25 abr. 2011

CÁTEDRA PEDRO ZARAGOZA ORTS... ¡¡LLAMÉ AL CIELO Y EL AYUNTAMIENTO NO ME OYÓ...!!


Es en la escena Décima, he leído, cuando don Juan dice aquello de “Llamé al cielo y no oyó…”. Y esto ha quedado como un grito de desesperación. Tanto, tanto, que hasta se dice que en el original se puede leer “Clamé” en vez de “Llamé”.

Y claro, la desesperación trae consecuencias: “… más si sus puertas me cierra, de mis actos en la tierra, responda el cielo y no yo”. Y no es que “el que avisa no es traidor”, es que “el que avisa es avisador”. Yo aviso, que el profesor Mazón es más prudente. Más vale avisar hoy que no hacer de Émile Zola mañana con un Yo acuso… aunque no sea éste medio l’Aurore y nadie me fuera a publicar en primera página un “J’Accuse”. Pero bueno, Ustedes me entienden.

Mi alegato no es a favor de Dreyfus; es el contra del Ayuntamiento de Benidorm.

Vendimos como un logro la Cátedra Pedro Zaragoza Orts y ahora la estamos dejando morir. No se merecen esto ni Benidorm ni el buen nombre de don Pedro Zaragoza Orts.

En diciembre de 2010, durante la presentación “oficial” de la Cátedra, el alcalde Navarro insistió en lo que significaba este hecho: una ciudad que cuenta con una cátedra universitaria que la ausculta a diario. Y recordó a Don Pedro: Benidorm es más que una ciudad y su desarrollo; es una forma de vivir”. Y recordó Navarro la actitud emprendedora y visionaria de quien fue alcalde de Benidorm durante 16 años y que puso en solfa la estructura urbanística que lo consagró. Y, como munícipe, insistió mucho en lo que llevan haciendo todos los alcaldes de Benidorm que han sucedido a don Pedro: insistir en la cuestión de la financiación porque no se pueden dar servicios a 125.000/350.000 habitantes con los impuestos de 70.000. Y eso es algo que, va a hacer 50 años, ¡cincuenta años!, don Pedro ya reivindicaba por donde iba: la financiación que se debe a un municipio turístico como Benidorm. Pues en financiación le estamos fallando a la cátedra, hasta el punto de irse a pique.

El profesor Tomás Mazón, y su equipo, se tomaron en serio el reto decembruno desde varios meses antes. Tienen en marcha, a sus expensas, campos de trabajo sobre y por Benidorm: el Modelo Turístico, el Turista, el Paisaje y Ambiente Urbano, la Economía, la Planta Hotelera, la Restauración, el Comercio, los Recursos Humanos, las Comunicaciones, el Medio Ambiente, la Promoción, la Gestión Pública y la Valoración general y de futuro de un destino turístico como Benidorm. No han dudado en desplazarse una y otra vez a estudiar in situ Benidorm y entrevistar a todos los agentes sociales. Hasta ahora la dedicación de Sociología-II y del Instituto Universitario de Investigaciones Turísticas va supliendo la falta de espíritu dinerario que a fuer de ser prometido se viene convirtiendo en la entelequia de un maná que no llega. La sede del INVAT.TUR es como parte de su casa. Investigan hasta lo que hay debajo de las piedras de Benidorm… y la subvención no llega. Investigar en la vieja piel de toro nunca ha sido muy tenido en cuenta… corriente.

Pero llega la parte fuerte: un curso de verano enterito sobre Benidorm y por muy amigos de Benidorm que sean los ponentes, es necesario que lleguen unos pocos euros para ponerlo en marcha; porque son ya dos años en los que las telarañas son protagonistas de las arcas de la Cátedra.

La Universidad de Verano Rafael Altamira ha aprobado el curso; las fechas están reservadas -11 al 14 de julio-, los alumnos dispuestos a saber más y mejor de la Ciudad-Turismo, y los ponentes trabajan en sus ponencias: José Miguel Iribas, Eduardo Mira, Mario Gaviria, José Mª Perea y Jorge Olcina. Con este cartel, el triunfo está asegurado… pero la Cátedra no aguanta ya ni un suspiro.

Y este lamento borincano, cuál de los campesinos portorriqueños de los años 30, sale de la Cátedra Pedro Zaragoza Orts. Me uno al lamento y como ciudadano de Benidorm les pido que no dejemos morir esta iniciativa.




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