30 jul. 2012

DE UN RELOJ DE SOL OBLÍCUO… EN CHIPIONA




A Chipiona se puede ir por muchas cosas; incluso por mor de la folclórica aquella. Pero no es -ni será- mi caso. Fui a la Punta del Perro a ver su faro, pero de esa maravilla ya les contaré.

Fuí también a ver un reloj de sol oblicuo del que me habían hablado, porque lo detalla todo. Es fascinante y no el único en Chipiona que se deja ver.

Relojes de sol hay de muchas clases. A saber: analémico, anular, acimutal, bifilar, cilíndrico (paralelos al eje terrestre y/o vertical), de altura (de muchos tipos; los de plomada son muy vistosos), de reflexión, de refracción, díptico, ecuatorial, esférico, horizontal, oblicuoinclinado, según se mire), polar y vertical. Por haber relojes raros, los hay incluso de luna (que sólo “valen” entre las fases de cuarto creciente y cuarto menguante). 

En Benidorm tenemos, en la entrada a la Estación Náutica, en el Paseo de Colón, un maltrecho reloj de sol cilíndrico, de los paralelos al eje de la tierra, gentileza en su día de la CAM. Digo maltrecho por el empecinamiento del borracho de turno de atacar de madrugada el pacífico e inmóvil gnomon hasta hacerlo móvil e inservible. Ya saben, los borrachos son gente inquebrantable; los objetos que tocan, no.

El reloj de sol de Chipiona tenía su aquél: diseñado por un arquitecto señala la hora, el día del año y el signo del zodíaco; e ioncluso apunta al adelanto (de 1 o 2 horas, según verano o invierno) y a la diferencia que sumar a la hora solar (que está en recuadro visible). Una gozada.

Es que un reloj de sol nos indica la hora solar verdadera que es una hora que no coincide para nada con la que acostumbramos a utilizar.

Pero volvamos a clase de Bachillerato, del de los sesenta (por favor): cuando el Sol está en su cénit (en el punto más alto) es que cruza el meridiano del lugar y decimos que es mediodía. Así, sobre este instante definimos el día solar verdadero: intervalo de tiempo que transcurre entre dos pasos consecutivos del sol por el meridiano del lugar. Cuando había tiempo que perder en estas cosas se pudo comprobar que no todos los días duraban lo mismo; ahora se sabe que en torno al 15 de septiembre les faltan 20 segundos para llegar a las 24 horas y hacia la Navidad son 20 segundos más largos. Eso 20 segundos que ganamos o perdemos día a día llegan a ser hasta 14 minutos menos (a mediados de febrero) y poco más de 16 minutos (a primeros de noviembre) y son los que nos llevan a estas cosas de tener que utilizar el día solar medio, el promedio de todos los verdaderos, que es el de las 24 horas mondas y lirondas. Luego se puede complicar más la cosa.

Las razones para estas pérdidas y ganancias en el segundero son… desde la distinta velocidad de traslación terrestre (si no existiera esta diferencia de velocidad, la Tierra se escaparía del Sistema Solar cuando se encontrara más lejos o chocaría con el Sol al acercarse, lo que en ambos casos sería una putada), a que el plano del Ecuador no es el mismo que el plano de la órbita de la Tierra alrededor del Sol (está inclinado), y hasta a que la órbita de la Tierra alrededor del Sol es una elipse y no un círculo. Con todo ello, el Sol parece moverse más rápido cuando la Tierra está más cerca de él.

Así llegamos hasta dejar entrar en esto a la llamada ecuación del tiempo que se define como la diferencia entre la hora solar media y la hora solar verdadera. La ecuación del tiempo nos permite conocer el valor de la hora media a partir del la hora solar verdadera (la que indica nuestro reloj de sol).

Hora solar media = hora solar verdadera + ecuación del tiempo

Todos los lugares de la misma longitud geográfica tienen el mismo tiempo solar medio. En cambio, en dos lugares con diferente longitud (distancia al meridiano de Greenwich) la hora solar media será distinta: hacia el Este la hora se va adelantando (es más) y por el Oeste se va retrasando (es menos).

Vamos que… si van a Chipiona no me dejen de ir a ver este reloj de sol… y el faro. Del resto… salvo los corrales de pesca... Eso sí, la gente encantadora y las tapitas el no va más, pero se nota la crisis.



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