26 jun 2022

¿40 EN LA OTAN?; SI VAMOS PARA 70...

  

Lo de España y la OTAN tiene argumento para película de Hollywood. Mejor hacerla allí; que, si la hacen en la vieja piel de toro, islas y plazas de soberanía seguro que la empañan, como han hecho con la última de Elcano. ¡Dios, qué país!

Esta de hoy es una historia que, mal que les pese, comienza en 1953... pero que casi nadie quiere ver fue así.

Comencemos con Carlos Arias Navarro[1], presidente del Gobierno en el año 1974.

Resulta que, en abril de 1974, se produce en Portugal el triunfo de la Revolución de los Claveles[2] y el consiguiente debilitamiento -por irrupción comunista- del flanco sur de la OTAN. Los capitanes de abril, como así se les llamó a los oficiales intermedios que protagonizaron la revuelta, muy en sintonía con la izquierda, consiguieron su objetivo, aunque cuando sonó Paulo Carvalho[3] no las tuvieran todas consigo.

La OTAN estaba muy preocupada por la influencia de Álvaro Cunhal[4], del Partido Comunista portugués, en todo el proceso y el giro de izquierdas que tomaba Portugal, por lo que España, muy especialmente para los norteamericanos, se les hacía más necesaria. Y hasta sabían -hay un memorándum de la CIA sobre una entrevista de Santiago Carrillo[5] con un periodista del Times- que aquí no se producirían aventuras del tipo 25A portugués. Santiago Carrillo, secretario general del PCE, con tal de entrar en un gobierno de concentración, había declarado por activa y por pasiva que no pediría la retirada de las bases norteamericanas, a las que llega a comparar “con la presencia de los rusos en Checoslovaquia”[6] [7].

Tal era el pavor yanki a un Portugal de Izquierdas y en la OTAN (desde la fundación: 4 de abril de 1949) que el presidente Gerald Ford se nos vino de visita en mayo de 1975 para ver, desde España y en España, cómo podía conseguir doblegar posturas contrarias al ingreso de España. Hasta el embajador Wells Stabler se puso manos a la obra con todo el que políticamente se movía para conseguir un compromiso y que el Consejo de la Alianza Atlántica bendijera la entrada de España por la puerta grande y no por la de servicio como estaba ocurriendo, recuerdo, desde 1953. Pero ni con los esfuerzos de Ford y de Stabler el Consejo aceptó a España como nuevo miembro oficial a finales de aquel mes de mayo; Reino Unido, Dinamarca, Holanda y Noruega insistían en que No es NO. Y que mientras estuviera Franco, NO y NO. Y eso que España estaba -a través de los acuerdos de 1953 con los norteamericanos- hasta las cejas en lo de la OTAN: estábamos en el Sistema de Defensa de Occidente, mal que les pese a muchos.

Franco se muere un 20N de 1975 y a finales de enero de 1976 el mismísimo Carlos Arias –“Españoles, franco ha muerto”- ya dejó caer que seguíamos negociando la entrada: él mismo había firmado el día 24 de enero el tratado de cooperación militar con los Estados Unidos y debatido el tema, que volvió a tratarse el 12 de marzo con la revisión del Tratado España-EE.UU.

Escribo del Arias Navarro sucesor en el puesto de Carrero Blanco, el del “espíritu del 12 de febrero” (de 1974); el Arias que no las tenía todas consigo. Por Madrid corría el rumor -documentado- de que había sido severamente amonestado por un Franco moribundo, que le despachó con cajas destempladas[8] cuando le animó a que delegara poder tras su tercer infarto, durante el mes de octubre de 1975. Estaba incómodo con la situación; el bunker le miraba con resquemor y los nuevos políticos le consideraban como un dinosaurio fuera de juego, con lo que él veía enemigos por todas partes. No obstante, a piñón fijo con lo de la OTAN y en su “nuevo” programa de gobierno post Franco, en enero de 1976, planteaba para España un “Estado unitario y fuerte” para meter la cabeza de facto en la OTAN a ver si así se le tenía más en cuenta. Pero representaba lo más rancio del franquismo y ni la OTAN ni la Comunidad Europea iban a dialogar con él. El 1º de julio de 1976, animado por todos, presentaba su dimisión al Rey, quien nombraba presidente de su segundo gobierno a Adolfo Suárez[9] con la misión de desmontar las estructuras franquistas y dejar que Torcuato Fernández-Miranda[10] sacara adelante el Proyecto de Reforma Política a ver si cuajaban ambas cosas.

Suárez merecería un capítulo aparte; aunque aquí y ahora dejaremos alguna pincelada. En marzo de 1980 nos hizo un viaje relámpago a Washington y se entrevistó con el presidente Jimmy Carter, quien le animó a integrase de facto en la OTAN; la URSS había invadido Afganistán, que en ocasiones se nos olvidan los detallitos, y desde allí querían la gran base que es la península ibérica con marchamo OTAN.

Suárez y Carter, debió ser por la asquerosa mantequilla de cacahuete, chocaron desde el primer momento y el presidente español se puso en plan borde respecto al tema. En junio Carter vino a Madrid y Suárez se negó a hablar de la OTAN; de ella habló con el Rey y con Felipe González.

Marcelino Oreja, que fue uno de los ministros de Exteriores de Suárez, en los Encuentros de Yuste sobre la Transición (2013), señaló los dos errores de aquel presidente español: Israel y la OTAN. Por cierto: Oreja era tan firme defensor de la entrada en la OTAN que Suárez le cesó en septiembre de 1980.

Pocos días después de cesar a Oreja, Suárez presentó una Moción de Confianza… y la ganó; pero desde dentro de la propia UCD comenzaron a cavar bajo sus pies y la desestabilización llegó por parte de los democristianos de Miguel Herrero, dando entrada en la escena política al concepto de “barones del partido”, que desde entonces no nos ha abandonado. El 29 de enero de 1981, hundido por la situación, Adolfo Suárez dimitía como Presidente del Gobierno, por televisión, dejando sin resolver lo de la OTAN, donde seguíamos metidos hasta las trancas.

Otro ministro de Suarez, Otero Novas -de Presidencia-, reveló que al poco de llegar al cargo le llamó el embajador ruso en Madrid, Serguei Bogomolov, y le pidió que trasladara a Suárez un mensaje de Moscú: la entrada de España en la OTAN haría peligrar la paz mundial. Aquello, dicen, conmocionó a Suárez.

Y por otro lado estaba en el tablero de operaciones patrio los casos de terrorismo interno y la escalada de violencia -pues llevaba añitos dando la tabarra- del Movimiento para la Independencia y Autodeterminación de las Islas Canarias, MPAIAC[11]; Otero dice también que los americanos le plantearon que “OTAN sí, o apoyaban a los ‘indepes’ de Cubillo”, que buena es la CIA para estropear las cosas. Respecto a esto, resulta que mientras que de lo de Oreja hay documentación a ambos lados del Atlántico, de lo de Otero, sólo lo que él cuenta.

El MPAIAC de Antonio Cubillo[12] tenía su facción armada: las Fuerzas Armadas Guanches -instruidas en La Guaira venezolana- que hacían de las suyas en las islas, pero en mayo del 78 colocaron una bomba en Galerías Preciados de Madrid y fueron de gatillo fácil contra agentes policiales en la península, amén de algún atraco para financiarse. Se dice que Suárez no estaba por tener en escena al mismo tiempo a ETA, GRAPO, Terra Lluire y dos docenas más de grupos -hasta 50 constata Fernández Soldevilla[13]- como el MPAIAC y se puso duro en represión; y lo de los canarios, me insisten, no se lo perdonó a los americanos.

Buena excusa para esa animadversión, pero no tengo más información, ni la he conseguido buceando en la Internet este largo fin de semana de San Juan donde el tiempo en el AVE se pasa volando mientras intentas confirmar datos, fechas y temas. Lo único que tengo de los Estados Unidos sobre acciones en las Islas Canarias es un memorándum del Departamento de Marina de los Estados Unidos, de 1896, que el historiador Amós Farrujia Coello sacó a la luz -en 2014- en la Revista de Historia Canaria y en el que se plantea “el desplazamiento simultáneo de las escuadras destacadas en el Mediterráneo y Asia para conquistar las islas Canarias”, que en 1996 el presidente de la Escuela Naval de Guerra estadounidense, Henry Clay Taylor, calificaba de “temeridad” -operar a tantas millas de sus costas- y entendió que no fuera llevada a cabo.

Por cierto, los indepes canarios del MPAIAC de Cubillo están en el origen del accidente aéreo de Los Rodeos (27.03.1997). Ese día hicieron estallar una bomba en la floristería del Aeropuerto de Las Palmas de Gran Canaria[14] y ante la amenaza de un segundo explosivo se cerró el aeropuerto y se desviaron los vuelos al resto de aeropuertos isleños. A Los Rodeos llegaron los Boeing 747 de Pan Am, en escala transoceánica, y de KLM que luego chocarían dejando 583 muertos; la mayor tragedia de la aviación española. Cubillo sostenía que Canarias estaba en Estado de Guerra contra el turismo[15]. Otro alumbrado más. 

Este país produje unos engendros…

Pero volvamos a la OTAN. Tuvo que ser Leopoldo Calvo-Sotelo en 1981, el que lo dijera y fuera verdad; porque en mayo de 1982 -40 años ya- España entraría ‘oficialmente’ en la OTAN. Suárez no era nada partidario; Calvo-Sotelo, el de la triste figura -aún hay quien sostiene que una vez sonrió-, lo consiguió.

Hay cosas de este país -y de los que más mandan- que, de verdad, es para hacérnoslas mirar; por especialistas, claro.

Es que, con Suárez, no salgo de mi asombro. Estando vinculados a la OTAN vía Estados Unidos -como dije e insisto- desde 1953, va como presidente del Gobierno de España y se me planta en 1978 en La Habana -primer jefe de Gobierno europeo que realizó una visita oficial a la Cuba de Castro- y, además de otras cosas que ni vienen a cuento ni a la Historia, confirma la presencia de España en la sexta Cumbre del Movimiento de los No Alineados[16], también en La Habana. Si es que nos pasa poco con lo que nuestra clase política hace.

Claro que, en aquellos días, cuando cantábamos aquello de “en el cielo manda Dios, en la tierra los cristianos y en esta España de Franco mandan los americanos” -ripio que venía de los tiempos de Maura[17], don Antonio, y su forma de hacer política, pero adaptado a las circunstancias de los sesenta del siglo XX-, sólo un 18% de españoles estábamos por la OTAN.

Llegados aquí sí que me gustaría dar un toque a lo del Movimiento de los No Alineados (MNA) que tiene su aquel, pues estaban muy escorados a la izquierda, como el cardumen aquel de atunes… pero eso es otra historia. Desde Bandung[18], estaban entregados a la URSS. Díganme si era visible, o no, el pie del que cojeaban los organizadores de estas cumbres no alineadas: Belgrado (1961), El Cairo (1964), Lusaka (1970), Argel (1973) y Colombo (Sri Lanka, ex Ceilán; 1976) donde habíamos conocido la historia de Sirimavo Bandaranaike; y luego, la de La Habana.

Por cierto, Bandaranaike fue la primera mujer primer ministro del planeta; antes que Indira Gandhi, Golda Meir, Margaret Thatcher o María de Lourdes (Ruivo da Silva de Matos Pintasilgo, que era el nombre completo), la efímera primer ministro de Portugal entre el 1º de agosto de 1979 y el 3 de enero de 1980.

La Señora B. -de Bandaranaike, como así la llamaban los occidentales- estuvo en el cargo, en tres etapas, 17 años y 7 meses; y en el mandato intermedio le pilló ser anfitriona de la quinta cumbre y estar en la prensa internacional (occidental, obviamente) por su política antiimperialista, acusadamente izquierdistas y ceder bases a los rusos. ¿Pero no eran los no alineados?; sería la de los No Alineados con los Estados Unidos.

A los no alineados (MNA) se les vio siempre la patita. Y aun así, a la cumbre de La Habana mandó presencia activa Adolfo Suarez, el mismo que no quería reconocer al Estado de Israel; el mismo que se abrazó con Arafat (septiembre de 1979; primera vez que el líder palestino consigue ser recibido por un jefe de Gobierno occidental); el mismo que se fue a los funerales de Josip Broz “Tito” (mayo de 1980; dicen que fue el funeral de Estado más grande de la Historia[19]), y se permitió lamentar[20] la ausencia del presidente de los Estados Unidos, Jimmy Carter.  El mismo, oiga.

Si quieren justificación, sepan que el auge del neutralismo y la irrupción del pacifismo, así como la no percepción del problema que supone el comunismo y suponía el Pacto de Varsovia, hacía que los españoles de los ochenta no estuvieran muy a favor de entrar en la OTAN. Unos, los del bunker, porque veían que estar en la Alianza implicaba apostar por la democracia; otros, socialistas y comunistas, porque se identificaba con el imperialismo soviético.

Encima, en enero de 1981, como dijimos, Suárez presenta su dimisión y el 23F se produce el intento de golpe de Estado, que fue un buen detonante para sentarse a negociar de facto lo que de iure era una realidad. El 25 de febrero de 1981, dos días después, se inicia el proceso de ingreso de España en la OTAN a partir del discurso de investidura de Leopoldo Calvo-Sotelo. El 30 de mayo de 1982 España se convierte en el miembro número dieciséis de la Organización del Atlántico Norte. El eje Baleares-Estrecho-Canarias será la pieza clave del proceso.

Pero el PSOE de entonces no estaba por la labor y en 1982 nos salió con lo de OTAN de entrada no, que ya hemos contado en este blog, y hasta con un decálogo sobre política de paz y seguridad que en el Debate sobre el Estado de la Nación -de finales de octubre de 1984- va Felipe González y dice -punto primero- que se declara la continuidad de España en la OTAN. Vamos, el parto de los Montes. Estábamos desde 1953 e íbamos a seguir.

Luego, en su decálogo, González se perdía en banalidades tipo reducción de la presencia norteamericana en España, el no integrarnos en la estructura militar y en pedir la entrada en el Comité de Desarme de la ONU, muy de la formula militar Señorita Pepis que han seguido Zapatero y Sánchez.

“Seguiremos en la OTAN”, dijo González; y hasta prometió un referéndum… que tuvo que esperar a marzo de 1986 por miedo a perderlo. Aún así, el 12 de marzo, la participación no llegó al 60% y ganó el sí con el 52’5%, llegando casi al 40% el voto del no. El voto en blanco fue del 6’5%. Con este resultado, España confirmó su permanencia en la OTAN y Felipe González salvó su Gobierno a partir de “una pregunta trampa y una fuerte manipulación de TVE, la única existente, durante la campaña electoral[21].

Y en el 88 Felipe González, con un par, renovó los acuerdos de 1953, donde a consecuencia de ellos -como dije, insisto y repito- estábamos integrados en el sistema de defensa de Occidente. Ah, en 1995, Javier Solana, socialista español, llegó a Secretario General de la OTAN. Y no pasó nada; el Noveno Secretario General de la OTAN que coordinó el proceso de formulación de políticas de la organización y desplegó la fuerza multinacional (IFOR) en Bosnia para hacer cumplir los aspectos militares del Acuerdo de Paz de Dayton. Con un par.

A Javier Solana se le atribuye la reorganización de la estructura política y militar de la OTAN y la reforma de sus estrategias básicas, y el liderazgo de la ampliación de la Alianza para incluir a la República Checa, Hungría y Polonia. Fue el negociador de la organización del Acta Fundacional entre la OTAN y Rusia; acta que definió los objetivos y el mecanismo de consulta, cooperación y toma conjunta de decisiones que constituiría el núcleo de las relaciones entre la OTAN y Rusia. Un trabajo sensacional.

Pero ahora Rusia está dando por saco… Y de martes a jueves de esta misma semana tenemos la reunión de la OTAN, 25 años después de la anterior que acogimos en España. Para celebrar el 40 Aniversario de nuestra incorporación (oficial), pues estamos, disculpen que insista tanto, desde 1953… con lo que ya deberíamos ir pensando en celebrar el 70 Aniversario en 2023.

 

 



[1] Carlos Arias Navarro (1908-1989) presidente del Gobierno durante la dictadura franquista y la Transición. Licenciado en Derecho, ejerció como notario y fiscal. Tuvo un destacado papel en la represión que se produjo en Málaga en 1937. Fue gobernador civil de León, Tenerife y Navarra, así como director general de Seguridad (1957-1965), alcalde de Madrid (1965-1973), ministro de la Gobernación (1973), último presidente del Gobierno bajo el régimen franquista -tras la interinidad de Torcuato Fernández-Miranda por la muerte de Carrero Blanco- y primero de la monarquía de Juan Carlos I. Arias fue acusado de haber tolerado terrorismo de Estado por los sucesos de Montejurra (1976). Dimitió el 1 de julio de 1976

[2] Movimiento popular-militar pacifico que estalla en revolución y derroca el régimen dictatorial en Portugal y su dominación colonial en África. Se materializó el 25 de abril de 1974 provocando el fin del régimen de la Segunda República portuguesa, que no convocaba elecciones democráticas desde 1925.​ El fin de esta Dictadura, conocido como Estado Nuevo, restauró la democracia en Portugal casi cincuenta años después, y permitió que todas las provincias portuguesas no europeas (excepto Madeira, Azores y Macao) lograran su independencia antes de concluir 1975. Tras una época violenta en los territorios que hoy son Guinea Bisáu, Cabo Verde, Angola y Mozambique, Portugal concedió la independencia a los cuatro países y se convirtió en un Estado democrático y de derecho. Principalmente en Lisboa, la gente colocó claveles en las bocachas de las armas de los soldados.

[3] La canción E depois do Adeus de Paulo de Carvalho, que había representado a Portugal en el Festival de Eurovisión unos días antes, emitida a las 22:55 horas del 24 de abril, fue la llamada a la subversión. Grândola, Vila Morena, la canción revolucionaria de José Alfonso, prohibida por el régimen​, fue la segunda señal pactada; sonó a las A las 00:25 horas del 25 de abril.

[4] Álvaro Barreirinhas Cunhal (1913-2005) secretario general del Partido Comunista Portugués entre 1961 y 1992. Cunhal vivió exiliado en Francia y la Unión Soviética, regresando a Portugal tras la Revolución de los Claveles de 1974, donde dirigió el PCP participando en todos los gobiernos provisionales como Ministro sin Cartera, hasta la caída en 1976 de Vasco Gonçalves. Sus postulados, tanto en el gobierno como en el Partido, podrían resumirse en un enérgico antifascismo y un sentido leninista de la disciplina, muy alejado el eurocomunismo de Enrico Berlinguer del PCI, Santiago Carrillo del PCE y Georges Marchais del PCF.

[5] Santiago José Carrillo Solares1 (1915-2012); político y periodista español, secretario general del Partido Comunista de España (PCE) desde 1960 hasta 1982 y una de las figuras clave en el comunismo español desde la Segunda República hasta el final de la Transición. Combatió en la guerra civil española, en la que el episodio más controvertido fue su grado de responsabilidad en las matanzas de Paracuellos, y fue una figura relevante de la oposición al franquismo y de la Transición española, llegando a ser diputado en Cortes Generales durante nueve años (de 1977 a 1986)

[8] Viejo dicho militar. Cuando se echaba de alguna unidad a un soldado u oficial y se destensaban los cordajes de los tambores -las cajas- para que los redobles sonaran desafinados; destemplados.

[9] Adolfo Suárez González (1932-2014), político y abogado español, presidente del Gobierno de España entre 1976 y 1981. Desempeñó varios cargos públicos durante la dictadura franquista: fue gobernador civil de Segovia, procurador en Cortes y director general de Radiodifusión y Televisión. A pesar de ser un desconocido para la opinión pública en el momento,3​ fue nombrado presidente del Gobierno por el rey Juan Carlos I en 1976. Fue una de las figuras clave de la Transición española. Durante su presidencia se llevaron a cabo diversas medidas, como la autoliquidación de las Cortes franquistas o la legalización de los partidos políticos; fue especialmente notoria la legalización del Partido Comunista. Fue elegido presidente de la coalición Unión de Centro Democrático (UCD) en las elecciones generales de 1977, convirtiéndose en el primer presidente del gobierno. En 1981 presentó su dimisión como presidente del Gobierno por el desmantelamiento de la UCD. Tras su dimisión, creó junto a otros dirigentes de UCD el partido Centro Democrático y Social (CDS) y fue elegido diputado en Cortes en varias elecciones generales, hasta que abandonó la política en 1991. Se retiró de la vida pública desde 2003 por haber sido diagnosticado con enfermedad de Alzheimer. Falleció en 2014 a causa de una enfermedad pulmonar obstructiva crónica

[10] Torcuato Fernández-Miranda y Hevia (1915​–1980); político y jurista español, conocido por su papel durante los últimos años de la dictadura franquista y por haber sido profesor de Derecho Político del rey Juan Carlos I. Está considerado como un estratega del proceso de transición a la democracia en España,​4​ y uno de sus tres artífices, junto a Juan Carlos I y Adolfo Suárez.

[11] El Movimiento por la Autodeterminación e Independencia del Archipiélago Canario (MPAIAC) fue una organización terrorista independentista, fundada en 1964 por Antonio Cubillo, cuyo fin fue la secesión de Canarias de España. Durante la década de 1970 operó a través de dos grupos armados: las Fuerzas Armadas Guanches (FAG) y los Destacamentos Armados Canarios (DAC), causando directamente un muerto, e indirectamente 583 muertos y 61 heridos.​ Mantuvo excelentes relaciones con otros grupos terroristas, principalmente el GRAPO, que le proporcionó armamento y explosivos, y con gobiernos árabes, como Libia y Argelia, que le proporcionaron financiación.​ En el año 1979 la organización renunció al terrorismo y expulsó a Cubillo, su fundador y hasta entonces secretario general

[12] Antonio de León Cubillo Ferreira (1930-2012); abogado, profesor y político español y terrorista, fundador del Movimiento por la Autodeterminación e Independencia del Archipiélago Canario (MPAIAC). En 1978 sufrió un intento de asesinato en Argel que la Audiencia Nacional consideró había sido encargado por personas no identificadas “pero sí pertenecientes a los servicios policiales”. Es el creador de la bandera tricolor con siete estrellas verdes como bandera de la “lucha por la independencia y el socialismo para Canarias”. Llegó a conseguir el apoyo de la extinta Organización de la Unidad Africana, dirigido por Argelia,​ que en una reunión secreta declaró a las islas como geográficamente africanas en 1968. Del atentado de 1978 Cubillo sobrevivió, y quedó con una discapacidad motora permanente, por lo que necesitó de muletas para andar. Para entonces, los gobiernos de Marruecos y Mauritania le habían retirado ya su apoyo y sólo mantenía los de Argelia, Libia, Benín, Guinea Ecuatorial, Tanzania y Zambia.​ Pretendía el apoyo argelino para presentarse en la ONU y explicar lo que él consideraba “el problema colonial canario”. En 1979 el MPAIAC abandona la lucha armada. Un sector del MPAIAC expulsa a Cubillo quien, en agosto de 1985, ya sin apoyos internacionales, regresa a Canarias desde su exilio en Argel, después de pactar con el gobierno de Felipe González su regreso, jurando la Constitución española,​ y funda el Congreso Nacional de Canarias (CNC), partido político del que será principal dirigente y cabeza visible. El CNC será un partido minoritario, teniendo tan sólo cierta presencia destacable en la isla de Lanzarote. En 2003 la Audiencia Nacional condenó al Ministerio del Interior a pagar una indemnización de 150.000 euros a Antonio Cubillo por el atentado que éste sufrió en 1978. En 2012, poco antes de su muerte, anunció su intención de sabotear la Vuelta a España como hizo en 1988.

[13] Gaizka Fernández Soldevilla 'De ETA al Daesh'; Editorial Cátedra

[16] El Movimiento de Países No Alineados es una agrupación de Estados conformada durante la Guerra Fría, el conflicto geopolítico e ideológico mundial de la segunda mitad del siglo XX que se manifestó con el enfrentamiento indirecto entre la Unión Soviética y los Estados Unidos. La finalidad del MPNA era conservar su posición neutral y no aliarse a ninguna de las superpotencias. La organización continúa vigente, pero sin relevancia práctica.

[17] Antonio Maura y Montaner (1853-1925); político español, presidente del Consejo de Ministros en cinco ocasiones durante el reinado de Alfonso XIII; ingresó en el Partido Conservador, pero perteneció a la facción gamacista del Partido Liberal.

[18] La conferencia de Bandung (1955) fue una reunión de Estados asiáticos y africanos, la mayoría de los cuales acababan de acceder a la independencia. Fue organizada por los grandes líderes independentistas: Gamal Abdel Nasser, presidente de Egipto Jawaharlal Nehru, de India, y Sukarno, jefe de Estado de Indonesia... además de los líderes de Pakistán, Birmania y Ceilán. Estos últimos cinco países asiáticos invitaron a otros veinticinco a participar en la conferencia. Se celebró entre el 18 de abril y el 24 de abril de 1955 en Bandung, Indonesia, con el objetivo de favorecer la cooperación económica y cultural afroasiática, en oposición al colonialismo y el neocolonialismo de las antiguas metrópolis y los Estados Unidos, así como a su inclusión dentro del área de influencia exclusiva de la Unión Soviética.

[19] 4 reyes, 31 presidentes, 1 vicepresidente, 6 príncipes, 22 primeros ministros y 47 ministros de asuntos exteriores

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