15 mar 2014

DE HISTORIAS DE BENIDORM; DE UN CAFÉ CON TOMÁS CORTÉS


Pasó por “Los Cafés del Meliá” un benidormer: Tomás Cortés Lloret. Confieso que no tenía referencia alguna de su persona, ni sobre los recuerdos que atesora en su memoria. En mis conversaciones con don Pedro, aquellos mano a mano de referencias técnicas y vivencias existenciales, nunca salió a relucir su nombre. Sí, cierto es, que Luis Escobedo y Mario Ayús me hablaron muy bien de él.

Me ha resultado fascinante todo lo que nos ha contado. He lamentado tener imperiosamente que ausentarme antes de dar por concluida la tertulia. Desde estas líneas le pido perdón; allí, ante él, me disculpé al abandonar la tertulia.

De familia almadrabera y bachiller en Tánger, tras terminar Magisterio acudió a la Escuela de Comercio, y al fallecer su padre es llamado por don Pedro Zaragoza para que le acompañara al Ayuntamiento. Y fueron 14 años de colaboración y una amistad que perduró hasta el final. Por aquél entonces (1956) el Ayuntamiento de Benidorm lo conformaban un oficial (que lo hacía todo a mano, pues no sabía escribir a máquina), un alguacil y un Secretario, de 3ª, que era sargento de Caballería, don Fernando Pastor. El Presupuesto llegó a ser de 700.000 pesetas, y tras él entraron a trabajar dos hombres más (uno de ellos, nuestro tertuliano Miguel Alberto Martínez Monge) y una mujer, Maruja. Cuando comenzó a rodar este Benidorm llegaron otros dos hombres (uno de ellos, nuestro tertuliano Luís Escobedo) y otra mujer, Concha Llorca, que había sido secretaria de Pilar Primo de Rivera.

Aquellos fueron unos tiempos muy felices: ni corrupción, ni favores; el Ayuntamiento no tenía ni cuenta corriente ni caja fuerte”. Iban al día; y las cosas les salían.

Hablamos de la gestión de aquél Plan General de Ordenación Urbana, el primero de España para todo un Término Municipal; de cómo se pateó “el ensanche de Levante” para conseguir las cesiones de terrenos y las pertinentes compensaciones en volumen… donde sólo una persona se negó a firmar: un alemán, que perdió el contencioso. Y recuerda que cuando se inauguró la Plaza de la Hispanidad (Plaza Triangular que siempre se le ha llamado), ya con el alcalde Jaime Barceló (sucesor de don Pedro y con el que trabajó cinco años más, hasta dejar el Ayuntamiento), ante el gobernador civil Evaristo Martín Freire, le oyó al alcalde aquello de: “Estem locos; ¿Arribarà Benidorm fins açí?” Y no vean hasta dónde hemos llegado. Ahora que, en 1968, ya tenían caja fuerte.

Tomás Cortes redactó la Ordenanza de Taxis de Benidorm. En 1963 había en Benidorm 2 taxis; pero había Ordenanza. Bueno, bueno, bueno; de Tomás Cortés es la especie de diploma ese que es la Licencia de Apertura. Se parió en Benidorm y para el Benidorm de 1959, siendo secretario Juan Antonio Baldoví. Papelería Vila, de Valencia no sólo atendió el encargo benidormense sino que lo fue ofreciendo por toda España; se dedicaban a ello. Y hoy es “nacional”.

Una de aquellas "llaves" que conmutaban teléfonos
¡Qué tiempos!
Y claro, nos sacó de dudas sobre el tema de la autorización del bikini en Benidorm -nos confirmó; ya lo hemos contado en este Blog-: “no hubo ni multa, ni decreto de Alcaldía autorizándolo, ni nada”. Sencillamente se dejó pasar. Claro, es que “Blanquita” (la escultural alemana que lucía aquél bikini blanco) los tenía a todos embelesados. Bajaba a la playa desde la calle Ricardo, contó. “Terminó afincándose en el Residencial Escandinavia, donde estaba el Club 33”. Eso sí, Tomás nos contó la conversación entre el Obispo de la diócesis, alarmado por el bikini en Benidorm, y don Pedro. Oyó, contó (estaba allí, a la puerta del despacho), a don Pedro decir al auricular: “Una solución rápida, Sr. Obispo: ¿dígame qué pieza quiere que le quite?” Y ahí acabó la conversación. Entonces el Ayuntamiento tenía una línea y dos teléfonos; y una llave que conmutaba uno u otro.

Claro, entonces viene lo de la amenaza de excomunión y… Tomás cuenta que en nada y menos, en la vespa verde con la que don Pedro cada día pasaba revista a Benidorm, se marchó a Madrid. A mí don Pedro me traslado algunos particulares más a ese respecto que ya han sido contados en este blog.

Y puestos a contar, nos contó Tomás hasta la visitas del cadete Borbón, don Juan Carlos, desde la Academia de San Javier al chalet de los condes Trénor, y el protocolo ante visitas de nivel, que por entonces se producían a menudo.

Hilaridad desternillante en la sala cuando nos contó lo del Somatén de Benidorm, la ayuda civil de la Guardia Civil. Él era sargento y contaba con ocho somatenistas más. Tenían 9 fusiles checos que aparecieron en un altillo del viejo Ayuntamiento (hoy “museo” de la Boca del Calvari) tras la Guerra Civil. Fusiles sí, pero no las balas. Y ahí estuvieron, en una fría noche de octubre de 1962 “vigilando” la costa para proteger “el desembarco” de los pieds noir que debían llegar desde Argelia “posiblemente perseguidos por los moros”. Llegar, llegaron los pieds noir; pero al puerto de Alicante. Por pillar, casi pillan una pulmonía; la camisa azul mahón protegía poco del frío.

Tomás vivió en primera persona la génesis de aquél Plan de 1956 y las actuaciones que se gestaban desde la Asociación Gabriel Miró de Amigos de Benidorm y luego desde el Ayuntamiento; de cuando la Avenida de Martínez Alejos se le llamaba, en el papel, “la 5ª Avenida”. Es que, recordaba Tomás, que “Benidorm tenía el mayor número de matrículas de capitán de barco, de oficial de máquinas y de radiotelegrafistas que existía en la Marina mercante y en la Trasatlántica, amén de los prácticos de los principales puertos”. Los de Benidorm eran “muy viajados”; de hecho en ninguna casa faltaba el juego de café de porcelana china y el mantón de Manila. La siguiente generación de la Almadraba iba a Náutica y a la mar.

La prodigiosa memoria de Tomás Cortés recuerda “un diploma” -dijo- de la ONUal Mejor Urbanismo Vertical” que andaba por el Ayuntamiento aquél del Paseo de la Carretera (él no conoció otro) y dos libros, encuadernados en verde, con inscripción en el lomo de 1870… que fueron “los primeros libros del Registro Civil de Benidorm”… y el Registro Civil en España comienza el 1º de enero de 1871… Un misterio muy interesante que deberemos resolver. ¿Dónde están el diploma y los libros?

Me tuve que ausentar; se me quedó el café a medias. Mira que lo siento, cuentan que en los posos queda mucha verdad.     




14 mar 2014

DE MOMENTOS HISTÓRICOS RELATIVOS AL TURISMO


En la web de CNN he leído lo de los “36 momentos históricos quecambiaron el turismo mundial”. No está mal, aunque a mí me sobran un montón; vamos, que no los considero tan trascendentes o históricos. Y, por el contrario, me faltan un buen puñado que sí que lo fueron.

Vamos a comenzar por ser güenos y mantenerles en el Número Uno, su nº 1: el vuelo de los hermanos Wright (1903) ya que ahora el avión es elemento fundamental para el turismo. El primer vuelo comercial es de 1914 (Tampa-St. Petersbourg, en Florida; USA) y el primer chárter es de 1927 y lo hace lo holandesa KLM. Aceptamos pulpo como animal de compañía… en la pulpería Tragantúa (de Benidorm) y con una caña en la mano.

Me podían haber metido en el mismo paquete viajero al automóvil (1885; pongamos el Ford T en 1927) e incluso el autobús (1895), pero… Y ya metidos en la carretera, aunque no se le vea al pronto la trascendencia, el que Edward H. Nines (1911; comisión de carreteras del Condado de Wayne) propusiera pintar la línea central de las carreteras para separar los carriles de tráfico es una de las ideas más geniales que ha tenido la especie humana. Y ya puestos en el automóvil, el primer cinturón de seguridad (de tres anclajes) llegará en 1959. Fue el invento de Nils Bohlin… y dicen que ha salvado más de un millón de vidas. Y luego está el GPS (1974) que del Comando Naval de Investigaciones Aéreas de la Marina de los Estados Unidos ha llegado al salpicadero del coche, al manillar de la bicicleta o al Smartphone de turno.

Campaña para las primeras tarjetas
de crédito (1946)
Desde luego que a la creación de la tarjeta de crédito (1946) sí que le otorgo yo un protagonismo en esto del turismo. John Biggins, para el Flatbush National Bank, de Brooklin (NY), con su campaña “cárguelo a mi cuenta”, inventó la tarjeta de crédito que luego (1949) Frank X McNamara -y sus amigos- convertirán en la Diners Club. Aquí la cosa se desmanda un poco.

Y ya metidos en faena del dinero, traigo aquí los cajeros automáticos (1967). John Shepherd-Barron y su equipo materializaron para el Barclays Bank (Enfield, Gran Bretaña) un maquina que cambiaba cheques -con una traza radioactiva- por dinero. Luego llegaría la banda magnética y el chip; qué gran invento. Porque ir por la vida con un poco de plutonio en el bolsillo no molaba; bueno, era un golpecillo de C14.

Y como invento, gran invento, no puede faltar la maleta con ruedas (1970). A fuerza de verla no hemos reparado en que tan sólo tiene 44 años a cuestas. Y no vean lo que le costó a Bernard Sadow (de US Luggage Corp., ahora Briggs & Riley Travelware) sacar adelante su idea; nadie creía que los viajeros iba a optar por arrastrar maletas. La maleta al lado y por delante, se decía entonces. Miles de Botones de hotel odiaron a Sadow entonces.

Primer cajero automático; en 1967
De 1972 es la primera Lonely Planet. Hay más guías… Dicen que la más antigua es el Códice Calixtino (del siglo XII; el que robaron de la Catedral de Santiago en 2011) y contaba cómo hacer el Camino de Santiago… aunque las descripciones del griego Pausanias de Lidia (s. II) también se las traen. De 1835 y 36, respectivamente, son las primeras guías modernas; la de Karl Baedeker (tapas rojas) y la de John Murray (tapas azules). No había viajero (entonces) que no llevara una de ellas.

Dibujo para la patente de la primera
maleta (arrastrada) con ruedas (1970)
No quiero dejar fuera la telefonía móvil; de 1973 es la primera llamada desde un teléfono portátil. Y lo que ha adelantado la cosa. De 1999 es el primer teléfono con navegador WAP, y ahora a Twitter, a Facebook y a WhatsApp los llevamos con nosotros a todos lados y hacen más turismo que nosotros. Y casi al mismo nivel coloco la cámara digital (1975) aunque ahora compite con la del móvil. Y ya que estamos con la tecnología, recordemos que en 1966 arranca la posibilidad de que los ciudadanos de a pie podamos hacernos nuestras propias reservas de viaje (de todo tipo) por Internet. Fue cosa de Expedia.com; ahora hay más portales que moscas.

Pero hay cosas que no entiendo que estén en esta lista.

No considero que el que Hiram Bingham descubriera Machu Pichu (en 1911) fuera de tan capital importancia como para estar en la lista, pero el caso es que colocó al Perú en el catálogo de posibilidades. Y tampoco es un hito el que el Titanic se nos hundiera (1912) o que Lindbergh cruzara el Atlántico en avión (1927), sobre todo por la suerte que siguió su hijito de 20 meses en lo que se llamó “el crimen del siglo”. Como tampoco veo colocar en ella el desastre del Hindemburg (1937) o, rompiendo la racha de desgracias, el invento de los transistores (1948)… aunque dicen que son la base de la computación moderna.

Estos de CNN llevan a esta lista hasta a los Dummies Crash Test (1949), los muñecos de las pruebas de los coches; yo, me niego. Y también meten en ella el Shinkansen japonés, el tren bala… y no veo a los turistas haciendo cola para coger un tren de estos o para ver cómo se destroza un dummie de esos.

Lo del minibar de los hoteles no lo veo yo tan clave para el turismo, pero estos de la CNN lo señalan. Es un invento de 1974. Pero ojo, que el frigo enano era un invento alemán del 64.
Me cuesta ver lo clave que fue la creación del Visado Schengen (1985) o la mismísima introducción del Euro (1999), pero hay gente p’a tó.

Y, ya puestos, discrepo de colocar en esta lista los sitios del Patrimonio de la Humanidad (1978), el Sony Walkman (1979), el prohibir fumar en los aviones (1998), lo del primer turista espacial (2001), el meter en esto los atentados del 11M (también, 2001), lo del adaptador universal (2002), la fundación de Airbnb (2008, líder mundial en alojamientos con medio millón de propiedades en 192 países) o el lanzamiento del Boeing Dreamliner.

No sé, se han olvidado de, al menos, 36 más. El que no esté por en medio de esta lista Ryanair o cualquier otra compañía desde aquellos inicios con People Express, Laker Airways o Pacífic Southwest que fue la primera en 1949. Qué tiempos aquellos en que hablábamos de las LCC; las Low Cost Carrier.

Faltan muchas cosas en esta lista.





12 mar 2014

DE CUANDO CREÍAN QUE EL POLO NORTE ERA UNA MONTAÑA, LA RUPES NIGRA


Hoy sabemos que el Polo Norte se ubica en el Océano Glaciar Ártico, sobre una costra helada. Pero hubo un tiempo en que se creía que allí habría un trozo de tierra y hasta los remolinos que marcaban el fluir de las corrientes marinas.

Se tardó en saber que había una costra helada; incluso que se movía. Unas veces la superficie helada era mayor; otras menor. Hay gente muy mosqueada con el grosor, superficie y calidad de esa costra helada. Ahora mismo, no está muy mal la cosa del hielo ártico. Este año, mucha nieve sobre América del Norte y algo menos por el Ártico. No obstante, la cosa no va a terminar mal.

Se está acabando el invierno y aunque no ha sido este, digamos, “un buen año”, la banquisa se está comportando. Estamos mejor que en 2007, dentro del margen de desviación, y la cosa parece que este año no dará mucho que hablar. No obstante, de mayo a agosto (que es cuando se calienta el Ártico), puede cambiar la cosa. No es predecible el comportamiento de la masa ártica porque las condiciones meteorológicas, la circulación atmosférica y la deriva del hielo marino tendrán la última palabra.

También hay que tener en cuenta que la masa de hielo del Ártico se mueve; los vientos alentaron la Deriva Transpolar y por el Estrecho de Fram salió hielo hacia el Atlántico Norte. Pero eso duró hasta poco antes de Navidades en que el Giro de Beaufort se impuso a la deriva y continuó la recirculación (y renovación) de la banquisa.

Es que lo del Ártico es una masa de hielo sobre el agua. No hay tierras por allí.

Polo Norte, Mercator; 1595
Pero eso, en 1595, Gerardo Mercator no lo sabía. Cuando terminó su Septentrionalium Terrarum Drescriptio colocó en el centro la Rupes Nigra (la roca negra) rodeada de un poderoso torbellino que movía la circulación de las aguas oceánicas y las cuatro islas, con sus cuatro grandes ríos, que conformaban la Septrentrionalium Terrarum.

Nadie había llegado tan alto en el siglo XVI; nadie sabía lo que allí había. Por aquél entonces los ingleses ya habían realizado sus primeras circunnavegaciones -Francis Drake (1577-1581) y Thomas Cavendish (1586-1588)- pero no habían llegado tan alto. A los españoles, que fuimos los primeros y les doblábamos en circunnavegaciones -Magallanes/Elcano (1519-1522), García Jofré de Laoísa/Urdaneta (1525-1537; se tomó su tiempo) y Martín Mallea, por dos veces (1580-4 y 1585-9)- ni se nos había ocurrido navegar tan arriba. ¿Para qué?

El caso es que los ingleses querían llegar a China-Japón y buscaba ya el “paso del noroeste”. Mercator les hizo el mapa del Polo Norte de acuerdo con la información disponible.

En 1595 se sabía, por el Itinerarium de Jacobo Cnoyen -que trata de la Inventio Fortunata que narra los viajes de un monje de Oxford (Nicolás de Lynn) que en 1360 llegó más allá de la latitud 54º- que lo que hoy llamamos Polo Norte bien pudiera ser así. Es que hasta Martin Behaim, un “alemán” del siglo XV, al servicio del rey de Portugal, en su globo terráqueo (el más antiguo que se conserva) ya coloca la Rupes Nigra en aquella posición septentrional.

Poniendo ahí, en el Polo Norte, la Rupes Nigra (una gran montaña imantada) ya justificábamos el campo magnético de la tierra y la desviación de la brújula de navegar.

Ya en el mapa Ad Usum Navigatum (1569) el propio Mercator marca tierras hasta por encima de Groenlandia; cuestión que no se había atrevido a tocar en su primer Mapamundi de 1538. En 1595 “lo más fiable” era el libro de Cnoyen que señala que los pigmeos vivían en las islas que rodeaban la Rupes Nigra. El libro no ha llegado a nuestros días pero fue muy reputado en su momento. Incluso el planisferio de Johannes Ruysch (1508) -que pone al día los mapas de Ptolomeo- coloca las 4 islas del Septentrionalium Terrarum y señala que aquellas aguas se corresponden con el Mare Sugenum, tal y como lo nombró Nicolás de Lynn, el monje de Oxford.

Casi al mismo tiempo que el hijo de Mercator metía en imprenta la obra póstuma de su padre, el holandés Willem Barents descubría (1596) las Islas Spitsbergen (78º 54’ N) del Archipiélago Svalbard… que no estaban en el mapa. Incluso llegó a 79º 49’ N… agua en verano y banquisa helada en invierno.

Thomas Marmaduke, un cazador de focas inglés, alcanzó en 1612 los 82ºN. Ni rastro de más tierras. Varias expediciones holandesas (1614 y 1624) alcanzaron los 83ºN. Sólo en 1663 se descubrieron las 7 Islas Sjuoyane (80’41N), sólo un poco más al norte de las Savalbard… y aún estaban a más de mil kilómetros de la Rupes Nigra. Las pusieron en los mapas y empezaron a olvidarse de la gran piedra negra.

Habrá que esperar a 1827 para que William Parry confirmara su navegación hasta los 82º 45’ N… y ni rastro de tierra… ni de agua líquida. Ya estaban convencidos de que la Rupes Nigra no existía y que para llegar al Polo Norte (90º N) había que ir a pie.

El 7 de abril de 1908 Robert Peary aseguró haber estado en los 90ºN, como Frederick Cook el 22 de abril de 1908. No hay constancia; como tampoco la hay de que Richard Byrd volara sobre los 90ºN el 9 de mayo de 1926. Las anotaciones del sextante estaban borradas. Umberto Novile, pilotando el dirigible Norgevoló sobre el Polo Norte el 12 de mayo de 1926; le acompañaba Roald Amundsen, quien había sido el primero en pisar el Polo Sur (14.12.1911), y 14 personas más. Allí no había Rupes Nigra ni islas ni nada.

El SSN571 USS Nautilus atravesó sumergido el Polo Norte (03.08.1958)… allí no había tierra.




11 mar 2014

DEL 11M… Y QUE YA LLEVAMOS TREINTA AÑOS PENDIENTES DEL INTEGRISMO ISLÁMICO


A diez años del 11M lo más importante es el afecto a las víctimas y el honrar a los muertos. Los políticos se lo debían de hacer mirar: unos por una gestión que ni se sostiene con alfileres y otros por vulnerar todos los principios de la ética y la decencia. Menos mal que las “redes sociales” de entonces no iban más allá del SMS, que si llegamos a tener el Twitter, el Facebook y el WhatsApp operativos la Operación Colibrí (la noche de los cuchillos largos) hubiera quedado en nada. A banderizos desnortados no nos gana nadie; aún estamos a medio civilizar.

Ya lo he contado. Aquella mañana, a eso de las 7’35 de la mañana hablaba yo con un compañero periodista que trabajaba en RENFE y que estaba en la mismísima Estación de Atocha. Al poco, hubo tres explosiones que sonaron en el auricular a petardos. “Aquí pasa algo, Juan”. Me colgó y se centró en lo suyo. Yo, en lo mío; nos pusimos a trabajar. Alertamos a la Delegación de Madrid.

Entonces todo apuntaba a ETA. En Cañaveras (29.02.2004) la Guardia Civil detuvo la furgoneta con la que ETA pensaba atentar días antes del 14M. Por algún rincón del trastero tengo la secuencia de teletipos de aquella tristísima jornada. Recuerdo hasta al Lehendakari Ibarretxe despotricar de ETA. También que, a mediodía, Arnaldo Otegi (Batasuna) rechazaba de plano la hipótesis de la autoría de ETA e insinuaba que los atentados eran obra de islamistas radicales.

A Otegi nadie le creyó porque una y otra vez salían las informaciones del CNI y la Policía reiterándose en ETA. Hasta pasadas las siete de la tarde no salió a relucir una supuesta y débil pista islámica. Antes, Zapatero y Aznar (por ese orden) habían condenado el atentado, aunque sin citar a ETA por sus siglas. A las cinco de la tarde si la citó Llamazares en su condena. Incluso el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (Resolución 1530; 18’40 h), a propuesta de España y Francia, condena los atentados y sí cita a ETA.

A partir de las ocho de la tarde ya se habló “de otras líneas de investigación”… y luego la SER mintió descaradamente, a eso de las diez de la noche, con lo del terrorista suicida.

La vida en las Redacciones, aquella tarde-noche, fue intensísima. De madrugada se apuntaba ya al terrorismo islamista y así lo reflejaron, por activa y pasiva, todos los periódicos; aunque muchos siguieron mirando, aún, a ETA.

Ahora, diez años después, quedan muchos agujeros negros, una verdad judicial de la consistencia y gramaje del papel cebolla y nuevas investigaciones que siguen la pista islamista del “alcaidismo”. La última ha sido la del sociólogo Fernando Reinares: “El 11M se decidió antes de la Guerra de Irak y se planificó sin saber la fechas de las elecciones”. Es una buena tesis. Reinares es catedrático de Ciencia Política de la Universidad Rey Juan Carlos, investigador principal de Terrorismo Internacional del Real Instituto Elcano y profesor de Estudios de Seguridad en Georgetown (Washington DC).

Culpa de todo a Abú Dahdah y lo centra en su venganza contra España por haberle desmantelado su cédula terrorista en 2001, en la llamada Operación Dátil. Dice que el atentado se planificó en 2001 y se autorizó en 2003. Atentado que pudo ser evitado. La furgoneta de ETA la detuvo la Guardia Civil, pero la furgoneta de los islamistas radicales pasó, con cuatro multas en el trayecto, y llegó a Madrid con los explosivos. ¡Demencial!

Recordemos que desde 1984, hace 30 años (julio y agosto de 1984) hay una lucha sorda contra el terrorismo islamista en España. Las primeras acciones policiales fueron en Madrid y Marbella. Luego, el atentado contra el Restaurante “El Descanso” (12.04.1985; 18 muertos y 82 heridos) precipitó la creación de la unidad policial específica. En 1989 se hacían las primeras detenciones en Valencia; integristas vinculados a Hizbollah con 220 kilos de explosivos.

La Comunidad Valenciana ha sido escenario del proceso; aquí se producen las detenciones más significativas: en Valencia, Allekama Lamari (1997; quien luego se suicidó en el pisito de Leganés, 2004), y en Alicante, Mohamed Benshakria (21.06. 2001; extraditado a Francia y condenado -en 2004- a 10 años; a puntito de salir). Hubo otras más; basta tirar de hemeroteca. Saldrá aquello que lo pillaron por el carrillón de Nuestra Señora de Gracia.

Ahora resulta que clave en todo aquello del 11M fue el desmantelamiento parcial del grupo de Abu Dahdah con un Abu Dahdah (detenido por el 11S yankee) que ya está en libertad desde mayo de 2013. España es asín. Por cierto, y del 11M, Rafa Zohuier, un marroquí de medio pelo -confidente policial para más inri-, a pesar de que le solicitaban 39.000 años de condena, terminó condenado a sólo 20 años… y saldrá de la cárcel el próximo día 16. ¡Genial!;

Entre 1995 y 2013 se han desarrollado en España hasta 64 operaciones contra el terrorismo islamista. Alrededor de 600 personas han sido detenidas; más de 400 eran terroristas de distinto pelaje. Pero nos duran en la cárcel menos que un caramelo a la puerta de un colegio.

A 10 años del 11M, para que las víctimas no se retuerzan en sus tumbas, alguien debería investigar más y ofrecernos alguna verdad.

Uno de aquellos trenes
Yo quisiera saber quién dio la orden de desguazar los trenes tan sólo 48 horas después del atentado. Hubo dos llamadas que salieron de la Comisaría General de Información, y en RENFE no dudaron. Primero les autorizaron a despejar las vías y disponer de los trenes. Luego, se ordenó el desguace. La juez Coro Cillán, del nº 43, no consiguió averiguar quién dio la orden. Dos años después un incendio destruyó la chatarrería donde terminaron los restos de los 13 vagones. 

¿Cómo que no quieren que piense que aún hay más? No sabemos aún ni lo que explotó. Vale que fueran los islamistas, pero a mí me hace falta más. 





9 mar 2014

DE CUANDO LA ESTULTICIA NOS IMPIDE CONTAR LA VERDAD


Es la primera vez que me encuentro en la prensa diaria con una noticia positiva sobre eso del CC. Leo en La Vanguardia que “El cambio climático mejoraría laproductividad pesquera el 3’4% en 2050”. Largo me lo fían, pero no está tan lejos como esa otra noticia de la semana pasada sobre los 136 lugares Patrimonio de la Humanidad que en… cuatro mil años de nada quedarían bajo las aguas. Incluso es una noticia más agradable que desayunarse con esa otra que dice que “el calentamiento global provocará más crímenes sexuales” que ha sido elucubrada sobre un trabajo de un estudiante becado por Harvard que ha parido “Crimen, el clima y el cambio climático y que por 36 dólares de nada se puede descargar quien quiera en Science Direct.

La Vanguardia alude a un trabajo -publicado en Nature Change Climate- que estudia las 67 zonas pesqueras donde se consiguen el 60% de las capturas mundiales. Parece que la “principal afección” será que se generará más cantidad de plancton y, por ende, habrá más peces. Cuando hay más comida, vienen más a comer. Luego, hay algo que nos beneficia: un crecimiento significativo en las zonas de latitud alta y… una reducción en las tropicales. Ya no tendremos que irnos tan lejos (y tan abajo) a pescar. Los que vivan por las latitudes tropicales no pensarán como yo; obviamente. Y eso que la zona atlántica peninsular, aseguran, queda señalada con una posible reducción del 15%.

En el estudio se plantea la gestión sostenible de los recursos marinos y el aumentar la acuicultura, así como poner en marcha “un mercado que facilite el comercio de productos pesqueros de las zonas con exceso a aquellas con déficit”. Eso es de cajón. La tasa de consumo actual está en 16 kilos/persona/año de media mundial y consideran los expertos que si somos responsables -un pelín más que ahora- no habrá problema. Si aplicamos las propuestas, mejor.

Y también me he topado con otra noticia positiva: “Elmar es diez veces más potente de lo que se creía contra el cambio climático”. Esto se lo debemos a los estudios de la Expedición Malaspina (diciembre 2010 a julio 2011) una vez que en tierra han analizado todos los datos recabados. Resulta que hay diez veces más peces mesopelágicos de lo que se estimaba y éstos trabajan muy bien el CO2 que llega a los océanos. Si hay más mesopelágicos, “comerán” más CO2 y limpiarán mejor el océano. Genial.     
  
Y, lo mejor del día ha sido un nuevo artículo de Bjorn Lombor, aquél “Ecologista escéptico” de 2001 (que salió de “El Estado real del Mundo”, 1998), que critica lo que hacen los “gordos” de esta película apocalíptica.

Arremete contra todos. Contra Ángel Gurría (OCDE) por decir que “nuestro planeta se está calentando de manera peligrosa”; contra Christiana Figueres (asuntos climáticos de la ONU) por alarmar diciendo que “la economía mundial está en riesgo”; contra Kofi Annan (exsecretario general ONU) por alarmar hablando de “un riesgo terrible para el futuro del planeta y de la vida misma”. Lomborg es rotundo: “crear pánico y proponer políticas poco realistas no ayudará a enfrentar el problema”. Considera que estas declaraciones incorrectas de altos funcionarios y responsables socioeconómicos son más perjudiciales que la misma realidad.

Los informes del IPCC (que ni a Lomborg -ni a muchísimos más- satisfacen lo más mínimo por capciosos y tendenciosos; tanto como los de Heartland, si quieren) ya concluyeron, al poco del paso de Haiyan (Filipinas, noviembre 2013) que “existe ‘poca confianza’ en que los cambios en los huracanes en las décadas recientes (o futuras) tengan algo que ver con el calentamiento global”.

Critica Lomborg que sólo se citen los aspectos más negativos de los informes y se obvien los que no lo son tanto. El mismo informe que hace a la responsable de la ONU para asuntos climáticos alertar sobre el “riesgo” de la economía mundial por el CC sólo alude a “una posible pérdida de 1.12% del PIB en el futuro” y eso lo hace estudiando sólo 8 zonas muy concretas del planeta. Más parcialidad, imposible.

Y el colmo es que ese mismo informe señala que el ya más que manido anuncio del aumento de temperaturas previsto hacia 2050-2070, el que pudiera provocar más muertes por calor y escasez de agua, se compensará (si es que se puede aplicar aquí el verbo compensar) con “muchas menos muertes por frío y una mayor productividad agrícola” como consecuencia de niveles más elevados de CO2. En el informe se dice que eso será beneficioso para el global del planeta.

Lo más grave es que intenten esos altos funcionarios vendernos burras como la de que “China incrementa drásticamente su capacidad de energía solar”, cuando lo que es cierto, pero que se obvia, es que los informes de la Agencia Internacional de la Energía señalan que “en China la dependencia del carbón es 27 veces superior a la de energía sostenible” y que China asumió en los últimos tres años “el 60% del incremento del consumo mundial de carbón”.

Es que no se quiere señalar la obvio: El uso de energías solar y eólica en 2012 en todo el planeta consiguió reducir en 275 millones de toneladas las emisiones de CO2 a costa de, se calcula que, 60.000 millones de dólares en subvenciones. Sólo los EE.UU., con el fracking, que tampoco es que sea un santo, han conseguido reducir en 300 millones de toneladas sus emisiones de CO2… y le ahorraron a los contribuyentes yankees 100.000 millones en costes.

En fin, la fuerza de la razón. Pero seguirán intentando vendernos burras.   



8 mar 2014

DE UN CAFÉ CON TOQUES DE CHOCOLATE… VALOR


Va para un año que en el XXII Congreso Internacional de la Historia de la Ciencia, la Tecnología y la Medicina que se celebró en la Universidad de Manchester (22-28 de julio 2013) se volvió a señalar a la anandamida (sustancia similar a las que se liberan al consumir cannabis) como responsable de la “dependencia” que podamos tener del chocolate. Y la cosa no venía de ahora, que los chocolates están más refinados; con los chocolates “de antes, antes” había mucha más dependencia y casos, leo en el resumen de ponencias, de histerismo. Yo, sin llegar a esto último, confieso que tengo una soberana adicción al chocolate y que ni estoy por hacérmela mirar, ni por tratar de superarla.

Pedro López López
Foto: M. Ayús
Por ello, cuando anunciaron que el tertuliano del viernes (7 de marzo) iba a ser Pedro López López (Chocolates Valor, de La Vila) poco menos que cambié mi agenda para estar allí el primero… y llegué el último. El hombre propone, y la mujer dispone.

Pedro López es la cuarta generación familiar al frente de Chocolates Valor, en La Vila; Villajoyosa. Valor no es el apellido familiar; ellos son López. El fundador de esta marca de chocolates fue Valeriano López Lloret y a los Valerianos, en el valenciá de La Vila, se les llama Valor. Don Valeriano comenzó su andadura en 1881 con dos marcas: “La Sin Rival” y “Vicente López”, el nombre de su hijo y sucesor. Después llegarían “Zambrita” y otras más hasta que “Valor” fue el emblema de la firma. Ya en los censos vileros de 1871 don Valeriano figuraba como xocolater. Y es que en La Vila, la cosa del chocolate parece ser que es de 1810 cuando, cuentan que, un napolitano, que huye de Napoleón, se nos vino… justo, justo, cuando las tropas de Napoleón, por el sur de la provincia, comienza a aparecer por aquí. ¡Cachis la! Bien es cierto que hasta 1812 la guerra, lo que se dice guerra, no llegará a las amuralladas puertas de La Vila, pero aquél napolitano terminó viendo a los franceses en casa. Si eso fue así.

El caso, sea como fuere, es que por el puerto de La Vila entra el chocolate (a finales del XVIII o principios del XIX) y en 1858 ya se censan 22 piedras de moler cacao, que ya serán 32 en 1863, y hasta 70 trajineros[1]. En 1864 se produce la industrialización de la producción y un año antes se cuenta que se producían mil arrobas[2] por mes. Y así se inicia Valor como empresa en 1881, como dijimos.

A principio el mestre xocolater acude a domicilio a realizar el trabajo. Al poco pasa a hacerlo en casa y los trajiners lo reparten. Después, consigue su “Patente de Ambulancia” y sale a venderlo por la contorná y, ya puestos, hasta más allá. En aquél entonces, la “zona Valor” era más grande que la provincia de Alicante e incluía toda La Mancha. Así, con la “Patente de Ambulancia” los trajiners ponían las recuas en marcha hasta Motilla del Palancar y desde allí irradiaban la venta del producto. A mes, regresaban a Motilla y todos juntos, de nuevo, a La Vila a producir más chocolate y salir a venderlo. Qué tiempos aquellos; qué historias del chocolate. Hasta 20 rutas.

El chocolate llega a España con Hernán Cortes entre 1527 y 1528. Termina en el Monasterio de Piedra (Nuévalos) al que llega con las cosas del benedictino Jerónimo de Aguilar o con las del franciscano Pedro Olmedo. Y va de monasterio en monasterio (primero, de los del Císter). Y termina asentándose en los pueblos cercanos al monasterio de turno como Ateca, Astorga, Torrente… o La Vila donde no hay monasterio y sí puerto.
A Europa llegará el chocolate desde los dominios españoles -en Flandes y Nápoles- y por las bodas de las hijas de los reyes españoles con reyes de Francia, principalmente: Ana (Felipe III) con Luis XIII y María Teresa (Felipe IV) con Luis XIV. Y de Francia, al resto de Europa… donde ahora parece que lo inventaron ellos y consumen más que nosotros. En honor a la verdad, el “invento” centroeuropeo fue añadir leche al conjunto.

A don Valor (Valeriano) le siguió su hijo Vicente; y a Vicente, su hijo Pedro López Mayón; y a Pedro, su hijo Pedro López López que allí estaba, en “Los cafés del Meliá”, para hablarnos de él y de la empresa, cuya 5ª generación ya asume responsabilidades de gestión.

Pedro, como todos los López “Valor”, es vilero de pura cepa. Formación universitaria en Valencia (ciudad que ahora le gusta) y empresarial en Londres, pero vivencias y querencias vileras. No cambian La Vila por nada; oficia de vilero y con pasmosa sinceridad y a golpe de reflexión nos metió de lleno en el mundo empresarial del chocolate y de la filosofía “Valor”, nos transmitió la consideración de los valores empresariales y hasta los conceptos de beneficio (satisfacción de productor y cliente) y del I+D que no es “ingresar más dinero”. Con afable toque vilero, este escritor a ratos que atesora momentos de expansión y no cifras, nos contó que hoy por hoy producen 12.400 toneladas de chocolates, tienen cerca de 500 empleados, su Museo Valenciano del Chocolate recibe 80.000 visitas/año y que son la primera franquicia mundial de chocolaterías (“Valor”).

Hoy Valor está en 50 países y como cada uno tiene su especial miramiento por la transformación del cacao en chocolate, Valor se mantiene fiel -y firme- a sus formulaciones y se centra en el segmento Premium, en plan Gourmet. Y en eso están: en pulir sus reglas de juego, las que Pedro López Mayón instituyó hace cuarenta años y son el norte de la empresa. Integridad, pasión y compromiso tienen por norte.

Los Valor (López) son una empresa familiar que no dudan en reconocer que en el esfuerzo y en los logros Valor han sido piezas clave Antonio Galiana y Jesús Riesco, pero la quinta generación Valor (López) está ya empujando.







[1] Los que reparten la producción.
[2] 1 arroba (@. del árabe, ar-arub; la cuarta parte) son 12’563 kilos o litros, que tanto daba entonces. Aunque si eran de vino, la cosa era ya distinta: una arroba de vino igual a una cántara, que eran 8 azumbres y sumaban 16’133 litros. 

7 mar 2014

DE CUANDO NO ENVIÉ AL AMIGO CECILIO A LUCHAR CONTRA LOS ELEMENTOS DEL LOW FESTIVAL


Apesadumbrado “di de mano” ayer. Tengo otras cosas en la cabeza, sin lugar a dudas más trascendentes, pero ver la desazón de un amigo -que siente Benidorm bastante más que yo- por una inminente acción municipal me ha tenido toda la noche dándole a la neurona.

Es por lo del “Low Festival”, el atiguo “Low Cost Festival”. Ahora, cuentan, será el “Low Festival Benidorm”.

Yo, parodiando a Brassens, “cuando la música de cualquier festival, me quedo en la cama igual”. Y eso que me gustaba la parafernalia del fenecido Festival de Benidorm; no el cotarro musical. No me creo ninguna de las bondades económicas que puedan representar estos “eventos”… más allá de lo represente para el organizador (si las cosas salen bien). Dejar todo como estaba (antes del festival) es una tarea que también se come lo suyo.

Dicho esto… tengo al amigo Cecilio (ya les he contado quién es en otro post) que se lo llevan los mengues (coloquialmente, los diablos) alertando a tirios y troyanos de lo que puede pasar si cometen la tropelía de conceder a una empresa creada ad-hoc hace nada, y ¡¡por siete años, siete!!, este festival donde el Ayuntamiento corre con la parte del león; vamos, que pone hasta la cama.

He leído que “El ayuntamiento ‘blinda’ en Low Festival hasta 2020”… Y me mosqueo: hay blindajes que parecen mantequilla. Yo, en blindajes, prefiero los reactivos -blindajes reactivos- y en eso tanto rusos como israelitas fabrican los mejores; y el “Trophy” israelí ya lo quisiera yo para todo. Eso sí es un blindaje. Y el problema es que estos blindan la cosa con mis euros.

Leo que “para que este certamen no vuele hacia otro municipio” van y le meten euros para que con este peso metálico no remonten el vuelo y no nos abandonen. Por mí, como dije, que vuelen: con el paíño común ya tengo pájaro propio de Benidorm (y protegido que está).

Luego me cuentan que no es tanta la cosa: “55.000 euros este año y pagar la cuota de la SGAE”… que no dicen a cuánto ascenderá. Incluso señalan que en 2013 no se pagó (“por el plan de ajuste”). Y luego se dice que “A partir de 2015 desparecerá el pago en metálico pero se incluirán otros gastos indirectos, como los recibos de la SGAE, el mantenimiento de césped o la cesión de espacios para publicidad, que alcanzarían una cuantía estimada en 73.000 € anuales”. 

Vamos, que lo mismo que pagamos ahora pero sin  los 55.000 € de este 2014 que parecen sonar a castigo por no pagar el año pasado. Porque además, el Ayuntamiento “debe aportar el recinto y garantizar la seguridad en su exterior (-que son euros a sumar-), colaborar en la obtención de permisos necesarios (-como ahora-), no utilizar la denominación ‘Low’ para otra actividad musical en Benidorm hasta 2020 (-como es lógico; no se puede evidenciar tan mal gusto en el nombre-); no celebrar otro festival similar de mayo a septiembre (-insisto en el mal gusto-), hacerse cargo de la retirada de residuos y limpieza del recinto (-como ahora y que también suma euros-)… Vamos que más de lo mismo y como ahora: este año un mínimo de 139.000 € y en los sucesivos… otro mínimo de 73.000 € mal contados. Que serán más euros; muchos más. Total, ¿pa qué?; total, ¡pa ná!

Esto lo defiende Conrado Hernández, ahora concejal del Ayuntamiento y al que conocí cuando hacía programas de música en Radio Benidorm SER. La música… podría ser lo suyo.
A la oposición (léase PP) no le convence mucho, pero…

Pero, claro, en música y en amor y pasión por Benidorm… con Cecilio han topado.
Se me desgañita Cecilio clamando contra esta aberración. A mí me parece tan aberración como a él, pero en cosas de música, yo me quedo en la cama igual.

Razones no le faltan. Ya en 2006 criticó, con poderosos argumentos, la rendición de la marca Benidorm a una empresa que arriesgaba nada y menos, y nosotros le pagábamos hasta la cama. Ahora vuelve con lo mismo.

Pide que no se cometan los errores “de siempre”. Da lo mismo Cecilio: siempre he oído (y visto) que “el hombre es el único animal capaz de tropezar dos veces con la misma piedra”. Hasta ahora, el español era el único capaz de tropezar mil veces con el mismo peñón (de Gibraltar), pero veo que en Ayuntamiento de Benidorm les da lo mismo la altura y magnitud de la roca.

Tú defiende que “hay que negociar sin prisas” porque “es el promotor el que más interés tiene”; tú, a verlas venir. Tus bazas (las nuestras) son claras: “gente, mucha gente y tirón por lo atractivo y turístico del lugar”… y un ayuntamiento dispuesto a todo, añado yo. Coincido en que “el planteamiento económico lo debe fijar el ayuntamiento”. Bueno, tú pides que sea un “Benidorm SA”, y me ratifico en lo que propones: “siempre en función del potencial de beneficio, añadiendo el coste de oportunidad”.

Tal vez a Benidorm le pueda interesar este u otro festival, pero no llegar “a la subvención” empresarial. Benidorm también debe obtener beneficio; “no se puede aportar nada a fondo perdido”. Y no puedo estar más que de acuerdo cuando señalas que “el poder de la marca es muy grande”, porque la marca es “Benidorm” y no “Low” (bajo, escaso, reducido, pequeño, humilde, deficiente, vil, módico…)

Y, sobre todo, que cuán largo me lo fiáis: siete años, siete. “La evolución de este tipo de eventos puede ir a más… o a menos”. No tiene sentido una cosa así por más de dos años, posiblemente renovables… porque no sé yo cuantos novios, con la que está cayendo, puede tener este Low Festival de infausto nombre. Pero, ¿quién soy yo para opinar de una movida musical si cuando estalla me quedo en la cama igual?

Tu Jam Benidorm me parece mejor. Pero, ya lo sabes: eso se te ocurrió a ti. No a ellos.

No vas a cambiarles el sentido del voto ni la decisión; no te encabrones más. Y como le dijeron a gusanito: “desiste de tal empeño; no corres, eres pequeño”.

¡Pero tienes razón!