26 ene 2019

DE UNA MÁS DEL TREN BOTIJO




Del tren botijo ya he dejado en este blog, al menos -que yo recuerde-, un par de post: por su 120 Aniversario y sobre un reportaje en un ABC antiguo. Me suena alguno más, pero con más de mil no doy con la tecla.

Esta vez me dado de bruces con una “Crónica de Alicante” de Ramón Bonafats, de 1914, publicada en el Eco de Benidorm, de la tercera semana de agosto.

No me atrevo a calificarla; entra de una forma y sale de otra. Ustedes mismos.

Un ‘botijo’ es uno de esos trenes abarrotados, hacinados de viajeros que por pequeña cantidad trae madrileños, gente castiza y de humor, que han sabido ahorrar para divertirse estrujado y ahogado en este clima. Sí, vayamos a esperarlos y en ellos esperamos la alegría ya que esto es una de las notas más salientes de esta temporada.

Sigamos sus movimientos, los pasos del Madrid trabajador que, a él que visita nuestras playas, del Madrid castizo, lleno de picardía y de gracia innata y a través de sus dichos observarías su ingenio y su desenvoltura… pit… pit..

Ya está en agujas el tren; ya trepita el suelo a su paso, ya se acerca mansurrón y despacio. Ya están abiertas las portezuelas antes de parar. Los prisioneros, en estos departamentos de los vagones repugnantes desean salir de la ‘cárcel móvil’…

La caravana de veraneantes se precipita en el andén; los coches se llenan y el ruido estrepitoso de los vehículos se escucha por algún tiempo. Al rato, la calle y los balnearios son asaltados por estos cortesanos humildes que quieren zambullirse y disfrutar de este mar bendito y no en el Manzanares ‘aprendiz de río’, como lo llamó Quevedo.

Sus juegos y sus chácharas se escuchan en todos sitios, en la calle, en el paseo, en la playa y sobre todo en este, que acoge sus cuerpos, blandamente mejor que el lecho de plumas y respeta sus carnes en medio del júbilo y la algazara más enorme. Y Madrid rumba nuestros oídos estos meses de baños y el Madrid de Arapiles y Embajadores vive con nosotros, y levantinos y castellanos gozan siempre temiendo llegue el momento que les separe, el momento clásico en que con el botijo y la sandía salga el tren alborotado”.


El caso es que este Bonafats, entiendo yo, comienza gruñendo por la llegada y se muestra reacio a que se vayan porque son, señala, “gente castiza y de humor” muy en la tónica del costumbrismo y el buen ánimo de las corralas que le hemos leído a otros. Esto, además, evidencia -elemental, querido Watson- que los de Alicante siempre hemos sido un poco siesos. Los de Alicante; no los de Benidorm que, como los de Bilbao, nacen donde les da la gana… y terminan en Benidorm.

Y vuelvo al tren botijo y a la gente divertida. Ya en 1909 se decía que sólo mentar  el “‘tren Botijo’ es sinónimo de tren de alegría, de bulla, de gresca continuada”. Cita que aparece, leo, en una reseña de 1909; pero de otro “botijo” que desde Salamanca llevaba a los touristas a Santander. Ah, y gresca también tiene la acepción de “bulla y algaraza” (además, de pelea y riña; cosas del castellano).

Y una vez más que vuelvo al ‘tren botijo’, al genuino ‘tren botijo’ y la ‘orden botijeril’ que es la de aquí; la del periodista  Ramiro Mestre con destino a Alicante.
El jueves 7 de septiembre de 1893, de la mano del propio Ramiro, La Correspondencia de España, diario político y de noticias (para más inri), en portada traía un reportaje sobre el segundo tren Botijo Expreso. A los integrantes del grupo excursionista los llama “los botijeristas”.

El contingente de esta segunda hornada ha sido menor que el del 20 del pasado mes; pero está compuesta de personas de muy buen humor y de indiscutible gracia”.

Gracias a este reseña en prensa sabemos que en Alicante, aquellos días, operaban once balnearios y que los había de más y menos postín. A los primeros correspondían Diana, La Alianza, La Esperanza, La Confianza y La Estrella; y a los segundos La Florida, La Rosa, Delicias, Guillermo, del Almirante y Baños de Madrid. Y, en Benidorm, cuando menos, los Baños de Ronda; los del eslogan “¡Con que a veranear, a veranear, Benidorm!
Balnearios alicantinos en la Playa del Postiguet a finales del XIX
En septiembre de 1893 los dueños de aquellos balnearios confiesan a Ramiro Mestre que “notan la falta de bañistas procedentes de Novelda, Sax, Caudete, Villena, Almansa y Alpera” y cifran el descenso “en 4.000 viajeros”; y también bajó la afluencia de madrileños.

Y Mestre viene a señalar que su idea es buena al reflejar que “los dos últimos ‘trenes botijo’ son los que han animado algún tanto esta hermosa playa, la cual ha estado el mes de agosto muy poco concurrida”.

Y da la explicación: “Gran número de los botijeristas llegados ayer no se han quedado en Alicante sino que unos han marchado a los pueblos inmediatos... … …de los cuales regresarán a esta el 12 para aprovechar las doce pesetas”, que era el precio del paquete ferroviario.
Benidorm, desde la playa de Poniente, el 17 de julio de 1894
Y añade: “Como ya no habrá más trenes de mil doscientos céntimos de peseta, con esta última emisión de excursionistas quedará concluida la temporada hasta el año próximo” .

Y hubo más temporadas y aquello fue un éxito afianzado con el despuntar del siglo XX; porque estábamos hablando de finales del XIX… muchas horas de traqueteo en tren y otras más en diligencia hasta llegar a Benidorm.

Había que tener ganas… y pertenecer a la Orden Botijeril.








19 ene 2019

DE CELIA ROMERO Y EL CERTIFICADO DTI PARA BENIDORM, EL PRIMERO DEL MUNDO




Volvimos al Meliá Benidorm para retomar el curso de las tertulias y lo hicimos con una número 1. La tradición manda que sea una autoridad la que abra el ciclo anual. Y ¡qué mayor autoridad que la de Celia Romero.

Benidormense, desde los cuatro años, Celia es licenciada en Empresariales mientras oficia de doctoranda en estos días. Gerenció un grupo de empresas centradas en tecnologías turísticas (como beta tester) y desde 2014 es la CEO-cofunder de Inteligencia Turística, artífice de la coordinación para la consecución para Benidorm del primer certificado DTI del Mundo. Le acompañaba Fernando Molina con quien desarrolla sus proyectos profesionales y de vida.

En “Los cafés del Meliá” había -y sigue habiendo- división de opiniones tertulianas sobre el concepto DTI y lo que reporta; más bien sobre lo que reporta al común de los mortales locales. A pesar de la existencia de algún neandertal tecnológico (incluso hay uno que se define como analfabeto tecnológico) y que en el ambiente tertuliano hay algún que otro techno-cromañón, en líneas generales, estamos -así que así- en el nivel de homo Smart-sapiens. Así que, en líneas generales, los especímenes de homo sapiens tertuliensis intentamos, con las explicaciones de Celia, llenar algunas de nuestras muchas lagunas cerebrales.

Que “el turismo necesita tecnología” y que “la toma de decisiones en el sector turístico -hasta hace poco- no estaba sustentada en ella” era buenas premisas de las que partir; y la mitad de los tertulianos han vivido esos días. Y Celia comenzó recordando su paso por el Hotel Agir, lo que le animó a adentrarse en la cuestión de los datos, su gestión, la incidencia en la toma de decisiones, el Big Data y la Inteligencia Turística. Y dio la casualidad que fue invitada al Foro Internacional de Turismo de Benidorm (2016) para hablar de IT (Inteligencia Turística). Le pidieron una exposición de diez minutos.

Pasó de la cuestión horaria (‘minutaria’, deberíamos decir) y se explayó en el tema con tal pasión que al terminar Leire Bilbao (Visit Benidorm) le animó a sumarse al proyecto Big Data que acababa de comenzar Benidorm. En otra ocasión animó al alcalde Toni Pérez a quedarse a una de sus charlas porque “lo que vas a escuchar -le dijo, con total seguridad- es el futuro de Benidorm”. Y el alcalde se quedó y… Benidorm se embarcó en el proyecto.

Celia Romero e Inteligencia Turística han redactado la norma TDI y el esquema Benidorm TDI ha sido asumido por la Secretaría de Estado de Turismo para la Agenda Digital.


 Hay ciudades inteligentes que tecnifican y hacen la vida más fácil; nosotros hemos ampliado las fronteras hacia todos los ciclos del viaje de nuestros visitantes y los ciudadanos de Benidorm”, nos explicó.

Benidorm tenía claro, insistió Celia, “la necesidad de dar servicios a los turistas, además de a los benidormenses; ahora completa el ciclo en la línea ciudadanos-empresarios-turistas”. Y este modelo lo ha defendido Benidorm, mientras lo desarrollaba ante la UIT/UIT en un WSIS Fórum; y los tecnólogos lo tuvieron en cuenta a partir de entonces.

Y, ¿qué va a reportarnos ser DTI certificado?: Pues Celia Romero respondió que “ayudarnos a gestionar mejor y a captar tecnología, empresas e inversiones”. Tiempo al tiempo.
Celia Romero en la tertulia "Los cafés del Meliá". Fotos: M. Ayús


La clave del proceso, explicó Celia, ha sido “un alcalde implicado y más de veinte departamentos municipales absolutamente implicados”. Para conseguirlo, se creó un Ente Gestor DTI, se confeccionó un reglamento de organización, se puso en marcha un Consejo Rector para el Ente Gestor y se trabajó en cuestiones de gobernanza, innovación, tecnología, sostenibilidad y accesibilidad desarrollando Planes Estratégicos en todos los departamentos, en especial Turismo, con Mercedes Llorca. Se crearon Mesas de Creatividad para que desde esos departamentos se “inventaran” iniciativas a desarrollar que han dado sus frutos en varios productos que Benidorm ha hecho realidad. “Ahora hay un sitio de plasmar ideas de futuro y conseguir productos que hagan diferente la oferta turística de Benidorm”. Y enumeró las iniciativas que la BND Smart Office tiene en marcha: Smart Beaches, Booking Book, Wi-fi en playas, rutas históricas, paseos saludables…

Aquí se trabaja con datos” y planteó abrir mucho más el proceso a todos los sectores de Benidorm a los que pidió “generosidad” con esos datos. “Cruzar datos de comercio con ocupación hotelera nos abre nuevas vías”. La Smart Office (4ª planta del Ayuntamiento de Benidorm) es el centro neurálgico del proceso y en la mesa de estrategias se trabaja todo: agua, energía, control de tráfico y vectores de turismo con ocupaciones, conexiones aéreas, billetes a la venta, camas en hoteles y apartamentos, ocupación, precios, revenue (cifra de negocios), etc. Y líneas de trabajo en e-comerce y los nuevos campos de acción de la iniciativa.

Casi podemos decir que, desde ahora mismo, “de Benidorm se puede regresar más Smart que moreno”, como le señaló un amigo.

Y todo esto, aún, sin plataforma tecnológica. Porque lo importante son los datos y la depuración de los mismos.

Habló de las oficinas de turismo y en especial de la del Torrejó y sus cuatro tótems centrados en interactividad para descubrir Benidorm, el qué hacer en Benidorm, el cómo descubrir la comarca y en las cuestiones de la calidad.

Hay mucho trabajo detrás y no es casualidad que Benidorm sea el primer DTI certificado del Mundo; en noviembre próximo tendremos la primera auditoría. Esto es seguir y seguir”.

La accesibilidad tiene que ser física y sensorial; en marcha hay un mapa interactivo para la percepción en ausencia de visión y audición. “La pretensión no hacer un Benidorm distintos; es hacer un Benidorm mejor”. Así, se han desarrollado todo tipo de protocolos de actuación y seguridad ante emergencias o, sencillamente, iniciativas como los “facilitadores de salud” y cuestiones relacionadas con aspectos del llamado turismo sanitario.

Recordó los días finales de diciembre: “se acaba el mes de diciembre y no llegaba la certificación”. En octubre, en la clausura del Digital Tourism’18 la Secretaria de Estado tuvo un desliz y -yo, al menos, así lo entendí- lo dejó caer. Se sabía que se había trabajado más y mejor que nadie. Cuando la clausura del congreso mundial que organizó FASOCIDE en Benidorm, la reina doña Letizia se interesó vivamente por el tema. El presidente de Segittur, Enrique Martínez Marín, se deshacía en elogios a Benidorm, el proyecto y su alcalde. Nadie imaginó la envergadura del proyecto y su consecución. Sólo le falta un Plan Estratégico de Comunicación.

Y, por fin, el 27 de diciembre de 2018 se supo del otorgamiento del certificado. Y faltaba el libramiento, la comunicación -que hizo pública Toni Pérez el 2 de enero una vez que el presidente del ICTE, Miguel Mirones, lo anunció “después de superar con éxito la norma UNE 178501”- y la entrega que se materializó en Madrid el miércoles 17 de enero, San Antón, de manos de la ministra de Turismo Reyes Maroto… y aquí sí importó el tamaño.




17 ene 2019

DE CURIOSAS CURIOSIDADES CON LA MISIVA DEL SUICIDA



Este Post de hoy no tiene entidad ninguna, pero…

Resulta que esta mañana recibo un WhatsApp de un buen amigo con uno de esos mensajes “graciosos” con los que se desarrolla una cadena de sucesivos envíos.

Decía tal que así:

‘No se culpe a nadie de mi muerte. Me quito  la vida porque dos días más  que viviese sería mucho martirio: Tuve la desgracia de casarme con una viuda. Esta tenía una hija. De haberlo sabido, nunca me hubiera casado con ella.

Mi padre, para mayor desgracia, era viudo y se enamoró y se casó con la hija de mi mujer. De manera que mi mujer era suegra de su suegro. Mi hijastra se convirtió en mi madrastra y mi padre al mismo tiempo ¡¡¡era mi yerno!!!

Al poco tiempo, mi madrastra trajo al mundo una niña que era mi hermana, y  a la vez era nieta de mi mujer, de manera que yo era abuelo de mi hermana!

Después, mi mujer trajo al mundo un niño que, como era hermano de mi  madrastra, era cuñado de mi padre, nieto de su hermana ¡¡¡y mi tío!!! Mi  mujer era nuera de su hija, yo soy en cambio padrastro de mi madrastra,  y mi padre y su mujer son mis hijastros, mi hijo es mi bisnieto y tío de  su tía. Además, ¡¡¡yo soy mi propio abuelo!!!

ME DESPIDO DE ESTE MUNDO, PORQUE NO SE QUIÉN DEMONIOS SOY



Hombre, lo conocía. Muchos en mi misma situación habrían dicho lo mismo. La edad tiene eso.

Pero me ha sorprendido porque hacía 48 horas que lo había visto en un periódico de 1914… con lo que colijo que se trata de un cuentito con ¡más de un siglo de vida! Y seguro que algún sesudo indagador en las profundidades de la web encontrará referencia incluso anterior.

Sí, aquí está la prueba; en la sección Curiosidades del Eco de Benidorm de agosto de 1914:


La de vuelta que ha dado la carta de suicidio esta… Hasta le han añadido el final ese “Me despido de este mundo porque no sé quién soy… y de repente podría ser… (añádase aquí la maldad que se quiera)”.

14 ene 2019

DEL ECO DE BENIDORM, UNA PUBLICACIÓN DE 1914




Quería comenzar 2019 con un tema potente, que se me retrasa. Pero he dado con el Eco de Benidorm y me he rendido a las páginas, pocas, que se conservan de esta publicación que vio la luz en el verano de 1914.

La IGM se declaró el 28 de julio de aquél año, tras la crisis de julio. Después del asesinato de Francisco Fernando ‘se lo estuvieron pensando’ todo un mes. Y al final, se lió.

Aquí, en Benidorm –“la pequeña San Sebastián”, que llego a leer en las páginas del Eco de Benidorm- la gente estaba aquél 16 de agosto -día de la salida del número uno- en otras cosas: en el veraneo. Buena muestra de ello es la sección Ecos de Sociedad.

A modo de crónica podríamos decir que ‘El domingo 16 de agosto de 1914 veía la luz el Nº1 del semanario independiente ECO DE BENIDORM. Don José Soler y Soler era su director y don Pedro Vives Orts su administrador. Fomentar el culto a las letras era único deseo -reconocido- que les animaba a salir a la palestra local, al precio de 15 céntimos (de peseta) el ejemplar, con planes de suscripción mensual para Benidorm, la península y el extranjero, porque las gentes de Benidorm andaban también por la vieja piel de toro y cualquier puerto del orbe. Se editaba en Alicante por Hijos de J. García’.

El nivel cultureta me asombra. Pues no que me comienzan citado al polaco Henryk Adam Aleksander Pius Sienkiewicz de Oszyk, Nobel de Literatura en 1905. Menos mal que enseguida volvieron al plan terrenal con una tal Ligia… y a mí se fue la olla hasta Ligia Elena la cándida niña de la sociedad que se fugó con un trompetista de la vecindad… Rubén Blades al canto. ¡Qué buena fue la nota que dio el humilde trompeta! Moraleja: pudo más el amor que el dinero.

Vuelvo al Eco de Benidorm y al texto de su director: me compara Benidorm con la Roma antigua y en portada inserta unos versos –“La Modelo- que Nicolás Vaamón dedica a su amigo Luís Pelegrín y a la “encantadora señorita Conchita Vidal con respetuosa admiración”. ¡Cómo eran nuestros abuelos! Y eso que ya he aprendido que ya no se estila que me ponga para cenar jazmines en el ojal… Y eso que le leo al juglar de inicios del XX lo de “ojos negros soñadores de dulce melancolía…”. ¿Qué hizo Conchita Vidal ante tal piropo? (Entonces no estaban prohibidos, oiga; y un ripio cortés era una declaración de amor).

Sólo se conservan los números 1, 2 y 5 de aquella publicación -el Eco de Benidorm- en la que detecto, en tan breve lapso de tiempo -del 16 de agosto al 13 de septiembre- un  abandono del anonimato inicial de los articulistas: de firmar como “Leafar”, “Un-Sorg”, “Laveri”… pasan a reivindicarse: “José Soler”, “Pedro Vives”, “M. Soria”, “Tomás Cortés”, “Nicolás Pagés” o “Agustina Tambo”, una mujer. Eso sí, “Cocinerito” no desvela su nombre mientras ofrece recetas como los “Calamares en su tinta” o el “Arroz a la catalana” (¿?). Ah, en una ocasión, sobre una entrevista a un superviviente de un trágico naufragio, se cita al superviviente como “el interwiuado”; claro, le hicieron una ‘interview”.

Contenía el Eco de Benidorm inserciones publicitarias como la Farmacia de J. Vives “dispensadora de medicamentos novísimos”, la “Fábrica de Mosaicos Olsina Hermanos” (Olsina, con ‘s’ y no con ‘c’, aunque en el número 2 lo corrigen) y la “Clínica Médico-Quirúrgica de los doctores don Pedro y don Cosme Bayona, en calle Santa Faz, 17”. Incluso se anuncia el fallecimiento de doña Vicenta Fuster, el 24 de agosto, madre de los citados doctores.

Y como decía, los Ecos de Sociedad mes fascinan. Se informa de que había partido para Benidorm, desde el puerto de Mobile (Alabama, USA), “el joven oficial don Bartolomé Pérez Martínez” o que otro oficial naval, don Francisco Vives Belmonte, había zarpado, con igual destino, “desde el puerto de Manzanillo (Colima, México)” océano Pacífico por medio. O que “habían ingresado en la Academia de Infantería los jóvenes cadetes benidormenses don Juan Linares Ramón y don José Martínez Alejos”.

Se cita a las familias de vacaciones en la localidad, especialmente a las señoritas: “las distinguidas señoritas Vicenta y María Ferrer”, “la bella señorita Esperanza Buades, con su familia”, “la distinguida  y linda señorita María Pérez Ferrer, su abuelita y su hermanita Angelita” -ita, ita, ita-, “la distinguida señora doña Teresa Xhampeny, esposa del maquinista naval don José Matorell”, “el oficial de Infantería de Marina, retirado, son Miguel Llorca Zaragoza y su dignísima esposa, doña Salud Focarnal… y el culto sargento (del mismo Cuerpo) don José Focarnal”… De vacaciones a Benidorm.

Se anuncia el matrimonio de “Don Miguel Zaragoza con la bella y distinguida señorita Pepita Such Llorca” y que “Don Vicente Llorca llegó a Benidorm para contraer matrimonio con la simpática y bella señorita Angélica Lloret”. También, peticiones de mano; como la de “la señorita Serafina Llorca para don Adolfo Marcos” y la de “la señorita María Llorca para don Manuel Lloret”. Y que “regresaron de su luna de miel don Pedro Vaello y doña Matilde Cortes”, sin precisar dónde fue esta.

Y, cómo no, el regreso de los capitanes de almadraba: “de la de Barbate, don Vicente Vaello y don Francisco Pérez”. Y hasta del nombramiento de “Don José Orts Barceló como corresponsal en Barcelona” del Eco de Benidorm. En fin, un trajín de idas y venidas, como la de “don Francisco Orts para embarcar en el ‘A. López’ en Valencia”.

Descubrimos que se anuncia la escasez de carbón, por la guerra, o que había veda pesquera. Y que se preparaban las fiestas de Polop para las que “la Cía. De Carretones de Canet y Jaime el Gran, a precios reducidísimos”, organiza “servicios de ida y vuelta en 2ª y 3ª clases desde varias estaciones de la Red del Marchaso”.

Que llegó a la rada de Benidorm una goleta, “la ‘Carmen Picó’ para descargar cemento para Olcina Hermanos” (esta vez con ‘c’), que “comenzó el derribo de la casa de Doña María Ivars para construir un arco junto a la Iglesia” y que la gente tenía la mala costumbre de arrojar a la calle -¡Agua va!- las bacinillas y con el calor… pues se quejaban al alcalde “por higiene y salubridad”.

Me enternece la cursilada de que en ese agosto de 1914 “la mar, en un exceso de cortesía besaba los pies de las lindas señoritas que más atrevidas a ella se acervan” y que “por infracción al Art. 146 de las Ordenanzas de Policía Urbana de Benidorm, sección Baños, se había multado, por la Alcaldía, al ciudadano L.C.” ¿Qué habría hecho L.C.?; no hay más números de el Eco de Benidorm.

Me quedo con la duda.












29 dic 2018

DE BENIDORM DISCO… AÑORANZA Y RECRIMINACIÓN




Y quiero cerrar 2018 con el post nº 1.300 (número redondo). Y como en el último post publicado tratamos el tema disco, pues héteme aquí que lanzo una pincelada sobre algo en lo que voy a trabajar en firme como primer proyecto del 2019.

Me comentan que El gato negro, en lo que hoy es la Plaza Triangular, fue la 1ª discoteca de Benidorm allá por los cincuenta y tantos. Esto tengo que trabajarlo más.

Es que otras fuentes me dijeron que fue el Bobby’s Bar por obra y gracia de un judío austriaco, Kurt R. Braun, que se afincó en Benidorm allá por el 50. Pero el Bobby’s Bar era una Sala de Fiestas; y no la primera. Por lo tanto, no. Pero digamos que estaba el Bobby’s, me cuentan, en el kilómetro 127 de la Nacional 332. Y me he acordado del amigo Manolo Ballestero y de aquél titular de principios de los 90 (agitado, no batido, en lo político) -que el ABC no se atrevió a publicarle-: La sombra del Pacto llega hasta el kilómetro 127… y una local llamado KM estaba junto ante el mojón de tal numeral. Cosas del ayer.

Y me insisten: “es que primero fueron las Salas de Fiestas; que muchas pasaron a discotecas”. Y me citan el Manila Park como la más antigua de las salas de fiesta de Benidorm; recordemos que allí se celebró en 1959 el primer Festival Español de la Canción (Festival de Benidorm). Y sigue el listado: La Carabela (que muchos conocían como La Cueva), la ya citada Bobby’s Bar, El Alcázar (luego, Sevilla y finalmente discoteca Number One), Granada (luego discoteca Star Night), El Bolero, El Burro (que regentaron en su día Juanita Reina o Antonio Molina; poderío), La Ponderosa y otras más hasta llegar al Benidorm Palace.

Y me hablan de las Boites: locales de espectáculos donde bailar. Y ahí me citan La tortuga alegre, Mónaco, El sapo verde, Sant Louis, San Francisco, Toisón, Bonny’s… hasta llegar al Black Sunset -que se hacía llamar discoteca y ha llegado al 2018 como un espectro de lo que fue y como homenaje al gran Julio-.

Y por fin me hablan de las discotecas; de las discotecas de Benidorm. Sí de las que hablábamos en el post de ayer. Y ahí, además de El gato negro que abría esta reseña, aparece, en el listado La Carreta, Hipocampo, Safari (en lo que hoy es el hotel Joya; José Guardiola en su inauguración como estrella del momento), Sierra Helada (en lo alto de Sierra Helada, de la mano de Michel Salvador), El Corral, El Río, Borsalino, 007, Pippers, Studio 54 (luego Tito’s), América, Star Light, Baccus Garden -el paraíso de las suecas; antes, discoteca El Garaje-, Penélope -medio siglo de vida-, Bali, El Corral, Number One, Sunset (antes que el Black Sunset), Pachá, Tubos, Hipocampo, Cap 3000, El Circo, Jimmy’s, Madeira, Manila, Teddy’s, Torremolinos, Eva’s (en los bajos del Hotel Pueblo), Dolmen’s (en Gambo), Torrechó (en el Edificio Senabre), Stéreo, Minerva, Papillón, Chic, Don Juan (que me dicen que era un buen restaurante con sala discoteca “para después”), Jet Set, Krypton (a prueba de supermanes), Madeira, Nabab, Password...

Me propongo, tarea para el 2019, ordenar esto un poco; pero será misión interplanetaria. Si alguna disco me dejo, me la recordáis.



Antes, sólo dos pinceladas de dos de las salas más emblemática; garitas donde hice -de hecho- tantas guardias a finales de los ochenta.



De 1968 es Penélope. 4.000 m2 de discoteca en una parcela de 16.000… El emblema de la discoteca es un icono de Benidorm. Aquél contraluz de Mau, lacia melena y gran pamela, que se ha convertido en imagen indiscutible de la noche, del ambiente y de Benidorm por mucho tiempo que pase. Ver esa figura era -y es- sinónimo de fiesta y de Benidorm. Y Penélope ha cumplido medio siglo de fiesta continuada (1968-2018). Y eso es un mérito más de la gente de Penélope (todos los que han sido y son) y de la fiesta de Benidorm en éxito permanente.



De 1969 es el CAP 3000, el ovni que se plantó en Benidorm; así, por las buenas. El hiperboloide del parking ya ha tenido su post como uno de los iconos de Benidorm (que pasa desapercibido y es una obra singular), pero la discoteca, no. En 1970 vino para su inauguración oficial Led Zeppelin, el no-va-más del momento. Baste decir que Tony Leblanc (el actor) y Pepe Legrá (el laureado boxeador) estuvieron en el equipo de relaciones públicas. Un pegolí y dos gabachos pusieron en marcha el proyecto que trajo fines de fiesta internacionales de relumbrón (James Brow, Slade, The Fundations…) y que abrió un nuevo concepto de ocio nocturno: sala disco interior, espacio disco al aire libre, piscina, jardines, boutiques, capacidad para 3.000 personas, la mejor música del momento y DJ’s de nivel. Juan Santamaría fue el primero.

Historias apasionantes que me cuentan de aquel CAP 3000: que si uno de los empresarios franceses, piloto de helicópteros en la Guerra de Argelia, quería uno de aquellos pájaros que había pilotado en la contienda y que encontró uno en un desguace de Madrid; y se lo trajo. Y la cabina del DJ se instaló en la panza de un Sikorsky H34 Pirate. ¡Alucinante! Y ahí sigue, viendo pasar el tiempo.

Y el primer rayo láser de España (1975) se instaló en el CAP 3000; las máquinas de humo creaban la atmósfera y comenzaba el show, que se anunciaba como parte del gran espectáculo de la discoteca. Era el futuro y ya estaba al alcance de los amantes de la noche de Benidorm.

Y la principal marcianada era el emblema de la discoteca. Si la mujer de negro lo es de Penélope, el marciano cachondo con un cubata en la mano y un puro en la otra era el despiporre.

Con el tiempo, CAP 3000 pasó a ser el Star Garden cuando un grupo empresarial entró en liza con sus discotecas. Luego fue Mama Luna, otro referente de actuaciones, y desde finales de los años 90 es KU Benidorm, otro referente en la noche como todos aquellos “Héroesde la Noche” que retrató el Diario Información en sus dos encuentros (2016 y 2018). Por Ku han pasado la elección de Miss España o las semifinales del Festival de Benidorm.

Y aquí llegado, reflexiono. Sí, un buen día en los 90 vendimos (por decirlo elegantemente) nuestro Benidorm Disco y olvidamos que en torno a aquél universo discotequero y juvenil se movía un liderazgo comercial en moda -con Boutiques punteras como Banana’s, Stock, Nº 1, Revoltion o Edén- joyerías, tiendas de discos a nivel internacional y un ambiente sin igual que poco a poco nos fue comiendo Ibiza, que -la verdad sea dicha- siempre fue un referente.

Cuando desde mediados de los 90 no supimos que hacer con el urbanismo del Eje Discotecas, ni encontrarle solución en el entorno de Terra Mítica, hundimos la nave almirante del turismo joven de Benidorm. Ya nadie invirtió en ellas. Son un referente, pero ni sombra de lo que fueron.

Benidorm debe recuperar el espíritu juvenil que desde mediados de los cincuenta a mediados de los noventa nos situó en vanguardia internacional de la fiesta y el ocio.

Sí, las salas del Eje Discotecas se bajaron a la Playa de Levante a mediados de los ochenta y… necesitan también que cuando menos le pasen el espolsador (o el plumero); que estamos acabando la segunda década del siglo XXI.





Nota: Mi más sincero agradecimiento a mis amigos Félix Sánchez Luengo, Mario Ayús Rubio y al gran Richard Romero por refrescarme tantas excelentes imágenes de un Benidorm La Nuit que conocí a partir de 1987 y aún era el no va más. A otros, Jeff Theysandier, Filipo Master DJ o Francis Mira, aún no les he podido contactar, pero esto no podía esperar más.






27 dic 2018

DE AÑORAR AQUEL NIVEL… ¡¡BENIDORM DISCO!!




Estábamos el marqués y yo dando rienda suelta a la nostalgia en el día de San Esteban, 2º de Navidad -a falta de resaca, la pillamos moña con los recuerdos entre un cortado y un buen cigarro-, añorando aquel nivel disco que para nosotros tenía Benidorm y que, como siempre, tratando de hallar explicación sobre el inexplicable declive, percibimos sobre el nivel que nosotros conocimos.

Lo de bailar con música grabada, reproducida, es posterior a la IIGM, aunque, hemos de confesar, la cosa comenzó en plena ocupación nazi de París. En 1941, abrió sus puertas “La discothèque”, un lugar donde el público elegía la música que quería bailar. Dijo Maurice Chevalier -aunque no sobre esto, pero que viene al caso- que “París tenía que seguir siendo París” a pesar de esvástica. Y al principio aquella presencia nazi fue de guante blanco; luego, se complicó.

En aquel París relajado de 1941 que sólo pretendía seguir viviendo, no es de extrañar que se inventaran un garito como “La discothèque” y tuviera éxito. Pero con el final de la guerra y la penuria económica de la postguerra esta y otras salas similares que surgieron a su estela, se hundieron económica y socialmente.

Pero los soldados que liberaron París se llevaron la semillita discotequera a su país. En los EEUU, dicen, estuvo latente la cosa, pero es que se dice eso porque no hay por ahí muchas referencias a locales que triunfaran al otro lado del Atlántico.

Eso sí, ya en los años 50, tras el éxito de un local de Aquisgram (Aachen/Aix-la-Capelle), el Jockey Tanz Bar (1953; remodelación del Scotch Club), la cosa cambió.

Y no fue el local en sí, que fue al genio de un joven estudiante, Klaus Quirini a la hora de seleccionar su música y animar las fiestas. Había nacido la disco moderna y el discjockey: le ofrecieron un sustancioso contrato por poner música y animar las noches de Aquisgram.

El éxito del Jockey Tanz Bar motivó que aparecieran por las principales ciudades de Europa y los EEUU locales similares. Los de más fama, en Nueva York: “Le Club” y “Peppermint Lounge”, sala que se hizo archi famosa porque allí se comenzó a bailar el Twist y allí comenzaron las go-gós.

Klaus Quirini; (a) DJ Heinrich
Y dicen -cuentan y relatan- que en honor a Klaus Quirini, del Jockey Tanz Bar, el que animaba las fiesta con música “enlatada” se creó el palabro el Disc-Jockey y Klaus fue el primero en ser conocido como tal. Bueno, se hizo famoso como DJ Heinrich. La cuestión era para preservar su anonimato. Su padre, también Klaus Quirini, era miembro destacado de la cúpula del Deutsche Bank y en los años 50 la bohemia y la banca no conjuntaban

Bueno, sobre esto del DJ habría mucho que contar. Hay quien le otorga al californiano Ray Newby ese honor de ser el primer DJ (1909; que ya ha llovido desde entonces). Esto viene de cuando en 1935 el periodista norteamericano Walter Winchell (el ‘inventor’ de la columna de sociedad en la prensa diaria) llamara así -DJ- al locutor de radio Martin Block que ponía música “enlatada” para mantener a la audiencia en el dial mientras esperaban el desenlace del secuestro (y asesinato) del hijo de Lindberg, el primer aviador en cruzar el Atlántico.

La gente del gremio tiró del hilo y antes que Block resulta que otros muchos ponían música “enlatada” en la radio y hacía mezclas y ese título de DJ era más antiguo. En una de esas sesiones de pinchar discos y mezclar músicas un tal Alan Freed inventó el Rock’n’Roll (1951). Pero todos estos eran gente de radio y no de discoteca que es lo que ahora nos trae.

Y hablando de discotecas: al británico Ron Diggins le adjudican también lo de ser el primer DJ. Diggins, un ingeniero de sonido, construyó el primer equipo tándem con mesa de mezclas, un equipo móvil que llamó Diggola y que era ideal para generar fiesta allí donde lo llamaban. Constaba la Diggola de dos tocadiscos, una mesa de mezclas, un amplificador, micrófono y luces. El invento de Diggins, la discoteca móvil, es de 1947; pero no comenzará a ser conocido hasta 1955 cuando DJ Heinrich llevaba un par de años de éxitos.

Y mezcla que te mezcla trabajaron los DJ’s del momento hasta que comenzó la eclosión de la música Disco que dará carta de naturaleza a las discotecas. El Soul será la base musical que entrará de lleno en ese concepto; el Soul de Filadelfia, por más señas. Leo que le apuntan a Jerry Butler (1969) el arranque con su “Only the strong survive”. Muy poco disco lo veo yo, pero…

Y el sonido disco entró de lleno en las discotecas, que se pusieron de moda total en los años setenta y rivalizaron por ser lo más de lo más. Dicen que Studio 54 (calle 54, West Manhattan, NY; había sido el Estudio 52 de la CBS) fue eso; lo más de lo más. Y desde luego que sí, que aún flota en el aire el etéreo nombre de Studio 54. El caso es que las más emblemáticas discotecas han tenido una vida fugaz. Studio 54 se inauguró en el 74 y cerró -fue clausurada- en febrero de 1980. Paradise Garage, el icono gay neyorquino, funcionó sólo una década (1977-1987). Sí, efímeras pero están en el imaginario colectivo.

Es que las discotecas, sobre todo las punteras, crearon un nuevo estilo de vida y de conducta: libertad sexual (y drogas). Pero eso no entraba en la reflexión al amparo de dos buenos cigarros con los que el marqués y yo redimíamos el paso del tiempo de este miércoles último.

Lo nuestro era hablar de Benidorm y de sus discotecas. Cualquiera de las grandes de Benidorm llevan más, mucho tiempo más, en candelero y han sobrevivido a generaciones. Ahí anidaba nuestro argumentario. Es que era tal el nivel que en una edición de Fitur las discotecas fueron las protagonistas del gran reclamo turístico de Benidorm.

La historia de las discos de Benidorm comienza en los sesenta… Salieron a la palestra nombres de personajes y nombres de salas, anécdotas y vivencias.

Y nos preguntamos: ¿Qué pasó con ellas?, ¿por qué no han conservado aquel fulgor?, ¿quién o quienes conocen la respuesta?, ¿dónde debieran estar para volver a ser dignas de aquel Benidorm la nuit?, ¿Cuándo dejaron -si dejaron, claro- de ser el icono es que nosotros referenciamos?, ¿por qué -creemos- han perdido el aura?, ¿Cómo es posible recuperar aquel -por nosotros añorado- gran momento?

¿Qué pasó con la milla de oro?; ¿Por qué no llegó el corner a Terra Mítica?; ¿Cómo hemos dejado que el tiempos nos pille de esta guisa?

Muchas preguntas, pocas respuestas, un cigarro que se acaba y que hay que lavar el coche. ¡Qué mayores que estamos!

Pero estas dudas (existenciales) tiene que hallar respuesta en otros post; cuanto antes, mejor.






22 dic 2018

DE POLITICA TURÍSTICA (y IX) - De que el turismo es indestructible, ¿O no?




Y llegamos al siglo XXI en este repaso, mi repaso (mi muy particular repaso), a la política turística de este país cuando está a punto de entregar la cuchara el octavo año de la segunda década.

El segundo gobierno Aznar (2000-2004) diseñará su política turística y sus planes de excelencia turística para el periodo 2000-2006 a través del PICTE (Plan Integral de Calidad del Turismo Español), que surcando la cresta de la ola turística nos colocará con buenos resultados ante el inicio de la crisis económica mundial que el Turismo advierte en 2007.

El PICTE ya analiza las transformación que se avecinan en el sector y en el comportamiento del turista; las nuevas tendencias son objeto de análisis. Los efectos de la globalización se analizan; se tienen en cuenta la subcontratación de actividades; las nuevas formas de la intermediación y comercialización; el factótum Internet y las nuevas tecnologías. Se aventura lo que ocurrirá y, de hecho, ocurre al compás que el PICTE está en la calle.

Se creó el Observatorio del Turismo… pero se ha pasado el tiempo buscando ovnis.

El PICTE se centró en aspectos de calidad y desarrollo tecnológico. Los Sistemas de Calidad pasaron a ser la tónica del sector. Se creó el ICTE (Instituto de Calidad Turística Española). El ICTE nos llevará al Sistema de Calidad Turística Española y a la calidad en destinos turísticos (SICTED).

A través del Instituto Cervantes, se programará un Plan de impulso al turismo idiomático bajo el prisma de la enseñanza del español como recurso turístico que llevará a programaciones específicas, independientes, de turismo cultural creándose el marco de una auténtica oferta turística cultural que, la verdad, siempre había existido y habíamos presumido de ella, pero no orquestado.

En 2004 ganará las elecciones José Luís Rodríguez Zapatero. Estábamos en una etapa dulce en que las millonarias ayudas de los gobiernos despertaban adhesiones por doquier.

Y, de repente llegará la crisis. Todos hablan de la crisis de 2008; pero en 2007 los hoteleros de media España ya dijeron que las cosas estaban mal. Aunque como siempre estaban quejicosos, poco caso se les hizo. En octubre de 2007 las subprime (hipotecas basura; DR Horton, en marzo, lo anuncia) explotaron, Bear Stearms y los hedge funs la crisis hipotecaria llegó al sistema financiero USA (quiebra de Lehman Brothers) y en nada al internacional (informe OCDE: “la crisis financiera podría alargarse por tiempo indefinido”), con los problemas de liquidez (derrumbes bursátiles de enero y octubre), crisis alimentaria (que nos pillaba lejos), el desempleo (que se disparó)… La crisis bancaria (2010) y los rescates bancarios, el movimiento 15M (2011)…

Aún en 2017 se especulaba con que si España había salido de la crisis. Toda una década. Y eso que se consideraba que en 2014 habíamos salido de ella.

El caso es que Rodríguez Zapatero (2008-2011; 2º mandato, tras negación y brotes verdes de moho) y Rajoy Brey (2011-2018) encararon la situación. Aquí es economía pura y dura: 100.000 millones de euros a la banca en rescates y 50.000 millones del Plan E, con reforma laboral de unos y otros. Sí, por que a la de ZP siguió la de Rajoy con más recortes desde aquel 21 de diciembre de 2011 y todas estas cuestiones las tenemos más frescas.

¿O no? Porque los planes de 2009 para atraer turismo chino aún me martillean en la cabeza; como las de impulsar el turismo sostenible. Zapatero fue el de “las cifras del turismo asustan” (y estábamos en crisis) apostando por equilibrar los flujos turísticos. José Montilla y Joan Clos fueron los titulares del departamento 2004-2008; Miguel Sebastián y Elena Espinosa los responsables hasta 2011. De destacar, en Plan Renove Turismo (400+600+1.000 millones de €) o el Plan FuturE (500 millones a través del ICO) para sostenibilidad energética y accesibilidad. Y sí, con el turismo llegó el célebre traspiés ante el micrófono, hablando de la promoción del turismo español en Rusia, ante el primer ministro Medveded, de un acuerdo para “estimular, para favorecer, para FOLLAR (apoyar) ese turismo”.

Es Zapatero quien comienza con los consejos de ministros monográficos para el turismo; recuerden lo malita que estaba la cosa: congelación tarifas aeroportuarias y nuevas rutas de navegación comercial. Y como España estaba en la presidencia del Consejo de la UE (enero-junio 2010) hasta se convocó la primera Reunión de Ministros de Turismo de la UE; de las llamadas “informales” hubo varias (y sigue habiendo), pero aquella, en la que se invitó a Iberoamérica, una y solo una. No más. Y también una Conferencia Euromediterránea de Ministros de Turismo a la que, muy en la línea zapateril, se invitó hasta a la Liga Árabe. Y no olvidemos la Declaraciónde Madrid (15.04.2010) sobre sostenibilidad medioambiental, cultural y social del Turismo. Y hasta llegamos a la Nueva Economía del Turismo y el Plan 2020 que excede mi capacidad de comprensión y consiguiente explicación para este Post.

Y el 22 de diciembre de 2011 presenta Rajoy su nuevo gobierno, tras su victoria en la urnas, y el canario José Manuel Soria es ministro de Turismo (e Industria y Energía), al que sucederán como titulares Luís de Guindos, brevemente (abril a noviembre de 2016) y Álvaro Nadal hasta junio de 2018.

Rajoy pedía “cuidado y mimo para el turismo” cuando arrancó la turismofobia. Y pidió más: responsabilidad y sensatez. Reconoció que el turismo “tiraba del carro” de la Economía española. Y es que con Rajoy y sus duras, durísimas medidas, la economía se fue ajustando y con viento de cola procedente de Europa y del mundo, esto fue mejorando. Comenzó recortando el presupuesto de turismo en 2012 un 30%... cuando había dicho en su discurso de investidura que “El turismo es nuestra principal industria exportadora”. Todos se apretaban el cinturón y Turismo, también. Y como íbamos de récord en récord, una de aquellas tardes palmesanas dijo aquello de que “el Turismo en indestructible”.

Fue el tiempo de expansión de las ayudas a jóvenes emprendedores y del FOMIT, Fondo financiero del Estado para la modernización de la Infraestructuras Turísticas. También un Plan Integral de Turismo y, como en todo este tiempo, desde mediados de los años ochenta, las Comunidades Autónomas gestionando planificación y políticas por su cuenta.

Y sin ninguna política de Estado más.

Primero, porque estábamos en los inicios (1951-1962); luego, porque estábamos en fase de desarrollo (1962-1974); después, porque nos estábamos modernizando (1974-1982) y pesaban mucho las incertidumbres. Luego, llegaron las CCAA y la dualidad; pero eso abre una nueva etapa. Primero, nos tuvimos que adaptar (1982-1991); luego, nos tuvimos que poner las pilas e innovar al compás de los tiempos (1991-1996) para iniciar un periodo de cooperación entre administraciones (1996-2006) que la crisis mandó al garete.

Y como la cosa era -y es- tan solvente que resistió, aquí que estamos pensando como subsistir cada uno por su lado. ¿O no?