3 ene. 2011

De pelis climatoapocalípticas. ZP sabe lo de 2012


Increíble; la estulticia humana no tiene límites. Ayer noche, como estreno -y a bombo y platillo-, Antena 3 TV emitió un ladrillo del 12 titulado “Ice”. Hoy ya cuentan que era una producción de bajo coste y con secundarios de lujo. En realidad era un cagarro mayúsculo con actores que antes tuvieron cierto renombre y que se niegan a desaparecer mientras se van enterrando a ellos mismos por esa idea absurda de vender su vida por salir en la pantalla.


Era “Ice”, la sufrí por cuestiones domésticas, una adaptación al cine de la obra deJames Follet, “Ice!”, que otros directores, como Roland Emerich, ya han llevado a la pantalla con igual fe apocalíptica, desatada pasión verde y bastante más presupuesto en “El día de mañana”.


En las dos hay un principio científico en qué basarse: un halo de verdad. Las corrientes oceánicas –la circulación termohalina- son claves para distribuir el calor por el planeta y posibilitar la vida. Desde hace unas cuantas décadas se sabe que la estructura de las corrientes marinas a escala global es tridimensional, con movimientos horizontales en los que el viento juega un importante papel y con movimientos verticales, en los que la salinidad y las temperaturas son las fuerzas impulsoras. Los caudales son enormes. Vienen dados en sverdrups (1 sverdrup = 1 millón de metros cúbicos por segundo).



La Corriente del Golfo (Gulf Stream) es clave: transporta del orden de 30 sverdrups de agua hacia el nordeste, y al llegar a los Mares Nórdicos, al aumentar el agua su densidad por enfriamiento, se hunde. Desde allí, por niveles profundos e intermedios, vuelve hacia el hemisferio sur. Se forma así en el Atlántico una especie de cinta rodante (conveyor belt), con un flujo neto positivo hacia el norte en superficie y con un flujo neto positivo hacia el sur en las profundidades. La llegada de agua “caliente” hacia el norte permite el clima noruego y otras lindezas. La Gulf Stream transporta el calor excedentario del Trópico.


La cosa de ésta peli no viene de hoy; la cuestión es de 1991. El profesor Antón Uriarte lo explica muy bien en su “Historia del Clima”: En 1991, el modelo climático de Sykuro Manabe predijo que un cambio en la circulación oceánica del Atlántico Norte podía provocar un enfriamiento de Europa. La hipótesis original consiste en que un frenazo de la Corriente del Golfo produciría enfriamiento en el hemisferio Norte. El calentamiento provocado por el efecto invernadero haría que aumentasen las precipitaciones septentrionales y la escorrentía de los ríos que desembocan en el Atlántico Norte, con lo cual, los aportes fluviales de agua dulce harían perder salinidad a las aguas marinas y harían menos eficiente el proceso de hundimiento del agua superficial que tiene lugar en los Mares Nórdicos. 
Finalmente, el sistema termohalino de corrientes se debilitaría, disminuiría la fuerza de la Corriente del Golfo y serían más fríos los inviernos en las latitudes medias y altas del continente euroasiático. Hace unos 13.000 años, en el Younger Dryas, la Gulf Stream “se paró”. Hoy se sabe que no fue por cosa del sol y… parece que se debió bien al impacto del cometa Clovis (¿?) o a la rotura del inmenso lago Agassiz (más grande que los 5 grandes lagos USA-Canadá: según el oceanógrafo Wallace Broecker) que pasó de desaguar por el río Mississippi a hacerlo por el San Lorenzo, al norte; el caso es que la corriente del Golfo se debilitó mucho y el hemisferio norte se congeló. Saber sabemos poco, pero ocurrió y… ¿quién sabe?


Eso sí: no fue de golpe como en la peli de Antena 3. Es más, el hielo de la banquisa (polo Norte) ya es “volumen computado”, por lo que al derretirse no hace subir el nivel del mar y… la peli tiene varios gazapos absurdo-científicos más.


Nick Copus, el director, no pasará a la historia del cine por su “Ice”. Otro que está en su línea, ya lo he citado, es Roland Emerich. Su versión del libro de Follet se puede soportar (dependiendo de la compañía con que sepas ver la peli). Este Emerich va de apocalíptico por la vida. Suya es también “2012”, sobre la profecía maya de que el mundo se acaba ese año y donde los neutrinos solares son los protagonistas científicos. En “2012” (me la han contado, que uno no está en edad de sufrir esas cosas) parece que en la 36ª Cumbre del G8 se informa de lo que está por pasar. ¡Cielos!, esa cumbre se celebró los días 25 y 26 de junio de 2010 en Huntsville (Canadá). ¿Habrán sido informados los mandatarios mundiales de lo que se cuenta en “2012”? La cosa siguió el mismo 26 en Toronto cuando se sumaron a la reunión los del G20. ¡¡Zapatero estuvo en Toronto!!, ¿sabe que esto se acaba en 2012 y le da lo mismo generales que autonómicas?


El G8 ya ha programado las cumbres 39ª y 40ª a celebrar en Reino Unido en 2013 y Rusia 2014… ¿será para mosquear? ¿Esto no se acabe en 2012?





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