17 abr. 2010

0-1; aún queda partido

Esto… ¡que me alegro de haberme equivocado con la primera parte de lo del Senado y el Municipio Turístico! No sé si atreverme a rectificar a bote pronto -dicen que es de sabios- o mantenerme en mis trece hasta que asomen la pezuña por debajo de la puerta del Congreso, porque esta carrera aún no ha terminado, y no me atrevo a abrir la puerta. En la confianza de que no haya sido una victoria pírrica, felicitaciones al senador de Benidorm por Alicante.

Yo soy pesimista, rama pata negra fetén, versión Antonio Mingote: “un pesimista es un optimista bien informado”. Resulta que el optimista tiene fe; yo la perdí. Un pesimista, y vuelvo a Mingote, es una persona que mira el mundo de una forma realista y probablemente por ello acertará; el optimista es aquél que vive en las nubes. Por realista-pesimista me tengo. Es más, la esperanza es una negación de la realidad; y la realidad, es cruel. Si no, que se lo digan al senador que contaba y recontaba para que le salieran unos números que al final salieron: tomada en consideración. Y ahora, al Congreso. Nuevamente la geografía electoral aliada de las matemáticas para que, aceptando-negociando enmiendas salga adelante la cosa. CiU y PNV seguro que meten baza y suman votos. Con Rosa Díez se cuenta (tota pedra fa paret) y a Coalición Canaria, que vive del turismo, ni está ni se le espera; funcionan a golpe de PSOE.

Me alegro, pero no me desdigo de nada de lo que dije. Ya saben, el pesimista es un optimista cansado de serlo. Un amigo me dijo: “Sé optimista; deja el pesimismo para mejores tiempos”… y en eso estamos. No creo que el pesimismo nazca del miedo a la alegría, como alguno sostiene, ni que el optimista siempre tenga un proyecto y el pesimista una excusa, es que conozco el pescao que se mueve en algunos foros. En el Senado, por el PSOE, intervino el portavoz de Haciendas Locales… lo que evidencia el interés por el Turismo del grupo que sostiene al Gobierno en esa Cámara, y la senadora… cumplió con su grupo: pasó de Benidorm. El portavoz Abad llegó a decir que la cosa era para “poner en la diana” a Leire, a sabiendas que la cosa es para poner euros al alcance de la realidad del municipio turístico. Vade retro, Abad.

En fin, que aún queda trecho y que no se atrocha por ningún lado. Hay que ir sumando votos.

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