectados hasta ahora. Grecia, con la que está cayendo, es el país europeo de la OTAN que más dinero público destina a Defensa (2’1% del PIB); mantiene casi el doble de carros de combate “Leopard” (alemanes) que España, el triple de aviones de combate y 13 veces más submarinos que España. 15 de cada 1.000 griegos están en el Ejército (en España, 2’7 ) y el doble de bases militares. ¿Y quién les paga eso?

Y la segunda: Eurostat es una buena fuente, pero los datos se compilan con retraso. La crisis comenzó, digamos, en 2007. Pues bien, en 2012 Gracia gastaba en prejubilaciones (y ya estaban rescatados) más que Alemania, España y Portugal juntos. ¿Y quién les pagaba eso? En Grecia hay 600 categorías laborales y con posibilidades de acceder a la prejubilación con 55 años están profesiones tan complicadas como peluquero (todo el día entre pelos), músico de viento (todo el día soplando) o presentador de televisión (todo el día…).

Y yo esperando que sigan jaleando a Tsipras…




10 jul 2015

DE LA CIUDAD: QUE A VER CUANDO, C…, DECIDIMOS EL MODELO


Cada vez que miro la Avenida de Europa y la veo completamente vacía por mor de la Zona Azul me asusto con la imagen de una ciudad vacía. Solo en la segunda quincena de enero estaba antes así. Y eso que aún se hace la vista gorda. Luego está eso de que te considere un extraño residente en tu ciudad, o no. Que eso tiene bemoles. En fin.

Estudiar la ciudad se las trae: una cosa es la morfología y otra la estructura; incluso la función social.

La ciudad organiza el territorio sobre el que se asienta y determina (bueno, los políticos de la ciudad) los usos del suelo. Incluso las relaciones entre la propia ciudad y sus habitantes y con las ciudades inmediatas. Para Raymond M. Northam, un geógrafo de lo urbano, la ciudad incluso determina la división del trabajo, el crecimiento de la productividad y hasta la alteración de la estructura social. La ciudad es la ciudad.

Nos ha dado, en el estudio de la ciudad, hasta por buscarle una definición y así, los geógrafos, consideramos que la ciudad es el espacio del hábitat humano surgido de la integración de factores históricos, económicos y sociales, definidos por elementos demográficos, morfológicos, culturales y funcionales. Y en lo funcional, lo de funciones, tenemos la clave del asunto.

Porque, miren: en lo del tamaño… no nos pondremos de acuerdo. En Escandinavia se es ciudad con 200 habitantes, y en Japón en cuanto se llegue a los 30.000; quedémonos en el término medio español de los 10.000 habitantes. Lo mismo ocurre con la densidad. Sobre la morfología, esa estructura de manzanas delimitadas por calles, hay infinidad de modelos y en cuanto a su función, la clave del asunto -insisto-, ¡para qué contarles!

Marcel Aurousseau, un geógrafo australiano, en 1921 señaló seis tipos de ciudades (en otros manuales, hasta 9) que pueden llegar hasta 27 tipos haciendo combinaciones: ciudades administrativas, defensivas, culturales, productivas, de comunicación y de recreo. Thomas G. Taylor, desde la Universidad de Chicago, en 1930, complicó un poco la cosa atendiendo a la etapa de la vida en que se encontraba la ciudad; etapa que venía a estar en función del número de habitantes y su estructura, atendiendo incluso a su diferenciación espacial, estructuración y segregación residencial. 
No fueron los únicos Aurousseau y Taylor; desde que terminó la IIGM han sido legión -Harris, Olsson, Chits, Fava, Chabot, H.J. Nelson, Smith, Moser, Sorre…-  los que han metido sus narices en esto de la ciudad para intentar comprenderla y ofrecernos modelos para que nosotros la comprendamos.

Chancy D. Harris, en 1945, marcó una tendencia que siguen teniendo como rasero muchos -muchísimos-: ciudades industriales, comerciales, de transporte, diversificadas, universitarias, políticas y de ocio. Vamos, que a simple vista uno ve el percal y asume dónde encuadrar la suya; que si es una ciudad marítima que tiene un arsenal militar, que si tiene una universidad, que si respira la contaminación de su polo industrial o vive de su extracción minera, que si está bien comunicada pero en el centro de la nada, que si ofrece ocio y diversión o que si mantiene las estructuras del poder. Vamos, que verde y con asas: ¡Alcarraza! En todas las ciudades debe haber de todo para que funcionen; pero cada una está en esta vida para lo que está. Por y para su función.

En esto de la ciudad hay un cosa que siempre que la suelto en charlas llama mucho la atención. Lo de la ciudad es muy moderno. Fíjense: si hubiera transcurrido sólo un día (24 horas) desde la aparición del hombre en el planeta… lo de los asentamientos humanos correspondería para las once y media de la noche. Y la primera ciudad nos aparecería a la 23’47 horas. Con todo ello, lo de la “urbanización del planeta” tendría muy poco recorrido, pero los últimos 5 minutos, desde las 23’55 horas, el ritmo es brutal.

Sólo por eso justificaremos la falta de ideas sobre el “qué hacer” con la ciudad. Y aquí también entra en liza Benidorm: ¿qué modelo de ciudad?

La explosión urbana es consecuencia de los últimos 200 años -y en Benidorm, de los últimos cincuenta y nueve- y si hay que echarle la culpa de algo a alguien… ¡a la Revolución Industrial! En este siglo XXI, en este año de 2015 -al comenzar-, el 52% de la población del planeta vivía en ciudades. Cuando termine el año rondaremos el 53%... porque para el único que la ciudad no le iba era Paco Martínez Soria. A todos los demás, nos va la ciudad.

Benidorm, a tope. 10 de julio.
Y esta es la triste imagen del vacío en la Av. de Europa
Y claro, a las ciudades, aunque estén programadas -¡y hasta pensadas!-, les salen los achaques y problemas por todos lados. Problemas que se pueden atajar… si hay voluntad, ganas e ideas.

En todas las clasificaciones de los expertos sale la ciudad de ocio, de recreo, de veraneo. Y todos les aplican unas características muy especiales, muy concretas y muy definidas. No queramos, ahora, rizar el rizo. Somos lo que somos; y Benidorm es una ciudad balneario, una ciudad turística, una ciudad de ocio… lo que quieran, pero en ese campo. Y sobre esas premisas, y no sobre otras, habremos de trabajar, pensando en los que ya viven (y laboran) y los que han de venir a disfrutarla.

Y a propósito del despropósito de la azulización del viario de Benidorm (sí, ya sé que es un marrón heredado; un pifia del anterior equipo de gobierno -del mismo mes en que se celebraban las elecciones- que hereda el actual) agarremos el toro por los cuernos y definamos el modelo de ciudad y, por ende, de sus características.

La ciudad de servicios no existe, son los servicios los que hacen ciudad. La ciudad de turismo, de ocio, de recreo sí existe. Trabajemos sobre esa base: Turismo. Los mimbres urbanísticos nos llegan desde la Carta de Atenas (incluso desde la Ciudad Funcional de Cornelius van Steren) y hemos creado un buen producto a un precio muy competitivo; una ciudad que funciona. Una ciudad turística, no un centro de negocios. No un es un todo CBD (Central Bussines District) efervescente; es un todo dinámico por áreas.

Aquí, en Benidorm, vivimos del turismo, mal que le pese a alguno. Y tenemos la obligación, salvo que optemos a otra cuestión (en el brillante Parque Tecnológico de alcarrazas varias), de preocuparnos por él. Y alguien debería darse cuenta de que para ir a la playa la zona azul sólo es válida en domingos y festivos.

Así pues, más manual de ciudades terciarias y gestión del turismo y menos vender que la cuestión es para la rotación del aparcamiento como si aquí (y muchos disfrutamos de aparcamiento bajo nuestras torres) se viniera a realizar gestiones o a efectuar compras. Aquí se viene a echar el resto en vacaciones y ocio. Y se rotaba cuando correspondía.

Hace unos días se nos llenaba la boca con lo de que Benidorm es el lugar donde más gente va a trabajar a pie. Y eso que Benidorm es más largo que ancho (a pleno sol, más largo que un día sin pan) casi una sección de la Ciudad Lineal del Sr. Soria (don Arturo; no confundir con el ministro canario que produce urticaria con algunos de sus postulados). A lo mejor es que sabían que aparcamiento había el justo y no querían pagar por aparcar.

En fin, que ya va siendo hora de definir el modelo de ciudad y, por favor, su modelo de gestión. Incluso saber si lo que queremos de verdad es dedicarnos a producir lavativas con timbre… que suenan un montón.




9 jul 2015

DISQUISICIONES SOBRE LA VISITA DE COLOMER (AVT) A BENIDORM


Después de pasar brevemente por la Presidencias de Les Corts (como medida de afianzamiento institucional del PSPV antes de ceder tan alta representación a Compromís, en la persona de Enric Morera) Francesc Colomer Sánchez ha aterrizado en la Agencia Valenciana de Turismo y de lo primero que ha hecho ha sido dejarse caer por Benidorm; y lo ha hecho con buen pie.

Primera salida oficial… y a Benidorm: reunión con HOSBEC, con el alcalde Toni Pérez y con AVIBE y APTUR. Por la tarde, a Alicante para verse con empresarios del sector turístico. ¡Diana!

En su territorio, el Invat.Tur, bajaba la escalera con la plana mayor de HOSBEC a eso de las 10’50 h. Y todos lucían sonrisa profident; lo que puede entenderse como una mezcla de satisfacción por la elección de la ciudad y el interlocutor en la primera salida y por la resolución de los primeros problemas. Vamos, que parece que la cosa había ido bien.

Antonio Mayor (presidente de HOSBEC) dejaba escapar un “good vibrations” y luego daba la bienvenida a Colomer, destacando la celeridad con que ha desbloqueado la cuestión de Hacienda para la promoción pendiente. La pela mueve voluntades. “Hemos dado un repaso general a la situación”, decía a modo de conclusión. “Julio, bien; nos queda por vender agosto. Luego la promoción nos vendrá bien”.

Y en eso coincidieron Mayor y Colomer: en el “hemos dado un repaso general a la situación”. Colomer añadió lo de “una filosofía nueva”. Y yo es oír la palabra “filosofía” y poner las barbas en remojo. Pero ahí comenzó Colomer a mostrar estilo al señalar que venía a “mostrar los respetos, reconocer y agradecer el esfuerzo histórico” de Benidorm en esto del Turismo, planteando su importancia, porque supone “una actitud ante la vida, la economía y el territorio”. Y eso sí que era nuevo en un planteamiento político sobre turismo; y no sólo hacerlo, que ha sido la meta de siempre.

Desde luego, que si venía a hacer amigos… Colomer los ha hecho.

Acto seguido anunció la nueva estrategia: “concertación”.

Y ¿cómo se materializará? Pues “haciendo del Turismo una cuestión de Estado”. “No hay progreso ni evolución sin contar con el turismo”, por lo que plantea “reinventarnos como modelo” -para lo que mantengo yo que Benidorm se reinventa día a día y que por ahí no paso- y dejar que el Turismo “gane jerarquía en la escala económica de la Generalitat” -lo cual deseo- para lo que propone la transversalidad: “una Mesa Interdepartamental” -bienvenida sea; siempre que sea-, porque Turismo es todo.
Planteó Colomer “ir de la mano de los principales actores; de los que arriesgan” (de los empresarios, por si alguien no lo hubiera pillado), porque “esto es una lucha inacabada, por definición”. En ambas cosas, no se puede estar más de acuerdo.

Propuso “reflexión” para un “Plan de Competitividad integral” poniendo en marcha la “inteligencia colectiva” porque la industria turística precisa de un Plan Estratégico.

Con esos cuatro conceptos, vale, que me pierdo. Sí a la “reflexión”; y hasta puede que sí al “Plan de Competitividad Integral”, pero es que eso ralentiza la cosa mucho y hasta puede cuestionarse la voluntad de materializarse. Lo de la “inteligencia colectiva” me llena de dudas; y no es porque dude de la misma, sino del modelo que pueda perseguir una colectividad tan dispar aún dentro del mismo campo. Y en cuanto al “Plan Estratégico”… es que he visto tanto corta y pega a tanto el folio que… ¡me asusta! La simple mención. Hasta ahora ha sido mentar estas dos palabras -“plan” y “estratégico”- y más de uno pensar ya en el atascaburras que iban a cocinar.

Dijo Colomer que el Invat.Tur le parecía “una gran idea” y planteó -opino yo que- un algo a modo de clúster integrando Invat.Tur, Red CdT y Universidades muy ligado al entramado formativo y al sector al servicio de Benidorm y de toda la Comunitat.

Se le preguntó por lo que había dicho en campaña Ximo Puig, ahora Molt Honorable President sobre la “Consellería de Turismo en Benidorm” y toreando de salón, sin descomponer la figura, Colomer zanjó la cuestión con un “vamos a tener mucha presencia en Benidorm” y dejó caer un “la capital política del Turismo”. “Buscaremos ese protagonismo y la fórmula precisa la determinaremos. La Agencia tendrá presencia permanente en Benidorm”. Los futuros tienen eso, que son futuros… y fáciles de conjugar. Sólo hay que esperar para verlos madurar… o secar.

Y acompañado del alcalde de l’Alfàs, Vicente Arques, encaminó sus pasos hacia el Ayuntamiento de Benidorm… a donde llegaba pasadas las 11’30 horas -que marcaba la agenda-. Allí se les unió el portavoz socialista en el Ayuntamiento, Rubén Martínez, y mantuvieron un encuentro con el alcalde Toni Pérez, quien le ha pedido que “mantenga sus compromisos con la capital turística de la Comunidad Valenciana, y no sólo con el Ayuntamiento, sino con todo el sector empresarial” (dice la nota de prensa). Y también le ha pedido un empujoncito en lo de las lanzaderas para el AVE a ver si entre todos conseguimos antes de diciembre de 2020 que pueda concretarse la fecha de entrada en vigor, preferiblemente hasta de 2050, porque para entonces a lo mejor operamos ya con levitación magnética.