21 jun 2011

DE OTRA MÁS DE VIRIATO, HISTORIAS DE LA RADIO… Y BUENA GENTE



En mi ya acendrado odio a la serie Hispania, por verdulera y mentirosa, hoy estoy de enhorabuena. Ayer buceé en el trastero en busca de un certificado de un curso de la UIMP, de 1999, y no sólo dí con él, sino que encontré una carpeta de los años 80 (81 y 82) de colaboraciones radiofónicas para un programa de Joaquín Navarro, “Cabalgata”. ¿Qué será del murcianico de Llano de Brujas?

Y no sólo eso; también una foto donde estábamos todos. Desde la inquieta y frágil Piti Corella, que anda triunfando por Extremadura, a la no menos turbadora y contundente Elisa Follana. Jopé; hasta Manolo Aroca con pelo. Y Pepe Sáez, y Antonio Cuenca, y Pepe Ruiz, y Juan José Sánchez, y Mari-Gracia, y Paco Escudero, y Baldomero y Javier Giménez, y Baldomero Ruiz y Antonio Gracia, y Joaquinete, y Evaristo Duréndez, y Julián Sáez, y Manolo Riquelme (el que más me ha costado recordar de nombre) … y, cómo no, a Emilio Manzanequegoitia Machimbarrena; ¿cómo se me va a olvidar ese nombre? Era “Manzaneque” para todos; un tipo amable y jovial.

Bueno, a Viriato.

Contaba yo el viernes 2 de abril de 1982, después de dar la noticia del asalto a las Malvinas (que dice la pauta-guión; cómo era la radio de entonces) que “Viriato era un pastor que por hambre se metió a bandolero, uno de tantos, a las órdenes de Púnico”. En un enfrentamiento, Púnico murió y Césaros tomó el mando. Derrotaron a los romanos y se firmó una paz que “duró tanto como la cosecha del año siguiente”. De nuevo el hambre les echó al monte. Y ahí entra en liza Galba que los invita a comer y los masacra, pero se le escapa Viriato, que pasa a liderar la revuelta que intenta frenar Lúculo por todo el valle del Betis, la serranía de Ronda, las Alpujarras granadinas y el valle del Tajo. Porque aquél Viriato se movía que no veas.

No sabemos si en realidad se llamaba Viriato. “Viriato” significa “hombre del brazalete” y en las referencias romanas de la época, desde el siciliano Diodoro de Sículo (I aC) al paduano Tito Livio (I dC), se dice que era de “oscuro linaje”, que “vestía armadura férrea, era buen estratega y hablaba a sus gentes mediante parábolas”. Uniformó a sus hombres con armas cortas y jabalinas, les impuso cascos y escudos y les instruyó en las artes de la guerra. Vamos, que les enseñó a dar golpes de mano en vez de enfrentarse en campo abierto. Le llamaron “Dux Lusitanorum”, líder de los lusitanos. Sexto Julio Frontino (I dC) le distingue en su “Estrategemata”, un compendio de tácticas militares, donde le señala como “jefe de los bandidos”. Normal, ¿qué iba a decir un romano de un enemigo? Pero lo importante es que es uno de los pocos con nombre propio en su libro.

En el 141 aC firmó la paz con los romanos y se retiró al estuario del Sado, por la zona de Setúbal, en Portugal. Fue traicionado y de nuevo se levantó en armas terminando sus días por Osuna, provincia de Sevilla, donde le asesinaron los suyos (139 aC). Táutalo fue su sucesor y siguió guerreando hasta que no tuvieron más remedio que firmar la paz y terminaron sus días confinados en Valentia Edetanorum; vamos, en Valencia, para asentarlos entre la isla del Júcar y la línea de costa, muy lejos de las tierras de sus primeras correrías.

Pues no que me sigue gustando más lo que contó un tal Luis Jordana (que no pongo quién era en “la papela”) el primero de abril de 1982, jueves, y que yo reflejé para Cabalgata a la mañana siguiente, que lo que cuenta la “superproducción” (¿?) esa de Antena 3. Bueno, la han grabado en tierras extremeñas y eso tiene su aquél. A ver si se me van al Salor y descubren la entrada del inframundo. Y se meten por ella.



20 jun 2011

DE UNA LECTURA HONRADA DE LAS COSAS DE AYER DOMINGO

Las manifestaciones de los “descontentos/indignados”, sin lugar a dudas, han sido un éxito. Ha habido “manifas” mucho mayores, con menos despliegue y repercusión mediáticos; pero lo de ayer domingo fue un éxito de civismo.

Identificaron muchos de los problemas que nos afectan -es que yo veo bastantes más- pero, a tono con el momento, no aportaron ni una solución. Tampoco es que yo les pida solución alguna, pero ya que identificas, propón. Y olvídate de un programa de izquierdas que ya sabemos a dónde nos lleva. Aquí hay que crear empleadores que creen empleo.

Vale lo del “no” al “Pacto del Euro”, porque eso de pagar nosotros lo que han hecho otros no es nada apetecible. Eso sí, tampoco detecté alusión alguna a quién/quienes nos han metido en esto por gastar y gastar, a sabiendas de cómo estaba, la cosa por un malentendido apoyo al Estado del Bienestar, que nos ha dejado más pobres que antes. Y lo peor: que no le vemos solución.

Si es que todo esto de la economía se explicaba en dos tardes… y el explicador anda ahora metido a novelista de misterio… y el alumno sigue en la inopia.

Naturalmente que todos estamos, además, en lo del no a los políticos corruptos, pero más me duele saber que “el gasto medio en rebajas (de Verano) caerá un 23%, hasta los 50 €, la cifra más baja desde que llegó el euro”, que “el Gobierno ingresa un 32% menos por impuestos hasta abril, y le cuesta más cobrarlos”, o que “España tiene sólo 1’3 ocupados por cada pasivo, frente a los 2 de antes de la crisis”… o que “España no informa a la CE de los 55.982 millones de € de la deuda de las empresas públicas”, o que “el 40% de los consejeros de las Cajas son -aún- políticos”.

Que quienes nos han metido en esta aún estén en puestos de responsabilidad es lo más doloroso. Pero yo prefiero las urnas y el sistema. Lo que hay que hacer no es una huelga general, sino convocar y celebrar elecciones generales.

Pero, ¿qué se puede esperar de un país que con la que está cayendo debate dónde enterrar a Franco, que ya es polvo, o hace una “encuesta nacional” sobre la Pantoja?

Eso sí son ganas de joder.

17 jun 2011

Raiders of the Lost Ark (5)


                                                   
Diario de fuera a Bordo; 5ª anotación (17 de Junio): Al Ararat irás… y por la bruma no lo verás. Jopé, qué chasco.

Tenemos a “El Viajero” por el límite sur de la meseta de Anatolia, a la altura de los Montes Tauros; por el Tauro Oriental, al sur del Lago Van. Ha encontrado un teléfono y ha dado señales de vida en aquél erial de civilización y tecnología. Bueno, hay bases militares y algún poblet desmelenado repleto de mezquitas y madrasas, más pendiente de la llegada de refugiados sirios que de alguna otra cosa. En fin: sarna con gusto, dicen que… ¡¡no pica!!

Ah, que conste: ha pasado casi 48 horas esperando verle la silueta al Agri Dagi, al Ararat… y la bruma no le ha dejado ver nada. Con las mismas, se ha vuelto a poner en marcha. Si hay que ir, se va; pero ir pa ná es tontería, Isaac.

Eso sí, ya ha cruzado las Puertas Cilíacas y ha visto nacer el tranquilo Eúfrates y el vertiginoso Tigris.

Y me ha dado sana envidia. Qué tontería; me ha dado malsana envidia. Ha cruzado, como Alejandro Magno, las Puertas Cilíacas; lo que Jenofonte cuenta en la Anábasis. Jo, que subidón.


El 14 dio señales de vida y desde entonces… ni flores.  

Quería marchar hacia la Capadocia, pero dando un rodeo. Ah, maravilloso: vete a Alejandreta y a Tarso; disfruta el golfo de Iskenderum. Por allí el Mediterráneo está más hundido que por aquí. Alejandreta es la Iskenderum de hoy; tiene toda la historia del hijo de Filipo de Macedonia y se le llamó “la Puerta de Siria”. Y como ahí se acaba el país, luego se va uno a Tarso, de donde era San Pablo y, he leído por ahí que “se conserva la casa del Santo” y que las aguas de su pozo son milagrosas.

En fin, son ideas para alguien que va a lo suyo y tal vez no le guste un paisaje, ahora, de mandarinos como si por La Plana de Castellón pasara. Y por donde va ahora dice Orange que hay antenas. A ver si llama otra vez.



15 jun 2011

DE NUESTRA VIEJA COSTA



Esto está cambiando mucho. Ya ni la espera en la consulta del médico para que te den el Alta es lo mismo. Había dos chavalitas discutiendo sobre un examen de por la mañana que me obliga, una vez en casa, a repasar la cosa y ver que en esta costa sólo Denia, La Vila y Alicante son las que han aparecido desde siempre.  Benidorm no aparece ni en El Llibre dels Feyts (Crónica de Jaime I; anterior a 1276). Vamos, que hasta el siglo XIII no estamos para nada.

El primer testimonio serio sobre esta tierra alicantina nos llega del romano Plinio “El Viejo” (23-79 dC) quien en su Historia Natural (sobre el año 70 dC), y sobre la Contestania, cita las ciudades de Ilici (por La Alcudia de Elche), que tenía tratamiento de colonia inmune (entre otros privilegios, el derecho a acuñar moneda y la exención del pago de impuestos), Lucentum (por el Tossal de Manises, Alicante), como ciudad de derecho latino (ciudadanía romana limitada) y Dianium (Denia) como ciudad estipendiaria (que pagaba tributo para mantener cierta autonomía. En el año 74 Vespasiano concede en masa el “ius latium” y todos pasamos a ser ciudadanos romanos. Obvia La Vila-Alone.

Algo después, en el siglo II ya, el griego Ptolomeo (100-170 dC) en sus Tablas Geográficas cita a Ilikiás (la Ilici de Plinio “El Viejo”), Illikitátos que debió ser el puerto de entrada al Sinus Ilicitanus, donde estaba la factoría de salazón de La Picola (Santa Pola) e Iaspís (en el entorno de Aspe). Hay un cuarto nombre,  Alonaí, el puerto de Alonaí, relacionado con el comercio griego, que por las indicaciones de Claudio Tolomeo es de localización imprecisa, aunque apostamos por La Vila. Obvia Lucentum-Alicante.

Rufo Festo, el poeta romano del siglo IV dC que conocemos como Avieno,  en un texto descriptivo de las costas de la Hispania prerromana, Ora Marítima, dibuja las costas mediterráneas desde Marsella hasta Cádiz, sin detectar el Delta del Ebro, aunque cita su pantanosa desembocadura, utilizando fuentes muy antiguas; dice que recoge lo escrito  desde el IV aC por Hecateo de Moleto, Helánico de Lesbos, Fileo de Atenas, Escílax de Carianda, Pausímaco de Samos, Damastes de Sigeo, Bacoris de Rodas, Euctemón de Atenas, Cleón de Sicilia, Heródoto de Turisos, Eutimes de Masalia y lo del ateniense Tucídides. Vamos, que esto parecía el metro en hora punta a la hora de contar lo de nuestras costas; vamos que no debimos ser tan anónimos.

Y con todas aquellas viejas descripciones dibuja Avieno un trazado diferente al actual. Por debajo de Alicante la cosa se complica más, refiriéndose tanto a la existencia de varias islas como a la inmensa marisma del río Teodoro (Segura), que sería la antigua Albufera de Elche, donde desembocaban los ríos Segura y Vinalopó, en cuya entrada había un islote o península con importantes asentamientos ibéricos (Tossal de La Mola). El periplo de Avieno cita una novedad sobre todo lo anterior: la ciudad de Hemeroskopeion (Dénia), que Estrabón describiera como una de las tres fundaciones massaliotas de la costa, situándola donde el mismo templo a Diana (Dianium, Artemision, Dénia).

La cuarta referencia es la de Estrabón. Y debía ser la primera, pues Estrabón de Amasia (64 aC – 24 dC) fue en realidad el primero en hablar de nosotros aunque nunca estuvo por aquí. En su Geografía, tomo III (con las referencias del griego Polibio y del sirio Posidonio, que sí estuvieron), retrata el perfil de la Bastetania. Copia lo que otros que sí habían estado habían dejado ya plasmado en sus escritos. No se le escapan los cabos, los golfos y las ciudades que hubiere. Y no cita el Delta del Ebro, porque no existía por aquél entonces.

Estrabón pasa de puntillas por nuestra costa alicantina al estar alejada de la Vía Augusta: solo cita a Dianium (Hemeroscopion,Denia, en el cabo de La Nao, Promontorio Ferraira que le llama) y las ciudades que se encuentran por debajo del mismo, en el Sinus Ilicitanus que es todo el resto de la provincia de Alicante: Alonis/Alone/Allon (Villajoyosa), Lucentum (Tossal de Manises, Alicante) e Ilice (L’Alcudia de Elche). Apunta además islas: Planesia (Tabarca) y Plumbaria (la Isla de los Periodistas) que es Isla de Benidorm. Todo esto, después de muchos años de dimes y diretes hasta que se acepta y demuestra que Alone es La Vila.

Llama la atención que pasaran tanto de nosotros aquellas gentes por no estar en la Vía Augusta o Heráclea (la que recorrió Hércules para robar los bueyes de Gerión),
Pero ojo al dato: por el Anónimo de Rávena (de por el año 670 –en los libros IV y V-) sabemos que la vía Heráclea, la auténtica Ruta del Esparto, se iniciaba en Carthago Nova (Cartagena) y llegaba a Ilici (Elche), Lucentum, Alonae , Ad Leones (¿?), Dianium (Denia), Asterum (¿?) y Portum Sucrone (en el área de Cullera). Este último punto era un nudo de comunicaciones en el que la reseñada vía costera confluía con otras vías que procedían del interior y, naturalmente con la Vía Augusta. Bueno, pues por aquí se pasaba y poco se escribía. ¿Era o no era la Vía Heráclea la misma que la Vía Augusta?

Sea como fuere, por aquellos días, la costa importaba más bien poco.

Por cierto, es la Geografía de Estrabón la que nos habla de la derrota traicionera de Viriato… ahora que a la gente de por aquí le ha dado por ver una “superproducción” de chicha y nabo y mentiras piadosas.




14 jun 2011

POR LOS CORSARIOS DE BENIDORM


De igual modo que pedí recuperar el monumento que reconocía el pasado almadrabero de las gentes de Benidorm, una vez que se lo han cargado -estaba en la plaza de España y era obra de Pedro Delso-, hoy pido un monumento que reconozca el pasado corsario de Benidorm. Sí, corsario: así se dice del capitán, del buque y de la tripulación que andan al corso, con patente del gobierno de su nación.

Corsario era una profesión honorable y los corsarios de Benidorm lo fueron. Su actividad fue reglamentada por las Ordenanzas de la Real Armada (1745).

Benidorm y Villajoyosa fueron los últimos pueblos en mantener activas embarcaciones armadas para el corso hasta el mismo momento de la abolición de la actividad (20.01.1908).

Hasta el mismo Ayuntamiento de Benidorm, por su cuenta, pidió dos patentes de corso propias en 1782 y en 1785. Y en 1882 indica en la petición que en ausencia de hombres (estaban en las almadrabas o en otros barcos al corso) para tripularlas alistará a las mujeres. Si ya por eso se merecen los corsarios y corsarias de Benidorm ese monumento.

El pirata robaba para sí; ya los hubo en tiempos de Roma.

El corsario ponía su barco y acción a las órdenes de su ciudad, su país o la Corona para defenderla del enemigo y proteger la Hacienda Pública del contrabando.

Nantes, ciudad gabacha, corsaria por excelencia, tiene infinidad de calles con el nombre de sus más célebres corsarios. ¿Y qué pasa en Benidorm? Ni calle, ni monumento, ni gaita a quienes tanto debemos.

Y por favor, que alguien se estruje las meninges y evitemos un monumento panoli de recortes de chapa. Que uno y otro vayan en consonancia con el pasado almadrabero y corsario de Benidorm.

Me emocioné. En el puerto de Ibiza hay un sobrio monumento que reza “Ibiza a sus corsarios”, que fueron muchos y sonados: Antonio Riquer, Pere Bernat, Antonio Pascual y la saga de los Sala, por no entrar en más detalle.

Marinos al corso, o al furto, que también los hubo de Castilla hacia a Aragón, y viceversa, antes de tener que centrarse en defender la costa de las razzias argelinas apoyadas por otomanos, los hubo en la vieja piel de toro desde  siglo X. En Mallorca, muchas familias basaron su posición y fortuna en el corso. Es el caso de los Barceló, desde el capità Toni, que llegó a Almirante -don Antonio Barceló- a otros muchos.

Un vilero, Françesc Martí es el primero documentado en conseguir patentes de corso en 1441 y 1465 por estas aguas, pero sólo de Benidorm, de corsarios de Benidorm, hay 9 legajos completos, 18 expedientes  extraordinarios y hasta 41 nombres ilustres en la Sección Corso y Presas del Archivos General de Marina que compiló el Almirante Julio Guillén Tato allá por 1953.

En 1490 mosén Diego Fajardo, señor de Polop y Benidorm, organizó una expedición de castigo con todas las embarcaciones corsas de la localidad contra el mismísimo puerto de Túnez. Y generó una etapa de prosperidad comercial.

Luego llegarían nombres ilustres del corso: Juan Bautista Pérez, “Batistilla”, quien a bordo de su jabeque “La Fortuna” libró 84 combates victoriosos y se hizo con 47 banderas de otros tantos navíos ingleses, franceses, holandeses, suecos y daneses, amén de fustas y galeotas agarenas que capturó. Creó su propia Compañía de Guardacostas, se retiró como Alférez de Navío, y regaló las campanas de San Jaime (1817) fundidas con los cañones de un navío inglés capturado el año anterior. Fue conocido, y temido, como “El Hijo del Trueno” desde Mallorca a Casablanca, y su retiro fue, como el de todos, comprando un pedazo de huerta benidormera para terminar sus días hasta “entregar la cuchara”. Incluso obtuvo licencia y caló una almadraba en La Vila.

Corsarios de Benidorm fueron también los Tomás Bayona (padre e hijo); quienes a bordo del jabeque “Santa Faz” libraron las vías del comercio y atacaron enemigos sin piedad. Ambos se retiraron con el grado de Alférez de Navío. Y la lista es grande: Antonio Bayona, Pedro Juan, Francisco y Antonio Ors, Vicente Ortuño, Gaspar Pérez Barceló (“El capitán Valiente”), Gaspar Ortuño Vives, Pedro Ortuño Ortuño, Pedro Ortuño Orts, Felipe Ortuño Lloret, Vicente Thous, Napoleón Ortuño, Miguel y Gregorio Orts, Tomás Orts Pérez… y muchos más. Casi todos ellos crearon sus propias Compañías de Guardacostas y allí donde la Armada no acudía, por estar en las cosas de América y Filipinas no podían atender, estaban los corsarios de Benidorm; todos, con sus jabeques,  se retiraron como alféreces de Fragata y Navío.

Los jabeques eran veleros formidables: un invento francés que mejoraron los españoles, siempre superior a la galeota y otros avíos, pues montaba artillería a proa y en las bordas. Los jabeques eran los barcos de los corsarios de Benidorm.

Ya en tiempos de Isabel II se cribó más las concesiones de patentes de corso, pero nunca faltaron para los marinos de Benidorm. Cada vez hubo menos corsarios, pero los de Benidorm siempre tuvieron presto el bajel, el cañón y la pólvora para defender, al corso, sus aguas, vidas y negocios. Ninguno se hizo excesivamente rico; en todos los repartos además de para la Hacienda (la Corona), la familia y la tripulación, siempre reflejan en las actas notariales que una buena parte del botín quedaba para la santa patrona de Benidorm, para la Virgen del Naufragio. Y todas las actas, hasta 1908, aparece la grafía “Virgen del Naufragio”, no la memez esa de “Virgen del Naufragio” por la bobada de autoridad eclesiástica del siglo XX.

Alguien deberá investigar a dónde fueron aquellos bienes; pero…

Yo, a lo mío. Ellos, todo ellos, se merecen ese monumento sencillo e impactante: “Benidorm a sus Corsarios, en agradecimiento




12 jun 2011

Raiders of the Lost Ark (4)


Diario de fuera a Bordo; 4ª anotación (12 de Junio): ¿Andestás?

Hoy se celebran elecciones en Turquía y leo que todos van contra la “apisonadora”, contra “Tayyip Baba”, contra el líder del AKP (Islam y Democracia) Recep Tayyip Erdogán, y ni flores del viajero.

Yo con el gotero, y el expedicionario aventurero sin reportar ya cinco días. La operadora telefónica dice que por allí hay pocas antenas. El martes supimos que lejos de bajarse  hacia Antalya se nos había subido hacia el Mar Negro: lo dicho, a su puta bola. Estaba el martes por Sinop.

Se me ha hecho toda la costa asiática de pueblecitos pescadores de los Dardanelos y la parte sur del Mar de Mármara hasta la profunda Izmit para dirigirse a Istambul, sin tocarla, y subirse el Bósforo hasta un poblet llamado Anadolu Funeri donde a los pies de un histórico faro se come un pescado sensacional. Está en el Yum Burnu, el “Cabo de Buena Esperanza” de los turcos. Ahí termina el Bósforo y a partir de ahí empieza el Mar Negro. O al revés, según se vaya o se venga.

Resulta que el Anadolu (en la costa asiática) y su gemelo el Rumeli (en la costa europea) son, además, las luces del puerto de Istambul… y hasta que llegas hay un paseo que no veas. Conforme te acercas a Istambul (o te alejas), hay unas villas que no veas, y la Academia Naval y unos palacios agarenos fastuosos, como Dolmabahçe, Bylerbeyi, Ciragan y Kukuksu.

Yo llegué a Anadolu en una soleada mañana a bordo de un vaporeto donde no cabía ni uno más y casi nos pisaban vendiéndonos “lacostes” de colmillos retorcidos, rosquilletas inmundas y fétido yogur al por mayor. En mi vida vi tanta medusa en aquellas aguas, dando tumbos de orilla a orilla como un autobús beodo, pero en Anadolu todo cambió.  Era pura fascinación: una mesita al borde del mar, un sol de justicia, buena cerveza y un pescado exquisito. ¿Para qué saber su nombre una vez en el plato?

Él ha seguido bordeando la costa sur del Negro y ha llegado a Sile. Lo mismo: “Esto parece Benidorm en los sesenta”. Jo, que catálogo de comparativas que me tiene a bordo. Para Karasu, lo mismo; para Alapli, lo mismo. Una ciudad un poquito mayor, Karadezny Eregli, pues ya no ha sido lo mismo.

Sigue para el Ararat, ¿Qué busca?

En Zonguldak, viejo puerto carbonero ya se le animó el espíritu: arquitectura minero-portuaria, y en Amasra hemos mejorado: hay mucho que ver y se deja visitar entre ruinas romanas y construcciones de los genoveses que aquí llegaron. Precioso.

Luego Inebolu, Ayancik y, por fin Sinop. Y desde Sinop, desde el martes, ni flores.

Sinop es muy bonito. Y ahí se acaba mi conocimiento de Asia. Con Sinop entra en liza Jason (los “yeison” yankees; como los “jomer” Simpsons, por no decirles Homero) y los Argonautas. El “superconvertible” no es el viejo “Argos”, pero el viajero va a lo suyo.

A Jasón lo educó el centauro Quirón, que era inteligente, sabio y bueno, y que fue tutor también de, atención, Aquiles, Teseo, Áyax y Hércules, entre otros. Y me quejaba yo de don Procopio y sus alumnos. No entiendo yo que con estos mimbres haya gente que se lea la colección de “Héroes” Marvel.

Jason buscaba el vellocino de oro; se fue a la Cólquida (extremo oriental del Mar Negro, le República de Georgia de hoy en día,) en su busca. El vellocino este era la piel del carnero alado Crisomallo que al perderla (vamos, que lo desollaron) se fue al cielo y se convirtió en la constelación de Aries.

Y todo esto lo guionizaron los “clásicos” mascando, a lo sumo, hojas de laurel ya que pasaban de los cigarritos de la risa; ¡qué genios!

Por cierto, la piel trabajada de determinados carneros se utilizaba en la remota antigüedad para cribar las arenas auríferas de ciertos ríos en busca de pepitas de oro.

¿Será el Ararat la excusa?, ¿busca Isaac el vellocino de oro?

Bueno, lo sabremos cuando reporte. El aliado de Orange en Turquía se las trae. Y él también tiene lo suyo, su culpa-culpita-culpera, porque en cualquier hotel hay teléfono.



10 jun 2011

DE MI TIEMPO OCIOSO... Y DE UNAS FOTOS


Tanto tiempo muerto en este remanso de paz que es parte trasera de Benidorm, a un palmo de la Avenida del Doctor Severo Ochoa,  que -gracias al wi-fi- le dedicas más tiempo del que debieras a la prensa on-line.

Hoy me ha sorprendido la galería fotográfica del Diario Información sobre la visita del Gettysburg a la bahía de Benidorm. Ya se ha ido el navío y por primera vez no he podido ampliar mi colección de gorras.

La sorpresa a la que aludo viene por la cantidad de fotos que se exhiben y por los detalles contenidos en ellas. No sólo por lo que comen o por cómo está el comedor, los sollados, el puente, los pasillos, las camaretas, los quirófanos, los motores, el gimnasio, la lavandería y los sollados. Hay detalles como la placa al general confederado James Longstreet que, dicen, propició la derrota de Lee y la victoria de los federados en Gettysburg, y terminó siendo un prohombre -tras la derrota/victoria- del Norte y activo colaborador del general y presidente victorioso Ulysses S Grant. Hay gente pa tó, que dijo “El Gallo” cuando Ortega y Gasset le contó que se dedicaba a pensar (una vez que le explicó que era filósofo y el torero le dijera de “eso qué-e-lo-que-é”. No he estado a bordo y no me han contado la historieta en particular de ese detalle, pero Longstreet era confederado y terminó con los federales. ¿Un caso de “transfuguismo”?

Ha sido un detallazo ver el hangar de los Seahawk, una sensacional plataforma de armas, sistemas y servicios, y, lo mejor, saber que el escuadrón embarcado es el mítico Spartans. Estos espartanos tienen décadas de servicios y misiones, años de gloria a sus espaldas.

Bueno, la galería de fotos es genial; sin reparos. Lo tiene todo: desde hiper-mega-aburridas a sensacionales. Desde las puertas de las celdas verticales del multisistema MC41 (que lo mismo te lanza un Tomahawk, que un Standart, que un Sea-Sparrow, que un ERAM o que un ASROC), los Harpoon, los 5”/54 de proa y popa, los sistemas MK38 (incluso un visitante los ojea a un palmo de distancia), los lanzatorpedos MK32, los lanza schaffs y los Vulcan Phalanx. Los he visto todos en la galería fotográfica; incluso buena parte de la electrónica, desde el sistema Aegis a los radares y sensores que nunca antes habían dejado fotografiar en Benidorm… hace 20 años.

Pero lo que más me ha llamado la atención es que estando en había “amiga” la fotos enseñan también los montajes de punto de 12’70 y 7’75, ambas en las bordas. ¡Joder!, que Benidorm no es Yemen. Nunca antes había visto un navío USA de tal guisa en escala de jolgorio.

En esta última foto se ve a un ma-ri-ne y a un ma-ri-ne-ro; uno con uniforme de camuflaje y el otro con el azul de faena.





PD; extensa PD. Hasta las narices quedo de leer lo de los 370 “marines”. Se lo digo sin “acritú” a los compis plumillas: “marine” es el militar del Cuerpo de Infantería de Marina de los EEUU… o de los Royal Marines de su Graciosa Majestad. Los primeros surgen de la unidad de combate del siglo XVIII, los Continental Marines (1775) y los segundos en el Regimiento del Duque de Albany en 1664 y que se hicieron “famosos” en 1704 cuando lo de Gibraltar, palabro que llevan en el escudo en sitio preferente, por encima del globo terráqueo y bajo el león y la corona que le confieren el título de Escuadrón Real.
El Gettysburg llevaba embarcado algunos marines para cuestiones de asalto dada su misión actual de patrulla al estar adscrito al Grupo 14 que, por cierto, no tiene portaviones asignado al que proteger. Sus misiones se desarrollan en el Mediterráneo y en teatro de operaciones del Índico.

Pero, por favor, el grueso de la tripulación de un barco y sus oficiales son ma-ri-ne-ros; son ma-ri-nos. No ma-ri-nes.

Y un detalle: La Infantería de Marina española es de 1537, los Tercios Viejos de Nápoles embarcados en la Escuadra de Galeras. Fue Felipe II el que le confirió en 1558 el concepto de Fuerza de Desembarco… por no irme al año 1247 cuando Fernando III encarga a Ramón Bonifaz, primer almirante de Castilla, organizar una flota en los puertos cántabros para atacar con infantes la ciudad de Sevilla. Cosa que hizo. Sevilla capituló, desembarco incluido, en 1268.