26 ago. 2010

Entre la conspiración y el deshonor...

La sensación de que ayer teledirigieron la información es total: primero (8’31 h), la Agencia EFE, se descargó con un Manifestación en Badghis contra tropas españolas tras una pelea entre militares… “militares” que resultaban ser, en un envío posterior, soldados afganos y españoles.

¡Qué mosqueo! No cuentan más, ¿qué habrá pasado?

Estamos en una guerra de Pin y Pon con Madelmans… y todo eso, pero a los muertos hay que ponerles la bandera de España, oficiar funerales y dar explicaciones.

A las 8’34 h. estábamos ya todas las redacciones “de los pelos” intentando confirmar datos... y no salíamos de la peleíta militaroide.

Reuters, sobre las 9 se descargaba con Una turba de manifestantes afganos asalta una base de la OTAN en Afganistán bajo control de las tropas españolas… y aludía al rumor de que un soldado de “una fuerza extranjera” había “matado de un disparo a un soldado afgano”. Hale, ya la hemos montado: al carajo la “alianza” esa “de civilizaciones” aquellas.

Y al poco, EFE volvía a la carga y ya nos contaba “la verdad”, la dura verdad: Mueren dos guardias civiles españoles en Afganistán… citando fuentes de “instituto armado”. ¿Había llegado ya el momento, una vez informadas las autoridades y ponderado el alcance -antes de que se desmadrara la cosa con agencias extranjeras- de informar al pueblo llano a través de los medios de comunicación?

Pues imagino que sí, porque de inmediato los teletipos vomitaban que el INE revisaba el PIB de 2009 y nos decía que aún cayó una décima más de lo que había dicho el Gobierno antes… y ya luego vino el primer terremoto de Chiclana (3’4 en la Richter)… y el segundo (3’3)… y hasta el tercero (1’7).

El terremoto de alta intensidad se vivía en las Redacciones conforme íbamos “descubriendo” la realidad del “incidente”.

Haciendo una tabla con la cronología horaria y la sucesión de acontecimientos… no coincide nada y resulta que “alguien” teledirigió ayer la información y no le salvaguarda la tradicional excusa del caos informativo del territorio aquél, la confusión con la tensión del momento y todo eso. Primero, fueron asesinados tres españoles; segundo, la fuerza reaccionó y acabó con el asesino; y tercero… llegaron las imágenes de los montoncitos de piedras estratégicamente situados para manifestar el malestar aborigen por la situación y el “asalto” a la base… y los heridos. ¿Quién -o qué- causó aquellos heridos?

Si a las 6’20 horas de la mañana de allí, 8’50 en España, fueron asesinados… ¿por qué a las 8’34 ya estábamos con lo de Manifestación en Badghis contra tropas españolas tras una pelea entre militares? ¿Alguien necesitaba prepararnos para la noticia? El caso es que a las 9 de la mañana, prácticamente, el “Instituto Armado” confirmaba la noticia del asesinato. Y antes de eso, ¿ya adivinábamos que se iban a manifestar?; ¿quién les puso los montoncitos de piedras a mano a los ofendidos habitantes del lugar?

Mas de uno nos sentimos ayer como Remedios Amaya en el 83: preguntándonos ¿quién maneja mi barca?, ¿quién? Entonces, siendo un país exportador de calzado, Remedios cantó descalza; hoy, siendo un país importador de mierda zapateril china… hemos quedado en paños menores. Y como la canción: el personaje que maneja esta barca, “a la deriva me lleva”.

Lamentando el asesinato de los dos miembros de la Benemérita Institución, uno es nieto del Cuerpo y a gala lo lleva, y de su intérprete considero, permítaseme, que se han producido dos terribles y lamentables fallos de seguridad e inteligencia. ¿A quién correspondía desarrollar ambos cometidos en Qala-i-Naw.

Pero, ¿qué se puede esperar de nuestra presencia allí? Estamos en “misión humanitaria” en manos de la absolutamente ineficaz inteligencia yankee en la zona. La nuestra es demencial. Establecimos relaciones diplomáticas en 1951 y desde entonces nunca hemos tenido presencia. A la Tercera Sección (Operaciones) del Alto Estado Mayor, que es quien controlaba por aquellos días el SIEC (Inteligencia Exterior y Contraespionaje) le interesaba tan poco el país de los Pastunes que desarrollaron un documento sobre el “País de los Patanes”. Primero desde Teherán y, tras la revolución de los Ayatolás, después desde Islamabad se llevaban los asuntos afganos… y así nos va… muy queridos por una población que sigue en el XIV mientras desde el XXI muchos no quieren ver la puta realidad del integrismo y el odio al extranjero del que ya supo Alejandro Magno… y de eso haceeeeeeeeeee.

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