20 ago. 2014

DE LAS NARANJAS Y SANDÍAS DE BENIDORM… DE 1858


Tengo un disco duro, de un viejo PC retirado, lleno de información que fui compilando -hace ahora seis años- en un tiempecillo que me tuvo en casa muchas horas. Superado aquello, ahora resulta que debería ordenar e indiciar para que no me pase como lo del niño Orts y su huída en cascarón desde Palma de Mallorca a Benidorm, que tenerlo lo tenía; pero no sabía cómo encontrarlo en el chisme.

Y es como esto otro. Cuando lo del 150ª Aniversario del Ferrocarril en Alicante y cuando la llegada del AVE a Alicante, busqué afanosamente este contenido que, mientras buscaba al niño Orts, me apareció. Tendré que dedicarle tiempo a ese viejo disco duro, pero ahora voy con esto de 1858.

Firmado por Z. Rubio se publica en El Mundo Pintoresco, Ilustración Española[1], -Nº 11, de 20 de junio de 1858- una amplia reseña de la “Exposición de Frutos de Alicante” con motivo de la visita de SM La Reina Isabel II a Alicante con motivo de la inauguración del Ferrocarril Madrid-Alicante, de la Línea MZA (Madrid-Zaragoza-Alicante). Aquello fue todo un acontecimiento.

Me ha llamado la atención que se destaque en la publicación (1858) que “Hay ya en España abiertas al servicio público cien estaciones electro-telegráficas”. Lo que me recuerda que “Hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad”, como se cantaba en La verbena de La Paloma (1894). Ahora, lo mejor es que en Francia, y ante el Emperador Napoleón III, se ha hecho la prueba del primer tractor a vapor para, dicen, “revolucionar la agricultura” y el comentario es: “Sólo falta que los periódicos científicos nos digan si el hombre puede unir su inteligencia a la fuerza de la máquina, como sucede en los arados comunes… Creemos difícil que la máquina pueda prestarse a las alternativas que desarrollan los labradores, así como también su aplicación a terrenos desnivelados, etc., etc.”. Hombre, y con la visión de 2014, el problema lo veo yo en que necesitaba el tractorcito (sólo 8 cv) 3 kilos de carbón por CV y hora, y 300 litros de agua. Era capaz de arar 7 metros por minuto… pero necesitaba mucha impedimenta.

Llegada a Alicante de SSMM inaugurando el ferrocarril
Madrid-Alicante (25.05.1858)
Bueno, a lo que íbamos. Con la Reina Isabel II en Alicante por aquello de inaugurar el ferrocarril, no hubo mejor ocurrencia que mostrarle todo lo bueno que producía la provincia de Alicante, entonces eminentemente agrícola. Y se montó la Exposición de Frutas de Alicante ante la Reina y su comitiva. Así, para darle vistosidad, “las doncellas más hermosas de los mismos pueblos productores” desfilaron y los presentaron a la regia delegación que los esperaba en el Palacio Provincial (La Dipu) que ocupaba, me cuentan, el viejo edificio del Consulado del Mar, engalanado para la ocasión.

Me ha llamado la atención la insistencia del cronista Z. Rubio sobre las mujeres alicantinas porque no ceja en modo alguno de alabarlas, a su manera; o al modo de la época. Z. Rubio destaca en su crónica que “El fruto más sabroso y apetecible de la provincia de Alicante son las alicantinas”.

Dice que sólo acudieron 49 representantes “por razones que no son de este lugar (se refiera a ponerlas negro sobre blanco), pero que fácilmente se adivina (yo soy incapaz de hacerlo; discúlpenme) tratándose de esa delicada mitad del género humano que pasa la vida mirándose al espejo y prendiendo alfileres”. ¿Pero de qué iba este Z. Rubio?

Y, a lo que íbamos: como no debía de hacer calor en Alicante aquél día de mayo de 1858 (la crónica aparece publicada ya en junio, que también hace calor), a las tres de la tarde se puso en marcha el cortejo de “las 49 sultanas, que harían renegar a un santo” -cómo está el Z. Rubio este- que, sin más, destaca en frutas “la fresa rubicunda de seductor aroma”, “el sabroso níspero del Japón que desacredita el antiguo cantar ‘el que nísperos come…’[2] y “ora, la redonda naranja de Benidorm, comparable sólo a la africana”.

Exposición de frutos de Alicante (litografía de la publicación)

¡Ahí va la leche!: la redonda naranja de Benidorm.

Va a resultar que en 1858 éramos “famosos” por nuestras naranjas, “comparables sólo a la africana”. ¿Cómo era la naranja africana? Pues no lo sé, pero sé que fue notoria la emigración alicantina -especialmente de Las Marinas- a tierras argelinas, a cultivar -en otros- cítricos, entre 1830 y 1936[3]; la “migración gaviota” que se llama, porque, como las gaviotas, volvían al terruño a invernar.

Bueno, sabemos el nombre de la benidormera que lució palmito aquella tarde alicantina. Se llamaba Antonia Orts y Linares. Benidorm sólo envió a la señorita Orts y Linares. Altea envió seis señoritas y cinco Callosa de Ensarriá. En total fueron 49 señoritas de la provincia; figura el nombre de todas.

Listado de localidades y frutos presentados
Pero si no hubo chicas de toda la provincia, si hubo frutos de toda la provincia; se destaca en la crónica, incluso, “el limón de Alfaz y Beniardá”. ¡Toma ya!

Y hay más para Benidorm: “las sandías de Benidorm”. ¡Coño! (permítaseme la expresión) no sabía yo de tal; incluso sonreí alrecordar a Silvia Plath y su “Fiestamelons” sobre Benidorm.

En resumidas cuentas, a SSMM le ofrecieron de Benidorm “fresas, nísperos del Japón, limones, naranjas y sandías”. Y yo que creía que “la huerta de Benidorm” era un quiero y no puedo.

Sí, mucha fruta pero Z. Rubio seguía con lo suyo: “La muger es el fruto de la naturaleza que más abunda[4], y añade -entre paréntesis- que “(el lector pondrá aquí dicha si es soltero, desdicha si es casado)”. ¡Jopé!, sólo con leer. ¡Qué país aquél!

Y sigue Perico dándole al torno: allí estaban “las tostadas hijas de la Marina…”, aunque parece ser que las que más le encandilaron fueron “las turroneras de Gijona”, que fueron 7 las señoritas que al sarao acudieron, señalando que el turrón es “bocado ministerial”. A ellas les endilga una copleta: “¡Viva Gijona. Y en turrón y mugeres nadie les tosa”.

A la familia Real, cuenta el libidinoso cronista (o, cachondo; que no sé yo), les llamó la atención “tanta y tan gorda cereza, tanta y tan gorda naranja”, aunque, destaca el tal Z. Rubio, que a SM El rey “le llamó con extremo la atención el frondosísimo ramo que uno de los alcaldes llevaba”. Don Francisco de Asís de Borbón tenía sus propias inclinaciones. Pérez Galdós contó en 1902 que la propia Reina le dijo “¿Qué le diré yo de un hombre que llevaba en su camisón más encajes que yo?

A las cinco de la tarde terminó aquél gracioso espectáculo”. La comitiva Regia permaneció en Alicante los días 25, 26 y 27 de mayo de 1858. Ese último día embarcó en el vapor a ruedas Vigilante (de 120 CV y 2 piezas de artillería, adscrito al Resguardo Marítimo, lo que hoy sería el Servicio de Vigilancia Aduanera) para ir por mar hasta Valencia.









[1] Revista ilustrada que comienza a publicarse el 11 de abril de 1858, dirigida y editada por Juan José Martínez, de cuya imprenta y litografía salía todos los domingos en números de ocho páginas, acompañada, generalmente, de un suplemento de otras cuatro páginas con información de actualidad sobre los salones y teatros, un boletín de noticias y anuncios comerciales, así como de una litografía
[2] El que nísperos come, bebe cerveza, espárragos chupa y besa a una vieja, ni come, ni bebe, ni chupa, ni besa
[3] Estudio de José Fermín Bonmatí: “La inmigración alicantina a Argelia”. UA-1988
[4] Tenor literal; muger aparece escrito con “g” en el texto original de 1858

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