2 nov 2019

DEL PLAN DE ESTABILIZACIÓN DEL 59, SESENTA AÑOS DESPUÉS



Esto no lo sabía yo”. He leído (en 5 Días, tiempo atrás) que eso fue lo que le dijo Franco a Ullastres, ministro de Comercio, cuando hace sesenta años -en 1959- le dijo que no teníamos -el Instituto Español de Moneda Extranjera no tenía- ni un dólar para pagar lo más imprescindible… y se puso en marcha en Plan de Estabilización que estaba ya dibujado desde fuera y al que desde dentro se le imprimió carácter. Vamos, que hace 60 años nos abrimos a la inversión extranjera y a trabajar duro… y hasta la primera crisis del petróleo, octubre del 73 en adelante, sólo Japón tuvo un crecimiento sostenido superior al de España.

Y vale que -un pulpo será animal de compañía- no fue un camino de rosas en determinados aspectos, pero este país se sacudió la miseria, al dejar a un lado la autarquía, y nos pusimos a la altura continental que, como bien saben, tan solo es una península -¡pero qué grande!- de Asia.

Sí, los EEUU apostaron por la España de Franco (como la Texaco ya hizo en el 36) y como estábamos en plena Guerra Fría, lo comido por lo servido, entre ayuda militar (más las bases) y créditos industriales las primeras inyecciones de una pocas decenas de millones de dólares se tradujeron en, leo, más de mil quinientos millones de dólares de entonces. Comenzó la cosa en 42 pesetas por dólar… y se devaluó hasta las 60 (1959)… y hasta el 73 no pasó las barrera de las 75 pesetas…. Pero esa es otra historia ya.

Veníamos de “Guatemala” y estábamos en “Guatepeor”. La República no gozaba, ya de por sí, de buena situación económica ni en el 31. La peseta republicana sufrió continuas devaluaciones y en 1939 ya no tenía valor. La inflación era la tónica dominante en la economía posterior del Frente Popular. Cataluña, y hasta algún que otro ayuntamiento, emitió su propia moneda. Había problemas a la hora de recaudar impuestos: se dejó de recaudar la Contribución Territorial y el otro gran impuesto nacional, la Contribución de Utilidades. Hubo alguna que otra colectivizaciones de tierras y bajaron las producciones agropecuarias. El colapso económico contribuyó al colapso militar.  

Los sublevados lo tuvieron mejor; se organizaron mejor. Sí, no faltaron los bancos que largaron préstamos desde Inglaterra, Suiza, Italia y los EEUU. No en balde, Juan March estaba en el ajo. Luego estuvo la apuesta por contratar en liras… y la lira italiana se fue devaluando. En muy poco tiempo, el Banco de España de la zona sublevada tuvo más respaldo internacional, por gestión, que el de la España republicana. Los problemas de recaudación fueron similares, pero el éxito se basó en una gestión más eficaz de los recursos existentes, así como en conseguir una financiación adecuada con créditos de larga duración.

Y además, se aplicaron medidas muy prácticas, entonces, como la de asegurar el abastecimiento mediante instituciones de control. La primera, en 1937, el Servicio Nacional del Trigo; muy socialista, pero desde el punto de vista fascista.

Y llegamos a julio de 1939 con un país arruinado y una población hambrienta para arrancar la posguerra sin producción industrial -ni fábricas, ni materias primas, ni energía- y basándolo todo en el sector primario que iba a ritmo de cangrejo. La idea que se aplicó fue la de la autarquía (que funcionaba en Italia y, especialmente, en la Alemania nazi) que contralaba producciones, precios y salarios. Y proliferaron los institutos -y servicios- nacionales de esto y lo otro para dirigir la producción… y se hubo de recurrir a las cartillas de racionamiento… y con la escasez y la intervención estatal -de libro- se llega al mercado negro y la corrupción en una España aislada internacionalmente tras la IIGM y, ¡cómo no!, “la pertinaz sequía” que impedía a la agricultura enseñar brotes verdes.

Se les ocurrió la idea de los pantanos… y las de las centrales eléctricas, y la de los créditos a la industrialización y la de la liberalización parcial del comercio exterior… y como llovió, el 1952 se pudo poner fin al racionamiento y sus cartillas y en 1954 recuperar los niveles de renta de 1935 y comenzar a sacar un poco la cabeza del agua una vez que en 1955 la ONU nos readmite y olvidamos la pancarta “Si ellos tienen ONU, nosotros tememos DOS”. Pero es que desde 1951 estaban llegando dólares yanquis injertos en la gran operación del Plan Marshall, pero que aquí nunca llegaron con esa etiqueta.

Y aún así hubo que esperar a 1957 para que le dieran el puntapié a los economistas de la Falange y entraran los tecnócratas del Opus -Mariano Navarro Rubio (Hacienda), Alberto Ullastres Calvo (Comercio) o Laureano López Rodó (Secretario general técnico), de la mano del almirante Carrero Blanco, no se me olviden-: integristas en lo católico y libertinos liberales en lo económico que, como digo, pusieron en marcha el Plan de Estabilización que acaba de cumplir 60 años.



Aquí llegado conviene decir, ahora que tan de actualidad está el Brexit, que aquí aplicamos la misma identidad económica que el Fondo Monetario y la OCDE acaban de implantar en el Reino Unido (o en Francia; incluso en Turquía) y salió bien (como en los otros países).

Y Juan Sardá fue el economista catalán que puso a España en el tren de la modernidad. Formado en la London School of Economics era, lo que se dice, un liberal pragmático. Y como jefe del Servicio de Estudios del Banco de España envió una nota -Nota dirigida al Ministerio de Hacienda por el director del Servicio de Estudios del Banco de España- basándose en lo que trabajaba, desde hacía algunos meses, con al economista francés Gabriel Ferrás, director del departamento para Europa del FMI. La nota advertía del inminente colapso de la economía española y de la necesidad de abrirla al exterior. Ullastres se fue a hablar con Franco, como contaba al principio, que, resulta que hace unos pocos años lo supimos, estaba ya al tanto de todo… Y el caso es que se aceleró la llegada, en junio de 1959, de una delegación del FMI presidida por el propio director gerente, Per Jacobsson, para entrevistarse con el jefe del Estado y convencerlo de que era hora de liquidar la autarquía y de reestablecer el equilibrio entre ahorro e inversión. Y entraron en liza ya Fuentes Quintana y otros economistas de prestigio.

De inmediato, Decreto-ley de Ordenación Económica de 21 de julio de 1959, llegan la devaluación de la pesetas y la inyección de 554 millones de dólares, la mitad de lo que entonces eran los ingresos fiscales anuales del Estado, aportados por el FMI, la OCDE, el gobierno de los EEUU y la banca privada americana.

Un estudio de Jordi Maluquer, catedrático de Historia e Instituciones Económicas de la Universidad de Barcelona, sintetiza esta etapa: “el crecimiento acumulado en España durante el periodo comprendido entre 1960 y 2015 fue del 533%, claramente por delante del 323% de la UE-28. Por tanto, el despegue de la convergencia económica con Europa es inseparable de las liberalizaciones que se introdujeron con el Plan de Estabilización de 1959, un primer paso hacia la recuperación de la libertad económica que, a su vez, derivó en una aceleración de la Transición hacia la libertad política”.

Aquella apertura, confirmada luego con el acceso al GATT (Acuerdo General de Aranceles y Comercio; 1963), con nuestro Acuerdo con la Comunidad Económica Europea (1970) y con nuestra mayor articulación -vía comercio exterior, turismo, intercambio tecnológico e inversiones extranjeras- se fue recorriendo el camino para una mejor modernización de la economía española, luego tan brutalmente afectada en sus posibilidades de crecimiento por las vacilaciones e inseguridades propias de las etapas posteriores a las crisis del petróleo, los últimos Gobiernos de Franco, la transición y las nuevas adecuaciones económicas de los ochenta, nuestra entrada en le UE (1985)… y hasta la crisis de 2007-14 y el momento en que nos encontramos.

Y viéndole ya las orejas al lobo mesetario del final de la segunda década del siglo XXI, conmemorando los sesenta años de aquel Plan de Estabilización, ¿no podríamos ponernos las pilas? Supimos hacerlo entonces.

6 oct 2019

DE UNA VISIÓN DE BENIDORM: LA PROFECÍA CUMPLIDA




El primer lunes de octubre es, desde 1997 y a instancia de la Unión Internacional de Arquitectos, el Día Mundial de la Arquitectura. Y, como un día es poco, se ha ido alargando hacia toda una semana.



Así pues, con motivo de la Semana de la Arquitectura, Benidorm ha aunado iniciativas y a la del Colegio Territorial de Arquitectos de Alicante -visita a Benidorm y conferencia de Carlos Ferrater- ha sumado la suya propia con la presentación de un libro sobre Mario Gaviria; un par de sesiones dedicadas al modelo Benidorm, entendido como un fenómeno arquitectónico y también sociológico.

Desde la Universidad de Alcalá, Antonio García Tabuenca; y desde la Universidad Europea de Madrid, Francisco Domouso de Alba y Francisco García-Pablos Ripoll han coordinado una serie de trabajos sobre Mario Gaviria. En ‘Mario Gaviria. Pensamiento, obra y proyección’ (Libros de la Catarata) aparece la visión que tienen de Gaviria autores como José María Ezquiaga, Fernando de Terán, Ramón López de Lucio, Carlos Sánchez-Casas, Agustín Hernández Aja, Pedro Costa Morata, José Manuel Naredo, Gregorio Ballesteros, Ion Martínez Lorea, Juan Ramón Sanz, Gregorio Rodríguez Cabrero, Miguel Laparra Navarro, Felipe Peña Pereda, Michael Mahdesian, Juan Álvarez Cienfuegos, Rafael Moneo, Alfonso Sanz Alduán, Óscar Clemente García, David Prieto Serrano y sus hijas Natalia y Sandra.

En la presentación en Benidorm, se unió la siempre autorizada voz de José María Perea, quien tantas cuestiones analizó con él y plasmó, negro sobre blanco, desde el Libro Negro sobre la Autopista de la Costa Blanca (1973) a El Paraíso estancado (2015) y que conocía como pocos al navarro de Cortes.

En marzo de 2010 Mario me dejaba escrito sobre el libro de la AP7, de su puño y letra: “un libro que nadie leyó y que fracasó”. Había desdén en sus palabras. Es que a Gaviria, como a Iribas, había -y hay- que leerles. Mario pensaba a 25 años vista; quizás a más. Iribas sigue, como Mario, vigente.

A Mario le preocupaba la energía, la dependencia energética de España, y el cómo afrontar siempre el mañana. Por eso le preocupa mucho el compendio economía-demografía-sociedad. Mario era intuitivo y entusiasta. En una de sus vistas pasó por nuestra tertulia “Los cafés del Meliá” y nos habló de todo; incluso nos puso en guardia frente a los grandes retos del XXI y no dejó a nadie indiferente cuando alertó sobre el Islam en Europa.

Fue Baldoví, el secretario del Ayuntamiento en 1971, el que le animó a aplicar sobre el terreno lo que él contaba en Madrid. Y vino con la Beca March y su equipo; y tras analizar este Benidorm se enamoró de él y escribió “Benidorm, ciudad nueva” y de aquí salió, un poco antes, el “Manifiesto de Benidorm”, cuando nació el ecologismo en España; que también fue en Benidorm.

Natalia de Gaviria, su hija, rememoró los días aquellos de los 70 en Benidorm (Sandra, en París, no pudo venir), en la casa-comuna, y las reflexiones que su padre mantuvo siempre sobre Benidorm. Contó anécdotas e incluso habló de la ñoñería de esos y esas  que intentan camuflar su necesidad de Benidorm relegándola al papel de “la otra”… que es la que buscan para pasarlo bien. Fue lo más entrañable de la noche.

El alcalde de Benidorm, Toni Pérez recordó que Gaviria un defensor a ultranza de Benidorm y que -con su amigo y colega José Miguel Iribas- situó a Benidorm como referencia mundial de la sostenibilidad y el éxito turístico. Recordó las palabras del alcalde Miguel Pérez Devesa, que Gaviria siempre contaba, en aquél verano del 72: “Mario, si algún día falla el turismo en España, la última turista saldrá de Benidorm”. El profesor Tomás Mazón lo recordaba en una conversación publicada con Gaviria

Y recordando a Gaviria se habló de la democratización de las vacaciones y de una ciudad pensada para generar felicidad y para el feliz encuentro de la gente en su calles, salón abierto al disfrute del ocio para todas las edades.

Y Domouso fue el que colocó la guinda: Benidorm es la profecía cumplida de las ensoñaciones de Gaviria.

Si Gaviria ERA un enamorado de Benidorm, Ferrater lo ES ahora mismo.

Para el arquitecto catalán, Benidorm es el lugar urbanísticamente más sostenible del Mediterráneo y probablemente del mundo; una ciudad que ocupa muy poco territorio y genera muchos servicios y actividad.

También llegó Ferrater a Benidorm en los 70 pero su vinculación es ya el del siglo XXI cuando consigue “convencer”, dijo, con su propuesto de paseo marítimo para Poniente y, lo mejor, una década después constata que mantiene toda su vigencia urbanística, social y arquitectónica: la arquitectura es una ventana sobre el paisaje que nos lo hace habitable.

Nos contó que el paseo de Poniente está inspirado en la anatomía del brazo, de Leonardo da Vinci, y que buscaba que además de hacerlo transitable, fuera un lugar de relación y contemplación entre lo natural -la playa y el mar- y lo artificial -la ciudad-. Y considera que lo ha conseguido y se siente feliz, en la ciudad de la felicidad porque, en realidad, una ciudad debe ser un espacio que juega con las formas de la naturaleza. Y si lo consigue, se alcanza la meta de la habitabilidad.

Ambos -Gaviria y Ferrater, Ferrater y Gaviria- nos han ofrecido una visión de Benidorm que constata su plena vigencia. La ciudad nueva sigue siendo una nueva ciudad. La prueba del algodón de la Arquitectura de analizar una realización una década después ha sido superada con éxito.

Ferrater está dispuesto a continuar el Paseo hasta el final de la playa; están vigentes sus formas y funcionalidad. Gaviria no ha dejado de estar de actualidad con sus planteamientos y uno de sus principales discípulos y querido amigo y compañero, José Miguel Iribas -que nos dejó antes-, también nos legó unas líneas maestras a cumplir que, veinte años después, Benidorm sigue cumpliendo… y gravitando en torno a ellas.

Sergio C. Fanjul lo contaba en El País este verano y como colofón de esta entrada lo apunto: “Como una ciudad que surge del suelo en el videojuego SimCity o como gráfico de barras, la ciudad de Benidorm, pequeño Manhattan alicantino, surge del litoral mediterráneo para asombro y fascinación de unos y otros”. Benidorm es una realidad eco-sostenible alabada por su modelo urbanístico sostenible y vilipendiada por su popularidad… pero que da felicidad y enamora; aún con sus defectillos. Benidorm, fascina.








15 sept 2019

DE LOS RECUERDOS QUE TRAE UNA DANA…




Siguiendo la DANA, y hasta la turbonada de ayer, he sentido la nostalgia de aquellos primeros días de Radio, de cuando empecé en esto de la información. Y de junio el 78 conservo aún, viaja conmigo siempre en mis destinos, aquel pequeño oriol, presentando espada, que es emblema de la vieja Aurariola, hoy anegada, que es Orihuela.

En aquel paso por Radio Orihuela, AEM-32 como indicativo, y flamante FM, tuve dos episodios de riada de los que informar. Por aquellos días, a las órdenes de Juan José Sánchez Balaguer, con quien aún hoy me sigo comunicando. Estas horas de vela en torno al río, lo mismo me muestra una montaña cañas, bardomeras, que una casa que colapsado en la Plaza de Santa Lucía.

El viejo Thader, por donde los vikingos llegaron al corazón de Murcia allá en el siglo X, sigue siendo el azote perpetuo de la huerta, de la Vega Baja, donde lo mismo beneficia una cosecha que siembra miseria y ruina con una de sus avenidas.

Recuerdo que el ansia por informar, en alguna ocasión, nos llevó, aupada por la inexperiencia y la inconsciencia, a protagonizar algún momento de importante riesgo. Ya lo he contado en alguna vieja entrada de este Blog… Aquí y ahora, un recuerdo a José Antonio Aparicio, Paco Murcia, Evaristo Rodríguez y Pepe y Baldo Ruiz, Paco EscuderoBaldomero, Javier y Conchita Jiménez!; María Engracia y muchas gente más que tengo en mi recuerdo y no quiero olvidar. Hoy me pesa recordar al “Quirillo” y no acordarme de su nombre.

Y ya metidos en faena y en la riada, recordar a mi abueloJuan como hice en aquel Post; al guardiacivil Juan Díaz Jiménez, que en el temido Derramador, Rambla de Alcoriza, intervino, en 1934, en el salvamento de un autobús de niños de la Beneficencia atrapado por otra crecida. El río y sus cosas. Propuesto fue para la Cruz de Beneficencia, como ya conté en marzo de 2015.

Si el ser humano no hubiera ocupado el espacio propio de un río, barranco o rambla, inicialmente un episodio como el que hemos vivido en Murcia y Alicante en las últimas horas no hubiera pasado de ser un proceso natural”, explica hoy en La Verdad, el profesor Jorge Olcina, hablando de las cosas del río Segura, el río blanco que nace en Fuente Segura, en Pontones (Jaén) y al que las crónicas de Sharq al_Andalus llamaban Wadi al-Abyad y que lleva tras de sí dos mil años de cultura del agua con mil y un sinsabores, como nos explicaba en clase don Antonio Gil Olcina y en varios libros lo ha explicado.

Y de “bestia” califica el geógrafo Olcina Cantos el episodio que acabamos de pasar, pero señala que no hay que remontarse a la Riada de San Teresa (que antes las nombrábamos por el santo del día; 15.10.1879 y sus más de 2.000 m3/segundo en Orihuela). Las de 1946, 1948 y 1973 fueron más graves que los estamos viendo ahora.

Ahora mismo veo que el río baja en caudal, pero en 12 horas, como pueden ver en la fotografía, apenas se ha notado. Uno, que tiene corresponsales por allí.

De 9 de la noche a 9 de la mañana, poco cambio


Resulta que ahora estamos ante una variación de las condiciones y procesos atmosféricos en nuestra región mediterránea. Hoy hablamos de un mar más caliente y una corriente en chorro que circula más lenta. Como señala Olcina en su artículo, “no hay área geográfica para asumir, de entrada, esas cantidades de lluvia”. Hablamos de más de 400 litros por metro cuadrado en Orihuela o Beniarrés. Y encima, espacios fluviales abandonados, menos limpieza de vegetación no deseada, espacios de huerta urbanizados, abandono de prácticas tradicionales que reducían las ondas de crecida… las obras de canalización se han demostrado poco eficientes.

Hay que ir pensando, ya, en dimensionar infraestructuras capaces de gestionar lluvias de 200 litros en una hora, depósitos pluviales, tanques anti tormentas, parques inundables y buenos mapas de inundación y riesgos en cada municipio. Y tener en plantilla profesionales preparados para la gestión del riesgo.

Le leo a Antonio Teruel hoy en Información, como antes lo hice con FJ Benito, que “el Segura ya no es un río natural, sino un canal de trazado casi rectilíneo del que han desaparecido los meandros, como si fuera una carretera a la que se eliminan las curvas para circular más rápido”. Y da la palabra a otro geógrafo de nivel, Juan Antonio Marco, que lo deja bien claro y “critica que se hayan suprimido los meandros del Segura porque esas curvas permiten ‘el equilibrio natural del río’ al ir conteniendo la fuerza del caudal. Al rectificar el trazado ‘se incrementa la pendiente y se facilita que el agua pueda ir a más velocidad y con más virulencia’.

Yo recuerdo a mi abuela Mercedes siempre pendiente de “la mota del río” y del molino… donde yo salté los tajamares. La mota era más importante. La mota, para quien no lo recuerde por efecto de la edad (poca o mucha) o de la falta de mielina, es el ribazo o linde de tierra con que se detiene el agua (o se cierra un campo; DRAE dixit). Aquí sirva la versión contrafuerte de tierra con el que se reconduce el paso del agua. Es que “el Segura presenta la paradoja de que discurre a una altitud ligeramente mayor que a la que se encuentran las zonas de alrededor” se lee hoy en el diario provincial, otra vez el profesor Marco. La importancia de “la mota del río” sólo se entiende por aquí si eres ribereño del Segura… La mota del río, esta vez, ha cedido en Ceutí, en Raal… muchos pendientes de la mota del río en Jacarilla, Dolores... Tanto se quedó grabado en mí aquel empeño en preservar la mota del río que el protagonista de mi primera novela, que no verá la luz, tiene a su cargo mantener la mota del río… Pero hasta ahí puedo contar.

Hoy también, ante una foto de la montaña bardomera extraída del río y acumulada en Loaces me pregunto: por mucho que diga y cuente el estudio de la investigadora de la San Antonio de Murcia de que si cauces limpios disparan la velocidad y la violencia de las riadas, yo me acuerdo de quienes cortaban las cañas de los ríos y hacían otras funciones. No, si al final resulta que soy muy mayor.


Este enlace que os dejo cuanta muy bien la realidad deun río.

Y termino proponiéndoos otro video dende el geógrafo Gerson Beltrán, con motivo del 20 Aniversario del Colegio de Geógrafos explica la tremenda importancia del geógrafo en las ciudades del futuro, esas que hay quediseñar para minimizar los riesgos naturales, por lo menos.

Miro a mi oriol y sé, como ayer también hablaba con el profesor Armando Ortuño, tratando el peaje blanco para la A7 y las posibilidades infraestructurales de futuro, que llevo, llevamos Armando, a Orihuela en el corazón.



  

7 sept 2019

DE LOS VIENTOS… EN EL MEDITERRÁNEO




Estos días como que he vuelto al tiempo de las aulas para hablar de nombres de vientos. A las aulas de la infancia cuando a la pregunta ¿qué produce el viento?, respondíamos todos a coro “las orejas de -del pringando de turno- en movimiento”; y a las aulas de la Academia -confirmando el nombres de los vientos- donde “viento” es un concepto elemental de Meteorología.

Y en Meteorología se suelen denominar los vientos según la dirección desde la que soplan. Y para lo de las direcciones tenemos al Sol que, con su salida y su puesta, ya nos señala dos puntos -el Este y el Oeste- y a mediodía, sabiendo los otros dos, el Norte y el Sur. Y podemos rizar el rizo con la procedencia.
Rosa de los vientos


Para eso, nada mejor que trazar una “Rosa de los Vientos” y meternos en faena. La Rosa de los Vientos está ligada a los cuatro puntos cardinales de antes y, cosas de la geometría, determina hasta treinta y dos rumbos posibles. Bueno, la podemos complicar hasta ese punto. Con cuatro o con ocho lo tenemos bien resuelto.

Si hacemos caso a Homero, esto de los vientos nos complicó mucho la tripulación de Ulises (también conocido como Odiseo… y de ahí, “La Odisea”). Un buen día -¿o era por la noche?; no recuerdo- Eolo -dios del viento- le dio a Ulises un viento bueno y seguro para llegar a Ítaca. Y también un odre lleno de vientos -el Odre de los Vientos- con la condición de que no lo destapara. Pero su tripulación, curiosa, quiso saber qué contenía aquel envase hecho de piel de cabra, cosido y pegado por todos lados menos por el cuello del animal que le había dado Eolo. Total que lo abrieron un poquito, sólo un poquito, y… salieron todos los vientos en desbandada a ulular por ahí. Se armó una, que bien recoge Homero en su narración, que no veas… porque salieron del odre el montonazo de vientos que tenemos.

Ulises llegó a Ítaca, a pesar del lío de los vientos. Tardó veinte años -diez en Troya, de guerra, y otros diez buscando la isla (sin GPS, claro)- y ahora, con todos los vientos desparramados, quiero entender que aquel acto de negligencia de la tripulación, abrir el Odre de los Vientos, fue una secuela de cuando quedaron convertidos en piara en cerdos -cosas de Circe que remedió Hermes con unas hierbas-… pero quedaron secuelas, seguro. Y por eso abrieron lo prohibido.

Y ya con -casi- todos los vientos desparramados por la imprudencia de la tripulación aquella nos pusimos a ponerles nombre; nombre propio, a sabiendas de que tienen su propia personalidad.

Así, llamamos Levante es el viento del Este, que es por donde se levanta cada mañana el Sol. Este, el viento del Este, es fácil; tan fácil como lo de orientarse… que era buscar el Este… que siempre está a Oriente. Lo de llamar Levante a este viento del Este sirve para todo lugar y todo tipo de Rosa de los Vientos que, por cierto, tal como la vemos en ahora, es un “invento” de Ramón Llull (s. XIII), con clara inspiración en Plinio el Viejo (s. I).

Hay otros vientos cuyos nombres cuesta más tenerlos claros. Es el caso del  Lebeche, un viento del Sur-Oeste… que sopla desde Libia. Sí, Libia… que aquí la tenemos ahí abajo, en Sur-Sureste. ¿Pero quién le ha puesto este nombre? Como el Gregal, un viento del Noreste que por mucho que tenga su origen en Grecia -Gregal, viento que llega de Grecia-, por estos lares Grecia no queda por el Noreste.

Hubo quien, en tiempos pretéritos ya compiló estas cosas. Cogió los “cuatro vientos principales” -Greco, Siroco, Libio y Maestral, vientos que llegaban desde Grecia, Siria, Libia y Roma (Magistral Pentium) y buscó la ¡¡Cuna de los Vientos!!… y la encontró donde se cortan el meridiano 20 (E) con el paralelo 36 (N), un punto a medio camino entre las islas de Malta y Creta.

Lejos del mundo Clásico, de raíces helenísticas y latinas, los vientos tienen sus nombres y son muy suyos. Y en todos lados hacen sus Rosas de los Vientos; los grandes navegantes lo tuvieron siempre claro, muy claro.
Rosa de los Vientos en un tratado turco de Geografía (Tiene al Norte la flor de Lis ¿?)


Hay nombres de vientos preciosos: el adriático Bora (que dio nombre a un coche), el Chinook (que da nombre a un helicóptero), el Cierzo (por el Valle del Ebro), el gélido Crivetz rumano (que da nombre a una cerveza), la Galerna (del Cantábrico), el Kwat chino (sin cerveza), el Meltemí del Egeo, el Poriaz del Mar Negro que sopla en Bulgaria, el tórrido Santa Ana del Sur del california…

Lo de los vientos lo tuvieron claro los griegos. Andrónico de Cirro construyó el Horologion (la Linterna de Demóstenes). En realidad era una estación meteorológica (en el siglo I a.C,) anexa a la Biblioteca de Adriano. La torre octogonal, de unos ocho metros de diámetro y casi catorce de altura, tenía -y tiene; que se conserva- en cada una de las ocho caras un anemoi (dios del viento). Y les llamaron Bóreas (N), Cecias (NE), Euro (E), Apeliotes (SE), Noto (S), Libis (SW), Céfiro (W) y Escirón (NW). Los representaron con sus atributos (frío, granizo, lluvia, etc.). Debajo de cada anemoi había (queda hoy) un reloj de sol que se complementaba con el anterior y posterior. En el interior del horologion había una clepsidra (reloj de agua) alimentado por el caudal del manantial de la Cueva de Pan (el semidios de los pastores y rebaños, el fauno de los romanos; el generador del miedo… de ahí viene pánico).
Fotografía de C. G. Wheelhouse del Horologion en 1850. El Observatorio Radcliffe de la Universidad de Oxford  o el Observatorio Daniel S. Schanck de la Universidad Rutgers (New Jersey) siguen el modelo constructivo del Horologion, en homenaje.


Según contaba Vitruvio, en la parte superior del horologion había una veleta de bronce, hoy desaparecida, con la forma de Tritón que marcaba la dirección. Además de la clepsidra había un reloj anafórico, un aparato inventado por Hiparco, similar al astrolabio. Total, que el visitante del horologion, de una tacada, se enteraba de la hora, de lo del viento y de lo de los planetas y las constelaciones con lo que se podía saber -¡cosas de griegos!- el horóscopo… sin echar mano de la última página de periódico.

Los vientos, entonces, tenían su épica y su misterio. Hoy tienen poco: térmicos o de gradiente. Y hasta los tenemos escalados (cosas de Beaufort). Así que hay vientos regulares, irregulares, planetarios, orográficos, solanos, anabáticos, catabáticos… Les ponemos nombre (para complicarme la existencia) pero sólo son aire en movimiento… provocado por las batir de las orejas de aquel compañero de clase al que nunca llamamos Dumbo; nunca fuimos tan malvados.








31 ago 2019

DEL CASTILLO DE BENIDORM; AHORA QUE ESTÁ DE MODA HABLAR DE ÉL…






No sé si leyeron a Vitrubio o a Varrón; no sé si trabajaron la piedra more antiquorum (a la costumbre de los antiguos), pues no llego a tanto, pero me imagino en el año mil trescientos y poco al magistri comaccini/maestro cantero/mestre d’obra de pedra de turno ideando un sólido muro a poniente para, rellenando el plano inclinado -que bien marca el buzamiento de los estratos- conseguir una superficie lo suficientemente plana, emplazar allí el cimiento de una estructura militar, habido permiso para almenar, como se señala en la Carta Puebla y recuerdan los arqueólogos que estos días han mostrado sus avances.


Sí, es que, estos días, acompañando la visitas a las prospecciones arqueológicas en la Plaza del Castillo de Benidorm y ante la disposición de las capas de estratos me he traslado en el tiempo de mi mocedad y me veo ante todos aquellos problemas de física del plano inclinado: que si seno y coseno del ángulo (el buzamiento, aquí y ahora), la fuerza normal y la fuerza de rozamiento, el módulo de la fuerza, la masa… y aquello que nos decía el Sr. Sáez que “por mucho que aumentes el coeficiente de rozamiento (que en un problema de aquellos era fácil jugar con las variables) nunca un objeto, por sí, sube un plano inclinado”. ¡Que aún me acuerdo!

Manudo plano inclinado se marcan los estratos en Punta Canfali



Bueno, pero volvamos al castillo que nos ocupa que es el de Benidorm.


Al amparo de una actuación de intervención sobre la estructura lítica de Punta Canfali,  la consolidación de los taludes en su cara de Levante mediante un bulonamiento e inyección de resinas específicas, para asegurar que la misma siga en pie, y otra actuación en la balaustrada del Castell cuyos elementos están deteriorados por la erosión del mar, se está llevando a cabo lo arqueológico. Recordemos que una actuación de menor alcance sobre la parte física de Canfali fue solicitada en 2007 y ya se actuó en el talud de la otra cara, el que recae en la playa del Mal Pas, en 2008.


Pero vamos a lo de arriba. Aún tenemos dudas sobre si en 1328 estaba compactado el terreno para construir el castillo. El prior de los Agustinos de entonces señala que el convento que fundara Bernat de Sarriá debe construirse junto a las murallas y, destaca Paco Amillo del texto original, “construidas o por construir”. Con lo que no sabemos si en 1328 estaban las obras en marcha.


Y construir en aquellos días era delicado. Necesitaba la piedra, la madera, el hierro y el mortero (material de agarre y revestimiento; que no el de cocina). El hierro era determinante para conseguir clavos, con los que asegurar las maderas que, junto a la estructura de piedra daría forma a la construcción, amén de puertas. Y el herrero era fundamental para hacer herramientas. El otro día en las excavaciones aparecieron clavos; los tornillo no se inventan hasta el XVI…

Las grúas de la época nos recuerdan a un hámster en su jaula... y el Mestre d'obra de pedra era un personaje de primerísimo nivel en aquellos días de rudimentarios métodos


Y gente, mano de obra, había poca. Llama la atención que en la Carta Pobla de 1325 no se cite a los colonos por sus nombres y hasta 1381 no sepamos que la población era de unos 45 vecinos. Este dato lo extrapolamos del Censo de Hogares redactado para pagar el rescate del conde de Denia, Alfonso de Aragón (y Foix; nieto de Jaime II y sobrino de Pedro IV) hecho prisionero por los ingleses (aliados de los castellanos) en la batalla de Nájera (1367; Primera Guerra Civil de Castilla en apoyo al candidato Trastámara).


Y de bien poco sirvió el castillo porque en la razzia de 1388 lo asaltaron y capturaron a toda la población…quedando despoblado el núcleo aunque los pescadores acudían en primavera a calar el tonnayre (almadraba).


El castillo y el pequeño pueblo que fuera aquél Benidorm fue un objetivo prioritario de las razzias piráticas norteafricanas. En la colecta del Morabatí del Bayle ce Callosa (1415) se calcula una población de 115 almas y un castillo en precario porque en el Recuento del Sindicato de Moriscos (1437) se pide la reconstrucción de la muralla y se cifra ya en 150 los habitantes… pero en 1447 vuelven los piratas a dejar “pelao” el castillo y pueblo de Benidorm.


Aquello era un negocio: enseguida las cartitas de rigor y los frailes de turno haciendo recolectas para salvar de Berbería a aquellas almas (y cuerpos).


En 1520, cuando las Germanías, el castillo queda abandonado y hasta los piratas norteafricanos se instalan en lo que quedara de él. Debía se estratégico y molestarles mucho porque al cabo del tiempo lo estropean todo lo que pueden y lo abandonan. Cinco años después el Mestre d’obra de pedra (experto en fortificaciones) Pere Alvarado aparece en el informe del notario Lluís Palau dispuesto a reconstruir el castillo y en 1534 otro maestro de piedra, Martí de Donapetro, actúa en el foso, las murallas y las torres… y algo se tuvo que hacer porque el informe a Capitanía de 1554 precisa que el lugar está habitado y la Cuenta del Desarme de Moriscos de 1575 indica que el recinto alberga 12 casas de cristianos viejos. Por en medio de estas dos datas está el informe de Antonelli. En el XVI se apuesta por el castillo y en el XVII estamos con un castillo, dice Gaspar Escolano, “muy bien preparado para defenderse de ataques marítimos y terrestres”.


No tanto, porque en 1668 se deben acometer obras de reconstrucción en murallas y debieron terminarse bien porque fray Mauro Pérez Beaumont, en 1696 inicia el Archivo Parroquial y describe Benidorm y su castillo: “era la piedra angular de la estructura urbana del Benidorm antiguo… completamente adentrado en el mar, que iba socavando el pie de sus murallas (debería referirse a la roca). Daba acceso al mismo una puerta… defendida por una fuerte muralla y un torreón artillado, a la izquierda; detrás de la muralla existían dos plazas, una de las cuales era el polvorín. Alrededor de las mismas se agrupaba el vecindario en forma de dos semicírculos. Allí estaba la casa del Municipio, la cárcel, matadero y otras dependencias. En la parte superior de estas dos plazas y hacia Poniente existía una iglesia pequeña y más arriba se hallaba la gran plaza de armas, cuyo recinto formaba aquel aljibe…”.


Ya en el XVIII, el brigadier Pedro Corbí, emparentado con los Orduña de Castell de Guadalest es nombrado Corregidor Militar de Jijona y ejercerá durante 44 años su cargo teniendo el referente de costa entre Villajoyosa y Altea dando instrucciones para que el castillo de Benidorm vuelva a estar operativo, pero a su muerte (1753) el castillo empieza a caer en el olvido; hay iniciativas civiles que derriban murallas como es la construcción de la Iglesia (1761-1780) y un progresivo abandono que lleva en 1797 al colapso de uno de sus muros.


En 1812 los franceses ocupan la villa y castillo; pero leemos que instalan baterías en tierra, no en la fortificación. Y a esa batería en tierra (hacia Poniente) es a la que dirige el golpe de mano un navío inglés en la famosa (al menos para mí) Acción en Biendom (Benidorm) de 1813 que William James escribió en 1826 y ya traté en uno de estos post. El caso es que en 1813-1814 lo ingleses, faltando a los tratados establecidos (indica Orts Berdín) “bombardearon el fuerte y rollo, o Torre de Piera, … lo minaron, volaron y arrojaron al mar sus cañones”… y ya nadie volvió a reparar el castillo y sus ruinas permanecieron en pie. Madoz (1845) cita “un castillo medio arruinado” que es la inscripción que aparece –“castillo arruinado” en el plano de Francisco Coello (1859).

Vamos, tabla rasa; nada a inicios del XX


Como bien cuenta el profesor Amillo, la remodelación del lugar en 1928 dejó plana la zona del Castillo y se habilitó la barandilla (del ti Santonja, otro maestro de obra) que se ha convertido en emblema de Benidorm.

Y a esperar acontecimientos en este inmediato mes de septiembre sobre el Castillo, la Plaza y la Replaceta.








18 ago 2019

DE LAS LOW COST. EL ALTET SIGUE




Hace unos días me congratulaba de que El Altet -es que a mí, desde que publiqué aquello de lugares de aerosescala en Alicante (y la verdad sea dicha, desde siempre), el llamar al aeropuerto alicantino con el nombre de otra ciudad que acompañe a la capital que no sea Benidorm me produce urticaria- estuviera batiendo récords, pero también decía que el que casi todo el pescado lo moviera Ryanair, que es una Low Cost a fin de cuentas, tenía sus pros y sus contras ya que ese segmento lo estaba pasando canutas. Hasta Wow Air la ha palmado y ha dejado a Islandia fuera de juego.

Se publicaba hace unos días que “caen como moscas”, en referencia al proceso de consolidación del sector de las Low Cost… y de las llamadas “tradicionales”.

Estamos ante un proceso de quiebras, fusiones y adquisiciones motivadas por el precio del combustible, el tema de dólar y la consolidación del sector. No es que uno quiera tener razón, pero estar desde 2008 hablando de aerolíneas de “coste lógico” era por algo. En Europa, los nuevos grupos de aviación que aglutinan a las “banderas” consiguen el 50% del mercado; el otro 50% es territorio Low Cost.

El fenómeno Ryanair lo inició la tejana Southwest Airlines en USA (que es una réplica empresarial de la californiana Pacific Southwest Airlines [1949-1988]) en lo que se llamó “democratización” de los servicios aéreos de transportes. De hecho, cuando en mayo de 1970 ganó la tejana en la Corte Suprema de los Estados Unidos el volar donde quisiera a los precios que pusiera se considera como la fecha del inicio de la desregularización de la industria aérea. Y hay hasta un cuento infantil (de éxito en los EEUU, que narra estos hechos: “Gumwrappes y Goggles”).

Hay quien dice que con la que está cayendo, el negocio de la aviación Low Cost tiene que ir a convertir el avión en un autobús… y es ahí donde nos encontramos con las propuesta de volar casi de pie. Menos mal que no lo quieren asemejar a un vagón de metro en hora punta.

Sí, la que está cayendo es dura. Dicen que vamos hacia un modelo Low Cost Plus. Que habría que explicar.

De momento, el Low Cost de Largo Radio está tocado y las Low Cost de los grupos “bandera” están alzando el vuelo.

Por lo que por aquí en esto Post nos respecta, contarles que  la compañía irlandesa Ryanair ya ha anunciado ajustes a partir del mes de septiembre debido a una caída de beneficios del 21%, pese a incrementar un 11% su facturación.

De momento el plan de reestructuración que se ha hecho público contempla unos 1.500 despidos (500 de ellos pilotos) y se centra en el cierre de bases en los aeropuertos de las Palmas, Tenerife Sur o Girona. Canarias, tocada; muy tocada.

El Altet queda fuera de esos ajustes; aquí la aerolínea irlandesa mueve más de un tercio de todo el tráfico aeroportuario. Ryanair es, de hecho, la compañía más importante en “nuestro” aeropuerto con una diferencia muy grande respecto a la segunda, que es Vueling (con el 11,4% del total de vuelos). También tienen una cuota importante Easyjet (11%), Jet2.com (8,3%) y Norwegian (8,2%).

Pero, ¡ojito! Resulta que Ryanair está teniendo un aumento de los costes laborales superior al del crecimiento de sus ingresos por pasajeros. El Centre for Aviation (CAPA), en uno de sus análisis, dice que los aumentos salariales que Ryanair ha aplicado a su plantilla entre marzo de 2018 y marzo de 2019 han supuesto un incremento del 28% en sus costes laborales mientras que el aumento en el número de pasajeros ha sido del 7%. Pues recortes; porque sí han subido los precios de los billetes, pero en mucha menor magnitud

El informe de CAPA también habla de la potencia de los sindicatos de pilotos (uno por cada país; que presenta como negativo), la carencia de pilotos y una fuerte oposición de éstos a la contratación de más pilotos a través de organizaciones intermedias (donde yo me pierdo).

El caso es que Ryanair cierra por ahí fuera y que, de momento, nosotros (El Altet) tenemos aún -cruzo los dedos- Ryanair para rato porque los costes operativos de la compañía irlandesa y las economías de escala de su empresa siguen siendo por aquí tan competitivos que incluso con el aumento de costes laborales, la capacidad de la compañía para competir sigue siendo alta… aún teniendo Manises por el Norte y Alicante Sur (alias Corvera) por el Sur.

Los sindicatos USO y Sitcpla (de tripulantes de cabina, TCP) de Ryanair en España han convocado una huelga de diez días el próximo mes de septiembre (días 1, 2, 6, 8, 13, 15, 20, 22, 27 y 28), en las trece bases españolas de la aerolínea irlandesa. Que a ver cómo digerimos eso porque ese factor sí supone significativa pérdida de competitividad

Aquí, cada uno mira por lo suyo: el Reino Unido de la Gran Bretaña supone el 32,6% de nuestros pasajero. Y sí, los británicos lideraron las llegadas en bajo coste a España, con un crecimiento del 3,6% en el primer semestre, principalmente a Andalucía y Comunidad Valenciana donde El Altet cerró el semestre quinto de España con 2,5 millones de pasajeros británicos, lo que supone un 10,8% del total y un 6,9% más de llegadas.

El Altet, en julio, ha sumado más de 1,7 millones de pasajeros totales, un 7,7% más, según los datos facilitados por Aena; los pasajeros en vuelos internacionales siguen siendo los más numerosos, con 1.546.889 viajeros, un 6,7% más.

En total se gestionaron en El Altet 11.066 vuelos, un 5,4% más que el mismo mes de 2018. Entre enero y julio el aeropuerto alicantino ha contabilizado 8,5 millones de viajeros, un 8,2% más que el mismo periodo del año anterior. Y por procedencias, Reino Unido, con 660.122 pasajeros; seguido de Alemania, con 113.379; Noruega, con 110.959; Holanda, con 94.077; Suecia, con 85.377, y Bélgica, con 78.128 pasajeros.






7 ago 2019

DE LOS DTI Y LAS COSAS DE LA PLANIFICACIÓN INTELIGENTE


Ahora, que estoy un poquito más involucrado en los temas DTI y siendo Benidorm el primer DTI certificado del mundo, veo las cosas casi de otro color. Vamos, como que estoy un poco más por la labor.


La historia final, corríjanme si me equivoco, es gestionar la ciudad en tiempo real y favorecer la gestión integral de la ciudad frente a la fórmula tradicional de ir entregando competencias de gestión por áreas que es como se hace ahora la gestión urbana y turística que, salvo excepcionales excepciones -y una es Benidorm- anda cada una por su lado. Vamos, que eso ya lo tenemos ganado.


El caso es que aquí todos vamos a por el dato y la clave está en cruzar datos turísticos y no turísticos -de ámbitos urbanos, de cuestiones medioambientales- para alcanzar un nivel de información hasta ahora despreciado por desconocido.


Claro, es que estamos ante situaciones de información instantánea, abundante y efímera (si no se captura) que tienen, además, tanto una propiedad como un coste y que vienen de muchos y muy distintos sitios, con limitaciones en cuanto entran en la ecuación los temas de la privacidad. Datos que no corresponden a la universalidad de los que usan y disfrutan el destino, el DTI, porque hay colectivos que aunque están en contacto con las NNTT no generan un tráfico de datos suficientes. Mientras las jóvenes generaciones generan avalanchas de datos resulta que conforme avanza el rango de edad estos van disminuyendo. Vamos, que atendiendo a las edades, en cuestión de datos, pasamos de encontrarnos ante las mismísimas cataratas del Iguazú para terminar ante el caño de mi ducha por ese rango de edad antes citado.



Ahora, en los DTI, la cosa va de experiencias y resulta que el tratar las experiencias vividas -tanto por los residentes como por los turistas- en el destino cobra una dimensión extraordinaria, muy positiva, que se ve alterada por los vaivenes del mercado turístico y la desorientación de muchos de los gestores. Por eso se reclama ser inteligente hasta en la planificación del futuro porque como en la primera ocasión en que Benidorm elaboró su Plan General, la nueva planificación inteligente del Destino Turístico tiene ese mismo cometido: el cambio social.


Aquí, en Benidorm, ya se ha acometido la primera parte del proceso. Pero estamos ante la oportunidad de mejorar todo aquello que sabemos que es manifiestamente mejorable. Las proyecciones a futuro, en base a los datos, nos dibujan incluso escenarios de los que huir, por negativos. Los datos y su gestión, es la nueva piedra angular que no tuvieron los que planificaron en la década de los cincuenta del siglo XX esta ciudad que al despuntar el siglo XXI ha sabido adecuarse hasta alcanzar el nivel DTI.


Y ahora se pueden repensar las actuaciones a la vista de esas proyecciones.


Adaptarse a las nuevas realidades, incluso de un año para otro, una vez que las tenías encima ha sido el motor de la evolución de un destino como Benidorm; sobrevivir a los bandazos de la demanda, a lo esquivo del territorio y la naturaleza, al desconocimiento de la realidad de muchos responsables de administraciones, ha sido el pan nuestro de cada día desde que a mediados de los años cincuenta del siglo XX se planteara aquella diatriba entre la dura realidad que se estaba viviendo a dedicarse por entero al turismo. Y, mira por dónde -entre tots ho faren tot- nos salió bien la apuesta porque fue de muchos. La implicación de tantos generó la evolución favorable de Benidorm como destino turístico.


Siempre fuimos sostenibles; pero sin pensarlo. La construcción en altura y la gestión del suelo y de los pocos recursos hídricos posibilitaron esta realidad. Ahora es abundar en este tema con nuevos parámetros. La cuestión es que apostando por la innovación y las bases tecnológicas podemos avanzar un camino que renueve a mejor el destino sabiendo que la meta filosófica está en el Libro Blanco de los DTI: llegar a disponer de un espacio turístico innovador, accesible para todos, consolidado sobre una infraestructura tecnológica de vanguardia que garantiza el desarrollo sostenible del territorio, facilita la interacción e integración del visitante con el entorno e incrementa la calidad de su experiencia en el destino y la calidad de vida de los residentes.


Vamos, que la teoría está muy clara y las ganas son determinantes. Y, como siempre: ojito a los factores de competitividad (los nuestros y los de los demás).