10 jul. 2018

DE QUE NO HAY DOS SIN TRES… ¡LARGA VIDA A BENIDORM




Los hay que tiran de la filosofía para llegar a la cuestión; los hay que acuden a las matemáticas y a la lógica. El caso es que, sea como sea, no hay dos sin tres.

Me explico….

Estaba yo metido en el berenjenal que hoy me inspira es post por lealtad a un amigo, por real raciocinio, por sentido común (que, recuerdo, es el menos común de los sentidos, y en particular de los míos),  por absoluto convencimiento, por incordiar mayormente, por amor propio… Por lo que sea.

¡Qué sé yo por qué! Pero el caso es que estaba comprometido con mi amigo en su lucha contra un logo que no me gusta -vamos, que odio- y predisponiéndome en contra de mucha buena gente que trabaja notable acierto en la promoción de Benidorm por unas camisetas que, a mi lego entender, no creo que dijeran nada sobre Benidorm y vendieran Benidorm aún menos.

Así las cosas -yo soy leal a mis amigos, aferrado a mi natural inconsciencia- yo no veía más salida que un duelo a florete al amanecer frente a la tapia del cementerio. Y, naturalmente, saqué mis pistolas de duelo (por si acaso, que el florete es muy delgadito) y me presenté como padrino. Estaba dispuesto, incluso, a abofetear yo mismo, en nombre de mi amigo, con el guante de la indiferencia, blanco guante -¡faltaría más!-, al osado diseñador que en su obcecación y ausencia de pedigrí benidormero creía que sus diseños eran mejores que los del equipo de mi amigo que destina Benidorm por los poros.

Estaba, sí, de verbo estar; como aré es del verbo arar y no del hacer, pues le falta la letra hache.

Sí, estaba viendo yo que aquello no tenía arreglo.

Y estuve en un tris de saltarle al cuello al interfecto del diseño cuando dijo que la isla, la Isla de Benidorm, no era emblema de Benidorm; no era un icono de esta ciudad. Las miradas mataran, la de tiempo en Fontcalent que hubiera pasado.

Bueno, el caso es que atendí la siempre docta sugerencia de una amiga que a base de estar en el ajo sabía de qué iba la cosa -que, por cierto, estaba chunguilla- y me planteó muy seria que había que estar con Benidorm antes que contra la idea, que seguía yo si verla hasta que me la ilustró.

Y es una lástima no poder acompañar los diseños de una y otra parte para que ustedes mismos comparen la calidad de una y otra propuesta. Y no lo hago porque no quiero dar cancha a la tercera propuesta, aunque a 26’90 € no sé yo cuántos iban a lucirla.

Pero el caso es que, al final, se tuvieron presentes las ideas de mi amigo (o fue por ciencia infusa, ¿quién sabe?) y se consiguió una especie de tregua en la lucha fratricida (ideas de promoción hermanas) y se acordó dejar pasar el verano, nada más disparado el chupinazo de San Fermín, citándose a mesa y mantel al declinar septiembre.

Y, mientras tanto, los egos se recomponían y se lamían las heridas… hasta que va el Vogue (Condé Nast Inc.)-¡Sí, el Vogue!- y nos larga que “la localidad alicantina -Benidorm- constituye un atractivo e inesperado imaginario ‘Kitsch’ para la moda y la creación artística” y nos lanza una camiseta: “la de Benidorm, la única camiseta ‘souvenir’ que querrás este verano”… Sí, ¡¡¡la única!!! No hay dos sin tres, ¿o sí?

Y contra eso, por muchos 26’90 euros del ala que cuesta, ¿quién puede/quiere competir?

Le llaman, al Vogue, la Biblia de la Moda y acaba de sacar la camiseta de Benidorm. Hale, a los demás que les den… ¡por ahí!

Dije que no hay dos sin tres, pues tres camisetas. Y a la tercera va la vencida.

Habíamos conseguido, metafísica aparte, que cuando uno no quiere, dos no se pelean… Y entonces va, y me surge un trío.

Y ahora, ¿qué?; ¿qué hacemos?; ¿qué hago?

De momento, no hay imágenes de las camisetas en este Post. Y las tengo,

A mí me iba la línea de mi amigo; cosas de la lealtad y del canto a la amistad. Me gusta más una causa perdida que un glencairn de Rich Oak de Penderyn; y eso es miel de romero en güisqui galés.

Pero estaba yo satisfecho y tranquilo por cómo iban las cosas y el comportamiento de las partes; partes que, por mano de mujer, habían atendido -tal vez por ciencia infusa- alguna sugerencia de mi amigo y habían lanzado una propuesta con “Capital Europea de Sol y Playa” y con -¡¡¡naturalmente!!!- la Isla de Benidorm en el culologo ese mal inventado. En estas que aún insistía mi amigo en le necesidad de un “Quiero volver a Benidorm” como motivo central de una nueva andanada -“I will return to Benidorm” para la nota de color internacional- cuando, encomendado a la Virgen de Empel recibo esta noticia del Vogue… Si es que no se puede tensar tanto la cuerda; y eso que mil elefantes se balanceaban en la tela de una araña… y llamaron a otro elefante.

Y no me voy a meter con el Vogue porque, condición humana, está detrás Condé Nast y el amigo Paul Richardson nos ha dejado en Condé-Nast Traveler una prueba de su magisterio periodístico titulada “Largavida a Benidorm”…


Y como perro no come perro… ¡Larga vida a Benidorm!, aún sin camiseta.






8 jul. 2018

DE LA ANTESALA DEL CIELO: BENIDORM




Nuevo libro del profesor Tomás Mazón; calentito, recién salido del horno -“El Benidorm de sus turistas”-. Enhorabuena, Tomás.

Y viendo la portada, ayer que jugaba Inglaterra en el Mundial de Rusia, me he puesto a leer como poseso.

La primera frase es total: “Benidorm es la antesala del Cielo”. Ya con eso, sólo eso, me invita de leerlo.

Sí, coincido con el autor y las opiniones recabadas, el turismo vende ilusiones; ilusiones que se materializan en Benidorm. Y el profesor Mazón se interesa por ellas, y para ello desarrolla con sus alumnos un trabajo de campo durante cuatro años y más de 2.700 entrevistas. Y así llegamos a saber cómo es el Benidorm de sus turistas; el cómo nos ven.

El clima, “el paisaje sublime del mar y las playas” son los tres elementos principales que hacen decantar la balanza hacia Benidorm a la hora de elegir destino, pero la particularidad que les motiva es el ambiente urbano de una ciudad que vive y deja vivir. Sin duda, esa es la clave: vive y  deja vivir. Mazón lo subraya: “aquí no se hacen preguntas”. Además, el único sitio turístico de costa en el que hay vida todo el año “y a cualquier hora”. El ambiente urbano, cosmopolita y bullanguero suple las posibles deficiencias culturales aliándose con la fiesta. Benidorm son un cúmulo de motivaciones y pura fascinación.

Analiza Mazón las formas de acceso a esta antesala del cielo que es Benidorm, donde el avión supone el 32’3%, sólo superado por el vehículo propio (34’8%) amparado en que la fidelidad a Benidorm se demuestra con apartamento propio o asiduidad al hotel; un hotel que ya forma parte del ideario personal de las vacaciones. Aún así, el 41’4% sigue recurriendo a la Agencia de Viajes y el 25’3% se decanta por hacerlo a través de la Internet. Un 21’5% acude directamente al establecimiento hotelero lo que permite que alguna cadena hotelera pueda presumir que el 60% de sus reservas son directas, sin intermediación. Esto es Benidorm: el 81’6% repite, “Es una ciudad perfecta para cualquier edad”.

Recuerda Mazón que “por desconocimiento o snobismo, o incluso por un elitista desprecio” hay quien denosta Benidorm amparándose en una imagen tópica que se evapora en contacto con la realidad; reconoce la existencia de una “arrogante y casi ridícula convicción de detestar esta ciudad” que queda sólo en eso. Y todo es, añado yo, por desconocimiento de una palpitante realidad o por un insano interés de significación social. Y me remito al gran José Miguel Iribas: “más de cinco millones de turistas no pueden estar equivocados”.

Insiste Mazón: “Siempre se respira vitalidad; siempre hay fiesta” y se reafirma en las opiniones que se han recogido en el trabajo de campo, “No da tiempo a aburrirse” y eso que por lo general se viene para una semana (39’6%), aunque los hay que vienen dos (23’9%) o tan sólo cinco días (23’1%); días, unos pocos o todos, que hay que vivirlos a tope y disfrutarlos con intensidad. A Benidorm se viene a estar en Benidorm; y el 54’3% repite visita en el mismo año.

Benidorm, concluye Mazón, se retroalimenta de sus propios turistas y engancha: “Benidorm tiene el privilegio de gustar a los turistas”.

El hotel es fundamental en el modelo Benidorm: el 57’7 % de sus visitantes se aloja en hoteles y el 15’5 % en apartamentos; un 11’3 % en apartamentos de su propiedad. El 14’50 % lo hace en apartamentos de familiares y amigos. Sólo el 1’40 % va a campings, y los de Benidorm abarcan todas las posibilidades también.

Los hoteles, explica entonces Mazón, “son un eslabón fundamental de la cadena turística”. Es una industria, la hotelera, que ha crecido paralelamente al desarrollo de Benidorm, apoyada en ellos: el modelo residencial hotelero es una clave del Modelo Benidorm. 140 hoteles y 40.500 camas conforman el baluarte alojativo de la ciudad. Mazón es rotundo: “el verdadero milagro de Benidorm son sus hoteles”. Pero, claro; y, además, hay vida más allá de los hoteles; al salir de ellos está Benidorm.

El 90’2% de los clientes señalan que “el alojamiento es bueno”; un 5’5% lo considera regular. El volver una y otra vez al mismo hotel para sus estancias en Benidorm indica a las claras satisfacción; se sienten tan bien que son la prolongación de sus hogares, pero con ocio. Y, además, todos valoran positivamente la comida: el buffet. Ah, y todos piden ascensores más grandes. Esa es talón de Aquiles del turismo de Benidorm: ascensores más grandes en los hoteles.

En su amplísimo panel de datos, Mazón destaca que el 95’2% de los clientes “considera que el precio es el adecuado” y abundan las opiniones sobre los hoteles tipo “¡es una cucada!”. Y en cuanto al personal que les atiende, valorando el conjunto, desde “muy cercanos y simpáticos” al “saben tratar a los clientes”. También hay quien enfatiza que, a pesar de la profesionalidad, “son fríos”. Y en este apartado, Mazón no elude el tema de las kellys y cierra con “la implicación emocional” de los clientes y huéspedes, llegando a trascender en el texto su experiencia de años en el sector.

Mazón y su equipo preguntan por los bares de la ciudad; de todo, como en botica. Preguntan también por los restaurantes y aquí se encuentra que hay mucho cliente de hotel (pensión completa), aunque les han recomendado que los disfruten, que hay variedad. Ante esto, plantea Mazón la viabilidad del AI/TI: “retos nuevos exigen soluciones nuevas”, pero que el 53 % considera buena (49%) y muy buena (4%) la oferta de restauración de Benidorm, es un tema a destacar, aunque haya un 42% que no se posiciona porque, como recoge Mazón de las encuestas, “todo el mundo va por el menú” o “tienen las mismas cartas desde hace 20 años”, lo que nos advierte de que es un tema que demanda urgente solución. Tanto, como lo del “ocio soez” que también señala, y denuncia Mazón, en las páginas salidas de las encuestas.

Bueno, que lo mejor es que Ud. se lea el libro -que quedan muchas páginas por retratar- y sepa más de cómo es “El Benidorm de sus turistas”.

Me gusta leer a Mazón, conversar con Mazón y escucharle esa frase que fue titular: “El día que el turismo muera en España, el último turista saldrá de Benidorm”… la antesala del Cielo.

Gracias, Tomás.






7 jul. 2018

DEL SOL (y II)




Y como lo prometí, vuelvo con el Sol; sus leyendas y sus cosas. Me gustan las leyendas del Sol.

En la China milenaria contaban que el Sol residía sobre una morera (fusang). Lo que hacía el Sol cada mañana era ir de una morera del Este a una morera del Oeste, donde dormía. Monotonía, sí.

Pero también cuenta la leyenda china que en un principio había diez soles que salían por turno, hasta que un buen día se levantaron todos al mismo tiempo, salieron y generaron un calor abrasador.

Di Jun, emperador de los Cielos, envió a su arquero favorito Hou Yi para que les recriminara a los revoltosos soles, pero éste lanzó sus flechas y derribó a nueve de ellos. Al saberlo, Di Jun arrebató la inmortalidad al arquero Hou Yi, le desterró de los cielos y lloró la pérdida de los nueve soles. Sus lágrimas son las estrellas. Y desde entonces sólo hay un Sol.

Este mito de los soles múltiples existe en otros pueblos del Extremo Oriente, de Siberia, e incluso en algunos relatos amerindios.

En la mitología hindú, Surya es el Sol y el ojo del mundo. Por allí cuentan que Surya vivía enamorado con su esposa Sanjna, pero era tanta la luz que desprendía Surya, y tan caliente su cuerpo, que Sanjna renunció a él y puso en su lugar a su sierva Chhaya.

Tan cegadora era la luz que emitía Surya, que ni siquiera él se dio cuenta del cambio, engendrando hasta tres hijas con la sierva.

Pero un mal día, enfurecida Chhaya, maldijo a una de aquellas hijas, Yama; quien cayó al suelo muerta. Fue entonces cuando Surya se dio cuenta que Chhaya no era su esposa, porque según la tradición hindú la maldición de una madre no puede causar ningún daño a sus hijos. 
Descubierto el engaño, Surya le suplicó a Chhaya que le dijera el paradero de Sanjna, de la que estaba enamorado. Y Chhaya le dijo que Sanjna se había convertido en yegua para despistar a todos. Surya se encarnó entonces en corcel para alcanzar a Sanjna y poder traerla de regreso consigo. Surya, el Sol -insisten los hindúes-, es un dios misericordioso, que trae es la suerte.

Y suerte y larga vida le deseo al Sol. Hoy sabemos que en unos cinco o seis mil millones de años el Sol se apagará y nos llevará con él al ocaso de los tiempos. Deducimos que en su interior hay una especie de central nuclear, quemando millones de toneladas de hidrógeno cada segundo. Calculamos que su capacidad de funcionamiento es de unos diez mil millones de años, de los cuales ya han transcurrido más o menos la mitad.

Pero poco más sabemos del Sol: que su atracción gravitatoria controla el movimiento de los nueve planetas y de los otros cuerpos celestes que giran a su alrededor; que su luz viaja a una velocidad de 300.000 km por segundo y tarda ocho minutos en llegar a la Tierra; que contiene el 98% de la masa total del Sistema Solar; que es una estrella, digamos, de tamaño medio cuyo diámetro es más de cien veces el de la Tierra; que se compone principalmente de hidrógeno (71%), aunque también contiene helio (25%) y otros elementos más pesados (4%); que en el exterior la temperatura es de casi 6.000ºC y en su interior de más de 16 millones de grados centígrados…


Por eso, cuando una tórrida noche estival, o una cálida mañana, el mercurio llegue a los 40º, siéntase afortunado de disfrutar el verano.

Entró el verano de 2018 nada más pasar el mediodía; a las 12’07 h, un 21 de junio, en lo que llaman “el día más largo del año”. Que en realidad no dura más que un segundo más que el 20 de junio. Es la atmósfera de la Tierra, que esa es otra, la que produce mayor o menor curvatura de la luz sobre el horizonte en función de las condiciones meteorológicas e induce variaciones de más de un minuto en las horas de la salida y la puesta del sol.

Y el 21 de julio es el día del Solsticio; el Sol quieto. Se podría pensar que el día más largo del año es también el día en que el Sol sale más pronto y se pone más tarde, pero no es así. El día en que el Sol sale más pronto es el 14 de junio, mientras que el día en que el Sol se pone más tarde es el 27 de junio. Esto se debe a que la órbita de la Tierra alrededor del Sol no es circular sino elíptica y a que el eje de la Tierra está inclinado en una dirección que nada tiene que ver con el eje de dicha elipse. Ello hace que un reloj solar y nuestros relojes, basados en un Sol medio ficticio, estén desajustados. Y el 3 de julio, poco después del solsticio de verano, la Tierra se situará en el momento del año en que se encontrará más lejana del Sol, lo que se conoce como el día del afelio. En el 2018, el máximo alejamiento se dará el día 6 de julio, siendo la distancia de algo más de 152 millones de km, unos 5 millones de km más que a principios de enero, cuando la distancia al Sol alcanzó su mínimo anual.

Las historias -y la naturaleza- del Sol son fantásticas; maravillosas, como su luz.

El verano es la estación del Sol. En tiempos prehistóricos, el verano era una época alegre del año. La nieve se había fundido en primavera, y el suelo estaba fértil; las temperaturas cálidas habían regresado; las flores florecían; las hojas habían vuelto a los árboles. Algunas hierbas podían ser cosechadas para alimento y usos medicinales. La comida era más fácil de encontrar. Se recolectaba lo que se había sembrado.

Y, además, el verano es la estación más larga que otras porque La Tierra se mueve más lentamente a lo largo de su órbita elíptica -según la conocida como segunda ley de Kepler- precisamente debido a este mayor alejamiento al Sol.
El verano era la gran época del año, entre la siembra y la cosecha de los cultivos, era el momento para las bodas. Muchos pueblos antiguos creían que la boda de los dioses era en mayo, por Beltaine/Beltane (día del Fuego, 1º de mayo) y como no traía buena suerte competir con los dioses, las bodas de los mortales se retrasaban a junio, ya más relajados todos. El vestigio superviviente de esta tradición sigue vivo en el nombre que se les da a los recién casados inmediatamente después de la boda: la luna de miel. La primera (o única) Luna llena en junio (boreal) se llama luna de miel.

Y la tradición sostiene que este es el mejor momento para cosechar la miel de las colmenas de las abejas; ¡que conste!




DEL SOL (I)




Me pidió Jaime, Jaime Climent, hablar del Sol cuando el Solsticio ante los amigos que se reúnen en tal fecha para ver cómo se oculta por el tajo del Puig Campana. Pocas veces me han puesto en un aprieto como este. Banalizo con lo insignificante y tiendo al academicismo con lo trascendente. Y va Jaime y me invita a hablar. del Sol. Apoyado en mi alegre inconsciencia, lo hice.

No sé, me dije: ¿comienzo con Aristarco de Samos (310-230 aC)? Para él, ya, el Sol era el centro del Universo. Se enfrentaba a Aristóteles (384-322 aC); ¡ahí es nada! Y hasta los días de Copérnico (1473-1543) -¡ojo!- que seguimos con Aristóteles. Mil setecientos años, lo menos, confundidos. Y no me remonto al Heráclides Póntico porque da grima el tiempo transcurrido hasta Galileo Galilei (1563-1642) y sus teorías. 


Del Sol sabemos mucha teoría. Está tan lejos y tan caliente.

Y caliente, encendido me pone el proceso -y condena- a Galileo. Y no, Galileo nunca dijo “Y sin embargo se mueve/Eppur si mouve”. Pobre hombre: anciano, casi ciego, ante la Inquisición y, encima, altanero; ¡no!, no cuela. Al final de los años 90 del siglo XX, cuando se revisó la cuestión, Juan Pablo II pidió perdón por la Sentencia; Ratzinguer fue altivo: “La sentencia contra Galileo fue razonable y justa”. Así estamos.

¡Cuánto tiempo ha pasado!; ¡qué poco sabemos!

Por saber, en unos días -este mismo mes de julio de 2018- la NASA lanzará la Parker Solar Probe que será la primera en “tocar” la estrella a estas alturas del siglo XXI. Y por tocar se entiende que alcanzará la atmósfera solar. Al menos, nos dará una indicación de temperatura y radiación. La Solar Orbiter, de la Agencia Espacial Europea, saldrá al espacio en febrero de 2019. Dicen que llegará a la heliosfera interna. Si es capaz, sabremos más. 


Es que no sabemos nada.

Así se entiende que el Sol fuera objeto de culto; que en torno suyo surgiera una religión. El filósofo Filón de Alejandría (15ac-45dC) y el historiador Flavio Josefo (37-101) nos dejaron escritos donde contaban que los esenios, una secta judía del Siglo II aC, eran ya adoradores del Sol. Hasta Julio César se asombra del culto al Sol en la Galia. Y eso que para los romanos era una venerada deidad.

Pero no sabíamos más. La arqueología nos cuenta que esto viene de atrás; de muchos años atrás.

Los egipcios creían que el Sol era una creación de Ra, el rey de todos los dioses. En Japón el Sol era una diosa, Amaterasu: el ser más poderoso del universo. Aún hoy los japoneses siguen utilizando una imagen del sol en su bandera. Para los árabes, antes de la revolución de Mahoma, el Sol (Al-lat) era la diosa Madre. Hombre o mujer, dios o diosa, el Sol siempre ha sido protagonista: Amón en alto Egipto, Assur entre los asirios, Brahma entre los hindúes, Hunabku entre los mayas, Huiracocha entre los incas, Sury, esposo de Aurora, en Mesopotamia, Tamuz en Babilonia, Apolo y Febo entre griegos y romanos, Beleno entre galos, Baldier entre nórdicos, Inti entre los incas…

Como mediterráneo, la cultura clásica ama el Sol. Los griegos sostenían que el astro era en realidad el carro de Apolo, que surcaba el cielo cada día hasta llegar al Océano que rodeaba la tierra, que recorría por la noche, para volver a aparecer por éste al día siguiente. Píndaro puso nombre a los cuatro caballos que de él tiraban: Flegonte (Ardiente), Aetón (Resplandeciente), Pirois (Ígneo) y Éoo (Amanecer).

Tito Tacio, rey sabino que compartió el trono de Roma con Rómulo, introdujo el culto a Sol en la península itálica y se fortaleció tanto que Virgilio contaba que el Sol fue el abuelo de Latinus, el hijo de Circe, la hija de Sol, que vivía no lejos de Roma, en el Monte Circeo. Por ello, un santuario a Sol se estableció a las orillas del Numicius, el rio del Lacio, cerca de muchos templos importantes consagrados a los dioses latinos.  Según Tácito (56-117), en Roma, el Sol tenía un viejo templo en el Circo Máximo y un viejo santuario en el Quirinal. Total: que estábamos como en los días de Stonehenge en Inglaterra, Carnac en Egipto y Chanquillo en Perú como 5.000 años atrás; o como en Qumrán. Con el Sol no habíamos avanzado nada. Pero con el Imperio Romano (27 aC-476 dC) el Sol fue a más y el Sol Invictus copó el pódium de los altares romanos con tres divinidades: Gabal, Mitra y Sol. Lo de Mitra fue una secta, pero, para el caso, ¡qué más da!

Y mañana hablamos de leyendas y cosas del Sol




9 jun. 2018

DEL AÑO QUE APRENDÍ A JUGAR AL GORILLA.BASS




Nada más pasar el verano de 1993 apareció por aquí, por Benidorm, Fernando Iwasaki, desde Sevilla; de la Fundación San Telmo, quiero recordar. Preparábamos el Seminario sobre “Derroteros de la Libertad en Iberoamérica” y por en medio estaban el director del Diario ABC en Alicante, Enrique de Diego. Yo estaba en el departamento de “los Santos Juanes”: Juan S, Juan Manuel C y Juan D. Había más gente, ¿verdad Pepe P?

Aquello fue un puntazo. En Benidorm se dieron cita, en octubre de 1993, lo más granado de la política liberal y la economía española y sudamericana:  Virgilio Godoy (Nicaragua), Carlos Alberto Montaner (Cuba), Jorge Edwards (Chile), Plinio Apulello (Colombia), Armando Ribas (Argentina), Arturo Fontaine (Chile), Enrique Gershi (Perú), Fernando Monterroso (Guatemala), Luís Bustamante Belaunde (Perú), Alejandro Chafuén (Argentina)… y Mario Vargas Llosa (Perú). Por parte española, completaban el elenco personalidades del nivel de Federico Semprún, Lorenzo Bernaldo de Quirós, José Luis Feito, Rafael Pampillón, Juan Corona, Dalmacio Negro y Alfonso López Perona. También estuvo Federico Jiménez Losantos y el filósofo Jean-Françoise Revel (Francia).

Era alcalde de Benidorm Eduardo Zaplana y aquello fue un baño de liberalismo esclarecedor de ideas donde se dejó constancia de que la tenacidad intelectual reforzando las ideas liberales nos llevan hacia un mundo de libertades.

Hacer que tantos y tan destacados ponentes cuadraran sus agendas y pudieran estar en la primera semana de octubre de 1993 en Benidorm nos hizo pasar muchas jornadas de gabinete con Iwasaki, principalmente. Y en medio de ratos de espera y conversaciones con el otro lado del atlántico donde la hora solar  es otra, aprendimos a sacarle al PC la maravilla de aquél primer juego de ordenador, al menos, para mí.

La cuestión era (veo entre mis notas) que al teclear qbasic.exe/run gorilla.bas te aparecían en pantalla dos gorilas sobre los rascacielos de una imaginaria ciudad donde los jugadores, por turno, teníamos que teclear el ángulo y velocidad con la cual se lanzaban plátanos explosivos los gorilas. El primero en cargarse al gorila contrincante ganaba la partida. Los plátanos explosivos, al fallar en el blanco gorilero, destruían partes de los edificios; y la cuestión era acertar, aunque, a veces, era necesario destruir edificios para llegar al gorila contrario. El juego era, digamos que, fascinante; En niveles superiores también incluía el factor viento para cada escenario y la aceleración de la gravedad; se podía orquestar incluso una trayectoria parabólica. En el cielo había un sol sonriente al que los plátanos explosivos le podían producir hematomas y apesadumbrarlo.
Pantallazo del Gorilla bass, con los dos gorilas. El jugador 1 ya ha marcado un ángulo de 80º y está a punto de introducir la velocidad con que endilgarle el platanazo explosivo al otro gorila. 


El caso es que los días fueron pasando al compás de llamadas telefónicas, e-mails, fax y otros sistemas de comunicación ya en desuso y al final pudimos reunir a todas aquellas mentes liberales en Benidorm. Y a muchos más que vinieron al rebufo de ellos; que estos fueron los “gordos”. Vinieron a Benidorm gentes de todos los rincones liberales del momento. Incluso un guineano de nivel que siempre iba por libre y “se nos perdió”; pero lo encontramos. Benidorm era y es mucho Benidorm.

En aquellas mañanas de Ciudad Patricia se contó ya hace veinticinco años (estábamos en los Noventa) como se desplomaba la economía cubana (y ahí siguen); cómo estaba la cosa entre ortodoxos (comunistas en la esencia de la vieja URSS), marxistas, independientes de izquierdas, leninianos incurables, senderistas, pro-yankees a ultranza, economicistas, conservadores y liberales. Y gente de a pie que convivía, y en algunos países aún convive con procesos de descomposición social y con “postizos”; de los que nunca se sabe. Hablábamos de allí; pero sin perder el ojo de las cosas de aquí.

Hablamos ya entonces en primera persona de la transición chilena y la vivencia colombiana; de la ruptura nicaragüense y el devenir cubano; de las posibilidades argentinas y de lo que se podía cocer en Venezuela. Del concepto de las colonias y de las nuevas naciones; del proteccionismo económico que estaba resurgiendo entonces (¡Cielos!; y hoy) y de algunas cuestiones que veinticinco años después nos asombran: ¡¡hasta “del clima prebélico existente en las relaciones entre los EE.UU. y la Comunidad Europea”!!: “la socialdemocracia que pretende defender lo indefendible y salvar lo insalvable a través del proteccionismo”. Y esta es una frase anotada de Bernaldo de Quirós cuando hablaba de la política de Bill Clinton y la postura de Jacques Delors. ¿Qué, les suena? Ahora mismo tenemos a Trump dando trumpazos con lo mismo.

De aquellos días recuerdo a una Jean-Françoise Revel griposo que, a pesar de ello, no faltó a ninguna cita. Quería contar a los cuatro vientos que, a pesar de la caída del Muro de Berlín, él seguía pesimista. Nos remitió a los informes de The Freedom House y por donde pasaba insistía en que “la democracia política es una de las condiciones del desarrollo económico”. Pedía Revel que solucionáramos el problema de Europa que no era otro que la cuestión económica: “El Mercado Común fue creado para construir una economía de competencia; no una economía abierta que es el futuro”. Y ahí estamos

Ahora bien, la frase de Jean-Françoise Revel (1924-2006) que tengo enmarcada es “La CNN es el contrapeso de los políticos locales”. Repasar notas de hace 25 años tiene el valor de recordar, pero no saber en el concepto en que se dijo me produce un desasosiego que sólo remedia que este post habla del jueguito de los gorilas y los plátanos explosivos y no de la metafísica profunda del gran pensador francés.

De todas formas, el que me impresionó -de verdad- en aquellas jornadas de octubre del 93 fue Mario Vargas Llosa. Hubo más contacto. Habló de su primer contacto con “lo liberal” recordando el tono de admonición con que se tildaba a lo liberal. Explicó que la filosofía liberal está sólo contra la religión impuesta como obligación y contra todos los dogmas incompatibles con la libertad. Yo, leo, no paraba de anotar sus frases; era un volcán de titulares.
El diario ABC dando cuenta de las jornadas
Y me descubrió a Karl Popper y la verdad inestable y transitoria. Y sólo eran pinceladas, breves pinceladas, entre el Hotel Don Pancho y Ciudad Patricia: un breve trayecto que repetíamos día a día hablando de los enemigos de la libertad. En especial, fíjate tú que hace veinticinco años, hablamos y mucho de los nacionalismos y del integrismo religioso. Los ponía a la misma altura criminal. Esto sólo son ventajas de estar en el Gabinete de Documentación y Estudios del Ayuntamiento de Benidorm; en un Equipo de Confianza que nunca defraudaré.

Nos distinguió Vargas Llosa entre el capitalismo per se y el capitalismo que el liberalismo defiende y que “no es el modelo deformado y bastardo que muchos países exhiben basado en el intervencionismo estatal“ (leo, textual). Creo que con nosotros, en los trayectos, ensayaba lo que luego explicaba en la sala: hablaba del sistema legal equitativo y de que “existen formas de capitalismo codicioso y rapaz que solo busca acumular riquezas”. Y entonces echaba mano de Adam Smith (y yo apuntaba): “la única manera de alcanzar el éxito económico es sirviendo al consumidor en una economía mercantilista”. “Sirviendo al consumidor”, reiteraba él.

Y apunté la última frase, tras una cena en el Don Pancho (a la que Jiménez Losantos no quiso sumarse): “No hay que abolir el capitalismo; hay que perfeccionarlo”.

Mira, hoy lamento esa afición mía a no salir en foto alguna; mis notas son el mayor tesoro, pero hasta un selfie (que entonces no se estilaban) no hubiera estado hoy de más.

Y una buena mañana todos aquellos que se habían dado cita en el Seminario benidormero, se nos despidieron de Benidorm y nos dejaron su mensaje y sabiduría. Y yo me quedé con muchas notas acumuladas en tres días, la anécdota del guineano que “se nos perdió” (y era de noche; y no digo más) y con que aprendí a jugar al Gorilla.bass. Gorilla fue, tal vez lo sea aún, un videojuego para MS-DOS, en Windows 3.1, escrito en QBasic, que ya no he vuelto a ver.

Las jornadas de la Libertad en Iberoamérica… tampoco es que hayan avanzado mucho viendo cómo está el parque. Pero que me quiten las conversaciones con Fernando, con Mario, con los grandes del liberalismo. Una oportunidad única que viví en primera persona.

Gracias, Eduardo.








8 jun. 2018

DE UNA JARTÁ DE REIR… DE UN HOMENAJE Y DE TURISMO




Como ya viene siendo tradición -y esta ha sido la quinta convocatoria- al despuntar junio la Asociación Valenciana de Empresarios y HOSBEC, con la Cámara de Alicante, la Asociación de la Empresa Familiar de la provincia de Alicante y la Escuela de Empresarios EDEM, organizan su Jornada de Turismo en el benidormer Hotel Levante Club.

Un detallazo lo del homenaje a Roc Gregori.


Esta vez, lo atractivo -pero de verdad, ¿eh?- fue lo novedoso del programa: en una jornada de análisis y debate sobre Turismo figuraba como ponente Leonardo González, Leo Harlem. Más de uno fue por el catering y por la jartá de reír asegurada que se preveía. Y se cumplió la previsión: 40 minutos que supieron a poco y nos lanzaron la clausura en un estado de predisposición que se dio por el excelente la conclusión de Boluda: cuidar al turista, cuidar al empleado y aumentar la interacción de las empresas.

Para mí la jornada empezó alta, a muy alto nivel, y conforme avanzaba la misma fue perdiendo interés. Tal vez sea que mi conceptuación del turismo y sus actores es muy concreta y particular; y las gríngolas que me he puesto me impidan ver a ambos lados, pero… la charla de Ricard Camarena era, mantengo, manifiestamente mejorable. Y el joven salido de Barx (Bàrig, en La Safor) y su fantástica historia de superación hasta alcanzar su renombre en el mundo de la gastronomía no le llega a la altura del betún a la de Amuda Goueli, el CEO de Destinia, que nos contó la suya en la IV Edición de estas jornadas (2017): desde las tierras nubias del Nilo hasta alcanzar esas responsabilidades turísticas.

¡Por Dios, qué desaprovechada la opinión de Rosana Perán! Se limitó a presentar a Camarena.

Yo, es que, tal vez pillé al Camarena de la etapa valenciana de Fudd y… no lo entendí. Y no he vuelto por allí; agreste y montaraz que soy.

Luego estuvo lo del Xacobeo; la exitosa gestión turística del Camino de Santiago. Mi mínima amplitud de miras turísticas no entendía ayer (y mucho menos hoy) la cuestión, aunque -la verdad sea dicha- ya le estoy pillando el tranquillo: Juan Manuel Baixauli (Grupo Gheisa) lo utilizó para recordar que en Valencia también se pueden ganar indulgencias (como en Santiago de Compostela, Roma y otras grandes basílicas peregrinativas) y, además, en Valencia está el Santo Cáliz… i tot això. Vale, buen y acertado intento.

Rafael Sánchez, gerente de Xacobeo, contó la historia de este exitoso un recurso -el Camino de Santiago- convertido en producto (“desde 1993 entran mil personas días a Galicia andando, en especial los años que coinciden con el Xacobeo”). Antonio Catalán (AC Hotels by Marriott) nos confesó ser habitual del Camino, que tiene hoteles en los puntos clave del Camino y que a los americanos les encanta hacer el Camino.

Para el final he dejado los dos paneles importantes que fueron al principio.

La incidencia de la seguridad en el turismo fue un interesante panel donde destacamos los dos niveles de incidencia en la seguridad: carteristas y terroristas. Ambos, inseguridad. Obviamente lo de los terroristas, yihadistas por lo general, es más traumático. Contamos con dos experiencias (Francia y Turquía) y un análisis de Big Data sobre las incidencias. Las cifras confirman que, tras los atentados, caen las reservas… pero a todo se acostumbra uno; y se vuelve, con un lapsus de tiempo, al destino que es atractivo. El cónsul de Francia en Madrid coincidió en que “del terrorismo se recupera uno” y que lo más negativo es “la difusión, amplificando la tragedia, a través de las redes sociales”; lo más demoledor. El ponente turco, Iskender Çayla, relató los duros años 2013-2017 entre incidentes con los rusos y atentados yihadistas. La solución a las caídas en las reservas: cambiar rusos por ucranianos y abrirse a los mercados chino, indio y árabe. Sí, les gustamos los europeos como turistas; pero hay otros mercados al abasto. Luego está la reacción patria: llamaron a todos los turcos en diáspora por el mundo a pasar sus vacaciones en Turquía. Y los turcos acudieron.

Le parecí entender que ellos están ahí, tienen buenas instalaciones, clima, playas, gastronomía mediterránea y cultura del terruño, pero que tienen mercados abiertos. Lo mismo las gríngolas me están jugando otra mala pasada.

Y, finalmente, el panel de apertura: Antonio Bernabé (Turismo VLC) interacciona con José Luís Zoreda (Exceltur) sobre situación y tendencias del turismo.
La cuestión siempre ha sido crecer más en rentabilidad que en volumen y así estamos ahora, nos dijo Zoreda. Sigue dinámica la actividad, el PIB turístico crecerá un 3’4%, sigue viva la capacidad de generar empleo y aunque hay una notable recuperación de los destinos competidores, seguimos creciendo. Ahí puntualizó Zoreda en que, si bien caen franceses, alemanes y británicos, crecen rusos y norteamericanos y, con todo, crece también el gasto medio de los turistas.

La Comunidad valenciana se defiende bien y Benidorm destaca porque el retroceso en la ocupación se compensa con la mejora de la rentabilidad.

Optimista hasta para incluso el segundo semestre del año, Zoreda señaló que “2018 va a ser otro buen año” animando al nuevo Gobierno a actuar ante los grandes retos llegando hasta incluso a pedir la recualificación de los destinos turísticos.

Para Exceltur el principal reto es la contestación social al Turismo. Aquí llegados es que exijo pormenorizar esto de la contestación social al Turismo, o ponerle etiquetas locales, bien en cuestiones de turismo urbano o turismo de sol y playa en muy localizados puntos. Entramos en cuestiones de turismofobia y turismofilia y terminamos metiendo en la ecuación a las viviendas de uso turístico, lo que se utilizó para plantear reposicionar el modelo y pedir valentía y rigor a políticos y empresarios para acometer las cuestiones necesarias para ello.

Una conclusión lógica se brindó bien temprano en la mañana: el gran reto es compatibilizar el éxito turístico con la preservación de la calidad de vida, lo que se aprovechó para señalar que, si los hoteles han crecido en número de camas un 1’5% anual en lo que va de siglo, las viviendas de uso turístico llevan un ritmo exponencial que en el último año ha sido del 185%
En la Comunidad Valenciana, se ofrecieron datos, estamos en 89.981 plazas regladas (hoteles y apartotel) y 168.627 plazas dispuestas en las plataformas en VUT. Con ello, se insistió, no se demonizan las VUT, pero se señala que ahí están.

Se terminó pidiendo una acción coordinada del Gobierno con un ordenamiento riguroso que limite el tema, escuchando a los vecinos y haciendo partícipes a los ayuntamientos, bajo la premisa de que tenemos que tener producto en condiciones y que “cuidar al turista es cosas de todos.

Se acordaron de Roc Gregori, al que minutos antes habían homenajeado, señalando que “a los turistas les gustan los destinos de éxito” con lo que se animaron, nos animaron, a tener éxito.

Y lo de Leo Harlem y la jartá de reír: ¡un exitazo!

¡Qué se repita!, ¡qué se repita!, ¡qué se repita!, ¡qué se repita!, ¡qué se repita!    














5 jun. 2018

DE UNA CAFÉ CON EDUCACIÓN; SOBRE EL COLEGIO INTERNACIONAL LOPE DE VEGA DE BENIDORM




Pasó a tomar café por el Meliá Benidorm Aurea González, directora del Colegio Internacional Lope de Vega, la iniciativa académica de Juan Fuster Zaragoza, don Juan, quien, como su primo Pedro, don Pedro Zaragoza Orts, también resultó ser un adelantado -y no un visionario, porque el visionario solo ve visiones- en la percepción del futuro de la Educación y creó en Benidorm un referente, una institución, como es el “Lope de Vega”.

De entrada, ya, el nivel subió. Aurea comenzó citando la Pirámide de Maslow (la jerarquía de las necesidades humanas) y contándonos que siempre estamos en pos (locución preposicional, que en este Post hay que estar al nivel de la invitada) de algo para alcanzar metas: “mi misión la he encontrado después de los 65 años”.

Bilbaína, de los inicios de los años 50, vive en Bilbao el Mayo francés con la mítica edad rebelde de los dieciocho; se siente aún, rememorando aquellos días, “joven disruptiva; porque los jóvenes son disruptivos” y “feliz de aquellos años”. Nos contó que leer “El desafío americano” de Jean-Jacques Servan-Schreiber le llevó a la Facultad de Económicas donde el análisis matemático le devolvió a la realidad y, entonces, resultó que “Quiero ser azafata”, lo que en principio la llevó a Filología Inglesa y a la Complutense, a Madrid, “hervidero soterrado de arte, filosofía, teatro, literatura y tertulias…”, “como ésta” (¿?); se refería a la nuestra, con la alegre inconsciencia de quien no sabe dónde se ha metido; y eso con la pinta de canis lupus que atesora el personal tertuliano, aunque hay alguno/a actúa de ovis orientalis aries. Nos acababa de conocer en plan tertuliano y se fiaba de personal.

De aquellos días, recuerda Aurea, que “la gente viajaba a Francia; y se traía libros y platos de Duralex”. Ilustración obligada, aquí llegados, ha de ser una referencia a la marca Duralex como muestra arqueológica por si algún millennials -o extraterrestre- llega a leer este Post.

Y nos dejó caer Aurea -también- una máxima que le acompaña: “madurar y aprender día a día de tus iguales”.

Elogió entonces a aquellos ‘PNN’ (pe-ene-ene; profesor no numerario. Esta información también es para los de la LOGSE y posteriores) “que supieron leer la necesidad de la juventud de cambiar un país” y es consciente Aurea de que “algo histórico estaba pasando y éramos los protagonistas”. Claro que, a quien no haya corrido ante los grises, aún si venir a cuento, esto que le cuento le sonará a cuento.

En Madrid, la gran pasión de Aurea, el dibujo, tuvo compensación en el Círculo de Bellas Artes donde algunos de los ‘sucedidos’, las anécdotas relatadas, quedan entre los posos del café que nos tomamos.

Tras la Universidad, entró en tierras burgalesas y: “he sido constructora; he tenido ladrillos entre mis manos”. Pero es más interesante construir el edificio cultural de los jóvenes.

Y en esas que con su marido llega de vacaciones a la Residencia del Banco de Bilbao en Villajoyosa y el sol del Mediterráneo obra el milagro en el año 78. Casi se justifica diciéndonos que “el carácter humano no es indiferente al clima”. ¡Cielos!, el determinismo geográfico … Ratzel, Haushofer, Huntington, Ellen Churchill Semple…


El caso es que, durante esas vacaciones, “una tarde, tomando un café en la plaza del Ayuntamiento de Altea, vi un autobús del Colegio Lope de Vega dejando niños y me animé a pedir una cita con don Juan”. Dos meses después le llegó la carta de contratación. Y desde el año 1979 el Colegio Lope de Vega ha formado parte de su vida.

Don Juan, nos cuenta, tuvo visión internacional y multicultural para un proyecto que diera servicio a la nueva sociedad otorgando a la formación competencia y conocimientos”.

Hablamos; es un decir. Aurea González nos dio una lección magistral sobre las argumentaciones de la Educación que me hubiera venido muy bien cuando preparaba yo mi PD: que si el transmisionismo conductista, el constructivismo y el aprendizaje significativo aderezado con la mediación educativa. Total. Estoy por tirar de archivo y repasar todo aquello que la realidad del mundo docente me animó a profundizar.

Nos dijo, creo detectar que fue en plan reproche, aquello de que “nos educaron en lo memorístico”. ¡Y a mí que me encanta no recordar nada de la lista de los Reyes godos, pero sí la mitad, aún, de aquella tabla de logaritmos neperianos; y de las constantes; senos, cosenos, tangentes, etc.! Incluso las fórmulas más recurrentes, para lo que aún hoy mi sobrina-nieta considera imprescindible recurrir a Wiki-tío; yo. Y ganas tengo de que pase el Álgebra y llegue al Cálculo y a las ecuaciones diferenciales.

Con “la inteligencia es la capacidad de aprender de la experiencia” nos volvimos a situar en la épica del Lope de Vega.

Y Aurea sabe colocar sus mensajes: “Si no voy al Lope de Vega me estoy perdiendo una oportunidad para la vida”. Y dice esto cuando relata que están certificados (primer centro en España) en el Programa de Enseñanza del pensamiento Crítico y Creativo con el mismísimo Dr. Robert Swartz, Director del National Center for Teaching Thinking de Boston, Massachusetts, a la cabeza.

Y luego nos metimos en lo de las inteligencias múltiples (Howard Gardner dixit) para llegar a sentenciar que “este país cambiará cuando la enseñanza pública sea de la máxima calidad” y olvidemos que “llevamos al alumno a la competición cuando el mundo va hacia la cooperación”.

Nos metimos en harina y repasamos las cuestiones del compromiso social del centro, de las leyes de educación, de la necesidad de un pacto -pero, sobre todo, un compromiso- por la Educación, de la religión, de la actividad, de la tecnología, de la inteligencia artificial, de las redes sociales y su disección, de las afecciones sobre la gente joven en formación.

El niño, nos dijo Aurea González con sonora autoridad, es la tierra más fértil para que crezca cualquier cosa”, con lo que nos alertaba de todo y por todo.
Aurea Gozález, con Manuel Catalán, en Los cafés del Meliá. Fotos: Mario Ayús


Y con eso nos quedamos, con el convencimiento de la bondad de la idea que dibujó y puso en marcha otra gran mente de Benidorm, en modo alguno visionario (porque eso es sólo de quienes ven visiones) y sí comprometido con el futuro de las nuevas generaciones. La idea de don Juan Fuster Zaragoza, la retomó su hijo Vicente y ya hay tercera generación implicada en el futuro. Y una directora, Aurea González, que tuvo a bien tomarse un café con nosotros y con la que mantuvimos alerta el sentido, sin la necesidad de la cafeína salvadora muchas tardes, y conocimos más y mejor un proyecto de Benidorm por el que quien más y quien menos, en diferentes grados de personalismo, ha pasado por él, o lo han hecho los suyos.