17 oct. 2010

Descubriendo Aqualandia, Mundomar, Terra Mítica... Joaquín Valera

El viernes pasaba por Los Cafés del Meliá el director de Aqualandia-Mundomar-Terra Mítica, Joaquín Valera. Son muchos años ya lidiando con él cosas del turismo, los parques de ocio y Benidorm, pero Joaquín estaba ayer, como decíamos en Voley, fácil y suelto. Creo que se sentía a gusto y se dejó preguntar, siempre desde su posición en el grupo de empresas de Georges P. Santa Maria.

No sé, nos tenía a todos de cara. Y eso que alguno es de colmillo retorcido y no siempre se entra a la tertulia vestido de bonito y terminas con la ropa hecha girones; Joaquín ni se despeinó.

Desde sus inicios en Roquetas de Mar a su llegada a Benidorm (1989); desde la crisis del 91 a 2010, todo: gestión, planificación y explotación de parques de agua, de animales, de hoteles, de casinos, de playas, de inmobiliarias… un repaso de la cuestión turística que nos supo a poco.

No eludió pregunta alguna y nos contó el proceso por la gestión de Terra Mítica, la pugna con otros operadores y la apuesta firme y decidida, sorprendente, por sacar adelante el parque de Benidorm, porque sus posibilidades animan al optimismo. Ahora, su trabajo se centra en devolver la confianza en Terra Mítica.

Fue elegante y calló las mil y una travesuras que todos sabemos; fue a lo positivo.

Lavarle la cara al parque es el compromiso de ahora mismo: jardinería, agua, sombras y mantenimiento para que todas las atracciones rindan al cien por cien. Ya están en ello y tienen dos fases más en la recámara. Lo inmediato es llegar a los 800.000 visitantes (con 520.000 han cerrado, antes de tiempo, este año). Atención al cliente y promoción figuran entre las puntos a sacarles brillo.

A Terra Mítica no le sobra nada, dijo, pero le falta tenerlo absolutamente todo operativo… y reabrir Iberia. Las mascotas de este año, la abeja Maya y Willi, le han dado un cierto toque al parque y, de momento, con ellas seguirán. Una atracción puntera, única, está pendiente. Pero lo principal es que, gestores de Aqualandia y Mundomar, saben que Benidorm es el enganche y sobre él gravitarán.

No se plantean crear un “corner” porque son conscientes de que es imposible hacerle la competencia a Benidorm. No obstante, fue clarísimo: el futuro del ocio en Benidorm está en el área de Terra Mítica. Ellos lo saben, lo plantean y lo trabajarán.

Coincidimos con él, todos: Benidorm puede sacar la bandera de sus parques porque nadie puede en todo el mundo del turismo (y en el mundo mundial)puede salir a bailar con un carné como éste: Aqualandia, Mundomar, Terra Mítica y Terra Natura en su propio término municipal; en sus 30 km2.

Hablamos de todo: desde toboganes a delfines; desde racionalizar la plantilla a los costes de explotación. Cifras y letras que no adormilaban y que evidenciaron el liderazgo del grupo en esta cuestión. Han demostrado que saben trabajar con Aqualandia y Mundomar, y lo tienen claro con Terra Mítica; confiamos en la “gente de Benidorm” para sacar adelante las cuestiones de ocio tematizado.

Pero al lado de cuestiones empresariales Valera exhibió el toque de distinción del grupo: sus delfines y la delfinoterapia, una cuestión que se inicia en 1974 para niños con padecimientos emocionales, principalmente. John Lilly, en los años cincuenta, para un programa de la Marina de los Estados Unidos, ya había descubierto la capacidad de los delfines y la difundió (Mind in the waters). Funcionan pocos centros en España y ellos, Mundomar, actualmente no pueden atender (gratis) a más de 300-350 niños al año. Buscan poner en marcha un centro exclusivo con el que atender a 1.200-1.300 niños al año; los delfines, la experiencia y el tiempo lo ponen ellos, como hasta ahora. Hay que apoyarles en esta iniciativa.

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