12 abr. 2011

GAGARIN Y LA "COLUMBIA"... UN 12 DE ABRIL


El 12 de abril parece estar especialmente ligado a las gestas espaciales: Yuri Gagarin y el trasbordador Columbia estarán abonados por siempre a esa fecha. Yuri fue el primero; el cosmonauta (que los soviets acuñaron su propio nombre; los chinos llaman a los suyos taikonautas). Columbia, la nave, quiso salir al espacio en el vigésimo cumpleaños de la “machada” soviética.

Gagarin fue el culmen de la URSS; hoy trasciende lo soviético. La verdad es que lo han aupado como emblema de la Rusia de hoy que, cansada de pagar el alquiler del viejísimo y destartalado Baikonur/Tyuratan (Kazajistán) -que tienen arrendado hasta 2050 por 115 millones de dólares al año-, está a pocos años vista (2018) de su nuevo cosmódromo, Vostochny, en Siberia oriental, para relanzar su vida aeroespacial. Gagarin falleció en marzo de 1968 al estrellarse su avión en un vuelo rutinario. La fama le había afectado mucho… y el alcohol y una caída borracho desde un segundo piso, más. ¡Poyejali! (¡Vamos!) fue su frase en la madrugada de aquél 12 de abril de 1961. Abrió camino a 5 cosmonautas más, hasta junio de 1963. Su vuelo espacial duró 89 minutos; 108 minutos entre el despegue y el tomar tierra en Tajtarova (Siberia). Cerró el programa Vostok una mujer: Valentina Tereshkova (Voctok-6).

La primera etapa de la Carrera Espacial (1957-1975) la ganaron los soviéticos. Antes, sólo el norteamericano Robert Goddart (1926) había conseguido algo práctico; luego los norteamericanos se apropiaron de Werner Von Braum (un ingeniero alemán, reclutado por las SS y responsable de las A2, A3 y A4, conocida como V2; estadounidense desde 1955) y mediante una parte de la Operación Paperclip se lo birlaron a los rusos. Von Braun tenía problemas con la Gestapo y, la verdad sea dicha, optó por los yankees. Sergéi Koroliov se quedó a puntito de unirlo a su equipo en la OPO-4; estaban detrás de él.

En realidad, la Carrera Espacial era parte de la Guerra Fría, etapa de espionaje y propaganda que sólo quería evidenciar, al resto de los mortales, quién la tenía más grande y a quién le pesaban más. Espiar por encima de todo, y cuanto más mejor, para matar muchísimo más y mejor. El objetivo de la carrera espacial era conseguir el misil más mortífero. El Sputnik soviético (4.10.57) sembró tanto temor en los USA que decidieron producir von Braum’s a porrillo -legislaron la Ley de Educación para la Defensa Nacional (NDEA)- y reactivar (dólares por doquier) el ya hiperactivado Departamento de Defensa (proyectos Mariner, Vanguard y Explorer, la DARPA [que inventó ARPANET, que se convirtió en Internet], la propia NASA [1958], la NSF y el programa Polaris). Los dólares fueron mucho mejores que los rublos: A los 120 días del Sputnik los yankis lanzaban su Explorer I.

En cuanto a la “etapa” de animales en el espacio, las moscas yankees (1951) ganaron a la perrita Laika (1957): las moscas volvieron vivas… y Laika no. Luego los norteamericanos enviaron chimpancés: Ham fue el primero (31.01.61), incluso antes que Gagarin. Sólo estuvo 16 minutos en el espacio y “se retiró” al zoológico de Asheboro (Carolina del Norte), donde falleció en enero de 1983. En el Paseo Espacial Internacional de la Fama, en Alamogordo (Nuevo México, USA) tiene su foto y un arquita con sus restos. El resto de sus colegas chimpancés terminaron por abandonar la Fuerza Aérea de los EEUU, ¡donde estaban alistados!, y volver a la “libertad” en una reserva federal animal en la soleada Florida gracias a las campañas de la Save The Chimps Foundation. Unas tortugas rusas, cuyo final desconozco, fueras las primeras en orbitar la Luna en la misión soviética Zond-5 (Septiembre, 1968). Por cierto, otro éxito soviético fue lanzar a las perritas Belka y Strelka en la Sputnik-5 (Noviembre, 1957), pues volvieron sanas y mareadas. Un cachorro de la viajera Strelka terminó en Washington: se lo regaló Jrushchov a Kennedy… y los americanos dedicaron una pasta gansa en averiguar si de verdad era uno de los seis de la camada de la perrita espacial.

En fin, 12 de abril. En 1981 despegaba desde cabo Cañaveral el primer trasbordador espacial, el Columbia OV-102; con 22 años de servicio se desintegró al entrar en la atmósfera el 1º de febrero de 2003, falleciendo sus 7 astronautas. Su nombre, Columbia, recuerda al barco -Columbia Rediviva, del capitán Robert Gray- que fue el primer buque USA en circunnavegar el mundo (1790). Además, no olvidemos que Columbia es el nombre onírico de América…

El Space Shuttle éste, también fue una cuestión militar, el avión espacial X-20 DS (para bombardear desde el espacio). Cuando se parió la idea, en 1972, con Nixon en la Casa Blanca, le iban a llamar Constitution, muy en plan yankee (por el inminente, entonces, segundo centenario de la Constitución de los EEUU, 1787-1987). Los seguidores de Star Trek, legión, hicieron campaña para que se le llamara, muy en plan yankee, Enterprise… y como Enterprise OV-101 entró en el Centro Espacial Kennedy (CEK) el primer orbitador espacial… de pruebas.  Y tras 7 años de pruebas salió al espacio (12.04.1981) el 2º de los orbitadores, el OV-102 Columbia. A él siguieron el Challenger, el Discovery, el Atlantis y el Endeavour. Sólo los dos últimos siguen en servicio. El Kliper ruso iba a ser el repuesto, pero la crisis es la crisis.

Ahí arriba están ahora 3 rusos, 2 yankees y 1 italiano, en la Estación Espacial Internacional. Nada de esto hubiera sido posible sin Goddart, sin Von Braun, sin Koroliov, sin moscas, sin chimpancés, sin perritas, sin tortugas… sin Gagarin y sin tantos otros. Eso y… mil cosas más que usamos en la vida diaria. Pero, desde luego, no hubiera sido posible sin el fantasma de la guerra.


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