25 sept. 2010

Que si el Día Mundial del Turismo

Desde la ciudad-turismo, mantengo que no hay sintonía en materia de turismo entre la OMT, que programa el día éste -y otras zarandajas tercermundistas-, y la realidad turística del mundo desarrollado. Distingo entre la Filosofía y la Realidad del Turismo. Que este año la cosa vaya con la diversidad biológica (Turismo y biodiversidad), o son ganas de joder y no llamar a las cosas por su nombre, o de sentenciar a las claras que tengo razón; que una cosa es la realidad del Turismo y otra la “filosofía del Turismo”, virus que afecta gravemente a la OMT. No tenemos los mismos intereses -turísticos, económicos y sociales- en el hemisferio norte que en el sur; ni en Oriente ni en Occidente; ni siquiera a ambas orillas del Mediterráneo… No entendemos igual la cosa.

Queda muy bonito, y no exento de razón, decir cosas como estas:

La biodiversidad es un activo clave para el turismo y un elemento esencial de su crecimiento sostenible. Miles de empresas y productos turísticos de todo el mundo dependen de unos ecosistemas intactos y saludables que atraen a millones de turistas cada año. Como actividad económica de primer orden, el turismo sostenible tiene un importante papel y una responsabilidad en la gestión y la conservación de los recursos biológicos. Como fuente esencial de ingresos y de empleo, el turismo a menudo proporciona importantes incentivos para proteger la biodiversidad. El turismo sostenible puede además generar rentas significativas para la conservación y el desarrollo de las comunidades y ayudar a concienciar de los problemas que acechan a la diversidad biológica”.

No les falta razón, pero… Otro sí, confiesan su motivación:

El lema Turismo y diversidad biológica es especialmente oportuno en 2010. Preocupada por la pérdida continuada de biodiversidad, la Asamblea de las Naciones Unidas declaró 2010 como Año Internacional de la Diversidad Biológica. El año coincide con el objetivo adoptado por los gobiernos en 2002 de lograr para 2010 disminuir significativamente la tasa de pérdida de biodiversidad.

Luego, cual silogismo, a las premisas sigue la conclusión. Una inferencia, necesariamente deductiva, de lo expuesto:

«El turismo y la biodiversidad son mutuamente dependientes. La OMT desea despertar las conciencias y hace un llamamiento a los agentes del turismo y a los propios viajeros para que cumplan su parte de la responsabilidad mundial de salvaguardar la intrincada red de especies y ecosistemas únicos que conforman nuestro planeta»

Bueno, pues eso: reacción. ¡Desperta ferro!, que decían los almogávares. Y punto.

En Benidorm, como siempre, una de cal y otra de arena. Ayer tarde dignificamos la cosa con unos premios que ya comenté… y el lunes 27, el susodicho día, en vez del Día del Turismo vamos a celebrar, en color sepia, el Día del Turista, muy en la línea de los sesenta: paellitas por aquí, paellitas por allá… populacho al poder. No escarmientan; nivel, Maribel. Lo dicho, arrancá de caballo y pará de burra. Estos son así; lo que arreglan el viernes, lo joden el lunes. Y ni Benidorm Promotions ni nada; que la Junta Local de Turismo (1931, ojo al dato), la Comisión Pro-Playas (1941) y la Asociación Gabriel Miró de Amigos de Benidorm (continuadora de la Comisión), lo hacían mucho mejor… ya en el siglo pasado.

¡Que vuelva el CIT!

El CIT, sí, que no el Cid… Campeador; porque iban a faltar Tizonas y Coladas para repartir mandobles. Tenemos gerente… y no hay organismo que gerenciar desde hace unos cuantos meses. Semos asín.

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