19 feb. 2012

DE UNA CONFERENCIA SOBRE LA ALMADRABA A LA QUE FUÍ



El Ayuntamiento de Benidorm ha culminado con notable éxito un ciclo de conferencias en valencià sobre las cosas de Benidorm. Me perdí la primera, del profesor Alemany, pero he acudido a las obras dos, de los profesores Amillo y Llorca. Parece que lo que más ha quedado de la de Alemany es olvidarse del nombre Beatriu (Beatriz) y llamarla así, Beatriz. Ya digo, no estuve; pero en las otras dos lo he oído hasta la saciedad.

Me gustó la disertación del contertulio Francisco Amillo; apoyo su reivindicación -la Propuesta Amillo- de recuperación del patrimonio hidráulico de Benidorm, y el dedicar una calle a la Sèquia Mare que nos trajo el agua desde el XVII hasta bien entrado el XX.

Playa de Poniente; Les Fontanelles, en primer plano
Me decepcionó la del profesor Llorca Ibi en cuanto a la almadraba y a los corsarios de Benidorm. Sólo aprendí que Els Lliriets, el primitivo enclave de Benidorm (Llibre del Repartiment) -la alquería de Els Lliriets-, disponía de agua suficiente para el primitivo cultivo. No había visto nunca una foto de Els Lliriets (la Font de Els Lliriets y la Bassa de Carreies) ni sabía su ubicación exacta más allá del topónimo. Claro, y por ende, la buena descripción de las posibilidades de vida en Alfalig/Can Falig -luego Benidorm- con el manantial de Les Fontanelles y el riuet del Murtal. Claro, esto refuerza el interés de la Armada por cartografiar Poniente y señalar ambos lugares como sitio de aguada, y el que aún sea Vereda Real de Ganado. Y, también he de reconocer, me pareció significativo el topónimo Foia del Bol/Foietes como lugar interior donde se pescaba con bol. Habrá que seguirle la pista.

Ahora, dos cosas en las que no puedo estar de acuerdo por nada del mundo: el desprecio a los corsarios locales, con elogio al Almirante Barceló, y muchas de las cosas de la Almadraba.

Yo defiendo a loscorsarios de Benidorm; casi todos se retiraron con grado de la Armada en reconocimiento a sus acciones. Y añado, además, que el Almirante Barceló -que nunca gozó del título de Almirante y sí del de Capitán General de la Armada, a pesar de que muchos le hemos titulado “Almirante”- fue uno de ellos, un corsario: el capità Toni. ¿Por qué olvidar a los  Batistilla, Orts, Bayona, Ortuño, Lloret… todos ellos corsarios de Benidorm? ¿Por qué no hacer como Ibiza o Nantes y dedicar calles al “Hijo del Trueno” o al “Capitán Valiente”? No hay que olvidar a los corsarios de Benidorm; hicieron habitable y segura la costa y sirvieron a la Corona.
Y ahí en eso, no entiendo como el profesor Llorca Ibi, de notables trabajos sobre la lengua de la almadraba es capaz de sostener que “la almadraba era como una avanzadilla defensiva”. Por lo general, cada almadraba contaba con una torre para su defensa; sin torre artillada, la almadraba estaba a expensas de los piratas de Bugía, de las fustas argelinas. Pues no se llevaron almadraberos prisioneros ni ; y luego pedían rescate.

En la almadraba en sí, sobre los barcos, la gente no estaba ni cuatro horas al día; ¿cómo iban a ser ellos, los que iban a pescar, la vanguardia defensiva de la costa?

Vivían expuestos a ser capturados.

La cosa no paró hasta que en 1816 se produjo una alianza entre ingleses, franceses, piamonteses, holandeses y yankees (que partieron del puerto de Alicante) y conjuntamente atacaron las bases argelinas. Los yankees se las tenían con los tripolitanos desde 1801, que conste. En 1830 Francia acometió el ataque final y comenzó a colonizar Argelia. Hasta entonces, la costa mediterránea -y más la nuestra, a día y poco de navegación- era pasto de las razzias piráticas norteafricanas.

Lo de la “estructura militar de la almadraba”… no sé si se sostiene. Vale que se emplearan en la IIGM redes para protegerse de los submarinos, pero… las fustas y galeras argelinas pasaban sobre los aparejos.

Eso sí, la almadraba tiene una estructura piramidal: arráez, sotarràez, capitán de mar, capitán de tierra, administrador, varilla, patrones y marineros, por no entrar en las cosas de la chanca, que también tienen lo suyo. Lo de arráez era, aún es, una casta; el secreto del arte de saber dónde y cómo calar una almadraba se transmitía de padres a hijos. Vicente Zaragoza Casamayor, arraéz nacido en Benidorm, fue capaz de calar “a fosques” (a oscuras), en medio de una fuerte niebla, la almadraba de Barbate en el lugar exacto en 1987… y sin GPS. Lo dicho, son una casta.

Por cierto, no me consta que le dieran la moneda al terminar de calarla; se han perdido tantas tradiciones. Ya ni el arroyo Cachón, donde la fiesta de final de temporada -el cachondeo-, es lo mismo.





No hay comentarios:

Publicar un comentario