27 dic 2011

DEL NIÑO, DEL “CC”… Y DEL FRÍO QUE DICEN SE NOS AVECINA.




Chente es un buen amigo que al otro lado del Atlántico está a la que salta. Me ha enviado una noticia de TeleSur, un invento con sede en Caracas y de carácter pan latinoamericano, bendecido en su momento -y ahora- por los gobiernos de Venezuela, Bolivia, Cuba, Argentina, Colombia, Ecuador, Nicaragua, Paraguay, Perú y Uruguay para contrarrestar la influencia de las norteamericanas CNN y Univisión (que es la cadena en español más grande de los EEUU y surgió de la Spanish Independet Ntework y de Telesistema Mexicano) en aquellas latitudes, y -de paso- hacer lo propio con la creciente influencia, que no competencia, de TVE-Internacional, BBC y Deustche Welle… que también tienen su cuota por allí. Surge TeleSur como TV alternativa a los yankees, pero las mete de lado… hasta en cuestiones medioambientales.

Chente me envía la noticia y su paso por Youtube; “le echan la culpa de las fortísimas lluvias de 2011 al Cambio Climático que ha generado el fenómeno “natural” de El Niño”, me dice. ¡Jopé!, como está la cosa.

El Niño, la Oscilación del Sur (ENSO-ENOS), es un fenómeno climático, erráticamente cíclico, que consiste en un cambio en los patrones de movimiento en las corrientes marinas en la zona intertropical, con lo que se generan fuertes lluvias en América del Sur… y llega a más. Hay un estudio de Francisco Comín y Xavier Rodó, de la Universitat de Barcelona, que concluye que El Niño provoca sequía en España… y otro de Mercedes Laita, de la Universitat de les Illes Balears, que concluye que El Niño aporta más lluvia a las Baleares

En fin, con El Niño a cuestas, habida cuenta de que los investigadores ya han localizado episodios previos a la llegada de los españoles aquellas latitudes, que fue en el siglo XV, el “Cambio Climático” ese de TeleSur es más bien antigüillo; precolombino.

Fueron los nativos, por la influencia de los jesuitas, los que terminaron llamando, en el XVII, a este fenómeno “El Niño”;  llegaba por Navidad. Los pescadores peruanos lo conocían de antiguo: los bancos de peces buscaban aguas más profundas y ellos debían buscarse otros caladeros. Fue un grande, Jacob Bjerknes, en 1969 -profesor entonces en UCLA-, quien clarificó científicamente el proceso de la Oscilación Sur (SO), y a partir de entonces se le conoce como ENSO-ENOS (en inglés y en español). El efecto contario se llama La Niña… y también se deja sentir en lo económico; si el primero ocasiona pérdidas pesqueras y lluvias, el segundo llega con todo lo contrario. Ah, existe también la Oscilación del Norte (NO), en el Atlántico, que la sufrimos hace un par de años con intensidad por aquí cuando se colaban las borrascas por el Guadalquivir.

Y hablado de por aquí: Erick Quiroga, un ambientalista venezolano, pronostica, y lo recoge y lanza a los cuatro vientos la Agencia EFE, un invierno (2011-12) duro por mor del “efecto Ártico”, que provoca inviernos extremos. Es más: vaticina que “a partir de este invierno 2011-2012 pueden registrarse "ciclos de extremos inviernos" como parte de ese efecto, que tiene su origen en el deshielo del Ártico tras un lapso de "Calentamiento Global Sostenido", que comenzó, según dijo citando la Organización Meteorológica Mundial, en 1976. En fin, que a lo peor nos vamos a helar en invierno de aquí a unos añitos. Este Quiroga no es que sea mejor o peor que el del tiempo de TeleSur, pero tiene algún ascendente entre la comunidad científica internacional ya que es el personaje que ha conseguido implicar a la ONU para que cada 16 de septiembre se celebre el Día Mundial para la preservación de la Capa de Ozono.

El deshielo del ártico, ha explicado Quiroga en una conferencia en Caracas y lo han recogido los medios serios, afecta a los patrones de viento Ártico y a la Corriente del Golfo, lo que da lugar a ciclos de inviernos extremos que actúan "como un mecanismo natural para restablecer el equilibrio térmico del Ártico".

Quiroga ha explicado a la Agencia EFE que a partir de este invierno 2011-12 “en Europa Occidental pueden tener lugar "fuertes borrascas y ciclos de temperaturas árticas", así como "vientos con velocidades inusuales para la región". Aviso de abrigo al canto parece que viene.

Ya sin más, en la provincia de Alicante parece que ya le ha hecho caso el tiempo atmosférico  al pronóstico de Quiroga y las temperaturas se han desplomado esta noche más que en ninguna otra provincia del Estado español: según AEMET, entre 3 y 4 grados menos. Sacando anoche a “Putoperro” por Benidorm se notaba, pero nada que ver con la Nochebuena manchega.

En fin, que volviendo a las cosas de Chente y lo que nos cuenta de TeleSur, está mal achacárselo todo al Cambio Climático… ¿o es que el Cambio Climático empezó ni se sabe cuándo? La primera referencia escrita de El Niño es de 1891 en un artículo del Dr. Luis Carranza para la Sociedad Geográfica de Lima, de la que era presidente. La fuente, los de TeleSur, la tenían en casa. No llegó al Mundo referencia de El Niño hasta el 6º Congreso Geográfico Internacional (Londres, 1895)… y aún no había salido Svante Arrenius echándole la culpa al CO2 (1898).

La culpa, pues, para los de TeleSur… del Cha-cha-cha.



26 dic 2011

DEL VOCABULARIO PALENTINO



Sorprendidísimo me he quedado con el habla palentina. Mi buen amigo José María Diez, palentino de nacimiento, ciudadano del mundo en la juventud y benidormer desde hace muchos años, ha tenido a bien regalarme el “Nuevo Vocabulario Palentino” y ensimismado con ese olor tan peculiar que tiene los libros nuevos y en esta mañana de Navidad, no he tenido mejor ocurrencia que despejar las neuronas del ambiente etílico y la pesadez de la digestión y ensimismarme con el vocabulario que, a más, me sueña como cercano. La mitad de las palabras que he leído hasta ahora las empleaba mi abuela Mercedes en las cosas del campo y de la huerta. Asín que

Volviendo al Palentino, me he quedado de piedra con la voz “agosto”. Uno es del mes de agosto y por curiosidad insistió mas: “mes de los curas... por la gran cantidad de entierros que había…” Joder con Palencia. Para remediarlo, a la grosella se llaman “Uva de San Juanillo”.

Encuentro una referencia a los quesos palentinos muy corta, a pesar de la excelencia de los mismos: “del pueblín de Lores, de Puchera, la genial Quesilla (Pata de Mulo),  de Palencia, de los Valles del Cerrato, de Valdespina, de Olla Castrillo…” quesos de leche de oveja con regusto ancestral de vacceos y arévacos, quesos que maduraban lo que en fresco no se pudo vender… aquí ha faltado texto. Incluso en vinos; en vinos palentinos que es de lo primero que uno busca porque ninguna comarca palentina ha sido ajena al vino hasta la llegada de la filoxera. Así, Palencia contó con “Estatuto del Vino” desde 1437, por mor de don Gutierre de Toledo, confirmado por el rey Juan II al año siguiente. Y bueno, qué contarles de muestras arqueológicas como el vino “Ojo de gallo”, en el Cerrato, el “Clarete del Paramillo” o “Clarete de Villamuriel (del Cerrato)”, y el “Pichorrilla” de Campos, un vino artesanal, muy flojo, habitual de siempre en las viejas casas de labranza. Aquí falta texto, pero es que se trata de vocabulario y no de alcohólicos reconocidos.

Pero encuentro que en todos lados hablan de lo mismo cuando llaman “alpiste” al vino peleón de los tugurios, “barda” al montón de leña, “barruntar” que es presentir  o “parva” al haz de lo segado. Bueno, aquí llegados, casi he oído la “castrapuerca” sonar que avisaba de la llegada del castrador. ¡Vaya novedad!, la de este “Nuevo Vocabulario Palentino”. Me suenan casi todas; y las que no, por olvidadas.

Ahora, he encontrado beldades como “ajilimójili”, una salsa para guisos hecha con ajos, y “alubiero”, como gentilicio despectivo que aplican, en todos lados cuecen habas, a los de Valladolid, con referencia incluida al poema de Paco Vighi que dice que el río Carriónse suicida en el Pisuerga antes de Valladolid por no querer ser vallisoletano”. Este Vighi es un talib de armas tomar.

Tiene este vocabulario palentino su arte, incluso, para insultar: “Eres un baldragas, un zopenco, un gandumbas, un malzápulas…”

Ahora, hay verbos que se las traen: “basnar” (arrastrar), “arpar” (reventar), “batear” (bautizar), “descagazar” (llevar a buen término la crianza de un hijo), “guipar” (ver, descubrir a alguien), “pintear” (llover poco), etc.
No sé, muchas cosas más. Merece la pena darle un “estrujío” más grande a este Nuevo Vocabulario Palentino, que me suena al habla de mi abuela en el Bajo Segura, que dicen ahora -Origüelica del Señor, de siempre-, y que con la que está cayendo, que no parece invierno, se me hace afable.

En fin, Feliz Navidad y… ¿próspera austeridad?



22 dic 2011

DEL INVIERNO, DESDE EL SOLSTICIO DE INVIERNO



Desde las 6’30 h de la mañana del jueves 22 de Diciembre, el día del Sorteo de Navidad (el Día de la Salud; no me ha tocado, lo importante es que haya salud, que se dice), en las zonas de clima templado del hemisferio Norte estamos en invierno. Recalco lo de hemisferio Norte y clima templado (Tª media de 15ºC y precipitaciones entre 500 y 1000 mm/año) porque en el resto del planeta eso no ocurre. Pero como en esa franja guay del clima templado del Norte estamos los del ombligo del Mundo… pues eso, que el Mundo está en invierno.

La culpa de que estemos en invierno (como luego en primavera, verano y otoño) la tienen los 23’44º de inclinación, sobre su plano orbital, del eje terrestre. Hay menos luz solar, hasta 9 horas en las fechas del solsticio de invierno con el de verano.

El invierno es la estación más corta de las cuatro: sólo durará 88 días y 23 horas. Y a esto, debo señalar que, es por convenio internacional. Vamos, que se acordó que cuando se producen determinadas situaciones perfectamente estudiadas, estamos en una situación concreta. Así, cuando el Sol alcanza su máxima declinación Sur y durante varios días su altura máxima a mediodía no cambia, se dice que estamos en solsticio (sol + sístere; sol quieto) de invierno. Esto está calculadísimo y a lo largo del siglo XXI esta situación se producirá entre los días 20 y 22 de diciembre. El inicio más tardío ocurrió ya en 2003 y el más tempranero ocurrirá en 2096  -que imagino no veré- en función de la órbita elíptica de la Tierra alrededor del Sol.

En fin, que en invierno hace más frío a pesar de que estamos mucho más cerca del sol que en verano; vamos, cuestión de inclinación a la hora de recibirlos. Pero el sol es protagonista del invierno. La actividad del Sol se caracteriza en invierno por la presencia en su superficie de una serie de manchas, fulguraciones y protuberancias que hacen que en la Tierra se noten en forma de alteraciones en la propagación de las ondas de radio y en una mayor presencia de auroras polares. Esta actividad sigue un periodo de unos 11 años, y está asociada al ciclo magnético del Sol. Actualmente el sol se encuentra en el ciclo solar número 24, que comenzó en diciembre de 2008 y se espera que llegue a su máximo en mayo de 2013. Sobre este ciclo solar 24 tenemos un post que muy pronto verá la luz… del sol.

El invierno, dicen, que es como muy azul oscuro; de oscuridad. No les falta algo de razón. La Luna se prodiga poco; sólo en su justa medida haciendo más tenebroso el inicio. La primera luna llena del invierno no se dará hasta el 9 de enero de 2012, y las siguientes ocurrirán 29 ó 30 días después. En este invierno se darán otras dos lunas llenas: 7 de febrero y 8 de marzo de 2012. 

El invierno, como dijimos y dimos a entender, es un término subjetivo; no está científicamente establecido. Es un periodo de tiempo. Pero el solsticio de invierno sí está claramente calculado y establecido con exactitud. Ahora mismo planteamos, y aceptamos, que el solsticio de invierno es el inicio del invierno.

Desde el Neolítico, el invierno era un tiempo a tener en cuenta. El solsticio marcaba el arranque;  Stonehenge, por ejemplo, tiene mucho que ver con el día de hoy. El solsticio de invierno fue inmensamente importante para las tribus y civilizaciones antiguas que a lo largo del invierno iban a encontrarse con poco o nada que llevarse a la boca y tenían que estar preparados para los meses siguientes. Recordemos que el hambre era común en invierno, entre enero y abril, los meses de la hambruna. Así, a base de hambrunas, aprendieron que el grano debía ser almacenado, la leña compilada, la mayoría de los animales sacrificados para no tener que alimentarlos durante el invierno, cuando escaseaban los pastos, y así poder comerlos secos y oreados. A la pesca le pasaba lo mismo. Es más, el vino y la cerveza, al llegar el invierno, ya estaban fermentados para su consumo. Lo cuál era fundamental ya que el invierno era un tiempo de recogimiento al calor del hogar. Y las penas con pan, cecina, vino y cerveza son menos penas.

Siempre, al comenzar el invierno, las civilizaciones y culturas, han tenido una etapa festiva dedicada a algún dios que diera fin a su trabajo de preparación de cara al invierno. Así nuestra Natividad; pero así también las fiestas de la diosa japonesa Amaterasu. En esto no se escapa nadie: la finesa Beiwe, la rusa Rozhnitsa, la Hopitu Shimum de los hopis norteramericanos, la Wayeb maya, el Modrehacht germánico, el Yule vikingo, el Hogmanay escocés, las Brumalias de la Grecia clásica, las Saturnales y al Sol Invicto romano, , al Shab-e Challech persa, el Arthan Alban galés, la Hertha de los Alpes, la Lussi natta sueca… incluso la llegada de San Nicolás (Papá Noel) servía para avisar del tiempo que venía. Ahora avisan con regalos.

De todas, me quedo con la historieta griega de esto del invierno que hoy comienza; porque tiene un final de esperanza. “Hades, dios del inframundo, raptó a Perséfone, hija de Deméter,  para hacerla su esposa. Al saberlo, el gran dios Zeus ordenó a Hades que se olvidara de la chica y se la entregara a su madre, Deméter, que era la diosa de la tierra. Pero Hades, que era un pinta, hizo comer a Perséfone granadas,  comida del inframundo (y que no se me enfaden por ello los productores de Elche y Albatera, en especial mi amigo Vicente, que tan espléndidas y sabrosas las cultivan), lo que la obligó a quedarse allí para siempre. Deméter, sin su hija Perséfone, no podía vivir; sabía que estaba en el inframundo y eso la sumió en la melancolía. Era infeliz y no cuida su reino, la tierra. Zeus, viendo como la tierra quedaba día a día más desolada, que las plantas se secaban y morían, llegó a un acuerdo con Hades para que Perséfone pasara cada año seis meses con su madre Deméter y otros seis con él. Así, durante el tiempo en que Perséfone quedaba con Hades, Deméter  estaba triste, lo que provoca tanto el otoño como el invierno. Pero Perséfone volvía, al cabo del tiempo (6 meses), junto a su madre… y Deméter fue feliz: Primavera y Verano”.

20 dic 2011

DE LOMBORG Y URIARTE: DE CO2 Y VAPOR DE AGUA



Bjorn Lomborg es un danés muy interesante. Por escribir cuatro artículos en Politiken[1] en 1998 levantó tantas ampollas medioambientales que terminó por publicar “El ecologista escéptico/The skeptical environmetalist” (2001) y sembrar una epidemia de urticaria entre los calentólogos al poner en tela de juicio los argumentos de estos. Tal fue la cosa que lo llevaron ante el Comité Danés de Deshonestidad Científica y cual Inquisición despanzurró su libro (en 2002) para terminar fallado que Lomborg era “inocente del cargo de ‘deshonestidad subjetiva’, pero culpable del de ‘deshonestidad objetiva’”. ¡Jopé con los daneses! Dicho en román paladino: Lomborg era partidista en sus planteamientos y “su libro era culpable de malinterpretar los datos”. En marzo de 2004 el Comité éste emitió un nuevo fallo invalidando la decisión de 2002… y ahí estamos: unos a favor y otros en contra de Lomborg.

Ha publicado 3 libros más: “Las crisis mundiales, soluciones mundiales. Consenso de Copenhague” (2007), “Cool it: La guía del ecologista escéptico para el calentamiento global” (2010) y “Soluciones inteligentes para el cambio climático” (2010). No niega las evidencias, pero es que sabe que el clima es dinámico y hay otros factores a tener en cuenta. Y le siguen tomando por el pito del sereno… ahora que se me ha hecho más verderol: respalda la aplicación del impuesto del carbono.

Hace unos días, después de Durban, ha publicado un artículo -“Los extremistas climáticos”- y sólo cuatro gatos se han hecho eco. El diario económico EXPANSIÓN ha sido el más relevante de los de por aquí.

Empieza un tanto ácido. ¿Qué digo ácido “a secas”? Empieza cáustico: “Hoy en día, ningún huracán ni ola de calor pasa sin que un político o activista lo presente como evidencia de la necesidad de un acuerdo sobre el clima global, como el que se acaba de posponer hasta fines de la década en Durban, Sudáfrica”.

Recuerda que los datos del IPCC que eran buenos en 2007, el mismo IPCC los rebajaba en 2009… y nadie se tiró de los pelos.

Algo ha cambiado en Lomborg porque señala que el IPCC es, a pesar de todo, una fuente bastante fiable de informaciones sensatas. Con toda razón, mata al mensajero: “los medios tergiversaron los resultados del informe de 2010 del IPCC sobre los extremos climáticos”. Y lo explica: “El informe del IPCC decía, efectivamente, que el calentamiento global implicaría temperaturas cálidas más extremas, pero también señalaba que habría menos temperaturas frías extremas”. Y es concluyente y demoledor: “De hecho, según una estimación, para mediados de siglo aproximadamente 400.000 personas más morirán por el calor de las que habrían muerto con las temperaturas actuales, pero morirán 1,8 millones menos de personas por el frío. Desafortunadamente, las no muertes no son noticia”.

Aboga Lomborg por una mejor gestión del riesgo. Y eso es algo que ahora mismo nadie pone en duda. “La población, la exposición y la vulnerabilidad, no los gases de tipo invernadero, son los principales factores detrás del futuro daño”. Cristalino, ¿no?

Hay un párrafo sensacional: “Existe evidencia considerable que sí sugiere que el calentamiento global causa incrementos de las lluvias, especialmente de las lluvias torrenciales. Eso ha llevado a muchos observadores a culpar al calentamiento global de las inundaciones devastadoras en Pakistán, Australia y Tailandia en los últimos años” (en Filipinas hace nada, añado yo). “Pero el IPCC cuenta una historia diferente: la evidencia no puede ni siquiera indicar de manera fiable si la mayor cantidad de precipitaciones, en efecto, ha afectado a la magnitud y la frecuencia de las inundaciones (en terminología de las Naciones Unidas, “baja confianza a escala global respecto inclusive del signo de estos cambios”)”.

Lomborg está sembrado en este artículo: “Una mayor precipitación también tiene consecuencias positivas –sobre todo, más agua dulce para un mundo que tiene sed–“.

Termina señalando que: “Las historias tenebrosas sobre el clima se basan en una narrativa simple: más CO2 significa más daño ambiental y muerte –y la única manera de resolverlo es reduciendo las emisiones de carbono–. Si bien esto sirve para un mensaje político pegadizo, tiene la clara desventaja de ser erróneo. El calentamiento global hará que ciertos fenómenos, como las olas de calor y las velocidades de los vientos huracanados, se vuelvan más extremas, mientras que otros, como las olas de frío y la frecuencia de los huracanes, se mitiguen. Y en algunos casos, como las mayores precipitaciones, el calentamiento global tendrá efectos positivos y negativos”. Y va a más: “Por supuesto, nada de esto significa que no deberíamos ocuparnos del cambio climático y concentrarnos en la innovación para generar energía ecológica menos costosa. El último informe del IPCC es importante precisamente porque ilustra los verdaderos problemas ambientales planteados por el calentamiento global, sin exagerarlos para conseguir un buen titular. Ofrece información confiable sobre el clima y hace hincapié en que la adaptación es esencial para mejorar la calidad de vida de las generaciones futuras”.

Sólo le encuentro un pero. Se me sigue echando la culpa del cha-cha-cha al CO2; se le vilipendia en toda su magnitud nefasta. Se me olvidan de, por ejemplo, el taimado vapor de agua. Hoy mismo, el blog de Antón Uriarte (Co2) incide en este aspecto y me responde: como no hay registros proxy de vapor de agua en los hielos árticos y antárticos, aunque sepamos de su maldad, pues ni lo mentamos. Y ahí tenemos un problema.




[1] Periódico danés de centro-izquierda, fundado en 1884, que opta por una imagen de cierto radicalismo cultural. Desde 2003 forma parte del grupo JD-Politiken Hus. (http://politiken.dk/)

18 dic 2011

DEL TURISMO DE CALIDAD



Llevo muchos años asistiendo al debate circense de lo que significa el concepto de “Turismo de Calidad”. Después de oír las más fantásticas definiciones, por ende chorradas, estoy de acuerdo en eso de que “Turismo de calidad es el que nos viene. Y punto”. Es de imbéciles calificar, y hasta denostar, a los que eligen un destino turístico, el nuestro, frente a las demás opciones existentes.

Como mínimo, por elemental sentido común -e incluso cuestión de dignidad propia y ajena-, no podemos señalar que hay otro destino mejor. Pero es que debemos tender a que eso sea una realidad. La prueba del algodón debe pender sobre nuestras cabezas a fin de que no nos desviemos ni por un instante del objetivo de ser líderes en turismo. El concepto de calidad lo dirigimos, y lo dirigen nuestros visitantes, hacia a un mejor producto. Nuestra obligación es que el nuestro sea el mejor y más cojonudo de los destino.

A finales de los 70, el cuarteto Gaviria, Iribas, Sabbah y Sanz ya pontificaron al respecto del turismo de calidad para cerrar la cuestión. Y parece que dejaron la puerta entreabierta, a pesar de que centraron la cuestión en que el tema encerraba una trampa ideológica… pero como hay más tontos que colores, pues… la “calidad” del turismo la debemos poner nosotros para que los consumidores nos elijan.

Playa de Levante; Benidorm, 1974. Foto Quico
Ellos, Gaviria & Co., plantean la incardinación en el concepto la cuestión de la Sociedad de la Abundancia, una utopía parta entonces y para hoy. Ya para entonces (Benidorm, ciudad nueva vio la luz en 1977) señalaban que el aumento del costo de la energía (tras dos crisis petroleras) había colocado el concepto a los pies de los caballos.

Y, atención, en la década de los 70 turismo de calidad era el que optaba por hoteles de 4 y 5 estrellas. Por ello los autores ya proponían para turismo de calidad a aquél que opte por los destinos que sepan, con habilidad, gestionar la nueva penuria.

Ese concepto, la nueva penuria, vuelve a estar de moda. Y lo que nos queda.

El cuarteto aludido puso ya entonces, en bandeja, la plasmación del nuevo escenario: supresión de gastos fastuosos inútiles a cambio de poder disfrutar de más tiempo de vacaciones. Entonces, desde los años sesenta, el turismo “de calidad”, principalmente el europeo, sólo entendía del consumo creciente.

La cuestión era entonces, y es ahora con la que está cayendo, consumir menos más tiempo.

La gran baza del turismo de calidad, decían, será el consumo y disfrute de espacios plácidos. Y el turismo joven de entonces, optó por Benidorm y creamos la realidad de que “todo es posible en Benidorm”: seguro de sol, ocio, relax, diversión… ¡¡el Ocio más Divertido!!

El mayor lujo hacia el futuro, pontificaban los sociólogos de cabecera de esta ciudad en 1977, será poder administrar un tiempo libre escaso de bienes pero en un espacio de calidad. La calidad del turismo deberá venir de la mejora de los centros turísticos existentes.

Aquí llevamos décadas definiendo el modelo de ciudad, pero la cuestión, y por ende la solución el problema, está impresa en la página 747 (tomo II) de ese genial manual que, a pesar del tiempo, cada día me enseña algo nuevo: La calidad del turismo deberá venir de la mejora de los centros turísticos existentes.

¿A qué esperamos?


13 dic 2011

DE PEDRO, DON PEDRO, EN THE ECONOMIST. ¡AHÍ ES NADA!



En abril de 2008, al poco de morir Pedro, Don Pedro, The Economist tenía un reconocimiento para él. Y ese detalle no lo tuvieron muchos diarios y revistas de España. Pueden consultarlo aquí.

Portada del número del 19 de Abril de 2008
Lo llamativo del caso es que una publicación semanal británica del calibre de The Economist (para el mundo civilizado; el 80% de los números se venden fuera del Reino Unido de la Gran Bretaña) se acordara de Pedro, Don Pedro, en su no habitual sección Obituario.

En ese número se hablaba de Brasil, del tsunami silencioso del precio de los productos agrarios, del regreso de Silvio Berlusconi (elecciones en Italia), del liderazgo en Rusia y, por triste ejemplo, de la economía española -“In a Slump”/”En una depresión”- y de muchas cosas más en sus habituales secciones. Vamos, que de abril de 2008 a diciembre de 2011, The Economist podía reeditar el mismo número. Y allí, junto a temas de enjundia de Europa, EEUU, Asia, África u Oriente Medio estaba la reseña elogiosa, con alguna errata como  Museo del Prado por Palacio de El Pardo, que bien retrataba a Pedro, Don Pedro.

Entre sus muchos méritos hay uno muy claro: las 700 hectáreas planificadas como suelo urbano, de las 3.000 del término municipal, son las mismas hoy que en 1956 cuando se parió el Plan General de Ordenación Urbana… y aún no están completas. Esto se lo debemos a todos los que han sido, desde él, alcaldes de Benidorm, pero hay que reconocerle el mérito del empujón inicial, de la visión futurista del inicio. Llevamos 55 años de planificación y aún estamos dentro de los parámetros inicialmente programados. ¿Qué les parece?; aquello fue visión y ¡¡planificación!!

Para que luego salga el listo de turno.

Benidorm es altura. Intempo está ya uniendo las dos torres con ese cucurucho final; es cuestión de tiempo, poco tiempo ya, el que completen el proyecto de esos dos números 1 enfrentados. Así Benidorm tendrá ya 30 rascacielos de más de 30 pisos y 96 metros de altura. Si el Hotel Bali está en los 186 metros con 50 plantas, Intempo estará en los 200 metros con 52 plantas.

Benidorm tiene 26 edificios con más de 100 metros de altura; alguno ya ha llegado a la relación 1:12, prácticamente la misma que la torre Burj Kalifa de Dubai… y todo por aquella caja de cerillas sobre un plano.

Es la Feliz Teoría de la Caja de Cerillas que vio la luz en 1963, en la segunda revisión del PGOU de 1956. El mismo volumen (de edificación) ocupa la caja sobre una de las caras, que sobre el rascador, que sobre el plano estrecho. Y así es más elevada y esbelta. Es un volumen de 3 m3/m2 frente al muro pantalla tradicional de 9 m3/m2. Es el éxito de Benidorm.



12 dic 2011

DE UN BUEN AMIGO: JOSÉ LUIS FERNÁNDEZ RIZO EN LOS “CAFÉS DEL MELIÁ”



De vez en cuando nos damos una satisfacción en la tertulia de los viernes, en “Los Cafés del Meliá”. Y después de una temporadita de festivales nos hemos dado un homenaje: José Luis Fernández Rizo, un amigo de Benidorm.

Foto Mario Ayús
Y allí estuvo, con su compadre: Luis Escobedo Gascón, tertuliano de pro.

Fernández Rizo es historia viva de la televisión en España. Pocos conocen como él los entresijos del mundo del audiovisual. Es un enamorado de la comunicación.

Para saber de él basta con ir a la página de académicos de la Academia de la Televisión  y asombrarse de su currículum. Para conocerlo bien hay que vivirlo de cerca: irradia un algo especial que contagia. Fue alumno de la primera Escuela de Radio y TV que montó el Ministerio de Información y Turismo… y ya comenzó asegurando el sonido de Pedrito Corchea, nos dijo, en los viejos estudios del Paseo de la Habana. En TV se los conoce a todos, desde aquél Ramón Solanes, primer jefe de programas de TVE, a los grandes de hoy. En la conversación brotaron nombres míticos de la TV en España: Artur Kaps, Valerio Lazarov y otros muchísimos más.

Abrió el fuego señalando que “la televisión se olvidó del sonido”, su gran campo de acción, y nos planteó, de entrada y con rasgos academicistas, la diferencia entre sonido (un servicio en la escena) y audio (contenido), al tiempo que insistía en que “necesitamos prestar mucha más atención a la escena y a la comunicación”. José Luis es un enamorado de la operación, esa labor de cámaras y técnicos de sonido que nos transmite de verdad mensajes y contenidos. Abogó por la documentación -“sin documentación no somos nadie”- y nos descubrió cosas como el lipsing, el mover los labios cuando está la canción enlatada y que extrañamente, dijo, todos llaman playback.

Foto Mario Ayús
Aseguró que aún queda mucho por hacer en TV. Ni siquiera está desarrollada toda la TDT: “tiene capacidad de enviar servicios adicionales que no están ni explotados”, y ya se habla de buscar nuevos campos. Diseccionó como experto cirujano el corpus actual de la tele y nos contó algunas sensacionales anécdotas, al tiempo que desmenuzaba varios de sus sensacionales inventos que son habituales en todas las televisiones de medio mundo. Porque desde que comenzó en el 61 en plan colaborador de TVE como personal del Ministerio de Información y Turismo no ha parado de crear nuevas cosas y asegurar los medios que garanticen las mejores retransmisiones.

Foto Mario Ayús
Recordó algunas de sus muchísimas anécdotas y vivencias de todos estos años de profesión y recordó a los grandes que ya se han ido.

En especial, rememoró las vivencias profesionales en TVE (en plantilla 1963-1989) centrándose en los años en que se hicieron los más sensacionales programas que acapararon galardones internacionales en los que él, “el niño”, fue pieza clave: Historias para no dormir, Estudio 1, La Clave, Gente joven, Directísimo, Estudio Abierto, Señoras y Señores, 1-2-3 responda otra vez, La Unión hace la Fuerza, Cesta y Puntos, Todo es posible en Domingo… -¡coño, se los ha hecho todos!- y los programas internacionales, y los festivales (Eurovisión, OTI, Benidorm…) y las olimpiadas (México’68 y Sapporo’72). Por cierto, con ellas consiguió el reconocimiento internacional que le llevó a los EEUU. Y los artistas y los músicos: Julio Iglesias, Joan Manuel Serrat, Eddy Guerin, JJ Cale… y muchos más. Incluso rememoró los inicios de la televisión privada en España, en especial los primeros pasos de Antena 3 (1989), a la que estuvo vinculada hasta 2004, y, también, sus actuales proyectos desde Eurocom Broadcast, donde es director de tecnología.

El Festival de Benidorm debe mucho a José Luís Fernández Rizo y a su denodado y desinteresado esfuerzo. Él llegó aquí con el festival y le tiene mucho cariño a Benidorm. Incluso nos contó los proyectos que para Benidorm plasmó y que duermen el sueño de los in-justos. Este pueblo es así.

Un contertulio se maravilló de su currículo y le expuso la ausencia de premios y galardones en el mismo. Modestia joseluisiana. Los tiene a capazos en su casa de Algete: desde la Gran Cruz de Cisneros al Premio Talento (1ª edición de los premios de la Academia de las Artes de TV, 2001), pasando por Antenas de Oro, insignias y medallas. Pero el que más ilusión le hace y lo tiene en sitio preferente es que recibió en Benidorm tras aquél primer festival por TVE: una placa con la inscripción “A José Luis Fernández Rizo por su honradez profesional”. Eso le cautivó. Y es que hace justicia.

Y profesional mejor no ha conocido la televisión; comprometido con los contenidos y valedor del audio más que del sonido en la extraña ecuación de la televisión. Y por encima de todo, amigo de sus amigos.

Un abrazo José Luis, y gracias por haber venido a iluminar esta tertulia de los viernes: Los Cafés del Meliá.