23 feb. 2017

DE BENIDORM: LA PRIMERA EMPRESA DE LA COMUNITAT VALENCIANA.


DE QUE YO TAMBIÉN ESTUVE ALLÍ; DE LO QUE VI

Madrugada del miércoles. Voy y permuto mi trote matiner por la playa por un paseo por las calles de Benidorm al compás de un Vegueros de Vuelta Abajo mientras medito sobre mi BND2050. Frescoreta bona; hay más gente a la vora de la mar que por las calles del meollo de la ciudad.

Llegué a mi cita con tiempo aún de apurar el Entretiempos, de fumada cremosa. Al poco llegaron mis compañeros de ruta. Los pertinentes saludos de rigor, el comentario del tiempo (meteorológico, que presumimos) y rumbo al Cap i Casal.

Llegamos a Valencia con tiempo (magnitud física). Un café previo y empiezan los saludos de/con los asistentes. No pasa el tiempo (no advierto cambios) por los amigos; algunos sólo nos vemos en estos saraos: José Luís, Ramón, Mónica, Oti… De repente, nos entran las prisas por entrar en el salón y ocupar nuestras mesas. Se sirve el café mientras silban las tarjetas de visita disparadas en ráfagas; a derecha y a izquierda, viene de todos lados. Y en esto que comenzó el acto mientras atacaba un mini muffin o similar.

Y oyes a la presentadora definir al ponente con un eslogan que en 2011 sonaba a opción política antagónica: “Pasión por Benidorm”. Bueno, vale, muchos sentimos eso, ‘pasión por Benidorm’. Luego me confunde fechas (1965 por 1956) pero se me congracia con un “Bendito Sol y Playa” y confiesa su querencia por esta tierra: “Benidorm son las vacaciones populares por antonomasia”, que señalaba Mario Gaviria, quien insistía en que “el balcón es la pieza principal del urbanismo y en Benidorm todos tienen derecho a la vista del mar”. ¡Chapeau!, Isabel Bonig por esa presentación que culminó con una frase de Andrés Gª Reche, que fue conseller del ramo: “Benidorm funciona porque desde sus inicios ha estado dirigida por profesionales”… aunque yo me sé de algunas excepciones peeeero…. como decían en el Medievo: Exceptio probat regulam in casibus non exceptis[1].

Toni Pérez en Forum Europa, Tribuna Mediterránea
(Foto de D. Revenga, “fusilada” de la web del Diario Información)

Y ya con el café bebido y la repostería deglutida, Toni Pérez entró en tromba: “Benidorm, la mejor solución a un derecho irrenunciable como son las vacaciones”. Y explicó que son ya cinco décadas liderando el turismo; que si 11’5 millones de pernoctaciones (sólo superados por Madrid y Barcelona); que si representa el 41% de la Comunitat Valenciana; que si “paradigma europeo de ocio y diversión”...

De repente, una pincelada de realidad económica: “El turismo lleva implícito un reparto de riqueza como pocas actividades productivas son capaces de conseguir”. Y acto seguido dejó caer que “si fuera una empresa, Benidorm sería una de las más rentables de España y, seguramente, de las que más y mejor repartirían sus dividendos”. Claro, esto se debe a que “Benidorm no es producto de azar”, y sí que es producto “de un esfuerzo colectivo sostenido en el tiempo y en el que han participado más de tres generaciones”. Pero además, Benidorm es hoy en día un referente de innovación: “En cada tiempo hemos sabido reinventarnos día a día”. Y ahí coló a Visit Benidorm, “punta de lanza de nuestras estrategias que consolidan nuestro liderazgo”.

La cita a José Miguel Iribas entró con normalidad: “Benidorm es al turismo lo que la Coca-cola a la vida: asequible, divertida, para todas las edades y que combina bien con todo”, para rematar con que es “un icono de felicidad, progreso y bienestar”. Juegos florales, sí; pero es que son verdad.

A partir de ahí, un repaso a las cuestiones claves puestas en marcha sobre innovación -aquí, en Benidorm, se han testado los requisitos de la norma que regula los DTI[2] y Visit Benidorm ha sido certificada en Inteligencia Turística-, tecnología -con los beacons y la hiperconexión del Big Data-, accesibilidad y sostenibilidad: “el modelo Benidorm se ha revelado como el más sostenible”, “el más eficaz” para el profesor Jorge Olcina. Los apabullantes datos del reciclado (en el vidrio, la media de España es de 14 kilos/persona/año que en Benidorm son 49) o del agua (el doble de población que en los años 80 y con menor consumo) atronaron el salón.

Y sacó Toni Pérez a pasear las reivindicaciones: “debemos seguir reclamando que se reconozca la singularidad de Benidorm; su enorme potencial económico”. Es que Benidorm, y esto enlaza con lo de la primera empresa que antes decíamos, representa entre “el 6 -7% dijo Isabel Bonig- del PIB de la Comunitat Valenciana”… “da trabajo a más de 40.000 personas durante todo el año y en verano emplea a casi 70.000 personas”. Hizo un parón y añadió, mirando al tendido: “Sí, más personas trabajando que empadronadas”. Y blandió la espada de Damocles (porque hay que dar servicios a todos): “varias veces al año superamos los 350.000 habitantes” (yo hubiera dicho algo así como que entonces ‘somos la segunda ciudad de la Comunitat’, ¿pero quién soy yo?).

Y puestos a reivindicar, entró Toni Pérez con un “hay que cuidar lo que funciona”, y tiró de manual: que si PHN; que si las desaladoras que contemplaba el PHN (a buen entendedor); que si dar viabilidad al Plan General de 1990 y a sus actuaciones proyectadas y no realizadas; que si culminar los 5 PRI[3] pendientes; que si avanzar en la cuestión del CIS[4]; que si desarrollo de la Zona Industrial (con el primer Centro Comercial periurbano); que si reforzar la competitividad turística con una mejor conectividad con el aeropuerto y con la Alta Velocidad ferroviaria pero dentro de una Estrategia Regional de Transporte reivindicando para ello tanto el Corredor Mediterráneo como el Tren de la Costa; que si… Que sí, que sí. Y en la mascletà reivindicativa, el trueno final: reclamó “un gran Pacto de Estado y Autonómico por la financiación de los Municipios Turísticos”. Todo ello, justificó, son “inversiones inteligentes para un sector clave”.

Tanda de aplausos final y ronda de preguntas del respetable. Que si sacamos a relucir la marca turística y el Toni Pérez es sibilino: “la que sea más relevante; lo importante es que no mintamos con las marcas”. Y en eso, la ‘marca Benidorm’ es estandarte y baluarte; que si relaciones con el poder, con mención muy favorable (veremos el favor que le hace entre los suyos) al Secretario Autonómico de Turismo; que si “desterrar la propuesta de la Tasa Turística”; que si a muchos nos produce urticaria la ley esa de la Hospitalidad donde “ahora dicen que todos somos turismo. Están muy bien las almazaras y las dolçainas, pero hay que poner los recursos en aquello que funciona”… y yo, que estaba frente a Antonio Mayor, creí que volvíamos a sacar la cesta de los huevos a pasear. En fin: hasta que “fue positiva la creación de Terra Mítica”, que aún tiene enemigos en el terruño, o que tenemos actuaciones contra el Cambio Climático: “nos retranqueamos en Poniente”.

Oí un par de veces lo de “primera potencia del turismo de Sol y Playas en Europa…”, pero si sólo una vez hubiera dicho lo de ‘capital europea’, hay quien me lo lleva al Olimpo de los Dioses; y a la misma altura que Zeus si lo dice en inglés: European Capital of Sun & Beach.

Total que aplausos, besos y abrazos por doquier, pero carretera (AP7) y manta que a las 12 había cita en el INVAT·TUR con el Secretario Autonómico Francesc Colomer (que estaba en Benidorm una vez más; fíjate tú) y luego otra cita más entrañable con el amigo José María Díez para descubrir un cocinero con estrella Michelín…

¡Qué dura es la vida del plumilla!   

Pues eso: yo, que estuve allí. Y con tan excelente compañía no me resisto a incluir la foto de D. Revenga, “fusilada” de la web del Diario Información. Por lo general acabo, como plumilla, en la mesa de la canallesca, de la que me siento muy orgulloso. Y para un día que estoy con ese nivel…

  


[1] la excepción confirma la regla en los casos no exceptuados; que siempre se nos olvida la coletilla de “en los casos no exceptuados
[2] DTI: Destino Turístico Inteligente.
[3] PRI: Plan de Reforma Interior.
[4] CIS: Ciudad Inteligente y Sostenible

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