En nada y menos comienzan los JJOO de Londres 2012, esos que
le quitaron por las bravas a Madrid y le hicieron peregrinar al 2016 y al 2020…
por aquello de celebrarlos cada cuatro años. Y en nada y menos tenemos una
benidormera en Londres compitiendo en la cumbre del deporte. Ella es Liliana Fernández Steiner; la
disciplina: vóley playa.
Este Post es un homenaje a Liliana, pero, sin lugar a dudas, y Liliana lo entenderá, a su
madre, Draghi… incluso a su padre, Luis; porque como cantaban (es un decir) los Hermanos Calatrava,
destrozando el “La-La-La” de la
Massielona, “le canto a mi madre, que dio
vida a mi ser; le canto a mi padre, que algo tuvo que ver”… Y Luis Fernández Durá (“Colombo Films”)
lo entenderá.
El Vóley es el único deporte que yo he practicado en plan
serio… una vez que he comprobado que el sillónvol
y el levantamiento de vidrio en barra
fija no han merecido la calificación de disciplina olímpica; ni siquiera
deportiva. Una lástima, yo soy de medalla. Bueno, cuando comencé se llamaba Balonvolea
y nos obligaban a leernos un librito rojo (pero no como el de Mao) que te
contaba que esto (el vóley) salió del YMCA (y cuando Village People -en 1978- cantaba
lo de su Y.M.C.A. ya sabíamos que
pese a los disc-joquis de la radio y sus empanadas gays era Young Men’s
Christian Asociation) de la Universidad de Springfields, en el frío
Massachusetts, en 1895 cuando el
profesor William G Morgan inventó el
“Mintonette”
para jugar a cubierto. En seguida se le llamó Volley Ball. Mi padre lo conoció en su etapa santanderina de la
Universidad de Comillas… y yo era el único bicho raro que jugaba “a aquello”
(hasta maricón-bol le llamaban los “machotes”
del balonmano) en la Albufereta y un la Playa del Cura, hasta que se popularizó;
y en Alicante tuvimos un gran equipo en el C. A. Montemar y un, creo recordar, Thomas Bojovich que me enseñó a colocar
a seis dedos, doblando los dedos anular y meñique de cada mano… para no
cometer falta doble o retención. Me gusta el Vóley; fui hasta árbitro, de
blanco inmaculado. Las reglas cambiaban de JJOO a JJOO y hasta apareció el líbero… y el alcohol y el tabaco y las
ganas de fiesta. Al llegar a Benidorm en 1987 me volví a encontrar de cara con
el Vóley; siempre hay un alguien que sirve de epicentro: Pedro Alós. Y vi crecer el Vóley femenino local, principalmente, y
el Vóley Playa con aquellas citas de mitad de agosto en la Cala de Finestrat y
todo aquello.
Y de
todo aquello a tener hoy una chica de Benidorm en Londres: Liliana Fernández Steiner. Sí, sí. Si
aquí en Benidorm fardamos que no veas con tener un Guillermo Amor (en el Barça), o un Pedro López (en el Atlético Madrid), de algún piloto de rallyes apellidado
Fuster y de algún otro más (incluso
de Induráin que tuvo -y tiene- sus
vínculos con Benidorm), de Liliana
Fernández Steiner tenemos que hiper-mega-fardar.
Liliana no
sólo es una chica ejemplar, abnegada y tenaz -deportista, a fin de cuentas-; es
fruto de la mucha mayor abnegación y tenacidad de su madre, Draghica Steiner.
Conocí a Luis y a Draghi en un rodaje. Si, Luis es un hombre
de cine, con varias pelis a sus espaldas. No, no es George Lukas, pero como si
lo fuera, porque es más nuestro. Pues nada, que un buen día (o malo, según se
mire) Luis me propuso hacer “del hombre de la CIA” (un papel que me va) en Roma
para una peli en la que Draghi (croata aún cuando existía la República
Socialista Federativa de Yugoslavia) hacía de mujer croata en busca del nazi
que asesinó a sus padres durante la IIGM en su Croacia natal. La Biblioteca
Pública Fernando de Loaces, de Orihuela, cuando estaba en el viejo palacio que
hoy es el Hotel Meliá Boutique Palacio de Tudemir, hacía de Biblioteca Vaticana
y yo, en un encuentro allí, le ponía en bandeja la pista definitiva. Éramos
todos más jóvenes.
Luego me encontré a Luis en “Comando Terrorista” convirtiendo al cantautor ilicitano Pepe Marcos en Muamar el-Gadafi (eran clavaos en su etapa de juventud). Luis
da clases de cine en la Ciudad de la Luz y es un profesional de la cámara en
TVV. Draghi es corresponsal-cámara de TVV en Benidorm. Es la más rápida y
eficaz a este lado del Missouri (del Mississippi creo que también) a la hora de
presentarse con su cámara para dar cuenta de lo que está sucediendo y siempre
saca tiempo para embarcarse en la aventura de encontrar patrocinador para que Liliana, junto con Elsa Baquerizo, disputen el circuito mundial de Voley-Playa que las
ha clasificado como una de las diez
mejores parejas del mundo para disputar los JJOO de Londres 2012. Así, gracias al empeño de Draghi y a la calidad y grandeza
deportiva de Liliana (y de Elsa), Benidorm (y España), tendrá una
representante en la gran cita cuatrienal del deporte mundial, en Vóley Playa.
Draghi,
siempre ha oficiado de croata. Un día le dediqué una chorradita en Radio sobre la masculina “corbata”, en realidad el
distintivo de las unidades croatas de caballería del siglo XVII que anudaban de
una forma especial al cuello sus pañuelos. Hacerlo de tal guisa terminó por
conocerse como “anudar a la croata” y de allí a “croata” y a “corbata”. Cuando
su país alcanzó la independencia (25 de Junio de 1991) Draghi se convirtió en su principal embajadora en España. Durante
la guerra (1991-1995) no cejó en ningún momento de movilizar sensibilidades a
favor de Croacia. Luego, no paró de promover convoyes de ayuda; nos embarcó a
todos. Más de uno/una fue a llevar ayuda a Croacia. Su Croacia natal le debe
una; reconstruyó ella sola casi ¼ del país. Benidorm está medio-hermanada con Zagreb.
Pero su mayor logro es Liliana;
una aventura que ha llevado a feliz destino.
Enhorabuena Liliana;
te deseamos, junto a Elsa, todos los
éxitos del mundo. Ganar, has (habéis) ganado ya. Un Diploma Olímpico merecería
un recibimiento en Benidorm como el de La
Roja en Madrid hace unos días (que aunque traigas el oro y el moro no os lo
harán). Una medalla sería ya en el Olimpo, pero ahí ya estás/estáis.
Y sobre todo, ¡Gracias! Draghi
por ser tan… ¡todo! Es que tenemos una chica de Benidorm en los Juegos
Olímpicos de Londres 2012
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