17 jul. 2014

DE RECORDAR "EL PÁJARO"


Hoy en Orihuela (Origüelica del Señor; Tierra noble de la Armengola) se celebra “El Día del Pájaro”; 17 de julio que es.

Es -17 de julio- la fecha en que el Infante don Alfonso (luego Alfonso XEl sabio”), hijo de Fernando III, “toma” Orihuela a los moros. Eso ocurrió en 1243 y aún hoy es fiesta en Orihuela (desde entonces). Luego ya vendrán Jaime I, Jaime II y el Reino de Valencia… y los Mojones del Reino que es uno de los monumentos más simbólicos que yo he visto jamás: la frontera entre los Reinos de Aragón y Castilla.

Ante mí tengo un pequeño pájaro Oriol, en plata, que siempre me recordará mis orígenes radiofónicos (EAM-32) y un banderín de la que fue mi comparsa de Moros y Cristianos, Moros Abdelazíes, en homenaje a aquél Abd el-Aziz imb Musa imb Nussair que pactó con Teodomiro.

No crean, echo de menos el calorazo de los 17 de julio en Orihuela; e incluso investirme de dignidad festera y desfilar. Nunca ninguno de los Moros Abdelazíes nos vestimos o disfrazamos; siempre nos investimos de dignidad porque eso es lo que se venía haciendo en Orihuela desde el año 1400 para celebrar su Reconquista. Entonces a los moros les daban p’al pelo y ahora los moros son las comparsas más divertidas y vistosas. Y, encima, los Abdelazíes nunca nos rendimos.

Hoy es fiesta grande en Orihuela. Es la fiesta de la Reconquista.  

Desde el Tratado de Cazorla (1179) Aragón y Castilla tienen clara la “Hoja de Ruta” de la Reconquista. La presión militar de la Orden de Santiago sobre las tierras del viejo Reino de Tudmir (el visigodo Teodomiro) llevaron al Tratado de Alcaraz (1243) por el que Ibn Huad al-Dawla (rey de Murcia) permitió a Fernando IIIEl Santo” entrar en todos los castillos para mantener el orden en las ciudades, a cambio de una buena parte de las rentas. De facto, constituir un protectorado porque los “moros” conservaban propiedades y sistema social; también religión. Fernando envió a su hijo Alfonso a hacer cumplir el Tratado.
Al principio la entrada de castellanos fue admitida, pero bien pronto algunos territorios se rebelaron. La sublevación mudéjar (1264-65) fue la más importante e hizo que castellanos y aragoneses se emplearan militarmente a fondo. De hecho Jaime I entra en Orihuela en 1264 (por Navidad) para mantener la estabilidad de la zona, que es de Castilla. Olvidado ya el Tratado de Alcaraz es un rey cristiano que ayuda a otro que, encima, es su yerno, a pacificar un territorio revuelto.

Pero las sublevaciones se suceden y no será hasta 1296 en que Jaume II conquista la ciudad definitivamente y con la Sentencia Arbitral de Torrellas (1304) Orihuela es la frontera Sur del Reino de Aragón.

Sea como fuere, Orihuela celebra su Reconquista el 17 de julio en recuerdo a la entrada de tropas castellanas en su castillo en el año 1243. Y hay constancia documental de que desde 1400 celebra sus Fiestas de la Reconquista, y desde 1609 hay constancia documental que la bandera de Orihuela (como la Senyera valenciana) no se inclina más que ante el Altísimo y baja y sube por balcón. Esa bandera, pendón o estandarte linguado, lleva las Armas del Reino de Aragón, junto a las santas Justa y Rufina (sevillanas ellas) y al pájaro Oriol, lo oropéndola (Oriolus oriolus; “plumas de oro”), que remata el mástil de la bandera, al menos desde 1602.

Y ese es “el Pájaro” que tanto se celebra en un día como el de hoy.

El oriol y Oriola (Orihuela) están íntimamente unidos, al menos, desde 1280 en que está documentado que el pájaro identifica a la ciudad.

Aquél 17 de julio de 1243 Orihuela pasó a ser gestionada por la Corona de Castilla y para los oriolanos es motivo de festejo. Eso sí, la conquista definitiva llegará 53 años después, en 1296, por tropas aragonesas, de Jaime II) y quedará ya adscrita al Reino de Valencia. Y para reafirmar esa incardinación, cuenta la tradición que desde tiempos remotos, por ordenanza del Consell d’Oriola y para reafirmar su identidad en el Reino de Valencia, antes de aparezca el pájaro Oriol en el balcón del Ayuntamiento sale un propio que otea y pregunta a la concurrencia, cuenta el investigador oriolano Javier Sánchez Portas y por eso no lo dudo: “N’hi ha castellans?”, “¡Que isca l’Oriol!” (¿No hay castellanos?, ¡Que salga el Oriol!”) y el Oriol sale y estalla un aplauso.

Jo, es que han sido muchos años. Felices Fiestas


Orihuela; grabado del siglo XV
Libro de Privilegios
PD. 1.- Lo de la “Armengola” y sus dos hijas es leyenda; bonita, pero leyenda. Tan leyenda como los pasos previos al pacto de Teodomiro con Abdelazis; pura leyenda germana de mujeres con cascos en las almenas. No obstante, la noche del 16 de julio la mujer de Juan Armengol, la “Armengola” y dos hombres (Arums y Ruidoms) vestidos como sus dos hijas fueron abriendo las puertas que daban acceso al castillo que fue “tomado” en la madrugada del 17, festividad de las Santas Justa y Rufina, comunicando el éxito de la misión al resto de tropas cristianas colocando dos luces en lo alto del castillo. De haber sido así, estos hechos no se hubieran producido en 1243 sino cuando la revuelta mudéjar de 1264 que trae hasta Orihuela a Jaime I, por Navidad y no por Julio.

PD. 2.- El castillo de Orihuela voló por los aires cuando un rayo (1709) dio en el Polvorín en plena Guerra de Sucesión (1701-1713) y el terremoto de 1829 acabó con él. Importante castillo ya en el 713, demostró su imbatibilidad en los 12 años de asedio cuando la Guerra de los Pedros (Pedro I de Castilla y Pedro IV de Aragón, 1356-1369, por el control del Reino de Murcia; y Orihuela era la frontera) y otro Pedro, Pedro López de Ayala (el Canciller Ayala), elogió sus defensas y poderío.



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