13 sept. 2010

Paramount en Murcia: algo chirría. Como Santo Tomás: hasta no ver, no creer.

No se si el anuncio de un parque temático en Murcia, por parte del Gobierno autonómico aquél, es algo positivo o no. Tras haber estudiado el tema, publicado algo y haber conseguido el Premio Europa Universitas por una análisis sobre estas cuestiones del ocio temático creo que puedo manifestarme, como ya lo hice, escéptico a gran escala (en referencia al supuesto proyecto baturro de Grand Scala, que lo incluía casi todo… incluso la ampliación del aeropuerto de Jaca) y dubitativo ante el anuncio de la consejera Reverte y del consejero Cruz. Lo de Murcia parece que sería (futurible condicional) un centro de ocio asociado a las producciones de Paramount sin que la Paramount participe en el proyecto como inversor (Ferrari “construye” otro en Abu Dhabi; vamos, que los patrocinadores de Ferrari se construyen un parque con la roja imagen del negro caballino rampante). Paramount Licensing (PLI) estaría en la inversión; pero ellos manejan los derechos de Paramount Pictures, Paramount Vantage, Nikelodeon Movies y MTV Films; incluso programas recreativos. No veo el palabro “Parks/parques” por ningún lado. No he averiguado a qué se refieren esos “programas recreativos”, pero la clave, considero, es que Paramount Parks (ahora gestionada por CBS Corporation), no aparece por la nota… y Paramount Parks ya gestionó a su modo Terra Mítica de 2001 a 2004 y sabe que en España, en parques de ocio temático o tematizado, ni fu ni fa. Mi parque favorito -Cedar Point, en Sandusky- Ohio (también en 2010, el nº 1; según Amusement Today)-, tiene más de Paramount que otros inventos, dólares Viacom por medio.

En España no tenemos cultura de parques; vamos, no nos pegamos el tute de “ir de montañas rusas” o de atracciones, ni los abuelos llevan a sus nietos de vacaciones a este y otro parque. Aquí eso no lo sabemos llevar a la práctica; aquí el ocio temático no es tema de vacaciones y hasta los parques de atracción carecen de atractivo tematizado. La masa los contempla muy de lejos.

La facturación de “los 4 grandes” patrios (Port Aventura, Isla Mágica, Terra Mítica y Parque Warner) ha caído en el último año un 14% en recaudación y un 10% en visitantes, aunque el parque de Salou esté en números azul claro y los demás en gradiente de rojo escarlata. Una familia tipo (2 adultos y 2 niños) tiene que soltar en torno a 150 machacantes para entrar al recinto… y luego comer, beber, recuerdos, etc. Vamos, como definí la cosa hace una década: ir a un parque es dejarte que te agarren por los pies, te volteen, te zarandeen, te de un subidón de adrenalina, se te caiga todo el dinero de los bolsillos, te vuelvan a poner en pie y te atusen en pelo, mientras recogen las pelas… antes de darte una palmadita en el trasero. Eso es ir de parques de ocio temático-tematizados. Y con ese aliciente…

Los parques españoles tienen la competencia estructural de la sociedad mediterránea a través de multitud de fiestas y ferias populares (a las que “entrar” no te cuesta nada y en la mayoría tienes asegurada tanto la diversión como el subidón etílico) y la falta de interés de los extranjeros por ellos… en Europa hay media docena de grandes parques que entran en los circuitos de los locos por las montañas rusas del otro lado del atlántico… pero no hay reciprocidad continental.

La asignatura pendiente es conseguir hacer atractivo el concepto. Hasta ahora no lo han conseguido más que como una seña identitaria de lo propio. Y para eso, la cervecera de Sant Louis y La Colonial no trajeron el primero.

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