25 ene. 2011

El petróleo, el golfo de Valencia y "La Fórmula"

Casi al mismo tiempo que entraba en vigor la posibilidad de buscar petróleo en aguas del Golfo de Valencia y que la Generalitat y los Ayuntamientos de la franja Valencia-Gandia, y aledaños, se oponían a las prospecciones en busca de petróleo en ese sector salía la noticia de que el Máximo de Hubbert, el temido pico, se alcanzó en 2006. Luego ya llevamos 4 años cuesta abajo en lo del petróleo. Ese mismo día algún canal de TDT, no recuerdo cual, emitía "La Fórmula" donde George C Scott hace de poli de Los Ángeles en busca de la verdad del petróleo sintético de los nazis, en Alemania... y Suiza... y más p'allá, ya que una petrolera insidiosa yankee estaba dispuesta a eliminar todo rastro, todo, de "la fórmula" famosa.


Mi gozo en un pozo. ZP subvenciona que te subvenciona las insostenibles sostenibles, dice que no a la nuclear y el petróleo va... y casi se acaba. La Agencia Internacional de la Energía, en su informe Outlook 2010 (de diciembre último; http://www.iea.org/w/bookshop/add.aspx?id=422) lo deja clarito. Ya en 2008 hubo tensiones en la cadena de suministro y cada día está más caro. No es que se vaya a agotar en 48 horas, pero el suministro del futuro pasa por nuevos campos petrolíferos sin descubrir y en mantener constante la producción actual... tenemos los próximos 25 años asegurados, pero... habrá que ir pensando algo.


Bueno, de momento van a pinchar en el Golfo de Valencia (en amarillito en el mapa).




Y voy y me tropiezo, zapping por medio, con "La Fórmula" y, además del duelo Patton vs El Padrino (George C Scott vs Marlosn Brando) sale el proyecto Génesis y el espionaje industrial... y los nazis y el petróleo sintético.


La Alemaniza nazi estaba sin un marco en 1938 y dependía de materias primas exteriores. Por eso Hitler se anexionó Los Sudetes (Checoslovaquia) con pretextos étnicos, pero buscando carbón. Bueno, luego se quedarían con todo el país; en especial el oro del Banco Central Checo y la industria bélica, donde Skoda era el buque insignia. El excelentemente pertrechado ejército checo terminó equipando a la Wehrmacht... y Alemania consiguió divisas para mercadear materias primas.


La IIGM es una guerra por materias primas: se invade Noruega para conseguir el hierro sueco y noruego, y el agua pesada; Yugoslavia, para el plomo, el antimonio y el cinc; Hungría, por la bauxita (aluminio); Italia por las piritas y por el poco mercurio que atesoraba. Rumanía, por el petróleo. Y a por más petróleo iba Hitler cuando se le torcieron las cosas.


Y como faltaba petróleo y como Friedrich Bergius dominaba desde 1912 la licuefacción directa del carbono, consiguieron los nazis fabricar petróleo. La norteamericana Standard Oil (SONJ; Standart Oil of New Jersey) lo sabía desde 1927 y anduvo en busca de la fórmula. Walter C. Tagle, como presidente, viajó a la Alemania prenazi y vio con sus propios ojos la primera de la fábricas. Su jefe, John D. Rockefeller, compró los derechos, que no la patente, en 1929, cuando en Alemania se producían 2.000 barriles día en IG Farben. En 1933 llega Hitler al poder y multiplica las fábricas Bergius, hasta 18 en 1939, fabricando combustibles de 120 octanos que multiplicaban la potencia de los tanques y la velocidad de los aviones (los de hoy con de 96 y 98 octanos). Pero es que había otro proceso, el también aleman FT (Fischer-Tropsch) patentado en 1925 y fabricado a gran escala por Ruhrchemie AG desde 1934: la hidrogenización del carbono. Las 9 pequeñas fábricas FT proporcionaban 14.000 barriles/día y las de Bergius 124.000 barriles/día. Alemania tuvo su petróleo


La operación Paperclip sacó a los científicos alemanes de Alemania (700, con todas sus familias) y los llevó a trabajar a los EEUU, y las fábricas fueron desmontadas; que ya se cuidaron de no bombardearlas. Al menos se montó una en Louisiana, que fue clausurada, junto a todo el proceso, en 1953. ¿Por qué?, ¡quí lo sá!


Sudáfrica, en los años 50, sin saber cómo, consiguió la fórmula FT (South Africa Synthetic Oil Ltd., en Salsoburg; 1955) y palió el embargo por su Apparheit. Hoy en día funcionan 3 fábricas más allí.


En los años 90 el petróleo estuvo barato y el sintético se fue olvidando, pero desde el año 2000 la cosa está tan dura que Shell ya tiene en Malasia una planta "experimental", que utiliza gas natural, para producir petróleo sintético, y en Qatar (Catar, para los de la RAE) está en marcha en proyecto Oryx para lo mismo; y los norteamericanos han desempolvado, y puesto a funcionar, el proyecto Moorhead


España, mientras tanto, anda pinchando el subsuelo marino del Golfo de Valencia en busca del líquido viscoso. Y eso que en Torrevieja la empresa búlgara Porta Vita ya presentó en 2009 el proyecto que consigue petróleo sintético, del carbón, empleando energía solar y muchísimo más barato. Se ha ido a Japón. Claro, mira que presentarlo en Torrevieja. No fue ni El Tato.


Por cierto, hubo hasta una patente española. El maño Rafael Suñén Beneced, en 1934, presentó en París su propuesta. La República Española, a través del Consejo de Ministros del 19 de junio de 1934, designó una comisión para estudiar la posibilidad de implantar en España una de estas fábricas. Dijeron que era viable y factible... 77 años después seguimos dependiendo del moro y del Chávez.



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