24 dic. 2012

DE BENIDORM, UN MODELO DE DESARROLLO URBANO (y XVI)



UN PLAN EN CONTINUA EVOLUCIÓN DESDE 1956

El 27 de septiembre de 1958 el Ayuntamiento aprueba las primeras catorce modificaciones que serán ratificadas por la Comisión Provincial de Urbanismo el 22 de enero de 1959. Una de las modificaciones aprobadas más singulares fue la que dio permiso para construir en la zona de Levante edificios de hasta 5 plantas siempre que fueran perpendiculares al mar y retranqueados un mínimo de cinco metros del límite de la parcela. Surgen con esta modificación los llamados edificios tranvía (edificios El Ancla, Los Ranchos, etc.). Fue el primer paso hacia el aumento del volumen edificable. Los agentes turístico-inmobiliarios presionaron a los poderes públicos para conseguir edificaciones de mayor capacidad, lo implicaba mayor altura.

1961: En 1961 se deben acometer nuevos proyectos de captación y distribución de agua e incluso iniciar el del alcantarillado. El objetivo fundamental era evitar vertidos de residuales, e incluso fecales, en las playas. El proyecto contempla largos recorridos subterráneos, impulsiones y bombeos hasta un punto en Sierra Helada donde se realizará el primitivo vertido, tras consultar a los hombres de mar locales sobre las cuestiones de las corrientes. Tradicionalmente, hasta bien entrado el XIX, en la zona del Castillo se localizada el “puador”, lugar donde se vertía el “pual” y el sistema de corrientes marinas se lo llevaba lejos de las playas.

Benidorm, 1965;
Playa de Levante. Levantando la Torre Coblanca
1962: A instancias de la Comisión Provincial de Fomento, se plantean trece modificaciones más. Con ellas, se reduce la zona de tolerancia industrial y se prima con un aumento del 30% en volumen los proyectos hoteleros de 4 y 5 estrellas. En 1962 comenzó uno de los problemas del urbanismo local. Los edificios se retranqueaban para ganar altura y las supuestas zonas verdes iban desapareciendo, dejando paso a las bandejas comerciales: los retranqueos. De 1962 data la concesión de la primer acristalamiento en un retranqueo, peligroso precedente que condujo a la situación actual.

1963: Se aprueban las nuevas Ordenanzas de Policía de la Construcción. Con ellas se optaba a otro modelo de ciudad mucho más de acuerdo con los intereses económicos del turismo que cada vez apostaba más por el modelo residencial-hotelero que se estaba imponiendo en Benidorm. Con estas ordenanzas se llegó a abrir el camino  hacia la Ciudad de los Bloques Verticales que era ya la más absoluta contraposición a la idea que primitivamente se esbozó para el Plan de 1956: la ciudad-jardín. Podemos hablar incluso del Plan General de 1963 ante estas Ordenanzas. Todo cambió. El nuevo modelo de Ciudad de Bloques Verticales está basado en edificaciones elevadas y exentas con lo que se consigue que entren el sol y la luz por los cuatro costados de la edificación, liberando espacios para la vegetación y las piscinas. A este modelo se llegó a través de la Teoría de la Caja de Cerillas que maneja el volumen de edificación sobre la parcela y que quedó definitivo en 1966. Se permite levantar bloques proporcionales a la superficie del solar atendiendo a un coeficiente volumétrico. Esta etapa constructiva de Benidorm es hija de la corriente arquitectónica del Movimiento Moderno[1] surgido a raíz de la Carta de Atenas de 1933.

La verdad es que más que todo esto pesó la introducción del coeficiente de edificabilidad que no pretendía incremental el volumen edificable respecto al existente, sino ordenarlo libremente.

El Plan del 63 plasmaba el sueño de los urbanistas de los años treinta: una ciudad de bloques verticales entre espacios libres de uso comunitario. En el Plan de 1963 el viario quedó como en el de 1956 y los equipamientos volvieron a quedar olvidados. “Falta de recursos para llevarlas a cabo”, explicaría años más tarde Muñoz Llorens; “con el tiempo y con el crecimiento económico esperado se habilitarían recursos para estas dotaciones[2].

Del Plan del 63 nos queda el mejor emblema del Benidorm de hoy: el rascacielos. De 1963 es el primer rascacielos de Benidorm: el edificio Front al Mar.

1965: Se presentan y se aceptan nuevas modificaciones; la principal novedad en esta ocasión es que se protege la Isla de Benidorm. El anuncio de inversionistas extranjeros de construir un establecimiento hotelero en ella movilizó a toda la ciudad y el Ayuntamiento tomó cartas en el proceso. Incluso buscó el apoyo de los Medios de Comunicación y después de diversos estudios sobre la titularidad de la misma, ya incluida en el Plan General, la hizo nombrar Isla de los Periodistas y que las Asociaciones de la Prensa de España la apadrinaran.

Benidorm; años 70
Avenida del Mediterráneo
1973: El Ayuntamiento, ajeno a la 1ª Crisis del Petróleo, decide redactar un nuevo Plan General para paliar las deficiencias observadas.

1980: Benidorm se abre a la nueva década con un frustrado intento de redactar un Plan General a pesar del esfuerzo puesto en marcha para realizar el Seminario de Sociología Urbana, Rural y del Ocio que dirigiera Mario Gaviria buscando aportar ideas que las administraciones no estuvieron predispuestas a adoptar. Además, se produjeron otros hechos que considero trascendentales:

·         En 1977 la Audiencia Territorial, por sentencia, confirma la ilegalidad de la ocupación comercial de los retranqueos, pero nadie hizo nada por acatarla. Ni aún hoy.
·         La actividad municipal se orienta hacia la realización de grandes infraestructuras que los siempre escasos presupuestos municipales, gestionados con poco acierto las convierten en obras inacabables que elevaron, y elevan, el endeudamiento municipal a cotas inimaginables a pesar de dudosas operaciones de ingeniería financiera y aterradoras contribuciones especiales sobre los ciudadanos.

1985: La normativa incidirá ahora en la Colonia Madrid, construida hacia 1960 al margen del Plan General de 1956 y que el paso del tiempo llevó a convertirla en una zona suburbial. También en La Cala donde se crearon tres zonas; una de ellas de Protección Arqueológica estricta.

1986: En 1986 se presentó la Ordenación de la Playa de Levante con el proyecto, incluido, del Paseo Marítimo que se encargó al Taller de Arquitectos Martorell-Bohigas-Mackay que, completarían con la inclusión de un cuarto arquitecto -Puig-Doménech- y la colaboración del arquitecto municipal José Luis Camarasa. Se demoró hasta 1992.

1990: Se gesta un nuevo Plan General de Ordenación Urbana. Estábamos ante el primer gran documento urbanístico aprobado por un Ayuntamiento democrático y era fruto del consenso entre las dos principales fuerzas políticas de la localidad (PSOE y PP). Era el nuevo Plan General y en nada partía de aquel primitivo de 1956 porque sus sucesivas y contundentes modificaciones lo habían trastocado por completo. Se aprobaba definitivamente el 26 de noviembre. El Plan de 1990 aporta nuevas directrices: Prevé equipamientos colectivos y se consiguen parcelas con las que cubrir finalidades sociales, educativas, sanitarias, deportivas y culturales, subsanando así la principal deficiencia del Plan de 1956, se potencia la Playa de Poniente diseñando la Vía Parque, se crea una Zona Industrial muy concreta, se incrementa la protección medioambiental y se plantea el Gran Bulevar Armanello, en la partida rural de ese nombre, sobre la Zona de Proyección de Levante, que hoy en día no se sabe cómo acabará.

Conviene señalar que para muchos urbanistas modernos, el Plan de 1990, pese a todo, es continuista con lo realizado y muy restrictivo con el sector exterior. Eso sí, paliará el déficit de suelos dotacionales y verdes aún en un ciclo recesivo en los económico y atenderá a las leyes urbanísticas de los años noventa. Con él, el 58% del término municipal será No Urbanizable común o protegido[3].

Para el desarrollo del Plan de 1990, y siguiendo las directrices que tan buenos resultados dieron desde el principio (1956), se articularon Planes Parciales de cierta envergadura encomendado a su desarrollo el futuro urbanístico de la ciudad atendiendo a los cuatrienios programados en el planeamiento urbanístico. Así llegan los Planes Parciales “Armanello”, “Discotecas”, “Poniente”, “Industrial”, “Centro Médico-Residencial”, “Lliriets” y “Xixo”.

Desde entonces, trabajar sobre lo ya existente. Benidorm es una realidad.



[1] Benidorm, 40 años de PGOU
[2] Fco. Muñoz. Anotaciones y recuerdos del Plan del 56
[3] Tercer Congreso Ibérico de Urbanismo. Vilamoura, Portugal. 1999. Debate de ponencias.

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