8 nov 2015

DE UN SUCEDIDO DE 1975 DEL QUE NOS CUESTA HABLAR


Dicen que cuando uno ve las arenas del Sahara cambia la forma de ver la vida. Para mí no fue tanto; era mozuelo y solo vi algo amarillo parduzco más allá de Villa Cisneros.

Estos días de noviembre estamos a vueltas con la no muy airosa salida que hicimos del Sahara español. No estoy por enjuiciar el momento porque fue un momento muy especial para lejías, brillantinas, pistolos y pisahormigas, zapaburros, matildas, popeyes, cazamoscas, gorriones y lagartos… hasta para carristas de la Bakali legionaria y para los del “arma divina”, la Artillería, porque -yo oía decir entonces- que sus pepinos caían sólo “donde a Dios le daba la gana” (de ahí su divinidad) por mucho que apuntaran. Por H o por B allí había -y muchos más que hubo- de todos los cuerpos y armas en aquellos días saharianos de finales de 1975. Es la historia de la salida del Sahara, del abandono de aquél territorio. Ellos sí lo sufrieron.

En mis pocos días allí no supe del Polisario, porque hasta junio del 70 no se hizo notar. Así es que mis recuerdos de aquellos días africanos no tienen manchas de ningún tipo. Eso sí, recuerdo a las Tropas Nómadas y algún debus[1] colgado en la pared; incluso alguna foto de Tiradores de Ifni[2] que había en aquél Casino. Y, por supuesto, a la Legión; lo que me sirvió mucho -posteriormente- en mis días de Melilla cuando el tal Dudú lideró las protestas contra la Ley de Extranjería; el mismo Dudú que militó en el PSOE y juró fidelidad a Hassan II; que todo hay que recordarlo.

Lo de aquellos días de noviembre de 1975 que, por lo bajinis, recordamos ahora en el 40ª Aniversario de la pútrida Marcha Verde (Al Massirat Fath) tienen su aquél. A las pocas horas de que el Tribunal Internacional de La Haya[3] sólo le reconociera a Marruecos ciertos vínculos de pleitesía de algunas tribus del territorio con el monarca y, sobre todo, el derecho de autodeterminación del pueblo Saharaui, Hassan II lanza su mensaje (16 de noviembre) y los gobernadores de sus provincias comienzan a recoger todo lo que hay por las calles -sí, como suena- y mandarlos para el Sur, Corán y banderas en mano. El número de 350.000 surge porque ese había sido el número de los nacidos el año anterior en Marruecos; y les faltaron unos cien mil, que no pudieron conseguir más desarrapados dispuestos a la aventura. Ah, y 25.000 soldados que entraron a combatir al Polisario, al que la aviación alauita lanzó napalm en cantidad; tanta, como de WP (fósforo blanco)… que está prohibido por convenios internacionales lanzarlas sobre población civil; cosa que a Marruecos se la bufaba y se la bufa.

Hassan aprovecho la situación que padecía España y se blindó contra su pueblo; Marruecos vivía desde julio de 1971 (primer intento de golpe de Estado y matanza de Sjirat) los llamado “años de plomo” y terror de Estado que enmarcan la represión general que duró varios años tras la Operación Buraq (fallido ataque al avión real en 1972). Había que dar algo de carnaza que calmara a buena parte de la población y nada mejor que embarcarlos en una operación nacionalista como la “reconquista” de los territorios del Sur y una venganza ejecutada el 31 de octubre sobre las tribus del Este del territorio, algo de lo que Marruecos nunca ha dado cuenta.

La marcha, en lo que nos concierne, se puso en marcha el día 6 de noviembre cruzando la frontera… y el día 9 se paró ante los campos de minas. El día 12 ya se daban la vuelta los últimos (tras 6 días de ocupación simbólica del territorio español) levantando el campamento de Sabja Um Deboaa. Tras ellos, elementos del Frente de Liberación hacia la Unidad Marroquí siguieron molestando. Entre todos dieron un por culo que no era normal. Es que el cariño que le tienen los yankees a Marruecos es paranormal: estaban cabreados con nosotros por un contrato de fosfatos de Bu-Craa y se aliaron aún más con los marroquíes; que el Tío Sam tiene estas cosas. El increíble el idilio que les dura desde el XIX; y estamos en el XXI y sigue. ¿Qué será lo que tiene el moro?

Total, que con la gente ya lejos de la línea de minas (perfectamente indicada en hassanía[4]), el 14 de noviembre de 1975 se firmaban los tristes Acuerdos de Madrid y seguimos abandonando el Sahara (Operación Golondrina[5]). Aquí funcionó el espíritu de disciplina: pocos entendieron el tener que abandonar el territorio después de haber tenido que luchar contra tantos, tantos años; pero la orden era salir. Y salieron. Habían peleado contra guerrillas marroquíes y hasta con el Polisario, que siempre nos hizo como en Hata-Rambla (las mujeres y los niños delante, y los hombres detrás provocando; 17.06.1970) y algún otro ignominioso episodio como la emboscada en octubre de 1974 a la patrulla del sargento Carazo; que no fue un pasado de mel de romer con esta gente ñpolisaria a la que ahora hacemos ojitos por lo mal que les trata Marruecos. Y la verdad es que el Polisario tuvo un antecedente glorioso: el Movimiento de Vanguardia de Liberación del Sahara, pero después le pudo más su tierra y la forma de ser de sus gentes, que en esa orilla del Mediterráneo se escudan así.

Y tras los Acuerdos de Madrid, a salir. La tropa (12.000 efectivos, 2.120 vehículos y 25.000 toneladas de material) y unos 10.500 civiles con sus cosas: 1.350 vehículos, maletas y bultos por un total de 4.000 toneladas. Y allí quedaron los edificios públicos (valorados entonces en 14.000 millones de pesetas [unos 84 millones €]) y militares (valorados en 3.000 millones de pesetas [18 millones €]) que rápidamente ocuparon los marroquíes. No dejamos nada físico: hasta nos trajimos a nuestros muertos de tantos años que fueron desenterrados[6], introducidos en ataúdes, y trasladados a cementerios de la Península y de Canarias. Hasta las especies del zoo de El Aium, que iba a inaugurarse ese mes de diciembre fueron trasladas a una finca de Almería.

En diciembre de 1975 aún estábamos presentes en El Aium y Villa Cisneros, con marroquíes, pero presentes. Algunas unidades aún se tomaron allí las 12 uvas: 1976 fue recibido con 12 morterazos de iluminante que marcaron el final, con mosqueo marroquí. Hasta el día 12 de enero de 1976 no se arrió la última bandera; y se serró el mástil para que los marroquíes no pudieran izar la suya en él. Una compañía de la Policía Territorial y otra de Infantería de Marina realizaron la ceremonia en Villa Cisneros minutos después de que un aviocar T12 despegara con el general Gómez de Salazar y su Estado Mayor. El último soldado en salir fue un lagarto José Moreno, de Infantería de Marina. Subió a bordo del “Ciudad de la Laguna” y partió rumbo a las Islas Canarias.

Mientras tanto, la 7ª compañía de la 8ª Bandera del Tercio Don Juan de Austria arrió la última bandera de El Aium, también serró el mástil y lo embarcó en el “Plus Ultra”. Aún se quedó allí Victoria Marco Llinares, corresponsal de ABC para contar el final: el momento en que la población vitoreaba a las tropas marroquíes del coronel Ahmed D’Limi; las mismas que a la mañana siguiente purgaron todo el territorio buscando a gentes afines del Frente Polisario. Increíble: salieron a aclamarles cual Guatemala para caer en la pesadilla de Guatepeor. Así les va.

D’Limi terminó muy malamente sus días. No sé si conspiró después contra Hassan II siendo ya general, pero el 25 de enero de 1983 apareció su cadáver, y los medios hablaron de la “horrible muerte” del general. La noche anterior fue llamado a palacio… La maldición de las arenas del Sahara.

Todo aquello lo cuenta muy bien mi buen amigo Pablo (Ignacio de) Dalmases en Huracán sobre el Sahara; él era director de Radio Nacional de España allí… y el simún, otros lo llaman irifi, sigue soplando 40 años después.






[1] Fusta para sus monturas, dromedarios. Las mías (centurias) se desplazaban sobre dromedarios.
[2] Unidad desmantelada desde la cesión de Ifni a Marruecos en 1969. La Guerra de Ifni-Sahara, enfrentó al Ejército español con el denominado Ejército de Liberación, integrado por marroquíes y saharauis de distintas tribus y financiado por el gobierno de Rabat.
[3] Opinión Consultiva del 16 de Octubre de 1975: Caso relativo al Sahara Occidental (pág 137 a 139) http://www.icj-cij.org/homepage/sp/files/sum_1948-1991.pdf 
[4] Dialecto del árabe hablado en el Sahara Occidental.
[5] Se inició el 28 de octubre con el abandono de los puestos de Mahbes, Echdeiría y Hausa
[6] Los hombres del pelotón de castigo de la Legión fueron los encargados.

1 nov 2015

DE HADES A TODOS LOS SANTOS; Y EL 40 RONDANDO...


Ya les hablé del Sandhain - All Hallow Even - Hallowe’en en 2013 y 2014; desde las epidemias de peste y honrar a la muerte a Jack “el Tacaño”, a Sleepy Hollow y a Lord Nabo. Este año me llego hasta la Grecia clásica.

Me contaba mi padre ha mucho tiempo ya -y por eso lo cuento; ha prescrito su copyright- que Hades el Invisible” (porque tenía un casco para hacerse invisible, que si no…), con sus hermanos Zeus y Poseidón, desafiaron el poder de la titanes y ganaron. Se echaron a suertes el mundo, que para algo habían ganado, y Zeus se quedó con el cielo, Poseidón con los mares y Hades con lo que hay debajo de la superficie terrestre; y en el lote le entró el inframundo. Y menos mal que contaba con el barquero Caronte, con el perro Cerbero y con un nutrido grupete de ayudantes, que si no aquello hubiera sido un sin Dios con tanta gente yendo para el inframundo... y queriendo salir; que de todo había (y hay).

Hades reinaba sobre los muertos y les prohibió que abandonaran sus dominios. Pero, mira, éstos se empeñaban en volver a la vida terrenal (lo que indica que no se lo estarían pasando muy bien allí abajo). Y luego estaba que también había quien que se empeñaba en robarle almas a Hades, lo que le ponía de muy mal genio. Tanto, como cuando querían engañarlo. Sísifo le convenció para volver a la vida terrena para castigar a su esposa, porque no le había hecho un funeral acorde a su nivel (era rey), y en cuanto estuvo en Corinto, se le olvidó a lo que había venido, pasó de volver con Hades, y siguió con su vida y con su esposa. Ni que decir tiene que Hades, cabreado, le envió a Hermes; y de vuelta al inframundo para no salir ya más. Que una cosa es chulear a Tánatos (la muerte) y otra a él, todo un Dios. Bueno, Hércules lo chuleó un poco (pero también terminó palmándola), como algunos otros que le visitaron una vez y dijeron que aquello no era nada sano. Es el caso de Ulises, Eneas, Orfeo y otros. Pero por lo que contaron, aquello no es un sitio ni saludable; pero todos terminaron yendo para allí/allá.

Y a lo que íbamos. Hades tenía su puntillo (en ocasiones borde) y permitía a sus súbditos ascender desde el Inframundo a la superficie y manifestarse a sus descendientes; y hasta podían hablar con ellos (mediante ruidos, claro). Bueno, pues resulta que entre el 1 y el 2 de noviembre subían las ánimas (y anemos es el viento) y entraban en contacto (¿?) con los suyos. Pero más de una de aquellas ánimas subía para ajustar cuentas a propios y foráneos (que si por unos cuernos, que si por otras cosas) y daban unos sustos que pa qué.

Resultaba entonces que si no llevabas el óbolo para pagarle a Caronte, te quedabas cien años en la orilla tonta del Estigia y mucho pobre había ya por aquél entonces. Pero cada cien años Caronte hacía un paseo grupal y te llevaba al Hades por la cara. Por eso, cuando salían las ánimas para visitar a los “suyos”, algunos un siglo después, la cosa solía estar muy cambiada por aquí arriba y había que indicarles el camino a las ánimas con mariposas (un pábilo encerado sobre aceite, que ardía, y arde, mientras haya aceite). Y el ánima de turno sabía llegar hasta los suyos por el colorín de la llama de la mariposa; que ya es amor a los propios y saber distinguir tonalidades de llama.

De entonces a hoy esto de las ánimas ha cambiado mucho, pero la fiesta sigue presente. Encontrar mariposas de aceite es más complicado que apuntarse a la moda anglosajona que ahora se monta, pero la cuestión es celebrar, aunque no sepamos qué; pero para eso somos mediterráneos.

Y fiesta es, para el Catolicismo, celebrar a todos los que están en presencia de Dios; una de las metas. Pero la Persecución de Diocleciano (303 dC) fue tan grande que aquella primitiva Iglesia no encontraba fechas libres en el calendario (y hay 365 días) para celebrar a sus mártires santificados y decidió agruparlos a todos en este día del 1º de noviembre, aunque hasta el siglo VIII no se instituyó, y en el IX se generalizó.

Perséfone, de Rossetti (1874)
Y viene bien porque la celebración festiva le va como anillo al dedo al calendario. Y vuelvo a Hades (que pese a ser invisible aquí se nos manifiesta -negro sobre blanco- una y otra vez); y vuelvo a él porque Hades se encaprichó de Perséfone/Proserpina (la que lleva la muerte -que vaya nombre- y va siempre con su granada) y la raptó y la hizo reina del Inframundo. Pero ¿qué madre quiere un reino inframundano y triste para su hija? Pues fue por eso por lo que Deméter, la mamá de Perséfone, protestó y convenció a Zeus, el papá, para que la ayudara ante su hermano Hades, raptor y marido, para que éste le permitiera a Perséfone regresar el mundo terrenal de los vivos por lo menos medio año cada año. Y así fue: Perséfone sube a la superficie -hace feliz a su madre, Deméter, y nos aparece la primavera y todo florece- y se baja al inframundo -y nos deja sumidos en el otoño- a golpe de frío y oscuridad. Lo mismo que Perséfone hacía, hacen algunos ricos al tener el domicilio fiscal en otro país fuera de la piel de toro: seis meses aquí, seis meses allí/allá.

Así, con esto de Perséfone y Hades, los griegos explicaban lo del buen tiempo primaveral-veraniego de flores, vida y cosechas, y el mal tiempo otoñal-invernal, de pausa y encierro. Y, además, hay dos fechas claves que le acompañan: la Candelaria (llega la luz) primaveral y Todos los Santos (ojo, que viene la oscuridad) otoñal. El refranero lo avala: Que en Candelaria llore o cante, el invierno está detrás o delante; y no digamos del nostre: Si per la Candelària plora, l’hivern està fora, i, si no plora, ni dins ni fora. Y también para Todos los Santos: Por Todos Santos, frío en los campos; o Quién no ha sembrado en noviembre, que ya no siembre; o el autóctono de Dia de Tots Sants, retira el ventall i trau els guants… que nos lleva a esa vieja costumbre de sacar ya las prendas de abrigo en este día.

El Día de Todos los Santos también era día de ferias. Se cerraba el calendario agrario y ya se habían recogido (y vendido) las cosechas de almendra y garrofa, la uva estaba en el lagar, camino de llegar a vino, y la oliva ya había pasado la prensa en las almazaras. Era el momento en que vencían los contratos de arrendamientos de las tierras, se pagaban las deudas y se recogía el ganado. Era, también, el final de las ferias donde se mercaba todo lo necesario para pasar el invierno. Y también acababa la temporada de caza: le acuñan a La Vila Joiosa la patria del refrán que dice que Per Tots Sants mata les enzes y arria el reclams. Nada, de cabeza al invierno.

Y no entro en la gastronomía del momento no sea que alerte a la OMS y le saque algún problema salutífero.

Pero sí lo hago en la serie de los 40 días. El caso es que estos días 1 y 2 de noviembre no nos coinciden con ninguna efemérides astrológica pero sí con la pauta matemática de los 40 días. El Equinoccio de Otoño lo celebramos el 22 de septiembre… y 40 días después estamos en Todos los Santos/Difuntos (que van inseparables; porque para ser santificado has de morir). Y alguno pensará: una casualidad. Pero es que la Candelaria llega 40 días después de la Navidad. Y así, a golpes de 40 días podemos confirmar el calendario; que hasta la Cuaresma son 40 días. Y 40 días van de las Cruces de Mayo al Equinoccio de Primavera; y hay varios ejemplos más. Hasta las brujas celebraban sus aquelarres 40 días después de los equinoccios y, naturalmente, uno les caía por estas fechas. El 40 aparece mucho, habría que trabajárselo en otro post.




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30 oct 2015

¡POR FIN!: EL MERECIDO HOMENAJE A JUAN PORTOLÉS


Ayer tarde fue un momento de reencuentros con grandes amigos y excelentes profesionales. El motivo: el homenaje que a Juan Antonio Portolés Juan le había organizado su “hermanoMario Ayús y al que nos sumamos un buen número de compañeros que lo conocimos, lo tratamos y aprendimos de él. También estaba presente la familia de Juan, Juan Portolés Juan, JPJ; capicúa.

Algunos tuvimos la oportunidad de dirigir unas palabras, pero otros muchos estaban en el Salón de Actos del Ayuntamiento de Benidorm testimoniando con su presencia su afecto por Juan. No sé, destacaré al menos a Alfonso y Antonio Puchades, el cónsul noruego Jan Arild Nilsen, el promotor Cecilio González, el maestro Rafael Doménech, el gran Pepe Andreu, desde Torrevieja y en silencio, o la simpar Camino Herreros. Me dejo sin citar, por sufrido espacio, a muchos buenos y grandes amigos de Juan que, desde que lo conocimos, han sido nuestros.

Abrió el acto un audiovisual con material gráfico sobre su vida al que puso voz Manolo Abad, director de Radio Sirena, contándonos todo eso del Movimiento Artístico del Mediterráneo, del Grupo Parpalló, de los CIT’s, de Fomento del Turismo, de la ExpoTur… y todas esas cosas de las que había sido miembro y/o fundador Portolés. Presentaba, Juanjo Vidal, el compañero periodista que relató también el momento en que conoció a Juan. Miguel A. García Brera, su profesor en la facultad, le animó a aceptar una oferta de trabajo en el Diario HOY, que editaba y dirigía Portolés. “Si vienes, te quedarás; y aquí sigue Juanjo, que hasta ha formado aquí su familia.

Abrió el turno de intervenciones Juan Antonio Calabuig, presidente de la Asociación Valenciana de Periodistas y Escritores de Turismo, quien, tras glosar su figura, propuso que fuera nombrado Hijo Predilecto de Benidorm y un premio con su nombre. Portolés nació en Valencia, en la Casa de las Rocas.

Acto seguido, María José De la Rubia, directora de la revista Golf Costablanca, efectuaba su breve semblanza de aquellos días de trabajo y éxitos junto a Juan. Ella y Alberto Urbiola, quién luego intervendría, componían con Juan el trío visible de tantas y tantas iniciativas que poco a poco fue lanzando Juan. María José fue emotiva -“Juan, se te quiere y se te extraña”- y entrañable; terminó con una de las frases de Juan: “habéis tenido mucho gusto de estar conmigo”.

José Tomás Lozano, director de KM625, vino desde Alicante para recordar peripecias promocionales a través de Onda 0 y otros medios; o de cuando sacaron a “pasear” el viejo autobús de la serie “La Alquería Blanca” a hacer la ruta por los pueblos montanos de la Marina Alta.

Desde Valencia, Toni Sanchís rememoró la figura de Portolés. Pasó por su estudio fotográfico, abierto en 1901, y forma parte de la galería de personas ilustres que por allí han pasado. Merece la pena dejarse caer por Serranos 27; un museo de la fotografía. Y puso voz Toni a las palabras que envió Rafael Brines, otro de los históricos del periodismo valenciano que no pudo desplazarse hasta Benidorm ayer.

Y llegó el turno a Alberto Urbiola, director de Es-Radio Gandía que durante años fue la mano derecha de Portolés: “Éramos un pequeño equipo capaz de hacer grandes cosas”. Eran los tiempos de CRINTUR y TURMARKET… y de poner la Costa Blanca en órbita, como hicieron. Algún chiste malo, made in Juan, y muchos recuerdos emocionantes a flor de piel.

Juan Riera, estuvo llamando: se iba retrasando en el viaje y no llegaba a tiempo. Mandaba sus saludos, como Gema Amor, Agustín Navarro o Matías Pérez Such que no podían sumarse a tiempo al acto. Desde Hamburgo, Humberto Armas, hacía lo propio. Desde Londres, José María Díez enviaba su mensaje, que leía Vidal. Es que muchos no pudieron estar con nosotros.

Esteban Gonzalo Rogel, secretario de AVPyETUR, también puso ante el micrófono sus recuerdos de un tiempo profesional junto a Juan, y trasladó las palabras de Pepe Soler Carnicer, otro de los grandes escritores valencianos, relator de crónicas populares y viajes al interior, que también recordó, emocionado, la figura de Juan.

Y me tocó a mí. Recordé su profundo amor a Benidorm, su pasión por la comunicación y la promoción turística, y el gran respeto y aprecio profesional que nos tuvimos. Recordé que tiene entradas propias en la Gran Enciclopedia de la Comunidad Valencia, y en la Espasa-Calpe; cosa que muy pocos, ninguno de por aquí, puede decir. Y elogié su labor en el Hand Book de la Costa Blanca, herramienta imprescindible antes de la ofimática. Reivindiqué estos homenajes en vida y agradecí al profesor Vera que el IUIT lehomenajeara en septiembre de 2011; en vida. Fue un día muy feliz para Juan.

Me emocionó la llegada de Miguel Alberto Martínez Monge, el hombre con quién más horas de trabajo compartió. No lo esperábamos; quedó muy afectado y pesan los años, pero Miguel es rocoso. Y recordó Miguel cuando pusieron en marcha la AAPET, los congresos de Turismo, los viajes, las promociones y la edición turística con El Meridiano del Turismo y otras aventuras más: “Recuerdos de vitalidad absoluta, trabajo intenso y amistad infinita” que emocionaron.

Roc Gregori, Secretario Autonómico de Turismo que fue, le recordó como “el mejor glosador” señalando que sigue siendo “un hombre inabarcable”. Le conoció ya en el 64 y recordó colaboraciones con el Servei de Turisme y con la Agencia Valenciana de Turismo. Pidió “Festejar su recuerdo”, que sería lo que Juan más quisiera.

El director del Instituto Universitario de Investigaciones Turísticas, Fernando Vera, puso la voz de la Academia en el acto. Colocó a Portolés al nivel de Pedro Zaragoza y José Miguel Iribas en cuanto al amor y promoción de Benidorm. Señaló la “red de afectos”, idea de Iribas, que Portolés había cimentado con todos nosotros y muchos más, y destacó cuatro claves de su labor: la ya citada de “Benidorm por encima de todo”, el haber sido “el mejor valedor de la marca Costa Blanca”, el ser “uno de los pioneros de la prensa turística” y la “inmensa labor de promoción de los pueblos de interior a los que no sólo situó en el mapa mental de todos, sino que los hizo referencia turística”. Anunció Fernando que la Universidad trabaja ya en catalogar el legado documental de Juan y animó a realizar una tesis sobre muchas de sus facetas.

José María Perea, que también vino de Alicante, cerró las intervenciones. El que fuera director general de Turismo (1983) planteó un análisis del periodismo que hizo Portolés y recordó una anécdota de aquellos años. Como periodista, señaló que, en principio, todas las noticias son “malas”. Juan le propuso editar “Buenas noticias del Turismo” y provisto de unas absolutas ganas de hacer las cosas bien confeccionaba aquella sencilla publicación que llegaba a todas las oficinas de turismo de TurEspaña y a los mercados internacionales, posicionando la Comunidad Valenciana, y que tantas puertas les abrió.

Clausuró el acto el alcalde de Benidorm, Toni Pérez. Nos sorprendió con un “yo nací en la primera casa en que vivió Juan Portolés cuando llegó a Benidorm”, y elogió su labor. Recordó que año tras año Portolés presentaba el concierto principal de la Unión Musical: “la pieza podía ser la misma año tras año, pero Juan la presentaba cada vez de manera que pareciera nueva, diferente”. Destacó que ante todo, y señalando su foto –que presidía el acto-,  Juan era “un hombre muy bondadoso que transmitía humanidad”. Sí, mirando a la Universidad, al profesor Vera, y a todos nosotros, reconoció que “Benidorm en muchas ocasiones llega tarde” y que estábamos en un momento especial para recordar a Juan; que había sido un acto singular porque “este homenaje sale del corazón”.

Y ahí terminó el acto, con una cerrada ovación a sus hijos -Juan Antonio y Francisco Javier- y a su esposa Amparo, que no pudo acompañarnos. Y abrazos entre los amigos y compañeros que, algunos, estábamos años sin vernos.

Este homenaje, como tantos otros que le rindió en vida, ha sido una idea de Mario Ayús Rubio, que no tomó la palabra en el acto y pasó tantos o más años que nadie al lado de Juan, “su hermano” como él le dice.


  


29 oct 2015

DE LOS 60 AÑOS DE ESPAÑA EN LA ONU. ¿QUÉ PASÓ PARA QUE LA URSS NO NOS VETARA?


España se apresta a conmemorar el 60 Aniversario de su ingreso en la ONU (la Organización de las 50 naciones unidas en guerra contra el Eje). Y lejos de cuestionar o cuestionarme la validez del organismo (ahora que ya no está en guerra contra aquél Eje germano-nipón), sí me quedo en la válida historia española de aquellos días de 1955.

Mientras por la España de Franco sólo había contactos con “los aliados” a través de algún departamento de los Servicios de Información militar, por la parte del Exilio funcionaba un buen cordón umbilical a través de la Junta Española de Liberación (JEL: 20.10.1943), surgida de la Declaración de La Habana (25.09.1943); hasta tal punto que para “los aliados” la JEL venía a ser el equivalente a la representación del Gobierno de la II República. Así, a la Conferencia de San Francisco acudió la JEL -Indalecio Prieto Félix Gordón, Antoni Mª Sbert y Álvaro de Albornoz- y también Juan Negrín (que se consideraba presidente de iure del Gobierno en el exilio), Julio Álvarez del Vayo (que había sido el último ministro de Exteriores de la República), el lehendakari José Antonio Aguirre (profesor en la Universidad de Columbia y asilado en USA) y algunos catalanes integrantes del Consell Nacional de Catalunya -que repartieron a diestro y siniestro un documento titulado “El caso de Cataluña” buscando apoyos-. Hay quienes consideran a la JEL decisiva para que el representante de México (y el de Australia, que casi nadie lo cita) colaran lo de “A propósito del párrafo 2 del capítulo III (corresponde cap. II, art. 4,4), la delegación de México considera que este párrafo no podrá aplicarse a Estados cuyos regímenes fueron establecidos con la ayuda de fuerzas militares de países que han luchado contra las Naciones Unidas, mientras que estos regímenes permanezcan en el poder[1]. No se citaba a España, pero… verde y con asas. ¡alcarraza!

La JEL desaparecería el último día de agosto de 1945, pero nadie la podrá quitar que estuvo en la Conferencia de San Francisco (25.04 al 26.06.1945) y participó en la firma de la Carta de las Naciones Unidas (las 50 naciones unidas en guerra contra el Eje). Y fueron 50 las firmantes. Y se creó la ONU; y España no estuvo. Para haber estado allí o se debía de haber firmado la Declaración de Washington (01.01.1942; los 26 gobiernos implicados directamente en la IIGM: Carta del Atlántico) o se debía haber declarado la guerra a las Potencias del Eje; y España -todo lo más- había roto relaciones diplomáticas con Japón por los abusos en Filipinas un poquito antes de que les enviaran a Little Boy y a Fat Man. España, fue excluiday en 1946, condenada: se creó la Asamblea General el 10 de enero y el 9 de febrero ya nos endilgaba la primera resolución condenatoria.

Y no una: además de la Resolución 32 (I/1), de 9 de febrero, la llamada Carta de Polonia de 8 de abril, la Resolución 4, del 29 de ese mes (Consejo de Seguridad); el Informe del Subcomité especial de los Cinco de 31 de mayo, la Resolución 7, de 26 de junio (Consejo de Seguridad), la Resolución 10, de 4 de noviembre (Consejo de Seguridad), los anteproyectos de resolución contraria de 13 países (2 de diciembre); las Sesiones del 2 al 9 de diciembre ante la 1ª Comisión de la Asamblea General (y, precisamente, del 9 de diciembre es la manifestación en la plaza de Oriente donde se coreó lo de “si ellos tienen ONU, nosotros tenemos DOS”), las  Sesiones del 9 al 12 de diciembre de la Asamblea General plenaria y la Resolución 39 (I; 34 votos a favor y 13 abstenciones) donde sólo rascamos 6 votos a favor: Argentina, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador y Perú.

La “lógica” reacción española, que nadie por allí esperaba, fue de adhesiones inquebrantables al franquismo porque, encima, vino a coincidir la cosa con el entierro de un falangista asesinado por el maquis (que todo se juntó).

Y viendo lo que pasaba en la vieja piel de toro, los de las naciones unidas en guerra contra el Eje se lo piensan en 1947: así no vamos a ningún lado. Por ello, la Resolución 114 (III), de 17 de noviembre, ya no prospera contra España. Además, alguien llega a la conclusión de que esa situación sólo beneficiaba a los soviéticos y comienza un acercamiento rompiendo recelos sobre The Spanish Question.

La Cuestión Española se inicia el 18 de julio… de 1945 en Potsdam en un diálogo Churchil-Stalin, del que salió victorioso Churchil: “la cuestión de España es de los españoles”. Hay quien dice que la condecoración que se le impuso en Cuba -y los vegueros- le hacía españolear de vez en cuando. Stalin, tragó. Roosevelt, en 1942, cuando los desembarcos en África ya había comunicado al gobierno franquista que “no problem”. Pero los tiempos cambiaron y en 1947 ya estaba Truman en el poder -y nos había apartado del Plan Marshall- y a Churchill le sustituye Atlee (que había sido arengador oficial de Brigadas Internacionales en Albacete). Pero ambos mantuvieron lo acordado. Stalin lo que consiguió, tras la victoria de los comunistas franceses en las elecciones de 1945 (21.10.45), es que francia cerraran la frontera de los Pirineos… y así funcionara de puta madre el contrabando -que es lo que tiene estas cosas-.

Pero todo esto pronto se olvida: el 8 de febrero de 1949 el Chase Manhattan-National City firma un crédito con el gobierno franquista y éste, de paso, libera, gracias al contacto bancario yankee, 25 millones de dólares en oro que los británicos tenían retenidos en Londres. Los norteamericanos dejaron de votar a todo que no y comenzaron a abstenerse en todo; y deciden levantar, secretamente, el embargo.

Llega 1950 y con la Guerra de Corea en marcha y aprovechando que la URSS abandonó el Consejo de Seguridad (de enero a agosto) porque se había propuesto la admisión de la República Popular de China, se admite que España tenga Observador Permanente en la ONU (aunque aún habrá de esperar) y se revoca y anula la vieja y desgastada Resolución 39 (condenatoria), y se aprueba la nueva Resolución 386 (V), de 4 de noviembre) en la que se insta, después de todo, a que vuelvan los embajadores. Lo hicieron en 1951.

En diciembre de 1952 se admite a España en la UNESCO y en 1953 comienza la verdadera historia del ingreso de España en la ONU. La Resolución 718 (VII) sienta las bases al crear la Comisión de Buenos Oficios para la Admisión de Miembros: un holandés, un egipcio y un peruano presentarán el Informe A-720 al Secretario General (03.09.1954) donde señalaban el nuevo equilibrio de fuerzas favorable a la admisión de España. La Resolución 817 (IX) de 23 de noviembre, revisará el tema.
En diciembre de 1954 José María de Areilza (embajador en Washington) negoció personalmente con el representante ruso Mikhail Sobolev que se permitiera ya la llegada del Observador permanente, y en enero de 1955 el Secretario General, el sueco Hammarskjold, dio el plácet. El 9 de junio llegaría a Nueva York José Sebastián de Erice a hacerse cargo del puesto.

Entonces, el 23 de septiembre de 1955 el ministro Alberto Martín Artajo presentó, finalmente, la solicitud de integración. Y en diciembre, se trató, junto a otras 16. El día 13, la URSS veta la integración. ¿Fracaso? A la mañana siguiente, sorpresivamente, el representante de la URSS, Yakov Malik, retira el veto: se excluye a Japón y a Mongolia Exterior de la integración, pero no a España. Así, por la Resolución 995 (X) de 14 de diciembre de 1955, previa recomendación del Consejo de Seguridad (documento A-3099), España es país miembro de la ONU.

¿Qué pasó para que la URSS no nos vetara? Yo no he conseguido leerlo en ningún sitio.






[1] Primera Comisión del Consejo de Seguridad, Subcomité Especial y de la Asamblea General

25 oct 2015

DE CUANDO EL CONOCIMIENTO, LA INFORMACIÓN, ES LA CLAVE EN TURISMO. OTRO CAFÉ CON LEIRE BILBAO


Leire Bilbao en "plena faena"
Pasó a tomar café con nosotros -en el Meliá de Benidorm- la directora de Visit Benidorm, Leire Bilbao. Volvía a Los Cafés del Meliá; en la anterior ocasión (septiembre de 2014) quisimos saber qué se proponía hacer -tras su nombramiento- y en ésta ocasión (octubre de 2015) quisimos que nos contara algo de lo (mucho) que ha hecho y de los planes que tiene. Y en esta ocasión hasta estuve yo, ¡fíjense! Últimamente me hacen coincidir los cafés con acontecimientos familiares y… familia no hay más que una y a estos tertulianos me los encontré tomando café en el Meliá de Benidorm una tarde que Juan Portolés Juan me invitó a sumarme a ellos.

Por cierto, el jueves 29 se va a celebrar un homenaje a Juan Portolés en el Ayuntamiento de Benidorm. Y son muchos los que allí acudirán; me sumaré a ellos, como no podía ser de otra forma.

Pero a lo que íbamos, al café con Leire. El anterior, nos había sentado muy bien: nos transmitió buenas vibraciones y nos encandiló. Ahora volvía al Meliá a cafetear. ¿Qué habría sucedido en el ínterin? Nunca concebimos este café como un “juicio de residencia” (porque sigue), ni como un “háganos, vuesa merced, un balance”; que la cosa no va por ahí. Y aunque ya nos han dado un premio, no se nos ha subido el pavo tertuliano y no actuamos como pretores; porque a muchos nos sienta fatal la toga pretexta (la del ribete púrpura).

Muchos detalles de este café con Leire permanecerán entre los posos del mismo hasta que una auctoritas mayor los devele; pero parte de ellos ya los conocemos. En fin, que hablamos de todo y del Plan Estratégico Reto-2015 y los prolegómenos del Reto-2016 que ahora ultiman… Y del Conocimiento, como reto de futuro.

Y hablamos de los impactos de los programas de TV que van saliendo por todo el mundo, de lo que se consigue con los blogueros planetarios, de las actividades específicas que desarrolla Visit Benidorm y… hasta de la percepción del turista sobre Benidorm que, mira por donde, muchos coincidimos en que es más optimista que la nuestra propia.

Hasta hace, como quien dice, cuatro días se decía que el dominio del mundo lo ejercía el que tenía el control del mar. Ahora lo hace quien tiene el control del conocimiento; de la información. El mar baña nuestras playas y chimpún. Y a eso vamos: a disponer del máximo de conocimientos; el máximo de información posible. Tanta, que se necesitará personal capaz de procesarla. Ya hay, pero vamos a por más. No en balde va a ser Benidorm el primer destino que se audite a nivel mundial en eso del Turismo Inteligente. Acuérdense de los actos del Día del Turismo en Benidorm y la visita de la señora Borrego y de lo que supone eso: “inversión en materia de innovación, nuevas tecnologías, accesibilidad y sostenibilidad”. Leire anda ilusionada con esto; por algo será.

Destiló Leire Bilbao para nosotros píldoras como “el éxito de la ciudad sigue siendo el saber cómo venderla” y el éxito suyo, y el de su equipo de cinco personas jóvenes, está en “potenciar la gestión de los recursos”, al tiempo que nos decía, con rotundidad: “si hubiera más producto que vender, Visit Benidorm lo vendería”.

Como siempre, nos metimos en las arenas movedizas del “turista de calidad”; no escarmentamos. El hombre es el único animal que tropieza mil veces con la misma piedra; y el español… con el mismo Peñón. Pues los de Benidorm, con el mismo concepto una y otra vez. Leire terció con lo de: “el producto es el mismo; los segmentos y perfiles, distintos”. Vamos: un “hay Benidorm para todos” en toda regla. Pues ya verás como en cualquier otro café vuelve a emerger el tema.

Ya puestos, de barro hasta las narices, nos metimos con lo de la dualidad Fundación Turismo-Concejalía de Turismo -de Benidorm y del Ayuntamiento de Benidorm-. Sí, todos entendíamos que Leire es un técnico de la fundación; superior, pero técnico. A veces nos gusta que nos regalen los oídos: sí, son dos departamentos con un mismo fin; pero uno funciona como empresa y otro es de gestión municipal. El personal de ambos es valiosísimo, pero cada uno conoce sus cometidos. Vale: hasta en Barcelona el personal ha migrado, casi al completo y voluntariamente, a la Fundación; pero aquí llevamos dos telediarios con Visit Benidorm. Esto no lo dijo Leire, pero lo opinamos más de dos. Lo que sí dijo es que “lo que no hace la ciudad, lo hace la fundación; y lo que no hace la fundación, lo hace la ciudad”, porque “el objetivo es llegar a cubrir el máximo de acciones”.

Y ya puestos, pues le preguntamos por la tasa turística esa que dice el nuevo gobierno de la Generalitat[1] que va a implantar: “los esfuerzos recaudatorios deben ir en otra dirección”,  como cosa personal nos opinó; ella es técnico. ¡Tranqui!, que pensamos igual: eso solo lo dice el/la que no tiene ni p… idea de turismo. ¡Pues no hay nichos, ni ná, en los que recaudar, y cosas que arreglar, antes de meterle mano al turismo, que ahí siempre está!

Nada, que señalar 220 acciones desarrolladas en 22 países y con resultados tangibles avalan este primer año de la nueva etapa de Visit Benidorm. El objetivo de Leire Bilbao: “que los demás hablen de nosotros” se ha conseguido. Y hablando están…

Sí, hubo más: Leire reconoció que ha sido débil el nexo conductor con la Cátedra de Estudios Turísticos “Pedro Zaragoza Orts”. No todo podía ser perfecto: hay que arbitrar el sistema por el que mejore la imbricación con ese vector de conocimiento y se le saque mayor rendimiento. Y en ello trabajan ya.

Y hubo más. Hasta divagamos encendidamente sobre la palabra “barista”. Yo impuse la tradicional definición, pero no hallé consenso. Insisto: barista era el experto camarero que en 1901 -y especialmente desde 1945 (con el invento de Aquile Gaggia)- sabía sacarle rendimiento a la máquina de presión del café y a la presión de molturación del café. ¡Ojo!, a las dos. Luego, el vulgo le ha dado por llamar barista a todos aquellos que han trabajado en el bar. Pero recuerden: los buenos baristas crearon el Arte del latte; cosas de Italia. Però… nosaltres som molts cabuts. Y la cosa viene de la unidad de presión: el bar (un millón de barias, del griego ‘baros’; peso) que es aproximadamente igual a la atmósfera nuestra de todos los días (1 bar son 750 mm Hg y 1 atm son 760 mm Hg; y por 10 mm de Hg no nos vamos a envenenar el café. O sí.) Otro sí digo que el Bar (el lugar) tiene su origen en la barrera: otro invento italiano del XIII, pero que estaba delante de los tribunales de justicia y allí el reo de turno exponía y quedaba allí parado. Cuando una “barrera” similar se puso en un antro de bebidas alguien dijo que tenía barra (barrera en italiano) como los tribunales y esa barra, en vez de deponer los reos, ponían vasos de vino y cosas por el estilo. Los sajones destrozaron la barra, la tomarla del francés -barre- y la dejaron, en su pronunciar, en Bar.

Al bar, lo que es del bar; a la máquina del café, su experto -el barista-; y para las cosas del Turismo de por aquí… dejemos hacer a Leire Bilbao y su equipo. Y, Leire -¡plis!-, déjame pronto contar algo más; que bien interesante que fue este café.







[1] Aquí, en la Comunitat Valenciana al decir Generalitat se entiende claramente que es la nuestra. Cuando hablamos de la otra, le ponemos calificativo para georeferenciarla: Generalitat de Catalunya. Así pues, con Generalitat me refiero a la Generalitat; a la nuestra.  Que ya está bien de pavos.

23 oct 2015

DE LA PREHISTORIA DE LAS VACACIONES SOCIALES… HASTA LAS DE TERCERA EDAD (y II)


Comenzaremos esta segunda entrega citando al Instituto de la Juventud y Promoción Comunitaria, que es ya una cosa de 1977 y estaba adscrito al Ministerio de Cultura; Se dedicó a mantener la estructura de las vacaciones sociales ligadas a la juventud  y desde 1985 se quedó sólo en Instituto de la Juventud. Antes, en 1983, se había creado el Consejo de la Juventud con el objetivo concreto, entre otros, de potenciar esta prestación, pero habrá que esperar toda una década (1993) para que se active su Programa de Turismo Social juvenil, con desigual fortuna.

Pero ya vamos a centrarnos en los seniors, que de los juniors llevamos una jartá.

Para ello será fundamental en este proceso la creación del Instituto Social de Tiempo Libre (1979), el primero con personalidad jurídica propia para llevar a cabo iniciativas claras: iba a ocuparse de gestionar lo que antes llevaba la Obra Sindical de Educación y Descanso, ahora suprimida, creándose a partir de él los Servicios de Promoción de Actividades Recreativas y Deportivas y de Turismo Social. Aquello fue el embrión.

En 1980 llegaría un nuevo Estatuto de los Trabajadores, que lo cito simplemente porque existió; aunque no manifestó en modo alguno su apoyo al turismo social.

Pero sí quiero citar la Ley sobre integración social de los minusválidos (1982) que al señalar el derecho “al ocio y tiempo libre” de estos colectivos, llega a señalar asignaciones de los PGE; por eso yo lo incluyo en este capítulo de vacaciones sociales.

En esa línea del tiempo, en 1983 se crea el Instituto de la Mujer que contará desde el primer momento con el programa Estancias de Tiempo Libre para mujeres con hijos a su cargo.  Sí, no es cosa de la Tercera Edad, pero su programa será decisivo.

Y no me he olvidado del IMSERSO y la configuración en España de los primeros Servicios de Bienestar Social (los Servicios Sociales) como un sistema público y organizado de protección social con vocación universalista, que se podía leer en algún programa. Es que el Instituto de Migraciones y Servicios Sociales (IMSERSO)[1] -que hoy llaman “de Mayores y Servicios Sociales”- recogió el programa de prestaciones previamente implantadas, como las del Servicio de Recuperación y Rehabilitación de Minusválidos Físicos y Psíquicos (SEREM) y el Servicio de Asistencia al Pensionista (SAP); ¡Ojo, que aquí está la clave! El SAP, surgido del Plan Gerontológico Nacional de Mutualidades laboral (apartado “Ayuda a Ancianos”) funcionaban mejor sobre el papel, pero apostó por trabajar los viajes de los mayores.

El caso es que hasta 1985 no se verá el programa de viajes de las personas mayores, pero las experiencias conseguidas desde la puesta en marcha la campaña Juntos en Navidad (1980) sentaron las bases de este experimento de modelo vacacional que es hoy el Programa de Vacaciones de la Tercera Edad. Juntos en Navidad sacó a los mayores a centros turísticos de playa, en grupo, y con animación.

Pero, hay que reconocer, sin lugar a dudas, que uno de los pioneros de las modernas vacaciones sociales para mayores fue el Ayuntamiento de Madrid que en 1980 -y dentro del programa Turismo para todos- inició el programa Vacaciones para Pensionistas (madrileños). Por este programa algunos otros grandes ayuntamientos se interesaron. Hubo también grandes iniciativas posteriores, como las de la Diputación Foral de Vizcaya (Departamento de Bienestar Social), conjuntamente con los de las Diputaciones de Álava y Guipúzcoa,  quienes pusieron en marcha, en 1988, un programa propio de vacaciones para la Tercera Edad -con destino a Baleares, Cataluña, Andalucía y Levante- que competía con el programa nacional.

Y a lo que íbamos. El solar del IMSERSO, en 1984, se ilumina con la idea de unos espabilaos baleáricos (algunos, con tintes ideológicamente vinculados a la línea de aquél gobierno) que vendieron muy bien -a quién tenían que vendérselo- que con el “nuevo” programa de Vacaciones para la Tercera Edad -que ellos proponían- se proporcionaban vacaciones a un grupo de personas que habían trabajado muy duro y que por fin -y con limitaciones económicas aún- podían ir de vacaciones “a Mallorca”, y se paliaba el desempleo temporal del sector turístico balear muy afectado por la estacionalidad. Bueno, la verdad que así estaba también el resto turístico del país . 

Llegados aquí, me gustaría señalar que cuando se pone en marcha el programa (1985) el 55% de nuestros mayores de 65 años no tenía estudios más que elementales (y en ocasiones medios) y que el 12’9% era aún analfabeto. Habían trabajado muy duro en los años del “Milagro español” y ahora la nueva España les brindaba la oportunidad de vacacionar en condiciones favorables.

La idea de sus vacaciones, que no estaba mal -pero que encerraba su mordida-, fue comprada de inmediato; y puesta en marcha para el año siguiente: 1985. Y para que no se “notara” mucho el tinte balear se incluyó en el primer paquete (vacaciones 1985/86) los destinos de Alicante y Benidorm. Así salieron 16.000 plazas a la venta: 11.000 para Mallorca y 5.000 para aquellos otros dos enclaves de la Costa Blanca. Ni que decir que fue un éxito. ¿Qué digo éxito?; ¡Exitazo! Tanto, tanto, que para la campaña siguiente (1986/87) se programaron 152.500 plazas. El salto cuantitativo (de 11.000 a 152.000) ya puede dar idea del pellizco; y además sumaron al programa Murcia y Andalucía como receptoras de aquél maná. El primer año, sufragó la parte señalada del programa de vacaciones el Fondo de Solidaridad para el Empleo y en los siguientes se buscó intermediación de concesión y se afinaron los requisitos de los establecimientos para poder entrar en el programa (incluso presencia de médico y ATS y hasta menús especiales con cava).

Invierno Balear fue la que gestionó el salto. Las siguientes ediciones las coordinaron Marsans y Ceres. La 3ª edición alcanzó las 225.000 plazas y 250.000 plazas la 4ª. Y no sigo porque esto va de Prehistoria de las vacaciones sociales. Pero sí les recuerdo que Viajes Ceres, SA era una de las tapaderas de Filesa-Malesa-Time Sport… ¿Se me van acordando ya? ¿Se me acuerdan de lo de aquél primo manchego de Bono?,  ¿de la Fundación para el Adulto Mayor?… Vamos, les resumo: que se cobraban viajes que no se realizaban… y se financiaba. Un lío que aún colea… mientras algunos de aquellos gestores siguen hoy en día merodeando el programa; ah, y el IMSERSO, que era avalista subsidiario, no se dio ni por aludido. ¡Qué tiempos!

Con todo, Ahora, 2015/16 estamos en más de 900.000… pero la cosa estructural sigue generando igual. Pero ha cambiado algo: ahora los clientes son de colmillo retorcido, las precios más ajustados, las exigencias mayores y siempre pende, cual espada de Damocles, que el cliente insinúe que “se queja” y con “su queja” te quedas fuera del programa. En casa y con miedo.

Al inicio prehistórico del programa sorprendió -le leo a E. Ortega en “Vacaciones y Turismo en la Tercera Edad”- que la provincia española elegida por un mayor número de personas como destino de sus vacaciones fue Alicante, y que la localidad elegida más frecuentemente para pasar las vacaciones por un mayor número de personas fue Benidorm. Más que Alicante o Palma de Mallorca.

Sólo una pregunta: ¿Interesa el Programa? Ilustra esta entrada un mapa de flujos, de la primera edición general del programa (lo reconozco, la del incremento gordo; pero vale para todas, porque no he encontrado más mapas). Échenle un ojito y miren si se puede programar, desde Benidorm, un sistema vacacional invernal. Ahí lo dejo. 







[1] El Real Decreto-Ley 36/1978, de 16 de noviembre, sobre gestión institucional de la Seguridad Social, creó el Instituto Nacional de Servicios Sociales (INSERSO; con N). Posteriormente, el Real Decreto 140/1997, de 31 de enero, cambió su denominación a Instituto de Migraciones y Servicios Sociales IMSERSO; con M), al incluir entre sus competencias la de inmigración. Finalmente, el Real Decreto 1600/2004, de 2 de julio, que desarrolla la estructura orgánica básica del Mº de Trabajo y Asuntos Sociales, fijó su denominación actual como Instituto de Mayores y Servicios Sociales (y se mantiene como IMSERSO).

22 oct 2015

DE LA PREHISTORIA DE LAS VACACIONES SOCIALES… HASTA LAS DE TERCERA EDAD (I)


Las vacaciones sociales comenzaron con los más jóvenes y no con los más mayores. Esto de las vacaciones sociales comienza con las Colonias de Vacaciones de 1887 y  la primera experiencia patria es en San Vicente de la Barquera. Y luego se creó la Obra Nacional de Auxilio Social (que dependía de Beneficencia, que tenía entonces una Dirección General y todo).

Ya en el XX se sumó a estas iniciativas de vacaciones sociales el Real Patronato de Lucha Antituberculosa, y también con niños. Los mayores no pintaban mucho.

Incluso en 1931 se sentaron las bases para un turismo social universitario (Patronato de Estudiantes para Viajes de Estudio) que truncó la Guerra.

Tras ella, vuelve el programa de Colonias (Preventivos Infantiles; ¡qué nombre! Pero se les siguió llamando Colonias; ¡cómo es la gente!) y la Delegación Nacional del Frente de Juventudes tomó las riendas del programa (1943). En 1951 consigue cambiar lo de “Preventivo” por “Colonia” y promueve la Red de Albergues Nacionales que no consolida hasta 1957 y que desde 1960 formaba parte de la International Youth Hostel Federation (IYHF), lo que significó que cualquier miembro de IYHF de Europa (y de América) pudo alojarse en sus instalaciones, aunque los 22 albergues de la Sección Femenina no se integraran. Y aquello vino bien; fueron pocos pero difundieron España. La red también dispuso de 60 Campamentos, que desde 1958 estaban asociados al Camping Club Internacional de España.

Y los universitarios españoles tuvieron, desde 1957, a su abasto, la Oficina de Viajes, del Sindicato Español Universitario (SEU), que también controlaba una Red de Albergues Universitarios y que en noviembre de 1960 puso en marcha la oficina de Turismo, Intercambio y Viajes Educativos (TIVE), que superó la transición como SEU-TIVE, que yo disfruté (y alguna vez padecí).

Y de 1960 es también el Negociado de Turismo Social de la Dirección General de Promoción Turística que al poco se encontró como órgano viable para las iniciativas del 1er Plan de Desarrollo (Económico y Social; 1964-1967). Este negociado seguirá con iniciativas para jóvenes y universitarios en los siguientes Planes de Desarrollo. Y ya puesto, también he de citar las llamadas “Bolsas de Viaje” para becarios y profesionales universitarios graduados y también citar que algunos Ayuntamientos de grandes ciudades y alguna Diputación también organizaban, desde los cincuenta, vacaciones sociales para los más jóvenes.

Otra cosa fue la llamada Clase Obrera; no encontró tantas realizaciones. Y mira que el Código del Trabajo de 1926 (con Miguel Primo de Rivera) ya contempla, para los aprendices (otra vez los jóvenes), experiencias de vacaciones colectivas. Recordemos que de entonces es -de la Dictadura, ¡oiga!- el concepto de vacaciones remuneradas y también la iniciativa del Patronato Nacional de Turismo para generalizar las vacaciones con el sistema de Cartillas de Ahorro pro Turismo. Pero hay que reconocer que el empujón (a ambas cuestiones) llegará con la Segunda República, la Ley del Contrato de Trabajo (1931) y la creación de la Federación Española de Sindicatos de Iniciativa y Turismo, de 1935, que ya trata el tema de las vacaciones sociales y sienta las bases de las mismas; pero sólo las sienta,

Tras la Guerra, será el Fuero del Trabajo (1938) el que reconozca la facultad de todos los trabajadores “para acceder la alegría”, que es como, después de dos pelotazos de orujo, se puede creer que se interpreta la mención al turismo en la citada ley laboral. Luego será, desde el 14 de diciembre de 1939, la Obra Sindical de Educación y Descanso la encargada, a través de su Servicio de Viajes y Excursiones, de la política de turismo social en España. Por cierto, la Ley del Contrato del Trabajo de 26 de enero de 1944, fotocopia la de 1935 de la República y establece las mismas ventajas, aunque añade varias nuevas. Es entonces cuando las llamadas Residencias de Reposo cobran protagonismo, a través de la Obra Sindical. Y fueron 50 las operativas. Esto marcó la inflexión del objetivo final que -del inicial sector joven- paso a enfocarse hacia el segmento familiar. Un requisito clave era ser menor de 65 años; ¡vaya por Dios! Pero existía un baremo de discriminación positiva hacia los más desfavorecidos.

Estas residencias contaban con turnos especiales para miembros de las Entidades Sindicales, Cámaras y Hermandades Agrarias y demás elementos asociativos del sector primario.

Y no olvidemos el capítulo de atenciones a las Familias Numerosas que tenían preferencias y bonificaciones en aquellas redes de alojamiento y vacaciones.

También me gustaría citar aquí el Programa de Vacaciones “Romería a España”, un invento ideológico (1954) del Ministerio de Trabajo para animar al regreso a los que estaban más de 10 años fuera de España, especialmente en América. Funcionó.

Y ya puestos, contarles que desde la Capitanía General de la 1ª Región Militar se inicia en 1957 la 1ª Semana Turística del Soldado, que seguirán otras regiones militares con notable éxito por una década.

Durante los años sesenta, el Ministerio de Información y Turismo y la Obra Sindical de Educación y Descanso llevaron a cabo algunos programas interesantes, como el Conozca usted, el Mar que sirvió para que muchos españoles oyeran el rumor de las olas por mínimas estancias; pero conocieron el azul de mar ya que conocían el caminar del Sol.

Así, a comienzos de los setenta eran ya más de 200 empresas las que atendían el turismo social en España; concesionarias de las múltiples iniciativas existentes; que no es de hoy la cosa de las concesionarias de estos programas. Todas, faltaría más, estaban inscritas en el REAT, el Registro de Empresas y Actividades Turísticas.

Y ya por entonces, mediada la década de los sesneta, aparecerán los primeros viajes organizados específicos para la Tercera Edad, entonces “para mayores”, programados por colectivos religiosos (parroquias y Cáritas) y Casa Regionales, Clubes de jubilados y colectivos vinculados a entidades bancarias y de ahorro. Se trataba de iniciativas muy locales. Hemos de tener en cuenta que la edad de jubilación, entonces, estaba en los 70 años y que se trataba de iniciativas de muy concretas Agencias de Viajes que conseguían chollos muy particulares.



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