17 ago 2014

DEL PETRÓLEO Y LAS PROSPECCIONES EN ESPAÑA


Prospecciones realizadas en el Mediterráneo
(Diario de Mallorca)
Constato, con sorpresa por mi parte -lo reconozco-, la preocupación que anida en varios de mis amigos de cerveza de fin de semana con lo de las prospecciones en busca de petróleo en Canarias y sobre todo en el Mediterráneo (en nuestra casa; estamos en Benidorm). Hombre, el miedo es libre y gratuito; como la desinformación. No voy a ponerme yo ahora a defender las prospecciones petrolíferas en España y para España, pero sí que pido “un poquito de por favor” -como le oía decir a Fernando Tejero cuando interpretaba al simpar “Emilio”-, en todo cuanto a esto se refiere.

Llevamos pinchando España en busca de petróleo desde que se inició el siglo XX y andamos por el año 14 del XXI. A ver si ahora es cuando nos vamos a poner exquisitos.

El petróleo se conocía desde la más remota antigüedad bajo los nombres de asfalto y betún (petróleo que ha perdido sus componentes volátiles con el paso de los años). Aparece en los textos bíblicos y con él se pegaron los ladrillos de la Torre de Babel o se sellaban los sarcófagos de los faraones egipcios, y muchas cosas más desde entonces. Desde siempre se sabía que en presencia de determinadas rocas sedimentarias, a las que llamaron petróleo, aparecían charcos fangosos de ese material que en 1850 Samuel Kier -un farmacéutico yanky- consigue destilar por primera vez para obtener aceite de roca con el que encender luces en las casas y ciudades. En 1859 se perfora en Titusville (Pensilvania, USA) el primer pozo para obtener el ya preciado combustible, por destilación, de las lámparas de iluminación. Pero en la destilación se obtienen más productos; entre ellos la gasolina. Pero hasta 1895 no se precisará industrialmente la gasolina (con el primer vehículo a motor de explosión, aunque ya se destilaba) y aquello no pasaba de ser una actividad importante, pero no esencial.

En España, de siempre, resulta que en muchos puntos del norte de España, especialmente en la provincia de Álava, era común la presencia de fosas de betún -que se explotaban industrialmente desde 1871 y que eran las más importantes y rentables de Europa, en manos de capital inglés[1]-, y así en 1890 se comienzan a buscar petróleo en plan serio en aquellas latitudes, pero hasta el 6 de julio de 1901 no se solicitará el primer permiso de prospección[2] en el borde del geosinclinal vasco-cantábrico donde desde siempre habían aflorado esas bolsas de betún. Es en Salvatierra (Álava) donde en 1911 (en el Paraje del Cristo y realizada por la empresa de Ignacio Murúa, Conde del Valle) se alcanzan ya los 450 metros de profundidad sin resultados interesantes. En 1927, bajo la Dictadura de Primero de Rivera, esto de buscar petróleo ya es cosa del Monopolio de Petróleos de España que explota CAMPSA, compañía arrendataria del Monopolio, aunque en 1929 aparecerá la competencia privada a través de CEPSA, Compañía Española de Petróleos.

Casi al mismo tiempo que se persigue del subsuelo, se busca el petróleo sintético -como ya contéen Enero de 2011- y un español, Rafael Suñén Beneced, en 1934, presentó en París su propuesta, que estudió de buen grado la República Española (CM; 19.06.34) señalando que era factible y rentable instalar una de estas fábricas… que nunca se levantó.

La Guerra Civil paraliza esto de las prospecciones en busca de petróleo, aunque ya en 1938, en el bando franquista, comienzan a fundarse las compañías que seguirán con la labor: CAMPSA, CIEPSA, ADARO, VALDEBRO, LEPSA, etc. Y llegará el INI. Y llegó la Ley de Minas del 44 y los estudios geofísicos de comienzos de los años 50 cuando un batallón de geólogos españoles y alemanes peinaron el país delimitando perfiles geológicos.

En 1952 la investigación en materia de hidrocarburos se declara de interés nacional para el país y así llegará la Ley de Hidrocarburos del 58 y la llegada de capitales extranjeros. En 1960 se consiguen los primeros resultados: gas natural. Es en los pozos Castillo-1 y Castillo-2, muy cerca de Vitoria, por parte de la empresa CIEPSA aliada con la alemana GULF-DEILMAN. Los siguientes pozos del campo Castillo bajaran hasta casi 6.000 metros (record de prospección en España) sin encontrar nada interesante.

Por su parte, el petróleo debió de esperar hasta 1964 (06.06.64) en el Pozo nº 1 de Ayoluengo, en Sargentes de Lora… y muchos dijeron: “Esto va a ser Texas”… por el secarral, digo yo. Pero no: ahora se sacan de Ayoluengo unos 200 barriles al día y acaba de comprar el campo petrolero la italiana PANSOINCO (hasta ahora estaba en manos de LENI GAS & OIL -que llegó a sacar 10.000 barriles/día; y con la CHEVRON se sacaron en los años sesenta del orden de 6.000 barriles/día). Se necesitan unos 25 millones de euros para poner el pozo en solfa productiva y los italianos parecen dispuestos. ¿?

Lo último de Ayoluengo-Valdeajos es que han hecho una exposición de los “50 años del petróleo en España” y es inminente el Museo del Petróleo en España.

Sistema de Corrientes y prospecciones en el Mediterráneo
En cuanto al Mediterráneo pues… llevamos 35 años pinchando y hasta ahora sólo en Amposta (Tarragona) ha habido suertecilla (2.000 barriles/día). Y necesitamos petróleo, del que somos -más que deficitarios-  indigentes.

Proyectos extractivos hay varios en tierra; por todo el Valle del Guadalquivir donde Córdoba (en Adamuz) dicen que más hay posibilidades. Tantas como en el Golfo de Cádiz, en Jaén, en Asturias y en Cantabria; tantas como en el Golfo de Valencia y las aguas que rodean las Baleares. Tantas como en Canarias.

Es que este país devora cada día un millón y medio de barriles de petróleo y 37’5 bcm[3] de gas natural. Así es que nos ponemos las pilas o mal lo vamos a pasar. Actualmente el 80% de la energía en todas sus formas la tomamos del petróleo.

Sondeos petrolíferos en España
(La Sexta)
De salir bien todas las prospecciones (ahora se busca más gas natural que petróleo) en 2031 podríamos, incluso -dice un informe de Deloitte de marzo último- exportar. En petróleo, todo lo más podríamos a llegar a cubrir, dice el mismo informe, el 20% de nuestras necesidades para 2040. Eso sí: en el periodo 2015-2065 aportaríamos del orden de 1.000 millones de euros al PIB y se podrían generar hasta 250.000 empleos. Y todo porque GESSAT, en sus estudios sobre España, estima que en los sitios marcados para prospección podría haber unos 2.000 millones de barriles de crudo y 2.500 bcm de gas natural.

Si quiere saber más sobre el petróleo en España, déjese caer por este enlace. Si quiere saber por dónde están prospectando, pinche aquí. Si está acojonao con lo de las prospecciones, aquí tiene el estudio del profesor Serra Peris (UPV) sobre el impacto ambiental. Y el caso es que necesitamos petróleo y gas natural.








[1] En 1919 aún funcionaban 53 de estas minas de asfalto, como se las llamaba entonces, casi todas ya en manos españolas (Compañía de Asfaltos de Maestu)
[2] Que no se materializó porque no se cumplieron los pagos, pero el 12 de agosto de 1901 sí lo hace Cecilio Egaña, natural de Vitoria,  para la prospección en Salvatierra de “una Mina de Petróleo, Nafta y Betún”, tramitada correctamente y otorgada.
[3] Billion cubic meters; miles de millones de metros cúbicos

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