24 ene. 2013

DEL SANTO PATRÓN DE LOS PLUMILLAS; DE SAN FRANCISCO DE SALES



Nació este Francisco que nos ocupa -y que es nuestro patrón- en agosto de 1567  en el Castillo de Thorens, cerca de Annecy, (equidistante entre Ginebra y Chambéry)  en el lugar de Sales, en la Alta Saboya… que era entonces un rincón del Sacro Imperio Romano Germánico, un territorio que respondía a un concepto renacentista de naciones sin vocación de convertirse en Estado. Eso sí, desde 1860 fue Italia, y más tarde aquél enclave se lo quedó Francia. Hoy, Sales es una comuna francesa lo suficientemente cerca de Ginebra para que este Francisco terminara de obispo la ciudad. Su padre, titular del castillo, era el Señor de Boisy.

Con familia de posibles, lo enviaron a estudiar a París y Padua, Derecho y Teología, y este Francisco optó, contra la voluntad de su padre, por el sacerdocio.

Y la autoridad eclesiástica del momento lo mandó a predicar por la inmediata zona de Chablais dominada por los calvinistas. Llegó y poco menos que se lo comen; él, católico-apostólico-romano, es lanzado sin paracaídas en una región que ya había pasado por la fase de las Iglesias Reformadas y estaba en la segunda fase de la Reforma Protestante. Su misión: recomponer para la Iglesia Católica aquél territorio. Tras escapar a dos intentos de asesinato (entonces se las gastaban así en el corazón de la vieja Europa) Francisco de Sales comenzó a enviar cartas personales refutando las ideas calvinistas… y luego hojas y octavillas en el mismo sentido… y más tarde mínimos boletines que fueron calando en la población que terminó por decantarse hacia sus postulados de prédicas católicas abandonando las ideas de Calvino y Zunglio. Se dice que unas 30.000 cartas -y miles de sermones, octavillas y boletines- escribió y remitió este Francisco de Sales en sus años de apostolado… precedentes, en su conjunto, de los modernos medios de comunicación… y por eso Pío XI, en 1923, lo declaró Patrono de los Periodistas (Encíclica Rerum Omnium).

Este Francisco de Sales no trabajó nunca en la Redacción de ningún medio, pero su labor de periodista está ahí, en lo mucho que escribió… porque periodista es que pone su pluma al servicio de una idea para formar o transformar la opinión pública.

Han pasado cuatro largos siglos… y la profesión, hoy, está mal. El “Informe Anual de la ProfesiónPeriodística 2012” describe un duro panorama. Desde mediados de 2008 se ha constatado el cierre de 197 medios y muchísimos periodistas están en la calle. Otros esperamos que la espada de Damocles de un ERE venga a cumplir su triste misión en los próximos días. Habrá que encomendarse un poco más a nuestro santo patrón. Dicen que hay futuro, ¿pero dónde?

Le leo a Cristina Heusel, en un teletipo de EFE que mañana verá la luz en algún medio impreso, un entrecomillado de otro plumilla hoy en paro: “Toda una vida dedicada a escribir, a reflejar, analizar y explicar lo que dicen otros y ahora yo soy el protagonista de algo, algo triste, de lo que no sé si saldré y a lo que me han llevado otros”. 

Pues así estamos... 

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