16 oct. 2010

Una de geopolítica... y un aceitunero altivo

Ha aparecido estos días una nueva visión de la geopolítica a cargo de Joel Kotkin. Desde nuestras latitudes lo más suave que le han dicho es que no aporta nada y que menosprecia el Mediterráneo.

La Geopolítica es la ciencia que, a través de la geografía política, la geografía descriptiva y la historia, estudia la causalidad espacial de los sucesos políticos y sus futuros efectos. Como ciencia fue fundada por el geógrafo y politólogo sueco Rudolf Kjellén (1864-1922). En 1900, en su libro "Introducción a la geografía sueca" expuso los rudimentos básicos de la misma y en 1916, en "El Estado como organismo viviente", que estudiaba la geografía política de entonces -a nivel mundial-, utiliza ya abiertamente el término geopolítica. Los principios de dicha ciencia en el pensamiento geoestratégico habían sido tratados por el geógrafo alemán Friedrich Ratzel, uno de los padres de la ciencia geográfica. Ya para Ratzel, los Estados tienen muchas de las características de los organismos vivientes y, por ello, tenían que crecer, extender o morir dentro de "fronteras vivientes". Vamos, que entendían que las fronteras, como el tiempo y el clima, son dinámicas y sujetas al cambio. Menos las de Gibraltar.

Entre los grandes de la Geopolítica destaca, sin lugar a dudas, Halford John Mackinder (1861-1947) quien señala que el mundo tenía 6 grandes regiones y Gran Bretaña, desde la región de Eurasia era el líder; con dos cojones. Eurasia era la gran región pivote por tener un corazón no accesible desde el mar, partiendo de la base de que las guerras las gana quien tiene el dominio del mar.

Las ideas de Kjellen y Mackinder las llevó a la práctica Karl Haushofer (1869-1946), militar y geógrafo alemán, fundador -junto a Rudolf Hess- del Partido Nacionalista de los Trabajadores Alemanes, al que se unió luego Hitler. Allí cimentó la idea del lebernsraum y el concepto de panregión (espacio autosuficiente bajo el dominio del Estado) y de las 6 regiones de MacKinder pasó a las 4 suyas en la que Alemania dominaba la más grande: Euroáfrica. Las demás las dejaba para los EE.UU., Rusia (lejos del bolchevismo) y Japón. A Inglaterra, ni mentarla. Y del lebernsraun y la panregión vino lo que ya saben.

Y ahora me llega Joel Kotkin y se descarga con 19 regiones. Él es yanky y habla de la Alianza de América del Norte (EEUU y los primos de Canadá), los Estados Autónomos (Brasil, Francia, India, Japón, Corea del Sur y Suiza), la Nueva Hansa (Dinamarca, Finlandia, Alemania, Holanda, Noruega y Suecia), las Fronteras (Bélgica, Chequia, Estonia, Hungría, Islandia, Irlanda, Letonia, Lituania, Polonia, Rumanía, Eslovaquia y ¡¡¡Reino Unido!!! -seguro que no sabía dónde ponerlo y lo ha colocado aquí-), el Imperio Ruso, los Nuevos Otomanos, la Gran Saudita, el Salvaje Este (Afganistán, Pakistán, etc.), el Iranistán (Ajmadineyah y su influencia), el Imperio Medio (China-Taiwán), la Correa del Caucho (SE asiático), el Cinturón Magrebí, el África Subsahariana, el Imperio del Sur de África, los Liberales (Chile, Colombia, Costa Rica, México y Perú), los Bolivarianos y los Países de la Suerte (Australia y Nueva Zelanda: ¿?). Por cierto, Paraguay, qué guay, no aparece en ningún sitio y la novedad está en las Ciudades Estado (Londres, Singapur, París y Tel-Aviv). Me lo tengo que leer más y mejor para entender eso de las ciudades estado y las cuatro de marras. Sólo le conocía, a Kotkin, un par de cositas de esas que uno guarda: “No se puede soportar el calor” (octubre’2007) y “Gran Problema La Gran Manzana” (Enero’2010). Urbanismo en estado puro y disección de los problemas. Me había caído bien.

Sí, caído bien hasta que veo que en el Nuevo orden Mundial que pinta aparece la República de la Aceituna y allí nos mete a Portugal, España, Italia, Eslovenia, Croacia, Montenegro, Kosovo, Macedonia, Bulgaria y Grecia; la periferia pobre del sur de Europa, en el norte del Mediterráneo. Excesivamente simplista. Hombre, señala que en la república aceitunera tenemos altos niveles de deuda pública y la población cada vez más envejecida… y eso es verdad.

La Banana Azul tira mucho y mientras no desarrollemos el Corredor del Mediterráneo (España-Francia-Italia) estaremos alejándonos del tirón franco-alemán y ofreciéndole la popa a los Balcanes… que en eso de dar por detrás -históricamente- son únicos.

Lo de Kotkin es un aviso no exento de cruda realidad. A ver si alguien se lo explica al Gobierno éste y se atreven a tomar medidas para evitar que sea una realidad.

Mientras tanto, aceitunero altivo, me rebelo y extraigo lo que me interesa del poeta oriolano a modo de grito: … decidme en el alma: ¿quién amamantó los olivos? - Vuestra sangre, vuestra vida, no la del explotador que se enriqueció en la herida generosa del sudor. - No la del terrateniente que os sepultó en la pobreza, que os pisoteó la frente, que os redujo la cabeza. - Árboles que vuestro afán consagró al centro del día eran principio de un pan que sólo el otro comía. - ¡Cuántos siglos de aceituna, los pies y las manos presos, sol a sol y luna a luna, pesan sobre vuestros huesos! - …, aceituneros altivos, pregunta mi alma: ¿de quién, de quién son estos olivos?

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