6 dic 2012

DE BENIDORM, UN MODELO DE DESARROLLO URBANO



PROTOURBANISMO; LAS CARTAS POBLA

Aquella España de 1953...
Entrando en materia propiamente dicha, hemos de tener en cuenta que el golpe de efecto para poder sacar adelante el PGOU de Benidorm llegará en 1953 con la firma de un Convenio de Asistencia Gratuita entre el Ministerio de la Gobernación y los pequeños municipios (puesto en marcha en 1951) por los que se ponían los medios de la Dirección General de la Vivienda a disposición de alcaldes de municipios pequeños dispuestos a racionalizar el urbanismo de sus municipios. Sólo unos pocos alcaldes en aquella España de 1953 suscribieron el Convenio; entre ellos Pedro Zaragoza Orts, alcalde de Benidorm. Pero ninguno como Pedro consiguió contagiar su ilusión a los responsables del Ministerio, ni comprometer a un arquitecto de renombre y máxima complicidad con el proyecto como Francisco Muñoz.

Fragmento Carta Pobla Benidorm
Por encima de todo, considero que el Plan General de 1956 tiene su propio origen, como tal, en un documento anterior que definió ya el futuro urbanístico y la propia historia de Benidorm. Me refiero a la Carta Puebla de 1325, cuya importancia reside para este trabajo, en algunos planteamientos que la visión del tiempo ha dado el protagonismo que nunca creo que su otorgante, el Señor de Montjuitch -el almirante Bernat d’ En Sarrià-, ni remotamente imaginara.

En 1944, Vicente Llorca Zaragoza, benidormense y nieto del alcalde Vicente Soria Zaragoza (el de la Ordenanza de Policía para el veraneo y los baños de Mar), bibliotecario del Senado, halló el documento que considero fundamental a la hora de introducir este trabajo. Llorca localizó un ejemplar de la Carta Puebla de Benidorm, una traducción del latín al castellano, del siglo XVIII, de una copia del documento presumiblemente original, fechada el 21 de octubre de 1430, otorgado por el almirante Bernat d’En Sarriá, procurador del Rey Jaime II de Aragón. Sabemos que el documento original fue redactado en la ciudad de Valencia un 25 de mayo de 1325, siendo autorizado el día 8 de octubre de ese mismo año.

Y planteo que esta Carta Puebla tiene extremo interés porque define los elementos protourbanísticos del enclave, llegando a señalar las primeras normas para el desarrollo del tejido urbano de la ciudad como desarrollan los modernos planes generales de ordenación urbana.

La Carta Puebla es así el prototipo de Ordenanza de Policía de la Construcción, ordenanza que concilia la convivencia urbanística.

Considero que el objetivo inmediato de una Carta Puebla era formar ciudad.

Las Cartas Puebla no fueron más que el instrumento del que se servían los señores feudales para promocionar centros de población. Fueron instrumentos jurídicos destinados a asegurar el desarrollo y mantenimiento de los nuevos centros de población, estimulando crecimientos demográficos y urbanísticos.

Y llego a ese extremo al constatar que en la Carta Puebla de Benidorm se destaca que los vecinos podrán edificar, en los solares asignados en la villa o heredados, cualquier obra: “hacer portales, abrir ventanas, abrir cubiertas y construir palomares, sin abonar ningún tributo, con tal que no se perjudique al vecino y con arreglo al Fur de València[1].

Pero además, encuentro connotaciones hacia la política de poblamientos y, planteo, desde aquí, que el documento entra de lleno en lo que hoy en día constituye el concepto de sostenibilidad (muy tenido en cuenta ya entonces, por propia supervivencia) sobre las bases de la estructura económica del momento (agrícola y ganadera) a la que añade el concepto de litoralidad al indicar las posibilidades pesqueras y comerciales futuras. El documento señala la pesquería libre y franca, aunque las condiciones posteriores llevaron a los moradores de aquél enclave a especializarse en el arte de la almadraba y a dominar aspectos de la navegación que se emplearon en el cabotaje o al corso, que siempre supo aprovechar la Corona en sus intereses contra Berbería.

Las posibilidades industriales recogidas en la Carta Puebla quedan reducidas a la transformación de cereales en molinos harineros y hornos; los molinos constituían el único monopolio reservado al señor del lugar.

Por su parte, la actividad comercial, se indica, queda circunscrita a los intercambios vía marítima y, con previsión, se autoriza a los pobladores a disponer de puerto y playa para cargar y descargar naves, importando y exportando todo tipo de mercaderías sin pagar censo alguno (salvo en las pertenecientes al Rey)[2].

Eso sí, no contempla este documento fundacional que tomo como primitiva norma urbanística y protoplan de desarrollo y ordenación del territorio que nos ocupa dotaciones para servicios y otras posibilidades ajenas a los tiempos en que se otorgó. Los primeros planes del siglo XX en Benidorm seguirán esa negativa inclinación del siglo XIII como veremos más adelante.

También considero conveniente recalcar que la Carta Puebla de Benidorm es un auténtico estatuto de franquicias: señala viviendas libres, sin pagar censo de laudemio[3] y fadiga[4], lo que supone que señor renunciaba a la propiedad inmobiliaria. Además, deja clara la completa libertad para vender y enajenar vienen muebles e inmuebles, sin pagar tributo alguno, y condiciones excepcionales en materia de justicia -criminal y civil- con base en el Fuero de Valencia.




[1] Carta Puebla de Benidorm. Alemany, Cabanes, Couto e Hinojosa. Univ. Alicante; 1988
[2] Se hace mención explícita al vino, que salía en llauts (faluchos) a otros puertos cercanos
[3] Derecho que se pagaba al señor cuando se enajenaban las tierras dadas en enfiteusis (derecho real que supone la cesión temporal de un dominio útil a cambio de un canon
[4] Tanteo y retracto que las leyes de la Corona de Aragón reconocían a los poseedores del dominio directo de enfiteusis, y a los señores en sus feudos, cuando el enfiteuta o el vasallo enajenaban sus derechos.

5 dic 2012

DE BENIDORM, UN MODELO DE DESARROLLO URBANO (III)



DE UN PUERTO… A LOS ARTÍFICES DEL URBANISMO DE BENIDORM

Una buena parte de los atractivos iniciales del desarrollo urbano-turístico de Benidorm se debieron a situación en la costa del Mediterráneo, frente a su bahía partida en dos por el eje que conforman la punta roquera del Cerro del Canfali y la propia isla, orientada al Sur, mientras que por el resto de los puntos cardinales encontramos la protección de otras tantas formaciones montañosas que protegen Benidorm de los vientos dominantes de Levante, o de los fríos del Norte, con lo que el microclima que se disfruta, sobre todo en primavera, otoño e invierno, es sumamente benigno, con temperatura sensiblemente más altas que en el resto del litoral, y  con el agua del mar dentro de unos límites que permiten el baño en todo tiempo.

Con ello, Benidorm es hoy en día la principal ciudad-turística del Mediterráneo, tanto por el número de plazas hoteleras como por la cantidad anual de pernoctaciones y flujos de renta generados. Venció ya, en la década de los ochenta, la estacionalidad y su ocupación media anual supera con creces el 77%; más del doble que la media nacional[1].

Pero en esta bahía, y en esta ciudad, se da la paradoja de que a pesar de estar ubicada a la orilla de la mar nunca ha contado con un abrigo portuario hasta comienzos del siglo XX. En 1865 se llegó a considerar la construcción de un puerto a través de un esbozo de espigón, y se le adjudicaron boyas de balizamiento para su uso comercial, pero no se llegó a realizar el proyecto de dique de abrigo que se había diseñado entonces.

Espigón del puerto y Playa del Mal Pas (finales de los 50)
No será hasta 1915, aunque se desarrollaron entre 1909 y 1911, cuando comenzaran las obras del espigón del puerto que una vez tras otras eran vencidas por los temporales de primavera y otoño. Las obras definitivas se iniciaron en 1927 y el puerto de Benidorm se consideró como elemento agregado al Puerto de Alicante hasta 1930 en que los aterramientos hicieron desistir de la construcción de un contradique[2]. Modernamente la infraestructura portuaria existente se configura como una Estación Náutica.

Don Pedro Zaragoza Orts
Benidorm, en conjunto, conforma un marco natural excepcional en el que se asentó una población muy dinámica y receptiva que configuró una ciudad que se generó como consecuencia de haber arrancado de un planeamiento urbanístico del año 1953, fruto del empeño de un alcalde visionario como Pedro Zaragoza Orts, de un arquitecto atento a los cambios y corrientes del momento aquél, Francisco Muñoz Llorens (Arquitecto-Jefe de la Sección de Urbanismo de la Delegación Provincial del Ministerio de la Vivienda) que llegó a ser nombrado “Arquitecto Municipal Honorario” (con la obligación de trabajar dos días a la semana en el mismo Benidorm) y de un urbanista como Luis Rodríguez Hernández (arquitecto, profesor de la Escuela Oficial del Arquitectura y Delegado para Levante de la Dirección General de Urbanismo). Los tres contaron con la inestimable colaboración, y ayuda política, de Pedro Bidagor Lasarte (Director General de Urbanismo del Ministerio de la Gobernación) quien redacta por aquellos días la Ley del Suelo y en sus continuas visitas a Benidorm fue conociendo y respaldando los trabajos de Muñoz Llorens y Rodríguez Hernández.

Don Francisco Muñoz Lloréns
Hay un quinto artífice en esta trama: Manuel Muñoz Monasterio. Ejercía a modo de inspector regional de Urbanismo y en busca de protagonismo apoyó todas las iniciativas que se tomaron, lo que contribuyó a llevar a buen fin todo el proyecto aunque sus propuestas diferían o, al menos, no coincidían con las del alcalde, el arquitecto y el urbanista. Muñoz Monasterio apostaba por un turismo elitista, mientras que los otros tres, especialmente el alcalde Pedro Zaragoza, apostaba por la clase media[3].

En este equipo inicial hay que incluir al topógrafo Guillermo Campos, que marcó y 
replanteó el viario con gran pericia y honradez, y a los pioneros de la materialización del Plan que según el propio Francisco Muñoz fueron: “Luis Mayor, Pepe Enrique, Gregorio ‘El Casillero’, Pepe Fuster y otros maestros de obra que demostraron entonces su capacidad y sentido de la responsabilidad[4].

Considero clave, aquí llegados, señalar que “el de Benidorm fue el primer Plan General de Ordenación Urbana realizado en España sobre todo un término municipal. El Plan de Barcelona, que es anterior aunque por pocas fechas, se circunscribe en exclusividad al ámbito territorial de la ciudad[5].

El Plan de 1956 salió adelante por el empeño, como no, de todo un pueblo que aceptó -aunque al principio de no muy buen grado- los planeamientos urbanísticos futuribles, de alcaldes que trabajaron con ahínco sobre las directrices marcadas y que llevaron lo planificado a buen puerto como Jaime Barceló (12.X.1966 – 03.II.1971), Rafael Reverte Coma (03.II.1971 - 08.I.1974), Miguel Pérez Devesa (08.I.1974 - 30.V.1977), José Llorca Llinares (30.V.1977 - 20.II.1978), Rafael Ferrer Meliá (20.II.1978 - 07-IV. 1979), José Such Ortega (07.IV.1979 – 23.V.1983); de otros alcaldes, previos a todos estos, que sentaron las bases del proceso, como fueron Vicente Zaragoza Soria (01.I.1910 – 04.IV.1915) que planteó las primeras reformas a través de la Ordenanza de Policía para el Veraneo y los Baños de Mar y efectuó las primeras expropiaciones en la zona de playa por interés público, y Vicente Llorca Alós (23.X.1925 – 09.II.1930) que sufragó de su propio pecunio las primeras realizaciones en las proyecciones urbanísticas sobre la playa de Levante. De concejales entregados a la tarea como Ramón Ferrando Solbes, Juan Fuster Llorca, Vicente Ivorra Lledó, Vicente Pérez Ivorra y Miguel Bayona; de benidormeros emprendedores como Alfonso Puchades Jou, Batiste Ronda, Luis Mayor o Pepe Fuster. De tantos y tantos otros que creyeron en lo que hacían; y lo hicieron[6].

Mención aparte merecen los nombres modernos del desarrollo y la evolución del PGOU como los alcaldes Manuel Catalán Chana (23.V.1983 – 15.XI.1991), Eduardo Zaplana Hernández-Soro (22.XI.1991 – 05.XI.1994) y, Vicente Pérez Devesa (05.XI.1994 - 16.III.2006), por haber vivido los procesos más concretos de la evolución del mismo y de la resolución de los problemas que se habían generado; en particular este último, Vicente Pérez Devesa, comprometido en todos los procesos del Plan desde 1985. Y en este apartado final, también señalar el compromiso con los desarrollo del PGOU moderno de los concejales Ángel de la Fuente, Salvador Moll Vives y Francisco Savall.

Los dos últimos alcaldes no se han caracterizado, precisamente, por desarrollos del Plan General, en ningún sentido.

Obviamente, una referencia a los técnicos que lo han hecho posible, como los arquitectos Antonio Camarasa, Juan José Chiner y Mariano Chicot; los ingenieros José Ramón García Antón (responsable que fuera del Consorcio de Aguas de la Marina Baixa y también de la Consellería de Obras Públicas) y Francisco de Santiago, y también del letrado Andrés Laporta auténtico gurú del tema gracias a este experimento vivo e inacabado que es el Plan General de Ordenación Urbana de Benidorm.





[1] Fuente: HOSBEC
[2] Juan Ferrer – Construir la costa: el litoral valenciano.
[3] Francisco Muñoz. Anotaciones y recuerdos del Plan de 1956
[4] Francisco Muñoz. Anotaciones y recuerdos del Plan de 1956
[5] Pedro Zaragoza Orts; de mis conversaciones con él.
[6] Un siglo de Turismo. Manuel Ballestero. Diario ABC, 30 de Junio de 1993

4 dic 2012

DE BENIDORM, UN MODELO DE DESARROLLO URBANO (II)




GEOGRAFÍA… DE BENIDORM

La ensenada de Benidorm presenta una rara simetría. Esta delimitada en sus extremos por las “Puntas” -“Punta del Cavall” y “Punta de les Escaletes”-, y centra el conjunto la Isla, de escenográfica situación y forma (configuración triangular). Aunque, mantengo yo, lo más singular del paisaje es la misma presencia de la ciudad, de naturaleza artificial, con un muy especial skyline de arrogantes edificios que simulan una “pantalla” que la perspectiva aérea contradice, por su esponjamiento, con multitud de espacios libres entre las edificaciones[1].

Su población actual[2] es de 76.683 habitantes de derecho, de los que 47.722 (62’23%) son residentes nacionales y 28.961 (37’77%) son residentes de nacionalidad extranjera. En la última década (2002-2012) la población de residentes nacionales ha disminuido en prácticamente un 20% (82’05 a 62’23%) y la de residentes extranjeros ha aumentado un porcentaje similar. La población de hecho, según el Servicio Municipal de Turismo oscila entre los 125.000 habitantes de finales de enero a los 324.000 habitantes del momento álgido de agosto. Entre 1961, en que Benidorm contaba con 6.202 habitantes empadronados, y 2012, con 76.683 habitantes censados, la población estadística oficial de la ciudad de Benidorm ha crecido un 1.236’4 %.

Benidorm es lo que se conoce como una nueva ciudad turística[3].  

Además, cuenta con unas condiciones naturales difíciles de reunir[4]:
·         Más de 3.000 horas de sol al año
·         Playas orientadas al Sur
·         Escasos vientos de Levante, por la protección de la Serra Gelada y por el circo de montañas que va desde el Puig Campana hasta la Sierra de Bernia
·         Temperatura media anual de unos 19ºC
·         Humedad relativa media entorno al 80%, y
·         Agua del mar muy limpia, dada la ausencia de colectores fluviales de todo tipo que viertan en sus costas.
Gracias al documento que analizamos, el PGOU, y al interés y esfuerzo de sus conciudadanos, Benidorm se ha consolidado como ciudad de ocio vacacional y ha roto la estacionalidad. Su planta hotelera ofrece en la actualidad 39.798 camas en 129 instalaciones hoteleras[5] de distinta categoría, y su oferta extrahotelera oficial alcanza las 20.000 camas en apartamentos turísticos, aunque la parahotelera aporta más de 50.000 camas al conjunto, contándose más de 35.000 unidades de vivienda de Segunda residencia[6]. Con estas cifras estimamos que la capacidad de alojamiento de la ciudad puede llegar a un máximo de 325.000 personas, y que el mes de mínima ocupación turística la ciudad se encuentra habitada por no menos de 125.000 personas. Los máximos ocupacionales, como ya hemos señalado, se dan en la primea quincena de agosto.

Pero analizando los consumos de agua y electricidad, las entradas y salidas por los peajes de la Autopista A-7, y la producción de RSU y los volúmenes de aguas en la EDAR se cuantifica en algo más de medio millón de personas las que disfrutan diariamente de la ciudad en los momentos de máxima ocupación.

Benidorm es una ciudad productiva, como puedan serlo Avilés, Tarrasa o Jijona. Avilés produce acero, Tarrasa viste con sus tejidos a los españoles, Jijona endulza la vida con sus turrones y Benidorm es una fábrica de recreo, descanso y felicidad para más de dos millones de españoles y extranjeros que disfrutan su territorio excepcional.
Como ciudad nueva y como centro de producción de una industria nueva en la Historia es una ciudad experimental. En ella los problemas son distintos y nuevos, y las soluciones deben ser distintas y nuevas. Benidorm tendrá cada vez más vocación de ser un espacio de la innovaciónBenidorm ofrece y ofrecerá soluciones peculiares a problemas insólitos…”[7].

Benidorm, insistía Miguel Pérez Devesa en aquél discurso, “es una estructura comercial incorporada al mercado europeo del turismo; una ciudad escaparate, una ciudad testimonio de un proceso…”.

Benidorm es todo eso y más. Una de las componentes de esta realidad es su componente climática. Las temperaturas máximas medias oscilan entre 19’2ºC de los meses invernales y los 35’5ºC de los meses estivales; mientras que las mínimas medias discurren entre los 4’1ºC de principios de enero y los 21’6ºC de algún momento esporádico de agosto, donde -como en el conjunto del verano- la proliferación de noches tropicales que se vienen sucediendo[8]. La pluviometría registrada presenta picos máximos otoñales con 102’4 litros/m2 (Noviembre’2011)  y mínimos estivales de sólo 0’10 litros/m2 (Agosto’2011). La temperatura del agua del mar oscila entre los 15’5ºC invernales y los 24’4ºC estivales. La radiación media ultravioleta (W/m2) es de 182’3, con un máximo en junio (289’71) y un mínimo en enero (81’50).

El movimiento de viajeros[9] en establecimientos hoteleros en el año 2011 alcanzó la cifra de 10’43 millones de pernoctaciones, de las que 5’4 millones fueron ciudadanos españoles y 4’9 millones fueron ciudadanos extranjeros, y arroja un índice de ocupación de las instalaciones hoteleras de Benidorm ligeramente superior al 90%. La ocupación de los apartamentos turísticos fue del 68’48%, con 2’3 millones de pernoctaciones, y la de campings fue de 71’12%, con 1’63 millones pernoctaciones. Estas cifras nos llevan a poder decir, con absoluta tranquilidad, que Benidorm recibe más turistas que toda la isla de Cuba, o la isla de Tenerife, y que hace presumir a los benidormenses de representar el 10% del turismo de España.



[1] Avance para la Memoria del PGOU de 1988 – JM Iribas
[2] Benidorm en Cifras 2012 – Servicio Municipal de Estadística
[3] Mario Gaviria; Benidorm, ciudad nueva; 1977
[4] Benidorm, ciudad nueva – Gaviria, Iribas, Sabbah y Sanz; 1977
[5] Fuente: HOSBEC; Asociación Hotelera de Benidorm y Comarca – Benidorm supone el 36’51% de las instalaciones hoteleras de la Costa Blanca y el 17’74% de las instalaciones de la Comunidad Valenciana, así como el 63’67% de las plazas hotelera de la Costa Blanca y el 36’75% de las plazas de la Comunidad Valenciana.
[6] Datos: Gabinete de Documentación y Estudios. Ayuntamiento de Benidorm.
[7] Miguel Pérez Devea. Discurso de toma de posesión como alcalde. Enero de 1974
[8] Series climáticas de Benidorm
[9] Cuenta Satélite de Turismo 2011 + Benidorm en Cifras 2012

3 dic 2012

DE BENIDORM, UN MODELO DE DESARROLLO URBANO (I)



A modo de introducción: Un poquito neura con un ERE galopante que me acecha, comienzo aquí una serie de Post sobre el urbanismo turístico de Benidorm, base que me llevará desde enero a una nueva faceta profesional. Se trata de un opúsculo editado en 2003... que me siguen pidiendo y a día de hoy no me puedo permitir el reeditarlo convenientemente.

BENIDORM, UN MODELO DE DESARROLLO URBANO

Benidorm es la ciudad española más emblemática de la industria masiva del ocio y del veraneo. Considero que lo es de toda el área Mediterránea, y tiene referencias contrastadas de Río de Janeiro y Copacabana, Miami y Leblon, Las Vegas y Mar del Plata[1]. Es un emblema del turismo de masas y se ha convertido en el modelo que los arquitectos, urbanistas y sociólogos neoliberales defienden: un lugar en el que la referencia dominante es la propia lógica de la construcción rentable de la ciudad[2], estableciendo muy pocos límites al desarrollo.

Benidorm (38º32’N 0º08’E) se ubica en la costa mediterránea de la provincia de Alicante, sobre la punta de Alfalig (Can Falig) o Cerro Canfali, un promontorio rocoso que se adentra en el mar, final de las estribaciones de los sistemas Béticos, y que le ofreció, históricamente, ciertas condiciones de defensa al tiempo que condicionaba la vocación marinera de sus lugareños que derivará, con los años, en una vocación de servicios hacia el ocio turístico.

Su término municipal -con 57 partidas o lugares- ocupa una extensión de 3.788 hectáreas. Limita al Norte con los términos municipales de Benimantell y Finestrat; al Este, con los de Polop de la Marina, La Nucía y l’Alfàs del Pi; al Oeste, con el de Finestrat; y al Sur, con el Mar Mediterráneo.

La longitud (Administrativa) de su litoral es de 12.706 metros lineales (excluido el Dominio Público Marítimo-Terrestre; la física es de 14'3 km.), el 5% del total de la provincia de Alicante. Sus playas suman una longitud de 5.304 metros lineales y se estima que acumulan 274.424 m3 de arena. La zona costera acantilada y abrupta presenta pequeñas calas. A 1’85 millas de la costa se ubica un islote conocido como Isla de Benidorm (Isla de los Periodistas), con una superficie de 4’5 hectáreas y una altura máxima de 73 metros.

Benidorm se sitúa en un terreno accidentado. Da forma al conjunto un cíngulo montañoso con fuertes pendientes hacia el mar, horadadas por barrancos que bajan desde el Puig Campana, la Serra Gelada, el Ponoig, el Morgoix, Les Mamelles de la Monja, la Sierra Cortina y la Sierra de Callosa, a encontrarse con el Mediterráneo.

Su término municipal se extiende, por el Norte, hasta las faldas del murallón calizo que culmina en los 1.406 msnm del Puig Campana y, por el Este, hasta el farallón de la Serra Gelada, de calizas y margas, que en el flanco sureste presenta un acantilado plunging (en torno a los 350 msnm; 465 msnm en el Alt del Governador). Entre ambas moles rocosas algunas colinas de areniscas o margas, con débiles niveles calizos, rompen la monotonía de un sector llano, cubierto de materiales recientes, en ligero plano inclinado hacia el mar. Aquí, la altura principal es el Collado de Llam (965 msnm).

A los pies de la Serra Gelada se abren unos excelentes fondos marinos donde se localiza un impresionante arenal futo de la erosión milenaria.

En general, el territorio que nos ocupa es muy árido y de él ha desaparecido, progresivamente, la agricultura como consecuencia de la irrupción del fenómeno turístico y de las expectativas urbanísticas que lleva aparejadas.

Benidorm está situado en las inmediaciones de la franja climática más árida de la península, donde llegan con notable dificultad los frentes atlánticos con lo que la media pluviométrica interanual está en un poco más de los 300 mm/año. La vegetación dominantes es, pues, de la asociación Qerceto-Lentiscetum (maquia de coscoja y lentisco) con estructura de matorral (entre 1 y 2 metros de altura) y, predominantemente, estrato herbáceo (15 a 25 cm). Lo más habitual es, conformando maquias y en las reducidas áreas donde se dan, junto al lentisco (Pistacia lentiscus) y a la coscoja (Quercus coccifera), el espino negro (Rhamus lyciorides), el algarrobo (Ceratonia siliquea), la sabina negra (Juniperus phoenicea), el pino carrasco (Pinus halapensis) y el jazmín de monte (Clematis flámula). La degradación del conjunto, por debajo de los 300 msnm, se manifiesta en estructura de matorral, de plantas arbustivas, con predominio de la coronilla de rey (Globularia alipium), la bruguera (Erica multiplora) y el romero (Rosmarinus officinalis).
Los pocos pinares de pino carrasco (Pinus halapensis) son lo más parecido a la vegetación natural, alcanzando gran importancia y densidad en las umbrías y en las áreas agrícolas abandonadas en etapa de colonización pionera por especies ruderales nitrófilas.

En líneas generales podemos señalar que el Término Municipal de Benidorm, uno de los más pequeños de España, presenta una morfología de pendientes suaves exceptuando el aludido cíngulo montañoso abrupto debido a la naturaleza y estructura de los materiales litológicos aflorantes y los barrancos en ellos horadados.

Los elementos determinantes del paisaje son las montañas que lo circundan, la isla y los murtales.




[1] Josep María Montaner. La Vanguardia, Espacios (Junio 2003)
[2] Ciudades, Arquitectura y Espacio Urbano – Cajamar, 2003

2 dic 2012

DE EDDY GUERIN Y MARÍA JOSÉ PRENDES EN “LOS CAFÉS DEL MELIÁ”



Eddy Guerin y María José Prendes estuvieron en el último café de noviembre de “Los cafés del Meliá”. Cecilio González, nuestro contertulio más musical, estaba feliz; como ellos.

Meliá Benidorm
Eddy es uno de los pocos genios vivos que nos quedan en la música y su humildad, a día de hoy, apabulla. María José, su esposa, se le nota en la mirada, está absolutamente enamorada de Eddy; y él de ella. Se les nota en la mirada; son felices. Y han elegido Benidorm para disfrutar. Nosotros hemos alterado un poco sus vidas por una tarde porque les invitamos para que nos hablaran de ellos, para pasar unas horas de cháchara, al aroma de un café “con pastas”, para conocerlos mejor.

Es que es lamentable que no se les conozca más. Lo comentábamos: ha muerto Juan Carlos Calderón, murió Augusto Algueró, y apenas unas reseñas lo suficientemente rotundas para recordar su importancia real. Y han sido lo mejor de la música española. El maño Guerin no les iba a la zaga, es el tercer vértice de ese mágico triángulo. Como arreglista, sin par; director de la Orquesta del Festival de Benidorm en varias ocasiones; pilar musical de los mejores artistas de este país: Eddy Guerin.

María José le miraba embelesada y apostillaba algunas cuestiones; se sentían bien. 

Nos contó María José que cuando se casó con Eddy abandonó una brillante carrera en el teatro y en la música. “Me retiré del teatro para ponerle la bufanda al genio”. Ella es una Prendes, sobrina de Mercedes y Carmen Prendes, hija de Luis Prendes; y como su padre, enamoradísima de Benidorm. Luis tiene calle y busto en Benidorm, como en Melilla (su ciudad natal). María José, orgullosa, recordó cuando la gente en la Playa de Poniente, en La Cala, referenciaba su posición en la arena a izquierda o derecha del gran actor.

Por cierto, si bien Eddy señalaba que en lo musical vamos perdiendo cada día más en favor del espectáculo y los saltitos, María José ve con optimismo el futuro del teatro, independiente… el que se hace con grandes dosis de ilusión y por ello engancha al público.

Eddy comenzó en el Hot Club de Barcelona, un templo del jazz surgido en los años 30. Y en nada llegó a ser el director de la orquesta del Casino du Liban (1962) en Mameltein, sobre el Mediterráneo, a un ratito de Beirut. El Casino du Liban competía con el todo Las Vegas cuando Beirut fue, entre 1953 y 1975, el París de Oriente y el epicentro de las financias y la diversión de medio mundo. Líbano había sido protectorado francés y se hablaba francés; Eddy vivió una fantasía francesa al más alto nivel.

Eddy, todo un nº1, se vino p’a España en 1973… y la Guerra Civil del Líbano estalló en 1975… y se fue a pique aquél emporio.

Por la vieja piel de toro Eddy se centró en el mundo de la música, las discográficas y los artistas… hasta 2003 que dijo: “Hala, vamos, p’a Benidorm”. Y se vinieron.

Pero hasta entonces, trabajó con casi todos. Es que hay gente con la que no le ha gustado trabajar; y no la he hecho. Elogió a Manolo Escobar, que este viernes se nos unió la tertulia; tertuliano es y ya lo echábamos de menos, como benidormese y amigo. Y descubrimos, en el mano a mano entre los dos, que hay un disco que no ha visto la luz, un trabajo musical de Eddy, sobre zarzuelas, con la voz de Manolo; un medley de zarzuelas.

En 1999 pasó a ser director musical de Antena 3 TV, años felices que también recordó para nosotros.

Ni que decir tiene, se sucedieron mil y una anécdotas con este o aquél cantante, esta o aquella cantante, sobre tantos años de la música. José Luis Fdez Rizo, que acudió a una de las tertulias para someterse a nuestro “tercer grado”, se sumó por teléfono (desde Madrid) para significar que no había conocido a profesional más capaz de imponer respeto y profesionalidad a una orquesta, y ser más admirado por sus músicos, como Eddy. Y nos fuimos templando con vivencias en medio mundo, cosas de estudios de grabación y partituras, capacidades y discapacidades musicales, miedos y fobias de artistas, poses y mentiras. De todo hubo. Desde los teclados de Mecano a los temas de Julio Iglesias, las irrupciones musicales de La Trinca o las partituras de “Marinero de Luces” de la Pantoja, Eddy Guerin lució profesionalidad y maestría a la hora de lidiar algún compás desafinado en las preguntas; estuvo en todo.

Y nos habló de casi todos: Alejandro Sanz, José L Perales, Los Marismeños, Pastora Soler, Luis Miguel, El Fari, Alberto Cortez, Los Chuinguitos, La Grecas, Los Canarios… Y nos contó los inicios de la práctica totalidad de los que son y han sido algo en ese mundo de la Música; incluso de la SGAE y sus directivos…

Pero lo que pasa en “Los cafés de Meliá” se queda en los posos de las tazas. Para saberlo hay que estar allí, entre amigos.

Por alusiones, defendió la honestidad del Festival de Benidorm; muchos ganadores se sorprendieron de hacerlo, y nos contó alguna anécdota de alguna canción que llegó fuera de plazo… y ganó. Y lo que pasa en “Los cafés…”…

Se definen Eddy y María José como “dos jubilados más” que han elegido Benidorm; un Benidorm al que le falta una buena publicidad y no descuidar tanto la cultura.
Prometieron sumarse a los próximos cafés. 


Nota: No hay fotos de protagonistas –ni de tertulianos- en este post porque el fotógrafo oficial de la tertulia (el que no toma café y sí tónica) se nos fue en un viaje del IMSERSO. La edad ya no nos perdona. Pero en cuanto encuentre alguna decente de la pareja, las coloco.


1 dic 2012

DE “LA COHERENCIA” CON NUESTRA HISTORIA, QUE DIJO MARGALLO (y III)



Ayer lo dejábamos caer. A esto de “la tradicional amistad hispano-árabe” yo le encuentro un fallo con el vecino marroquí. Ya llevamos dos días con la legitimidad de la causa palestina y hoy cierro ante “la coherencia con nuestra Historia…” con “la tradicional amistad hispano-árabe”… y el vecino de Sur peninsular y el Oeste canario
En 1955 comenzó el lío… y aún no ha terminado. Si quieren me remonto a Estopiñán, que lo mismo da. Aún no ha terminado; aún no hemos terminado de hacer el primo.

Yo es que creo que sí es un lío del que pasa “la tradicional amistad hispano-árabe”. ¿O es que en puridad no son árabes? Por tradición, a los vecinos estos del Sur, desde tiempos de Roma, les llamamos “moros”, por derivación del “maurus/mavros” (negro) con el que calificaban los romanos a los que provenía de la provincia Tingitana (Mauritania).

Con el tiempo, tuvimos nuestras “cosas” con los “moros”, que llamamos, ¡válgame Dios!, Reconquista (que yo mantengo que no terminó hasta 1609… por el puerto de Dénia)… y ahora tenemos las Fiestas de Moros y Cristianos… pero esa es otra historia de turcomanos, que no de moros.

Y a lo que iba con los vecinos del Sur (y del Este canario) y el fallo con “la tradicional amistad hispano-árabe”.

Primero fueron unos incidentes (1955) y ya con muertos sobre la mesa se invitó al abuelo del sultancito a Madrid para escuchar la oferta española que, ¡pásmense!, sólo fue una retirada y un reconocimiento. En fin, la Independencia de Marruecos… lo que no nos supuso ningún beneficio en el mundo Árabe… que pasaba del tema. Lo que me lleva a pensar que los marroquíes son primos, como los palestinos, de los árabes; no hermanos.
Franco era un militar africanista y no quería volver a guerrear por allí; España podía permitirse una tontería así… aunque luego se armó más abajo.

Total, que firmamos el 7 de abril de 1956 dando carta de naturaleza a Marruecos y dejando fuera a Ceuta, Melilla y “los presidios” de Alhucemas, Chafarinas y Gomara (Vélez de la Gomera)”. Pero, fruto de la improvisación, quiero creer, no señalamos garantías… y de aquellos lodos…

Es que ni fijamos la frontera Sur del naciente territorio y ahora no nos valen prendas con los Saharauis. Pero es que, Quijotes, nos comprometimos -y cumplimos- a desarrollarle el Ejército, el Ejército Marroquí. Mohammed ben Mizzian, teniente general del Ejército español, pasó en 1957 a ser el organizador de ese Ejército. Y la “Guardia Mora”, la Compañía de Honores de Su Excelencia -que tal era su nombre- perdió la Sección de Guardias Indígenas, siempre al mando de un Caid, que se fueron p’a Marruecos; se bajaron al Sur.

Y con Ejército alistado llegaron las ansias del Gran Marruecos y en base a “la tradicional amistad hispano-árabe” el nacionalismo marroquí quiso el Sur… y tuvimos una guerra en Ifni (23.10.1957 – 30.06.1958) que “ganamos” a costa de 198 muertos, 84 desaparecidos y unos 500 heridos. Francia nos ayudó entonces con 5.000 soldados de la Legión Extranjera. De Francia, nunca más se supo con estos primos del Sur.

Y como premio a Marruecos y en virtud de “la tradicional amistad hispano-árabe” les dimos también todo el sur del Protectorado. Y a pesar de ello en Octubre de 1960 nos denunciaron ante la ONU por “la retención ilegal del Sahara, Ceuta y Melilla”. (Por no entrar en detalle hasta Tarfaya…)

Entre tanto, enarbolando “la tradicional amistad hispano-árabe” dijimos al Mundo que íbamos a solucionar la cosa -ganar tiempo para saber qué hacer- y a todo esto descubrimos, buscando petróleo -porque era un país árabe-, los fosfatos de Bou Craa y montamos hasta un Plan de Desarrollo para el Sáhara… y construimos la cinta transportadora de mineral más larga del mundo… sobre la que los del Polisario, tradicionales amigos hispano-árabes, atentaban mañana, tarde y noche, un día y al siguiente también, paralizando la producción.

A todo esto, desde 1960 la ONU tiene pedido un referéndum de autodeterminación de aquél territorio que ni nosotros, ni el amigo del Sur, realizamos.

Luego llegaría la larga temporada de apresarnos barcos que faenaban en los caladeros saharuis; las lanchas marroquíes salían a pescar patos todos los santos días… y había que pagar la multa. En el XVII los piratas de Berbería hacían casi lo mismo y entonces eran los frailes agustinos los que iban al rescate con las monedas en la mano. En aquella temporadita de casi 10 años del siglo XX era el Erario público español, y al final los armadores españoles, los que apoquinaban. Raro era el Telediario que no contaba un nuevo apresamiento y un nuevo cambio del linde de las aguas jurisdiccionales.

Otra andanada fue cuando en virtud de “la tradicional amistad hispano-árabe” Marruecos nos denunció en ante la Organización de la Unidad Africana y ante la Conferencia Islámica. Eso fue justo, justo, cuando José Alfonso cantaba aquello de “Grândola. Vila Morena” en Portugal y Monsieur Irak (léase Valéry Giscard d’Estaing) llegaba a la presidencia de Francia empeñado en hacerle la puñeta a la España franquista. Con Franco pachucho y el franquismo acojonao, la guinda: Marruecos planteó la Marcha Verde.

España había planteado, a su vez, un Estatuto de Autonomía para el Sahara (al que se opuso el Ejército y a punto se estuvo de que alguien entrara en Exteriores a paralizar el Ministerio) en el que se encontraba el Referéndum de Autodeterminación, pero Hasán II, con el beneplácito gabacho, puso en marcha la Marcha y, verde que nunca fue mi valle, todos en romería a la frontera sahariana. Y con Franco más p’allá que p’acá, obviando los compromisos internacionales, el 14.11.1975 les dimos el Sáhara a Marruecos y a Mauritania… que bien pronto le hicieron desentenderse de la cosa y pasó a ser una finca del sultancito. “Papelón” el de don Juan Carlos en aquél viaje, y vean el de la foto con el general Gómez de Salazar.

Del resto de la historieta, para qué contarles. Luego, tiempo al tiempo de desdichas, llegaría Aomar Mohamed Dudu y todo el rollo ese que llega hasta nuestros días en virtud de “la tradicional amistad hispano-árabe” que me lleva a pensar, visto lo visto, que o bien los primos del Sur (y Este canario) no son árabes, o bien nosotros siempre hacemos el primo. Y termino inclinándome por esto último. ¿Se acuerdan de la foto de ZP con el mapa de las Canarias marroquíes?, ¿se acuerdan de la foto de ZP con Mohamed VI en la sede de la ONU con sólo la bandera de Marruecos?

Como resumen, “la tradicional amistad hispano-árabe” -aquella que se inició en 1945- es sólo una diplomacia colmada de errores. Y como muestra, este botón marroquí. Espero que la factura del Sí palestino sólo termine como el préstamos a Grecia; que palmamos dinero… algo a lo que, por cierto, estamos acostumbrados.