Hoy, que
ya estamos en invierno -desde las tres horas y veinte minutos de este 21 de
diciembre- como es el día más corto -y la noche más larga- aprovechemos bien estas
horas de luz solar que nos depara el solsticio de invierno.
Yo he comenzado
por terminar la lectura -que empecé anoche- y ahora mientras en Benidorm corren
una atípica San Silvestre a la orilla de la playa de levante, yo sueño con el
eco de esas olas que besan la playa y reflexiono, negro sobre blanco, sobre el
turismo en 2026 y el documento que me cené y me he desayunado.
No
obstante, les digo que el invierno, que ya ha llegado -y dicen que bajo los
efectos de La Niña-, será benévolo en fríos de lo que ha venido diciendo. Y se
extenderá hasta el 20 de marzo de 2026; lo que nos viene a confirmar que de las
cenizas de las fallas resurge la primavera.
Pero de
eso ya hablaremos. Ahora, al documento deglutido.
El pasado
y reciente viernes 19, en el balance que por Navidad Benidorm hace del año, el
alcalde, Toni Pérez, comenzaba destacando un planteamiento de efemérides y
programaciones de la ciudad a futuro que casaban perfectamente con las
propuesta de Megatrends 26[1], el informe
anual de tendencias globales para la industria turística que para Almawave Group
ponen en danza The Data Appeal Company y Mabrian, analizando la evolución de
los comportamientos, motivaciones y patrones de gasto de los viajeros en Europa
y otros mercados clave de cara a 2026. Es un ejercicio de captación, análisis e
interpretación del dato -la esencia del Smart Tourism- junto a la entrada en
escena de la Inteligencia Artificial entrenada.
Esto va
en serio. Megatrends 26 llega a identificar hasta siete grandes
tendencias -que por su trascendencia califica de mega tendencias- y que ya
están transformando el sector turístico y que aventuran que van a marcar las
decisiones estratégicas de destinos, operadores y empresas turísticas. Y si
esto viene de la mano de The Data Appeal Company y Mabrian, que todos sabemos
ya cómo actúan, la objetividad que aportan y la calidad de los resultados que
vienen ofreciendo, pues habrá que atenderlas; o al menos fijarse en ellas.
Parece
que, atendiendo al informe, pasamos de un modelo centrado en el precio a
otro basado en experiencias, más centrado en quienes van a disfrutarlas y
para el que los datos y su interpretación y análisis será fundamental.
Y ya se
habla de la IA agentica, un sistema de inteligencia artificial que puede
operar de manera autónoma, tomando decisiones y ejecutando tareas complejas con
mínima supervisión humana.
Para plasmar
Megatrends 26 ha sido fundamental la escucha activa; las búsquedas
conversacionales que analizadas nos permiten ofrecer recomendaciones dinámicas
y en tiempo real durante todo el viaje, no solo en el momento de la reserva. El
futuro está aquí y aunque nos cueste creerlo opera ante nuestros ojos sin que
aún tengamos la percepción de que es así.
La
tendencia número uno nos coloca en los puestos de cabeza de la parrilla de
salida: reconectar, descansar, explorar o compartir tiempo en familia y
priorizan factores como la sostenibilidad, el bienestar o la cultura local. Ahí
estamos desde el principio y el añadido de la realidad del siglo XXI sigue
estando en nuestro ADN como destino turístico.
Megatrends
26 también apuesta por los destinos y las experiencias que se construyen a
partir de relatos. Y en esta segunda tendencia, Benidorm y en 2026 se
apresta a ello y llega cargado de posibilidades. Así, por ejemplo el relato
fantástico de la Sirenita del Festival, del Festival de Benidorm, que no llegó
a tiempo en la edición inaugural de 1959, pero que había sido encargada para el
Festival, y que varó en nuestras playas mediado aquel mes de julio, por lo que
ya fue la rutilante estrella de las restantes ediciones protagonizando trofeo y
carteles. El Benidorm Fest 2026 recupera la Sirenita de Benidorm como trofeo de
victoria. Ah, mañana día 22 salen a la venta las entradas para el Benidorm Fest
2026 del mes de febrero.
Y si
quieren ya un relato inicial, les cuento que la relación entre las sirenas y la
música es parte central en la mitología de muchas culturas ancestrales y ello
lo tuvo que tener muy en cuenta un artista de la talla de Jacinto Higueras
Cátedra cuando diseñó el trofeo del Festival de Benidorm. Desde la mitología
clásica grecorromana a las sagas nórdicas, las sirenas su canto -hipnótico y
dulce- atraían a los marineros. Ahí está la clave: las sirenas siempre están
asociadas a la música, al mar y a la seducción. Higueras, considero yo, tuvo
ese concepto en mente a la hora de modelar su Sirenita para Benidorm porque las
sirenas son símbolos del mar y del carácter mediterráneo. Así pues,
representaba la Sirenita ese vínculo directo de Benidorm con el Mediterráneo,
elemento central de la ciudad y de su proyección turística; mucho más en
aquellos años, cuando nace el Festival (1959), en los que Benidorm estaba
construyendo su imagen como destino emergente . Una figura marina, atractiva,
sensual y reconocible, reforzaba esa marca. Y así ha sido.
Y hay más
relatos para el Benidorm de 2026 cuando nos metemos de lleno en centenarios.
Superado el de la proclamación de la Mare de Déu del Sofratge como Patrona de
Benidorm en diciembre de 2025 llegamos al centenario de su coronación -que
siempre será más vistoso- dando un relato de fe y devoción popular. Y pocos
días después tenemos el de la primera sociedad musical de Benidorm encarnada
hoy en la Unión Musical de Benidorm que, anoche mismo -con Rafa Gómez Parra en
la dirección-, demostró de los que son capaces de orquestar los músicos de
Benidorm.
Y en
Megatrends 2026 se habla del auge del turismo narrativo. Sí, el de los viajes
guiados por historias. Y aquí, en esto, también Benidorm va bien para el 2026.
No sólo el Pacto de (del Balneario) de Benidorm que llevó años de paz a
Colombia por estabilidad política estableciendo un sistema de alternancias,
sino, por ejemplo, la luna de miel en Benidorm de Sylvia Plath y Ted Hughes.
Mucho hemos escrito -todos- de Sylvia -que nos dejó para entrar en el Club de
los Poetas Muertos (por suicidio)- pero olvidamos a Ted, uno de los 50 mejores
escritores británicos desde 1945 (The Times dixit) y que reposa, ahora ya también,
en el Rincón de los Poetas en la Abadía de Westminster.
Hay más
narrativa en propuestas de Benidorm que irán saliendo a la luz conforme avance
el año.
También
el turismo de eventos será motor estratégico. Será un turismo vinculado
a grandes eventos que ya está consolidado como una palanca clave de
visibilidad, atracción de flujos turísticos y retorno económico. El campeonato
del Mundo de Ciclo Cross, el propio Benidorm Fest, Saint Patrick -que este año
llega fuerte-, The Fancy Dress Party, Benidorm Pride Festival, festivales y
conciertos del verano… Todos sabemos, a estas alturas del fenómeno, que el
crecimiento del gasto asociado a eventos está impulsado principalmente por el
deporte, las ferias y los festivales y en ello se implica la programación de
Benidorm. La planificación inteligente, la inversión en eventos de alto valor y
el uso de analítica predictiva resultan determinantes para maximizar el impacto
económico y social de los eventos.
Una
quinta tendencia apunta al turismo de raíces; es lo que plantean como sentimiento
de pertenencia y que va de reconexión con el lugar. No sé, reconectar con los
orígenes, la identidad y los recuerdos. Aquí, lo reconozco, por ser Benidorm
una ciudad moderna, lo suficientemente moderna, que este año celebrará el setenta
aniversario de su Plan General -de 1956- que orquestó la ciudad turística
planificada, que en nada y menos optó por el urbanismo concentrado en altura y
el modelo alojativo hotelero, claves que han sido en su desarrollo y éxito que
le ha llevado a ser Green Pioneer de la Comisión Europea este 2025, he de
recurrir a Mirko Lalli, CEO y fundador de The Data Appeal, para entender esto
del turismo de raíces que -apunta que- no se trata -dice él- de “un nicho
nostálgico, sino un segmento estructuralmente valioso”, por lo que lo incardino
yo en las generaciones que siguen la tradición familiar de las vacaciones, el
ocio más divertido, en Benidorm que ya va de abuelos a nietos y que apunto a
algún bisnieto. Es la consagración de una tendencia real que se manifiesta en
la fidelidad que premian algunos hoteles de Benidorm a sagas de turistas que
repiten elección año tras año.
Y si
dicen que la experiencia es un grado -la experiencia práctica acumulada vale
tanto o más que el conocimiento teórico- para la sexta tendencia también
estamos en solfa porque se basa en que la gestión de destinos surge de la
experiencia. Y experiencia anida aquí cuando también son segundas y
terceras generaciones de gestores turísticos los que llevan las riendas del
proceso. Sabemos que la gestión de los destinos evoluciona hacia modelos
centrados en experiencias diversificadas y bien estructuradas. Y ahí, el tiempo
nos viene dando la razón: Benidorm es un destino que se reinventa decadalmente
para estar siempre en boga porque está muy atento a la evolución de los mercados
y las tendencias.
Finalmente,
la séptima tendencia se decanta por el DTI; por los destinos turísticos
inteligentes y sostenibles impulsados por la tecnología. Por destinos que se
transforman en ecosistemas inteligentes apoyados en datos y tecnología. Y ahí
está Benidorm BeCiTi un hub de innovación alineado con la Plataforma
Inteligente de Destinos (PID), impulsada por Segittur y que va a tener su sede
en Benidorm, y también con la Plataforma de Innovación Abierta (PIA), planteada
por este mismo organismo estatal y que también estará alojada en nuestra ciudad
para convertirse en referente de innovación y gestión del turismo; un centro
pionero en el campo de la innovación turística inteligente impulsado por el
Consistorio benidormense con el objetivo de promover la transformación del
sector del turismo desde la sostenibilidad, la tecnología y la inteligencia
colaborativa. Hablamos de un foco de atracción de talento y de generación de
ideas que posibiliten a los destinos y al sector turístico ser más competitivos
y más sostenibles con lo que dar un salto cuantitativo y cualitativo al trabajo
que Benidorm viene haciendo desde el año 2015. En ese año Benidorm decidido que
necesitaba recuperar su reputación turística y diseñó una hoja de ruta que dio como
resultado la certificación como primer destino turístico inteligente del mundo
y, a partir de ahí, todo lo que ha venido después hasta ser finalistas para el
Green Leaf 2027, trayectoria que no se olvida porque Benidorm sigue la luz guía
que emana del ODS17: alianzas para alcanzar los objetivos.
En
síntesis, tras analizar las siete tendencias: un turismo más relevante,
conectado y sostenible porque sabemos lo que tenemos, a dónde vamos y qué
queremos.
Hoy ya muchísimos
viajeros modernos utilizan la IA para planificar y personalizar sus viajes. Al
mismo tiempo son cada vez más los destinos que la aplican para predecir la
demanda, gestionar flujos, optimizar recursos y reducir el impacto
medioambiental. No podemos quedarnos atrás; esta es una carrera de resistencia
y los relevos los aporta la IA agentica que nos permitirá una gestión más
proactiva y eficiente, reforzando la sostenibilidad y la resiliencia del
destino.
En 2026
el turismo seguirá siendo una cuestión de desplazamiento y trato con personas
en lugares. Y aunque crea que no conlleva más que in desplazamiento físico, no
le queda la menor duda que en este mundo tecnológico e hiper conectado la
escucha activa y el análisis e interpretación del dato con inteligencia
artificial hará que los destinos estemos en mucha mejor disposición para su
disfrute.
Benidorm trabaja
para seguir siendo el lugar de la felicidad. Y hay un buen puñado de excelentes
profesionales entregados a ello.

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