11 jun. 2014

DE LAS COMARCAS; DE LA DIVISIÓN TERRITORIAL DE LA COMUNITAT VALENCIANA (II)


Y como decíamos ayer, cuando la II República es cuando comienza lo de la comarcalización.

Al inicio de los años 30 son los llamados Círculos Valencianistas los que reivindican, al compás de la emergente plurinacionalidad del Estado, su protagonismo y apuestan, a imagen de Cataluña, por una comarcalización. Se pretende airear la nacionalidad e identidad valenciana, y qué mejor que encontrarla en la tradicional idiosincrasia valenciana de las comarcas. La nación española estaba compuesta por el conjunto de ciudadanos del Estado y la organización de este sentimiento, en pos de la autonomía, llegaba al ámbito comarcal. Y la comarca era vista como la entendida como una unidad natural definida a partir de rasgos físicos, históricos, lingüísticos y culturales, que no son otra cosa que formas de vida y producción.

El primero en plantear seriamente una comarcalización en el Reino de Valencia es el historiador Felip Meteu i Llopis (1901-1998), primer director de Acció Valenciana, integrante de Acció Cultural y signatario (1932) de Les Normes de Castelló. En 1933 publicó su ensayo “El País Valencià” (l’Estell; Cuadernos de Orientación Valencianista) donde marca el primer mapa comarcal (30 comarcas) en base a la “comarca natural”, muy cargada de Historia, y de conformación bastante irregular. No obstante, muchos de aquellos límites -y la nomenclatura que les asigna- se han mantenido.

1933 - Felip Mateu

Esta comarcalización se presentó poco después de que el geógrafo Pau Vila (1881-1980) efectuara la de Cataluña y que presentó el que entonces era conceller de Governació, Josep Tarradellas.

Al año siguiente, el escritor, editor y activista cultural Emili Beüt i Belenguer (1902-1993) en una conferencia en el Cercle d’Actuació Valencianista presenta su propio proyecto de comarcalización (1934) que retomará en 1968 en una charla en Lo Rat Penat (Sociedad Cultural Valenciana fundada en 1878 y dedicada a la promoción, defensa, enseñanza y difusión de la lengua y cultura valencianas), de la que fue presidente entre 1972 y 1980. La propuesta de Emili Beüt vio la luz definitivamente treinta y seis años después en el libro Les comarques valencianes (1970) y en su Geografía Elemental del Regne de València (1971). Beüt propuso 41 comarcas y para ello dio mucha importancia al criterio lingüístico.

1933 - Emili Beüt

Una tercera propuesta tiene lugar en 1946 cuando el historiador Luis Querol Roso (1901-1991) para su Geografía Valenciana propuso una distribución comarcal historicista y fisiográfica (formas terrestres; llanos, valles, meseta, huertas) con 35 comarcas. Tal vez fuera por el momento histórico, pero nadie le tuvo en cuenta. Eran malos tiempos para la lírica geográfica.

1946 - Luis Querol

Así llegamos a la cuarta propuesta que no ve la luz hasta 1970 en que el geógrafo barcelonés Joan Soler i Riber (1913-1979) después de atender una propuesta de la Fundación Patxot, en 1960, sobre una Geografía dels Països Catalans en la que colaboran Enric Lluch i Martin y Antonio López Gómez, es capaz de sintetizar lo estudiado para el País Valenciano y con las ayudas del escritor Joan Fuster i Ortells y de Manuel Sanchís Guarner traslada su propuesta, de forma anónima, en el Nomenclàtor Geogràfic del País Valencià pero cómo es recogida por otras importantes publicaciones (L’estructura Económica del País Valenciá, de Ernest Lluch; Gran Enciclopedia de la Región Valenciana; incluso en la Gran Enciclopèdia Catalana) sale a la luz su autoría centrada en criterios lingüísticos. Soler señala relaciones de vecindad, fisografía e historicismo siempre entorno a un núcleo principal que polariza actividades u ofrece servicios de ámbito comarcal, con lo que la comarca, en Soler, es una unidad orgánica.

1970 - Joan Soler

Durante la década de los sesenta aparecerá la quinta propuesta que tendrá en cuenta su situación frente al desarrollismo. La base es la publicación (1965) de Las provincias y sus comarcas (Mº Gobernación) que diseña un mapa en función de la instrucción 910/01 que atiende a homogeneidad, dependencia, complementariedad y tendencias futuras. Así señala 37 comarcas, algunas disparatadamente grandes, con tendencia hacia el turismo pues el III Plan de Desarrollo ya se estaba fraguando.

1970 - Mº de la Gobernación

La respuesta a esta propuesta no se hizo esperar. En los años 50 y 60 los estudios del geógrafo Antonio López Gómez (1923-2001) en la Universidad de Valencia habían generado un núcleo de discípulos del a su vez discípulo de Manuel Terán. Así Vicenç Rosselló i Verger y Pedro Pérez Puchal retoman con interés el tema.

En 1965 Rosselló ya diseñó una propuesta específica para la provincia de Alicante que ha encontrado un importantísimo respaldo por equipos de investigación geográfica y sucesivas tesis doctorales, con lo que Alicante es la provincia que cuenta con más estudios de comarcalización y todos surgidos a raíz del de Rosselló.

1965 - Rosselló, para la provincia de Alicante

El propio Antonio López Gómez en su Geografía de España y Portugal (1966) diseñó una comarcalización -la sexta- que tuvo completa en 1970 para un trabajo que realizó con Enric Lluch (L’estructura económica del País Valenciá) donde las comarcas se diseñan en función de rasgos físicos y humanos y que crea para La Marina (nuestra comarca) un batiburrillo de delimitaciones: La Marina, Serres de la Marina, La Marina Septentrional (Denia) y La Marina Meridional (desde Jávea al Campello).

1970 - Antonio López


Y mañana, más.





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