De vez en cuando ONU-Agua
se descarga con un buen informe. Bueno, me refiero a que es un informe de los
que no se te atragantan, cual bocata polvorones, con filosofadas o
interpretaciones interpretables. Yo llamo un “buen informe”, por ejemplo, al
último referido a agua y ciudades:
claro como el agua clara. Es que la relación entre los núcleos habitados, las
ciudades, y el agua es crucial.
¿Sabía Ud. que cada
segundo que pasa la población urbanita del mundo aumenta en 2 personas? Un
dato, de por sí, acojonante.
Luego está la diferencia de mundos porque el 27% de los habitantes de la ciudades de
los países en vías de desarrollo aún no tienen acceso al agua corriente en sus
hogares, o que pagan hasta 50 veces
más caro el litro de agua potable que en los países desarrollados, o que,
cada día, 2 millones de toneladas de
desperdicios se eliminan a través de cursos de agua contaminándolos. Sí, sí,
acongojante.
Es que resulta que en 2013 la mitad de la humanidad vive en ciudades y para 2033 será un 10% más:
5.000 millones de personas viviremos en zonas urbanas. Bueno: hasta ahí, hasta
cierto punto, bien, pero es que el 95%
de la expansión urbana en ese periodo, dos décadas, tendrá lugar en el mundo desarrollado y aunque estemos tecnológica
y económicamente más preparados, los recursos de agua son los que son. Y
creceremos necesitando agua. Y creceremos… Y eso que hay una ley -un principio
matemático, el de Zipf (la regla del
rango contra la frecuencia)- que predice el tamaño de las ciudades y no tiene
en cuenta el tema del agua: la ciudad más grande duplicará a la segunda y
triplicará, como mínimo, a las tres siguientes[1].
Esto es grave porque debido a la rápida urbanización, las
ciudades se enfrentan a una creciente demanda de servicios de agua y
saneamiento. Para satisfacer esta demanda, las ciudades buscan el agua a
niveles más profundos y cada vez más lejos, lo que conduce, por lo general, a
la sobreexplotación de los recursos hídricos o a un incremento del consumo eléctrico
para procesos de desalinización[2].
Y esto por no entrar en el tratamiento de las aguas negras y los RSU.
También es grave que el
27% de los habitantes de las ciudades de los países desarrollados no tengan aún
(2013) acceso a agua corriente en casa. Y eso que hablamos de países
desarrollados.
Y el colmo son las fugas. Una tasa de fugas del 50% es frecuente en los sistemas de distribución
urbanos lo que nos lleva a calcular que de 250 a 500 millones de m³ de agua potable
se pierden en muchas megaciudades[3]
cada año. Evitar estas pérdidas
podría abastecer de agua potable a entre 10 y 20 millones de personas más en
cada gran ciudad.
Y la cruz de esta moneda. Hoy en día, 828 millones de personas viven en tugurios, sin servicios básicos; esta cifra aumenta en 6 millones de
personas cada año. Es trágico, pero muchos habitantes de los barrios
marginales de las ciudades del Tercer Mundo mueren cada año como consecuencia
de unos servicios inadecuados de abastecimiento de agua y saneamiento. Y para
colmo resulta que muchos barrios marginales se ubican en zonas inundables y por
lo tanto vulnerables.
A pesar de todo, el futuro tiene visos de alborear; hay
datos y hechos que nos llevan a ello. A nivel mundial, el 96%del mundo urbano utiliza hoy fuentes de agua potable mejoradas.
El tercer Informe de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo de los Recursos
Hídricos en el Mundo, que es de 2009, ya hacía hincapié en que los problemas de agua de las ciudades del
mundo son manejables. La mayor parte de los conocimientos necesarios, la
experiencia y la tecnología ya está disponible. Sin embargo, es esencial
incluir estos problemas en las agendas nacionales, regionales e
internacionales.
Además, se están explorando nuevas soluciones para la mejora
de la sostenibilidad de las ciudades. Una buena gestión del agua urbana es
compleja y requiere, no solo de infraestructura de abastecimiento y de tratamiento
de aguas residuales, sino también del control de la contaminación y de la
prevención de inundaciones. Se requiere coordinación entre sectores y entre las
diferentes autoridades locales y cambios en la gobernanza que conduzcan a un
uso más sostenible y equitativo de los recursos hídricos urbanos.
PD. ¡Apunte en la agenda! Conferencia anual de ONU-Agua en Zaragoza.
Preparando el Día Mundial del Agua 2014: Agua y energía. 13-16 Enero 2014
[1] En España, con el censo de 2012 resulta que Madrid,
con una población de 3.233.629 personas es la primera; Barcelona, la segunda, con una población de 1.620.942. Y las tres
siguientes ciudades, Valencia, Sevilla y Zaragoza, tienen 797.028, 702.355 y 679.624 habitantes
respectivamente. En los EE.UU. con datos del cenco de 2010 era Nueva York, con una población de 8.175.133 personas la primera. Los Ángeles, la segunda, tenía una población de 3.792.621. Y las tres
siguientes ciudades, Chicago, Houston y Filadelfia,
tenían en ese momento 2.695.598, 2.100.263 y 1.526.006 habitantes
respectivamente.
[2] Ya saben, el agua se desaliniza y el bacalao se desala.
[3] Llamamos megaciudad a aquella que suma
10 ó más millones de habitantes. Las
megaciudades albergan el 9%de la población urbana del mundo. Desde 2010,
casi todas las megaciudades del mundo se enfrentan a la creciente escasez de agua.
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