27 sept. 2010

Réquiem por la AAPET

No podía ser más desafortunada la cosa. En el Día Internacional del Turismo la Asociación Alicantina de Periodistas y Escritores de Turismo, AAPET, se descuelga con una convocatoria de Asamblea General, sin cumplir los plazos estatutarios, en la que se indica que el presidente y toda su junta directiva presentan su renuncia desbordados por el trabajo que da. Y no han hecho nada. Para joderse, vamos.

Veintiún años en la AAPET, poco más de una década de presidente y, en cuanto me voy, van y joden un trabajo de un montón de buenas gentes que dedicamos nuestro tiempo a una asociación que se tuteaba con las principales del país: Madrid y Barcelona.

La AAPET fue una de las pocas que estuvo en la constitución de la Federación Española de Periodistas y Escritores de Turismo y a través de sus asociados siempre fue protagonista de cuantos acontecimientos, seminarios y congresos se celebraron en este país.

Durante muchos años fue el empeño sincero y abnegado de Juan Portolés Juan, de Miguel Martínez Monge, de José María Perea Soro… y el mío propio. Siempre contamos con excelentes profesionales que sintieron la AAPET como suya y Benidorm, como no podía ser de otra manera, fue el epicentro de actividad. Miguel llegó a ser vicepresidente de la Federación Internacional de Periodistas y Escritores de Turismo, FIJET. Todos los que en un momento dado fuimos presidentes estuvimos en los comités director y ejecutivo de la Federación Española; fuimos una de las grandes.

En cuanto celebramos nuestro 25º Aniversario (2008) lo dejé y… a los pocos meses les dije adiós. Parecía, se dijo, que hasta entonces "no se había hecho nada" y a partir de ese momento se iba a “trabajar”. Ya lo vemos. Poco, poquito, poco; menos y nada. Ahora bien, debo romper una lanza por Alberto Urbiola quién, en los dos últimos años, ha llevado sobre sus espaldas ese Observatorio AAPET del Turismo, lo único que se ha hecho, que tanto esfuerzo costó poner en marcha. Y reitero el agradecimiento al Ayuntamiento de Calpe y a Juan Roselló que siempre ha estado ahí, en simbiosis con la AAPET.

Han cambiado la web, ha dejado de publicarse el Boletín AAPET, primera publicación electrónica de este tipo, han denostado el Premio AAPET “Pedro Zaragoza Orts” al Turismo y han pasado otras muchas cosas irreproducibles por quien sintió como suyas esas siglas. El desaliento ha campado por sus fueros y pasa lo que pasa. Cuando no se tiene ni puta idea de lo que es el Turismo, y lo que implica la actividad turística, se termina por olvidar los cometidos que como asociación tiene la AAPET y se llega a no hablar ya ni de viajes… y las cosas se acaban.

Desde el dolor -y el rencor- de ver cómo han hundido lo que tanto nos costó levantar, hoy Día Internacional del Turismo, entono el Réquiem por una iniciativa profesional que no debía morir. Y tal vez yo, al irme, comencé a dejarla morir.

Pues, descanse en paz.

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