14 oct. 2010

Fárfara

El mundo del huevo de las aves es fascinante. Por ejemplo, la cáscara del huevo de las gallinas es porosa y tiene unos 150 poros por centímetro cuadrado para permitir la respiración del embrión que encierra. Una parte “desconocida” de la fisiología del huevo es la fárfara, “la membrana que se sitúa entre la cáscara y el conjunto clara-yema”, leo en Internet. Pero buscando definición más científica llego a “nombre vulgar que recibe la membrana de los huevos de las aves y que envuelve la clara”. Concluyamos: el Diccionario de la RAE dice que es: “la telilla o cubierta blanda que tienen los huevos de las aves por la parte interior”. Diáfano; ya sabemos lo que es la fárfara. Y añado: cuando hay un déficit de calcio, las gallinas ponen huevos sin consistencia que se llaman “huevos en fárfara”.

Y tras esta muestra de erudición de “corta/pega”, les cuento.

Ayer Canal 9 TVV emitió una nueva entrega del docu-reality (para éste palabro no acudo a la RAE) “Els primers de la classe” que busca ciudadanos de la Comunitat Valenciana que destacaron en su etapa de estudiantes y ver cómo están hoy: un reencuentro de protagonistas de los tiempos del pupitre con anécdotas y tal y tal de aquellos días. En Holanda, donde parieron el formato, se llama “The prettiest girl in the class”: “La más guapa de la clase”. ¿Qué pasa?, ¿que por aquí no teníamos bellezones por los que bebíamos los vientos? Yo me acuerdo de una Conchita, hermana de humorista famoso, de una Juana espectacular, de una María, de padre jefazo del Movimiento… hasta de Pili “la terrible”, que dicho con velocidad…

En la primera entrega del programa, los de Alcoi recordaron a Marisa Abad, con el periodista Pepe Calabuig y la infancia de Camilo Sesto. ¡Qué trío!, y bien guapa que salía la que fuera una de las primeras estrellas de TVE.

Bueno, ayer la cosa fue para Orihuela y los chicos del Colegio de Santo Domingo ganadores del concurso “Cesta y Puntos” de 1966. Santo Domingo, Jesuitas, era un colegio masculino; no busquemos chavalas en esta historia.

El concurso “Cesta y Puntos” (1965-191) ganó el Premio Ondas de 1968. Lo presentaba Daniel Vindel y las preguntas tenían el vector de perfecta modulación de Aurora López, su esposa. En 1965 se emitió el Torneo de Presentación, con 4 centros educativos de Madrid, y en 1966 ya comenzó en serio… y lo ganó el Colegio de Santo Domingo de Orihuela.

Era el programa favorito de mi padre, profesor entonces en el Colegio Inmaculada (Jesuitas de Alicante), y nos sentó, por primera vez ante el televisor, un viejo Lavis que comenzaba a oírse y al cabo de un rato aparecía la imagen (tenía que “calentarse”, decían); la desconexión era como una succión de la imagen hacia un punto central, un “agujero negro”, que era blanco, hasta que se extinguía.

Aquél año de 1966 competía un equipo de Orihuela. El del Colegio de Santo Domingo, donde él se había formado e incluso había sido profesor. Vamos, que vimos todos los programas; del primero al último, porque Santo Domingo iba ganando a sus rivales y clasificándose. Y se llegó a la final… y la respuesta que dio la victoria a los oriolanos/orcelitanos fue “fárfara”. ¿Quién, coño, había oído alguna vez el palabro aquél? Bueno, pues con 9 años lo oí y no se me ha olvidado que la fárfara era una parte del huevo… aunque no sabía hoy bien cuál.

En fin, que ayer llamé a mi padre a Orihuela para que volviera a sentarse ante la pantalla, hoy de plasma, a revivir aquellos momentos con Ildefonso Moya, el profesor que dirigió el equipo de profesores que los preparó y al “cinco inicial”: Martínez Ortuño, Pepe Balaguer, José Antonio Escudero, Joaquín Pérez y Francisco Jiménez. Incluso apareció en el programa uno del banquillo -pues iban 10-, Liborio Roldán.

El éxito de Gemma Juan y el equipo de Malvarrosa Media y Mágnum Contenidos Multimedia es que consiguieron localizar a Martínez Ortuño en San Petersburgo y traerlo a Orihuela… cuarenta años después de la última vez que se vieron, un verano, en una playa de Torrevieja, y 44 años después de que ganaran, cuando él pronunció “fárfara”, en el blanco y negro de 1966. Dice que ver la Europa de 1967, un viaje fue el premio, le abrió los ojos y aprovechó el excitante 1968 para vivir el viejo continente a tope, tan a tope que nunca había vuelto desde 1970…

Catedráticos de Universidad, profesores, ejecutivos de banca y residentes en Estocolmo-San Petersburgo son hoy aquellos ganadores de “Cesta y Puntos”. Y yo me acordé del viejo Lavis que le tocó a mi abuelo en un sorteo en la Plaza de Toros de Orihuela -que por eso pudimos verlo en casa propia- y de mi madre cantando aquello de “Orihuela, tierra noble de la Armengola…”

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